quimioterapia2La identificación de nuevos genes relacionados con la resistencia quimioterapia en pacientes con carcinoma de células escamosas de cabeza y cuello (CECyC) abre nuevas vías para la medicina de precisión en este tipo de cáncer.

El cáncer de cabeza y cuello (CECyC) engloba un grupo de cánceres que se forman en los tejidos del tracto digestivo superior o en los senos y cavidad nasal. La mayoría derivan de las células escamosas que forman estos tejidos, de donde reciben su nombre.

Cuando el CECyC no está muy avanzado existen opciones de tratamiento efectivas con una elevada tasa de supervivencia a cinco años. En el caso de enfermedad avanzada, sin embargo, existen menos oportunidades de tratamiento. Una de las causas de esta situación es que todavía se desconoce en gran medida la variabilidad genética del CECyC. Como resultado, todos los pacientes reciben un tratamiento similar sin tener en cuenta el perfil genético de su cáncer. No existen opciones de tratamientos de precisión que permitan definir el mejor tratamiento para el tumor de cada paciente y, en muchos casos, las combinaciones de quimioterapia estándar derivan en toxicidad o resistencia al tratamiento.

Con el objetivo de mejorar esta situación, investigadores de la Universidad Queen Mary de Londres han utilizado diferentes aproximaciones bioinformáticas y genéticas dirigidas a identificar genes que puedan estar relacionados con la enfermedad y permitan clasificar mejor a los pacientes. Los resultados apuntan a dos nuevos genes de interés y dos moléculas con potencial terapéutico.

“Estos resultados son un paso prometedor para que en el futuro los pacientes de cáncer reciban un tratamiento personalizado basado en sus genes y su tipo de tumor que les proporcione una mejor tasa de supervivencia y mejores resultados terapéuticos”, ha señalado Muy-Teck Teh, investigador en la Universidad Queen Mary de Londres y uno de los responsables del estudio.

Identificando los genes que confieren resistencia a la quimioterapia en carcinoma escamoso de cabeza y cuello

En primer lugar, los investigadores utilizaron minería de datos para identificar genes que se expresan de forma diferente en muestras sanas y tumorales de pacientes con CECyC. De esta forma identificaron 40 genes candidatos.

A continuación, el equipo analizó la expresión de los 40 genes seleccionados en ocho líneas de células orales, así como en 10 líneas de CECyC. De esta forma, acotaron el número de candidatos a 28 genes con expresión diferencial entre células normales y células tumorales. Los candidatos, además, participan en procesos relacionados con el cáncer, como la modulación del sistema inmunitario o la proliferación.

Por último, el equipo evaluó en diferentes experimentos qué genes de los que mostraban diferente actividad podían influir en la resistencia a la quimioterapia en el CECyC. En este paso identificaron 10 genes relacionados, y seleccionaron los cuatro más significativos (TOP2A, DNMT1, INHBA y NEK2) para realizar estudios más detallados.

Finalmente, a partir de ensayos más precisos con los cuatro genes más prometedores, los investigadores  concluyen que la expresión de NEK2 confiere quimioresistencia al cisplatino, al 5-fluorouracilo, al paclitaxel, y al docetaxel. Por otra parte, los genes INHBA y TOP2A confieren la resistencia a la mayoría de líneas celulares resistentes a fármacos. Y en cuanto a DNMT1, los investigadores señalan que ejerce efectos heterogéneos en cuanto a la quimiorresistencia.

Nuevas perspectivas para hacer frente a la resistencia a la quimioterapia

Una vez identificados los genes cuya activación está relacionada con la resistencia a los multitratamientos que se utilizan para hacer frente al CECyC, el siguiente paso de los investigadores fue identificar fármacos o sustancias que pudieran regular su actividad.

El equipo utilizó una librería de fármacos para rastrear posibles interacciones fármaco-gen y encontró dos compuestos de origen natural muy interesantes. Tanto la Sirodesmina A, de origen fúngico, como el fármaco anticáncer Carfilzomib, bloquean la expresión de NEK2 e INHBA y devuelven la sensibilidad al cisplatino a las células resistentes.

Los investigadores plantean que tanto la Sirodesmina A como el Carfilzomib podrían reposicionarse  para contrarrestar la resistencia al cisplatino en tumores con expresión elevada de NEK2 y/o INHBA.

