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Entre el trabajo, los estudios, las relaciones y las obligaciones diarias, muchas personas postergan el cuidado de la salud en sus primeros años de adultez. Sin embargo, expertos advierten que las decisiones que se toman en esta etapa pueden influir de manera directa en cómo funcionará el cuerpo décadas después.
Adoptar hábitos saludables entre los 20 y los 30 años puede influir de manera decisiva en la salud a largo plazo, según expertos de la Universidad de Stanford. Iniciar rutinas beneficiosas desde etapas tempranas funciona como una inversión que ayuda a prevenir enfermedades y favorece el bienestar integral con el paso de los años.
El desarrollo de buenos hábitos durante la juventud es el eje de las recomendaciones de los especialistas. Los profesores Michael Fredericson, Abby King, Clete Kushida y David Spiegel coinciden en que las decisiones de esta etapa establecen la base de la salud física y mental en el futuro. Incluso pequeños cambios sostenidos en alimentación, movimiento, descanso y manejo emocional generan beneficios acumulativos, aunque en el presente no parezcan urgentes.
- Ejercicio de fuerza para proteger músculos y huesos
Uno de los pilares señalados es el entrenamiento de fuerza. Fredericson explica que durante los 20 y 30 años se alcanza el punto máximo de masa ósea y muscular, lo que ofrece protección frente a lesiones y fragilidad en etapas posteriores. Este tipo de ejercicio implica trabajar los músculos contra una resistencia, ya sea con pesas, bandas elásticas o el propio peso corporal.
El especialista remarca que el estímulo debe ser suficiente para generar adaptación: el esfuerzo tiene que acercarse a la fatiga muscular, cuando solo es posible completar una o dos repeticiones más. Se recomiendan al menos dos sesiones semanales, una práctica especialmente importante en mujeres, ya que contribuye a preservar la densidad ósea y reducir el riesgo de osteoporosis.
- Actividad cardiovascular para reducir el riesgo de enfermedades
En paralelo, la actividad aeróbica cumple un rol clave en la prevención de enfermedades. Estudios recientes citados por la institución muestran que mejorar la capacidad aeróbica reduce el riesgo de infarto, accidente cerebrovascular, diabetes tipo 2 y algunos tipos de cáncer. Un análisis indicó que aumentar la aptitud física puede disminuir la mortalidad general entre un 11 % y un 17 %.
King subraya que no se trata solo de entrenar, sino de moverse más a lo largo del día. Caminar alrededor de 7 000 pasos diarios ya aporta beneficios relevantes. Permanecer sentado más de ocho horas por jornada, advierten los expertos, implica un riesgo comparable al del tabaquismo. Por eso, recomiendan interrumpir el sedentarismo con pausas activas cada media hora.
- Alimentación basada en alimentos reales
La alimentación equilibrada es otro eje fundamental. El estudio CARDIA, que siguió a más de 5 000 adultos jóvenes durante 35 años, mostró que una dieta rica en vegetales, cereales integrales y baja en comida ultraprocesada se asocia con menor riesgo de enfermedades cardíacas y resistencia a la insulina en la mediana edad.
King aconseja priorizar alimentos reales y fáciles de incorporar a la rutina diaria. Tanto ella como Fredericson destacan los beneficios de la dieta mediterránea, basada en verduras, frutas, legumbres, granos integrales, grasas saludables y proteínas magras. También sugieren consumir entre 0,8 y 1 gramo de proteína por kilo de peso corporal por día, llenar la mitad del plato con frutas y verduras y limitar el alcohol.
- Dormir lo suficiente y con buena calidad
El descanso adecuado es igual de determinante. Kushida señala que dormir más de siete horas por noche es lo óptimo para la mayoría de los adultos. La falta crónica de sueño se asocia con mayor riesgo de obesidad, diabetes y problemas cardiovasculares, incluso si se intenta compensar durmiendo más los fines de semana.
Para mejorar la calidad del sueño, recomienda mantener horarios regulares, exponerse a la luz solar por la mañana y reducir el uso de pantallas antes de acostarse. Si el cansancio persiste pese a dormir lo suficiente, puede existir un trastorno no diagnosticado, como apnea o insomnio, que también afecta a adultos jóvenes.
- Desarrollar herramientas para manejar el estrés
Spiegel destaca que la presión emocional constante puede afectar tanto la salud mental como la física. Técnicas como la respiración profunda, la meditación y la auto-hipnosis demostraron ser útiles para reducir ansiedad y dolor en distintos estudios.
