óxido nitroso drogas recreativas jóvenes adolescentes adicciónEl óxido nitroso, también llamado «gas de la risa», se ha popularizado como droga recreativa entre los jóvenes, pero su consumo no es inocuo y una exposición continuada puede provocar secuelas neurológicas, algunas irreversibles, avisan expertos del Instituto Guttmann.

Pérdida o alteración de la sensibilidad y del movimiento de las extremidades, así como alteraciones en la coordinación y el equilibrio, son algunas de las lesiones severas que expertos de este hospital de neurorehabilitación de Badalona (Barcelona) han observado en el último lustro en media docena de pacientes que consumían este producto de forma reiterada.

¿Qué es el óxido nitroso?

El óxido nitroso, que es incoloro, casi inodoro y tiene un ligero sabor dulce, se inhala mediante globos o cartuchos metálicos cilíndricos.

Por sus propiedades anestésicas y analgésicas, tiene un uso médico pautado, pero en los últimos años se ha popularizado entre los jóvenes como droga recreativa porque, al inhalarlo, provoca rápidamente una sensación de euforia, bienestar y risa.

«Cuando se usa como droga recreativa tiene un efecto de corta duración, lo que hace que haya que consumir varias veces para tener un efecto más largo, y esto altera la vitamina B12, que protege los nervios y la médula», ha explicado a EFE el subdirector médico del Instituto Guttmann, Cristian Figueroa.

Así, al interferir en el metabolismo de la vitamina B12, su uso continuado puede causar «lesiones neurológicas graves e irreversibles», hasta el punto de que un consumidor «puede acabar sin poder caminar, en silla de ruedas o con una discapacidad importante», ha advertido Figueroa.

Interferencia en la vitamina B12

La interferencia en la vitamina B12 puede provocar una pérdida de la mielina, la estructura de las neuronas que facilita la transmisión de los impulsos entre ellas, sobre todo en la médula espinal, pero también en nervios periféricos y el cerebro.

Además, el gas también puede causar alucinaciones, desorientación o reducir la sensibilidad al dolor, por lo que son habituales las quemaduras en la boca y vías respiratorias a causa de la baja temperatura del gas.

Figueroa ha considerado que su uso se está popularizando entre los jóvenes porque «es fácil de obtener, se puede comprar por una aplicación y llega a casa, y es barato; además, los jóvenes tienen la falsa percepción de que su consumo no provoca daños».

Seis casos en cinco años

Desde 2020, el Hospital de Neurorehabilitación del Instituto Guttmann ha atendido por este motivo a cinco hombres y una mujer -de entre 19 y 25 años- que estuvieron de uno a tres meses ingresados, todos con debilidad muscular en las cuatro extremidades o en las piernas.

Uno de los casos presentaba además una degeneración medular subaguda causada por el abuso de la sustancia, que pasó de ser esporádico a llegar a inhalar hasta 200 globos diarios, lo que Figueroa ha aclarado que se trata de un caso «extremo».

El trabajo de los especialistas de Guttmann, en estos casos, consiste esencialmente en la rehabilitación neurológica, para recuperar los déficits hasta donde se pueda y, en el caso de las lesiones irreversibles adaptar la vida la nueva discapacidad, ha explicado Figueroa.

Como sucede habitualmente con las drogas, el perfil de los pacientes suele ser el de «personas sin rutinas ni hábitos, en ocasiones con situaciones familiares complicadas, que lo usan como vía de escape», indica por su parte el psicólogo de Guttmann, Joan Saurí.

Los expertos subrayan que, pese a que generalmente se requiere un uso continuado para que aparezcan efectos patológicos, en mayores de 40 años y en personas con niveles bajos de vitamina B12 el daño puede producirse mucho antes.

En el caso de los adolescentes y más jóvenes, Saurí señala «posibles riesgos a nivel cognitivo», ya que sus cerebros aún están en proceso de formación. 

18 marzo 2026 | Fuente: EFE | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia

lesión en tendón d AquilesEl desgarro del tendón de Aquiles se ha consolidado como una de las lesiones deportivas más temidas tanto en el ámbito profesional como en la vida cotidiana, debido a su gravedad y al extenso periodo de recuperación que implica.

