feb
23
Los servicios de salud de emergencia de la provincia de Kongo-Central en República Democrática del Congo (RDC) investigan hoy una enfermedad de origen desconocido causante de la muerte de cinco personas.
Según un informe preliminar, hasta el momento se tienen registros en la aldea de Madimba, en la zona sanitaria de Bienga, a 59 kilómetros de Mangembo en el sector de Kenge, perteneciente al territorio de Luozi; con un mayor impacto en personas en edad escolar, grupo al cual pertenecen cuatro de los fallecidos.
Desde el 31 de enero se notificaron seis casos, de los cuales sólo un niño de 12 años permanece vivo y hospitalizado en el centro de salud de Bienga, donde recibe tratamiento con antibióticos y antipalúdicos, reportó Radio Okapi.
Entre los fallecidos hay cuatro estudiantes del Instituto Madimba 2, de entre 12 y 18 años; mientras que la quinta persona que perdió la vida es un adulto de la aldea vecina de Lundu.
De acuerdo con la institución sanitaria de Kongo-Central, los primeros síntomas indicados por los pacientes son fuertes dolores de cabeza, seguidos de pérdida de consciencia, los cuales evolucionan rápidamente hasta la muerte.
La forma de presentación y otros elementos los llevan a considerar un posible brote de meningitis bacteriana, pero todavía no hay un diagnóstico definitivo y tampoco han podido identificar el agente causal.
El desafío, además de conocer el origen de la dolencia, es contener la propagación y proteger a los escolares y demás residentes, en medio de una insuficiencia de medicamentos, falta de ambulancias para trasladar los casos graves y dificultades de comunicación debido a la baja cobertura de la red en la zona.
El endemismo de enfermedades como el paludismo y el cólera, las malas condiciones de nutrición y de higiene en muchas regiones, así como las dificultades de la población para acceder a servicios de salud de calidad complejizan el panorama epidemiológico de la RDC, donde con frecuencia surgen brotes desconocidos.
En ocasiones estas misteriosas dolencias terminan por ser enfermedades conocidas o comunes como la influenza, pero agravadas por esas condicionantes.
19 febrero 2026 | Fuente: Prensa Latina | Tomado del sitio web | Noticia
jul
16
La pobreza y las enfermedades mentales no solo están relacionadas, sino que también existe una relación causal, según un estudio de investigadores de la Universidad Médica de Ámsterdam, la Universidad de Edimburgo y la Universidad de Módena que demuestra que, si bien ciertos problemas de salud mental pueden obstaculizar la estabilidad financiera, la pobreza también es uno de los factores causales que conducen a los problemas de salud mental.
«Este estudio indica que ciertos problemas de salud mental pueden hacer que la situación financiera de una persona sea incierta. Pero, a la inversa, también vemos que la pobreza puede conducir a problemas de salud mental», afirma el psiquiatra de Amsterdam UMC, Marco Boks.
Estudios anteriores han demostrado una fuerte correlación entre pobreza y enfermedad mental, pero es difícil desentrañar la relación causa-efecto. Las consecuencias de la enfermedad mental pueden afectar la situación financiera de una persona, por ejemplo, si esta no puede trabajar bien o tiene mayores costos de atención médica. Pero las circunstancias financieras difíciles también pueden causar problemas psicológicos.
Los investigadores del estudio, publicado en la revista Nature Human Behaviour, utilizaron datos del Biobanco del Reino Unido y del Consorcio Internacional de Genómica Psiquiátrica. «Descubrimos que la esquizofrenia y el TDAH contribuyen causalmente a la pobreza. A la inversa, la pobreza contribuye al trastorno depresivo mayor y a la esquizofrenia. El riesgo de anorexia nerviosa en realidad se reduce cuando hay pobreza», afirma Boks.
