ene
21
Alrededor de 2 500 000 personas padecen hoy de depresión en Colombia y solo dos de cada 10 afectados reciben la atención adecuada, según alertó la Defensoría del Pueblo.
La prevalencia de ese padecimiento mental se ubica en la nación neogranadina en el 4,7 %, un punto más que el promedio mundial, advirtió además la entidad al citar datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Según remarcó el organismo, que solo el 20 % de los enfermos reciba tratamiento revela una brecha crítica en lo referido a la atención.
Esa circunstancia, apuntó la Defensoría, confirma la necesidad de fortalecer las políticas públicas, la detección temprana y el acceso efectivo a servicios de salud mental, especialmente en territorios y poblaciones con mayores niveles de vulnerabilidad.
Aseguró por otra parte que continuará promoviendo estrategias de prevención, así como el fortalecimiento de líneas de atención y el desarrollo de campañas pedagógicas orientadas a consolidar redes de apoyo, fomentar el cuidado emocional y combatir la estigmatización asociada a los trastornos mentales.
También hizo un llamado a aplicar respuestas urgentes y articuladas por el Estado y la sociedad para eliminar barreras y estigmas, y asegurar el derecho fundamental a la salud mental.
18 enero 2026 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de | Noticia
ene
20
Entre el trabajo, los estudios, las relaciones y las obligaciones diarias, muchas personas postergan el cuidado de la salud en sus primeros años de adultez. Sin embargo, expertos advierten que las decisiones que se toman en esta etapa pueden influir de manera directa en cómo funcionará el cuerpo décadas después.
Adoptar hábitos saludables entre los 20 y los 30 años puede influir de manera decisiva en la salud a largo plazo, según expertos de la Universidad de Stanford. Iniciar rutinas beneficiosas desde etapas tempranas funciona como una inversión que ayuda a prevenir enfermedades y favorece el bienestar integral con el paso de los años.
El desarrollo de buenos hábitos durante la juventud es el eje de las recomendaciones de los especialistas. Los profesores Michael Fredericson, Abby King, Clete Kushida y David Spiegel coinciden en que las decisiones de esta etapa establecen la base de la salud física y mental en el futuro. Incluso pequeños cambios sostenidos en alimentación, movimiento, descanso y manejo emocional generan beneficios acumulativos, aunque en el presente no parezcan urgentes.
- Ejercicio de fuerza para proteger músculos y huesos
Uno de los pilares señalados es el entrenamiento de fuerza. Fredericson explica que durante los 20 y 30 años se alcanza el punto máximo de masa ósea y muscular, lo que ofrece protección frente a lesiones y fragilidad en etapas posteriores. Este tipo de ejercicio implica trabajar los músculos contra una resistencia, ya sea con pesas, bandas elásticas o el propio peso corporal.
El especialista remarca que el estímulo debe ser suficiente para generar adaptación: el esfuerzo tiene que acercarse a la fatiga muscular, cuando solo es posible completar una o dos repeticiones más. Se recomiendan al menos dos sesiones semanales, una práctica especialmente importante en mujeres, ya que contribuye a preservar la densidad ósea y reducir el riesgo de osteoporosis.
- Actividad cardiovascular para reducir el riesgo de enfermedades
En paralelo, la actividad aeróbica cumple un rol clave en la prevención de enfermedades. Estudios recientes citados por la institución muestran que mejorar la capacidad aeróbica reduce el riesgo de infarto, accidente cerebrovascular, diabetes tipo 2 y algunos tipos de cáncer. Un análisis indicó que aumentar la aptitud física puede disminuir la mortalidad general entre un 11 % y un 17 %.
King subraya que no se trata solo de entrenar, sino de moverse más a lo largo del día. Caminar alrededor de 7 000 pasos diarios ya aporta beneficios relevantes. Permanecer sentado más de ocho horas por jornada, advierten los expertos, implica un riesgo comparable al del tabaquismo. Por eso, recomiendan interrumpir el sedentarismo con pausas activas cada media hora.
- Alimentación basada en alimentos reales
La alimentación equilibrada es otro eje fundamental. El estudio CARDIA, que siguió a más de 5 000 adultos jóvenes durante 35 años, mostró que una dieta rica en vegetales, cereales integrales y baja en comida ultraprocesada se asocia con menor riesgo de enfermedades cardíacas y resistencia a la insulina en la mediana edad.
