sep
23
Desplomada en el suelo sobre un montículo de tierra, Divine Wisoba arrancó las malas hierbas de la tumba de su hija. La bebé de un mes murió de viruela símica en el este de la República Democrática del Congo en agosto, pero Wisoba, de 21 años, estaba demasiado traumatizada para asistir al funeral.
En su primera visita al cementerio, lloró por la niña que perdió y se preocupó por el resto de su familia. «Cuando ella nació, fue como si Dios hubiera respondido a nuestras oraciones: queríamos una niña», dijo Wisoba sobre la pequeña Maombi Katengey. «Pero nuestra mayor alegría se transformó en devastación».
Su hija es una de las más de 6 000 personas que habrían contraído la enfermedad en la provincia de Kivu del Sur, el epicentro del más reciente brote mundial de mpox o viruela símica, calificado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como emergencia sanitaria mundial. Una nueva cepa del virus se está propagando, principalmente a través del contacto piel con piel, incluido, entre otros, las relaciones sexuales. La falta de fondos, vacunas e información dificulta detener la propagación, según expertos en enfermedades.
La viruela símica, que causa síntomas en su mayoría leves como fiebre y dolores corporales, pero puede desencadenar casos graves con ampollas prominentes en cara, manos, pecho y genitales, se propagó prácticamente sin ser detectada durante años en África, hasta que un brote en 2022 llegó a más de 70 países. A nivel mundial, los hombres homosexuales y bisexuales constituyeron la gran mayoría de los casos en ese brote. Pero los funcionarios señalan que el mpox ha afectado desproporcionadamente a los niños en África durante mucho tiempo, y dicen que los casos ahora están aumentando considerablemente entre niños, embarazadas y otros grupos vulnerables, siendo muchos los tipos de contacto cercano responsables de la propagación.
Los funcionarios de salud se han centrado en Kamituga, una remota pero bulliciosa ciudad minera de oro de unas 300 000 personas que atrae a mineros, trabajadores sexuales y comerciantes que están en constante movimiento. Los casos de otras partes del este del Congo pueden rastrearse hasta aquí, dicen las autoridades, y el primero se originó en la escena de los clubes nocturnos.
Desde que comenzó este brote, hace un año, casi 1 000 personas en Kamituga han resultado infectadas. Ocho han muerto, la mitad de ellos niños.
Desafíos sobre el terreno
El mes pasado, la OMS dijo que los brotes de mpox podrían detenerse en los próximos seis meses, con el liderazgo y la cooperación de los gobiernos.
Pero en Kamituga, la gente dice que se enfrenta a una realidad totalmente diferente.
Hay un promedio diario de cinco casos nuevos en el hospital general, que regularmente está al límite de su capacidad. En general, en Kivu del Sur, los nuevos casos sospechosos semanales se han disparado de unos 12 en enero a 600 en agosto, según funcionarios de salud de la provincia.
Incluso esa cifra probablemente sea una subestimación, afirman, debido a la falta de acceso a las zonas rurales, la incapacidad de muchos residentes de buscar atención y la naturaleza transitoria de Kamituga.
Los lugareños dicen que simplemente no tienen suficiente información sobre el mpox.
Antes de que su hija enfermara, dijo Wisoba, ella misma estaba infectada pero no lo sabía.
Alrededor de sus genitales surgieron lesiones dolorosas que le dificultaban caminar. Pensó que tenía una infección de transmisión sexual común y buscó medicamentos en una farmacia. Días después, acudió al hospital con su recién nacida y le diagnosticaron mpox. Ella se recuperó, pero su bebé desarrolló lesiones en el pie.
Casi una semana después, Maombi murió en el mismo hospital donde su madre fue atendida.
Wisoba dijo que no sabía nada sobre la viruela símica hasta que la contrajo. Quiere que el gobierno invierta más en enseñar a la gente medidas de protección.
Los funcionarios locales no pueden llegar a áreas a más de unos pocos kilómetros de Kamituga para rastrear casos sospechosos o informar a los residentes. Transmiten mensajes por radio pero dicen que no llegan lo suficientemente lejos.