Resultados prometedores para la medicina de precisión

El trabajo identifica dos genes relacionados con la resistencia al tratamiento en el CECyC, cuya expresión podría servir para clasificar mejor a los pacientes. Además, también presenta dos compuestos que podrían ayudar a hacer frente a la aparición de resistencias.

Estudios futuros deberán investigar en mayor detalle las interacciones entre la Sirodesmina A y el Carfilzomib y los genes NEK2 y INHBA, así como su potencial en un entorno clínico.

“Por desgracia, hay muchas personas que no responden a la quimioterapia ni a la radioterapia”, indica Muy-Teck Teh, investigador en la Universidad Queen Mary de Londres y director del estudio. “Pero nuestro estudio ha demostrado que, al menos en los cánceres de cabeza y cuello, son estos dos genes concretos los que podrían estar detrás de esta situación, y que se pueden atacar para luchar contra la quimiorresistencia”.

Referencia científica

Khera N, Soodhalaagunta Rajkumar A, Abdulkader M Alkurdi K, Liu Z, Ma H, et al. Identification of multidrug chemoresistant genes in head and neck squamous cell carcinoma cells. Mol Cancer. 2023; 146. doi: http://dx.doi.org/10.1186/s12943-023-01846-3

19/09/2023

Fuente: (genotipia)    Tomado de  Noticias  Genética Médica News  

Copyright 2023 © Genotipia    

septiembre 23, 2023 | gleidishurtado | Filed under: Oncología, Riesgo a la Salud, Temas la Salud y Medicina | Etiquetas: , , , |

bacteriasUna infección mortal asociada con la hospitalización podría no ser culpa del hospital, sino surgir de los propios pacientes, sugiere un nuevo estudio.

La infección causada por la bacteria Clostridium difficile, o C. diff, sigue siendo común en hospitales, a pesar de los extensos procedimientos de control de infecciones. La nueva investigación puede ayudar a explicar por qué es así.

De más de 1 100 pacientes en un hospital de Chicago, poco más del 9 % estaban «colonizados» con C. diff. El análisis de casi 4 000 muestras fecales mostró muy poca evidencia de que las cepas de C. diff de un paciente a otro fueran las mismas, lo que implicaría una adquisición en el hospital.

Sin embargo, solo se encontraron seis posibles transmisiones de paciente a paciente. En cambio, las personas que ya portaban la bacteria sin síntomas tenían un mayor riesgo de pasar a una infección sintomática, dijeron los investigadores.

De hecho, los pacientes que ya tenían C. diff en sus intestinos tenían 24 veces más riesgo de desarrollar una infección por C. difficile de inicio sanitario que los no portadores.

«Nuestros hallazgos sugieren que las medidas en vigor en la unidad de cuidados intensivos (UCI) en el momento del estudio — altas tasas de cumplimiento con la higiene de manos entre el personal de salud, desinfección ambiental rutinaria con un agente activo contra C. diff, y habitaciones individuales para pacientes — fueron efectivas en prevenir la transmisión de C. diff«, dijo el investigador principal, Evan Snitkin, profesor asociado en el Departamento de Microbiología e Inmunología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Michigan.

«Esto indica que para avanzar en la protección de los pacientes contra las infecciones por C. diff, será necesario mejorar nuestra comprensión de los desencadenantes que llevan a los pacientes que son portadores asintomáticos de C. diff a tener manifestaciones de la infección», dijo Snitkin.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU., casi medio millón de infecciones por C. diff ocurren en Estados Unidos cada año. Entre 13 000 y 16 000 personas mueren a causa de la bacteria, que provoca diarrea acuosa e inflamación del colon. Muchas de las muertes hospitalarias asociadas con esta infección se atribuían a la transmisión entre pacientes.

Sin embargo, trabajos anteriores han mostrado consistentemente que la mayoría de las infecciones por C. diff en hospitales no podían ser explicadas por la transmisión de otros pacientes con infecciones, dijo Snitkin. Su equipo llegó a la misma conclusión después de analizar muestras fecales diarias de todos los pacientes en la unidad de cuidados intensivos del Centro Médico de la Universidad Rush en Chicago durante nueve meses.

