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Un nuevo estudio realizado por expertos de la Universidad de Exeter ha descubierto que una prueba ampliamente utilizada para el cáncer de próstata puede dejar a los hombres negros en mayor riesgo de sobrediagnóstico.
La prueba del antígeno prostático específico (PSA) se utiliza de forma rutinaria como primer paso en el Reino Unido para investigar a los hombres con síntomas urinarios, como sangre en la orina u orinar con mucha frecuencia. Los hombres mayores de 50 años sin síntomas también pueden solicitar el análisis de sangre a su médico de cabecera.
El nuevo estudio, publicado en BMC Medicine, buscó investigar el rendimiento de la prueba de PSA en la identificación del cáncer de próstata entre hombres de diferentes grupos étnicos. Es bien sabido que los hombres negros en el Reino Unido tienen más probabilidades de ser diagnosticados con cáncer de próstata; lo que queda menos claro es si los resultados son peores para estos hombres que para sus homólogos blancos británicos.
En un análisis posterior, se encontró que los diagnósticos de cáncer de próstata después del aumento del resultado del PSA fueron más altos en los hombres negros, en comparación con los hombres blancos y los hombres asiáticos. Sin embargo, cuando el equipo observó cuántos hombres en cada grupo tenían cáncer de próstata avanzado, los niveles entre los hombres negros y los hombres blancos fueron muy similares, lo que sugiere que los niveles relativamente más altos de PSA pueden estar influyendo en el diagnóstico de cáncer de próstata en los hombres negros.
El cáncer de próstata representa alrededor de una cuarta parte de los nuevos casos de cáncer en los hombres: aproximadamente 52.000 hombres son diagnosticados por año solo en el Reino Unido. Es la segunda causa más común de muerte por cáncer en hombres en el Reino Unido, y la supervivencia a cinco años se duplica si se diagnostica en la etapa más temprana en comparación con la etapa más avanzada. Los síntomas son comunes y fáciles de diagnosticar, y se estima que el 14 por ciento de las muertes por cáncer de próstata podrían evitarse si se diagnosticaran antes.
Las pruebas de PSA han estado bajo escrutinio antes, ya que solo uno de cada tres hombres con una prueba de PSA positiva tiene cáncer y uno de cada siete hombres con cáncer de próstata no tiene niveles elevados de PSA. Este último estudio sugiere que los hombres negros pueden ser significativamente más propensos a someterse a pruebas diagnósticas, como la resonancia magnética de la próstata y la biopsia, porque sus niveles naturales de PSA son más altos de todos modos.
La Dra. Tanimola Martins, investigadora principal y profesora de la Universidad de Exeter, dijo: «Los británicos negros, asiáticos y otros grupos étnicos minoritarios están históricamente infrarrepresentados en la investigación del cáncer. Por lo tanto, es posible que los hallazgos de investigaciones anteriores, incluidos los que informan las pruebas de PSA y el diagnóstico de cáncer de próstata, no reflejen plenamente sus perspectivas, necesidades o experiencias. Nuestro estudio proporciona un mensaje importante para los proveedores, los legisladores, las organizaciones benéficas y los grupos de defensa que hacen campaña a favor de las pruebas de detección del cáncer de próstata.
«El sobrediagnóstico de cáncer puede no sonar tan preocupante como el infradiagnóstico, pero necesitamos restablecer el equilibrio en la base de evidencia para obtener un diagnóstico más preciso y exacto del cáncer de próstata para evitar biopsias innecesarias que pueden conducir a angustia psicológica y sepsis. Necesitamos más investigación para garantizar que todos obtengan el mejor diagnóstico, independientemente de su origen étnico».
Naser Turabi, Director de Evidencia e Implementación de Cancer Research UK, dijo: «En general, la investigación muestra que el uso de la prueba de PSA en hombres sin síntomas de próstata no reduce el número de muertes por cáncer de próstata. Este estudio destaca que la prueba puede estar causando daño a los hombres negros en particular. Esto puede deberse a que tienen niveles naturalmente más altos de la proteína PSA, lo que hace que la prueba sea aún menos precisa para encontrar cánceres de próstata que necesitan tratamiento.
«La prueba de PSA no es adecuada para los hombres que no tienen síntomas de cáncer de próstata, y se necesita más investigación para encontrar una prueba efectiva y precisa que salve vidas de la enfermedad y reduzca el tratamiento innecesario».
El estudio incluyó a 649.445 hombres blancos, 37.827 hombres negros y 31.053 hombres asiáticos. En los hombres asiáticos, el estudio encontró resultados consistentes de que los niveles más bajos de PSA, los diagnósticos de cáncer más bajos y también las tasas más bajas de cáncer de próstata avanzado.
