Imagen: Prensa Latina.El Gobierno de la República Democrática del Congo (RDC) se prepara hoy para anunciar el fin de la epidemia de viruela símica (Mpox), ante la disminución de los casos, que se mantienen por debajo del umbral considerado alarmante.

La emergencia sanitaria continental, decretada debido a esta enfermedad viral causada por un patógeno del género Orthopoxvirus, se levantó desde hace casi dos meses, pero la RDC decidió extender los protocolos nacionales hasta marzo de este año.

El Ministerio de Salud Pública, Higiene y Bienestar Social consideró en ese momento que, a pesar de la mejoría de la situación en Sierra Leona, Burundi y Uganda, y del progreso positivo de la respuesta en RDC, la enfermedad no fue erradicada y todavía es endémica.

La decisión de mantener la emergencia nacional hasta marzo de 2026 buscaba garantizar una transición exitosa hacia la integración sostenible de la respuesta en el sistema de salud, sin riesgo de un resurgimiento de la epidemia.

En este nuevo periodo, que debe comenzar en el mes de abril, se deben consolidar la vigilancia comunitaria, las capacidades de respuesta rápida, los planes de contingencia, las reservas estratégicas y la consideración de la vacunación preventiva, indicó el Ministerio. 

30 marzo 2026 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia

Sistema robótico para cirugíaVietnam cuenta ya hoy con la licencia para utilizar el robot Cuvis-Joint, dotado con inteligencia artificial (IA) y capaz de realizar cirugías de reemplazos articulares con una precisión y seguridad superiores.

El ingenio de nueva generación, cuya utilización fue concedida por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, comenzará a operar en el Hospital General Tam Anh, en la sureña Ciudad Ho Chi Minh.

De acuerdo con el director del Centro de Traumatología Ortopédica del Sistema Hospitalario General Tam Anh, el doctor Le Van Tuan, el Cuvis-Joint es un sistema robótico de última generación especializado en cirugías de reemplazo de rodilla y cadera totalmente automatizadas, realizadas según un plan aprobado por un médico.

El robot, señaló Van Tuan citado por el diario electrónico del Gobierno vietnamita, ha demostrado ser altamente eficaz y seguro, especialmente para garantizar la calidad de la cirugía mediante la estandarización de parámetros y la sustitución de médicos en los procedimientos más exigentes y con mayor riesgo de errores.

Por su parte, el jefe del Departamento de Ortopedia General y Traumatología del Centro de Ortopedia y Traumatología del Hospital General Tam Anh, Dang Khoa Hoc, ponderó el hecho de que el propio ingenio ayuda a los médicos a crear un plan quirúrgico personalizado para cada paciente.

Cuvis-Joint, abundó, es capaz de analizar imágenes de tomografía computarizada de las articulaciones, creando modelos 3D de las estructuras articulares para determinar con precisión los parámetros y reconstruir imágenes anatómicas detalladas.

Además, y a diferencia de los robots anteriores que solo proporcionaban guía, durante la cirugía éste realiza directamente los cortes óseos con precisión milimétrica, evitando los riesgos derivados de temblores en las manos, o cortes óseos excesivos por parte del cirujano.

Los pacientes experimentan menos dolor, reciben el alta antes y logran una alineación óptima de la extremidad y una mayor amplitud de movimiento, explicó. 

30 marzo 2026 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia

Imagen: Archivo.Un equipo de investigadores del University College London desarrolló Diet-MisRAT, una herramienta capaz de clasificar el riesgo de desinformación sobre dietas y nutrición en internet según el daño potencial, y no solo por su veracidad, según una investigación publicada en Scientific Reports. Esta innovación representa un avance frente al aumento de información engañosa sobre salud en redes sociales.

Diet-MisRAT está diseñada para identificar y graduar el nivel de peligro en contenidos sobre alimentación, superando el tradicional filtro binario de verdadero/falso. Este modelo evalúa diversos factores, como el grado de inexactitud o manipulación, la omisión de datos críticos y la posibilidad de causar daños a la salud pública. Así, facilita a las autoridades, plataformas digitales y profesionales la toma de decisiones proporcionales según el riesgo.

Diet-MisRAT funciona como una herramienta de evaluación de riesgos específica para contenidos digitales sobre alimentos y salud. El sistema traduce los principios de la Organización Mundial de la Salud (OMS) al entorno digital, donde la información puede difundirse a gran escala y amplificarse. Esta aproximación permite detectar no solo falsedades claras, sino también contenidos verídicos que, por omisión o manipulación, pueden inducir a conductas peligrosas.