Kasindi Mwenyelwata va de puerta en puerta describiendo cómo detectar la viruela símica: buscando síntomas como fiebre, dolores o lesiones. Pero el líder comunitario de 42 años dijo que la falta de dinero significa que no tiene los materiales adecuados, como carteles que muestren imágenes de pacientes, que considera más poderosos que las palabras.
ALIMA, uno de los pocos grupos de ayuda que trabajan en la viruela símica en Kamituga, carece de fondos para establecer programas o clínicas que puedan llegar a unas 150 000 personas, y su presupuesto se agotará a finales de año, según el coordinador del programa, el doctor Dally Muamba.
Si el apoyo sigue disminuyendo y la viruela símica se propaga, dijo, «habrá un impacto en la economía, la gente dejará de venir a la zona a medida que la epidemia pase factura… Y a medida que la enfermedad se extienda, ¿pasará lo mismo con los recursos?».
El vacío de vacunas
Los expertos en salud están de acuerdo: lo que más se necesita son vacunas, incluso si son para adultos, bajo aprobación de emergencia en el Congo.
Ninguna ha llegado a Kamituga, aunque es una ciudad prioritaria en Kivu del Sur, dijeron las autoridades. No está claro cuándo ni cómo lo harán. La carretera principal que lleva a la ciudad no está pavimentada y es apenas transitable en coche durante la actual temporada de lluvias.
Una vez que lleguen aquí, no está claro si la oferta satisfará la demanda de quienes corren mayor riesgo y son los primeros en la fila: personal de salud, trabajadoras sexuales, mineros y mototaxis.
El gobierno del Congo ha presupuestado más de 190 millones de dólares para su respuesta inicial contra la viruela símica, que incluye la compra de 3 millones de dosis de vacuna, según un borrador del plan nacional contra la enfermedad, que circuló ampliamente entre expertos en salud y grupos de ayuda este mes y al que tuvo acceso The Associated Press. Pero hasta ahora, sólo han llegado al Congo 250 000 dosis y el gobierno ha donado sólo 10 millones de dólares, según el Ministerio de Finanzas.
La mayoría de las personas con casos leves se recuperan en menos de dos semanas. Pero las lesiones pueden infectarse y los niños o las personas con un sistema inmunológico débil son más propensos a sufrir casos graves.
Los médicos pueden asegurarse de que las lesiones estén limpias y administrar analgésicos o antibióticos para infecciones secundarias como la sepsis.
Pero aquellos que se recuperan pueden volver a contraer el virus.
Una nueva variante, falta de comprensión
Los expertos dicen que la falta de recursos y conocimiento sobre la nueva cepa dificultan aconsejar a las personas sobre cómo protegerse. La AP vio un informe interno que circuló entre grupos y agencias de ayuda donde se califica de baja la confianza en la información disponible sobre el mpox en el este del Congo y los países vecinos.
Si bien se sabe que la variante se transmite más fácilmente a través de las relaciones sexuales, se desconoce cuánto tiempo permanece el virus en el sistema. Los médicos aconsejan a los pacientes recuperados que se abstengan de tener relaciones sexuales durante tres meses, pero reconocen que la cifra es en gran medida arbitraria.
«Los estudios no han aclarado si todavía eres contagioso o no… si puedes o no tener relaciones sexuales con tu esposa», dijo el doctor Steven Bilembo, del hospital general de Kamituga.
Los médicos dicen que están viendo casos que simplemente no comprenden, como el de mujeres embarazadas que pierden bebés. De las 32 embarazadas infectadas desde enero, casi la mitad perdió al bebé por aborto espontáneo o muerte fetal, según muestran las estadísticas hospitalarias.
Alice Neema es una de ellas. Desde la sala de aislamiento del hospital, le dijo a la AP que notó lesiones alrededor de sus genitales y fiebre, pero que no tenía suficiente dinero para viajar los 50 kilómetros (30 millas) en motocicleta en busca de ayuda. Perdió al bebé después de su diagnóstico.
