Un nuevo estudio identificó una serie de afecciones médicas que suelen preceder al diagnóstico de Alzheimer, un hecho que hoy abre oportunidades para desarrollar intervenciones que reduzcan el riesgo de padecer la enfermedad.

Según la revista Alzheimer’s Research & Therapy, «si conocemos el inventario completo de afecciones médicas que predicen el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer será posible actuar antes de que se manifiesten los síntomas clínicos de deterioro cognitivo o de la memoria».

Los investigadores de la Universidad Vanderbilt Health, en Estados Unidos, subrayaron que una vez identificados estos males pudiera ser posible retrasar la aparición de la enfermedad de Alzheimer, y en tan solo cinco años podría reducir la tasa de incidencia a la mitad.

Identificaron 43 508 personas con diagnóstico de enfermedad de Alzheimer, luego rastrearon las historias clínicas electrónicas durante un período de 10 años antes de ser notificados con el padecimiento, y los expertos lograron constatar que males los aquejaban.

Entre ellos están «la depresión y síntomas neuropsiquiátricos graves como paranoia/psicosis e ideación suicida; afecciones neurológicas y relacionadas con el sueño (insomnio, hipersomnia y apnea del sueño)».

También estaban presentes las afecciones cardiovasculares/circulatorias (hipertensión esencial, aterosclerosis cerebral e isquemia cerebral) y afecciones endocrino metabólicas (como diabetes tipo 2).

El estudio confirmó que la hipertensión y la hipercolesterolemia son factores de riesgo para el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer en la vejez, lo que sugiere que abordar estas afecciones en la mediana edad.

Por tal motivo, las personas deben adoptar estilos de vida más saludables o utilizar medicamentos antihipertensivos o reductores de lípidos.

La enfermedad de Alzheimer es un trastorno neurodegenerativo que se desarrolla a lo largo de décadas y algunas afecciones de la mediana edad como la hipertensión, la hiperlipidemia y el accidente cerebrovascular contribuyen a su aparición. 

03 marzo 2026 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia

Imagen: Archivo.Especialistas en nutrición y salud pública insisten en la urgencia de implementar tributos a comestibles insanos junto con incentivos fiscales para alimentos frescos, evaluando el impacto de estas políticas ante el repunte de la obesidad y sus graves consecuencias sociales.

La consulta médica detecta con mayor regularidad casos de hígado graso en menores, una situación que antes resultaba atípica y que actualmente se atribuye al alto consumo de azúcares de absorción rápida presentes en alimentos ultraprocesados, según publicó el medio fuente. Esta tendencia se suma a la aparición de diabetes tipo 2 en la infancia y al descenso en la edad de inicio de los factores de riesgo cardiovascular, fenómenos que antes no se observaban entre los niños, según declararon especialistas durante la jornada ‘Comer sano no es un tema menor. Regulando la publicidad de alimentos no saludables’, realizada en el Congreso de los Diputados en Madrid.

De acuerdo con el informe, Lydia Serrano, secretaria del Consejo General de Colegios Oficiales de Dietistas y Nutricionistas (CGCODN), insistió en la necesidad de establecer impuestos para productos con azúcar añadido, grasas de baja calidad y sal, además de promover subsidios para alimentos frescos. Serrano afirmó que la combinación de estas medidas fiscales y comerciales genera mejores resultados que su aplicación individual. Detalló, además, que la efectividad de este enfoque integrador cuenta con respaldo en la literatura científica, lo que justificaría una intervención estatal decidida.

El medio reportó que Serrano enfatizó la importancia de diseñar políticas fiscales “valientes” y, al mismo tiempo, evaluar su impacto a través de sanciones específicas. Durante la jornada en el Congreso, diversas voces recalcaron la necesidad de implementar estas acciones de manera sistemática y de comprobar su alcance a corto y largo plazo, especialmente en quienes presentan un riesgo mayor de enfermedades asociadas a la alimentación insana.

