dic
2
Uno de cada siete adultos padece hoy una enfermedad renal crónica, considerada como la novena causa principal de muerte en el mundo, según un estudio publicado en la revista The Lancet.
La pesquisa mostró que el número de personas que viven con una función renal reducida se ha duplicado desde 1990, pasando de 378 millones a casi 788 millones en la actualidad.
Los expertos afirman que la enfermedad renal crónica se ha convertido silenciosamente en una crisis de salud global y ahora es la novena causa principal de muerte en todo el mundo.
Los investigadores analizaron datos del Estudio de carga global de enfermedades, que rastrea tendencias de salud en 204 países y territorios, y se enfocaron en adultos de 20 años o más, entre 1990 y 2023.
Detallaron que solo en 2023, más de 1.5 millones de muertes estuvieron relacionadas con la enfermedad renal crónica, cifra que representa un aumento del seis por ciento en tres décadas, incluso después de ajustarse por el envejecimiento de la población.
«Nuestro trabajo muestra que la enfermedad renal crónica es común, mortal y está empeorando como un importante problema de salud pública», afirmó el doctor Josef Coresh de NYU Langone.
La enfermedad hace que los riñones pierdan lentamente su capacidad para filtrar desechos, a menudo sin síntomas hasta etapas avanzadas, cuando puede ser necesario diálisis o trasplante, según publicó HealthDay.
También contribuye a aproximadamente el 12% de las muertes relacionadas con el corazón en todo el mundo.
21 noviembre 2025 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de | Noticia
dic
1
Casi una de cada tres mujeres —aproximadamente 840 millones en el mundo— ha sufrido violencia de pareja o sexual a lo largo de su vida, según un informe publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Tan solo en los últimos 12 meses, 316 millones de mujeres —el 11% de las féminas mayores de 15 años de edad— fueron víctimas de violencia física o sexual por parte de su pareja, resaltó el reporte.
De acuerdo con la investigación, el progreso en la reducción de la violencia de pareja ha sido dolorosamente lento, con un descenso anual de apenas el 0,2% en las últimas dos décadas.
También revela que 263 millones de mujeres han sufrido violencia sexual por parte de personas ajenas a su pareja desde los 15 años, cifra que, según los expertos, está significativamente subestimada debido al estigma y al miedo.
«La violencia contra las mujeres es una de las injusticias más antiguas y generalizadas de la humanidad, y sin embargo, una de las menos combatidas», afirmó el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS.
El estudio, publicado con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer y la Niña, el 25 de noviembre, es el más exhaustivo sobre la prevalencia de esas dos formas de violencia contra la mujer, con datos de 168 países entre 2000 y 2023.
Entre tanto, las víctimas de la violencia se enfrentan a embarazos no deseados, un mayor riesgo de contraer infecciones de transmisión sexual y depresión.
Subraya el documento que la violencia contra las mujeres comienza a edades tempranas y los riesgos persisten a lo largo de la vida, y tan solo en los últimos 12 meses 12,5 millones de adolescentes de 15 a 19 años han sufrido violencia física o sexual por parte de su pareja.
Y si bien este fenómeno se produce en todos los países, las féminas que viven en países menos desarrollados, zonas afectadas por conflictos y entornos vulnerables al cambio climático son afectadas de manera desproporcionada.
20 noviembre 2025 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de | Noticia
may
7
Las personas que viven en zonas rurales tienen un 36 % más de riesgo de sufrir la enfermedad de Lyme como consecuencia de la picadura de garrapatas, según se desprende de una revisión de más de dos centenares de estudios realizada por parte de la Fundación SOS Lyme.
Factores como tener mascotas, practicar actividades al aire libre, dedicarse a la agricultura, pesca o ganadería o vivir en el norte de España contribuyen a un mayor riesgo de sufrir esta enfermedad.
Asimismo, actividades como el senderismo, la acampada y la pesca en áreas propensas a las garrapatas pueden contribuir a contraer la patología, pues suelen realizarse en entornos naturales donde abundan las garrapatas, especialmente durante las épocas como la primavera, en la que se multiplica su población.
«Este riesgo es más acentuado si se trabaja en la silvicultura, la agricultura y la ganadería debido a su exposición frecuente a los hábitats de las garrapatas. Estas ocupaciones suelen implicar períodos prolongados en áreas boscosas o cubiertas de hierba donde prevalecen las garrapatas de la especie Ixodes ricinus«, ha explicado el presidente de la Fundación SOS Lyme y director de Biosalud Day Hospital, el doctor Mariano Bueno.