Además, mantener una rutina saludable en general contribuye a mejorar la capacidad de afrontar situaciones exigentes. Spiegel subraya que pedir ayuda profesional cuando el malestar se sostiene en el tiempo es una estrategia de cuidado, no una señal de debilidad, y que aprender a gestionar las emociones desde la juventud facilita la adaptación a los desafíos futuros.
Establecer estos hábitos desde temprano aumenta las probabilidades de llegar a la adultez con mejor salud física y mental y reduce la necesidad de revertir daños acumulados con el paso del tiempo. Para los especialistas, el cuidado no comienza cuando aparecen los problemas, sino mucho antes, en las decisiones cotidianas que se repiten a lo largo de los años.
15 enero 2026 | Fuente: Infobae | Tomado de | Noticia
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Las transformaciones climáticas de los últimos años están impactando en la salud y la calidad de vida de las personas, de acuerdo con un informe publicado hoy por la Universidad de Santiago de Chile (Usach).
Alergias estacionales más intensas, incremento de enfermedades respiratorias, como el asma y la rinitis aguda, así como el estrés térmico, afectan cada vez con mayor fuerza a la población.
Con las primaveras más cálidas y mayores niveles de dióxido de carbono en el ambiente, muchas plantas producen más polen y lo liberan durante períodos por encima de lo habitual.
Las revisiones estiman que la temporada puede extenderse cerca del 19% respecto a lo normal, y la concentración anual en el aire aumentar entre 16 y 40 puntos porcentuales.
Según el académico de la Usach, Javier Bravo, los estudios indican que la polinización comienza unos 10 días antes y dura hasta 20 después, lo cual agrava sus efectos en las personas sensibles o genera síntomas entre quienes antes no los sufrían.
El aumento de los aeroalérgenos y los cambios bruscos de humedad incrementaron las consultas por crisis asmáticas, dijo el especialista.
Además, la presencia de moho y ácaros en hogares con mala ventilación agrava los síntomas o contribuye al desarrollo de asma, y para los niños el trimestre de septiembre a noviembre resulta especialmente sensible.
Por otra parte, la megasequía en la zona central de Chile desde hace más de una década también tiene repercusiones sanitarias, ambientales y sociales.
El Atlas de Riesgos Climáticos, de la cartera de Medio Ambiente, indica que la reducción de lluvias y las temperaturas extremas aumentan los casos de enfermedades respiratorias y cardiovasculares, además de influir en el bienestar mental.
La Usach advirtió acerca de los riesgos por la frecuencia de las olas de calor, con récords de temperatura que empeoran la calidad del aire y favorecen descompensaciones en personas vulnerables, como niños, adultos mayores o enfermos crónicos.
Las proyecciones indican que estos fenómenos se intensificarán y es urgente una planificación urbana adecuada, con el incremento de áreas verdes nativas y otras estrategias orientadas a mejorar la calidad del aire.
24 noviembre 2025 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de | Noticia
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El picor, la sequedad y las lesiones visibles son solo la punta del iceberg de esta patología inflamatoria crónica. Especialistas alertan de su impacto en el sueño, las relaciones sociales y el bienestar emocional de pacientes, tanto en niños como en adultos.
La dermatitis atópica es mucho más que una enfermedad de la piel. Se trata de una patología inflamatoria crónica que cursa con brotes de picor intenso, enrojecimiento, sequedad y descamación, pero cuyo impacto va más allá de lo físico, afectando de manera significativa a la calidad de vida de quienes la padecen.
«El picor constante, la alteración del sueño, la presencia de lesiones visibles en cara o manos y la necesidad de cuidados continuos hacen que los pacientes vean limitada su vida diaria, sus relaciones sociales y, en muchos casos, su estado emocional», explica el Dr. Miguel Sánchez Viera, director del Instituto de Dermatología Integral.
La National Eczema Association y la Asociación de Afectados por Dermatitis Atópica coinciden en señalar que esta enfermedad genera consecuencias que a menudo pasan desapercibidas: cansancio, disminución del rendimiento escolar o laboral, vergüenza por la apariencia de la piel y un mayor riesgo de desarrollar ansiedad y depresión.
«Muchos pacientes se sienten incomprendidos porque, desde fuera, se tiende a pensar que es solo un problema de piel seca. Sin embargo, se trata de una enfermedad crónica que puede condicionar la forma en la que una persona duerme, se relaciona o trabaja», añade el Dr. Sánchez Viera.
CIFRAS EN AUMENTO
En España, la dermatitis atópica afecta aproximadamente al 20 % de los niños y entre el 1 y el 3 % de los adultos, cifras que se han duplicado en la última década. Aunque en la gran mayoría de los casos los síntomas remiten con la edad, en otros persisten en la edad adulta, con impacto prolongado en la calidad de vida.