En primer lugar, se determinó una medida de pobreza en función de los ingresos familiares, los ingresos laborales y la privación social. A continuación, los investigadores utilizaron la información genética de los participantes mediante una técnica especial llamada aleatorización mendeliana para desentrañar la relación. La aleatorización mendeliana es un método para determinar la influencia de los factores de riesgo en una enfermedad, midiendo la variación de los genes que son más comunes en ciertos rasgos.
«Pudimos captar aspectos de la pobreza que comparten el individuo, el hogar y la zona en la que vive. Esto nos permitió identificar mejor los efectos causales de la pobreza en las enfermedades mentales», afirma el genetista estadístico de la Universidad de Edimburgo, David Hill.
Los resultados de esta investigación son importantes para la formulación de políticas y el enfoque de la pobreza y las enfermedades mentales. Al reconocer la influencia recíproca entre la pobreza y la salud mental, los responsables de las políticas pueden desarrollar intervenciones más eficaces destinadas a romper el ciclo de pobreza y problemas de salud mental. «La investigación proporciona pruebas sólidas de la necesidad de examinar también factores sociales como la pobreza, cuando se profundiza en el desarrollo de las enfermedades mentales», afirma Boks.
«Nuestros hallazgos sugieren que la reducción de las desigualdades podría conducir a ganancias sustanciales en la salud mental pública. A menudo existe confusión sobre el uso de datos genéticos para investigar la relación entre pobreza y enfermedad mental. Hacemos hincapié en que esto no significa que la pobreza sea genética. Al contrario, con los datos genéticos, pudimos identificar la pobreza como un factor ambiental modificable para la salud mental», añade la psiquiatra de la Universidad de Módena, Mattia Marchi.
15 julio 2024|Fuente: Europa Press |Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2024. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.|Noticia
abr
5
Los programas de ejercicio físico pautados y supervisados por un especialista pueden ayudar a las personas con síntomas depresivos a mejorar su estado, según un estudio.
El trabajo, publicado en la revista Journal of Affective Disorders, ha sido liderado por investigadores del Instituto de Salud Mental y del Servicio de Medicina Física y Rehabilitación del Hospital del Mar.
Los investigadores han revisado la literatura científica sobre este campo, seleccionando 15 estudios, que sumaban más de 2.000 participantes.
El denominador común entre ellos es el efecto del ejercicio físico en personas que presentaban síntomas depresivos, bien como diagnóstico primario o en el contexto de otra enfermedad, de los cuales el 70 % eran mujeres, con un abanico de edades de los 30 a los 81 años.
El psicólogo clínico del Hospital del Mar, Francesc Colom, que coordina el Grupo de Investigación en Salud Mental, ha destacado que, según los estudios analizados, la prescripción personalizada de ejercicio, teniendo en cuenta las capacidades y limitaciones de cada persona, tiene un impacto directo sobre el funcionamiento de las personas que presentan síntomas depresivos en el contexto de cualquier enfermedad.
En este sentido, una amplia mayoría de los participantes en los estudios analizados experimentó un notable impacto sobre su funcionamiento, ha añadido.
Los programas de ejercicio físico que muestran más eficacia tienen una duración de entre 8 y 12 semanas, con tres horas de trabajo semanal, coincidiendo con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Los efectos positivos se muestran tanto en el retorno al funcionamiento previo a la depresión como en la mejora de los mismos síntomas depresivos, y en la calidad de vida de los pacientes.
La investigadora del Instituto de Investigación del Hospital del Mar y primera autora del trabajo, Aitana García-Estela, ha resaltado por su parte la importancia de seleccionar el programa de ejercicio más adecuado en cada caso. ‘La recomendación genérica, como ir a caminar cada día, no tiene el mismo efecto, mientras que el entrenamiento directo lo maximiza, ha señalado.
En este sentido, es importante una primera valoración por parte de un especialista en medicina física y rehabilitación, y un seguimiento con un equipo formado por psicólogos y fisioterapeutas. La depresión tiene una prevalencia estimada del 6,4 % de la población, con casi 300 millones de personas diagnosticadas en todo el mundo.