La subdirectora general de Promoción de la Salud y Prevención del Ministerio de Sanidad, Estefanía García, en su intervención durante la jornada, valoró los avances logrados a través de la implementación del “Plan Estratégico Nacional para la Reducción de la Obesidad Infantil”. Este plan involucra la colaboración de 18 ministerios y dispone de un Consejo Asesor con la participación de distintas asociaciones, detalló el medio fuente. García defendió que estas políticas públicas permiten abordar de forma coordinada y transversal el complejo escenario de la obesidad infantil en el país.

Tal como consignó la fuente, la doctora Susana Viver, de la Asociación Española de Pediatras de Atención Primaria (AEPap), calificó a la obesidad infantil como una pandemia. Viver comentó que, si bien se han observado algunas mejoras en los últimos años, los avances resultan insuficientes para revertir la prevalencia elevada de esta condición en el ámbito nacional. A este respecto, alertó sobre el estancamiento en los indicadores de salud infantil y detalló que, en consulta, cada vez aparecen más casos de enfermedades relacionadas con la mala alimentación, como la inflamación sistémica y afecciones psicológicas.

Durante el evento en el Congreso, la doctora Patricia Estevan, portavoz del Grupo de Nutrición y Obesidad de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), centró su intervención en los efectos de los alimentos ultraprocesados sobre la salud de los menores. Según detalló el medio fuente, Estevan explicó que estos productos inciden de forma directa en el desarrollo de obesidad, trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), dificultades en los circuitos de autorregulación, hipercolesterolemia, alteraciones del sueño, estrés, síndrome metabólico y episodios de ansiedad en la infancia.

La representante de semFYC explicó que los ultraprocesados, definidos como productos resultantes de la transformación industrial de alimentos, aportan una elevada cantidad de calorías y escaso valor nutricional. Añadió que su diseño, orientado a maximizar la palatabilidad, fomenta el consumo excesivo y desplaza a los productos frescos en la cesta de la compra familiar. Según Estevan, la estrategia de marketing y publicidad de las empresas que los fabrican ocupa “el centro del problema”, ya que promueve hábitos de consumo perjudiciales desde edades tempranas.

Serrano, citada por la fuente, reiteró la necesidad de restringir la publicidad de estos productos, en vez de regularla únicamente. Subrayó que las condiciones de vida actuales limitan las opciones conscientes de consumo, lo que refuerza la relevancia de las decisiones institucionales en la protección de la salud pública.

La jornada recogió también el punto de vista de Silvia Domínguez, de la Federación de Asociaciones de Enfermería Familiar y Comunitaria (FAECAP), quien subrayó el papel determinante de la publicidad en la perpetuación del consumo de alimentos no saludables. Domínguez propuso regular o prohibir directamente la difusión de estos mensajes promocionales, dada la persistencia del problema de la obesidad infantil y sus consecuencias estructurales.

En este contexto, Domínguez destacó la función central de la enfermería tanto en el entorno familiar como escolar, formando parte esencial de la estrategia de prevención de enfermedades relacionadas con malos hábitos alimentarios. Señaló que estos profesionales abordan los determinantes sociales y ambientales que influyen en la salud comunitaria y recordó las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) acerca de la intervención en entornos alimentarios. Según el testimonio recogido, la desigualdad territorial condiciona más fuertemente la salud que la genética, pues el lugar de residencia afecta de forma significativa el acceso y las oportunidades para desarrollar hábitos saludables.

Serrano, mencionada por el medio fuente, admitió que la población percibe cada vez más el riesgo asociado a los malos hábitos alimentarios y a la composición de algunos productos, aunque resaltó las barreras existentes para el desarrollo de patrones dietéticos saludables. Reivindicó, además, la ampliación del acceso a servicios profesionales de nutrición, al considerar que el trabajo en la cultura alimentaria y en la integración de pautas dietéticas saludables constituye una acción prioritaria.