TRATAMIENTOS Y AUTOCUIDADOS: CLAVES PARA MEJORAR LA CALIDAD DE VIDA
Si bien no existe una cura definitiva, hoy en día los pacientes cuentan con tratamientos eficaces que permiten controlar los brotes y reducir el impacto en la vida diaria. Desde el uso constante de cremas hidratantes y emolientes hasta terapias farmacológicas más avanzadas como los fármacos biológicos, el abordaje debe ser siempre individualizado.
«El objetivo del tratamiento no es solo controlar los síntomas, sino también devolver al paciente su calidad de vida, evitando que la enfermedad condicione su descanso, sus relaciones personales o su bienestar psicológico», subraya el Dr. Sánchez Viera.
Para mejorar la calidad de vida de los pacientes con dermatitis atópica es fundamental mantener la piel hidratada a diario con productos específicos, controlar el estrés —uno de los principales desencadenantes de los brotes— y elegir siempre ropa de algodón o lino, evitando la lana y los tejidos sintéticos que irritan la piel. También conviene procurar ambientes húmedos, utilizando humidificadores y evitando cambios bruscos de temperatura.
Finalmente, ante la aparición de brotes, lo más recomendable es consultar al dermatólogo en lugar de recurrir únicamente a remedios caseros, ya que un diagnóstico y tratamiento adecuados permiten controlar mejor la enfermedad y reducir su impacto en la vida diaria. Además del control de los brotes, es importante el seguimiento periódico por parte del dermatólogo, que ayuda muchas veces a adherir al paciente al tratamiento y a las rutinas saludables que permiten su prevención.
NECESIDAD DE MAYOR CONCIENCIACIÓN SOCIAL
A pesar de su elevada prevalencia, la dermatitis atópica sigue siendo una enfermedad poco conocida y, en muchos casos, infradiagnosticada. «Es fundamental que la sociedad y el entorno de los pacientes comprendan que la dermatitis atópica es una enfermedad crónica con repercusión física y emocional. La concienciación y el diagnóstico precoz son claves para que los pacientes puedan acceder a tratamientos adecuados y vivir con una mejor calidad de vida», concluye el Dr. Sánchez Viera.
11 septiembre 2025 | Fuente: IM Médico | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2025. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
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Guatemala figura cuarta en Latinoamérica por su alto nivel de contaminación del aire, por detrás de Bolivia, El Salvador y Honduras, divulgó hoy un medio periodístico local basado en un informe.
La cercanía de las dos naciones vecinas también se considera una afectación, subrayó el diario Prensa Libre, en un texto relacionado con un programa del Instituto de Política Energética de la Universidad de Chicago, Estados Unidos.
El Índice de Calidad del Aire y de Vida de ese centro de altos estudios expuso que en esta ciudad capital se encuentran cuatro de los 10 puntos con más contaminación de la región.
Estos son la zona 8, 9 y 10 que se encuentran entre el tercer, cuarto y quinto puesto respectivamente, y la zona 11 en el séptimo, añadió el reporte.
En la parte más contaminada, los residentes podrían vivir cuatro años más -si la calidad del aire fuera óptima, según los autores de la evaluación.
Las consecuencias son 2,1 años menos en la esperanza de vida, además de enfermedades respiratorias y cardíacas, subrayaron.
La medición enfatizó que la tierra del quetzal tiene una concentración de 26.44 microgramos de partículas finas tóxicas por metro cúbico, cuando lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud son cinco.
La directora del programa de la Universidad de Chicago, Christa Hasenkopf, explicó que a corto plazo las consecuencias son enfermedades como el asma o síntomas como irritaciones de garganta, lagrimeo constante y dolores de cabeza.
En marzo pasado y en abril del 2024 las autoridades de este país suspendieron por varios días las clases presenciales en varios departamentos por idéntico factor, producto de un incendio en un basurero de la urbe.
Guatemala convocó tiempo atrás a científicos especializados para implementar soluciones y coordinar acciones ante la contaminación del aire, sin que hasta la fecha sobresalgan las acciones concretadas.
29 agosto 2025 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2025. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
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El presidente de la sociedad científica Socidrogalcohol, Benjamín Climent, ha afirmado que la reducción del consumo de alcohol, así como la ingesta cero, pueden mejorar la calidad del sueño, la memoria y la claridad mental, en el marco de la campaña ‘Redefinir el alcohol’ lanzada en Europa por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de cara al Día Sin Alcohol, que se celebra cada año el 15 de noviembre en toda España.
«La evidencia científica confirma que beber menos puede mejorar la calidad del sueño, la memoria y la claridad mental y reduce mucho el riesgo de enfermedades crónicas como hepatopatías, deterioro cognitivo, pancreatitis, osteoporosis, u otras como el cáncer. Es algo poco conocido entre la población, pero hay una relación directa entre consumo de alcohol y cáncer», ha afirmado Climent.
