abr
14
Mantener un horario regular para acostarse podría mejorar la salud del corazón y reducir el riesgo de sufrir problemas cardiovasculares, como infarto o derrame cerebral, mostró un estudio publicado en la revista Science.
Investigadores de la Universidad de Oulu, en Finlandia, midieron la actividad del sueño de 3 231 personas de 46 años mediante dispositivos portátiles durante una semana.
Al dividir a los participantes que dormían menos de ocho horas en grupos según sus hábitos de sueño (regulares, bastante regulares e irregulares), los datos mostraron que quienes dormían de forma irregular tenían el doble de riesgo de sufrir un evento cardíaco grave en la próxima década, en comparación con quienes lo hacían de forma regular.
Una mayor variabilidad en el punto medio del sueño (el intervalo entre la hora de acostarse y la de despertarse) también se asoció con una peor salud cardiovascular.
Los datos mostraron que la hora de despertarse tampoco parecía importar, la relación solo se observó en las grandes variaciones a la hora de acostarse.
En el grupo con horarios irregulares, la variabilidad promedio en la hora de acostarse durante la semana fue de 108 minutos, en comparación con los 33 minutos del grupo con horarios regulares.
Si bien los investigadores controlaron factores como la presión arterial, el sexo y el ejercicio, no se puede demostrar una relación de causa y efecto, sino solo una asociación notable.
Los investigadores creen que los ciclos naturales de 24 horas que experimenta nuestro cuerpo —ritmos circadianos— podrían ayudar a explicar parte de esta asociación.
Cambiar la hora de acostarse cada noche probablemente altere estos ritmos, lo que a su vez impide que el corazón tenga los períodos adecuados de descanso y recuperación.
La pesquisa reconoció que el estrés cotidiano también podría desempeñar un papel importante.
Los desafíos de la vida diaria que afectan los horarios de sueño —como la carga de trabajo o los problemas de salud mental—suelen afectar la salud cardiovascular.
07 abril 2026 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
abr
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Un estudio desmonta la creencia de que los infartos y los ictus ocurren de la nada, y alerta que existen cuatro factores que avisan con tiempo sobre esos eventos responsables hoy de tristes desenlaces.
Un artículo aparecido en la Revista del Colegio Americano de Cardiología (JACC) explica que muchas personas no experimentan síntomas claros antes de que esas afecciones sucedan, lo que refuerza la sensación de que ocurre de la nada.
El objetivo de este estudio fue determinar si los cuatro factores de riesgo cardiovascular tradicionales estaban presentes antes del primer episodio cardíaco, antes del ictus o antes de que se desarrollara insuficiencia cardíaca.
Los investigadores señalaron «la presión arterial por encima de 120/80 mmHg o en tratamiento farmacológico, colesterol total por encima de 200 mg/dl o en tratamiento, glucemia en ayunas por encima de 100 mg/dl, diagnóstico de diabetes o en tratamiento y el tabaquismo, en este caso, dividido entre fumar o tener antecedentes de haberlo hecho».
De acuerdo con el artículo de la JACC, el factor más prevalente entre los pacientes fue la presión arterial elevada, presente en casi el 95 por ciento de los casos.
Los expertos puntualizaron que tanto hombres como mujeres, presentaba al menos uno de estos factores antes de su primer episodio cardíaco.
El estudio también constata que los cardiólogos observan a diario en consulta a una misma persona acumulando varios de estos factores simultáneamente.
Los resultados de la investigación no dejaron margen a la ambigüedad, pues más del 99 % de quienes sufrieron uno de esos episodios tenía al menos un factor de riesgo previo no óptimo, y más del 93 acumulaba dos o más. Concluyeron que la presencia de niveles no óptimos de uno o más factores de riesgo tradicionales era casi universal antes de la enfermedad cardiovascular.
30 marzo 2026 | Fuente: Prensa Latina |Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
mar
20
Una investigación sobre la hipertensión puede dar un giro en su tratamiento para las personas mayores de 65 años de edad, las cuales deberán ser atendidas en función de su riesgo cardiovascular, informó hoy una fuente especializada.
Según la revista Annals of Internal Medicine, la forma de controlar la hipertensión cambiaría para quienes son elegibles para recibir medicación, el resto no la necesitaría.
