ene
23
El café puede hacer más que aumentar la energía. Nuevas investigaciones sugieren que ciertos compuestos presentes en los granos de café tostados podrían ayudar a ralentizar la rapidez con la que el azúcar entra en el torrente sanguíneo, un hallazgo que podría algún día apoyar nuevos alimentos destinados a controlar la diabetes tipo 2.
Los científicos han identificado tres compuestos previamente desconocidos en el café tostado que bloquean fuertemente la α-glucosidasa, una enzima que ayuda al cuerpo a descomponer los carbohidratos durante la digestión.
Esa enzima juega un papel clave en la rapidez con la que el azúcar entra en la sangre. Ralentizarla puede ayudar a prevenir picos de azúcar en sangre.
La investigación fue dirigida por Minghua Qiu en el Instituto de Botánica de Kunming, Academia China de Ciencias, y publicada en la revista Beverage Plant Research.
Los hallazgos refuerzan la creciente evidencia de que el café puede ofrecer beneficios para la salud más allá de la nutrición básica (y el sabor).
Encontrar compuestos útiles en los alimentos es complicado porque contienen miles de sustancias químicas interconectadas.
Para abordar esto, el equipo de investigación utilizó herramientas avanzadas de laboratorio, incluyendo resonancia magnética nuclear (RMN) y cromatografía líquida-espectrometría de masas (LC-MS/MS), para analizar cuidadosamente los granos de café arábica tostados.
Mediante un proceso de cribado en tres pasos, los científicos redujeron las porciones más químicamente activas del extracto de café.
Tras más pruebas y purificación, aislaron tres nuevos compuestos, a los que llamaron cafaldehídos A, B y C.
Los tres compuestos bloquearon fuertemente la α-glucosidasa. Su efectividad, medida por valores de IC₅₀, oscilaba entre 45,07 y 17,50 micromoles, lo que los hacía más potentes que la acarbosa, un fármaco comúnmente utilizado para tratar la diabetes. (Cuanto menor sea el valor de IC₅₀, mayor es la potencia).
El equipo utilizó entonces herramientas adicionales de espectrometría de masas para buscar sustancias más difíciles de detectar. Ese análisis descubrió tres compuestos más previamente desconocidos.
En conjunto, los resultados muestran que el método de los investigadores puede descubrir compuestos saludables significativos en alimentos complejos como el café.
Los hallazgos sugieren que algún día podrían desarrollarse ingredientes a base de café para ayudar a controlar el azúcar en sangre.
Los investigadores afirman que futuros estudios comprobarán si estos compuestos son seguros y eficaces en organismos vivos.
*La Clínica Mayo tiene más información sobre la diabetes tipo 2.
Fuente: Maximum Academic Press, comunicado de prensa, 11 de enero de 2026.
*India Edwards HealthDay Reporter ©The New York Times 2026.
19 enero 2026 | Fuente: Infobae | Tomado de | Noticia
ene
20
Durante muchos años, se debatió intensamente si el café descafeinado o el regular eran la opción más saludable. Esta discusión ha generado opiniones encontradas entre consumidores y especialistas, motivadas por dudas sobre el impacto de la cafeína y los beneficios nutricionales de cada variante. Hoy, la ciencia ofrece respuestas claras sobre las diferencias, ventajas y riesgos de ambos tipos de café.
La diferencia esencial entre el café descafeinado y el regular radica en su contenido de cafeína. Según la dietista Anar Allidina, experta en nutrición graduada por la Universidad de Toronto y citada en Prevention, la cantidad de cafeína es el punto clave para quienes desean controlar la ingesta de estimulantes.
Proceso de descafeinización y contenido de cafeína
El café descafeinado se obtiene mediante un proceso que elimina la mayor parte de la cafeína de los granos antes del tostado. Sin embargo, nunca queda completamente libre de esta sustancia.
La dietista Vicki Koenig, especialista en nutrición por la Universidad de Nueva York, explicó que una taza de descafeinado de 240 mililitros contiene entre dos y diez miligramos de cafeína, mientras que el café regular aporta entre 95 y 165 miligramos en la misma cantidad. Aunque la diferencia es significativa, el café descafeinado conserva una pequeña proporción de cafeína.
Ambos tipos de café contienen antioxidantes como polifenoles, ácido clorogénico y ácido ferúlico. Allidina afirmó que estos compuestos no se pierden durante la descafeinización, lo que permite que el café descafeinado mantenga estos nutrientes. Prevention resaltó: “La mayoría de los beneficios del café para la salud provienen de los antioxidantes”, y estos permanecen casi intactos en ambas variantes.
Beneficios para la salud de ambos tipos de café
Los expertos coinciden en que tanto el café regular como el descafeinado pueden aportar beneficios a la salud. Koenig señaló: “Numerosos estudios indican que tanto el café con cafeína como el descafeinado se asocian con una menor mortalidad por cualquier causa”.