Ejemplos de daños asociados a la desinformación sobre dietas

La desinformación sobre dietas provocó consecuencias graves, incluso mortales, de acuerdo con University College London. Entre los ejemplos documentados, una adolescente falleció tras seguir un ayuno de solo agua inspirado en recomendaciones encontradas en línea.

También se identificó el caso de una persona hospitalizada luego de sustituir sal común por bromuro de sodio, siguiendo el consejo de un sistema de inteligencia artificial. Otro incidente relatado fue el de un hombre que desarrolló lesiones cutáneas graves tras adoptar una dieta carnívora, impulsada por tendencias virales y comunidades en redes sociales.

El estudio indica además que el consumo de suplementos dietéticos, promovido por consejos erróneos en internet, está ligado al 20 % de las lesiones hepáticas inducidas por fármacos registradas anualmente en Estados Unidos.

La herramienta también detectó que información engañosa puede inducir a pacientes a abandonar tratamientos médicos eficaces y optar por alternativas alimentarias sin respaldo científico, lo que duplica el riesgo de mortalidad, según los expertos consultados.

Validación científica y fiabilidad de la herramienta Diet-MisRAT

El proceso de validación de Diet-MisRAT incluyó cinco rondas de pruebas sucesivas. Se comenzó con una revisión por parte de un panel de expertos, siguió la aplicación del modelo con estudiantes de posgrado en nutrición y dietética, y luego con profesionales experimentados. Finalmente, se evaluó el funcionamiento de la herramienta mediante modelos de inteligencia artificial como ChatGPT.

Los resultados evidenciaron una correlación muy fuerte (r = 0,94 y r = 0,97, respectivamente) entre los juicios de los expertos y los de la herramienta. En las pruebas de ChatGPT, la precisión promedio alcanzó el 97,1 %, lo que permite considerar su uso en procesos automatizados con un alto grado de confiabilidad.

La profesora Anastasia Kalea recalcó la necesidad de contar con especialistas en la calibración de riesgos y validación de la herramienta. Por su parte, el profesor Michael Reiss destacó que los criterios de evaluación pueden aplicarse en programas de formación dirigidos a docentes y profesionales de salud, facilitando la identificación de contenidos engañosos.

La investigación subraya que cada nivel de Diet-MisRAT fue ajustado para reflejar fielmente el potencial de daño, desde mensajes con riesgo bajo hasta aquellos considerados de riesgo muy alto.

Implicaciones para políticas, plataformas y educación en salud

La creación de Diet-MisRAT tiene repercusiones directas en la elaboración de políticas públicas y la regulación digital, afirma University College London. Su integración se propone como una herramienta clave para que las plataformas digitales moderen contenidos y los reguladores apliquen acciones proporcionales al riesgo detectado.

El profesor Reiss señaló que estos criterios de clasificación de riesgo pueden trasladarse al ámbito educativo, dotando a estudiantes y profesionales de recursos para analizar la veracidad y el potencial daño de la información nutricional.

Asimismo, los desarrolladores de Diet-MisRAT sugieren que incorporar el sistema en motores de búsqueda o modelos de inteligencia artificial contribuiría a prevenir la diseminación de consejos peligrosos antes de que tengan consecuencias reales.

El estudio señala que no existía antes una aproximación capaz de clasificar el riesgo de desinformación de manera escalonada. Diet-MisRAT incorpora una estructura de cinco niveles de riesgo —desde “muy bajo” hasta “muy alto”— alineada con expectativas regulatorias como las de Ofcom en el Reino Unido.

El autor principal, Alex Ruani, recalcó que la desinformación sobre dieta y nutrición suele operar mediante omisiones y manipulaciones que ocultan riesgos, y que los métodos tradicionales de verificación no son suficientes frente al uso generalizado de inteligencia artificial y la fragmentación de la información en línea.

El University College London añade que la herramienta podría adaptarse en el futuro a otros ámbitos donde la desinformación afecta la salud o la sociedad, ofreciendo así un modelo para la gestión de riesgos en distintos sectores.

Asumir la desinformación digital como un riesgo equiparable al de factores ambientales o biológicos implica que la respuesta institucional y tecnológica debe ser proporcional a la gravedad y urgencia del daño potencial, según concluyen los autores. 