Estos hallazgos no significan que no se necesiten medidas de prevención de infecciones en hospitales. De hecho, probablemente fueron responsables de la baja tasa de transmisión, dijo Snitkin. Sin embargo, se necesitan más medidas para identificar a los pacientes que portan C. diff e intentar prevenir la infección, dijo.

Hannah Newman es directora sénior de prevención de infecciones en el Hospital Lenox Hill en Nueva York.

«Cuando una persona presenta síntomas, es fácil identificar y comenzar las estrategias necesarias de prevención de infecciones para evitar la propagación», dijo Newman, quien no participó en el estudio. Sin embargo, «a veces un paciente puede tener C. diff en su intestino pero no experimentar síntomas. A esto lo llamamos colonización.»

No está claro qué desencadena exactamente una infección activa en las personas que portan C. diff, pero se sospecha que el uso de antibióticos juega un papel.

«Estos hallazgos sugieren que, aunque debemos continuar con nuestras estrategias actuales de prevención de infecciones, también se debe prestar atención a identificar a las personas que son portadoras asintomáticas y encontrar formas de reducir su riesgo de desarrollar una infección, como optimizar cuidadosamente el uso de antibióticos y reconocer otros factores de riesgo», dijo Newman.

Snitkin dijo que el uso de antibióticos no es el único culpable. «Hay evidencia de que la alteración de la microbiota por los antibióticos es un tipo de evento desencadenante, pero ciertamente hay más que eso, ya que no todos los pacientes que portan C. diff y reciben antibióticos desarrollarán una infección», dijo.

Los pacientes mayores y aquellos que han sido hospitalizados anteriormente corren el mayor riesgo de portar C. diff, dijo Donna Armellino, vicepresidenta sénior de prevención de infecciones en Northwell Health en Manhasset, N.Y.

«Muchos pacientes ya están colonizados», dijo Armellino, quien no participó en el estudio. «Gran parte de su flora normal en su tracto gastrointestinal puede ser alterada ya sea por cirugía o antibióticos u otro mecanismo, y luego ocurren los síntomas y es cuando se les trata con antibióticos».

Según las notas de fondo en el estudio, solo alrededor del 5% de la población fuera de un entorno de atención médica tiene C. diff en su intestino, donde generalmente no causa problemas.

Armellino dijo que el hospital puede controlar el entorno, pero no si un paciente es portador de C. diff. Y no es una práctica común administrar a los pacientes antibióticos para prevenir una infección por C. diff antes de que ocurra, aunque «esto definitivamente necesita ser estudiado.»

También sugirió que quizás la tasa de transmisión de paciente a paciente fue tan baja en esta investigación porque la UCI que estudiaron tenía habitaciones privadas, señalando que los pacientes en muchos hospitales comparten baños y están en estrecha proximidad.

El informe fue publicado el 18 de septiembre en la revista Nature Medicine.

Referencia

Miles-Jay A, Snitkin ES, Lin MY, Shimasaki T, Schoeny M, Fukuda Ch, et al. Longitudinal genomic surveillance of carriage and transmission of Clostridioides difficile in an intensive care unit. Nat Med. 2023. https://doi.org/10.1038/s41591-023-02549-4

21/09/2023

Fuente: (Health Day) Tomado de Enfermedades Infecciosas| Cuidado

consumo alcohol5Un estudio encuentra que una mayor ingesta de alcohol aumenta los depósitos de grasa en el corazón y otras partes del cuerpo-

Los investigadores están presentando nuevas pruebas de que el consumo excesivo de alcohol aumenta los depósitos de grasa en el corazón y otras partes del cuerpo. El estudio subraya el alto riesgo cardiovascular asociado con el consumo excesivo de alcohol, dijeron.

El estudio observacional utilizó datos de más de 6.000 participantes en el Estudio Multiétnico de Aterosclerosis (MESA) del NHLBI. Los investigadores analizaron los patrones de consumo de alcohol en este grupo racial y étnicamente diverso, incluido el consumo ligero, moderado y excesivo, así como la abstención a lo largo de toda la vida. También analizaron la distribución de la grasa en varias partes del cuerpo utilizando datos de tomografía computarizada y la compararon con los patrones de consumo de alcohol.