Casos emblemáticos como el de David Beckham, quien en 2010 quedó fuera del Mundial de Sudáfrica, o el de Kobe Bryant, que en 2013 regresó a las canchas tras ocho meses de rehabilitación, han puesto de relieve la complejidad de esta lesión. Más recientemente, Tyrese Haliburton, base de los Indiana Pacers, sufrió una rotura durante el séptimo juego de las finales de la NBA, sumándose a una lista de atletas de élite afectados.

En todos estos episodios, el tiempo de recuperación osciló entre ocho y doce meses, dependiendo de la gravedad y del tratamiento aplicado. La preocupación por el aumento de casos y la prolongada rehabilitación han convertido a esta grave lesión en un tema de creciente interés para deportistas y población general.

¿Qué es la lesión del tendón de Aquiles?

El tendón de Aquiles, cuyo nombre proviene del héroe mitológico griego y fue adoptado en 1693 por el anatomista flamenco Philip Verheyen, es el más largo y resistente del cuerpo humano. Su función principal es conectar los músculos en el gemelo con el hueso del talón, permitiendo la flexión plantar del pie, movimiento esencial para caminar, correr y saltar.

El doctor Michael Alaia, profesor de la Universidad de Nueva York, enfatizó en su importancia: “Realmente no puedes moverte sin activar el tendón de Aquiles”. Esta parte del cuerpo puede soportar fuerzas de hasta cuatro veces el peso corporal, lo que subraya su importancia biomecánica.

A pesar de su fortaleza, el uso constante lo expone a un desgaste progresivo. La Clínica Cleveland advierte en un ensayo que este deterioro natural, acentuado con la edad, favorece su debilitamiento. Investigaciones recientes han identificado la degeneración asociada al envejecimiento como un factor clave en las roturas, ya que pierden elasticidad y se vuelven más frágiles, incrementando el riesgo de ruptura ante movimientos bruscos.

Los hombres de entre 35 y 50 años constituyen el grupo más vulnerable, de acuerdo con Alaia. Otros factores, como la obesidad, el mal acondicionamiento físico y la sobrecarga de ejercicio, también incrementan los riesgos.

Si bien, un estudio demuestra que la incidencia de la rotura del tendón de Aquiles es baja (alrededor de dos casos por cada 100 000 personas entre 2001 y 2020 en Estados Unidos), los especialistas han detectado un aumento sostenido en los últimos años, especialmente entre personas mayores de 40 años. La doctora especializada en pies, Priya Parthasarathy, ha señalado: “Estamos viendo cada vez más casos de este tipo porque cada vez más personas mayores exigen entrenamientos explosivos”.

La prevención del desgarro del tendón de Aquiles requiere una combinación de precauciones y hábitos saludables. Aunque no existe un método infalible para evitar la lesión, especialmente en el grupo de 35 a 50 años, los especialistas recomiendan estirar antes de la actividad física, prestar atención a las señales del cuerpo, descansar entre entrenamientos, mantenerse hidratado, dormir lo suficiente y evitar el consumo de tabaco.

Parthasarathy destaca la importancia de invertir en un calzado adecuado, aumentar la intensidad de los entrenamientos de forma gradual y fortalecer los músculos circundantes para reducir la carga sobre el tendón. Entre las estrategias sugeridas se incluyen el uso de una tabla de equilibrio y la práctica regular de yoga. “Cualquier cosa que puedas hacer para bajar el ritmo te reducirá el riesgo”, aconseja la experta.

El movimiento más peligroso para el tendón de Aquiles es el paso hacia atrás, frecuente en deportes como el básquet o tenis. Este gesto, que implica una presión súbita sobre la pierna que retrocede, ha sido el desencadenante de lesiones en figuras como Damian Lillard, Jayson Tatum y el mariscal de campo Aaron Rodgers. Sin embargo, otros movimientos menos espectaculares también pueden provocar un quiebre, incluso sin sentir dolor alguno.

En octubre, el danés Holger Rune debió retirarse del ATP de Hamburgo tras un fuerte dolor en la zona posterior del pie. Con ayuda del personal médico y entre lágrimas, abandonó la cancha temiendo el peor diagnóstico. El periodista portugués José Morgado reveló que el tenista le contó a su fisioterapeuta que “sintió un chasquido”, un diagnóstico casi universal.