El estudio utilizó datos de pacientes registrados en consultorios generales en Inglaterra que contribuyeron al conjunto de datos de Clinical Practice Research Datalink Aurum. Los elegibles eran hombres de 40 años o más con antecedentes étnicos y un resultado de la prueba de PSA registrado entre 2010 y 2017 sin diagnóstico previo de cáncer.
Ver articulo: Down R, Barlow M, Bailey SE, Maunce LT, Merriel S, Watsom J, et al. Association between patient ethnicity and prostate cancer diagnosis following a prostate-specific antigen test: a cohort study of 730,000 men in primary care in the UK. BMC Med [Internet]. 2024[citado 03 mar 2024]; 82. https://doi.org/10.1186/s12916-024-03283-5
29 febrero 2024| Fuente: EureKalert| Tomado de | Comunicado de prensa
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Redacción Ciencia, 16 nov (EFE).- Un equipo científico liderado por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) ha diseñado un monitor de ultrasonidos portátil en forma de parche capaz de obtener imágenes de los órganos del cuerpo sin necesidad de un ecografista ni geles.
En concreto, los investigadores demostraron que el parche, del tamaño de una mano y que se adhiere a la piel, puede obtener imágenes precisas de la vejiga y determinar el grado de su llenado; su descripción se publica en la revista Nature Electronics.
El dispositivo, que podría adaptarse para controlar otros órganos del cuerpo, ayudaría a los pacientes con trastornos de la vejiga o los riñones a saber con mayor facilidad si estos funcionan correctamente. ‘Esta tecnología es versátil y puede utilizarse no solo en la vejiga, sino en cualquier tejido profundo del cuerpo. Es una plataforma novedosa que puede realizar la identificación y caracterización de muchas de las enfermedades’, afirma en un comunicado Canan Dagdeviren, del MIT y autora principal del estudio. El parche es flexible, está hecho de caucho de silicona y tiene cinco sensores de imagen por ultrasonidos, fabricados con un nuevo material piezoeléctrico (propiedad que tienen ciertos cristales de polarizarse eléctricamente cuando son sometidos a presión, y a la inversa).
Los sensores están colocados en forma de cruz, lo que permite al parche obtener imágenes de toda la vejiga, que mide unos 12 por 8 centímetros cuando está llena. El polímero que compone el parche es pegajoso por naturaleza y se adhiere suavemente a la piel, por lo que es fácil de poner y quitar.
En colaboración con el Hospital General de Massachusetts, los investigadores -también de la Universidad Tecnológica china de Xi’an- demostraron que el nuevo parche podía captar imágenes comparables a las tomadas con una prueba de ultrasonidos tradicional, y que estas imágenes podían utilizarse para rastrear cambios en el volumen de la vejiga. Para ello reclutaron a 20 pacientes con distintos índices de masa corporal.
Primero se tomaron imágenes con la vejiga llena, luego parcialmente vacía y, por último, con la vejiga completamente vacía. Para ver las imágenes, los investigadores conectaron sus sensores al mismo tipo de ecógrafo que se utiliza en los centros médicos de diagnóstico por imagen. Sin embargo, el equipo del MIT está trabajando ahora en un dispositivo portátil, del tamaño de un teléfono inteligente, que podría utilizarse para ver las imágenes.
El equipo también espera desarrollar dispositivos de ultrasonidos que puedan utilizarse para obtener imágenes de otros órganos del cuerpo, como el páncreas, el hígado o los ovarios. En función de la ubicación y profundidad de cada órgano, se necesita alterar la frecuencia de la señal de ultrasonidos, lo que requiere diseñar nuevos materiales piezoeléctricos.
En el caso de algunos de estos órganos, situados a gran profundidad, el dispositivo podría funcionar mejor como implante que como parche, señala el MIT. Estos monitores podrían en un futuro ayudar a la detección precoz del cáncer.
17 noviembre 2023 (EFE) – Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2019. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.
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Las manifestaciones urológicas y complicaciones de la hiperplasia prostática benigna podrían agravarse en asociación con infecciones de Covid-19 (incluídas las asintomáticas), con la provocación de una mayor incidencia de retención urinaria, hematuria y necesidad de tratamiento combinado.
El artículo SARS-CoV-2 infection correlates… publicado por la revista Journal of Internal Medicine, explora la correlación entre la infección por coronavirus y la evolución de los síntomas de la vía urinaria inferior asociados con la hiperplasia prostática benigna. Aborda la brecha de investigación actual con datos del mundo real a gran escala.
