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Un estudio desmonta la creencia de que los infartos y los ictus ocurren de la nada, y alerta que existen cuatro factores que avisan con tiempo sobre esos eventos responsables hoy de tristes desenlaces.
Un artículo aparecido en la Revista del Colegio Americano de Cardiología (JACC) explica que muchas personas no experimentan síntomas claros antes de que esas afecciones sucedan, lo que refuerza la sensación de que ocurre de la nada.
El objetivo de este estudio fue determinar si los cuatro factores de riesgo cardiovascular tradicionales estaban presentes antes del primer episodio cardíaco, antes del ictus o antes de que se desarrollara insuficiencia cardíaca.
Los investigadores señalaron «la presión arterial por encima de 120/80 mmHg o en tratamiento farmacológico, colesterol total por encima de 200 mg/dl o en tratamiento, glucemia en ayunas por encima de 100 mg/dl, diagnóstico de diabetes o en tratamiento y el tabaquismo, en este caso, dividido entre fumar o tener antecedentes de haberlo hecho».
De acuerdo con el artículo de la JACC, el factor más prevalente entre los pacientes fue la presión arterial elevada, presente en casi el 95 por ciento de los casos.
Los expertos puntualizaron que tanto hombres como mujeres, presentaba al menos uno de estos factores antes de su primer episodio cardíaco.
El estudio también constata que los cardiólogos observan a diario en consulta a una misma persona acumulando varios de estos factores simultáneamente.
Los resultados de la investigación no dejaron margen a la ambigüedad, pues más del 99 % de quienes sufrieron uno de esos episodios tenía al menos un factor de riesgo previo no óptimo, y más del 93 acumulaba dos o más. Concluyeron que la presencia de niveles no óptimos de uno o más factores de riesgo tradicionales era casi universal antes de la enfermedad cardiovascular.
30 marzo 2026 | Fuente: Prensa Latina |Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
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Las nuevas técnicas desarrolladas por científicos buscan responder a uno de los grandes enigmas de la mente humana: cómo surgen la conciencia y las experiencias subjetivas a partir de los procesos cerebrales. El esfuerzo de mapear la estructura de las vivencias internas abre un enfoque experimental inédito para abordar el llamado “problema difícil de la conciencia”, en el centro del debate neurocientífico y filosófico actual, según New Scientist.
Investigadores de distintos países están logrando avances en la medición experimental de la conciencia humana. Utilizan métodos cuantitativos y comparativos para analizar cómo experiencias internas, como colores o emociones, se relacionan entre sí y con la actividad cerebral específica.
Se han descubierto patrones compartidos entre individuos de diferentes edades y culturas, lo que permite poner a prueba hipótesis sobre la generación de la vivencia consciente y proponer explicaciones empíricas para estos procesos.
El “problema difícil de la conciencia” plantea la desconcertante distancia entre la actividad física del cerebro y la riqueza de las experiencias subjetivas. Aunque existen instrumentos capaces de identificar si una persona está consciente, determinar exactamente por qué y cómo ciertas sensaciones —como el color rojo o el dolor— emergen de funciones neurobiológicas sigue siendo un reto para la ciencia y la filosofía, según explica New Scientist.
En las últimas décadas, ha cobrado fuerza el enfoque estructuralista, que prioriza las relaciones entre experiencias frente a cada sensación aislada. El filósofo David Chalmers, quien acuñó el término “problema difícil de la conciencia”, sostiene que estas relaciones podrían ser la clave científica.
Por su parte, Holger Lyre, de la Universidad de Magdeburgo, subraya que “cada experiencia depende de todas las demás”, como se observa al comparar los significados de los colores en distintos contextos perceptivos.
Avances en la medición estructural de la conciencia
En laboratorios de Australia, Japón, Alemania y Estados Unidos, investigadores recopilan miles de valoraciones sobre colores, formas, sonidos y emociones. El equipo dirigido por el psicólogo Nao Tsuchiya, al frente del Qualia Structure Project, desarrolla esquemas de clasificación geométrica para categorizar las posibles relaciones entre las experiencias subjetivas.
