feb
17
El ayuno intermitente no está a la altura de su fama para perder peso. La mayor revisión de la evidencia científica llevada a cabo hasta la fecha sobre esta práctica, muy popularizada en las redes sociales por sus «beneficios metabólicos», indica que no es más efectiva que hacer dieta o llevar una vida saludable.
El metaanálisis que publica este lunes el Sistema Cochrane ha incluido 22 estudios sobre el ayuno intermitente, con casi 1 995 participantes adultos de Norteamérica, Europa, China, Australia y Sudamérica a los que se hizo un seguimiento durante 12 meses.
La revisión evalúa las diversas modalidades de ayuno intermitente, incluyendo la restricción de alimentación en días alternos, el ayuno periódico y la alimentación limitada por intervalos de tiempo.
Los investigadores, entre ellos Eva Madrid, del Institut de Recerca Sant Pau de Barcelona, comparan el ayuno intermitente con los consejos alimentarios tradicionales para no engordar y con qué ocurre cuando no hay ninguna intervención.
La evidencia no justifica el entusiasmo
Sus conclusiones apuntan a que el ayuno intermitente no resulta especialmente eficaz para la pérdida de peso en adultos con obesidad o sobrepeso, los cuales mostraron una pérdida de peso moderada con esta práctica.
Además, los autores tampoco aprecian ninguna diferencia significativa respecto al asesoramiento dietético habitual o a la mejora en los hábitos de salud.
“El ayuno intermitente podría ser una opción razonable para algunas personas, pero la evidencia actual no justifica el entusiasmo que vemos en las redes sociales hacia esta práctica”, señala uno de los autores de la revisión, Luis Garegnani, investigador en el Hospital Italiano de Buenos Aires.
Los investigadores reconocen que aún hay pocos estudios que hayan estudiado el impacto del ayuno intermitente a largo plazo.
Teniendo en cuenta que la obesidad es, precisamente, una enfermedad a largo plazo, eso dificulta que el ayuno intermitente tenga un respaldo científico fuerte, al menos de momento, como para darse su recomendación clínica, señalan.
La mayoría de los estudios incluidos reclutaron predominantemente a poblaciones blancas en países de ingresos altos. Por ello, los autores advierten de que sus resultados podrían dar pistas, pero que no se pueden extrapolar a toda la población, ya que podrían variar según el sexo, la edad, el origen étnico, el estado de la enfermedad o los trastornos o conductas alimentarios subyacentes.
“Con la evidencia actual disponible, es difícil hacer una recomendación general. Los médicos deberán adoptar un enfoque individualizado para cada caso a la hora de asesorar a adultos con sobrepeso para adelgazar”, señala Eva Madrid.
La obesidad requiere tratamientos personalizados
La obesidad es un problema importante de salud pública que se ha convertido en una de las principales causas de muerte en los países de ingresos altos. Según la OMS, 2 500 millones de habitantes de países ricos sufrían sobrepeso en 2022, y de ellos 890 millones padecían obesidad.
“Estamos ante una revisión rigurosa. Sin embargo, la calidad de muchos estudios es limitada y el seguimiento es corto, por tanto, no es la última palabra», señala Ana Belén Crujeiras, jefa de Epigenómica en el grupo de Endocrinología y Nutrición del Instituto de Investigación en Salud de Santiago de Compostela (IDIS), en una reacción recogida por Science Media Centre.
Crujeiras explica que si el ayuno intermitente está bien hecho se crea una situación de cetosis nutricional que puede conferir beneficios para la salud, ya que las moléculas cetónicas tienen propiedades antioxidantes, y antiinflamatorias.
«Se ha observado que este estado de cetosis nutricional se asocia con mejor bienestar y calidad de vida», apunta.
No obstante, la investigadora incide en que la obesidad es una enfermedad crónica, y en que su tratamiento debe ser personalizado y siempre bajo prescripción de un profesional de la nutrición o la endocrinología.
«A unas personas les funcionan unas estrategias terapéuticas y a otras, otras, depende de su estilo de vida, sus gustos personales y su perfil molecular y fisiológico”, concluye.