Proceso de recuperación y rehabilitación

El diagnóstico de la rotura del tendón de Aquiles suele realizarse mediante la prueba de Thompson, en la que el paciente se acuesta boca abajo y el médico presiona el músculo de la pantorrilla. En una pierna sana, esta maniobra provoca la flexión plantar; en caso de rotura, no se produce ningún movimiento. Alaia explica que “la prueba de Thompson deja bastante claro” si existe una rotura, aunque en ocasiones se recurre a ecografías o resonancias magnéticas para confirmar el diagnóstico.

El tratamiento puede ser quirúrgico o no quirúrgico, y la elección depende de si la rotura es total o parcial y del nivel de actividad que el paciente desea recuperar. La cirugía suele recomendarse para quienes buscan volver a la competencia deportiva, ya que los tendones reparados quirúrgicamente son más fuertes, se rompen con menor frecuencia y permiten un retorno más rápido a la actividad, según un metaanálisis de 2024.

No obstante, los tratamientos no quirúrgicos también pueden ofrecer resultados satisfactorios, aunque con una recuperación más prolongada y una tasa de nueva lesión ligamentosa superior.

La rehabilitación es extensa y exige paciencia. Los pacientes no pueden conducir durante al menos un mes (más tiempo si la lesión afecta el tendón derecho) y deben pasar por un periodo de inmovilización inicial, generalmente con un yeso o una bota para caminar. Las pautas actuales sugieren que la introducción de actividad ligera con carga de peso a partir de la tercera semana puede acelerar la curación y reducir la formación de tejido cicatricial.

La fisioterapia, que comienza con estiramientos suaves y progresa hacia ejercicios de mayor exigencia, resulta fundamental para recuperar la funcionalidad. Algunos profesionales, como el doctor Chris Smith, proponen enfoques personalizados y dinámicos, adaptando la rehabilitación a las métricas de rendimiento de cada paciente. Smith señala: “El enfoque tradicional de la rehabilitación se basa en protocolos: se toman decisiones según un cronograma establecido para cada persona”.

Cada proceso de recuperación es diferente y debe ajustarse a las características individuales del paciente, por lo que adaptar la rehabilitación a las necesidades y capacidades específicas resulta esencial para lograr una recuperación óptima. 

18 diciembre 2025 | Fuente: Infobae | Tomado de | Noticia

diciembre 23, 2025 | Carlos Alberto Santamaría González | Filed under: Lesiones y traumatismos, Medicina física y rehabilitación, Ortopedia y traumatología | Etiquetas: , , |

diabetes glucómetroUna dieta mediterránea hipocalórica con actividad física reduce el riesgo de diabetes, concluye un estudio publicado hoy en Annals of Internal Medicine, que analizó durante seis años a miles de personas en toda España.

La diabetes tipo 2, una enfermedad crónica que deteriora seriamente la salud y la calidad de vida, ha aumentado notablemente su incidencia en los últimos años, en paralelo con la obesidad. Por ello, resulta esencial impulsar estrategias accesibles y sostenibles enfocadas a la prevención.

El estudio PREDIMED (PREvención con DIeta MEDiterránea), que lleva más de dos décadas activo, ya había demostrado que una dieta mediterránea suplementada con aceite de oliva virgen extra o frutos secos reducía la incidencia de diabetes en un 30 por ciento en comparación con una dieta baja en grasas. Sin embargo, esta reducción se observó con una disminución apenas perceptible del peso corporal.

A partir de ese conocimiento, el proyecto planteó una intervención sobre el estilo de vida más intensiva, con el objetivo de evaluar si pudiera aportar beneficios adicionales. Esta estrategia se basa en la pérdida de peso mediante una dieta mediterránea ligeramente hipocalórica —rica en fibra y de bajo índice glucémico— combinada con la promoción de la actividad física y apoyo conductual.

El estudio incluyó a cuatro mil 746 participantes de entre 55 y 75 años con sobrepeso u obesidad y síndrome metabólico y que no padecían enfermedades cardiovasculares ni diabetes al inicio.

