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Una investigación realizada en la Universidad de Michigan, Estados Unidos, señala que los episodios de comer en exceso involucran alimentos altamente procesados, reveló hoy una fuente especializada.
Según la revista International Journal of Eating Disorders, comprender este patrón es fundamental, ya que podría cambiar la manera en que clínicos, familias y responsables de políticas públicas abordan la prevención y el tratamiento de la obesidad.
Los investigadores destacan que los alimentos más consumidos en excesos suelen ser productos ultraprocesados, pues estos están diseñados para resultar especialmente gratificantes.
Entre ellos, precisó la fuente, figuran los pasteles, helados, galletas, chocolate, pan dulce, pizza y las papas fritas.
«Por lo general, son alimentos altamente procesados y formulados con combinaciones de ingredientes, como carbohidratos refinados y grasas, que los hacen especialmente gratificantes y fáciles de consumir en exceso», sostienen los expertos.
Los autores puntualizan que fue en la década de los 70 cuando las personas comenzaron a comer en exceso, justo cuando los alimentos ultraprocesados se volvieron cada vez más dominantes en el entorno alimentario.
El estudio concluyó que es una necesidad imperiosa contar con prácticas de información alimentaria más claras y estandarizadas, para así hacer frente a los trastornos alimentarios a nivel mundial.
Estudios recientes de 2025 muestran vínculos de los alimentos ultraprocesados con la obesidad, diabetes tipo 2, enfermedades del corazón, cáncer y mayor riesgo de muerte prematura.
Los alimentos ultraprocesados son elaborados en fábricas con métodos industriales que transforman en gran medida los ingredientes originales.
Estos suelen incluir aditivos como colorantes, saborizantes artificiales, edulcorantes intensos y conservantes.
El objetivo -según los expertos- es lograr textura perfecta, aromas potentes y larga duración en estantería.
02 abril 2026 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
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Un estudio publicado en la revista Science sugiere utilizar las vitaminas del complejo B en el tratamiento de la enfermedad de Parkinson, afección neurodegenerativa que padecen más de 10 millones de personas en el mundo.
Los científicos sospechan que existe una conexión entre el intestino y el cerebro que influye en la aparición de este mal, hasta ahora incurable.
Recientes investigaciones aportan más pruebas de esta relación, identificando microbios intestinales que probablemente estén implicados y relacionándolos con la disminución de riboflavina (vitamina B2) y biotina (vitamina B7).
En opinión del investigador médico Hiroshi Nishiwaki, de la Universidad de Nagoya en Japón, la terapia de suplementación dirigida a la riboflavina y la biotina se perfila como una prometedora vía terapéutica para aliviar los síntomas del Parkinson y ralentizar la progresión de la enfermedad.
En el estudio fueron analizadas muestras fecales de 94 pacientes con enfermedad de Parkinson y 73 controles relativamente sanos en Japón, y los resultados se compararon con datos de China, Taiwán, Alemania y Estados Unidos.
Si bien en los países analizados intervinieron diferentes grupos de bacterias, todos influyeron en las vías metabólicas que sintetizan las vitaminas del complejo B en el organismo.
El equipo descubrió que los cambios en la microbiota intestinal estaban asociados con una disminución de riboflavina y biotina en personas con Parkinson.
Los expertos demostraron además que la deficiencia de vitaminas del grupo B estaba relacionada con una disminución de ácidos grasos de cadena corta (AGCC) y poliaminas: moléculas que contribuyen a la formación de una capa de moco intestinal saludable.
“Las deficiencias de poliaminas y AGCC podrían provocar un adelgazamiento de la capa de moco intestinal, aumentando la permeabilidad intestinal, ambos fenómenos observados en la enfermedad de Parkinson”, explicó Nishiwaki.
Sospechan que la capa protectora debilitada expone el sistema nervioso intestinal a una mayor cantidad de toxinas a las que ahora estamos expuestos con más frecuencia, entre ellas se incluyen productos químicos de limpieza, pesticidas y herbicidas.
Estas toxinas provocan la sobreproducción de fibrillas de α-sinucleína —moléculas que se acumulan en las células productoras de dopamina de la sustancia negra del cerebro— y un aumento de la inflamación del sistema nervioso, lo que finalmente conduce a los síntomas motores y de demencia más debilitantes de la enfermedad de Parkinson.
31 marzo 2026 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
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Un equipo de investigadores del University College London desarrolló Diet-MisRAT, una herramienta capaz de clasificar el riesgo de desinformación sobre dietas y nutrición en internet según el daño potencial, y no solo por su veracidad, según una investigación publicada en Scientific Reports. Esta innovación representa un avance frente al aumento de información engañosa sobre salud en redes sociales.
Diet-MisRAT está diseñada para identificar y graduar el nivel de peligro en contenidos sobre alimentación, superando el tradicional filtro binario de verdadero/falso. Este modelo evalúa diversos factores, como el grado de inexactitud o manipulación, la omisión de datos críticos y la posibilidad de causar daños a la salud pública. Así, facilita a las autoridades, plataformas digitales y profesionales la toma de decisiones proporcionales según el riesgo.