28 marzo 2026 | Fuente: Infobae | Tomado del sito web | Noticia

inteligencia artificial cerebroLas nuevas técnicas desarrolladas por científicos buscan responder a uno de los grandes enigmas de la mente humana: cómo surgen la conciencia y las experiencias subjetivas a partir de los procesos cerebrales. El esfuerzo de mapear la estructura de las vivencias internas abre un enfoque experimental inédito para abordar el llamado “problema difícil de la conciencia”, en el centro del debate neurocientífico y filosófico actual, según New Scientist.

Investigadores de distintos países están logrando avances en la medición experimental de la conciencia humana. Utilizan métodos cuantitativos y comparativos para analizar cómo experiencias internas, como colores o emociones, se relacionan entre sí y con la actividad cerebral específica.

Se han descubierto patrones compartidos entre individuos de diferentes edades y culturas, lo que permite poner a prueba hipótesis sobre la generación de la vivencia consciente y proponer explicaciones empíricas para estos procesos.

El “problema difícil de la conciencia” plantea la desconcertante distancia entre la actividad física del cerebro y la riqueza de las experiencias subjetivas. Aunque existen instrumentos capaces de identificar si una persona está consciente, determinar exactamente por qué y cómo ciertas sensaciones —como el color rojo o el dolor— emergen de funciones neurobiológicas sigue siendo un reto para la ciencia y la filosofía, según explica New Scientist.

En las últimas décadas, ha cobrado fuerza el enfoque estructuralista, que prioriza las relaciones entre experiencias frente a cada sensación aislada. El filósofo David Chalmers, quien acuñó el término “problema difícil de la conciencia”, sostiene que estas relaciones podrían ser la clave científica.

Por su parte, Holger Lyre, de la Universidad de Magdeburgo, subraya que “cada experiencia depende de todas las demás”, como se observa al comparar los significados de los colores en distintos contextos perceptivos.

Avances en la medición estructural de la conciencia

En laboratorios de Australia, Japón, Alemania y Estados Unidos, investigadores recopilan miles de valoraciones sobre colores, formas, sonidos y emociones. El equipo dirigido por el psicólogo Nao Tsuchiya, al frente del Qualia Structure Project, desarrolla esquemas de clasificación geométrica para categorizar las posibles relaciones entre las experiencias subjetivas.

“Nuestro objetivo es categorizar todas las posibles relaciones entre experiencias subjetivas”, detalló Tsuchiya a New Scientist.

Las evaluaciones han revelado una notable coherencia. La vivencia sensorial primaria muestra patrones semejantes en diferentes culturas y edades, pese a las variaciones idiomáticas y culturales en los nombres de los colores. Según Tsuchiya, esto sugiere que el lenguaje y el entorno modifican poco la percepción inmediata.

El equipo ha transformado viejos dilemas filosóficos —como la pregunta “¿mi rojo es igual que tu rojo?”— en experimentos empíricos. Los resultados muestran que, dentro de cada grupo de visión normal o atípica, los juicios son consistentes. Entre grupos, en cambio, pueden diferir de manera significativa.

Tsuchiya destaca la existencia de “formas intermedias” de experiencia visual, como ciertos participantes con autopercepción singular, que actúan de puente entre distintas maneras de percibir los colores. “Lo que para un grupo es rojo, para otro puede ser verde”, explica el investigador.

Las pruebas se han extendido a las emociones, comparando la reacción ante videos diseñados para evocar sentimientos concretos, incluso personas con alexitimia —dificultad para expresar emociones— logran distinguir matices, aunque no puedan verbalizarlos.

Además, la neurociencia vincula estas estructuras con zonas cerebrales específicas. El científico Brian Wandell, de la Universidad de Stanford, demostró que la actividad en el córtex visual refleja el patrón de similitud entre estímulos observado en los estudios.

Así, la combinación de análisis conductual y resonancia magnética funcional permite a los expertos asociar la actividad neural con el “mapa” de la experiencia consciente.

Desafíos y perspectivas filosóficas en el estudio de la conciencia

No todos los expertos coinciden en el alcance del enfoque estructuralista. La neurocientífica Lucia Melloni, de la Universidad Ruhr de Bochum, advierte sobre posibles sesgos: “Quizá estemos evaluando solo la memoria, no la experiencia directa”, afirma en diálogo con New Scientist.

