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Un equipo internacional de investigadores logró descifrar la estructura del patógeno que causa esta encefalitis que casi siempre resulta fatal, por lo que el virus de Borna deja hoy de ser un verdadero misterio.
Según la revista Science Advances, los científicos hicieron varios trabajos estructurales previos sobre los complejos de nucleoproteína-ARN del virus del Ébola pudiendo profundizar en el conocimiento sobre enfermedad de Borna tipo 1 (BoDV-1).
Recuerda el artículo que los casos de la enfermedad de Borna tipo 1 (BoDV-1) son extremadamente raros en humanos, pero en quienes la desarrollan, el desenlace es grave y casi siempre resulta en encefalitis o inflamación cerebral fatal.
Este virus zoonótico pertenece al orden Mononegavirales, que incluye los virus del Ébola, el sarampión y la rabia.
El complejo nucleoproteína-ARN de estos virus protege su ARN genómico y favorece la síntesis de ARN viral, por lo que comprender la estructura de este complejo es fundamental para combatir la replicación viral.
Los investigadores completaron la caracterización estructural de varias familias de mononegavirus que infectan con mayor frecuencia a los humanos.
«Los bornavirus son menos conocidos que muchos otros virus de ARN humanos, pero representan el último caso importante sin resolver para el análisis estructural de la nucleoproteína-ARN entre los mononegavirus que infectan a los humanos», enfatizan los expertos.
El equipo se auxilió de la microscopía crioelectrónica obteniendo imágenes de alta resolución de los complejos de nucleoproteína-ARN del virus BoDV-1 y realizaron una clasificación computacional para separar y reconstruir los distintos estados de ensamblaje de cada complejo en la muestra.
Luego utilizaron ensayos mutacionales y funcionales para analizar los residuos de nucleoproteína-ARN y evaluar su función en la síntesis y el ensamblaje del ARN viral.
El estudio reveló la estructura tridimensional de este complejo, mostrando ensamblajes en forma de anillo y la unión del ARN viral en el surco interno.
También descubrieron que cada subunidad de nucleoproteína aloja ocho nucleótidos de ARN, lo que sugiere un modo de unión distinto al descrito para otros virus relacionados.
En conjunto, estos hallazgos sugieren un modelo incremental en el que el ensamblaje de nucleoproteínas y la interacción con el ARN son procesos separados pero coordinados.
13 abril 2026 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
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Una investigación propone sustituir el sedentarismo pasivo por el mentalmente activo tras quedar demostrado que reduce el riesgo de aparición de demencia en la edad adulta.
El estudio, publicado en la revista American Journal of Preventive Medicine, tiene el potencial de servir de base para las directrices de salud pública y las estrategias preventivas destinadas a reducir la incidencia de la mencionada dolencia.
Anteriormente se creía que todos los comportamientos sedentarios estaban asociados con un mayor riesgo de desarrollar demencia.
Ahora, los investigadores descubrieron que los comportamientos sedentarios mentalmente pasivos, como ver la televisión aumentaban el riesgo de depresión, mientras que leer y trabajar en la oficina parecía tener un efecto protector.
Está demostrado -recuerda la fuente- que permanecer sentado durante periodos prolongados e ininterrumpidos es un factor de riesgo para enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y depresión; también fue asociado con la demencia.
Este es el primer estudio que distingue entre la postura sentada pasiva y la mentalmente activa en relación con la demencia.
«Si bien estar sentado implica un gasto energético mínimo, puede diferenciarse por el nivel de actividad cerebral», aclara la revista American Journal of Preventive Medicine.
La forma en que usamos el cerebro mientras estamos sentados parece ser un determinante crucial del funcionamiento cognitivo futuro y puede predecir la aparición de la demencia, aseguran los expertos.
Por otra parte, el aumento del tiempo dedicado a comportamientos sedentarios mentalmente activos se asoció con una reducción significativa del riesgo de demencia, manteniendo al mismo tiempo los niveles de comportamiento sedentario pasivo y de actividad física ligera y moderada a vigorosa.