16 febrero 2026 | Fuente: EFE | Tomado del sitio web de la agencia | Noticia
ene
29
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtió sobre el aumento de casos de abuso infantil facilitados por la tecnología e instó a garantizar hoy sistemas transparentes, responsables y diseñados para proteger a los niños.
En un comunicado conjunto, varias agencias de la ONU advirtieron sobre «la asombrosa cantidad de contenido dañino generado por inteligencia artificial (IA) en línea» y pidieron adoptar medidas urgentes para evitar la explotación y el trauma psicológico.
Asimismo, detallaron que, solo en Estados Unidos, los delitos de ese tipo aumentaron de 4 700 en 2023 a 67 000 en 2024.
El director de la Oficina de Desarrollo de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), Cosmas Zavazava, recordó que durante la pandemia de la covid-19 muchos niños y jóvenes fueron abusados a través de plataformas digitales mediante el ciberacoso y contenido inapropiado, lo cual en muchos casos se tradujo en daños físicos.
Además, alertó que la IA es utilizada para analizar el comportamiento en línea de los pequeños, su estado emocional y sus intereses, con el fin de adaptar una estrategia de acoso. Los delincuentes también generan imágenes falsas para extorsionar a sus víctimas.
“Estamos realmente preocupados y nos gustaría que el sector privado se involucrara, participara y formara parte de la historia que estamos escribiendo junto con otras agencias de la ONU y otros actores que creen que la tecnología puede ser un facilitador, pero también puede destruir”, señaló Zavazava.
Los niños se conectan a Internet a una edad cada vez más temprana y deben estar protegidos. Por eso es necesaria la cooperación de los padres, los docentes, los reguladores, la industria y el sector privado, añadió.
Entre las recomendaciones realizadas, las agencias incluyeron el fortalecimiento de los marcos de gobernanza de la IA, la incorporación de los derechos de los niños a todos los programas relacionados con la misma, la aplicación de acciones para prevenir la violencia, la aprobación de medidas sólidas de protección de datos y la toma de decisiones centradas en el interés superior y el desarrollo integral de cada niño.
27 enero 2026 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de | Noticia
ene
29
La violencia contra niños, adolescentes y jóvenes persiste en América Latina y el Caribe, y pone en riesgo sus vidas, salud y bienestar, alertaron hoy la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).
En una nueva publicación conjunta, el organismo sanitario y Unicef revelan que la consecuencia más grave de esta situación es la muerte de miles de niños, adolescentes y jóvenes: entre 2015 y 2022, 53 318 fueron víctimas de homicidio en la región.
Los datos más recientes disponibles, centrados en adolescentes de 15 a 17 años, muestran tendencias contrastantes por sexo.
Entre 2021 y 2022, la tasa de homicidios entre varones disminuyó de 17,63 a 10,68 muertes por cada 100 000, aunque aún se mantiene en niveles altos.
En el mismo periodo, la tasa entre adolescentes mujeres se duplicó, al pasar de 2,13 a 5,1 muertes por cada 100 000.
Los expertos detallan que esto ocurre en un contexto de incremento de la violencia armada en algunas zonas de la región, asociada al crimen organizado, el fácil acceso a armas de fuego, las desigualdades sociales y normas de género nocivas, que exponen de manera creciente a los adolescentes a situaciones de violencia letal.
Destacan que la violencia está presente desde edades muy tempranas: seis de 10 niños y adolescentes de hasta 14 años son objeto de algún tipo de disciplina violenta en el hogar, mientras uno de cada cuatro de 13 a 17 años experimenta acoso escolar.
Casi una de cada cinco mujeres en América Latina y el Caribe reporta haber sufrido violencia sexual antes de los 18 años.
Y, aunque los datos disponibles son limitados, el informe resalta el ascenso de la violencia en entornos digitales.
Para enfrentar esta situación, la OPS y Unicef instan a los gobiernos de la región a fortalecer y hacer cumplir las leyes de protección de la infancia, garantizar el control efectivo de las armas de fuego, y capacitar a policías, docentes y trabajadores sociales y de salud.