Los participantes fueron asignados al azar a uno de los dos siguientes programas: uno enfocado en seguir la dieta mediterránea (sin promocionar actividad física ni perseguir una reducción calórica de la dieta), y otro conductual enfocado a conseguir una pérdida de peso mediante una dieta mediterránea reducida en calorías (con una reducción planificada de 600 kilocalorías diarias) y mayor actividad física.

La nueva estrategia redujo en un 31 % los nuevos casos de diabetes en comparación con la dieta mediterránea sin restricción calórica ni recomendaciones de ejercicio

Tras seis años de seguimiento, se observó que los participantes sin diabetes al inicio asignados al grupo de intervención intensiva (dieta mediterránea y actividad física) mostraron una mayor adhesión a la dieta mediterránea, aumentaron su actividad física, perdieron más peso, y necesitaron menos medicamentos para el control de su glucosa durante el seguimiento una vez diagnosticados de diabetes.

Además, el riesgo absoluto de desarrollar diabetes fue del 12 % (349 casos) en aquellos participantes que siguieron solo la dieta mediterránea, frente al 9,5 % (280 casos) de aquellos asignados a la intervención intensiva. Esta última estrategia redujo en un 31 % los nuevos casos de diabetes en comparación con la dieta mediterránea sin restricción calórica ni recomendaciones de ejercicio.

El equipo de investigación concluye que los alimentos y nutrientes que componen la dieta mediterránea actúan de forma sinérgica a través de diferentes mecanismos implicados en la diabetes tipo 2, como reducir la resistencia a la insulina, la inflamación y el estrés oxidativo.

Estos efectos se ven potenciados por la actividad física y la pérdida de peso. Además, al tratarse de una dieta sabrosa, sostenible y culturalmente aceptada, puede convertirse en una estrategia ideal a largo plazo para la prevención de enfermedades cardiometabólicas, añaden los autores.

28 agosto 2025 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2025. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia

agosto 29, 2025 | Carlos Alberto Santamaría González | Filed under: Diabetes mellitus, Endocrinología, Enfermedades metabólicas, Medicina física y rehabilitación, Nutrición | Etiquetas: , |

Imagen: Archivo. La organización de consumidores belga Testachats ha presentado una denuncia este lunes ante la Agencia Federal para la Seguridad de la Cadena Alimentaria contra la venta de complementos alimentarios a base de colágeno que usa como reclamo las propiedades hidratantes y contra el envejecimiento de esos productos pese a no existir estudios científicos que lo avalen.

Además, la misma organización ha advertido a los consumidores contra la compra de ese tipo de productos.

«Los complementos alimenticios a base de colágeno están ganando popularidad en las redes sociales, donde algunos influyentes intentan convencer a los consumidores de los supuestos beneficios de estos productos milagrosos», afirmó la organización en un comunicado.

Añade que, aunque «se supone que hidratan la piel, luchan contra el envejecimiento y mejoran la salud de las articulaciones», los fabricantes «no pueden aplicar tales afirmaciones» sin que existan estudios científicos sólidos en los que puedan basarse.

Según la misma organización belga, «hasta la fecha, ningún estudio ha demostrado de forma convincente» que estos productos con colágeno tengan «propiedades hidratantes o que prevenga eficazmente el envejecimiento de la piel».

Recuerda que las declaraciones de propiedades saludables como «beneficioso para las articulaciones» e «hidratante» no se pueden utilizar libremente ya que «se rigen estrictamente por la normativa europea y deben ser aprobados por la Comisión Europea».

En ese contexto, la organización señala que, «hasta la fecha, no se ha concedido tal autorización al colágeno, pero algunos fabricantes parecen prestar poca atención a estas normas y las indican en los envases de sus productos».

Por ello, Testachats ha presentado una denuncia ante la Agencia Federal para la Seguridad de la Cadena Alimentaria (AFSCA) y ha advertido a los consumidores que no compren estos suplementos «costosos y sin fundamento científico».

16 septiembre 2024|Fuente: EFE |Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2024. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.|Noticia

Imagen: Prensa Latina.Un nuevo estudio interdisciplinario en India muestra hoy los beneficios de terapias de yoga para mejorar de manera significativa la salud de pacientes con artritis reumatoide (AR).