Los investigadores encontraron que el consumo excesivo de alcohol se asociaba con una mayor grasa ectópica, que se refiere a la grasa alrededor de órganos como el corazón, el hígado y los intestinos. Por el contrario, los niveles más bajos de grasa ectópica se observaron en personas que informaron un consumo de alcohol entre ligero y moderado, dijeron.

«Estos hallazgos solidifican aún más la relación entre el consumo de alcohol y el riesgo cardiovascular y arrojan luz sobre enfermedades subclínicas específicas asociadas con el consumo excesivo de alcohol», dijo Cashell Jaquish, Ph.D., epidemiólogo genético y oficial de programas del NHLBI que trabaja con el Estudio MESA. «Se necesitan estudios adicionales para aclarar aún más el papel de la distribución de grasa ectópica en la relación entre el consumo de alcohol y las enfermedades cardiovasculares», señaló.

El estudio, financiado por el NHLBI, apareció en el Journal of the American Heart Association.

Resumen

Asociación entre el consumo de alcohol y la grasa ectópica en el estudio multiétnico de aterosclerosis

AntecedentesLa relación entre el consumo de alcohol y la distribución de grasa ectópica, ambos factores conocidos de enfermedad cardiovascular, aún no se ha estudiado lo suficiente. Por lo tanto, nuestro objetivo fue examinar la asociación entre el consumo de alcohol y la adiposidad ectópica en adultos con riesgo de enfermedad cardiovascular.

Métodos y resultados

En este análisis transversal, categorizamos la ingesta de alcohol entre los participantes en MESA (Estudio multiétnico de aterosclerosis) de la siguiente manera (bebidas/día): <1 (bebida ligera), 1 a 2 (bebida moderada), >2 (bebida abundante), consumo de alcohol anterior y abstención de por vida. El consumo excesivo de alcohol se definió como consumir ≥5 tragos en 1 ocasión durante el último mes.

El área de grasa visceral, subcutánea e intermuscular, el volumen de grasa pericárdica y la atenuación de la grasa hepática se midieron mediante tomografía computarizada sin contraste. Utilizando regresión lineal multivariable, examinamos las asociaciones entre categorías de consumo de alcohol y grasa natural transformada en registros en depósitos ectópicos.

Se incluyeron 6 756 participantes de MESA (62,1 ± 10,2 años; 47,2 % mujeres), de los cuales 6 734 y 1 934 se sometieron a una tomografía computarizada de tórax (grasa pericárdica y hepática) y una tomografía computarizada abdominal (grasa subcutánea, intermuscular y visceral), respectivamente.

En el análisis ajustado, el consumo excesivo de alcohol, en relación con la abstención a lo largo de la vida, se asoció con una mayor (diferencia porcentual relativa) pericárdica 15,1 [IC 95 %, 7,1–27,7], hepática 3,4 [IC 95 %, 0,1–6,8], visceral 2,5 [95 % IC, -10,4 a 17,2], e intermuscular 5,2 [IC 95%, -6,6 a 18,4] grasa pero menor grasa subcutánea -3,5 [IC 95%, -15,5 a 10,2]).

Las asociaciones entre el consumo de alcohol y la adiposidad ectópica mostraron un patrón en forma de J. El consumo excesivo de alcohol, en comparación con el consumo ligero a moderado, también se asoció con una mayor grasa ectópica.

Conclusiones

El consumo de alcohol tuvo una asociación en forma de J con la adiposidad ectópica. Tanto el consumo excesivo de alcohol como el consumo los atracones de alcohol se asociaron con una mayor grasa ectópica.

Perspectiva clínica

¿Qué es nuevo?

En relación con la abstención a lo largo de la vida, el consumo excesivo de alcohol se asoció con una mayor adiposidad ectópica medida por tomografía computarizada, con la asociación más fuerte en los depósitos de grasa pericárdicos y hepáticos, seguidos de los depósitos de grasa intermuscular, visceral y subcutánea.

La relación entre el consumo de alcohol y la adiposidad ectópica mostró un patrón en forma de J, observándose los niveles más bajos en las categorías de consumo ligero y moderado.

¿Cuáles son las implicaciones clínicas?

El riesgo de enfermedad cardiovascular relacionado con el consumo excesivo de alcohol puede estar mediado por la distribución ectópica de grasa.