Alcances de la Covid-19
El virus del síndrome respiratorio agudo severo 2 (SARS-CoV-2) puede afectar numerosos sistemas extrarrespiratorios.
La fisiopatología subyacente implica el ingreso del virus a las células mediante la participación de la enzima convertidora de angiotensina 2 (ACE2) como receptor de entrada cuando también se expresa la proteasa de superficie TMPRSS2.
Diversos trabajos informaron que, entre muchos sistemas orgánicos, las células epiteliales de la próstata expresan ACE2 y TMPRSS2, por lo que la vía urinaria inferior de los hombres sería uno de los objetivos del SARS-CoV-2. Otras vías fisiopatológicas de la afección prostática serían la expresión de TMPRSS2 dependiente de los andrógenos, la cascada de la inflamación y la alteración de la regulación metabólica asociada con el coronavirus.
Detalles del estudio
Los autores realizaron un estudio retrospectivo de cohortes para comparar las incidencias de síntomas urológicos y de complicaciones en pacientes con resultados positivos para SARS-CoV-2 en la reacción en cadena de polimerasa (PCR) y en un grupo de control de pacientes comparables no infectados.
Sobre una población total de 176 006 pacientes que recibían monoterapia con bloqueadores de adrenorreceptores alfa 1 para el tratamiento de síntomas del tracto urinario inferior, se analizaron 17 986 (8 993 con PCR positiva para SARS-CoV2 y la misma cantidad con resultados negativos que integraron el grupo de control).
La investigación determinó las tasas de incidencia de retención urinaria, hematuria, infección del tracto urinario y bacteriuria, así como de la necesidad de agregar un inhibidor de 5-alfa reductasa para el tratamiento combinado de los síntomas del tracto urinario inferior. Incluyó también análisis de subgrupos por edad y gravedad de la infección por coronavirus.
Diferencias entre los grupos
Entre ambos grupos las diferencias fueron considerables en la incidencia de las principales variables analizadas, con tasas de retención urinaria, hematuria, infección del tracto urinario y bacteriurias significativamente más altas en los pacientes infectados por SARS-CoV-2. La incidencia también fue mayor al agregar el tratamiento combinado con inhibidores de 5-alfa reductasa.
Los análisis de subgrupos estratificados por edades revelaron que la mayor incidencia de complicaciones de la hiperplasia prostática benigna podía observarse en todos los grupos etarios, excepto en los pacientes más jóvenes.
La retención urinaria y la bacteriuria demostraron diferencias estadísticamente notables en todos los pacientes mayores de 50 años infectados por coronavirus, mientras las infecciones urinarias y la necesidad de tratamiento combinado fueron más relevantes en los mayores de 60 años. Sin embargo, no hubo registros de diferencias entre los grupos cuando fueron analizados por categorías de gravedad de la infección.
Hallazgos de la investigación
Según los autores, este fue el estudio de cohortes más extenso que reveló una mayor incidencia de síntomas relacionados con la hiperplasia prostática benigna en hombres infectados por coronavirus.
Esta asociación se explicaría por la expresión de las enzimas que desencadenan el cuadro inflamatorio del SARS-CoV-2, así como por la alteración de la regulación metabólica desencadenada por el virus, con aumento del estrés oxidativo.
Los resultados mostraron una fuerte correlación positiva que sugiere la existencia de manifestaciones urológicas significativas de la infección viral que representarían una carga considerable de síntomas y complicaciones.
Un hallazgo notable fue la incidencia muy superior de complicaciones de la hiperplasia prostática benigna en los grupos de hombres adultos mayores.
La infección por COVID-19 afecta con mayor gravedad a los pacientes con edades avanzadas, señalan los autores. Tal vez debido a la historia natural de la afección prostática, con progresión longitudinal etaria a medida que aumentan el tamaño de la próstata y el agravamiento de los síntomas, los pacientes mayores fueron más susceptibles a las complicaciones urológicas de la infección por el virus.
Según los investigadores, incluso los pacientes con infecciones leves o asintomáticas pueden presentar compromiso urológico y experimentar las complicaciones de la hiperplasia prostática benigna. Aclaran además que la menor incidencia de infecciones urinarias y bacteriuria detectada en pacientes con infecciones leves por coronavirus podría relacionarse en quienes presentan los cuadros más graves con mayor compromiso inmunológico y aumento de los procedimientos de cateterismo urinario.