Diet-MisRAT funciona como una herramienta de evaluación de riesgos específica para contenidos digitales sobre alimentos y salud. El sistema traduce los principios de la Organización Mundial de la Salud (OMS) al entorno digital, donde la información puede difundirse a gran escala y amplificarse. Esta aproximación permite detectar no solo falsedades claras, sino también contenidos verídicos que, por omisión o manipulación, pueden inducir a conductas peligrosas.
Ejemplos de daños asociados a la desinformación sobre dietas
La desinformación sobre dietas provocó consecuencias graves, incluso mortales, de acuerdo con University College London. Entre los ejemplos documentados, una adolescente falleció tras seguir un ayuno de solo agua inspirado en recomendaciones encontradas en línea.
También se identificó el caso de una persona hospitalizada luego de sustituir sal común por bromuro de sodio, siguiendo el consejo de un sistema de inteligencia artificial. Otro incidente relatado fue el de un hombre que desarrolló lesiones cutáneas graves tras adoptar una dieta carnívora, impulsada por tendencias virales y comunidades en redes sociales.
El estudio indica además que el consumo de suplementos dietéticos, promovido por consejos erróneos en internet, está ligado al 20 % de las lesiones hepáticas inducidas por fármacos registradas anualmente en Estados Unidos.
La herramienta también detectó que información engañosa puede inducir a pacientes a abandonar tratamientos médicos eficaces y optar por alternativas alimentarias sin respaldo científico, lo que duplica el riesgo de mortalidad, según los expertos consultados.
Validación científica y fiabilidad de la herramienta Diet-MisRAT
El proceso de validación de Diet-MisRAT incluyó cinco rondas de pruebas sucesivas. Se comenzó con una revisión por parte de un panel de expertos, siguió la aplicación del modelo con estudiantes de posgrado en nutrición y dietética, y luego con profesionales experimentados. Finalmente, se evaluó el funcionamiento de la herramienta mediante modelos de inteligencia artificial como ChatGPT.
Los resultados evidenciaron una correlación muy fuerte (r = 0,94 y r = 0,97, respectivamente) entre los juicios de los expertos y los de la herramienta. En las pruebas de ChatGPT, la precisión promedio alcanzó el 97,1 %, lo que permite considerar su uso en procesos automatizados con un alto grado de confiabilidad.
La profesora Anastasia Kalea recalcó la necesidad de contar con especialistas en la calibración de riesgos y validación de la herramienta. Por su parte, el profesor Michael Reiss destacó que los criterios de evaluación pueden aplicarse en programas de formación dirigidos a docentes y profesionales de salud, facilitando la identificación de contenidos engañosos.
La investigación subraya que cada nivel de Diet-MisRAT fue ajustado para reflejar fielmente el potencial de daño, desde mensajes con riesgo bajo hasta aquellos considerados de riesgo muy alto.
Implicaciones para políticas, plataformas y educación en salud
La creación de Diet-MisRAT tiene repercusiones directas en la elaboración de políticas públicas y la regulación digital, afirma University College London. Su integración se propone como una herramienta clave para que las plataformas digitales moderen contenidos y los reguladores apliquen acciones proporcionales al riesgo detectado.
El profesor Reiss señaló que estos criterios de clasificación de riesgo pueden trasladarse al ámbito educativo, dotando a estudiantes y profesionales de recursos para analizar la veracidad y el potencial daño de la información nutricional.
Asimismo, los desarrolladores de Diet-MisRAT sugieren que incorporar el sistema en motores de búsqueda o modelos de inteligencia artificial contribuiría a prevenir la diseminación de consejos peligrosos antes de que tengan consecuencias reales.
El estudio señala que no existía antes una aproximación capaz de clasificar el riesgo de desinformación de manera escalonada. Diet-MisRAT incorpora una estructura de cinco niveles de riesgo —desde “muy bajo” hasta “muy alto”— alineada con expectativas regulatorias como las de Ofcom en el Reino Unido.
El autor principal, Alex Ruani, recalcó que la desinformación sobre dieta y nutrición suele operar mediante omisiones y manipulaciones que ocultan riesgos, y que los métodos tradicionales de verificación no son suficientes frente al uso generalizado de inteligencia artificial y la fragmentación de la información en línea.
El University College London añade que la herramienta podría adaptarse en el futuro a otros ámbitos donde la desinformación afecta la salud o la sociedad, ofreciendo así un modelo para la gestión de riesgos en distintos sectores.
Asumir la desinformación digital como un riesgo equiparable al de factores ambientales o biológicos implica que la respuesta institucional y tecnológica debe ser proporcional a la gravedad y urgencia del daño potencial, según concluyen los autores.
28 marzo 2026 | Fuente: Infobae | Tomado del sito web | Noticia
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17
Un estudio realizado por científicos del King’s College de Londres mostró que el uso excesivo de teléfonos inteligentes está estrechamente relacionado con trastornos de la alimentación, como la ingesta descontrolada y la sobrealimentación emocional.