A medida que llega información, los lugareños dicen que el miedo se propaga junto con la nueva cepa.
Diego Nyago llevó a su hijo de dos años, Emile, para la circuncisión cuando desarrolló fiebre y lesiones.
Era mpox, y hoy Nyago está agradecido de que los médicos notaron sus síntomas.
«No creía que los niños pudieran contraer esta enfermedad», dijo mientras los médicos vertían suavemente agua sobre el niño para bajarle la temperatura. «Algunos niños mueren rápidamente porque sus familias no están informadas».
«Los que mueren son los que se quedan en casa».
19 septiembre 2024|Fuente: AP |Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2024. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.|Noticia
sep
23
Los roedores, en especial ratas y ratones, se suelen asociar a la transmisión de enfermedades, aunque a pesar de su abundancia en todo el mundo solo el 12 % de las especies son fuentes conocidas de patógenos que también infectan a las personas.
La revista Science dedica un especial a los roedores, sobre todo a las ratas, y a las complejas y estrechas relaciones que mantienen con los humanos, desde causa de enfermedades a valiosos animales de laboratorio.
Es precisamente como objeto de estudio como se ha visto que las ratas son inteligentes, se ríen si les hacen cosquillas y pueden mostrar empatía.
Los humanos son responsables de que ratones domésticos, ratas marrones y negras sean algunas de las pocas especies que pueden encontrarse en casi todas partes y a menudo causan graves daños a los almacenes de alimentos, los cultivos, la fauna y los ecosistemas, escriben los editores de la revista en la introducción.
Entre los diferentes artículos, uno se dedica a los roedores y su papel como reservorio de enfermedades que se pueden contagiar a los humanos, encabezado por Felicia Keesing del Bart College (EE.UU).
Prácticamente todas las especies de roedores que viven en estrecha asociación con los humanos se sabe que son reservorios de patógenos zoonóticos, mientras que aquellos no cercanos a las personas raramente lo son, escriben los autores.
Pese a su presencia y abundancia en todo el mundo, solo el 12 % de las especies de roedores son hospedadores zoonóticos conocidos, que comparten rasgos predecibles vinculados a la transmisión de patógenos al ser humano.
De ellos, el 10 % son reservorios y transmiten de uno a tres patógenos y el 2 % son hiperreservorios (más de tres patógenos), precisa el estudio, que pasa revista a la contribución de estos para la propagación de tres importantes enfermedades infecciosas: la peste, la fiebre de Lassa y la enfermedad de Lyme.
En la actualidad, más de 150 especies de roedores se consideran sinantrópicas (conviven con humanos en ambientes urbanos o semiurbanos) y, de ellas, seis lo son de forma extrema (viven casi exclusivamente donde hay gente).
De esa media docena, el trío formado por la rata negra (Rattus rattus), la noruega (Rattus norvegicus) y el ratón doméstico (Mus musculus) es reservorio de una media de 26 patógenos zoonóticos cada uno.
Las ratas y sus complejas capacidades cognitivas son objeto de otro de los artículos, en el que el investigador de la Universidad de Tel-Aviv Inbal Ben-Ami Bartal recuerda que durante décadas la investigación sobre las emociones de estos animales se han limitado al miedo, la ansiedad y el dolor.
Sin embargo, son inteligentes y capaces de mostrar empatía y comportamientos prosociales, como ayudar a otros congéneres en apuros abriendo puertas o tirando de una cadena para liberarlos.
Esta complejidad cognitiva y emocional plantea problemas éticos sobre su tratamiento en la investigación, donde a menudo se pasa por alto su bienestar, escribe Bartal.
Aunque las ratas han desempeñado un papel crucial en el avance de los descubrimientos científicos, incluso en neurociencia y medicina, cada vez es más necesario mejorar sus condiciones de vida para reflejar mejor sus comportamientos y necesidades naturales.
El investigador considera a la rata somo «héroe olvidado de los descubrimientos científicos», la cual «hace mucho por la Humanidad» a lo que se pregunta si «estamos haciendo lo suficiente por ellas».