Investigadores del Albert Einstein College of Medicine, la Facultad de Medicina de Yale y la Fundación Clínica Cleveland, en Estados Unidos, aseguran que aproximadamente el 11 por ciento de los adultos de entre 65 y 79 años con hipertensión en estadio I ya no cumplirían los requisitos para recibir medicación.
El grupo ahora exento está compuesto por adultos mayores generalmente sanos, cuyo riesgo cardiovascular previsto a 10 años se sitúa por debajo del nuevo umbral de tratamiento.
Los investigadores descubrieron que si bien a todos los adultos mayores en esta categoría se les habría recomendado medicación según las directrices anteriores, el nuevo enfoque reclasifica a aproximadamente uno de cada nueve como no necesitado de farmacoterapia inmediata.
Estas personas eran generalmente mujeres de unos 65 años con puntuaciones de riesgo cardiovascular bajas.
Los especialistas concluyen que la directriz actualizada dirige mejor el tratamiento a quienes tienen más probabilidades de beneficiarse, y refleja un cambio hacia una atención más personalizada basada en el riesgo cardiovascular para los adultos mayores.
De acuerdo con la literatura médica, la hipertensión es una afección médica que se produce cuando la presión con la que la sangre circula por las arterias se mantiene elevada de forma persistente.
Con el tiempo, este aumento puede obligar al corazón a trabajar más de lo normal y dañar los vasos sanguíneos, lo que incrementa el riesgo de problemas cardiovasculares como infartos o ictus.
19 marzo 2026 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
mar
13
Las llamadas drogas recreativas como el cannabis, cocaína y anfetaminas aumentan significativamente el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular, incluso entre los consumidores más jóvenes, reveló hoy una fuente especializada.
Según la revista International Journal of Stroke, el consumo de cocaína y anfetaminas es doblemente peligroso.
De hecho, la primera aumenta el riesgo en 96 por ciento, las anfetaminas en 122, mientras que el cannabis lo incrementaba en aproximadamente 37.
Según un estudio de la Universidad de Cambridge, Reino Unido, cada vez hay más pruebas de que estos medicamentos pueden aumentar el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular, pero a menudo estas pruebas son de diferente calidad y sólo observacionales.
En opinión de los expertos, los trastornos por consumo de cocaína se asociaron particularmente con hemorragia cerebral y el accidente cerebrovascular cardioembólico, es decir que se forma un coágulo de sangre en el corazón y viaja al cerebro, bloqueando el flujo sanguíneo y dañando el tejido cerebral.
Los trastornos provocados por el cannabis fueron relacionados con el accidente cerebrovascular en general, en particular con el accidente cerebrovascular de arterias grandes.
Recuerda la fuente que el accidente cerebrovascular es un importante problema de salud mundial, de hecho, es la tercera causa principal de muerte y discapacidad combinadas.
Los investigadores aclaran que los factores de riesgo son modificables, de ahí que deban mejorarse los hábitos alimenticios, realizar ejercicios físicos, entre otras cuestiones relacionadas con el estilo de vida.
10 marzo 2026 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
mar
12
Por vez primera en el mundo Japón aprobó innovadores tratamientos con células madre para el Parkinson y la insuficiencia cardíaca, y los expertos esperan que estas terapias lleguen a los pacientes en próximos meses.
Medios de comunicación dan cuenta que la farmacéutica Sumitomo Pharma anunció que recibió autorización del Ministerio de Salud japonés para fabricar y comercializar Amchepry, su tratamiento para el Parkinson que trasplanta células madre al cerebro del paciente.
Asimismo ocurrió con ReHeart, láminas de músculo cardíaco desarrolladas por la empresa emergente médica Cuorips, que pueden ayudar a formar nuevos vasos sanguíneos y restaurar la función cardíaca.
El organismo sanitario informó que estos tratamientos podrían estar disponibles en el mercado y ser distribuidos a los pacientes este verano, convirtiéndose en los primeros productos médicos disponibles comercialmente en el planeta que utilizan células iPS.