En el transcurso del encuentro, también se abordaron las consecuencias de la alimentación inadecuada en la población adulta. De acuerdo con la exposición de Estevan, este patrón alimentario se vincula con diversas patologías como depresión, trastornos de la movilidad intestinal, hipertensión, diabetes, síndrome metabólico y ciertos tipos de cáncer. La especialista remarcó que el aumento de la mortalidad general es uno de los efectos observados, y planteó la importancia de reducir la ingesta calórica y favorecer la actividad física para llegar en mejores condiciones a la vejez.

Para Serrano, el ritmo de vida acelerado obstaculiza la implantación de prácticas como cocinar en el hogar, lo que afecta directamente la salud colectiva. A su juicio, la falta de tiempo limita la educación del gusto y contribuye a la distorsión de la percepción natural de los sabores, influida por la presencia de potenciadores de sabor en productos ultraprocesados. En ese sentido, promover la cocina y dedicar tiempo a la preparación de alimentos contribuiría a restaurar una relación saludable con el acto de comer.

La jornada concluyó con el llamado de los especialistas a la acción tanto institucional como social, al considerar las graves consecuencias de la obesidad y la alimentación insalubre sobre la salud y el bienestar. Tal como recogió el medio fuente, los participantes coincidieron en la importancia de avanzar en políticas públicas que prioricen la intervención integral en la dieta de la población, a través de gravámenes, subsidios y regulación publicitaria, apoyados en el trabajo de los profesionales de la nutrición y la salud comunitaria. 

02 marzo 2026 | Fuente: Europa Press | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia

bebidas energéticasLos pediatras han valorado la propuesta de prohibir la venta de bebidas energéticas a menores de 16 años «alineada con la evidencia científica y con las advertencias que se venían trasladando sobre el impacto en su salud» y piden reforzar también la protección frente al vapeo.

Para las sociedades pediátricas se trata de «una medida necesaria y coherente» y subrayan que el consumo habitual de bebidas energéticas en este grupo de población se asocia a insomnio, ansiedad, irritabilidad, cefaleas y problemas cardiovasculares y metabólicos.

“Las bebidas energéticas no son inocuas, contienen altas dosis de cafeína, azúcares y otras sustancias estimulantes cuyos efectos son especialmente perjudiciales en cerebros aún en desarrollo”, señala la doctora Paula Armero, coordinadora del Comité de Salud Mental de la Asociación Española de Pediatría. “Limitar su acceso a menores es una medida de protección ante un problema de salud pública que preocupa a los pediatras”.

Bebidas energéticas y alcohol

Los profesionales han observado que se repite con frecuencia entre los menores la combinación de esas bebidas con el alcohol. Según la encuesta sobre Uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias en España (Estudes) cerca del 20 % de los estudiantes españoles admitió haber consumido bebidas energéticas junto con alcohol en el último mes.

“En los servicios de Urgencias vemos con preocupación este patrón de consumo porque, además de facilitar el desarrollo de intoxicaciones etílicas graves, al potenciar el efecto desinhibidor del alcohol aumenta el riesgo de realizar conductas peligrosas”, explica Lidia Martínez, de la Sociedad Española de Urgencias de Pediatría.

Al mismo tiempo, los expertos advierten de otro fenómeno creciente que están detectando en las consultas: el aumento del uso de vapeadores entre menores.

La misma encuesta muestra que el 38 % de los estudiantes de entre 14 y 18 años declaró haber consumido bebidas energéticas en el último mes y más del 27 % afirmó haber utilizado vapeadores en ese mismo periodo.

La nicotina tiene consecuencias sobre la atención, el aprendizaje y el control emocional de los menores, además de causar efectos deletéreos en pulmones y corazón, advierten en un comunicado conjunto, la Sociedad Española de Pediatría, la Sociedad Española de Urgencias de Pediatría, la Sociedad Española de Medicina de la Adolescencia, la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria y la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria. 