“Nuestro objetivo es categorizar todas las posibles relaciones entre experiencias subjetivas”, detalló Tsuchiya a New Scientist.
Las evaluaciones han revelado una notable coherencia. La vivencia sensorial primaria muestra patrones semejantes en diferentes culturas y edades, pese a las variaciones idiomáticas y culturales en los nombres de los colores. Según Tsuchiya, esto sugiere que el lenguaje y el entorno modifican poco la percepción inmediata.
El equipo ha transformado viejos dilemas filosóficos —como la pregunta “¿mi rojo es igual que tu rojo?”— en experimentos empíricos. Los resultados muestran que, dentro de cada grupo de visión normal o atípica, los juicios son consistentes. Entre grupos, en cambio, pueden diferir de manera significativa.
Tsuchiya destaca la existencia de “formas intermedias” de experiencia visual, como ciertos participantes con autopercepción singular, que actúan de puente entre distintas maneras de percibir los colores. “Lo que para un grupo es rojo, para otro puede ser verde”, explica el investigador.
Las pruebas se han extendido a las emociones, comparando la reacción ante videos diseñados para evocar sentimientos concretos, incluso personas con alexitimia —dificultad para expresar emociones— logran distinguir matices, aunque no puedan verbalizarlos.
Además, la neurociencia vincula estas estructuras con zonas cerebrales específicas. El científico Brian Wandell, de la Universidad de Stanford, demostró que la actividad en el córtex visual refleja el patrón de similitud entre estímulos observado en los estudios.
Así, la combinación de análisis conductual y resonancia magnética funcional permite a los expertos asociar la actividad neural con el “mapa” de la experiencia consciente.
Desafíos y perspectivas filosóficas en el estudio de la conciencia
No todos los expertos coinciden en el alcance del enfoque estructuralista. La neurocientífica Lucia Melloni, de la Universidad Ruhr de Bochum, advierte sobre posibles sesgos: “Quizá estemos evaluando solo la memoria, no la experiencia directa”, afirma en diálogo con New Scientist.
Melloni y su equipo llevan a cabo experimentos utilizando protocolos con ocultamiento visual para comparar la valoración de estímulos que los participantes no son plenamente conscientes de haber percibido.
Los resultados muestran diferencias claras: la estructura de los colores detectados conscientemente es coherente, pero la de los percibidos inconscientemente resulta caótica. Según Zefan Zheng, del mismo equipo, esto indicaría que únicamente la percepción consciente genera “mapas” significativos, un argumento que refuerza la utilidad del método estructuralista para distinguir estados de conciencia.
Aun con estos avances, algunos filósofos mantienen reservas. Hedda Hassel Mørch insiste en que ciertas cualidades parecen escapar a toda explicación relacional. Kristjan Loorits sostiene que sentir algo como “inexplicable” puede ser parte de la psicología humana y una función cerebral para evitar el estancamiento en una búsqueda de explicaciones infinitas.
Las discusiones persisten sobre si la vivencia subjetiva podrá ser capturada por ecuaciones y relaciones matemáticas. Científicos como Giulio Tononi, creador de la Teoría de la Información Integrada, consideran que estos avances abren posibilidades inéditas para descifrar, al menos parcialmente, el origen de aquello que llamamos conciencia.
Los nuevos experimentos han acercado la ciencia a respuestas antes inalcanzables, aunque aún falta saber si, fuera de las relaciones estructurales, existe algo irreductible en la experiencia interna.
El análisis de cómo se trenzan sensaciones y emociones sugiere que cualquier transformación en la percepción modifica, en cierta medida, la forma en la que las personas interpretan el mundo.
La propuesta estructural apunta a que, por la manera en que se entrelazan nuestras vivencias, todos compartimos una sensibilidad interconectada propia de la condición humana.
