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23
La muerte de una residente de medicina en Colombia, que se quitó la vida porque presuntamente no soportó el maltrato y las humillaciones de sus superiores, ha abierto una polémica en el país donde estudiantes y médicos denuncian que esas prácticas son habituales en la formación universitaria.
La víctima en este caso fue la médica Catalina Gutiérrez Zuluaga, que realizaba su primer año de posgrado como residente de cirugía general en la Universidad Javeriana.
«A todos los residentes, gracias. De cada uno me llevo muchas enseñanzas. Siempre los llevaré en mi corazón. Ustedes pueden. Ánimo. CGZ», dice una nota dejada por la joven médica.
La Universidad Javeriana dijo este domingo en un comunicado que «revisará e indagará sobre la existencia de situaciones que no estén en línea con nuestro modo de proceder y tomará las medidas que sean necesarias para garantizar el bienestar de la comunidad javeriana».
«Es un acontecimiento muy duro para nuestra comunidad educativa, que nos llama a reflexionar profundamente, y con humildad, sobre la cultura y los modos de proceder en la formación de nuestros médicos especialistas», agregó la institución en el comunicado emitido sobre «la triste noticia del fallecimiento de nuestra residente de cirugía Catalina Gutiérrez Zuluaga».
El mensaje añade que «la formación médica es retadora y desafiante y que en algunos casos implica mucho estrés y presión por las responsabilidades que conlleva», razón por la cual a partir de la próxima semana la universidad comenzará reuniones con profesores y «espacios de diálogo» con los médicos residentes «para establecer la mejor línea de acción».
Denuncias de abusos
Tras la muerte de la médica, muchos profesionales que pasaron por situaciones similares han publicado en las redes sociales cartas en las que denuncian que eran sometidos a humillaciones y abusos laborales.
Algunos señalan que se les obligaba a cumplir jornadas de hasta 20 horas diarias durante semanas enteras, se les castigaba delante de sus compañeros sin justificación alguna y se les ponían tareas que no estaban relacionadas con sus estudios, lo que en algunos casos los llevó a abandonar su sueño de convertirse en especialistas.
Por su parte, el estatal Instituto Nacional de Salud (INS) lamentó «profundamente el deceso de la doctora Catalina Gutiérrez y las condiciones en las cuales se produjo».
Igualmente, hizo «un enérgico llamado para que se ponga fin a hechos y conductas que puedan constituir cualquier tipo de acoso en la formación quirúrgica en Colombia».
También instó a las instituciones de formación y educación médica y especializada «para que se adopten medidas para reducir la prevalencia de estas conductas».
La junta directiva del Colegio Médico Colombiano también lamentó «la tragedia de la muerte» de la médica y dijo que es «vital» promover «un ambiente de respeto» en estos entornos para que «la educación médica no sea sinónimo de sufrimiento y desgaste emocional».
«Todos debemos trabajar juntos para asegurar que nuestros futuros médicos se formen en un entorno saludable y solidario que les permita alcanzar su máximo potencial sin poner en riesgo su salud mental y emocional», dijo el Colegio Médico Colombiano en un comunicado.
Sumado a lo anterior, el Colegio invitó a una jornada de solidaridad con familiares, amigos y colegas de la médica fallecida, que se realizará este lunes en la plazoleta principal de la Universidad Javeriana.
21 julio 2024|Fuente: EFE |Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2024. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.|Noticia
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Un grupo de investigadores de la Universidad de Osaka (Japón) ha creado parches regenerativos para tratar la insuficiencia cardíaca a partir de células madre pluripotentes inducidas (iPSC), un esfuerzo avalado por la prestigiosa revista científica Nature.
Se trata de las primeras láminas de cardiomiocitos (célula muscular cardíaca) derivadas de células iPS alogénicas (tomadas de diferentes individuos de la misma especie) diseñadas para tratar a humanos y en cuya comercialización trabaja el profesor emérito de esta universidad del oeste de Japón, Yoshiki Sawa, que dijo a EFE que los parches podrían estar en el mercado «en unos tres años».