26 febrero 2026 | Fuente: EFE | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia

agua tibia calienteUna tesis revela hoy que beber agua tibia al levantarse en las mañanas puede garantizar comenzar el día con energía y despedir aquellas libras que consideramos que están demás en nuestro cuerpo.

Según el sitio Mirror.co.uk, el médico Kunal Sood explicó que esta práctica puede ofrecer numerosos beneficios para la salud, como una mejor digestión, y al mismo tiempo controlar el peso.

Sood describe otros beneficios claves como un aumento del flujo sanguíneo y una óptima circulación. Explicó que consumir agua a 37°C tiene un impacto positivo en el tránsito intestinal.

En cuanto a la pérdida de peso, asegura que el agua tibia puede acelerar temporalmente el metabolismo, pues el cuerpo trabaja para calentar el agua tibia; y este ligero aumento en la tasa metabólica ayuda a quemar calorías.

Respecto a la circulación y el flujo sanguíneo, Sood argumentó que beber agua tibia dilata los vasos sanguíneos, pero advirtió estar atento a la temperatura del preciado líquido para evitar quemaduras. 

25 febrero 2026 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia

ayuno intermitenteEl ayuno intermitente no está a la altura de su fama para perder peso. La mayor revisión de la evidencia científica llevada a cabo hasta la fecha sobre esta práctica, muy popularizada en las redes sociales por sus «beneficios metabólicos», indica que no es más efectiva que hacer dieta o llevar una vida saludable.

El metaanálisis que publica este lunes el Sistema Cochrane ha incluido 22 estudios sobre el ayuno intermitente, con casi 1 995 participantes adultos de Norteamérica, Europa, China, Australia y Sudamérica a los que se hizo un seguimiento durante 12 meses.

La revisión evalúa las diversas modalidades de ayuno intermitente, incluyendo la restricción de alimentación en días alternos, el ayuno periódico y la alimentación limitada por intervalos de tiempo.

Los investigadores, entre ellos Eva Madrid, del Institut de Recerca Sant Pau de Barcelona, comparan el ayuno intermitente con los consejos alimentarios tradicionales para no engordar y con qué ocurre cuando no hay ninguna intervención.

La evidencia no justifica el entusiasmo

Sus conclusiones apuntan a que el ayuno intermitente no resulta especialmente eficaz para la pérdida de peso en adultos con obesidad o sobrepeso, los cuales mostraron una pérdida de peso moderada con esta práctica.

Además, los autores tampoco aprecian ninguna diferencia significativa respecto al asesoramiento dietético habitual o a la mejora en los hábitos de salud.

“El ayuno intermitente podría ser una opción razonable para algunas personas, pero la evidencia actual no justifica el entusiasmo que vemos en las redes sociales hacia esta práctica”, señala uno de los autores de la revisión, Luis Garegnani, investigador en el Hospital Italiano de Buenos Aires.

Los investigadores reconocen que aún hay pocos estudios que hayan estudiado el impacto del ayuno intermitente a largo plazo.

Teniendo en cuenta que la obesidad es, precisamente, una enfermedad a largo plazo, eso dificulta que el ayuno intermitente tenga un respaldo científico fuerte, al menos de momento, como para darse su recomendación clínica, señalan.

La mayoría de los estudios incluidos reclutaron predominantemente a poblaciones blancas en países de ingresos altos. Por ello, los autores advierten de que sus resultados podrían dar pistas, pero que no se pueden extrapolar a toda la población, ya que podrían variar según el sexo, la edad, el origen étnico, el estado de la enfermedad o los trastornos o conductas alimentarios subyacentes.

“Con la evidencia actual disponible, es difícil hacer una recomendación general. Los médicos deberán adoptar un enfoque individualizado para cada caso a la hora de asesorar a adultos con sobrepeso para adelgazar”, señala Eva Madrid.