19 septiembre 2024|Fuente: EFE |Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2024. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.|Noticia
sep
23
Beber tres tazas de café al día reduce el riesgo de problemas de salud relacionados con el corazón o el metabolismo, según una investigación publicada en la revista Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism.
«Los hallazgos resaltan que promover cantidades moderadas de café o cafeína como un hábito dietético para las personas sanas podría tener beneficios de largo alcance», señaló el investigador principal, doctor Chaofu Ke, del Colegio Médico de Suzhou de la Universidad de Soochow, en China.
Durante la pesquisa, los especialistas analizaron datos de más de 500 000 personas de 37 a 73 años de edad que participaban en el proyecto de investigación a largo plazo del Biobanco del Reino Unido.
Los resultados mostraron que cualquier nivel de ingesta de café o cafeína reducía el riesgo de que una persona sufriera múltiples problemas de salud relacionados con el corazón o el metabolismo.
Destacaron que las personas que bebían tres tazas de café diarias tenían un riesgo un 48 % menor de enfermedad cardíaca o metabólica, en comparación con las que no las ingerían.
Además, encontraron que los que consumían de 200 a 300 miligramos de cafeína al día tenían un riesgo un 41 % más bajo, en comparación con los que no consumían nada o menos de 100 miligramos.
19 septiembre 2024|Fuente: Prensa Latina |Tomado de |Noticia
sep
20
La FIFA y la OMS comunicaron hoy la creación de Sospechar y proteger: no merece la pena correr riesgos por un partido, una campaña mundial para sensibilizar acerca de las conmociones cerebrales en el fútbol.
La iniciativa pretende concienciar sobre el hecho de que las conmociones cerebrales son traumatismos craneoencefálicos y constituyen un riesgo para los futbolistas sobre el terreno de juego.
Por tal motivo, los expertos advierten que conocer las señales y síntomas de una posible conmoción cerebral y saber cómo proteger a los jugadores puede contribuir a que el fútbol sea más seguro para todos.
Sospechar y proteger es fruto de un amplio proceso de consultas con expertos en salud cerebral de la Subdivisión de Medicina de la Federación Internacional de Fútbol (FIFA) y de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Está concebida para mejorar el reconocimiento de las señales y los síntomas de las conmociones cerebrales entre los futbolistas, los entrenadores y el personal médico, así como entre el gran público.
Además de destacar que los síntomas pueden tardar hasta 72 horas en aparecer, ofrece orientación sobre cómo reincorporarse de forma segura a la actividad deportiva después de que se produzca una conmoción cerebral o se sospeche que se haya producido.
Este material fue diseñado para formar a los grupos de interés de selecciones nacionales, los clubes y ligas profesionales, y las comunidades del fútbol base y amateur.
En opinión del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, hay que tomarse en serio las conmociones cerebrales, por lo que «conocer los síntomas, ser conscientes de los riesgos y tratarlas adecuadamente nos permitirá anteponer la seguridad de los jugadores».
«Las conmociones cerebrales son un problema de salud pública en todas las categorías del fútbol y en muchos otros deportes, por lo que exigen un mayor grado de concienciación y acción», apuntó por su parte el director general de la OMS, Tedros Adhanom.
La campaña gira en torno a tres líneas principales de actuación —informarse, sospechar y proteger— dirigidas a miembros de las selecciones nacionales, los clubes y ligas profesionales, y las comunidades del fútbol base y amateur.
18 septiembre 2024|Fuente: Prensa Latina |Tomado de |Noticia
sep
20
El número de tratamientos hospitalarios de la enfermedad de Alzheimer aumentó un 82 % en los últimos 20 años en Alemania, informó hoy la Oficina Federal de Estadística (Destatis).
Con motivo del Día Mundial del Alzheimer, el próximo 21 de septiembre, Destatis indicó que en 2021 fueron tratados de forma estacionaria alrededor de 18 700 pacientes por esta demencia sin cura, un 82 % más que hace 20 años.
Solo fueron tratadas menos personas por Alzheimer en los años 2020 y 2021, durante la pandemia de coronavirus, dado que los tratamientos que requieren de planificación fueron pospuestos en parte.