28 marzo 2026 | Fuente: Infobae | Tomado del sitio web | Noticia
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La cafeína, tan cotidiana en una taza de café, podría proteger la memoria social incluso cuando las horas de sueño no alcanzan. Según una investigación, que fue publicada en Neuropsychopharmacology, ese estimulante logró evitar el olvido en ratones privados de descanso y reparó daños en sus circuitos cerebrales.
Los hallazgos fueron realizados por científicos de la Universidad Nacional de Singapur y abren nuevas preguntas sobre el rol de la cafeína en la memoria, más allá de mantener la vigilia.
Detectaron que la cafeína restauró la memoria social en animales privados de sueño
Tras los resultados, los investigadores afirmaron que “la suplementación con cafeína restauró tanto la plasticidad sináptica de larga duración en la vía EC-CA2 como la memoria social en ratones privados de sueño, sin inducir hiperactividad en los animales de control”.
Olvidar rostros conocidos tras dormir poco puede parecer común. Los científicos de Singapur abordaron cómo la falta de sueño afecta la memoria social, que es la capacidad de reconocer y recordar a otros.
La memoria social permite distinguir a individuos familiares de desconocidos. Los investigadores estudiaron el hipocampo y su región CA2, que son fundamentales para este tipo de memoria.
El objetivo fue saber si la privación de sueño altera la función de la región CA2 y si la cafeína puede proteger esa función. Así se buscó entender los mecanismos cerebrales que unen sueño, memoria y cafeína.
El sueño insuficiente representa una amenaza para la salud mental. Los científicos analizaron el papel de la cafeína como posible protector de la memoria social, en un contexto donde cada vez se duerme menos.
Cómo se hizo el estudio y qué se encontró
Trabajaron con 119 ratones machos C57BL/6J, criados en ambientes controlados. Los animales estuvieron despiertos cinco horas con estímulos suaves, como mover la jaula o tocarlos.
La memoria social se evaluó con pruebas de reconocimiento entre ratones. Los privados de sueño tuvieron dificultad para reconocer a otros ya conocidos.
“Los ratones privados de sueño no lograron distinguir un ratón familiar de uno nuevo, lo que sugiere un deterioro de la memoria social”, detallaron los investigadores.
Durante una semana, un grupo de ratones recibió cafeína en el agua antes de la privación de sueño. Esto aseguró una dosis constante, similar al consumo humano cotidiano.
La cafeína protegió la memoria social y la plasticidad sináptica en la región CA2
A nivel molecular, la falta de sueño aumentó la enzima PDE4A5 y redujo proteínas como PKMζ, pERK1/2 y BDNF en el hipocampo CA2. La cafeína normalizó estos valores.
La cafeína también se aplicó de forma directa en cortes de cerebro. La transmisión sináptica mejoró, aunque los ratones no hubieran recibido cafeína antes.
La aplicación de cafeína mejoró la señalización en la región CA2, tanto en animales con sueño normal como en los privados de sueño, resaltaron.
El patrón de sueño de los ratones no presentó cambios con la cafeína y no se detectaron efectos adversos. La cafeína actuó sobre los receptores de adenosina, una molécula que se acumula cuando falta el sueño y que reduce la actividad de los circuitos de memoria.
Los investigadores aclararon que los resultados solo se demostraron en ratones. “Aunque ratones y humanos comparten muchas características biológicas, los hallazgos deben confirmarse en estudios con personas y sus hábitos de consumo de cafeína y sueño”, expresaron.
La región CA2 del hipocampo podría ser clave para tratar pérdidas de memoria por falta de sueño o en casos de demencia. Por eso, recomendaron investigar los efectos a largo plazo, diferencias por sexo, edad y aplicaciones en humanos.
27 marzo 2026 | Fuente: Infobae | Tomado del sitios web | Noticia
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El Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec) y la empresa estadounidense AI Robotix firmaron un acuerdo de colaboración académica, científica y tecnológica con el objetivo de abordar de manera integral la enfermedad de Alzheimer, trascendió hoy.
La iniciativa, denominada “Proyecto Alzheimer” y liderada por AI Robotix, constituye un programa de investigación avanzada que integra inteligencia artificial, neurociencia, biología molecular y ciencia de datos.