King aconseja priorizar alimentos reales y fáciles de incorporar a la rutina diaria. Tanto ella como Fredericson destacan los beneficios de la dieta mediterránea, basada en verduras, frutas, legumbres, granos integrales, grasas saludables y proteínas magras. También sugieren consumir entre 0,8 y 1 gramo de proteína por kilo de peso corporal por día, llenar la mitad del plato con frutas y verduras y limitar el alcohol.
- Dormir lo suficiente y con buena calidad
El descanso adecuado es igual de determinante. Kushida señala que dormir más de siete horas por noche es lo óptimo para la mayoría de los adultos. La falta crónica de sueño se asocia con mayor riesgo de obesidad, diabetes y problemas cardiovasculares, incluso si se intenta compensar durmiendo más los fines de semana.
Para mejorar la calidad del sueño, recomienda mantener horarios regulares, exponerse a la luz solar por la mañana y reducir el uso de pantallas antes de acostarse. Si el cansancio persiste pese a dormir lo suficiente, puede existir un trastorno no diagnosticado, como apnea o insomnio, que también afecta a adultos jóvenes.
- Desarrollar herramientas para manejar el estrés
Spiegel destaca que la presión emocional constante puede afectar tanto la salud mental como la física. Técnicas como la respiración profunda, la meditación y la auto-hipnosis demostraron ser útiles para reducir ansiedad y dolor en distintos estudios.
Además, mantener una rutina saludable en general contribuye a mejorar la capacidad de afrontar situaciones exigentes. Spiegel subraya que pedir ayuda profesional cuando el malestar se sostiene en el tiempo es una estrategia de cuidado, no una señal de debilidad, y que aprender a gestionar las emociones desde la juventud facilita la adaptación a los desafíos futuros.
Establecer estos hábitos desde temprano aumenta las probabilidades de llegar a la adultez con mejor salud física y mental y reduce la necesidad de revertir daños acumulados con el paso del tiempo. Para los especialistas, el cuidado no comienza cuando aparecen los problemas, sino mucho antes, en las decisiones cotidianas que se repiten a lo largo de los años.
15 enero 2026 | Fuente: Infobae | Tomado de | Noticia
ene
19
Alerta Organización Panamericana de la Salud del alza de trastornos por consumo de drogas en América
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) alertó hoy del aumento de los trastornos por consumo de drogas en las Américas, panorama que varía de manera significativa en la región. El consumo de drogas se encuentra entre los 10 principales factores de riesgo que contribuyen a muertes y discapacidad en la región, de acuerdo con los resultados de un estudio recién publicado en la Revista Panamericana de Salud Pública.
Mostró que en 2021 se estimó que 17,7 millones de personas en las Américas vivían con un trastorno por consumo de drogas, lo que motivó cerca de 78 000 muertes directamente atribuibles a esta causa, una tasa de mortalidad cuatro veces mayor que el promedio mundial.
La investigación, basada en análisis de datos del estudio sobre la Carga Mundial de Enfermedades 2021, reveló que los trastornos por consumo de drogas están impulsados principalmente por el consumo de opioides —causante del 75 por ciento de los fallecimientos— y afectan de manera desproporcionada a los hombres jóvenes.
Los años de vida ajustados por discapacidad asociados a esta problemática casi se triplicaron entre 2000 y 2021, con un incremento promedio cercano al cinco por ciento anual.
Los adultos jóvenes, en particular los hombres, registraron la mayor carga, mientras que las muertes entre las mujeres también se elevaron, lo que genera una preocupación adicional.
Según mostró el análisis, el panorama de los trastornos por consumo de drogas varía de manera significativa en la región.
En América del Norte se detectó un marcado aumento de los trastornos relacionados con los opioides —en particular los sintéticos de alta potencia, como el fentanilo— así como con las anfetaminas.
En contraste, en el Caribe, Centroamérica y Sudamérica, los principales contribuyentes a esta situación en la última década han sido el consumo de cannabis y cocaína.