Melloni y su equipo llevan a cabo experimentos utilizando protocolos con ocultamiento visual para comparar la valoración de estímulos que los participantes no son plenamente conscientes de haber percibido.

Los resultados muestran diferencias claras: la estructura de los colores detectados conscientemente es coherente, pero la de los percibidos inconscientemente resulta caótica. Según Zefan Zheng, del mismo equipo, esto indicaría que únicamente la percepción consciente genera “mapas” significativos, un argumento que refuerza la utilidad del método estructuralista para distinguir estados de conciencia.

Aun con estos avances, algunos filósofos mantienen reservas. Hedda Hassel Mørch insiste en que ciertas cualidades parecen escapar a toda explicación relacional. Kristjan Loorits sostiene que sentir algo como “inexplicable” puede ser parte de la psicología humana y una función cerebral para evitar el estancamiento en una búsqueda de explicaciones infinitas.

Las discusiones persisten sobre si la vivencia subjetiva podrá ser capturada por ecuaciones y relaciones matemáticas. Científicos como Giulio Tononi, creador de la Teoría de la Información Integrada, consideran que estos avances abren posibilidades inéditas para descifrar, al menos parcialmente, el origen de aquello que llamamos conciencia.

Los nuevos experimentos han acercado la ciencia a respuestas antes inalcanzables, aunque aún falta saber si, fuera de las relaciones estructurales, existe algo irreductible en la experiencia interna.

El análisis de cómo se trenzan sensaciones y emociones sugiere que cualquier transformación en la percepción modifica, en cierta medida, la forma en la que las personas interpretan el mundo.

La propuesta estructural apunta a que, por la manera en que se entrelazan nuestras vivencias, todos compartimos una sensibilidad interconectada propia de la condición humana. 

28 marzo 2026 | Fuente: Infobae | Tomado del sitio web | Noticia

abril 2, 2026 | Carlos Alberto Santamaría González | Archivado en: Avances en Salud,Neurología,Psicología,Salud mental | Etiquetas: , , , , , , , |

Imagen: Prensa Latina.La batalla para frenar la malaria se ha complicado porque los mosquitos que la transmiten están cambiando más rápido de lo que los venenos pueden eliminarlos. Al usar los mismos productos químicos durante años, los insectos que logran sobrevivir a ellos terminan siendo los que más se reproducen. Así, las nuevas generaciones heredan esa fortaleza y el resultado es que cada vez hay más mosquitos resistentes, indica un estudio de marzo de 2026.

En tanto, la malaria es una enfermedad infecciosa causada por parásitos del género Plasmodium, transmitidos al ser humano a través de la picadura de la clase Anopheles. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2024 se estimaron 282 millones de casos y más de 600 000 muertes en 80 países endémicos.

La región más afectada es África, que concentra el 94 % de los casos mundiales y el 95 % de las muertes, principalmente entre niños menores de cinco años. Sin embargo, sudamérica también cuenta con estos ejemplares, ya que investigadores recolectaron los insectos tanto en la costa atlántica de Brasil como en los andes colombianos.

El fenómeno de la resistencia comprobada por la investigación surge a partir de la selección natural: los mosquitos con variantes genéticas capaces de sobrevivir a los insecticidas son los que predominan en generaciones sucesivas. Desde mediados de la década de 1990, la mayoría de los Anopheles africanos eran vulnerables a los piretroides, pero en la actualidad sobreviven a concentraciones diez veces superiores a las dosis letales anteriores.

Esta rápida adaptación ha sido potenciada no solo por los esfuerzos intensivos de control, sino también por el uso agrícola de estos mismos productos, que expone a los insectos a dosis subletales y favorece la selección de individuos resistentes.

En zonas de África, el problema ha escalado al punto de que este género muestra resistencia a las cuatro principales clases de insecticidas empleadas contra la malaria. Esta evolución acelerada implica que los métodos tradicionales pierden eficacia, incrementando el riesgo de transmisión y mortalidad asociada a la enfermedad.

El mecanismo genético detrás de la resistencia puede variar, pero el resultado es claro: las poblaciones se adaptan más rápido de lo que los químicos pueden eliminarlas, lo que obliga a repensar las estrategias de control y vigilancia.