En este contexto, Intec participará como socio estratégico en los ámbitos académico y clínico.
«A diferencia de los enfoques tradicionales centrados en hipótesis únicas, el proyecto propone identificar patrones complejos, relaciones causales y nuevos conocimientos que actualmente permanecen fragmentados o inaccesibles mediante metodologías convencionales».
Mediante un marco de investigación progresivo, estructurado y verificable, la iniciativa busca generar conocimiento accionable, desarrollar modelos predictivos y producir hallazgos científicamente validados que contribuyan de manera significativa al avance global en el estudio del Alzheimer, con miras a una eventual solución terapéutica.
Durante la firma del acuerdo, el rector del Intec, Arturo del Villar, destacó el alcance del proyecto y su impacto potencial.
Señaló que la participación de la academia en iniciativas de este tipo abre oportunidades para contribuir a la solución de una enfermedad que afecta a más de 55 millones de personas en el mundo, en coherencia con la misión científica de la institución.
Por su parte, el fundador de AI Robotix y director del Proyecto Alzheimer, Juan Carlos Guilbe, subrayó que la incorporación de Intec fortalece las capacidades científicas del programa y amplía sus posibilidades de éxito.
Indicó que la convergencia entre talento académico y modelos avanzados de inteligencia artificial permite enfrentar uno de los mayores desafíos de la medicina contemporánea.
Actualmente, se diagnostica un nuevo caso de demencia cada tres segundos a nivel mundial, lo que evidencia la urgencia de desarrollar soluciones innovadoras y efectivas frente a esta problemática, puntualizó.
AI Robotix, con sede en Cupertino, California, desarrolla soluciones basadas en inteligencia artificial aplicadas tanto al sector salud como al ámbito empresarial, incluyendo el diseño de agentes conversacionales para servicios, comercio electrónico y gestión organizacional.
Fundado en 1972, el Instituto Tecnológico de Santo Domingo es una universidad privada sin fines de lucro orientada al servicio público, reconocida por su enfoque innovador y su oferta académica en áreas como ingenierías, ciencias de la salud, ciencias básicas y ambientales, negocios y ciencias sociales.
26 marzo 2026 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
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Un equipo internacional liderado por el Instituto ITACA de la Universitat Politécnica de Valencia desarrolló uno de los atlas del cerebro humano más completos y detallados del mundo, publicó la revista Scientific Reports.
Llamado HoliAtlas, será especialmente útil para el estudio y diagnóstico temprano de enfermedades neurológicas y neurodegenerativas, como Alzheimer o Parkinson.
El nuevo mapa está basado en imágenes de resonancia magnética multimodales de ultra-alta resolución y supera ampliamente el nivel de detalle de los atlas existentes basados en imágenes de resonancia magnética.
«HoliAtlas ofrece una representación completa y multinivel del cerebro, desde estructuras globales hasta subestructuras muy específicas, de forma holística”, explicó José Vicente Manjón, responsable del grupo.
Su resolución y su integración multimodal facilitan la identificación de estructuras profundas y permiten desarrollar métodos de segmentación automática más precisos, mejorar el análisis morfológico y detectar cambios anatómicos muy sutiles, detalló.
Resaltó que este atlas podrá ser de gran ayuda para estudiar patologías como el Alzheimer o el Parkinson y facilitar un diagnóstico más preciso.
Disponer de atlas cerebrales cada vez más precisos es clave para comprender la arquitectura del cerebro humano, integrar datos de distintos estudios y avanzar hacia diagnósticos y tratamientos más personalizados, aseveró el científico.
25 marzo 2026 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
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El brote de meningitis B iniciado en Canterbury (sureste de Inglaterra), que ha dejado por el momento dos muertos y al menos una veintena de contagios, ha generado un clima de alarma en la sociedad británica, que al intentar conseguir la vacuna está dejando sin existencias a las farmacias.