Medicina alternativa al trasplante
El avance es significativo de por sí para el campo de la medicina, y aún más para Japón, un país con falta de donantes que se convertiría en el primero del mundo en llevar al mercado esta tecnología regenerativa para el corazón de aprobarse su uso.
PorMedTec, compañía de la universidad nipona de Meiji y responsable junto a la estadounidense eGenesis de crear cerdos modificados para trasplantes de órganos a humanos, cifra que, en 2023, sólo un 3 % de las personas que necesitaban un trasplante (de cualquier órgano) pudo recibirlo.
Sawa lidera el grupo de científicos que podría conseguir que en un plazo de alrededor de tres años los hospitales cuenten con este innovador recurso para tratar a pacientes cuyos corazones no bombean como deberían, erigiéndose como alternativa al trasplante o al implante de dispositivos de asistencia ventricular.
Las láminas de cardiomiocitos iPS son capaces de tratar la miocardiopatía isquémica (estrechamiento de las arterias que suministran sangre al corazón, causando que las paredes de este órgano se vuelvan más delgadas y no pueda bombear bien) y han sido probadas con éxito en ocho pacientes nipones, relata Sawa, resultados que calificó de «prometedores» la revista Nature en un artículo en agosto de 2022.
Tejido muscular cardíaco de laboratorio
Dispuestos en placas de cultivo y frascos, dos parches fueron mostrados por el profesor en una visita de la prensa internacional en Japón a su laboratorio de Osaka, con motivo de la Exposición Universal que la ciudad acogerá en 2025 y donde se exhibirá un «corazón iPS».
Limitados todavía a latir en salas de ensayo, una vez el conocimiento de los científicos creadores se transfiera más allá del laboratorio, las láminas aspiran a salvar la vida de los pacientes que mueren esperando trasplantes de corazón.
La tecnología empleada, las iPSC, son un nuevo tipo de células madre pluripotentes generadas por primera vez en 2006 en ratones y representan un recurso potencialmente importante para aplicaciones en medicina regenerativa, de acuerdo con el Centro para la Investigación y la Aplicación de Células iPS de la Universidad de Kioto (CiRA).
Las iPSC, que derivan de células adultas, pueden diferenciarse en cualquier tipo de célula del cuerpo y proliferar en su cultivo indefinidamente, y fue pionero en conseguirlas el científico nipón Shinya Yamanaka, que formaba parte del grupo investigador responsable del proyecto en sus inicios.
Parches con ADN Nobel
Yamanaka fue Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 2012 por demostrar que «las células maduras pueden reprogramarse para volverse pluripotentes».
El mismo año, evidenció junto al equipo la eficacia del método en cerdos, lo que dio lugar al inicio de un ensayo clínico encabezado por Sawa, que utilizó láminas de mioblastos (célula precursora de las fibras musculares) ante la insuficiencia cardíaca grave.
En 2017, el grupo de científicos se constituyó bajo el nombre CUORiPS como empresa, que cotiza en bolsa y fue seleccionada en 2023 para establecerse en Silicon Valley (California, Estados Unidos) como parte del centro de negocios allí del Ministerio de Economía, Comercio e Industria japonés.
En 2020 la firma llevó a cabo su segundo estudio clínico que demuestra la eficacia de las láminas de cardiomiocitos iPS contra la miocardiopatía isquémica, según Sawa, quien confía en una pronta aprobación de los parches por parte del Gobierno de Japón.
«Debemos concluir (la aprobación) para salvar a los pacientes», demanda el investigador.
Desarrollar células iPS que reproduzcan latidos requiere tres meses, pero para obtener las láminas dos semanas bastan, y Sawa estima que el tratamiento con los parches rondaría los 15 millones de yenes (86 520 euros), cinco (o 28 840 euros) por cada uno de los tres parches necesarios por paciente, aunque sería el Ejecutivo nipón el encargado de fijar su coste.
02 julio 2024|Fuente: EFE |Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2024. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.|Noticia
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La Caja Costarricense de Seguro Social abrió hoy una investigación sobre las condiciones en que falleció este miércoles una mujer de 19 años diagnosticada con infección del Gusano Barrenador del Ganado (GBG).