Los autores estiman que 145 mil 515 muertes por cualquier causa en las Américas en 2021 se debieron a afecciones como sobredosis por opioides, cáncer de hígado, cirrosis y suicidio atribuibles al consumo de drogas.
“Los trastornos por consumo de drogas son un problema de salud pública prevenible y tratable, pero están teniendo un impacto cada vez mayor en las familias y las comunidades de toda nuestra región”, afirmó el doctor Jarbas Barbosa, director de la OPS.
“Los países deben ampliar con urgencia los servicios de prevención, tratamiento y reducción de daños basados en la evidencia, especialmente para los jóvenes y las personas en mayor riesgo”, añadió.
13 enero 2025 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de | Noticia
ene
9
La ‘ceguera del tiempo’ es una característica del trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) bien documentada, pero los expertos señalan que no es una excusa automática y no todos los que llegan tarde lo tienen.
Alice Lovatt, música y trabajadora en un hogar tutelado en Liverpool, Inglaterra, solía tener problemas por llegar tarde. Se sentía avergonzada cuando quedaba mal con sus amigos por su tardanza y con frecuencia estaba estresada por llegar a clase a tiempo.
«No parece que tenga ese reloj que me marca el tiempo en la cabeza», dijo Lovatt. No fue hasta que le diagnosticaron trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) a los 22 años cuando supo que lo que le pasaba tenía nombre.
A veces se denomina ceguera del tiempo y, en 1997, Russell Barkley, neuropsicólogo clínico retirado de la Universidad de Massachusetts, la llamó miopía temporal.
La ceguera del tiempo describe la dificultad para calcular cuánto duran las tareas o cuánto tiempo ha pasado. Se asocia desde hace mucho al TDAH y, en algunos casos, al autismo.
Más recientemente, el concepto ha ganado fuerza en las redes sociales, lo que ha abierto un debate sobre dónde trazar la línea entre una condición reconocida y conductas que otros ven como desordenadas o incluso de mala educación.
Los expertos señalan que la ceguera del tiempo está vinculada a las funciones ejecutivas en los lóbulos frontales del cerebro y es un rasgo bien documentado del TDAH.
«Cualquiera puede tener problemas para llegar a tiempo, pero con el TDAH hay una alteración funcional», dijo Stephanie Sarkis, psicoterapeuta y autora de 10 Simple Solutions to Adult ADD. «Afecta la vida familiar y social, repercute en el trabajo, la gestión del dinero, en todas las áreas», añadió.
¿Puede el TDAH ser una excusa?
Sarkis afirma que, si la impuntualidad crónica es «una estrella en la constelación de síntomas», podría apuntar a una condición tratable. Sin embargo, subraya que no toda persona que llega tarde tiene TDAH ni cuenta con una excusa automática.
Cita investigaciones que muestran que los fármacos estimulantes prescritos para síntomas del TDAH como la falta de atención o la inquietud también pueden ayudar a reducir la ceguera del tiempo.
Jeffrey Meltzer, terapeuta en Estados Unidos que trabaja con personas con dificultades de puntualidad, sostiene que es importante entender las causas de la impuntualidad reiterada.
Algunas personas evitan llegar temprano porque detestan las conversaciones triviales, a menudo ligadas a la ansiedad. Otras pueden sentir que carecen de control sobre su vida y recurrir a llegar tarde para recuperar una sensación de autonomía.
«Es la misma idea psicológica que hay detrás de la ‘revenge bedtime procrastination‘», dijo, en referencia a quedarse despierto hasta tarde para recuperar tiempo personal tras una jornada exigente.
Meltzer propone usar una sencilla ‘tarjeta de afrontamiento’, con una cara que cuestione el miedo de fondo y otra que recuerde las consecuencias de llegar tarde.
Por ejemplo, en una cara escribir: «Asistir a esta reunión no significa que pierda mi libertad». En la otra, «Llegar tarde otra vez molestará a la gente en el trabajo».
Más difícil de abordar, dijo, es la impuntualidad motivada por el sentimiento de privilegio. Quienes creen que su tiempo vale más que el de los demás pueden darse permiso para llegar tarde, a menudo junto a otras conductas que evidencian una sensación de superioridad.
