jun
10
Las altas temperaturas, las sequías y otros efectos derivados del cambio climático tienen «graves repercusiones» sobre la salud mental y física de las embarazadas, los niños y la población de edad avanzada, alertó este viernes la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Estos grupos están «especialmente expuestos» a los efectos del cambio climático, advirtió en rueda de prensa en Ginebra la experta de la OMS en Salud Materna, Recién Nacidos, Niños, Adolescentes y Mayores, Anayda Portela, quien pidió una mayor inversión para proteger a estas poblaciones.
Varios estudios publicados esta semana por la agencia sanitaria de la ONU arrojan datos alarmantes sobre el impacto de las altas temperaturas y la contaminación atmosférica en las embarazadas, como una mayor probabilidad de sufrir un parto prematuro, así como otros impactos negativos en el desarrollo cerebral y pulmonar del feto.
Además, las temperaturas inusualmente altas también estarían asociadas a la hipertensión y la diabetes gestacional en el embarazo.
En lo que respecta a la población infantil, la experta de la OMS advirtió que cada grado centígrado adicional de temperatura mínima diaria por encima de 23,9 °C aumenta el riesgo de mortalidad infantil hasta en un 22,4 %.
Además, el calor extremo también afecta gravemente a la población de edad avanzada, que tiene más probabilidades de sufrir infartos o problemas respiratorios durante las olas de calor.
Otros efectos del cambio climático, como la sequía en Somalia o las fuertes inundaciones en Pakistán o Brasil, también reducen el acceso al agua potable y al suministro de alimentos, lo que provoca un aumento de las enfermedades diarreicas y la malnutrición en los colectivos más vulnerables.
Ante esta situación, la experta de la OMS instó a los gobiernos a promover medidas específicas que protejan la salud en las distintas etapas de la vida, así como garantizar que los servicios sanitarios y asistenciales estén preparados para atender las necesidades de las personas más expuestas a los desastres climáticos.
07 junio 2024|Fuente: EFE |Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2023. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.|Noticia
jun
8
El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) ha alertado de un «inusual aumento» sustancial de parvovirus B19 (B19V) en varios países de la Unión Europea y del Espacio Económico Europeo (UE/EEE), que amenaza a grupos de población con alto riesgo, como niños, embarazadas y vulnerables, de sufrir complicaciones graves.
B19V es la causa de una enfermedad infantil común, que generalmente se presenta con síntomas leves como fiebre, sarpullido y dolor en las articulaciones. Las mujeres embarazadas, especialmente aquellas en la primera parte del embarazo, corren riesgo de sufrir complicaciones si se infectan con B19V. Las personas inmunodeprimidas y aquellas con trastornos hematológicos crónicos (por ejemplo, anemia falciforme o talasemia) también pueden experimentar complicaciones graves como anemia, infección crónica u otros eventos adversos graves.
Concretamente, se ha observado que el riesgo para la población general se considera bajo, ya que la mayoría de las infecciones se presentan en forma de una enfermedad exantemática leve de la infancia, aunque pueden producirse algunas complicaciones. El riesgo para las mujeres embarazadas con menos de 20 semanas de gestación se evalúa como «bajo a moderado», considerando las incertidumbres sobre la circulación del virus, el hecho de que se estima que entre el 30 % y el 40 % de las mujeres en edad fértil son susceptibles a la infección y se producen resultados graves en un pequeño porcentaje de embarazos infectados.
El riesgo para las personas inmunodeprimidas se evalúa como «moderado», ya que estos pacientes no pueden eliminar la infección y pueden sufrir anemia crónica, pancitopenia, pérdida o disfunción del injerto y enfermedad invasiva de órganos.
Para personas con enfermedades hematológicas crónicas (anemia de células falciformes, talasemia…) el riesgo se considera también «moderado», ya que la infección por B19V puede provocar una crisis aplásica transitoria.
Concretamente la maneza se ha notificado en 14 países, por lo que el ECDC ha realizado un informe para concienciar a los profesionales de salud pública y a las autoridades competentes sobre la actual situación de este virus, particularmente en lo que respecta a los grupos de población con alto riesgo y para sugerir acciones que se pueden tomar para abordarlo.