La reacción de la Gerencia Médica del ente benéfico siguió a una declaración de la familia de la víctima, nombrada Grettel Rojas, respecto a que denunciaría una supuesta negligencia en los centros médicos en que fue atendida, incluido el capitalino Hospital México, donde murió.
En ese último nosocomio los médicos extrajeron varios gusanos a la joven e incluso la operaron para remover huevecillos, informó su director, Douglas Montero, citado por el canal Teletica.
El médico opinó que una parálisis cerebral padecida por la enferma incidió en que bacterias del medio agravaran su cuadro general.
La joven de la noroccidental provincia de Guanacaste devino la primera víctima mortal del país por infección con el GBG, cuya presencia fue detectada días atrás.
El Ministerio de Salud confirmó esa primera muerte por dicha enfermedad en la joven, el séptimo caso en seres humanos confirmado en el país, mientras los otros seis (en Coto Brus, Golfito, Corredores de Puntarenas, Santa Ana y Alajuela), fueron salvados.
Según esa cartera, la coordinación interinstitucional entre sus especialistas y los de la Caja Costarricense de Seguro Social y el Servicio Nacional de Salud Animal permitió realizar el abordaje y seguimiento epidemiológico del caso, cuya muerte es asociada a una complicación con enfermedades crónicas.
La aparición del GBG en humanos en Costa Rica sumó el 14 de junio cinco contagiados, detectados en las regiones de Coto Brus, Golfito, Corredores de Puntarenas, en el Pacífico, y de la zona de Los Chiles en la norteña Alajuela.
Los infectados por la enfermedad parasitaria, que desarrolla en las lesiones unas 150 larvas en solo tres días, comprendieron un paciente con una lesión cuyas muestras fueron destinadas al Laboratorio de Servicios Veterinarios de Salud Animal.
20 junio 2024|Fuente: Prensa Latina |Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2024. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.|Noticia
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La atención médica urgente mediante la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) es tan limitada, que un paciente debe aguardar 640 días para un tratamiento como una cirugía cardiovascular, reveló hoy el diario La República.
Los casos acogidos por dicha institución, que decidió hace poco mantener la declaratoria de emergencia para la atención a las listas para enfermos extremos, tienen que esperar un promedio de un año para ser atendidos, añadió el periódico.
La Caja Costarricense asumió esa determinación por la imposibilidad de atender a los asegurados de manera oportuna debido a la falta de especialistas, admitieron autoridades del organismo, aunque otras fuentes denuncian la incidencia del déficit de recursos.
Las insuficiencias de la CCSS por falta de fuerza calificada y medios financieros y materiales toman también cuerpo en la espera de 350 días para una consulta de nefrología en el Hospital Baltodano Briceño, de la nororiental urbe de Liberia, insiste La República.
Un desorden administrativo y la falta de personal en las instituciones de salud complican más las listas de espera del ente benéfico estatal, a lo que personal de esos centros y expertos nacionales agregan «una fuga de talentos del sector público hacia el sector privado».
Las autoridades defienden la obligatoriedad institucional de garantizar «el derecho a la salud de la población bajo las acciones de adaptabilidad, accesibilidad, disponibilidad y calidad», pero «en medio de todo esto –subraya La República- hay pacientes que sufren dolores terribles o terminan muriendo por falta de atención».
19 junio 2024|Fuente: Prensa Latina |Tomado de |Noticia
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Hasta el año 2023, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), dependiente del Ministerio de Sanidad, ha recibido la notificación de 129 sospechas de casos de linfoma anaplásico de células grandes (LACG) asociado a implantes de mama en España, de esas sospechas se han confirmado 94 casos.
La mayor parte de los casos de LACG asociado a implantes mamarios tuvieron un curso clínico benigno tras la retirada de la cápsula periprotésica y de los implantes, aunque, en algunos casos precisaron de un tratamiento asociado, que dependió del estadio clínico. Aun así, desde el comienzo del seguimiento se han notificado cuatro casos de muerte.
Con el objetivo de contextualizar las notificaciones recibidas de casos de linfoma asociados a implantes mamarios, se recuerda que es importante indicar que el número estimado de mujeres implantadas en España desde 2012 -fecha en la que se notificó el primer caso de linfoma- es de 581 000 por lo que «la incidencia de esta enfermedad resulta baja».