Según Meltzer, esas personas también mostrarían ese privilegio en otros ámbitos, como aparcar en plazas reservadas para personas con discapacidad o tender a hacer una entrada triunfal en un acto.
«Quizá llegan 20 o 30 minutos tarde, y es como: ‘Oh, mira quién está aquí'», dijo. «Es una manera de atraer la atención».
Sea cual sea la causa, Sarkis recuerda que las personas siguen siendo responsables de cómo su comportamiento afecta a los demás. Las herramientas usadas para ayudar a quienes tienen TDAH también pueden beneficiar a cualquiera con dificultades para gestionar el tiempo.
Sarkis recomienda usar relojes inteligentes o varios relojes para reducir las distracciones del móvil, dividir las tareas en pasos más pequeños y evitar sobrecargar la agenda.
Lovatt ha incorporado muchas de estas estrategias. Se concede bastante más tiempo del que cree que necesita, utiliza aplicaciones para bloquear distracciones y lleva listas detalladas de cuánto tardan en realidad las tareas cotidianas.
Lo que antes parecía una rutina matinal de 20 minutos resulta que lleva 45 minutos cuando se desglosa paso a paso, desde levantarse de la cama hasta encontrar sus zapatos.
«No funciona el 100 % del tiempo», dijo. «Pero, en general, ahora soy mucho más fiable».
02 enero 2025 | Fuente: EuroNews | Tomado de | Noticia
ene
9
Desde la reducción de la presión arterial y la inflamación hasta la mejora de la salud del corazón y el alivio del estrés, reírse tiene el poder de desencadenar una serie de beneficios químicos y físicos positivos.
Dicen que la risa es la mejor medicina y los entusiastas del yoga de la risa de todo el mundo parecen estar de acuerdo. Esta práctica, que combina ejercicios de respiración, estiramientos suaves y movimientos deliberadamente tontos, obliga a los participantes a reírse y, según los expertos, tiene beneficios reales para la salud.
Santosh Sahi, profesional de la medicina y formador certificado de yoga de la risa, dirige sesiones en los emblemáticos jardines Lodhi de Delhi, en la India. Los participantes ríen como niños, se estiran y rugen como leones. «La risa proporciona un vínculo físico, mental, social y espiritual», afirma Sahi.
Cómo la risa puede mejorar la salud del corazón y el cerebro
El yoga de la risa surgió en India en la década de 1990. En 1995, Madan Kataria, médico de Bombay, creó el primer club diario de la risa en un parque para combatir el estrés. En un mes, el club pasó de contar con un puñado de participantes a más de 150.
«Nuestro cerebro no puede diferenciar entre la risa real: aunque sea simulada sigues obteniendo los mismos beneficios para la salud. Y la parte del yoga de la risa consiste en combinar ejercicios de respiración con ejercicios de risa que aportan más oxígeno a nuestro cuerpo y cerebro y nos hacen sentir más sanos», explica Kataria.
Los ejercicios se centran en activar el diafragma, incorporando la respiración yogui, ligeros estiramientos y sonidos y movimientos intencionadamente lúdicos. «No hay necesidad de bromas, ni comedia, ni humor, no utilizamos esto. Nos reímos sin motivo. Y si empezamos a buscar un motivo, difícilmente encontraremos una razón para reírnos», afirma Sahi.
Además de aliviar el estrés, la risa también puede ser beneficiosa para el corazón. Michael Miller, catedrático de Medicina de la Universidad de Pensilvania, explica: «Sabemos que existe una interacción entre la risa y las sustancias químicas que se liberan desde el cerebro a los vasos sanguíneos para provocar su dilatación. «Y eso», añade, «también podría tener efectos en la reducción de la inflamación, la mejora del colesterol y la reducción de la formación de coágulos sanguíneos».
Miller empezó a estudiar la risa en la década de 1990. Mostrando películas divertidas a los participantes en el estudio, descubrió que la risa produce endorfinas en el cerebro que promueven sustancias químicas beneficiosas en los vasos sanguíneos. El óxido nítrico, por ejemplo, dilata los vasos sanguíneos, lo que reduce la presión arterial, la inflamación y el colesterol. Esta combinación reduce el riesgo de infarto, afirma, y las endorfinas son analgésicos naturales.