Desde el ECDC se recomienda en el contexto de brotes comunitarios, las mujeres embarazadas, especialmente si trabajan en la educación o en el cuidado de niños, deben comunicarse con su proveedor de salud para verificar su estado de anticuerpos. También deben tomar las precauciones adecuadas, como evitar el contacto con personas enfermas y quedarse o trabajar desde casa, si es posible. Se recomienda a las personas con problemas de salud subyacentes que experimenten fatiga, palidez o dificultad para respirar que busquen atención médica inmediata.
El ECDC alienta a las autoridades de salud pública a aumentar la conciencia tanto entre los profesionales de la salud como entre el público en general sobre los posibles riesgos y síntomas asociados con la infección por B19V, particularmente para las poblaciones vulnerables. Además, recuerdan que la revisión de los datos epidemiológicos históricos del B19V para comprender mejor la dinámica de transmisión y la presentación de informes a nivel de la UE/EEE ayudará a fundamentar las estrategias específicas de comunicación de riesgos.
05 junio 2024|Fuente: Europa Press |Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2023. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.|Noticia
jun
7
Un estudio basado en neuroimágenes de cientos de adolescentes indicó que los jóvenes diagnosticados hoy con adicción a Internet, poseen alteraciones en regiones del cerebro para controlar la atención y la memoria de trabajo.
La indagación, publicada en la revista PLOS Mental Health, analizó 12 estudios de neuroimagen de adolescentes de 10 a 19 años entre 2013 y 2022.
Además, los participantes diagnosticados clínicamente con adicción a Internet participaron en actividades regidas por la red de funciones ejecutivas del cerebro como comportamientos que requieren atención, planificación, toma de decisiones y control de impulsos.
Expertos señalaron que esas regiones del cerebro mostraron una alteración sustancial en su capacidad para trabajar juntas, en comparación con aquellos en sus pares sin adicción a Internet.
El profesor asociado de ciencias de la computación en la Facultad de Ciencias de la Computación Khoury de la Universidad Northeastern en Boston, Caglar Yildirim, explicó que los patrones de conectividad funcional en los cerebros de los participantes, de hecho, coinciden con los observados en personas con adicciones a sustancias.
«Los mecanismos subyacentes a la adicción a Internet se parecen más a un patrón emergente que a una imagen terminada. Todavía se está entendiendo mucha causalidad entre lo que sucede en el cerebro y lo que se muestra a través del comportamiento. A partir de ahora, la observación mediante biomarcadores, como la conectividad funcional, ayuda a cerrar esa brecha», indicó por su parte el autor principal del estudio Max Chang.
Explicó, además, que al igual que los trastornos por sustancias y el juego, la adicción a Internet reconfigura el cerebro, lo que hace que sea más difícil resistir los estímulos relacionados con estar conectado a la red.
«Sin embargo, a diferencia del juego o el consumo de sustancias, Internet es una parte importante de nuestras vidas. Equilibrar la utilidad y los peligros de Internet es un campo muy crucial en el futuro del desarrollo de los adolescentes», añadió.
La Asociación Estadounidense de Psiquiatría (APA, por sus siglas en inglés) incluyó a la adicción a las tecnologías como tema en su iniciativa presidencial para 2023 a 2024.
05 junio 2024|Fuente: Prensa Latina |Tomado de |Noticia
jun
7
El Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica fue anunciado hoy en Oviedo, donde el jurado galardonó a expertos que desarrollaron fármacos contra la diabetes y la obesidad.
Los especialistas proceden de Estados Unidos, Canadá y Dinamarca, considerados referentes mundiales en el campo de la endocrinología. Son ellos, Daniel J. Drucker, Jeffrey M. Friedman, Joel F. Habener, Jens Juul Holst y Svetlana Mojsov.
«Las investigaciones de los científicos laureados han establecido las bases endocrinas de la diabetes y la obesidad, patologías prominentes que son un problema global de salud pública sin tratamiento efectivo hasta la fecha», destacó el jurado.
En un primer momento, los científicos desarrollaron un tratamiento para la diabetes, el cual posteriormente se aplicó con éxito a la lucha contra la obesidad y el sobrepeso. También, resultó útil frente a patologías asociadas, a la sazón cardiovasculares.
