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El presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, advirtió hoy que la violencia contra mujeres y niñas constituye un desastre nacional que exige medidas excepcionales.
En medio de la campaña anual 16 Días de Activismo el mandatario sudafricano utilizó su boletín semanal para subrayar la magnitud de la crisis y recordar que actualmente todos los órganos del Estado deben rendir cuentas sobre el tema al Centro Nacional de Gestión de Desastres.
La decisión, dijo, busca acelerar recursos y fortalecer la respuesta institucional frente a un flagelo que afecta a más de un tercio de las mujeres mayores de 18 años, según el Estudio Nacional de Violencia de Género de 2022.
Ramaphosa señaló como el impacto de la violencia basada en género es “más corrosivo” que la devastación causada por la pandemia de covid-19, pues destruye familias, genera costos económicos, provoca miedo e inseguridad y reproduce traumas intergeneracionales.
En ese sentido, insistió en que la clasificación como desastre nacional otorga mayor capacidad a los ministerios de Policía, Justicia, Salud, Educación Básica y Desarrollo Social para ampliar refugios, servicios de apoyo y espacios seguros.
Durante recientes comparecencias ante el Parlamento, la Policía sudafricana y el Ministerio de Justicia informaron sobre avances en la gestión de casos y en el fortalecimiento del sistema judicial, recordó en el texto.
Entre las medidas destacan la expansión de instalaciones amigables para víctimas, la creación de escritorios especializados en comisarías, la apertura de un Centro de Información sobre GBVF en la Academia SAPS de Pretoria, el procesamiento más rápido de pruebas y la puesta en marcha de un servicio de 24 horas para órdenes de protección.
No obstante, el jefe de Estado reconoció que la implementación del Plan Estratégico Nacional contra la violencia de género ha sido desigual, y confió en que la nueva clasificación permitirá agilizar la financiación de servicios para sobrevivientes y mejorar el acceso a la justicia.
Ramaphosa subrayó que los hombres deben ocupar un lugar central en la prevención.
“Si no involucramos directamente a los hombres, las estadísticas no cambiarán”, afirmó, al tiempo que convocó a diálogos sostenidos con hombres y jóvenes para enfrentar las raíces de la violencia, como la masculinidad tóxica, normas culturales dañinas y presiones sociales.
Finalmente, el presidente enfatizó que la lucha contra la violencia de género requiere un esfuerzo de toda la sociedad.
“Un desastre nacional demanda responsabilidad nacional”, resumió, exhortando a comunidades, organizaciones civiles, líderes religiosos, sindicatos y ciudadanos a denunciar los abusos y desmontar las actitudes que los perpetúan.
08 diciembre 2025 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de | Noticia
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La Organización Panamericana de la Salud (OPS) presentó una herramienta de evaluación rápida para mejorar la atención a las mujeres y niñas sobrevivientes de la violencia sexual en la región de las Américas.
En un contexto de niveles persistentemente altos de violencia de este tipo en esa zona geográfica, se estima que una de cada tres mujeres ha sufrido violencia física y/o sexual a lo largo de su vida.
La herramienta ofrece al sector de salud pública del área un instrumento práctico y basado en evidencia para evaluar los servicios en salas de emergencia y clínicas, identificar brechas críticas en la atención posterior a una violación y fortalecer la respuesta a uno de los desafíos de salud pública y derechos humanos.
Presentada en un seminario web sobre la mejora de la atención a mujeres sobrevivientes de violencia sexual, la nueva herramienta permitirá a los países traducir los compromisos regionales sobre violencia contra las mujeres en mejoras concretas en los establecimientos de salud.
Se trata de medir de qué forma los servicios responden a las necesidades de las sobrevivientes y orientando los próximos pasos para fortalecer la atención.
Cada mujer y niña agredida sexualmente merece atención de salud oportuna, sensible e integral, señaló Britta Monika Baer, asesora de la OPS en Prevención de la Violencia y Lesiones.
Dicha iniciativa es resultado directo de una amplia colaboración con equipos de los Ministerios de Salud y puntos focales regionales sobre la violencia contra la mujer, lo cual asegura se reflejen las realidades y necesidades operativas de los servicios de salud en América Latina.
En las Américas, donde las tasas de violencia sexual y física siguen siendo elevadas, la atención posterior a una violación, brindada de manera oportuna y compasiva, es fundamental para prevenir embarazos no deseados, el VIH y otras infecciones de transmisión sexual, así como proteger la seguridad y bienestar de esas víctimas.
La herramienta, la primera en su tipo, se basa en las directrices clínicas y normativas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre violencia de pareja y violencia sexual, así como en instrumentos de aseguramiento de la calidad existentes de socios.
Luego la OPS adaptó estas directrices al contexto de la región, con un enfoque en los elementos centrales de la atención posterior a una violación y en las competencias de apoyo de primera línea.