«Sabemos que cuando uno sufre un infarto, es una combinación de placa de colesterol y formación de coágulos. Así que, por estas razones, tenemos buenas razones para creer, ciertamente de forma indirecta, que reírse mucho y tener una actitud positiva reduciría las enfermedades cardiovasculares», asegura Miller.
La risa como vínculo social
Para participantes como Manwar Singh Rawat, funcionario jubilado que asiste a las sesiones de fin de semana en Lodhi Gardens, el yoga de la risa es tan social como terapéutico. «Cuando hago yoga de la risa, conecto socialmente con la gente. Cuando conecto socialmente con la gente, el estrés mental disminuye. Otras personas también nos inspiran para seguir practicando. Todo el mundo sale con energía», afirma.
Laughter Yoga International, la organización de Kataria, también organiza sesiones virtuales que permiten a personas de todo el mundo reír juntas en tiempo real. «La vida es seria. La muerte es seria. Hay mucha seriedad en este mundo. Ha llegado el momento de tomarnos en serio la risa», sonríe Kataria.
02 enero 2025 | Fuente: EuroNews | Tomado de | Noticia
ene
6
Cuestionamientos sobre qué es beber con moderación y cuánto es demasiado alcohol siguen siendo eje de investigaciones, las cuales apuntan a que no existe realmente un nivel «seguro» de consumo, según análisis publicado en National Geographic.
Beber alcohol está relacionado con más de 200 afecciones de salud, puede acelerar el envejecimiento y además desarrollar problemas de salud crónicos a medida que aumenta el consumo, de acuerdo con planteamientos científicos citados en este artículo.
Para algunas personas que tienen una mutación en un gen que procesa el acetaldehído, el riesgo de desarrollar problemas de salud relacionados con el alcohol es aún mayor, ya que su cuerpo tarda más tiempo en procesarlo, señala Iona Millwood, epidemióloga de la Universidad de Oxford.
De acuerdo con el análisis, en el momento en que el alcohol entra en el torrente sanguíneo, el hígado comienza a descomponerlo, y al hacerlo, produce acetaldehído, un compuesto altamente reactivo y conocido carcinógeno responsable de gran parte del daño que causa la bebida.
Al respecto Patricia Molina, investigadora de fisiología del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad Estatal de Luisiana, apunta que, a pesar de que nos gustaría que fuera así, ningún estudio ha demostrado nunca que el alcohol tenga un efecto protector o beneficioso.
Según este artículo, los estudios actuales demuestran que los riesgos para la salud aumentan considerablemente incluso con unas pocas bebidas a la semana, y reducir el consumo, aunque sea un poco, puede marcar una diferencia notable.
Además, aunque ninguna cantidad de alcohol está totalmente libre de riesgos, hay niveles de consumo que causan menos daño, y reducirlo, aunque sea ligeramente, puede suponer una diferencia apreciable, refiere el análisis.
Por otra parte, según Mayo Clinic las investigaciones sobre el alcohol sugieren una seria conclusión: beber cualquier cantidad de alcohol es un riesgo para la salud.
Aunque el riesgo es bajo en los casos de consumo moderado, aumenta a medida que crece la cantidad que se bebe.
Muchas personas beben alcohol como preferencia personal, durante actividades sociales o como parte de prácticas culturales o religiosas, y aquellas que eligen no beber lo hacen por las mismas razones.
Conocer tu riesgo personal en base a tus hábitos puede ayudarte a tomar la mejor decisión para ti, plantea Mayo Clinic.
En cuanto a beber con responsabilidad, el portal Medlineplus señala que, si usted bebe alcohol, es mejor hacerlo con moderación, lo cual significa que beber no es intoxicarse (o embriagarse).
También que usted no consuma más de un trago al día si es una mujer y no más de dos si es un hombre, definiedo un trago como 12 onzas (oz) o 350 (mL) de cerveza, 5 oz (150 mL) de vino o 1.5 oz (45 mL) de licor fuerte.
Existen algunas maneras de beber responsablemente, siempre y cuando la persona no tenga problemas con la bebida, tenga la edad legal para tomar alcohol y no esté embarazada o tomando medicamentos, entre otras limitaciones, precisa la fuente.
05 enero 2026 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de | Noticia