De forma separada, aunque con un nivel de coordinación e intercambio de criterios, Habener y Drucker desde Estados Unidos, y de forma paralela la bioquímica Mojsov, se enfocaron en nuevos tipos de hormonas intestinales relacionadas con la obesidad.
En tanto, en Holst descubrió en la Universidad de Copenhague que los niveles de insulina se disparaban y los niveles de azúcar disminuían en pacientes sometidos a una cirugía intestinal y relacionó esos cambios con varias hormonas.
05 junio 2024|Fuente: Prensa Latina |Tomado de |Noticia
jun
7
La población de Gaza vive hoy una emergencia sanitaria sin comparación: lesiones, traumas, trastornos mentales y enfermedades infecciosas que se propagan por la falta de servicios básicos y la destrucción de los hospitales.
Además, los padecimientos crónicos no reciben atención y la desnutrición avanza a un ritmo acelerado, de acuerdo con vivencias e informes de la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (Unrwa) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En los ya casi ocho meses de agresión israelí a la Franja de Gaza, la población sufre gravemente por la falta de servicios de salud de todo tipo y las enfermedades aumentan aceleradamente, de acuerdo con el Informe Anual de Salud, donde la Unrwa advirtió que los gazatíes padecen todo tipo de lesiones como consecuencia de la guerra.
Tales afectaciones sanitarias se suman a las enfermedades infecciosas que se propagan fácilmente dadas las condiciones de vida infligidas por los bombardeos, ataques terrestres y desplazamientos masivos de población que dan lugar a hacinamiento, falta de agua y nulas condiciones de higiene.
La destrucción de la infraestructura y el transporte han complicado aún más la prestación de atención sanitaria para estos males, al igual que para las enfermedades crónicas, a lo se sumaron los obstáculos y prohibiciones de dar paso de la asistencia humanitaria internacional.
El informe expone el aumento de casos de hepatitis aguda y diversas formas de diarrea, en tanto un tercio de los niños de Gaza padecen desnutrición aguda.
Alarmante es también que la atención médica en Gaza disminuyó a partir del 7 de octubre último, y sólo en el último trimestre del pasado año dejaron de funcionar 14 de 22 centros de salud debido a los ataques, destrucción o asedios.
Unrwa explicó que como respuesta abrió 155 refugios de emergencia y desplegó 108 unidades médicas móviles, coordinó el envío de medicamentos esenciales e implementó vigilancia de brotes de enfermedades.
El director de Salud de esa agencia, Akihiro Seita indicó que el personal del organismo permaneció en primera línea y recordó que hasta mayo de este año, había perdido más de 191 trabajadores, incluidos 11 profesionales de la salud.
Actualmente más de dos millones de pacientes dependen de sus servicios sanitarios en cinco campos de operaciones: Gaza, Cisjordania -incluida Jerusalén oriental-, Jordania, Líbano y Siria.
Por su parte, la OMS mantiene a su personal asistiendo a los gazatíes, acciones que llevan a cabo 18 equipos sanitarios que han ofrecido unas 400 000 consultas, realizado más de 18 000 cirugías y añadido más de 500 camas hospitalarias en la Franja de Gaza en todos los niveles de atención.
Tanto en el norte como en el sur de la Franja esos servicios y capacidades proporcionan, aunque de forma muy limitada, estabilización de traumatismos, partos, apoyo a la alerta temprana de brotes de enfermedades y otras urgencias.
Junto con sus socios en el terreno, la OMS también ha apoyado los traslados de pacientes y entregado alimentos, agua y suministros médicos a centros de salud.
Como afirmara su director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus, la agencia sanitaria de la ONU estaba en Gaza antes del inicio del conflicto y seguirá ahí para apoyar al sistema de salud hasta que termine, y ayudar a su reconstrucción.
La pasada semana el titular de la OMS insistió en un alto el fuego urgente en la Franja de Gaza y alertó sobre la crisis humanitaria en ese territorio.
«La destrucción de carreteras, la falta de acceso seguro y de combustible para las misiones siguen impidiendo el movimiento hacia el norte. La ciudad está llena de escombros y desechos sólidos», denunció.
En varias ocasiones tanto la OMS como su director general y otros altos funcionarios criticaron las operaciones militares israelíes por las graves consecuencias para la población gazatí, en especial los ataques contra hospitales y campamentos de refugiados.