Cabe destacar que los hogares con mascotas tienen 1,83 veces más riesgo de encontrar garrapatas arrastrándose sobre ellos, y 1,49 veces más riesgo de encontrarlas adheridas en los miembros de la familia, en comparación con aquellos que no tienen mascotas.
El hecho de tener gatos incrementa un 11,1 % la probabilidad de contraer la enfermedad de Lyme, pues estos suelen estar más sueltos que los perros, lo que conlleva a una menor vigilancia por parte de los dueños, tal y como ha explicado el doctor Bueno.
«La explicación de que los gatos presenten más riesgo de Lyme para las personas que los perros se atribuye a que, si les deja sueltos, suelen deambular más lejos, tienden a cazar pequeños roedores, y es menos probable que los propietarios usen la prevención de garrapatas, tanto con collares como exámenes detallados», ha añadido.
Un estudio publicado en la revista Ticks Tick Borne Diseases ha explicado que el norte de España, zona en la que se producen el mayor número de hospitalizaciones del país por esta enfermedad, vive esta situación por la mayor propagación de garrapatas por su clima templado y húmedo, especialmente en la Cordillera Cantábrica, lo que permite que las ninfas de Ixodes ricinus permanezcan activas durante todo el año.
POSIBILIDAD DE CONFUNDIR SUS SÍNTOMAS
El doctor Bueno ha subrayado la necesidad de aplicar medidas de contención temprana de la enfermedad para evitar que evolucione hacia una etapa crónica y grave, que puede ser letal, y ha advertido de que sus síntomas pueden llegar a confundirse con otras enfermedades, motivo por el que también se le conoce como la ‘enfermedad imitadora’.
«Se ha demostrado que muchos pacientes diagnosticados con fibromialgia, fatiga crónica, enfermedades neurodegenerativas o enfermedades autoinmunes tienen su origen en la enfermedad de Lyme», ha matizado Bueno, señalando que entre los principales síntomas se encuentran el eritrema migratorio, dolor de cabeza, de cuello y de garganta, otros dolores en músculos y articulaciones, fiebre y escalofríos, fatiga y pérdida de apetito, inflamación de las glándulas, problemas neurológicos y cardiacos, trastorno en la vista y molestias hepáticas.
Una vez se confirma el diagnóstico clínico de la enfermedad y se realiza un análisis de sangre, se aplica un tratamiento «lo antes posible» para evitar que la enfermedad avance, destruya o debilite al sistema inmune.
«Para ello, se utilizan diferentes tratamientos que pueden llegar a frenar e incluso curar la enfermedad, desde antibióticos a procedimientos avanzados, como la INUSpheresis, que elimina las toxinas en el organismo con un sistema de filtrado del plasma sanguíneo, la terapia fotodinámica endovenosa láser, la hipertermia corporal y la Terapia de Inducción Iónica Papimi», ha agregado el especialista.
La Fundación SOS Lyme ha anunciado también la puesta en marcha de la campaña SOS Garrapatas, con motivo del Día Mundial del Lyme, que se celebra este jueves, y cuyo objetivo es concienciar sobre los riesgos de las garrapatas.
Esta campaña incluirá materiales divulgativos para la población y formación para profesionales sanitarios y veterinarios sobre cómo actuar ante la picadura de una garrapata, y evitar así que la enfermedad de Lyme se convierta en crónica.
30 abril 2025 | Fuente: Europa Press | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2025. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
abr
14
Así se ha mostrado Sánchez con motivo del Día Mundial del Parkinson, que se celebra cada 11 de abril. El Parkinson es la segunda enfermedad neurodegenerativa más común en el mundo después de la enfermedad de Alzheimer y, según las últimas estimaciones realizadas al respecto, en España existirían actualmente unas 200 000 personas afectadas por esta enfermedad y, según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN), cada año se diagnosticarán unos 10 000 casos nuevos.
A principios del mes de marzo se daban a conocer las conclusiones del último ‘Global Burden of Disease Study‘ sobre la enfermedad de Parkinson en las que, teniendo en cuenta los datos de 195 países, se estimaba que frente a los 12 millones de personas que padecen actualmente la enfermedad de Parkinson en todo el mundo, en los próximos 25 años estas cifras aumentarán más del doble, concretamente un 112 %, lo que supone que en 2050 habrán más de 25,2 millones de personas con la enfermedad debido, sobre todo, al envejecimiento pero también al crecimiento de la población mundial.