Además, ha destacado que entre los beneficios a nivel social se encuentran la reducción de lesiones, menos ahogamientos, menos suicidios y menos violencia, tanto de carácter general como sexual o de género, según un comunicado de Socidrogalcohol, que se ha sumado a la campaña junto con la Confederación de Personas Adictas y Familiares en Rehabilitación de España (CAARFE).
El objetivo principal de la campaña es «invitar a las personas a repensar su relación con el consumo de alcohol, aprender más sobre este y conocer los riesgos para la salud y considerar los beneficios de beber menos o no beber en absoluto».
En relación a ello, se busca realizar una reflexión sobre las «narrativas» y los «mitos» que hay en torno al alcohol, y concienciar así sobre los «riesgos ocultos» asociados, de forma que se inspire un cambio hacia la «aceptación de los beneficios» de reducir o eliminar su consumo en una región (Europa) donde es «barato, fácil de conseguir y muy promocionado».
Los profesionales de adicciones de Socidrogalcohol llevan advirtiendo «desde hace años» los riesgos de su consumo, como lo son la adicción, las enfermedades cardíacas, problemas digestivos, cáncer, violencia, lesiones o accidentes, algo compartido por CAARFE, que hace hincapié en sus efectos sobre las familias y la sociedad.
13 noviembre 2024|Fuente: Europa Press |Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2024. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.|Noticia
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Los ratones viejos mejoran su salud y esperanza de vida, una media de casi un 25 %, al inhibirles la proteína inflamatoria interlucina 11 (IL11), pero aún no se saben sus efectos en humanos, en los que se realizan ensayos clínicos en fase inicial en pacientes con enfermedad pulmonar fibrótica.
Un estudio publicado en Nature señala que el bloqueo de la IL11 con un anticuerpo mejoró, en ratones, el metabolismo y la función muscular, al tiempo que redujo los signos de envejecimiento y fragilidad.
El equipo de investigadores, liderados por la Facultad de Medicina de Duke, en Singapur, considera que los resultados del estudio son los primeros en demostrar que la IL11 es el principal factor de envejecimiento.
Los ratones de 75 semanas de edad (equivalente a unos 55 años en humanos) tratados hasta su muerte con una inyección de un anticuerpo anti-IL-11, vieron prolongada su esperanza media de vida en un 22,4 % en los machos y un 25 % en las hembras.
Los animales vivieron una media de 155 semanas, frente a las 120 semanas de los ratones no tratados, indica el estudio.
Además, el tratamiento redujo, en gran medida, las muertes por cáncer, así como las numerosas enfermedades causadas por la fibrosis, la inflamación crónica y el metabolismo deficiente, características del envejecimiento, con pocos efectos secundarios.
«Los ratones tratados tenían menos cánceres y carecían de los signos habituales de envejecimiento y fragilidad, pero también observaron una reducción del desgaste muscular y una mejora de la fuerza muscular. En otras palabras, los ratones viejos que recibieron anti-IL11 estaban más sanos», dijo uno de los autores Stuart Cook.
El equipo también creó roedores a los que se suprimió el gen productor de IL 11, lo que les protegió contra el deterioro metabólico, múltiples enfermedades y la fragilidad en la vejez, a la vez que prolongó la vida de ambos sexos en un promedio de 24,9 %.
Los científicos advierten de que los resultados de este estudio se obtuvieron en ratones y que la seguridad y eficacia de estos tratamientos en humanos debe establecerse en ensayos clínicos antes de considerar el uso de fármacos anti-IL-11 con este fin.
Sin embargo, Cook indicó que «plantean la tentadora posibilidad de que los fármacos puedan tener un efecto similar en seres humanos de edad avanzada».
Los tratamientos contra el IL-11 se encuentran actualmente en fase de ensayo clínico en humanos para otras afecciones, lo que podría ofrecer interesantes oportunidades para estudiar sus efectos en humanos de edad avanzada en el futuro.
Anteriormente, los científicos habían postulado que la IL-11 es un vestigio evolutivo en las personas y, aunque es vital para la regeneración de las extremidades en algunas especies animales, se cree que es en gran medida redundante en los seres humanos.
A partir de los 55 años, aproximadamente, se produce más IL-11 y las investigaciones anteriores la han relacionado con la inflamación crónica, la fibrosis de los órganos, los trastornos del metabolismo, el desgaste muscular (sarcopenia), la fragilidad y la fibrosis cardíaca.
17 julio 2024|Fuente: EFE |Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2024. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.|Noticia