Al finalizar, el artículo remarca que los médicos deben conocer las manifestaciones urológicas de la infección por SARS-CoV-2 y la mayor incidencia de complicaciones de la vía urinaria inferior en los hombres, porque los síntomas pueden aparecer independientemente de la gravedad de la infección por COVID-19, con incidencias similares de retención urinaria y hematuria, incluso en las infecciones asintomáticas.
Referencia
Liu AQ, Chiu PKF, Yee SC-H, Ng C-F, Teoh JY-C. SARS-CoV-2 infection correlates with male benign prostatic hyperplasia deterioration. J Intern Med. 2023; 00: 1–9. DOI https://doi.org/10.1111/joim.13719
6 noviembre 2023 | Fuente: SIICSALUD| Tomado de Noticias biomédicas
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Del 2 al 5 de agosto del presente año se desarrolla en el hotel Sheraton Grand Panamá, el IV Congreso de la Asociación Urológica de Centroamérica y el Caribe, Uroauca 2023, donde profesionales de esta especialidad exponen sus experiencias y trabajos realizados.
Uno de los participantes por Cuba es el doctor Ramiro Fragas Valdés, especialista en Urología y Master en Sexualidad, pionero a nivel internacional de novedosos procederes en beneficio de la salud reproductiva del hombre.
Entre los trabajos presentados están:
-Cirugía Transexual y Adecuación Genital: experiencia de la Clínica Central Cira García.
-Acceso Mini invasivo, Infra público, utilizado en implante de Prótesis Peneanas y otras afecciones urológicas.
-Implante de Prótesis Peneana en la Clínica Central Cira García: nuestra experiencia.
El doctor Ramiro Fragas Valdés es uno de los urólogos más prestigiosos de Cuba, con una amplia experiencia en esta especialidad y con importantes aportes a la salud pública en general.
En la actualidad se desempeña como profesional en la Clínica Central Cira García, pionera en la atención al turismo de salud en Cuba, y que goza de gran prestigio nacional e internacional.
5 agosto 2023 (News America.com)
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En sesión plenaria, en LXXXVI Congreso Nacional de Urología, F. Guerrero ofreció una conferencia sobre las opciones actuales y futuras ante el fallo de la BCG (Quimiohipertermia vs Pembrolizumab vs Nadofaragene Firadenovec vs N-803). Dio una visión exhaustiva y actualizada del tema. Propuso ser proactivos desde los servicios de urología para participar con sus pacientes en ensayos clínicos, para un mayor acceso de la innovación. Recordó que hace falta formación para estar actualizados. Propuso unidades específicas de cáncer de vejiga en los hospitales.
El papel actual de la terapia trimodal en el CVMI corrió a cargo de J. Rubio. La preservación en nuestro país va aumentando, aunque de manera lenta. Él se basa en la evidencia que se tiene a la hora de explicar la posibilidad de recidiva, la necesidad de controles y los riesgos de progresión. La toxicidad tardía es poca y poco relevante. Es importante discernir entre un T2 y un T3. Sopesó que la resonancia, con datos objetivos que sean incluibles en protocolos de inteligencia artificial, ayudará en el futuro a predecir las tasas de respuesta. Uno de cada cuatro tumores tendrá recurrencias. Si el paciente tiene una recidiva tras la preservación está en una situación de riesgo. El tamaño no parece que sea una limitación para la preservación. Hay que seguir esas vejigas muy de cerca, como si fueran tumores de alto riesgo.
El tema de la enfermedad vesical oligometastásica y cúal es el papel de la cistectomía radical lo trató A. Carrión. El 50% de los tumores vesical musculo invasivo progresará a pesar del tratamiento. La supervivencia a cinco años es inferior al 15% en pacientes metastásicos. La cirugía de consolidación tras quimioterapia podría prevenir una progesión a distancia posterior y extirpar tumor residual. Se podría evitar la progresión local y con la anatomía patológica se tendría más información. En algunos pacientes muy seleccionados oligometastásicos se pueden tener respuestas de supervivencia consolidada. Entre el 14 y el 25% de los pacientes que se les hace la cistectomía tendrá una respuesta patológica completa en pieza quirúrgica. Hay pocos estudios que analicen el papel de la cistectomía en pacientes metastásicos. Un oligometastásico es aquel que tiene enfermedad metastásica limitadas en los que se puede conseguir supervivencia a largo plazo o incluso curación. Hay que ver cuál es el papel de la inmunoterapia de mantenimiento, quizá desplazará el papel de la cirugía de consolidación.