Referencia

Kazibwe R,  Chevli  PA, Evans JK, Allison M, Michos ED, Wood AC, et al. Association Between Alcohol Consumption and Ectopic Fat in the MultiEthnic Study of Atherosclerosis. Journal of the American Heart Association. 2023;12: e030470. https://doi.org/10.1161/JAHA.123.030470

https://www.ahajournals.org/doi/10.1161/JAHA.123.030470

21/09/2023

Fuente: (Intramed) Tomado de Noticia médica

| Copyright 1997-2023

septiembre 22, 2023 | gleidishurtado | Filed under: Enfermedades cardiovasculares, Riesgo a la Salud |

pulmonar3El envejecimiento representa un factor de riesgo importante de alta incidencia y mayor mortalidad del síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA).

Actualmente no existen tratamientos farmacológicos o basados en células para el síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA) en ancianos, que puede ser causado por COVID-19 grave, neumonía, gripe o sepsis. En este sentido, la investigación llevada a cabo en laboratorio del prof. Youyang Zhao, del Instituto de Investigación Infantil Stanley Manne del Hospital Infantil Ann & Robert H. Lurie de Chicago ofrece enfoques de tratamiento prometedores.

El trabajo del Dr. Zhao estableció la importancia de un gen llamado FOXM1 en la reparación de los vasos sanguíneos mediante la regeneración de las células endoteliales, que recubren los vasos del pulmón. El equipo de científicos halló que el envejecimiento afecta la expresión de este gen, lo que puede ser responsable de la alta tasa de mortalidad por SDRA en personas mayores de 75 años, 10 veces mayor en comparación con los adultos jóvenes.

El estudio, publicado en la revista ´Science Traslational Medicine´, demostró, trabajando con un modelo de ratón, que la expresión de FOXM1 podría reactivarse mediante dos métodos, que restauran la función del gen y mejoran la supervivencia del SDRA en ratones de edad avanzada. Como se observó en ratones de edad avanzada, la expresión de FOXM1 se inhibió en pacientes ancianos con COVID-19.

Un enfoque implicó una dosis baja de un fármaco contra el cáncer reutilizado y aprobado por la FDA, la decitabina, que logró reactivar la expresión de FOXM1 y promover así la reparación y regeneración vascular. Este medicamento se encuentra actualmente en un ensayo clínico para el tratamiento de COVID-19 grave.

Los hallazgos del Dr. Zhao sugieren que se podría utilizar una dosis más baja y más segura, y que el tratamiento debería dirigirse a pacientes mayores, ya que la actividad del gen permanece intacta en las personas más jóvenes. «Descubrimos que la decitabina mejoraba la reparación vascular, la resolución de la inflamación y la supervivencia en ratones de edad avanzada, pero el fármaco no tuvo efectos sobre la reparación vascular en ratones adultos jóvenes», afirmó el Dr. Zhao, director del Programa de Biología Vascular y Pulmonar y jefe de sección. para la Investigación de Reparación y Regeneración de Lesiones en el Instituto de Investigación Manne de Lurie Children´s, así como Profesor de Pediatría, Medicina y Farmacología en la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern. «Sería importante centrar el tratamiento con decitabina en la población de edad avanzada, en la que es necesario activar la expresión de FOXM1 para promover la recuperación y reducir la mortalidad. El siguiente paso es un ensayo clínico de una dosis más baja del fármaco para el SDRA en personas de edad avanzada».

El Dr. Zhao también demostró la eficacia de un enfoque alternativo para reactivar el gen (la administración de genes de nanopartículas dirigidas al endotelio), una tecnología que desarrolló y patentó. Es una estrategia más precisa, que también puede ser más segura que el tratamiento con decitabina.

«Dado que FOXM1 también es un oncogén, la inducción no deseada de dicho oncogen en otros tipos de células mediante el tratamiento con decitabina puede ser motivo de preocupación», explicó. «Nuestro sistema de administración de genes de nanopartículas administra FOXM1 sólo en las células endoteliales, donde es necesario para la reparación y regeneración de lesiones pulmonares».