Datos de UCLA Health (University of California, Los Angeles) citados por Prevention, muestran que el consumo regular de ambos tipos se relaciona con un menor riesgo de diabetes tipo dos, menor incidencia de enfermedad renal crónica, protección frente a enfermedad hepática y cardiovascular, mejoría del microbioma intestinal, efectos antiinflamatorios y ralentización del deterioro cognitivo.
Además, quienes consumen café, ya sea regular o descafeinado, presentan una mayor esperanza de vida.
Riesgos y precauciones
A pesar de los beneficios, el café descafeinado puede implicar ciertos riesgos. Su bajo contenido de cafeína no elimina completamente la posibilidad de efectos secundarios. Koenig advirtió que, para personas especialmente sensibles, incluso el descafeinado puede causar nerviosismo. Por lo tanto, quienes tienen alta sensibilidad pueden experimentar síntomas después de consumirlo.
El café regular, por su mayor aporte de cafeína, representa riesgos adicionales. Koenig explicó que una ingesta elevada puede provocar ansiedad, palpitaciones, molestias en el pecho, malestar gastrointestinal, insomnio y nerviosismo, en particular si se superan seis tazas al día o en adultos mayores.
La cafeína puede generar dependencia, y dejar de consumirla de manera abrupta puede ocasionar síntomas de abstinencia. Según la Biblioteca Nacional de Medicina, deben limitar o evitar la cafeína las personas embarazadas o en periodo de lactancia, quienes padecen trastornos del sueño, migraña, ansiedad, arritmia, presión arterial alta o reciben determinados tratamientos médicos.
El valor nutricional del café se ve influido por factores externos. Prevention advierte que agregar azúcar, edulcorantes o cremas azucaradas disminuye los posibles beneficios de la bebida. Esta advertencia es válida para ambos tipos de café.
No existe un café objetivamente mejor
Los especialistas coinciden en que no existe un tipo de café objetivamente mejor para la salud. Tanto el descafeinado como el regular pueden incluirse en una dieta equilibrada, siempre que se controle la cantidad diaria y se eviten los aditivos calóricos. Consumidos con moderación y sin excesos, ambos pueden formar parte de un estilo de vida saludable.
15 enero 2026 | Fuente: Infobae | Tomado de | Noticia
sep
23
Beber tres tazas de café al día reduce el riesgo de problemas de salud relacionados con el corazón o el metabolismo, según una investigación publicada en la revista Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism.
«Los hallazgos resaltan que promover cantidades moderadas de café o cafeína como un hábito dietético para las personas sanas podría tener beneficios de largo alcance», señaló el investigador principal, doctor Chaofu Ke, del Colegio Médico de Suzhou de la Universidad de Soochow, en China.
Durante la pesquisa, los especialistas analizaron datos de más de 500 000 personas de 37 a 73 años de edad que participaban en el proyecto de investigación a largo plazo del Biobanco del Reino Unido.
Los resultados mostraron que cualquier nivel de ingesta de café o cafeína reducía el riesgo de que una persona sufriera múltiples problemas de salud relacionados con el corazón o el metabolismo.
Destacaron que las personas que bebían tres tazas de café diarias tenían un riesgo un 48 % menor de enfermedad cardíaca o metabólica, en comparación con las que no las ingerían.
Además, encontraron que los que consumían de 200 a 300 miligramos de cafeína al día tenían un riesgo un 41 % más bajo, en comparación con los que no consumían nada o menos de 100 miligramos.
19 septiembre 2024|Fuente: Prensa Latina |Tomado de |Noticia
ago
23
Tras una amplia revisión de 860 metanálisis, publicada en Nature, para conocer la evidencia científica que asocia la dieta y el riesgo de padecer diversos tipos de cáncer, un grupo de investigadores han comprobado que, de todos los alimentos analizados en los estudios publicados, solo hay evidencia sólida para la asociación entre el consumo de alcohol y el riesgo de cáncer de colon, recto, mama, esófago, cabeza y cuello e hígado. Read more
feb
8
En un gran grupo de pacientes con cáncer colorrectal metastásico, el consumo de unas pocas tazas de café al día se asoció con una supervivencia más prolongada y un menor riesgo de que el cáncer empeore, informan investigadores del Instituto del Cáncer Dana-Farber y otras organizaciones en un nuevo estudio que publican en la revista JAMA Oncology.
feb
29
Investigadores de la Universidad de Córdoba han diseñado un método que aplica disolventes supramoleculares inteligentes para extraer sustancias antioxidantes y antimicrobianas de los desechos del café, de forma rápida y barata. El producto se podría usar para fabricar alimentos funcionales o productos farmaceúticos y cosméticos. Read more