La comunidad con más notificaciones es Madrid, 21 casos confirmados de 32 notificaciones, seguidas de Cataluña y Comunidad Valenciana, ambas con 13 casos confirmados de 18 notificados; les siguen Andalucía con 19 notificaciones y 12 confirmaciones; Murcia con 6 notificaciones y seis confirmaciones; canarias con 5 confirmaciones; País Vasco con 4 confirmaciones y Baleares con 4 notificaciones y 3 confirmaciones.
Además, Castilla y León, con 3 confirmaciones; Aragón con 2 confirmaciones; Cantabria con dos notificaciones y una confirmación; Asturias, Castilla-La Mancha y Navarra con una confirmación cada una; Galicia con una notificación no confirmada. Y de origen desconocido se contabilizan, 11 notificaciones y 8 confirmaciones.
Respecto a los casos que han sido confirmados, la indicación por la que las pacientes eran portadoras de implantes mamarios, en 22 de los 94 casos confirmados se debió a la necesidad de una reconstrucción tras mastectomía, 40 fueron por razones estéticas y en el resto de casos no disponemos de esa información.
En los casos de LACG asociado a implantes mamarios en los que se ha recogido la identificación del implante, sí que se ha encontrado que este linfoma está asociado más frecuentemente con los implantes mamarios que tienen una cubierta texturada frente a los de cubierta lisa. No obstante, hay que tener en cuenta que hasta hace unos años eran también las prótesis mamarias más utilizadas. De los 94 casos confirmados, 77 se referían a prótesis con cubierta texturada, 3 de poliuretano y en 14 de los casos se desconoce el tipo de cubierta.
Estos son los datos más relevantes del último informe de ‘Seguimiento del protocolo para la detección del linfoma anaplásico de células grandes (LACG) asociado a implantes de mama‘, publicado este lunes, y que lleva realizando desde hace años como medida de seguimiento, junto con las sociedades médicas y el resto de Estados miembro, de los casos y de la evidencia científica que se recoge para garantizar que estos implantes cumplen con garantías de seguridad y eficacia.
El linfoma anaplásico de células grandes (LACG) asociado a implantes mamarios es un tipo raro de linfoma no Hodgkin que afecta a gran variedad de tejidos, incluyendo la mama en aquellas mujeres portadoras de implantes mamarios. Actualmente está englobado dentro de una categoría de trastornos linfoproliferativos con un amplio espectro de comportamientos clínicos. La clave diagnóstica es la presencia siempre de células malignas infiltrando la cápsula periprotésica o en el líquido periprotésico.
Se postula que el LACG asociado a implantes mamarios se desarrolla a partir de los linfocitos que participan en la formación de la cápsula fibrosa que se forma alrededor del implante mamario, como consecuencia de la reacción del organismo a un cuerpo extraño.
En febrero de 2019, la Comisión Asesora de Implantes Mamarios y Afines, junto con expertos en oncología médica y en hematología y hemoterapia, elaboró un protocolo para la detección y estudio de los casos de LACG asociado a implantes mamarios que acaba de ser actualizado teniendo en cuenta las últimas publicaciones y avances en lo que respecta a esta enfermedad.
Los objetivos de este protocolo clínico son detectar los casos de LACG asociados a mujeres portadoras de implantes mamarios; establecer los pasos a seguir, por parte del profesional sanitario, en el caso de sospecha de LACG asociado a implantes mamarios, para su correcto diagnóstico e identificación y posterior tratamiento; y recabar información que permita evaluar una posible asociación entre LACG y la implantación de prótesis mamarias.
En base a los protocolos, y degún lo establecido en la legislación nacional, los profesionales de la sanidad tienen la obligación de notificar aquellos incidentes graves relacionados con productos sanitarios de los que tengan conocimiento, como es el caso del LACG asociado a implantes mamarios.
Así, de las 70 notificaciones de incidentes por parte de profesionales se han confirmado 63 casos. En 39 de los casos confirmados, el profesional utilizó el protocolo para la detección de BIAALCL en su notificación. El fabricante también tiene la obligación de notificar a la AEMPS los incidentes graves que ocurren con sus productos y los resultados de la investigación de los mismos. De los 53 incidentes de LACG notificados por el fabricante, se confirmaron posteriormente 27 casos y 9 de estas notificaciones se correspondían con casos bibliográficos.
