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Si tenemos en cuenta que la Organización Mundial de la Salud (OMS) define la salud como “un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”, y que la Ley de Calidad de la Arquitectura promueve la idea de avanzar hacia territorios saludables donde esta es un bien colectivo, incentivando la creación de espacios habitacionales y urbanos y rurales saludables, sostenibles y accesibles, solo cabe entender que la salud debe ser abordada como un fenómeno integral, priorizando las necesidades de las personas y con una estrategia compuesta por múltiples factores interrelacionados.
Esta es la propuesta desde la que nace el ciclo “Habitar salud. Sumando miradas profesionales para el cuidado de las personas”. Una alianza entre el Observatorio 2030 del Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España (CSAE) y la Organización Médica Colegial (OMC), a través de la Alianza Médica por la Salud Planetaria (AMESAP), que se ha presentado, este miércoles 18 de marzo, con el apoyo de los ministerios de Vivienda y Agenda Urbana y de Sanidad, y que ofrece un espacio de reflexión sobre la relación entre la salud y la Arquitectura de la ciudadanía sumando miradas de profesionales de ambas disciplinas para obtener respuestas sobre el impacto del entorno construido en la salud física, mental y social y, con ello, elaborar propuestas que sirvan de inspiración a las Administraciones Públicas.
En un acto celebrado en La Casa de la Arquitectura, la directora general de Agenda Urbana y Arquitectura, Maite Verdú, ha destacado, en la mesa institucional con la que se ha inaugurado la jornada: “En el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana trabajamos para construir ciudades más saludables e inclusivas, con edificios de calidad que realmente mejoren la vida de las personas. Durante mucho tiempo, la salud se entendió solo desde la medicina, pero hoy sabemos que también se construye en nuestros entornos: en los espacios verdes, en el aire limpio y en los lugares de encuentro que facilitan la interacción social. La arquitectura y el urbanismo no se limitan a diseñar espacios, su objetivo principal es mejorar la vida de quienes los habitan. Cada decisión que tomamos en el diseño de nuestros edificios y ciudades es, en realidad, una inversión en bienestar, en calidad de vida y en la salud de toda la ciudadanía”.
Por su parte, la subdirectora general de Promoción, Prevención y Equidad en Salud, Estefanía García Camiño, ha señalado: “Desde la Dirección General, llevamos años trabajando con la FEMP porque sabemos que para mejorar la salud de la ciudadanía es fundamental mejorar los entornos donde las personas viven, trabajan, estudian, se relacionan… Desde el Ministerio de Sanidad, trabajamos abordando los determinantes sociales de la salud, donde por supuesto, se incluyen el medioambiente, la arquitectura, el urbanismo y la vivienda. El diseño urbano puede y debe mejorar la salud de las personas contribuyendo a la creación de entornos que promuevan estilos y condiciones de vida saludable, con espacios para el bienestar y la convivencia, como zonas verdes o caminables, con vías seguras y accesibles para todos y todas; en definitiva, un rediseño que posibilite una movilidad activa y un ambiente saludable”.
En su intervención, la presidenta del CSCAE, Marta Vall-llossera, ha resaltado: “Esta colaboración es muy significativa porque, durante mucho tiempo, médicos y arquitectos hemos hablado de salud desde perspectivas paralelas, compartiendo un mismo objetivo -el bienestar de las personas-, pero sin una estrategia conjunta. Sabemos que la vivienda y el entorno construido son determinantes fundamentales en la calidad de vida de las personas porque reduce la incidencia de enfermedades asociadas a malas condiciones habitacionales. Por lo tanto, abordar la vivienda desde la salud no es solo una cuestión social o urbanística. Es también una cuestión sanitaria y económica de primer orden”.