«El sedentarismo es un factor de riesgo omnipresente, pero modificable, para muchas afecciones de salud, incluida la demencia.
Los científicos concluyeron que no todos los comportamientos sedentarios son equivalentes; algunos pueden aumentar el riesgo de demencia, mientras que otros pueden ser protectores.
Mantenerse físicamente activo sigue siendo fundamental, pero, a medida que envejecemos, también lo es entrenar el cerebro, incluso cuando estamos sentados.
Sugirieron que cambiar parte del tiempo de sofá pasivo por lectura u otras tareas cognitivas podría ser un gesto sencillo con un impacto importante en la salud cerebral a largo plazo.
Según la fuente, la demencia es la tercera causa principal de mortalidad y la séptima causa principal de discapacidad entre los adultos mayores en todo el mundo.
07 marzo 2026 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
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Mantener un horario regular para acostarse podría mejorar la salud del corazón y reducir el riesgo de sufrir problemas cardiovasculares, como infarto o derrame cerebral, mostró un estudio publicado en la revista Science.
Investigadores de la Universidad de Oulu, en Finlandia, midieron la actividad del sueño de 3 231 personas de 46 años mediante dispositivos portátiles durante una semana.
Al dividir a los participantes que dormían menos de ocho horas en grupos según sus hábitos de sueño (regulares, bastante regulares e irregulares), los datos mostraron que quienes dormían de forma irregular tenían el doble de riesgo de sufrir un evento cardíaco grave en la próxima década, en comparación con quienes lo hacían de forma regular.
Una mayor variabilidad en el punto medio del sueño (el intervalo entre la hora de acostarse y la de despertarse) también se asoció con una peor salud cardiovascular.
Los datos mostraron que la hora de despertarse tampoco parecía importar, la relación solo se observó en las grandes variaciones a la hora de acostarse.
En el grupo con horarios irregulares, la variabilidad promedio en la hora de acostarse durante la semana fue de 108 minutos, en comparación con los 33 minutos del grupo con horarios regulares.
Si bien los investigadores controlaron factores como la presión arterial, el sexo y el ejercicio, no se puede demostrar una relación de causa y efecto, sino solo una asociación notable.
Los investigadores creen que los ciclos naturales de 24 horas que experimenta nuestro cuerpo —ritmos circadianos— podrían ayudar a explicar parte de esta asociación.
Cambiar la hora de acostarse cada noche probablemente altere estos ritmos, lo que a su vez impide que el corazón tenga los períodos adecuados de descanso y recuperación.
La pesquisa reconoció que el estrés cotidiano también podría desempeñar un papel importante.
Los desafíos de la vida diaria que afectan los horarios de sueño —como la carga de trabajo o los problemas de salud mental—suelen afectar la salud cardiovascular.
07 abril 2026 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
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10
Los neurocirujanos de la Clínica del Roshal en Moscú salvaron a un bebé de dos meses con un gran tumor cerebral, informó hoy la vicealcaldesa de la capital rusa, Anastasia Rakova.
Según la ejecutiva, los médicos realizaron una operación única de alta tecnología y extirparon completamente el tumor, y en estos momentos la vida y la salud del niño están fuera de peligro.
Rakova explicó que el caso implicaba una patología compleja: un tumor benigno de gran tamaño era difícil de acceder debido a su antigüedad y ubicación.
«Nuestros cirujanos extirparon el tumor con precisión, sin dañar el tejido sano. Tras la cirugía, el bebé no presentó problemas neurológicos. Ahora se encuentra bien, está en casa con su familia y su salud está fuera de peligro», declaró Rakova.
Durante una ecografía de rutina, se detectó un tumor en un niño de la región de Lugansk. Los médicos locales contactaron rápidamente con una clínica de Moscú, donde derivaron al niño para realizarle más pruebas y una intervención quirúrgica.
