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11
Honduras confirmó hoy el primer fallecimiento en 2026 de una persona a causa de miasis por gusano barrenador del ganado, una mujer de 78 años originaria de esta capital.
“Ya tenemos el primer deceso por miasis en humanos en el presente año, la paciente era de sexo femenino, de 78 años y residía en la aldea Suyapa de Tegucigalpa”, informó este martes Homer Mejía, jefe de la Unidad de Vigilancia de la Secretaría de Salud (Sesal).
En declaraciones a periodistas, el funcionario de la Sesal dijo que la nación centroamericana reporta ya 76 casos confirmados de esta enfermedad parasitaria, la mayoría en el Distrito Central, municipio integrado por las ciudades gemelas de Tegucigalpa y Comayagüela.
La miasis cutánea por gusano barrenador es provocada por las larvas de la mosca Cochliomyia hominivorax, que deposita sus huevos en heridas abiertas o lesiones de animales de sangre caliente, incluido los seres humanos.
Horas después de que el insecto deposita la larva, nacen los gusanos que se alimentan del tejido vivo.
Sus efectos son particularmente devastadores en la producción pecuaria, debido a la mortalidad y a un menor rendimiento en la producción de leche y carne.
Desde 1995, Honduras no registraba en humanos casos de gusano barrenador, pero en septiembre de 2024 declaró una emergencia sanitaria ante la propagación de la enfermedad en Centroamérica y otras regiones.
Mejía exhortó a la población a cubrir cualquier herida con gasas o vendajes para evitar que las moscas depositen larvas.
Recordó que el riesgo es mayor en personas de edad avanzada o con enfermedades de base, por lo que pidió extremar medidas de prevención.
El jefe de Vigilancia de Salud indicó que la mayoría de los casos detectados se concentran en la capital hondureña, y reiteró el llamado a mantener medidas de higiene y eliminar posibles criaderos de insectos para reducir el riesgo de contagio.
10 marzo 2026 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
feb
20
Un nuevo estudio vinculó la exposición prolongada a PM2.5 (partículas suspendidas en el aire con un diámetro aerodinámico inferior a 2,5 micrómetros) con un mayor riesgo de Alzheimer, según un artículo publicado en PLOS Medicine.
«El Alzheimer es la forma más común de demencia y un problema creciente de salud pública, especialmente en poblaciones de edad avanzada», aseguraron los autores de la investigación, quienes laboran en la Universidad Emory, en Estados Unidos.
«Nuestros hallazgos sugieren que la exposición a PM2.5 se asoció con un mayor riesgo de Alzheimer, principalmente a través de vías directas, en lugar de mediadas por comorbilidades», afirmaron.
Durante casi dos décadas los expertos analizaron los registros de salud de más de 27,8 millones de ciudadanos estadounidenses de 65 años, comparando las condiciones médicas y los diagnósticos con los niveles estimados de contaminación del aire, según su código postal local.
Fundamentalmente, el vínculo entre la exposición a niveles más altos de contaminación atmosférica y un mayor riesgo de enfermedad de Alzheimer fue sólido y se mantuvo notable incluso al considerar otros problemas de salud.
Para los científicos, el estudio mostró que en lugar de que la contaminación atmosférica aumente el riesgo de enfermedades cardíacas, y estas a su vez incrementen el riesgo de Alzheimer, por ejemplo, esta situación de la atmósfera parece tener su propio efecto sobre el riesgo de la enfermedad neurodegenerativa.
Otro hallazgo de interés, según los datos recabados, fue que quienes habían sufrido un ictus tenían un riesgo ligeramente mayor de desarrollar Alzheimer, lo cual sugiere que los ictus pueden hacer que el cerebro sea más vulnerable a la contaminación atmosférica.
Según sugieren los investigadores, es probable que existan numerosas maneras en que las partículas finas puedan acelerar la neurodegeneración; estas podrían incluir afectar directamente al tejido cerebral, aumentar la inflamación en todo el cuerpo y la acumulación de proteínas relacionadas con el Alzheimer.
