feb
25
Más de cien millones de personas infectadas y cerca de tres millones de fallecidos. Son las cifras actuales de afectación que está dejando la gran pandemia del nuevo siglo. Un año después del gran ‘estallido’, el virus SARS-CoV-2, de la mano de su ‘socia’, la COVID-19, no sólo ha dejado un reguero de dolor y quiebra, sino que, además, sigue presente en muchos de los que han padecido la enfermedad, originando sufrimiento y merma de su calidad de vida. Son personas que siguen presentando manifestaciones o secuelas persistentes una vez pasada la infección, con síntomas graves o de forma asintomática; es lo que ya se conoce como COVID persistente, una realidad cada vez más presente a medida que la pandemia avanza. Read more
feb
19
Un estudio con participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), concluye que un aumento en la concentración de polvo desértico en el aire ambiente, de 10 microgramos por metro cúbico de aire, aumenta un 2 % el riesgo de muerte por cardiopatía. Read more
feb
16
Hasta el momento, el estándar mundial para diferenciar el rechazo tras un trasplante cardíaco es la biopsia endocárdica, un método invasivo, al que se someten los pacientes en varias ocasiones durante el primer año posterior al trasplante. La biopsia, que se analiza histológicamente, tiene muchas limitaciones, muestra una gran variabilidad en su resultado y es poco sensible a la hora de detectar rechazo en ausencia de alteraciones histológicas. Read more
feb
8
Una buena alimentación y la práctica de ejercicio moderado reducen en los mayores de 65 años un 48 por ciento la mortalidad cardiovascular, según ha informado Vithas. Read more
feb
8
Las estatinas, medicamentos habituales para reducir el colesterol, pueden proteger el corazón de las mujeres del daño causado durante la quimioterapia para el cáncer de mama en etapa inicial, según una nueva investigación publicada en el Journal of the American Heart Association, una publicación de acceso abierto de la Asociación Americana del Corazón. Read more
feb
5
El consumo de queso debe ser controlado por contener mucha más grasa saturada que la leche, y tal condición puede tener un impacto negativo en el sistema cardiovascular, informa una fuente especializada. Read more