Desde que está disponible el portal NotificaPS, los pacientes también pueden notificar por esta vía cualquier sospecha de incidente: fallo o problema que haya tenido lugar con un producto sanitario, durante su uso o posteriormente, y que pueda o haya podido tener consecuencias graves para su salud. Por este motivo desde junio de 2019 hasta 2023 se han recibido 5 notificaciones de BIA-ALCL de pacientes, de las cuales se han confirmado cuatro hasta la fecha de este informe.
10 junio 2024|Fuente: Europa Press|Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2023. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.|Noticia
may
31
La realidad virtual reduce la necesidad de medicamentos analgésicos y opioides para el dolor crónico en intervenciones quirúrgicas, según se desprende de una investigación de Badalona Serveis Assistencials (BSA) conocida en el XX Congreso de la Sociedad Española del Dolor (SED) que se celebra en León.
«Su uso ha demostrado reducir la necesidad de medicamentos para el dolor, especialmente opioides, lo que contribuye a disminuir los riesgos asociados a su uso prolongado, como la dependencia y los efectos secundarios negativos», ha explicado el doctor José Ferrer Costa, miembro del equipo de Innovación e investigador clínico de BSA.
Este proyecto, denominado REDOCVR, pretende no solo ofrecer alivio del dolor sino también educar sobre su condición, proporcionando herramientas efectivas para su manejo a largo plazo.
«Estamos utilizando la realidad virtual como distracción activa para disminuir la atención sobre el estímulo doloroso, lo que reduce el dolor, el estrés y la ansiedad, proporcionando una experiencia menos estresante para el paciente», ha señalado el investigador.
En la actual edición del Congreso de la SED diversos expertos están mostrando la utilidad de la realidad virtual en disminuir la percepción del dolor.
«La evidencia científica disponible sugiere que puede reducir la intensidad del dolor entre un 25 y un 50 % en comparación a los grupos de pacientes control, con la mayoría de los sujetos reportando algún grado de alivio con esta terapia», ha asegurado el doctor Ferrer.
Otro proyecto de BSA está explorando el uso de la realidad virtual como alternativa a la sedación farmacológica en procedimientos quirúrgicos.
Los resultados preliminares indican un control de la ansiedad y del dolor, mejorando la experiencia general del paciente.
«Dicha tecnología ha mostrado su eficacia en procedimientos como cambios de vendajes, venopunciones, curas de quemados y en la preparación y recuperación de cirugías menores», ha añadido el médico.
«Las nuevas tecnologías inmersivas están demostrando que son capaces de abstraer la consciencia y modificar el foco que el cerebro tiene en distintos estímulos. Esto permite tener menor sensación de dolor e, incluso, realizar acciones que de otra forma el paciente no podría hacer», asegura Gabriel Cerra, CEO de la compañía especializada en innovación tecnológica Immersive Oasis.
Los expertos destacan que existe numerosa evidencia reciente que recomienda la utilización de la realidad virtual en dolor.
Así, una revisión publicada en la revista Frontiers of Medicine el año pasado valoró los efectos analgésicos de la realidad virtual analizando 21 revisiones sistemáticas y metaanálisis con un total de 274 estudios y 17 680 pacientes.
Y, este mismo año, un artículo de BMC Medicine resaltó que la realidad virtual inmersiva ofrece un control efectivo del dolor en diversos procedimientos médicos, mostrando una reducción consistente en la percepción del dolor en diversas configuraciones clínicas y tipos de pacientes.
Además de pacientes con dolor agudo y crónico, también pueden beneficiarse del uso de la realidad virtual personas en rehabilitación, niños y pacientes con cáncer.
«En cuidados paliativos y manejo del dolor crónico, especialmente en casos oncológicos, no sólo ayuda a controlar el dolor, sino que también mejora la calidad de vida de los pacientes», ha precisado el doctor Ferrer.
Además, es empleada como estímulo para mejorar la adherencia y motivación.
30 mayo 2024|Fuente: EFE |Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2023. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.|Noticia