18 febrero 2026 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
feb
9
Los investigadores detallaron en un artículo publicado en Biomoléculas, la poco apreciada teoría del «eje hueso-cerebro» y cómo este concepto puede ayudarnos a comprender y tratar mejor un «asesino silencioso» como la osteoporosis y un trastorno neuropsiquiátrico complejo como la depresión.
«Los médicos de las especialidades relevantes deben reconocer la fisiopatología interconectada de estas afecciones», subrayaron los neurólogos Pengpeng Li del Hospital Aeroespacial de Xi’an, Yangyang Gao de la Universidad Médica de Ningxia y Xudong Zhao de la Universidad de Jiangnan.
Tanto la osteoporosis como la depresión son problemas comunes entre los pacientes mayores y, a menudo, van de la mano.
Investigaciones sustanciales han demostrado que los pacientes con depresión con frecuencia enfrentan problemas esqueléticos, como una densidad ósea reducida.
En contraste, los pacientes que padecen osteoporosis, que es un trastorno caracterizado por una masa ósea baja, tienden a tener tasas más altas de depresión.
Las dos condiciones coexistentes podrían tener conexiones moleculares y celulares reales que las unen, argumentaron los autores de la revisión, y el eje hueso-cerebro puede ser el puente.
La evidencia emergente sugiere que los huesos son entidades productoras de hormonas que pueden afectar profundamente a órganos distantes, como el cerebro.
Por ejemplo, una hormona liberada en la sangre por nuestros huesos, llamada osteocalcina, puede cruzar la barrera hematoencefálica y afectar la función cognitiva.
Los pacientes con depresión aguda han mostrado niveles elevados de osteocalcina en sangre, que se reducen cuando se trata la depresión, lo cual sugiere que la hormona está de alguna manera ligada al estado de ánimo.
9 febrero 2026 | Fuente: Prensa Latina | Tomado del sitio web | Noticia
nov
4
Costa Rica acumula durante los últimos tres años hasta hoy 23 000 denuncias sobre delitos contra adultos mayores, sobre todo de tipos sexual, psicológico y otros que afectan su patrimonio, reportó el Ministerio Público.
El país enfrenta un aumento sostenido de abusos contra este sector que crece año tras año, añadió Marta Brenes, jurista líder adjunta de las fiscalías que atienden a poblaciones en condiciones de vulnerabilidad, añadió esa instancia, citada por Teletica.com.
“Tenemos una población adulta cada vez mayor, que debemos visibilizar y proteger de manera integral, pues existe una legislación que la ampara frente a abusos psicológicos, físicos, sexuales y patrimoniales, este último el más denunciado”, indicó Brenes.
Estadísticas del Ministerio Público señalan que en 2023 fueron reportadas 7 900 denuncias; 8 458 en 2024; y, hasta agosto de 2025, superaron las 7 000; mediante delitos como hurtos, robos y estafas, entre estas últimas las modalidades informáticas.
La fiscal Brenes también destacó –según la televisora- la aparición de nuevos tipos penales como el delito de abandono, incorporado en 2024, tras evidenciarse un incremento significativo de casos.
El Consejo Nacional de la Persona Adulta Mayor, por su parte, reveló que los delitos contra adultos mayores aumentaron entre 2014 y 2024 cerca del 600%, y entre ellos sobresalieron el abandono en hospitales, una de las formas más frecuentes.
Muchos ancianos –subrayó Brenes- se abstienen de denunciar los abusos, por miedo, vergüenza o dependencia hacia sus cuidadores, mientras otros dejan de hacerlo por deterioro físico o cognitivo, aislamiento social y limitaciones económicas.
“Esta población está en riesgo por su condición. Y ese riesgo se materializa en negligencias o en hechos delictivos. Muchas veces, los cuidadores sustraen bienes o retienen propiedades, por el desconocimiento de los derechos de las personas adultas mayores”, señaló la fiscal.