La investigación, desarrollada por expertos del Instituto de Psiquiatría, Psicología y Neurociencia del centro docente, estableció una asociación significativa entre el uso problemático de teléfonos inteligentes, mediante el cual una persona desarrolla una dependencia conductual o psicológica a estos, y la gravedad de los síntomas de los trastornos alimentarios.
Reveló que un mayor uso diario de este artículo también se relaciona con síntomas de adicción a la comida, conductas alimentarias desordenadas más generalizadas, como la ingesta descontrolada o la sobrealimentación emocional, y la insatisfacción corporal en personas sin diagnóstico de trastorno alimentario.
Esta asociación fue particularmente fuerte en quienes usan sus teléfonos durante más de siete horas al día.
En consecuencia, los expertos subrayaron la necesidad de estrategias de intervención temprana específicas para el uso excesivo del teléfono en jóvenes que presentan síntomas de trastornos alimentarios, según un artículo publicado en el Journal of Medical Internet Research.
La investigación abarcó a 52 584 participantes con una edad promedio de 17 años.
Para el profesor Ben Carter, autor principal del estudio, este trabajo “demuestra que, incluso para personas sin diagnóstico de trastorno alimentario, el uso excesivo del teléfono inteligente se asocia con una menor satisfacción corporal y alteraciones en los hábitos alimentarios, y constituye una posible fuente de malestar”.
Por su parte, la profesora Johanna Keeler afirmó que la adolescencia es una etapa clave del desarrollo, ya que los individuos construyen su autoconcepto observando a los demás.
Añadió que, si bien los teléfonos inteligentes pueden facilitar este proceso, la exposición constante a imágenes idealizadas puede llevarlos a comparar su propia apariencia con estos “estándares”, lo que conlleva baja autoestima e insatisfacción con su aspecto físico, ambos factores de riesgo para el desarrollo de un trastorno alimentario.
13 marzo 2026 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
mar
17
Un estudio liderado por la Universidad de Chile advierte hoy que la combinación de mala alimentación y alcohol puede agravar el daño hepático en personas con hígado graso.
La investigación, liderada por el doctor Rodrigo Valenzuela, revela cómo el exceso de comida y el alcohol se potencian mutuamente en el desarrollo de la también llamada esteatosis hepática, una condición que puede progresar hacia inflamación, fibrosis, cirrosis e incluso cáncer.
Explicó el académico que esa enfermedad suele avanzar sin dar señales y muchas veces los síntomas se manifiestan cuando el daño es elevado.
“La progresión silenciosa es parte del problema: cuando el paciente consulta por signos evidentes, el cuadro puede estar ya cerca de etapas más complejas, como la cirrosis o el cáncer”, advirtió.
Explicó que, en el caso de los chilenos, muchas veces hay un descontrol los fines de semana con exceso de comida y bebidas, lo cual agrava el estrés hepático.
Los especialistas llaman a limitar el consumo de productos ultraprocesados, frituras, bebidas azucaradas, harinas refinadas y alcohol.
“La idea es volver a una alimentación real, variada y equilibrada, sin caer en restricciones extremas. Cuidar el hígado no implica pasar hambre, sino comer mejor y de forma más ordenada”, concluye.
Para prevenir la enfermedad, el estudio aboga por una alimentación basada en productos frescos y preparaciones simples, como frutas, verduras, legumbres, huevos, pescados, mariscos, carnes magras, yogur, pan integral, aceite de oliva y agua.
13 marzo 2026 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
mar
12
Un estudio revela que tomar un suplemento multivitamínico diario modifica algunos marcadores que favorecen un envejecimiento más saludable.
Una píldora de este tipo podría ralentizar ese proceso biológico en mayores de 60 años de edad, subraya un artículo aparecido en Nature Medicine.
Muchas personas en su sexta década de vida no obtienen suficientes vitaminas y minerales esenciales, como la vitamina B12, a través de su dieta.
Ensayos clínicos previos descubrieron que los suplementos multivitamínicos y multiminerales pueden reducir las enfermedades crónicas.
El estudio del Hospital Brigham and Women’s, asociado a la Universidad de Harvard en Estados Unidos, recuerda que el llamado envejecimiento biológico se refiere a los cambios que se producen en el organismo con el paso del tiempo. Estos -agregan los expertos-, pueden diferir de la edad cronológica de una persona en años.
Para medirlo, los científicos utilizan marcadores conocidos como relojes epigenéticos, que calculan patrones de ADN en la sangre.
El consumo de multivitamínicos puede ser beneficioso para algunas personas, especialmente aquellas que tienen dietas restrictivas o que tienen dificultades para absorber nutrientes.
Sin embargo, es importante recordar que estos no deben sustituir una dieta equilibrada y saludable.
Los multivitamínicos son suplementos alimenticios que combinan diferentes vitaminas y minerales. Su objetivo es cubrir los vacíos nutricionales de la dieta y se suelen tomar en forma de pastillas, comprimidos, cápsulas o líquidos.
Estos –según la literatura médica- tienen como objetivo prevenir o corregir las deficiencias de micronutrientes o apoyar la ingesta adecuada de nutrientes cuando la dieta por sí sola no es suficiente para proporcionarlos.
10 marzo 2026 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