Esta estrategia conlleva un gran potencial para tratar cualquier enfermedad causada por disfunción endotelial, incluido el cáncer y la metástasis del cáncer. «Se necesitarán más pruebas antes de que se realicen otras pruebas clínicas», concluyó el Dr. Zhao.

Referencia

Huang X, Zhang X, Machireddy N, Evans C, Trewartha SD, Hu G, et al. Endothelial FoxM1 reactivates aging-impaired endothelial regeneration for vascular repair and resolution of inflammatory lung injury. Sci Transl Med. 2023; Vol 15( 709)  DOI: 10.1126/scitranslmed.abm5755

https://www.science.org/doi/10.1126/scitranslmed.abm5755

19/09/2023

Fuente: (IMMedico) Noticias- Neumología

sanitaria3La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Grupo Banco Mundial han publicado conjuntamente el informe de monitoreo mundial de la cobertura sanitaria universal 2023, que revela un alarmante estancamiento de las mejoras para proporcionar a las personas de todo el mundo una atención sanitaria de calidad, asequible y accesible.

Este informe, que se publica antes de la Reunión de Alto Nivel sobre la Cobertura Sanitaria Universal que se celebrará durante la 78.ª Asamblea General de las Naciones Unidas, expone una cruda realidad basada en los últimos datos disponibles: más de la mitad de la población mundial sigue sin recibir servicios de salud esenciales. Además, 2 000 millones de personas se enfrentan a graves dificultades económicas por tener que pagar de su bolsillo los servicios y productos que necesitan.

El Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS, ha señalado: «La pandemia de COVID-19 nos ha enseñado que las sociedades y economías solo pueden gozar de buena salud si eso ocurre también para las personas que las componen. Por eso, el hecho de que tantas personas no puedan disponer de servicios de salud esenciales y de calidad a un precio asequible no solo compromete su salud, sino que también pone en peligro la estabilidad de las comunidades, las sociedades y las economías. Urge reforzar la voluntad política, realizar inversiones más valientes en la atención de salud y dar un giro decisivo para transformar los sistemas de salud basándolos en la atención primaria».

En el informe de 2023 se constata que, en las dos últimas décadas, menos de un tercio de los países han mejorado la cobertura de los servicios de salud y han conseguido que se reduzcan los gastos catastróficos directos en salud. Además, 96 de los 138 países de los que se dispone de datos sobre las dos dimensiones de la cobertura sanitaria universal (la cobertura de los servicios y la protección financiera) están lejos de alcanzar los objetivos fijados para una de estas dimensiones o para ambas.

Por su parte, Mamta Murthi, Vicepresidenta de Desarrollo Humano del Grupo Banco Mundial, ha dicho: «Sabemos que ofrecer una cobertura sanitaria universal es fundamental para ayudar a las personas que viven en la pobreza a salir de esa situación permanentemente pero muchas personas siguen padeciendo dificultades económicas cada vez mayores, sobre todo las más pobres y vulnerables. Este informe revela un panorama desolador, pero también demuestra que hay medidas que priorizan la atención de salud en los presupuestos públicos y consolidan los sistemas de salud para aumentar la equidad tanto en la prestación de servicios esenciales y de calidad como en cuanto a la protección financiera».

La expansión de los servicios de salud esenciales se ha ralentizado

Aunque la cobertura de los servicios de salud ha mejorado desde principios de siglo, se ha observado una ralentización desde 2015, cuando se adoptaron los Objetivos de Desarrollo Sostenible y, de hecho, entre 2019 y 2021 no se lograron avances. La asistencia a las enfermedades infecciosas ha progresado significativamente desde el año 2000, pero la cobertura de los servicios de atención a las enfermedades no transmisibles y a la salud reproductiva, de la madre, del recién nacido y del niño ha aumentado poco o nada en los últimos años. En 2021, unos 4500 millones de personas, es decir, más de la mitad de la población mundial, no estaban plenamente cubiertas por los servicios de salud esenciales, y hay que tener en cuenta que esta estimación no refleja las posibles repercusiones a largo plazo de la pandemia de COVID-19.