Es uno de los trastornos mentales que más afecta la calidad de vida de los pacientes, e incluso en los casos leves están vinculados a una marcada pérdida de bienestar, funcionalidad y calidad de vida.
Ver artículo: García Estela A, Angarita Osorio N, Charlotte Holzhausen M, Mora Salgueiro J, Pérez V, Duarte E, et al. Evaluating the effect of exercise-based interventions on functioning in people with transdiagnostic depressive symptoms: A systematic review of randomised controlled trials. Journal of Affective Disorders [Internet].2024[citado 05 abr 2024];351:231-242. https://doi.org/10.1016/j.jad.2024.01.191.
https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0165032724002106
Barcelona, 05 abril 2024|Fuente: EFE| Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2019. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.
abr
2
Se observa un rápido aumento en el diagnóstico y la atención de la salud mental durante y después del embarazo
Los problemas de salud mental durante el embarazo o el primer año de paternidad tienen muchas más probabilidades de ser detectados y tratados ahora que hace poco más de una década, sugiere un trío de nuevos estudios. Pero el aumento en el diagnóstico y la atención no ha ocurrido de manera equitativa en los diferentes grupos y estados, lo que hace que algunas personas embarazadas o posparto sean más propensas a sufrir síntomas tratables que pueden ponerlas a ellas y a su recién nacido en riesgo.
Ver artículo: Hall SV, Bell S, Courant A, Admon LK, Zivin K. Perinatal Posttraumatic Stress Disorder Diagnoses Among Commercially Insured People Increased, 2008–20. Health Affairs[Internet].2024[citado 1 abr 2024];43(4). https://doi.org/10.1377/hlthaff.2023.01447 https://www.healthaffairs.org/doi/10.1377/hlthaff.2023.01447
01 abril 2024| Fuente: EurekAlert| Tomado de | Comunicado de prensa
mar
2
El estigma y la discriminación dañan la salud mental, física y social. La ministra Mónica García lo ha afirmado en una jornada por el día de la Cero Discriminación donde, se ha centrado en las personas con VIH, ‘una de las infecciones más estigmatizadas de la historia. A pesar de los avances, siguen enfrentado el problema.
En el Ministerio de Sanidad, en la jornada ‘Aprendizajes de dos luchas: diálogo entre experiencias de VIH y Salud Mental’, la directora de Seisida, María José Fuster, ha recordado que la prevalencia de problemas de salud mental en las personas con VIH es un 63% mayor que en la población general. Además, ha advertido sobre los estereotipos que se asocian, como su supuesta ‘peligrosidad’ por poder transmitir la infección. También ha comentado que a las personas con VIH se les ‘culpa’ por la infección que tienen y se les traslada el mensaje estereotipado de que ‘merecen lo que les ha pasado’. Todo esto se suma a la posibilidad de ocultar la enfermedad, que da una sobrecarga emocional añadida.
La ‘serofobia’ en dos testimonios.
Durante la jornada, se ha contado con el testimonio de afectados por VIH como Quique Peinado e Iván Garrido que han denunciado el miedo al rechazo, los problemas de discriminación en el acceso a oportunidades sociales y sanitarias, en el empleo, en las relaciones que acaban en aislamiento social y la serofobia o aversión irracional a personas seropositivas. ‘He sido mal hijo, yonqui, tengo párkinson, cirrosis, VIH y trastorno bipolar, soy maricón, he intentado suicidarme dos veces, he vivido en la calle y soy invisible por ser mayor’, han sido las pinceladas autobiográficas que ha aportado Peinado, y que le han supuesto años de discriminación por la serofobia que aún persiste. Peinado ha reconocido que ahora se ríe de todos estos miedos gracias al empoderamiento que desde que militancia en asociaciones LGTBI y de VIH, le han permitido comenzar a superar el estigma sufrido desde hace años.