Añaden, además, apoyar a padres y cuidadores en una crianza basada en respeto, invertir en entornos de aprendizaje seguros y ampliar los servicios de respuesta para garantizar que todos los niños y adolescentes crezcan protegidos, accedan a la justicia y vivan vidas saludables, libres de violencia.
26 enero 2026 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de | Noticia
ene
28
El Gobierno francés prevé presentar hoy en la Asamblea Nacional un proyecto de ley que busca prohibir el acceso a redes sociales a menores de 15 años para proteger su salud mental y desarrollo escolar.
La versión que llegará a la cámara baja tiene cambios sustanciales respecto a la original, a partir del accionar en comisión de diputados después de las críticas del Consejo de Estado al texto.
A diferencia del enfoque radical del proyecto inicial, que apuntaba a la prohibición de acceso a todas las redes sociales, el actual propone en una primera etapa que sea la Autoridad de Regulación de la Comunicación Audiovisual y Digital la que fije las plataformas concernidas.
En un segundo nivel, serían los padres los encargados del control del resto.
El sábado el presidente Emmanuel Macron anunció su intención de apostar por un procedimiento acelerado que permita aplicar la ley desde el regreso a clases en septiembre de este año.
La iniciativa no tiene un respaldo unánime en el espectro político galo, y ya La Francia Insumisa adelantó que entregará este lunes una moción de rechazo.
26 enero 2026 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de | Noticia
ene
27
Permanecer sentado pasivamente mucho tiempo perjudica la salud física y mental, pero si se hace activamente, como leer, jugar o usar la computadora, resulta beneficioso, según estudio publicado en la revista Journal of Alzheimer’s Disease.
Una revisión sistemática de 85 estudios encontró razones para diferenciar entre estar sentado «activamente» y estar sentado «pasivamente», como ver la televisión, y halló que el primero puede mejorar la salud cerebral.
Se ha demostrado que el tiempo total que se pasa sentado está relacionado con la salud cerebral, sin embargo, a menudo se trata el tiempo sentado como una sola cosa, sin considerar el tipo específico de actividad, explicó el investigador de salud pública Paul Gardiner, de la Universidad de Queensland (Australia).
En su opinión “estos hallazgos demuestran que pequeñas decisiones cotidianas, como leer en lugar de ver la televisión, pueden ayudar a mantener el cerebro más sano a medida que envejecemos».
Gardiner y sus colegas descubrieron que las actividades activas que implican estar sentado, como leer, jugar a las cartas y usar una computadora, mostraron «asociaciones abrumadoramente positivas con la salud cognitiva, mejorando funciones cognitivas como la función ejecutiva, la memoria situacional y la memoria de trabajo».
Mientras, la posición sentada pasiva se asoció más consistentemente con resultados cognitivos negativos, incluido un mayor riesgo de demencia.
Los consejos de salud podrían pasar de simplemente decir “siéntate menos” a promover acciones que fomenten más la actividad mental mientras se está sentado, comentó Gardiner.
22 enero 2026 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de | Noticia
ene
23
Las zonas azules agrupan a algunas de las personas más longevas del planeta, cuyas rutinas diarias y alimentación difieren de los patrones occidentales. Dan Buettner, investigador y creador del concepto, explicó en el ZOE podcast que, tras décadas de trabajo en lugares como Cerdeña (Italia), Okinawa (Japón), la península de Nicoya (Costa Rica), Icaria (Grecia) y Loma Linda (Estados Unidos), logró identificar los factores comunes de la longevidad.
“Solo alrededor del 20 % de nuestra longevidad como población está determinada por nuestros genes. El 80 % es algo más”, afirmó Buettner durante su conversación con Jonathan Wolf y Sarah Berry.
El término “zonas azules” proviene de la labor del demógrafo Gianni Pes, quien marcó con puntos azules los pueblos sardos con mayor concentración de personas centenarias.
“Colocó un pequeño punto azul cerca de ese pueblo y había un grupo de pueblos en las tierras altas de Cerdeña con tantos puntos azules. Empezó a llamarlo la zona azul”, relató Buettner en el podcast. Estas áreas fueron identificadas como regiones “estadísticamente verificadas donde la gente vive considerablemente más tiempo en comparación con el resto del mundo”.