El gasto directo en atención de salud genera cada vez más dificultades económicas

El gasto directo en atención de salud que tiene consecuencias económicas catastróficas (es decir, que supera el 10% del presupuesto familiar) sigue aumentando. Más de mil millones de personas (alrededor del 14% de la población mundial) se vieron obligadas a desembolsar al menos esas cantidades de su bolsillo, a pesar de que, en términos absolutos, incluso un gasto inferior puede ser devastador para las familias con pocos ingresos. Unos 1300 millones de personas cayeron en la pobreza o incluso vieron agravada esta situación debido a estos pagos, entre ellas 300 millones de personas que ya sufrían pobreza extrema.

Además, abonar de su bolsillo la atención de salud puede significar que las familias tengan que renunciar a servicios esenciales o que elegir entre pagar una visita al médico, comprar alimentos y agua o enviar a sus hijos a la escuela. Ese tipo de disyuntivas puede suponer que algún miembro de la familia no reciba un tratamiento precoz para una enfermedad prevenible o que, en una fase posterior, sufra síntomas más graves o incluso mortales. Para resolver este problema hacen falta políticas progresistas de financiación de la salud que eximan de pagar los servicios a las personas con escasa capacidad de gasto.

Cómo recuperar el terreno perdido

Alcanzar la cobertura sanitaria universal en 2030 es fundamental para hacer realidad la promesa formulada en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y garantizar el derecho humano básico a la salud.

Con ese fin, es preciso que los gobiernos y los asociados para el desarrollo inviertan cantidades sustanciales en el sector público y agilicen la adopción de medidas importantes como la reorientación drástica de las políticas sanitarias y el aumento de la inversión pública.

Estos cambios son indispensables para contrarrestar el impacto de la COVID-19 en los sistemas y el personal de salud de todo el mundo y para hacer frente a los nuevos retos planteados por las tendencias macroeconómicas, climáticas, demográficas y políticas que podrían socavar los logros alcanzados con tanto esfuerzo en el ámbito de la salud en todo el mundo.

El informe de monitoreo mundial de la cobertura sanitaria universal 2023 es una advertencia para todas las partes interesadas, ya que pone de manifiesto la necesidad urgente de dar prioridad a la cobertura sanitaria universal e invertir en ella para que todas las personas tengan acceso a una atención sanitaria de calidad, asequible y accesible sin sufrir dificultades económicas.

Acerca de la Organización Mundial de la Salud

La Organización Mundial de la Salud trabaja en pro del bienestar de todas las personas. Basándose en la ciencia, lidera y apoya medidas que se aplican en todo el mundo para dar a todas las personas, en todas partes, las mismas oportunidades de llevar una vida sana y segura. Somos el organismo de las Naciones Unidas especializado en la salud que conecta a las naciones, los asociados y las personas en primera línea en más de 150 lugares, con los objetivos de liderar la respuesta mundial a las emergencias de salud, prevenir enfermedades, abordar los problemas de salud desde su origen y ampliar el acceso a los medicamentos y la atención de salud. Nuestra misión es promover la salud, preservar la seguridad mundial y servir a las poblaciones vulnerables.

https://www.who.int/es/ 

Acerca del Banco Mundial

El Banco Mundial aporta financiamiento innovador, experiencia y conocimientos adquiridos en todo el mundo, y un compromiso de largo plazo para ayudar a los países de ingresos medianos y bajos a erradicar la pobreza, lograr un crecimiento sostenible e invertir en oportunidades para todos. Nuestra institución incluye el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (el mayor banco de desarrollo del mundo) y la Asociación Internacional de Fomento, una de las mayores fuentes de financiación para los países más pobres. Junto con las demás instituciones del Grupo Banco Mundial y con asociados de los sectores público y privado, estamos ayudando a encontrar soluciones a los retos del siglo XXI en todo el mundo y en todos los grandes sectores del desarrollo. Tenemos la posibilidad de poner fin a la pobreza en el mundo y de ofrecer a todas las personas la oportunidad de disfrutar de una vida mejor.

Referencia

Informe completo: Informe de monitoreo mundial de la cobertura sanitaria universal 2023.

Puede ver el video aquí: 2023 Universal Health Coverage Global Monitoring Report. 

18/09/2023

Fuente: WHO- Tomado Comunicados de prensa conjunto

© 2023 QUIÉN

exposición pantallaMadrid, 18 Sep. 2023 (Europa Press) – Un estudio realizado por investigadores japoneses, en una gran muestra de niños de entre 1 y 3 años, ha demostrado que una mayor exposición frente a las pantallas en la primera infancia afecta negativamente a su desarrollo posterior, lo que sugiere la necesidad de apoyar a los padres en la creación de planes de medios familiares.