Según la investigación, liderada por el Laboratorio de Reproducción Molecular y Genética, el yoga contribuye a controlar el estrés un desencadenante conocido de la enfermedad autoinmune crónica que causa inflamación en las articulaciones y puede afectar otros sistemas de órganos, como los pulmones, el corazón y el cerebro.

El estudio publicado en la revista Scientific Reports proporciona evidencia del potencial de la práctica de la milenaria disciplina india como terapia complementaria para los afectados por la dolencia y sus síntomas como debilidad general o sensación de malestar, dificultad para dormir, dolor de pecho cuando respiras, pérdida de apetito, entre otros.

Luego de sesiones de yoga, los pacientes experimentaron una reducción de la percepción del dolor, una mejor movilidad de las articulaciones y una disminución de la discapacidad, de acuerdo con los expertos.

A diferencia de los medicamentos, el yoga no tiene efectos secundarios y ofrece una alternativa natural y rentable para controlar enfermedades autoinmunes graves, señala la pesquisa.

El yoga resulta un arte sincronizado de movimiento, respiración y meditación, que ayuda a expandir la conciencia, mejorar el equilibrio, aumentar el intelecto, reducir la ansiedad, así como ayudar a controlar el peso y una buena salud mental, física y emocional en general.

16 julio 2024|Fuente: Prensa Latina |Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2024. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.|Noticia

Imagen: Archivo.Caminar podría ser lo más sencillo para prevenir el dolor de espalda recurrente, según un estudio publicado en Lancet, que demuestra cómo los pacientes que pasean a diario sufren menos ese problema.

Investigadores australianos descubrieron que las personas que caminaban cinco veces a la semana durante una media de 30 minutos cada día y recibían asesoramiento de un fisioterapeuta permanecían sin dolor casi el doble de tiempo que las que no recibían ningún tratamiento.

Dar pasos con regularidad también mejoró la calidad de vida de los pacientes y el tiempo que tuvieron que ausentarse del trabajo se redujo casi a la mitad. Caminar puede tener un profundo impacto en una enfermedad que afecta a ocho de cada diez personas en el Reino Unido y es la principal causa de discapacidad en todo el mundo.

Es un ejercicio sencillo, de bajo costo y muy accesible que casi todo el mundo puede practicar, independientemente de su situación geográfica, edad o estatus socioeconómico, aseguró Mark Hancock, catedrático de Fisioterapia de la australiana Universidad Macquarie.

Alrededor de 800 millones de personas en todo el mundo padecen lumbalgia, y siete de cada 10 que se recuperan de un episodio vuelven a tener reagudizaciones al cabo de un año.

En la actualidad, el tratamiento y la prevención del dolor de espalda consisten en una combinación de ejercicio, terapia y, en algunos casos, cirugía.

Los científicos hicieron un seguimiento de hasta tres años a más de 700 adultos que se habían recuperado recientemente de un episodio de lumbalgia.

Como parte de la investigación, a la mitad de ellos se les asignó aleatoriamente un programa de caminatas y sesiones educativas de un fisioterapeuta, mientras que el resto se asignó a un grupo de control al que no se proporcionó ninguna intervención específica, pero que podía buscar tratamiento si los síntomas reaparecían.

«El grupo de intervención tuvo menos episodios de dolor limitante de la actividad en comparación con el grupo de control, y un periodo medio más largo antes de sufrir una recidiva, con una mediana de 208 días frente a 112″, afirmó Hancock.

No sabemos exactamente por qué caminar es tan bueno para prevenir el dolor de espalda, pero es probable que incluya la combinación de los suaves movimientos oscilatorios, la carga y el fortalecimiento de las estructuras de la columna vertebral y los músculos, la relajación y el alivio del estrés, y la liberación de endorfinas para sentirse bien.

También sabemos que caminar conlleva muchos otros beneficios para la salud, como la salud cardiovascular, la densidad ósea, un peso saludable y una mejor salud mental, añadió.

08 julio 2024|Fuente: Prensa Latina |Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2024. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.|Noticia

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