El científico japonés Shinya Yamanaka ganó el Premio Nobel en 2012 por su investigación sobre las células iPS, que tienen el potencial de convertirse en cualquier célula del cuerpo.
Por su parte, Sumitomo Pharma afirmó haber obtenido una «aprobación condicional y por tiempo limitado» para la fabricación y venta de Amchepry, con un sistema diseñado para que estos productos lleguen a los pacientes cuanto antes.
Un ensayo dirigido por investigadores de la Universidad de Kioto indicó que el tratamiento de la compañía fue seguro y eficaz para mejorar los síntomas de quienes padecen esta enfermedad neurodegenerativa.
La investigación involucró a siete pacientes con Parkinson, de entre 50 y 69 años de edad, quienes recibieron un total de cinco o 10 millones de células implantadas en ambos hemisferios cerebrales.
Las células iPS de donantes sanos se transformaron en precursoras de las células cerebrales productoras de dopamina, sustancia que van perdiendo las personas con Parkinson.
Los pacientes involucrados en el estudio recibieron un seguimiento durante dos años, periodo en el que no se detectaron efectos adversos importantes, en tanto cuatro de ellos mostraron mejoras en sus síntomas.
10 marzo 2026 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
mar
9
El Hospital Sant Joan de Déu ha implantado el marcapasos más pequeño del mundo, de 2 cm, a una recién nacida de 2,1 kilos tras detectar una grave alteración cardíaca durante el embarazo.
El centro sanitario ha informado este miércoles de que, después de la operación, la pequeña ha evolucionado favorablemente y, tras 20 días de ingreso hospitalario, ha recibido el alta.
Los marcapasos convencionales miden alrededor de 6 cm, un tamaño excesivamente grande para un recién nacido y que puede causar complicaciones como compresión de órganos o infecciones.
Ante esta limitación, el equipo del hospital trabajó con la empresa Abbott para disponer de un marcapasos sincronizado basado en la plataforma AVEIR específicamente adaptado a bebés, de 2 cm.
Grave enfermedad cardíaca
El diminuto marcapasos fue implantado horas después del nacimiento de la bebé, el pasado 2 de febrero, tras haber detectado durante el embarazo una grave enfermedad cardíaca.
Concretamente, durante el segundo trimestre del embarazo, los profesionales detectaron que el corazón del feto latía demasiado despacio y que estaba muy dilatado debido a un bloqueo auriculoventricular completo.
Se trata de una alteración grave del sistema eléctrico del corazón que impide que los impulsos eléctricos pasen correctamente entre sus cavidades.
Como consecuencia, el corazón late mucho más despacio de lo normal (bradicardia), lo que puede provocar que no llegue suficiente sangre y oxígeno al organismo.
Además, para intentar compensar la lentitud del ritmo cardíaco, el corazón aumenta de tamaño, como ocurrió en este caso.
Parto prematuro
A finales de enero, los especialistas de Sant Joan de Déu observaron un empeoramiento y decidieron adelantar el parto. La niña nació de forma prematura el 2 de febrero con solo 2,1 kilos de peso y una bradicardia severa que provocó un deterioro clínico, con riesgo de fallo cardíaco.
En sus primeras horas de vida se le implantó un marcapasos provisional para estabilizarla, pero el problema es que los dispositivos convencionales son demasiado grandes para un recién nacido tan pequeño.
Este reto se solucionó con el nuevo marcapasos, de aproximadamente 2 cm —el más pequeño del mundo en su categoría—, que permite estimular y coordinar el latido del corazón de forma adecuada, algo fundamental en un órgano tan pequeño y previamente dilatado, ha explicado la jefa del Servicio de Cardiología Pediátrica del hospital, Georgia Sarquella-Brugada.
Pocas horas después del nacimiento, el equipo de cirugía cardíaca, liderado por el doctor Stefano Congiu, realizó la implantación definitiva.
En la intervención participaron 16 profesionales de distintas especialidades, además de ingenieros especializados en dispositivos médicos.
La pequeña ha evolucionado favorablemente y, tras 20 días de ingreso hospitalario, ha recibido el alta. Según los médicos, podrá llevar una vida normal y solo deberá seguir controles periódicos en el hospital.
04 marzo 2026 | Fuente: EFE | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