La situación de los mosquitos en sudamérica

En el continente sudamericano, la situación de la malaria presenta características propias, ya que el principal transmisor es el Anopheles darlingi. A diferencia de sus parientes africanos, este mosquito ha evolucionado tanto que algunos científicos consideran que podría pertenecer a otro grupo llamado Nyssorhynchus.

Para entender cómo se adapta, el grupo de investigadores de la revisión publicada en la revista Science analizó el ADN de más de 1 000 mosquitos recolectados desde Brasil hasta la vertiente pacífica de los Andes en Colombia.

El resultado más llamativo fue que el Anopheles darlingi tiene una diversidad genética muy alta: más de 20 veces mayor que la de los seres humanos. Esto significa que hay muchísimos ejemplares distintos entre sí, lo que les da más posibilidades de encontrar cambios en sus genes que los ayuden a sobrevivir frente a los insecticidas. Cuando un mosquito presenta una mutación que le da ventaja, esta puede propagarse rápidamente, porque hay una gran cantidad de individuos y es difícil que desaparezca por casualidad.

Este nivel de adaptación genética los convierte en rivales difíciles para cualquier campaña de control, enfatiza Jacob Tennessee, autor del ensayo científico. A modo de comparación, los expertos mencionan a las águilas calvas en Estados Unidos, que nunca lograron desarrollar resistencia al insecticida DDT y estuvieron cerca de extinguirse. La diferencia radica en que los insectos son millones, lo que hace que la evolución sea mucho más rápida y efectiva.

En las últimas décadas, los investigadores han detectado señales claras de que el Anopheles darlingi está cambiando sus genes para resistir los venenos. Por ejemplo, en vez de modificar la parte del organismo sobre la que actúan los insecticidas, este mosquito ha fortalecido un grupo de genes que producen enzimas conocidas como P450, capaces de descomponer sustancias tóxicas. Se ha visto que estos genes han cambiado de manera independiente en varias regiones de Sudamérica desde que se empezaron a usar insecticidas, y que, en lugares con más actividad agrícola, la resistencia es aún más notoria.

Retos para el control de la malaria

Si bien la ciencia desarrolla vacunas e insecticidas habitualmente, el control de los mosquitos para reducir los casos de malaria sigue siendo un desafío. Ante la reciente resistencia, algunos países están probando métodos de manipulación genética, introduciendo cambios en los mosquitos para reducir su cantidad o disminuir su capacidad de transmitir el parásito Plasmodium.

Estas técnicas, aunque prometedoras, enfrentan el reto de la extraordinaria capacidad de los mosquitos para adaptarse y evolucionar frente a cualquier presión externa.

Otro enfoque en desarrollo es el monitoreo constante de la resistencia a los insecticidas. Investigadores están perfeccionando métodos para detectar rápidamente si los mosquitos están comenzando a resistir nuevos productos. La secuenciación genética a gran escala permite identificar cambios inesperados en sus genes, lo que ayuda a anticipar y responder a la evolución de la resistencia.

El riesgo de que los mosquitos se adapten aumenta cuando se usan siempre los mismos productos y de forma intensiva. Por eso, los expertos recomiendan alternar y espaciar el uso de insecticidas, así como emplear diferentes tipos de compuestos en distintas zonas o momentos. De esta manera, se dificulta que desarrollen resistencia generalizada.

Innovaciones y desafíos globales en la lucha contra la resistencia del mosquito de la malaria

Nuevos abordajes científicos buscan anticipar y contrarrestar la adaptación acelerada de los mosquitos transmisores de la malaria. Entre las estrategias emergentes se destacan el desarrollo de mosquitos modificados genéticamente mediante tecnologías de impulso génico, que persiguen reducir la capacidad de transmisión o limitar el ciclo vital del parásito Plasmodium en el vector. Estas herramientas, aún en fase experimental, despiertan expectativas y debates en la comunidad científica por su potencial y los desafíos éticos que plantean.

A esto se suma la aprobación y despliegue progresivo de vacunas como la RTS,S/AS01, que mostró eficacia para disminuir casos graves en niños africanos, aunque los expertos insisten en que no reemplaza los métodos tradicionales de prevención y control vectorial. Investigaciones recientes exploran el uso combinado de nuevas familias de insecticidas, la rotación programada de principios activos y el monitoreo genético en tiempo real para identificar focos emergentes de resistencia.