Alimentación basada en plantas y bajo consumo de carne
En todas las zonas azules, la alimentación se caracteriza por el predominio de alimentos integrales de origen vegetal. Las legumbres, como porotos, lentejas o garbanzos, forman la base de las dietas locales, aunque cada cultura utiliza diferentes cereales integrales para acompañarlas.
“El tipo de grano integral es diferente, pero en todos los casos se combina con una legumbre para obtener una proteína completa”, indicó Buettner. Además, subrayó que “la mejor proteína proviene de fuentes vegetales”.
El consumo de carne es reducido. Buettner precisó: “En las zonas azules, eran unos 10 kilogramos al año”, mientras que el estadounidense promedio consume 110 kilogramos.
Explicó que la carne suele reservarse para celebraciones o eventos especiales. También advirtió que “cuando comes carne para obtener proteínas, se necesitan aproximadamente 11 kilos de grano por kilo de carne”, haciendo referencia al impacto ambiental y nutricional de este consumo.
La fibra alimentaria es otro pilar fundamental. Berry, profesora de nutrición y conductora del podcast, señaló: “El 95% de nosotros no consumimos suficiente fibra”. Explicó que la fibra resulta esencial para prevenir enfermedades crónicas y mantener una salud metabólica adecuada.
Horarios, costumbres y entorno social en la alimentación
Las costumbres en torno a la comida marcan diferencias notables respecto a los países occidentales. Buettner detalló: “Ninguno de ellos está adoptando conscientemente una nueva rutina saludable para la mañana. Simplemente viven su vida.”
El desayuno suele ser la comida principal, salada y compuesta por pan de masa madre, sopas de verduras, legumbres y café. “Suelen desayunar mucho porque van a trabajar por la mañana”, añadió.
La experta en nutrición contrastó que, a diferencia de los países occidentales con altos índices de obesidad, en las zonas azules la mayor parte de las calorías se consume al principio del día, lo que es metabólicamente más saludable y en sintonía con el ritmo circadiano.
Ambos expertos recomendaron prácticas como el ayuno intermitente, evitando comer después de las 20:00 o 21:00 y respetando periodos de 12 a 14 horas sin ingerir alimentos.
El entorno social durante las comidas es un aspecto esencial. Buettner explicó que en las zonas azules las comidas suelen compartirse en familia y están acompañadas por oraciones o frases tradicionales. Berry señaló que comer en compañía favorece un ritmo más pausado, lo que mejora la respuesta metabólica y contribuye a reducir el sobrepeso.
Propósito y los cinco pilares de la longevidad
La experiencia de personas longevas ilustra estos hallazgos. Buettner mencionó a Don Ramírez, quien, a sus 100 años en Nicoya, mantiene actividad diaria y actitud positiva. “La gente gruñona no sobrevive”, bromeó Buettner.
Añadió que “la magia más grande en la zona azul ocurre en la matriz de características sociales y psicológicas que, diría yo, reducen el estrés y crean una sociedad más fuerte, más segura y más solidaria”.
Durante el podcast se abordó la erosión de hábitos tradicionales. Buettner advirtió que, con la expansión de la comida rápida y los ultraprocesados, aumentan las enfermedades cardíacas, la diabetes tipo 2 y la obesidad. En Okinawa, esta tendencia ya afecta la esperanza de vida de las generaciones jóvenes.
En el cierre del podcast, Buettner resumió los cinco pilares de la longevidad observados en las zonas azules: dieta vegetal y de alimentos integrales, actividad física cotidiana, propósito vital, apoyo social y un entorno donde la opción saludable es la opción fácil.
“Se trata de estas cinco facetas interconectadas y que se apoyan mutuamente en la vida, que mantienen a las personas haciendo lo correcto y evitando lo incorrecto durante el tiempo suficiente para no desarrollar diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares, el 40 % de los cánceres o la mayoría de las demencias”, concluyó.
20 enero 2026 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de | Noticia