También ha relatado su testimonio Garrido, que se hizo activista para romper el estigma y demostrar a su familia que podía ‘trabajar, tener pareja y ser normativo': ‘El estigma no deja de ser miedo a lo desconocido’. Garrido, que nació con VIH hace 32 años, ha relatado que es hijo de drogodependientes así que el estigma le venía ‘impreso de nacimiento’. Ha explicado que durante años se refirió al VIH como su ‘alergia’ porque tenía interiorizado que le iban a juzgar. Ha reconocido que tardó muchos años en aceptarse, quererse a sí mismo y superar su propia ‘serofobia’. Hoy, Garrido es psicólogo y activista y el tema de VIH que sonaba a sentencia de muerte cuando nació lo superó contra todo pronóstico. Al igual que Peinado, ha lanzado un mensaje de empoderamiento que quiere trasladar a todos los que estén en su situación. La jornada ha contado, en su clausura, con la comisionada de salud mental, Belén González, quien se ha comprometido a que las personas con experiencia en salud mental participen de las iniciativas políticas que se hagan desde el recién creado comisionado, y colaboren desde el principio en su diseño.
01 marzo 2024 | Fuente: EFE| Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2019. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A
feb
28
El estrés hace que ciertos glóbulos blancos llamados neutrófilos formen estructuras pegajosas en forma de red que hacen que los tejidos del cuerpo sean más susceptibles a la metástasis.
Un estudio publicado en ´Cancer Cell´ desvela los mecanismos por los que el estrés crónico puede ayudar a que el cáncer se propague. En concreto, los investigadores del Cold Spring Harbor Laboratory (CSHL) de Estados Unidos descubrieron que el estrés hace que ciertos glóbulos blancos llamados neutrófilos formen estructuras pegajosas en forma de red que hacen que los tejidos del cuerpo sean más susceptibles a la metástasis. El hallazgo podría apuntar a nuevas estrategias de tratamiento que detengan la propagación del cáncer antes de que comience.
El equipo llegó a su descubrimiento imitando el estrés crónico en ratones con cáncer. Primero extirparon tumores que habían estado creciendo en los senos de los ratones y propagando células cancerosas a sus pulmones. Luego, expusieron a los ratones al estrés. Así, sorprendidos, observaron un aumento de lesiones metastásicas en estos animales. En concreto, el número de metástasis se cuadruplicó.
El equipo descubrió que las hormonas del estrés llamadas glucocorticoides actuaban sobre los neutrófilos. Estos neutrófilos «estresados» formaron estructuras similares a telarañas llamadas NET (trampas extracelulares de neutrófilos). Los NET se forman cuando los neutrófilos expulsan el ADN. Normalmente, pueden defendernos de microorganismos invasores. Sin embargo, en el cáncer, los NET crean un entorno propicio para la metástasis. Asimismo, el equipo descubrió que el estrés crónico provocaba que la formación de NET modificara el tejido pulmonar incluso en ratones sin cáncer.
Para confirmar que el estrés desencadena la formación de NET, lo que lleva a un aumento de la metástasis, el equipo realizó tres pruebas. Primero, eliminó los neutrófilos de los ratones utilizando anticuerpos. A continuación, inyectó a los animales un fármaco destructor de NET. Por último, el equipo de investigadores utilizó ratones cuyos neutrófilos no podían responder a los glucocorticoides. Cada prueba logró resultados similares. Los ratones estresados a no desarrollaron más metástasis.
El equipo también especula sobre si futuros fármacos que prevengan la formación de NET podrían beneficiar a los pacientes cuyo cáncer aún no ha hecho metástasis. Estos nuevos tratamientos podrían retardar o detener la propagación del cáncer, ofreciendo un alivio muy necesario.
Ver artículo completo: Yan He X, Gao Y, Ng D, Vakoc CR, Van Aelst L, Egeblad M, et al. Chronic stress increases metastasis via neutrophil-mediated changes to the microenvironment. Cancer Cell[Internet]. 2024[ citado 24 feb 2024].DOI:https://doi.org/10.1016/j.ccell.2024.01.013
23 febrero 2024| Fuente: IMMédico| Tomado de | Noticia