La investigación, que ha sido publicada este lunes en ‘JAMA‘, se ha realizado sobre una cohorte de 57.980 niños.  La conclusión principal es que el mayor tiempo frente a la televisión/DVD en niños de 1 y 2 años se asoció con puntuaciones de desarrollo más bajas que a los 2 y 3 años, respectivamente; mientras que las puntuaciones de desarrollo más bajas se asociaron con un mayor tiempo frente a la pantalla en niños con angustia psicológica materna.

Así, la asociación negativa entre el tiempo frente a la pantalla y las puntuaciones de desarrollo se mantuvo constante durante la infancia. En particular, encontraron una asociación bidireccional entre el tiempo frente a la televisión/DVD y las puntuaciones de desarrollo en el dominio de la comunicación entre el año y los dos años de edad.  Además, observaron asociaciones negativas entre el tiempo frente a la televisión/DVD a los 2 años de edad y las puntuaciones de desarrollo en los dominios de motricidad gruesa, motricidad fina y personal-social a los 3 años de edad. Y se observó una asociación negativa entre la puntuación de desarrollo a los 2 años y el tiempo frente a la pantalla a los 3 años en el dominio de la comunicación. Los datos se recopilaron en colaboración con 15 centros regionales de todo Japón.

Las madres fueron reclutadas entre enero de 2011 y marzo de 2014. Se realizaron análisis utilizando modelos de panel de retardo cruzado y de intercepción aleatoria para niños de 1, 2 y 3 años. Asimismo, el estudio solo evaluó televisión y DVD, pero no incluyó el uso de tabletas y teléfonos. Y, por otro lado, señala que no incluye a niños diagnosticados con autismo, trastorno del desarrollo generalizado y síndrome de Asperger.

De 100.303 nacidos vivos, se excluyeron los niños a los que les faltaban puntuaciones de pruebas de detección del desarrollo y datos de tiempo frente a la pantalla, aquellos con enfermedades congénitas o parálisis cerebral y aquellos diagnosticados con un trastorno del espectro autista.

Los análisis estadísticos se realizaron desde octubre de 2022 hasta julio de 2023. Aunque las pautas pediátricas recomiendan que se evite la visualización de pantallas en bebés menores de 2 años y se limite a 1 hora por día entre las edades de 2 y 5 años, muchos padres no siguen con sus hijos estas recomendaciones.

El tiempo excesivo frente a una pantalla en niños menores de 3 años se asocia con efectos adversos en el desarrollo cognitivo, del lenguaje, de las habilidades motoras y del comportamiento social. Sin embargo, existe evidencia limitada de una relación causal en la primera infancia con respecto a si la exposición a los medios conduce a retrasos en el desarrollo o si los niños con retrasos en el desarrollo están más expuestos a los medios.

De los 57.980 niños incluidos, 29.418 (50,7%) eran varones y la edad materna media (DE) al momento del parto fue de 31,5 (4,9) años. A las edades de 1, 2 y 3 años, 15.051 niños (26,0%), 16.430 niños (28,3%) y 17.403 niños (30,0%) veían televisión/DVD durante al menos 2 horas al día, respectivamente.

Referencia

Midori Yamamoto, Hidetoshi Mezawa, Kenichi Sakurai, Chisato Mori, Japan Environment and Children’s Study Group. Screen Time and Developmental Performance Among Children at 1-3 Years of Age in the Japan Environment and Children’s Study. JAMA Pediatr. 2023; 10.1001/jamapediatrics.2023.3643

https://jamanetwork.com/journals/jamapediatrics/fullarticle/2809313

18/09/2023

Fuente: (infosalud) Actualidad Salud    

Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. © 2016-2021 Agencia Informativa Latinoamericana S.A.

  • Noticias por fecha

    marzo 2026
    L M X J V S D
    « feb    
     1
    2345678
    9101112131415
    16171819202122
    23242526272829
    3031  
  • Noticias anteriores a enero de 2010

  • Suscripción AL Día

  • Categorias

    open all | close all
  • Palabras Clave