Esta herramienta ha sido pilotada en Argentina, Bolivia, Colombia, Ecuador, Honduras y Perú, en un proceso que incluyó una estrecha colaboración con los Ministerios de Salud, gestores de salud nacionales y subnacionales, y cientos de trabajadores de la salud.
05 diciembre 2025 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de | Noticia
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Brasil enfrenta hoy un deterioro alarmante en la seguridad de las mujeres, mientras la violencia extrema avanza rápido, las políticas de prevención fallan y la misoginia digital se consolida como combustible de un escenario más letal.
Según el portal Brasil de Fato, el gigante sudamericano no es actualmente un país seguro para las féminas.
Aunque existen políticas públicas de asistencia y una red de apoyo relativamente estructurada, la prevención sigue siendo frágil, desigual y acosada por un clima social en el que la hostilidad contra las mujeres avanza con libertad, especialmente en internet.
En ese terreno fértil para el odio, hombres de distintos perfiles consumen y reproducen videos y cursos que naturalizan, justifican o incentivan la violencia de género.
La publicación asegura que el resultado de ese ecosistema tóxico se siente en las cifras. En el primer semestre de 2025 se registraron 950 femicidios, según el Laboratorio para el Estudio del Femicidio (Lesfem).
Solo en octubre, 177 mujeres fueron asesinadas y otras 375 sobrevivieron a intentos de crímenes de odio.
Pese a que los datos de noviembre aún no fueron divulgados, los casos recientes ya anticipan otra estadística trágica en un país que llegó a ocupar el quinto lugar mundial en asesinatos de mujeres, según Naciones Unidas.
Los nombres detrás de esas cifras exponen la brutalidad cotidiana. Allane Pedrotti y Laysa Pinheiro fueron ejecutadas a tiros por un compañero de trabajo en el Centro Federal de Educación Tecnológica Celso Suckow da Fonseca (Cefet), de Río de Janeiro.
Tainara Souza Santos fue atropellada y arrastrada en Sao Paulo durante un kilómetro por un hombre con quien mantenía una relación casual; perdió ambas piernas y lucha por sobrevivir. En Florianópolis, Catarina Kasten fue emboscada y asesinada mientras hacía senderismo.
“¿Un hombre en las mismas circunstancias correría un riesgo similar?”, cuestiona un sociólogo al analizar el caso de Kasten.
Su reflexión resume el núcleo del debate: la misoginia estructural, amplificada por internet, eleva la letalidad de la violencia.
Mientras tanto, los servicios de apoyo, como la Línea 180, las Casas de la Mujer Brasileña, los Centros de Referencia y las Comisarías de la Mujer, intentan dar respuestas a un volumen creciente de denuncias. El Ministerio de la Mujer mantiene un mapa nacional de atención.
Pero quienes integran la red reconocen que el mayor desafío sigue siendo la prevención.
Ese esfuerzo previsor, sin embargo, enfrenta un ambiente político hostil. El conservadurismo se expandió por todo el país, impulsado por la fuerza electoral del Partido Liberal, el del expresidente Jair Bolsonaro, que sumó 160 alcaldías nuevas en 2024.
Bajo ese contexto de avance reaccionario, la tensión contra políticas de igualdad se volvió parte del discurso público.
05 diciembre 2025 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de | Noticia
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El gobierno de Malasia anunció hoy que prepara un paquete legislativo para regular el acceso de menores de hasta 13 años de edad a las redes sociales con el interés de evitar riesgos perjudiciales.
De acuerdo con el ministro de Comunicaciones, Fahmi Fadzil, la iniciativa intenta poner un freno al contenido dañino en línea y proteger a los grupos más vulnerables, especialmente niños y adolescentes.
Entre las medidas previstas se incluyen la verificación de edad obligatoria en todas las plataformas con licencia, controles parentales efectivos para padres y tutores, así como funciones reforzadas de seguridad en busca de proteger a menores de contenido nocivo.
Además, se exigirá responsabilidad directa de las empresas en la gestión de algoritmos y regulación de contenidos.
El plan se enmarca en un contexto de creciente preocupación por el ciberacoso, tras la muerte en julio de una niña de 13 años, víctima de acoso escolar.
También en abril, el gobierno se reunió con representantes de las empresas tecnológicas TikTok y Meta para exigir estrategias contra la proliferación de contenidos dañinos y una revisión de los algoritmos impulsados por inteligencia artificial.
04 diciembre 2025 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de | Noticia
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Casi la cuarta parte de los adolescentes italianos aceptó realizar actos sexuales sin desearlos, bajo diversas formas de presión, mientras que un tercio reconoció que sufrió alguna forma de violencia, revela hoy un sondeo.
El estudio Gen/Z- Voces Jóvenes para Relaciones Libres, elaborado por la organización Differenza Donna, publicado este lunes en el sitio digital del diario Fanpage, mostró que el 24,0% de las personas encuestadas reconoció haber aceptado actos sexuales cuando no lo deseaba.