Según la organización, en los primeros siete meses de conflicto en Gaza, el Ejército de Israel ejecutó 443 ataques contra sus efectivos sanitarios.
Hoy la agresión de Israel contra la Franja de Gaza suma más de 36 mil 500 vidas, en su mayoría mujeres y niños, y ha dejado a toda la población sin medios de subsistencia en una situación nunca antes sufrida en el enclave palestino, con toda su sociedad al borde del colapso.
04 junio 2024|Fuente: Prensa Latina |Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2023. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.|Noticia
jun
6
Un estudio sobre salud mental en las aulas, que se basa en un sondeo a 6 221 profesores, familias y enfermeras escolares, refleja que el 86,1 % de estas profesionales sanitarias tiene algún alumno(a) con diagnóstico relacionado con la salud mental.
«Diagnóstico de la salud mental en las aulas», presentado este martes por los sindicatos de docentes ANPE y de enfermería Satse, concluye que han aumentado los problemas de salud mental en los centros educativos y que las principales afecciones son el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), la ansiedad y los intentos autolíticos y/o autolesiones.
El estudio, realizado por el instituto IOInvestigación, analiza tanto los problemas de salud mental del alumnado como del personal docente en España.
En los centros escolares, el 93 % de los profesores asegura que hay un incremento de esta tipología de problemas; el 85,3 % de las enfermeras escolares dice que tiene algún alumno o alumna con diagnóstico relacionado con la salud mental, y el 50,79 % de las familias conoce a un estudiante con este problema.
En la presentación del estudio, la presidenta de Satse, Laura Villaseñor, y el presidente de ANPE, Francisco Venzalá, han coincidido en resaltar la necesidad de que todos los centros educativos cuenten, al menos, con una enfermera escolar.
La enfermera escolar desempeña un papel relevante en la prevención de los problemas de salud mental a través de la identificación de factores de riesgo: inicio de conductas lesivas, como el consumo de alcohol, tabaco o drogas, y situaciones como el acoso escolar y la baja autoestima. También realiza una labor de detección, y alerta tanto al equipo docente y de orientación como al equipo de salud.
En el caso de patología psiquiátrica, se encarga de la administración y el seguimiento del tratamiento farmacológico, registrando los efectos terapéuticos y adversos que tiene la medicación.
Las principales patologías de salud mental, según las enfermeras consultadas, son el TDAH (81 %); la ansiedad (66,4 %) y los intentos autolíticos y/o autolesiones (65,9%). Sobre este último problema, el 62,7 % afirma que ha habido algún caso de intento autolítico entre su alumnado.
Se unen a ello los trastornos del espectro autista (64,7 %); del comportamiento (56,9 %); de la conducta alimentaria (47,4 %), la depresión (40,1 %); las conductas destructivas o desafiantes (34,1 %); las adicciones (17,2 %) y la psicosis (6 %).
Sobre las actuaciones emprendidas desde los propios centros, el 53,3 % de los docentes responde que en los documentos de organización y funcionamiento de su centro no se contemplan protocolos de prevención, detección y formación sobre la salud mental del alumnado.
Por su parte, el 43,8 % de las enfermeras afirma que no dispone de ningún protocolo con estrategias o herramientas de prevención, detección y derivación de posibles casos de trastorno de salud mental entre la población escolar asignada.
El 68,3 % de estas profesionales sanitarias añade que no tiene posibilidad de realizar ninguna intervención con las familias en materia de salud mental.
Según los encuestados, los factores que más influyen en que su salud mental esté afectada son el exceso de burocracia (80,2 %) y de alumnado (70,9 %); los problemas de convivencia en las aulas (70,8 %); la escasez de recursos (61,3 %); la falta de dignificación social (60,3 %); el exceso de responsabilidad (55,9 %) y de horas lectivas (33,8 %).
Asimismo, el 90,9 % indica que no se contemplan, por parte de la Administración educativa, recursos o programas de apoyo para la salud mental del profesorado en el lugar de trabajo.
Los responsables de ANPE y Satse han lamentado que, pese a la importancia de la enfermera escolar, su implantación es escasa y desigual, por lo que han abogado por su generalización el próximo curso.
04 junio 2024|Fuente: EFE |Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2023. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.|Noticia