«Y a pesar de que este previsible aumento se producirá en todos los países, sexos y edades, son especialmente llamativas las previsiones para España. Porque a pesar de que solo somos el 31º país más poblado, actualmente ya somos el noveno país con más casos de Parkinson en el mundo. Pero, en 2050, escalaremos hasta el octavo puesto y, además, seremos el país con mayor número de personas con Parkinson por habitante, con una prevalencia cercana a los 850 casos por cada 100 000 habitantes, debido al aumento de la esperanza de vida y al envejecimiento de la población española», comenta Sánchez.
MAYOR INCIDENCIA EN HOMBRES
El experto ha explicado que la enfermedad de Parkinson es una enfermedad crónica y progresiva, que se caracteriza por la reducción gradual de la capacidad del cerebro para producir dopamina, un neurotransmisor que controla, entre otros aspectos, el movimiento y el equilibrio.
«Síntomas como el temblor, la rigidez muscular, la lentitud en el movimiento y/o la inestabilidad postural son comunes en esta enfermedad; pero también otros no motores, como la pérdida del sentido del olfato, cambios en el estado de ánimo, depresión, alteraciones del sueño o incluso degeneración cognitiva, que generan una alta discapacidad a medida que avanza la enfermedad», ha detallado.
Además, la enfermedad de Parkinson tiene una incidencia dos veces mayor en hombres que en mujeres, y la edad media de inicio de la enfermedad es ligeramente mayor en mujeres que en hombres, aunque las pacientes de Parkinson presentan una menor esperanza de vida y una mayor mortalidad por la enfermedad. Y si bien la edad es el principal factor de riesgo conocido para padecer la enfermedad y, por lo tanto, la enfermedad de Parkinson se diagnostica más frecuentemente en personas de edad avanzada; sin embargo, la edad no es el único factor de riesgo.
Hasta un 20 % de los casos se producen en personas de menos de 50 años y ya se conocen ciertos factores, muchos de ellos evitables llevando a cabo hábitos saludables, que también parecen predisponer el desarrollo de la enfermedad. «La inactividad física y aislamiento social, o no controlar adecuadamente ciertos factores de riesgo vascular, como el azúcar en sangre, la presión arterial o el colesterol, son factores que también pueden influir en el desarrollo de la enfermedad», destaca Sánchez.
«Por otra parte, la exposición a pesticidas, disolventes industriales, o la contaminación atmosférica también son factores que parecen predisponer a desarrollar la enfermedad. Por lo tanto, tratar de fomentar la prevención es el primer paso que debemos de dar en la lucha contra el Parkinson, así como potenciar la investigación para encontrar tratamientos que permitan detener, o al menos aminorar de manera más efectiva, el curso progresivo de esta enfermedad», ha añadido.
10 abril 2025 | Fuente: Europa Press | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2025. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.| Noticia
jul
3
Se espera que la esperanza de vida en todo el mundo aumente en casi cinco años en los hombres y más de cuatro años en las mujeres durante las próximas tres décadas, afirma hoy la revista The Lancet.
Previsiones de investigadores de varias naciones, publicadas por ese medio de prensa, indican que estos incrementos se produzcan en países donde la esperanza de vida suele ser más corta, en la medida que las personas en las naciones menos desarrolladas vivan más tiempo y alcancen a las de mayores recursos.
La tendencia está impulsada por las medidas de salud pública para mejorar la prevención, la detección y el tratamiento de la enfermedad cardíaca, la covid-19 y una variedad de problemas de salud relacionados con las enfermedades infecciosas, el parto y la nutrición, señalaron.
Sin embargo, también detectaron un cambio en las afecciones que influyen en la esperanza de vida, por lo que prevén que las dolencias crónicas como la cardíaca, diabetes, cáncer y pulmonar desempeñen un papel más poderoso que las infecciosas en la duración de la vida de las personas.
Como resultado, los factores de riesgo como la obesidad, la hipertensión arterial, la mala alimentación, la falta de ejercicio y el tabaquismo tendrán el mayor impacto en las enfermedades y la esperanza de vida en la próxima generación.
De hecho, el número de años perdidos por una mala salud y una muerte prematura por esos factores de riesgo metabólico ha aumentado en un 50 % desde el año 2000, encontraron los expertos.
Tenemos por delante una inmensa oportunidad de influir en el futuro de la salud global al adelantarnos a estos crecientes factores de riesgo metabólicos y dietéticos, en particular los relacionados con factores conductuales y de estilo de vida, como las cifras elevadas de azúcar en sangre, el índice de masa corporal alto y la hipertensión, señaló el catedrático de Ciencias de la Métrica de la Salud de la Universidad de Washington, Chris Murray.