La presión con ese propósito adopta diversas formas, como el miedo a perder la relación, la tendencia a conformarse con las expectativas de la pareja y la normalización de comportamientos vistos en la pornografía, a lo que se suma la falta de herramientas para expresar una negativa, precisa el informe.
Por otra parte, el 34,0% de los participantes en el sondeo afirmó haber sufrido alguna forma de violencia, con un 39% entre el sexo femenino; 65,0 puntos porcentuales entre las personas no binarias, y cifras más bajas entre los varones.
Las formas más comunes de violencia apreciadas fueron la verbal y psicológica, ambas reconocidas por un 27% de los encuestados, así como la sexual y la física, con 16,0 y 12,0 puntos porcentuales, respectivamente.
En cuanto a la sexualidad, el 63,5% se informa sobre ese tema en redes sociales, mientras que solo 3,2 puntos porcentuales de los adolescentes es orientado por sus familias, y la pornografía llega muy temprano, con un porcentaje de 66 puntos de jóvenes que accede a la misma antes de iniciar sus estudios en la secundaria
De tal forma, el 19,0% declaró que fue presionado a replicar conductas observadas en los vídeos pornográficos, que por lo regular responden a una perspectiva masculina y, por lo tanto proponen roles femeninos pasivos y sumisos, con lo que se normalizan dinámicas de poder desequilibradas.
Uno de los aspectos más delicados observados en esta investigación fue la ciberviolencia pues, aunque un elevado por ciento de los menores experimentan comportamientos de acoso en línea, a menudo desconocen cómo denunciarlos, y mientras muchas víctimas se sienten culpables, los responsables son inconscientes de la gravedad de sus actos.
Del total de encuestados, el 48% recibió solicitudes para enviar fotos íntimas, llegó a 23,0 puntos el porcentaje de quienes sufrieron presión directa y ascendió a 8,0 puntos porcentuales la cantidad de quienes enfrentaron amenazas.
En general se apreció falta de información entre los adolescentes italianos sobre las formas para denunciar esas acciones, pues el 36,0% dijo desconocer la existencia de Centros Antiviolencia (CAV), y solo un 0,3% acudió a los mismos o llamó al 1522, número telefónico de ayuda ante tales actos, agrega la fuente.
24 noviembre 2025 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de | Noticia
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Una de cada tres mujeres de 15 años o más en las Américas sufrió violencia física o sexual en algún momento de su vida, según estimaciones presentadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
De acuerdo con el informe publicado este miércoles, la violencia contra las mujeres y las adolescentes continúa siendo un problema grave y persistente en la región.
Las estimaciones analizan y presentan datos desde el año 2000 hasta el 2023 (el último con información disponible) en 168 países y territorios, incluidos 29 en las Américas, lo que proporciona una base fundamental para la formulación de políticas y toma de decisiones informadas.
Detallan que la violencia infligida por la pareja sigue siendo la forma más común de abuso: una de cada cuatro mujeres de entre 15 y 49 años ha sufrido violencia física o sexual por parte de su pareja, mientras que una de cada ocho ha experimentado violencia sexual por parte de otra persona que no es su pareja.
Las mujeres jóvenes se enfrentan a riesgos tempranos, ya que el 21 por ciento de las adolescentes entre 15 y 19 años ha experimentado violencia por parte de su pareja antes de cumplir los 20, mientras que las mujeres mayores tampoco están exentas: el 23 % de las féminas de 65 años o más denuncia haber sufrido este tipo de violencia.
Pese a una mayor concientización, las políticas multisectoriales nacionales y las intervenciones desde los servicios de salud, los avances para reducir la violencia contra las mujeres han sido lentos, afirman los expertos.
En las últimas dos décadas, las tasas de prevalencia de violencia por parte de la pareja prácticamente no han cambiado, y solo se ha observado una ligera disminución del 0,2 % anual a nivel mundial.
El estudio alerta que es poco probable que los países de las Américas alcancen la meta 5.2 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que busca eliminar todas las formas de violencia contra las mujeres.
La violencia contra las mujeres tiene consecuencias graves y duraderas, como lesiones físicas, infecciones de transmisión sexual, embarazos no deseados, depresión y, en los casos más extremos, femicidio.
En tanto, los niños y niñas expuestos a la violencia en el hogar tienen mayor probabilidad de sufrir o cometer abuso cuando son adultos, lo que perpetúa el ciclo de violencia.
Para la asesora de la Organización Panamericana de la Salud, Britta Baer, las cifras reales son probablemente mucho más altas, pues la vergüenza y el estigma asociados con la violencia sexual dificultan la denuncia.
«Estos datos refuerzan la urgencia de actuar en todos los países de la región, especialmente fortaleciendo el acceso oportuno a la atención posterior a una violación», precisa la especialista.
19 noviembre 2025 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de | Noticia