La obesidad requiere tratamientos personalizados

La obesidad es un problema importante de salud pública que se ha convertido en una de las principales causas de muerte en los países de ingresos altos. Según la OMS, 2 500 millones de habitantes de países ricos sufrían sobrepeso en 2022, y de ellos 890 millones padecían obesidad.

“Estamos ante una revisión rigurosa. Sin embargo, la calidad de muchos estudios es limitada y el seguimiento es corto, por tanto, no es la última palabra», señala Ana Belén Crujeiras, jefa de Epigenómica en el grupo de Endocrinología y Nutrición del Instituto de Investigación en Salud de Santiago de Compostela (IDIS), en una reacción recogida por Science Media Centre.

Crujeiras explica que si el ayuno intermitente está bien hecho se crea una situación de cetosis nutricional que puede conferir beneficios para la salud, ya que las moléculas cetónicas tienen propiedades antioxidantes, y antiinflamatorias.

«Se ha observado que este estado de cetosis nutricional se asocia con mejor bienestar y calidad de vida», apunta.

No obstante, la investigadora incide en que la obesidad es una enfermedad crónica, y en que su tratamiento debe ser personalizado y siempre bajo prescripción de un profesional de la nutrición o la endocrinología.

«A unas personas les funcionan unas estrategias terapéuticas y a otras, otras, depende de su estilo de vida, sus gustos personales y su perfil molecular y fisiológico”, concluye. 

16 febrero 2026 | Fuente: EFE | Tomado del sitio web de la agencia | Noticia

obesidadLa Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó hoy su primera guía sobre el uso de nueva clase de medicamentos para bajar de peso, centrada en las terapias GLP-1, surgidas inicialmente para tratar la diabetes.

La guía se elaboró a petición de los Estados Miembros y se basó en evidencia científica, revisiones de expertos y aportaciones de personas con obesidad.

Se centra en las terapias GLP-1 (medicamentos como liraglutida, semaglutida y tirzepatida), y ofrece recomendaciones sobre cómo utilizarlas de forma segura como parte del tratamiento a largo plazo. Datos del organismo sanitario muestran que más de mil millones de personas en el mundo viven con obesidad, una condición que se vinculó con 3,7 millones de muertes en 2024.

Los expertos prevén que, de no adoptarse medidas más contundentes, el número de personas afectadas podría duplicarse para 2030.

En opinión de Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, la obesidad es un importante problema de salud mundial.

“Nuestras nuevas directrices reconocen que la obesidad es una enfermedad crónica que puede tratarse con atención integral y de por vida. Si bien los medicamentos por sí solos no resolverán esta crisis sanitaria mundial, las terapias con GLP-1 pueden ayudar a millones de personas a superar la obesidad y reducir sus efectos adversos”, aseveró.

La OMS enfatizó que la obesidad no es simplemente el resultado de elecciones de estilo de vida, sino una condición crónica compleja que involucra factores genéticos, ambientales, biológicos y sociales.

Es un factor importante en el desarrollo de enfermedades cardíacas, diabetes tipo 2 y algunos tipos de cáncer, y también puede empeorar el pronóstico de enfermedades infecciosas.

Las terapias con GLP-1 funcionan imitando una hormona natural que ayuda a regular el apetito, el azúcar en sangre y la digestión.

Estos medicamentos pueden conducir a una pérdida de peso significativa y a mejoras en la salud de las personas con obesidad.

La agencia sanitaria de la ONU añadió esas terapias a su Lista de Medicamentos Esenciales en 2025 para el control de la diabetes tipo 2 en grupos de alto riesgo, y sus nuevas directrices ahora recomiendan su uso a largo plazo en adultos con obesidad, excepto durante el embarazo. 

01 diciembre 2025 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de | Noticia

  • Noticias por fecha

    marzo 2026
    L M X J V S D
    « feb    
     1
    2345678
    9101112131415
    16171819202122
    23242526272829
    3031  
  • Noticias anteriores a enero de 2010

  • Suscripción AL Día

  • Categorias

    open all | close all
  • Palabras Clave