Adyuvancia en CVMI ¿Quimio o inmunoterapia? Visión de la Urología. Lo razonó J.L. Moyano. Cuando antes se haga la adyuvancia, habrá mayor supervivencia. Cada vez es más robusta la evidencia para el uso de quimioterapia adyuvante en los tumores pT3-T4, pN+ sin NAC previa. Hay aumento de supervivencia global y de tiempo libre de enfermedad. En inmunoterapia, hay resultados contradictorios en estudios con similares enfermos. Nivolumab autorizado en tumores pD-L1 más de un 1%. Tras neoadyuvancia: pT2-pT4, pN+. Sin neoadyuvancia: pT3-pT4, pN+. En pacienres que no sean adecuados para cisplatino o hayan rechazado tratamiento con cisplatino. Hay que esperar a resultados del estudio Ambassador (2025).
Aguilera Bazán se encargó de la estrategia diagnóstica y terapéutica de la masa adrenal. Si hay un órgano que se beneficia de la cirugía mínimamente invasiva es éste. Todos los tumores que sean funcionantes son de indicación quirúrgica al igual que los tumores de más de cuatro milímetros. Es subsidiario de cirugía mínimamente invasiva.
Mayo 25/2023 (IMmédico) – Tomado de Industria Farmacéutica, Urología Copyright 2023 Copyright: Publimas Digital
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En los últimos 5-10 años, la detección del cáncer de próstata ha experimentado un notable. La incorporación de novedosas técnicas de imagen «ha revolucionado completamente el diagnóstico», indica Juan Gómez Rivas, del Servicio de Urología del Hospital Clínico de Madrid. Según indica, los clínicos basaban el diagnóstico de cáncer de próstata en el tacto rectal, determinación de PSA y biopsia, en cierta medida aleatoria. La tasa de éxito de esta actuación era que aproximadamente de uno de cada tres pacientes biopsiados tenía un tumor.
«En estos momentos, la resonancia magnética (RM), al igual que en el caso de la mama, nos ayuda a saber dónde está la sospecha tumoral, lo que ha mejorado el diagnóstico: de ese tercio de pacientes, se ha pasado a que más de la mitad de los pacientes que tienen una RM positiva tienen un cáncer de próstata. De hecho, las guías clínicas señalan que todo paciente en el que se sospecha un cáncer de próstata debe tener una resonancia magnética antes de practicarle una biopsia».
Se trata además de una medida diagnóstica coste-efectiva porque la RM no sólo dirige la biopsia sino que «discierne sobre un grupo de pacientes que no la necesita porque no tiene tumor. Evita biopsias, sobrediagnósticos y sobretratamientos», señala Gómez Rivas, que acaba de recibir uno de los premios anuales que otorga anualmente la Asociación Europea de Urología en diferentes áreas; concretamente el Cristal Matula, dedicado a un urólogo joven, menor de 40 años, con una buena trayectoria académica y de divulgación científica.
El profesional, cuya línea de interés se centra en tumores genitourinarios, y más específicamente el cáncer de próstata, alude también al apoyo que ha supuesto la PET con marcador de membrana de próstata muy específico, el PSMA.
Se trata de otra nueva técnica de imagen de Medicina Nuclear que ha variado el diagnóstico de recidivas porque permite valorar dónde se encuentra con valores muy bajos de PSA. «Esta metodología permite hacer tratamientos muy dirigidos. Por ejemplo, si un paciente tiene captación de PSMA en un ganglio de la fosa ilíaca derecha, se realiza un tratamiento de radioterapia dirigido a esa zona o se practica una linfadenectomía de rescate. Si el paciente es metastásico se le trata como tal precozmente antes de que pudiera verse en un TAC o Gammagrafía. Sin duda, tanto la imagen como el PSMA han revolucionado el escenario del cáncer de próstata».
Más esperanza de vida
En el tratamiento de la enfermedad metastásica y resistente a la castración, el experto señala que en la última década, y más concretamente desde 2015 en patología metastásica, existen múltiples tratamientos que han aumentado la esperanza de vida de estos pacientes. «Anteriormente, en la patología metastásica, con terapia de deprivación estrogénica, la esperanza de vida era menor de cinco años, dependiendo de la carga metastásica. Pero, con los tratamientos actuales, la supervivencia ha aumentado más de siete años. Se ha producido un cambio positivo muy importante teniendo en cuenta, además que nuestra población de referencia está muy envejecida».
Mayo 17/2023 (Diario Médico) – Tomado de Urología – Se ensayan otras nuevas opciones de detección (Seguir leyendo) Copyright Junio 2018 Unidad Editorial Revistas, S.L.U.