De acuerdo con la información, más de 9 200 personas murieron en 2021 de Alzheimer, casi el doble que 20 años antes (+ 94 %).
El claro aumento de las cifras también es atribuible al envejecimiento de la población. En 2021 vivían en Alemania un 31 % más personas de más de 65 años y un 88 % más personas de más de 80 años que 20 años antes.
El riesgo de enfermar de Alzheimer aumenta con la edad. De acuerdo con la Destatis, alrededor de nueve de diez pacientes tenían 70 o más años en 2021. Con un 30 % de casos, las personas con Alzheimer de 80 a 84 años fueron tratadas con frecuencia en hospitales.
18 septiembre 2024|Fuente: DPA |Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2024. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.|Noticia
sep
20
El 90 % de las enfermedades crónicas están relacionadas con el medioambiente y su detección aumenta en las dos primeras décadas de la vida, por lo que un centenar de científicos y médicos han suscrito la ‘Declaración Futuro Sin Tóxicos’ que este martes han llevado al Congreso de los Diputados y al Ministerio de Sanidad.
«Diariamente estamos en contacto con productos que, aunque estén en el mercado, no son seguros. Son productos derivados del petróleo, de uso cotidiano y de una toxicidad lenta, pero persistente», este es el mensaje que recoge la declaración que pide al Gobierno medidas urgentes para proteger la salud pública y acelerar la revisión de la normativa existente.
En rueda de prensa, el presidente de la Asociación Española Científica de Pediatría, Juan Antonio Ortega, ha asegurado que las enfermedades crónicas están creciendo en la etapa infantil y adolescente como es el caso del cáncer pediátrico con un aumento del 1 % anual en los países de la Unión Europea, y todo ello vinculado a la toxicidad del entorno.
Trastornos endocrinos, neurodegenerativos y del neurodesarrollo, enfermedad respiratoria, cáncer, obesidad, diabetes y enfermedad renal crónica son algunas de las patologías crónicas vinculadas al ambiente, y que son, precisamente, las que colapsan los centros de salud y se llevan el 70 % del gasto sanitario.
Ortega también ha ahondado en la necesidad de evitar la exposición a químicos hormonalmente activos durante el embarazo y los primeros años de vida.
«Ahora recogemos lo que hemos sembrado, las enfermedades respiratorias no paran de crecer y se disparan las cardíacas a los 30-40 años por exposiciones tempranas. Hemos llegado a normalizar los broncodilatadores en los niños», ha enfatizado.
Por esto, Ortega ha insistido en que se trata de abordar desafíos nuevos para los que la normativa actual ya no sirve.
En la rueda de prensa, el representante de la Sociedad Española de Endocrinología Nicolás Olea ha comentado que «un bote de orina lo dice todo». Según este experto, el 83 % de los niños valencianos tienen presente en su orina restos de un pesticida prohibido en 2021, que se utilizó en esa área.
Olea también ha afirmado que metales pesados como el cadmio y el mercurio están presentes en la leche materna, por lo que ha llamado a poner el foco en las embarazadas y los niños.
Los firmantes de la ‘Declaración Futuro Sin Tóxicos’ quieren que se regulen las sustancias teniendo en cuenta el «efecto cóctel» y su posible acumulación en el organismo y la exposición continuada.
Según la Fundación Rezero, que aúna este proyecto, la aplicación de la nueva normativa por la salud pública deberá estar basada en el conocimiento científico y aplicar el principio de precaución con los criterios de salud más exigentes, que tengan en cuenta a niños y embarazadas.
Los firmantes han pedido al Congreso y a la Dirección General de Salud Pública que tengan la «honestidad» de incrementar las medidas y evaluar el riesgo de la exposición, especialmente a la población más sensible.
Y que se exija a la industria absoluta transparencia en la composición de los productos que ponen en el mercado, a partir del etiquetado de los productos y con mecanismos como el pasaporte digital.
17 septiembre 2024|Fuente: EFE |Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2024. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.|Noticia