28 octubre 2025 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2025. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
may
6
Un nuevo estudio publicado en European Journal of Nutrition sugiere que el consumo habitual de café de cuatro a seis tazas o más al día se asocia con un menor riesgo de fragilidad. Los investigadores realizaron un análisis detallado durante un período de seguimiento de siete años, en los que encuestaron a 1 161 adultos mayores de 55 años a través del Estudio Longitudinal del Envejecimiento de Ámsterdam.
En la pesquisa el estado de fragilidad se evaluó mediante el fenotipo de cinco componentes de Fried, que se define por la presencia de tres o más de los siguientes síntomas: pérdida de peso, debilidad, agotamiento, marcha lenta y baja actividad física.
Los resultados indican que un mayor consumo habitual de café se asocia con una menor probabilidad general de fragilidad.
Tales hallazgos pueden considerarse junto con la opinión científica de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria de que hasta 400 miligramos de cafeína (tres a cinco tazas de café) al día es una cantidad moderada y segura.
Los investigadores explican que el efecto del café en la reducción de la fragilidad se puede atribuir en parte a la función de sus antioxidantes, que pueden ayudar a reducir la inflamación, la sarcopenia (pérdida muscular) y prevenir el daño muscular.
El café también puede ayudar a mejorar la regulación de la sensibilidad a la insulina y la absorción de glucosa en personas mayores.
Nuestros hallazgos destacan la posible asociación beneficiosa entre el consumo diario de café y la reducción del riesgo de fragilidad en la vejez en la población de mayor edad, dijo la autora principal del estudio, Margreet R. Olthof, profesora asociada del Instituto de Investigación de Salud Pública de Ámsterdam.
29 abril 2025 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2025. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
abr
30
Un estudio realizado por la Universidad Northwestern, Estados Unidos, mostró que cantar virtualmente brinda conexión y alegría a los adultos mayores aislados, publicó hoy la revista Journal of Alzheimer’s Disease.
Desarrollado de conjunto con el Coro Sounds Good, con sede en Illinois, la pesquisa evaluó la viabilidad del canto grupal virtual para adultos mayores de 55 años, incluidos aquellos con trastornos neurocognitivos como la demencia, durante la pandemia de covid-19, cuando experimentaban un deterioro de su salud debido al aislamiento.
«Más allá de la pandemia, el estudio sugiere que cantar virtualmente podría beneficiar a personas en zonas rurales, con movilidad reducida o con ansiedad social», afirmó la investigadora principal, doctora Borna Bonakdarpour, directora del Programa de Música y Medicina de Northwestern.
«Descubrimos que cantar virtualmente en grupo podría brindar apoyo emocional, cognitivo y social a través de programas musicales accesibles y atractivos para diversas poblaciones de personas mayores», afirmó la también profesora asociada de neurología en Feinberg y médica del Centro Mesulam de Neurología Cognitiva y Enfermedad de Alzheimer.
Según la experta, cantar estimula diversos procesos neurofisiológicos al activar una red neuronal involucrada en el control respiratorio, la regulación emocional y el control motor.
La capacidad pulmonar, la postura y la salud física general suelen mejorar mediante la práctica del canto, dijo.
Además, el canto coral se reconoce cada vez más como una actividad terapéutica, tanto para adultos mayores cognitivamente sanos, como para personas con demencia y trastornos neurocognitivos.
Bonakdarpour resaltó que para las personas con trastornos neurocognitivos, que frecuentemente tienen dificultades con la comunicación verbal, la música y el canto pueden ofrecer formas alternativas de expresarse, de forma similar a lo que observamos en los individuos con afasia.
Cantar canciones conocidas puede facilitar la comunicación y crear un ambiente cómodo y sin presión para interactuar y compartir, señaló la especialista.
De las 176 personas encuestadas, las respuestas revelaron una alta satisfacción, especialmente en áreas como la reducción de la ansiedad, la conexión social y el bienestar físico.
Los cantos ayudaron a evocar resonancia emocional a través de recuerdos positivos, mientras que la participación en el coro promovió la implicación intelectual.
21 abril 2025 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2025. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