La operación duró tres horas, y aunque una mínima pérdida de sangre podría haber sido crítica, la pericia de los especialistas moscovitas evitó complicaciones.
Según Rakova, todo el proceso, desde su primera visita a la clínica hasta su alta hospitalaria, duró aproximadamente un mes y medio.
09 abril 2026 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.| Noticia
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Investigaciones publicadas en la revista Science sugieren que la visión puede predecir la demencia 12 años antes del diagnóstico. Recientes estudios realizados en Reino Unido y en Australia indican que quienes obtienen peores resultados en pruebas de visión sencillas tienen un mayor riesgo de desarrollar demencia en un plazo de más de una década.
El estudio británico halló que los participantes con una velocidad de procesamiento visual más lenta tenían mayor probabilidad de desarrollar demencia en los siguientes 12 años.
Mientras, la pesquisa australiana mostró que el deterioro de la agudeza visual era un predictor significativo del deterioro cognitivo durante un período similar al mencionado.
A estos hallazgos se suman las evidencias aportadas por la última Comisión sobre demencia de The Lancet, publicada en 2024, que identificó la pérdida de visión en la vejez como un nuevo factor de riesgo para el deterioro cognitivo, contribuyendo hasta al 2,2 % de los casos.
En tanto, la pérdida auditiva no tratada en la mediana edad contribuye a un estimado del siete por ciento de los casos.
Según los expertos, identificar estos cambios a tiempo y abordarlos puede ayudar a reducir el riesgo de desarrollar demencia.
02 marzo 2026 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.| Noticia
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Un estudio publicado en la revista Science sugiere utilizar las vitaminas del complejo B en el tratamiento de la enfermedad de Parkinson, afección neurodegenerativa que padecen más de 10 millones de personas en el mundo.
Los científicos sospechan que existe una conexión entre el intestino y el cerebro que influye en la aparición de este mal, hasta ahora incurable.
Recientes investigaciones aportan más pruebas de esta relación, identificando microbios intestinales que probablemente estén implicados y relacionándolos con la disminución de riboflavina (vitamina B2) y biotina (vitamina B7).
En opinión del investigador médico Hiroshi Nishiwaki, de la Universidad de Nagoya en Japón, la terapia de suplementación dirigida a la riboflavina y la biotina se perfila como una prometedora vía terapéutica para aliviar los síntomas del Parkinson y ralentizar la progresión de la enfermedad.
En el estudio fueron analizadas muestras fecales de 94 pacientes con enfermedad de Parkinson y 73 controles relativamente sanos en Japón, y los resultados se compararon con datos de China, Taiwán, Alemania y Estados Unidos.
Si bien en los países analizados intervinieron diferentes grupos de bacterias, todos influyeron en las vías metabólicas que sintetizan las vitaminas del complejo B en el organismo.
El equipo descubrió que los cambios en la microbiota intestinal estaban asociados con una disminución de riboflavina y biotina en personas con Parkinson.
Los expertos demostraron además que la deficiencia de vitaminas del grupo B estaba relacionada con una disminución de ácidos grasos de cadena corta (AGCC) y poliaminas: moléculas que contribuyen a la formación de una capa de moco intestinal saludable.
“Las deficiencias de poliaminas y AGCC podrían provocar un adelgazamiento de la capa de moco intestinal, aumentando la permeabilidad intestinal, ambos fenómenos observados en la enfermedad de Parkinson”, explicó Nishiwaki.
Sospechan que la capa protectora debilitada expone el sistema nervioso intestinal a una mayor cantidad de toxinas a las que ahora estamos expuestos con más frecuencia, entre ellas se incluyen productos químicos de limpieza, pesticidas y herbicidas.
Estas toxinas provocan la sobreproducción de fibrillas de α-sinucleína —moléculas que se acumulan en las células productoras de dopamina de la sustancia negra del cerebro— y un aumento de la inflamación del sistema nervioso, lo que finalmente conduce a los síntomas motores y de demencia más debilitantes de la enfermedad de Parkinson.
31 marzo 2026 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