El cambio climático representa otro factor que complica la situación. Modificaciones en la temperatura y los patrones de precipitaciones favorecen la expansión de los mosquitos hacia regiones previamente libres de la enfermedad, lo que obliga a adaptar las estrategias de vigilancia y respuesta sanitaria. Organismos internacionales advierten que la cooperación transfronteriza y la educación comunitaria serán claves para evitar la propagación de cepas resistentes y frenar el avance de la malaria en la próxima década. 

27 marzo 2026 | Fuente: Infobae | Tomado del sitio web | Noticia

CafeinaLa cafeína, tan cotidiana en una taza de café, podría proteger la memoria social incluso cuando las horas de sueño no alcanzan. Según una investigación, que fue publicada en Neuropsychopharmacology, ese estimulante logró evitar el olvido en ratones privados de descanso y reparó daños en sus circuitos cerebrales.

Los hallazgos fueron realizados por científicos de la Universidad Nacional de Singapur y abren nuevas preguntas sobre el rol de la cafeína en la memoria, más allá de mantener la vigilia.

Detectaron que la cafeína restauró la memoria social en animales privados de sueño

Tras los resultados, los investigadores afirmaron que “la suplementación con cafeína restauró tanto la plasticidad sináptica de larga duración en la vía EC-CA2 como la memoria social en ratones privados de sueño, sin inducir hiperactividad en los animales de control”.

Olvidar rostros conocidos tras dormir poco puede parecer común. Los científicos de Singapur abordaron cómo la falta de sueño afecta la memoria social, que es la capacidad de reconocer y recordar a otros.

La memoria social permite distinguir a individuos familiares de desconocidos. Los investigadores estudiaron el hipocampo y su región CA2, que son fundamentales para este tipo de memoria.

El objetivo fue saber si la privación de sueño altera la función de la región CA2 y si la cafeína puede proteger esa función. Así se buscó entender los mecanismos cerebrales que unen sueño, memoria y cafeína.

El sueño insuficiente representa una amenaza para la salud mental. Los científicos analizaron el papel de la cafeína como posible protector de la memoria social, en un contexto donde cada vez se duerme menos.

Cómo se hizo el estudio y qué se encontró

Trabajaron con 119 ratones machos C57BL/6J, criados en ambientes controlados. Los animales estuvieron despiertos cinco horas con estímulos suaves, como mover la jaula o tocarlos.

La memoria social se evaluó con pruebas de reconocimiento entre ratones. Los privados de sueño tuvieron dificultad para reconocer a otros ya conocidos.

“Los ratones privados de sueño no lograron distinguir un ratón familiar de uno nuevo, lo que sugiere un deterioro de la memoria social”, detallaron los investigadores.

Durante una semana, un grupo de ratones recibió cafeína en el agua antes de la privación de sueño. Esto aseguró una dosis constante, similar al consumo humano cotidiano.

La cafeína protegió la memoria social y la plasticidad sináptica en la región CA2

A nivel molecular, la falta de sueño aumentó la enzima PDE4A5 y redujo proteínas como PKMζ, pERK1/2 y BDNF en el hipocampo CA2. La cafeína normalizó estos valores.

La cafeína también se aplicó de forma directa en cortes de cerebro. La transmisión sináptica mejoró, aunque los ratones no hubieran recibido cafeína antes.

La aplicación de cafeína mejoró la señalización en la región CA2, tanto en animales con sueño normal como en los privados de sueño, resaltaron.

El patrón de sueño de los ratones no presentó cambios con la cafeína y no se detectaron efectos adversos. La cafeína actuó sobre los receptores de adenosina, una molécula que se acumula cuando falta el sueño y que reduce la actividad de los circuitos de memoria.

Los investigadores aclararon que los resultados solo se demostraron en ratones. “Aunque ratones y humanos comparten muchas características biológicas, los hallazgos deben confirmarse en estudios con personas y sus hábitos de consumo de cafeína y sueño”, expresaron.

La región CA2 del hipocampo podría ser clave para tratar pérdidas de memoria por falta de sueño o en casos de demencia. Por eso, recomendaron investigar los efectos a largo plazo, diferencias por sexo, edad y aplicaciones en humanos. 

27 marzo 2026 | Fuente: Infobae | Tomado del sitios web | Noticia

abril 1, 2026 | Carlos Alberto Santamaría González | Archivado en: Avances en Salud,Medicina familiar y comunitaria,Neurología,Psicología,Salud mental,Trastornos del sueño | Etiquetas: , , , , |

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