Se prevé que la esperanza de vida general aumente de 73,6 años a 78,1 años entre 2022 y 2050, avizora el estudio, en tanto el número medio de años que una persona puede esperar vivir con buena salud crecerá de 64,8 años a 67,4 años en ese mismo período de tiempo.
Además de un incremento en la esperanza de vida en general, se encontró que la disparidad entre las geografías se reducirá, comentó Murray.
«Este es un indicador en que, si bien las desigualdades en materia de salud entre las regiones de ingresos más altos y más bajos se mantendrá, las brechas se reducirán por lo que los mayores aumentos estarán en África subsahariana», destacó.
01 julio 2024|Fuente: Prensa Latina |Tomado de |Noticia
may
2
Un equipo internacional de investigadores ha descubierto más de cien nuevas regiones del genoma humano (o loci), que parecen influir en la tensión arterial de una persona.
Además, varios de ellos pueden ser relevantes para el metabolismo del hierro y un tipo de receptor celular conocido como receptores adrenérgicos.
El estudio, liderado por los Institutos Nacionales de la Salud estadounidenses (NIH) y el Instituto Nacional de Investigación del Genoma Humano (NHGRI) y publicado este martes en la revista Nature Genetics, es uno de los mayores estudios genómicos sobre la presión arterial realizados hasta la fecha, con datos de más de un millón de participantes.
Los resultados servirán para comprender mejor cómo se regula la presión arterial y encontrar posibles nuevas dianas farmacológicas.
«Nuestro estudio ayuda a explicar una proporción mucho mayor de las diferencias entre la presión arterial de dos personas de lo que se sabía hasta ahora», dice Jacob Keaton, científico del NHGRI y primer autor del estudio.
Además, «conocer el riesgo de una persona de desarrollar hipertensión podría conducir a tratamientos a medida, que tienen más probabilidades de ser eficaces», puntualiza.
Para comprender la genética de la presión arterial, el equipo combinó cuatro grandes conjuntos de datos procedentes de estudios de asociación de todo el genoma de la presión arterial y la hipertensión.
Tras analizar los datos, hallaron más de 2 000 loci genómicos relacionados con la presión arterial, incluidas 113 regiones nuevas.
Entre los loci genómicos recién descubiertos, varios residen en genes que desempeñan un papel en el metabolismo del hierro, lo que confirma estudios anteriores según los cuales los niveles elevados de hierro acumulado pueden contribuir a las enfermedades cardiovasculares.
El equipo también confirmó la asociación entre las variantes del gen ADRA1A y la presión arterial.
ADRA1A codifica un tipo de receptor celular, denominado receptor adrenérgico, que actualmente es diana de la medicación contra la tensión arterial, lo que sugiere que otras variantes genómicas descubiertas en el estudio también pueden tener el potencial de ser dianas farmacológicas para alterar la tensión arterial.
«Este estudio demuestra que estos grandes estudios de asociación de todo el genoma tienen relevancia clínica para encontrar nuevas dianas farmacológicas y son necesarios para descubrir más dianas farmacológicas a medida que avanzamos», defiende Keaton.
A partir de estos análisis, los investigadores pudieron calcular una puntuación de riesgo poligénico, que combina los efectos de todas las variantes genómicas para predecir la presión arterial y el riesgo de hipertensión.
Estas puntuaciones de riesgo poligénico pueden ser una herramienta útil en la medicina de precisión, pero se necesitan datos genómicos más diversos para que puedan aplicarse ampliamente en la atención sanitaria rutinaria.
Aunque los datos recopilados procedían en su mayoría de personas de ascendencia europea, los investigadores descubrieron que las puntuaciones de riesgo poligénico también eran aplicables a personas de ascendencia africana.
Casi la mitad de los adultos de Estados Unidos padecen presión arterial alta o hipertensión, una dolencia que suele ser hereditaria, lo que significa que, junto al estilo de vida (sendentarismo, tabaquismo o estrés) y la dieta, hay un componente genético en el desarrollo de esta afección.
Cuando la tensión arterial es demasiado alta de forma constante, puede dañar el corazón y los vasos sanguíneos del cuerpo y provocar cardiopatías, enfermedades renales, accidentes cerebrovasculares y otras afecciones.
30 abril 2024|Fuente: EFE |Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2023. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.|Noticia