Se da por seguro que todo comenzó en la discoteca Chemistry de Canterbury, frecuentada por los alumnos de la cercana Universidad de Kent. De hecho, los dos muertos eran estudiantes de ese centro.
La Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido (UKHSA) confirmó que está investigando un brote «explosivo» de esta enfermedad meningocócica del grupo B en la región de Kent, con 15 casos de laboratorio confirmados y 12 bajo investigación, según los últimos datos conocidos.
Hasta la Organización Mundial de la Salud (OMS) se ha hecho eco desde Ginebra de este brote y ha subrayado la necesidad del tratamiento temprano.
Vacunación preventiva
Tras la muerte de los estudiantes, y con el objetivo de limitar la propagación, las autoridades sanitarias han administrado más de 2 500 dosis preventivas de antibióticos entre los alumnos de la Universidad de Kent, contactos cercanos y personas que hubieran asistido al citado club entre el 5 y el 7 de marzo.
La meningitis de este brote es una infección bacteriana grave que puede inflamar las membranas protectoras que rodean al cerebro y a la médula espinal y que, de no tratarse con rapidez, puede llegar a ser letal.
Alarma por el brote de meningitis en Reino Unido
Aunque el ministro británico de Sanidad, Wes Streeting, ha asegurado que este brote no se está considerando un «incidente nacional», el aumento exponencial de casos en apenas unos días ha sumido en la preocupación a muchos británicos, que tratan de hacerse a contrarreloj con una vacuna contra la meningitis B de manera privada en farmacias.
De acuerdo con una encuesta rápida de la Asociación Nacional de Farmacias británica (NPA), el 87 % de los establecimientos que respondieron informaron haber observado un aumento considerable en la solicitud de vacunas contra la meningitis «por parte de padres preocupados», que han superado con creces la oferta disponible.
El precio de la vacuna ronda las 110 libras (127,35 euros) por dosis, si bien para completar el ciclo se requieren entre dos y tres inyecciones, lo que elevaría el total a entre 220 y 330 libras (entre 254,71 y 382,07 euros).
Colas virtuales como en los conciertos
Los usuarios que han intentado reservar en línea una cita privada de vacunación en Boots, la cadena farmacéutica más grande del Reino Unido, se han encontrado desde el pasado fin de semana con una cola virtual por la «alta demanda», que muchos han llegado a comparar en las redes sociales con las de las tiqueteras para comprar entradas de conciertos.
Tanto Boots como Superdrug, la segunda mayor minorista farmacéutica en el país, advirtieron en sus páginas web de que existía una «escasez nacional» de la vacuna y habilitaron una lista de espera para los interesados en conseguir una de las dosis cuando estén de nuevo disponibles.
Pradip Patel, gerente de una farmacia en el céntrico barrio londinense de Holborn, cuenta a EFE que, desde que se conoció el brote en Kent este fin de semana, la demanda se ha disparado y recibe «entre 20 o 30 llamadas» diarias de gente preguntando por la disponibilidad de la vacuna de la meningitis B.
«No hay stock, ningún distribuidor tiene. Y como no hay existencias no podemos dársela a nadie, ni de manera privada, ni con receta», dice el farmacéutico.
A unas calles de distancia, la farmacia Boutalls, especializada en vacunas de viaje, ofrece habitualmente la dosis de la meningitis para aquellos que tienen pensado visitar países de «África y Oriente Medio», pero el brote en Canterbury ha agotado todas sus reservas.
Una enfermedad de difícil contagio
La meningitis B solo se propaga por contacto directo, como besos, o por compartir una bebida, recuerda a EFE uno de los responsables de Boutalls, Prav Cenagafuriam, que subraya que no es «tan fácilmente contagiable como el covid o la gripe» y normalmente los brotes quedan contenidos en una única área.
Por el momento, los casos se concentran en la región de Kent, donde se ha iniciado un programa de vacunación selectivo entre los residentes en el campus universitario y se prevé contactar hasta 5 000 estudiantes para ofrecerles la inyección de manera prioritaria.
19 marzo 2026 | Fuente: EFE | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