La vicepresidenta de la OMC, Dra. María Isabel Moya, ha subrayado que la profesión médica mantiene un compromiso firme y creciente para comprender, abordar y comunicar el impacto del cambio climático en la salud. A través de la Alianza Médica por la Salud Planetaria, «hemos unido el conocimiento científico de la profesión para promover la evidencia científica, orientar la acción colectiva e impulsar acciones que hagan frene a la crisis climática por su incuestionable impacto en la salud de pacientes y comunidades. No debemos de olvidar que el sector sanitario es uno de los grandes emisores de huella de carbono y que es necesario avanzar en modelos más sostenibles». Finalmente, Moya ha remarcado la importancia de incorporar el enfoque One Health en todas las políticas de salud para integrar de forma inseparable la salud humana, animal y ambiental frente a los retos climáticos y de salud actuales.
La mesa ha estado moderada por la directora del Observatorio 2030 del CSCAE, Mari Ángel López Amado.
Una iniciativa que une a la Medicina y la Arquitectura
Fruto del convenio suscrito en 2023 entre el Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España (CSCAE) y el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM), “Habitar salud” vincula a dos importantes colectivos profesionales, configurándose como un espacio de trabajo y reflexión que servirá para trasladar a la ciudadanía y a las instituciones la necesidad de crear espacios y ciudades más saludables como un factor de prevención y bienestar frente a los efectos del calentamiento global.
Con una duración de dieciocho meses, el ciclo consta de seis jornadas en las que se abordarán el espacio público, el entorno rural, los territorios naturales y alimentarios al servicio de la salud, la vivienda, los nuevos formatos arquitectónicos y la Arquitectura que sana (presentando el concepto de hospital resiliente).
Se celebrará una sesión al trimestre hasta mediados de 2027, contando con expertos/as reconocidos como las arquitectas Izaskun Chinchilla, autora de La ciudad de los cuidados; Paz Martín, directora de EnvejezANDO y de FÜNDC; Matxalen Acasuso, socia fundadora del colectivo reversAs, la arquitecta paisajista Silvia Párraga Sisternes o la urbanista y paisajista Rosa Pardo i Martín. También participará el presidente de la Unión de Agrupaciones de Arquitectos Urbanistas (UAAU), Manuel Herrero, y, desde el mundo académico, la catedrática y directora del Departamento de Urbanismo y Ordenación Territorial de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid (ETSAM), Ester Higueras, y la vicerrectora de Sostenibilidad de la Universidad Politécnica de Valencia, Deborah Domingo Calabuig, entre otros/as.
Entre los objetivos de esta iniciativa se encuentran clasificar y definir las diferentes estrategias relacionadas con la salud en función de la escala, la tipología arquitectónica y las diferentes maneras de habitar; entender los aspectos de la salud de las personas que son influenciados por el entorno construido y los modos de vida saludables y crear alianzas y abordajes amplios en torno a la salud con la unión de dos de las disciplinas que más repercuten en ella -Medicina y Arquitectura-, y la colaboración de otros sectores, como el de los servicios sociales.
A lo largo de estas sesiones también se presentarán casos de éxito y ejemplos para seguir en cada una de las temáticas y escalas abordadas, se sensibilizará a los/as profesionales sanitarios/as sobre el impacto del entorno construido en la salud tanto física como mental y se fomentará la prevención de las enfermedades mediante entornos y estrategias de vida saludables.
Por último, también se busca impulsar el envejecimiento activo y saludable a través de un diseño inclusivo, potenciar el enfoque Una Salud en las políticas sanitarias y reivindicar el papel de la medicina en la promoción de entornos saludables.
En la presentación del programa, el subdirector del Observatorio 2030 del CSCAE, Sergio García-Gasco, ha desgranado las temáticas que se tratarán a lo largo del ciclo, que tendrá una duración de dos años con seis sesiones repartidas por todo el país. Serán: “El espacio público saludable”, en la primera sesión, que se celebrará, en Getafe, el 28 de mayo; “Modelos equitativos para la salud y los cuidados en entornos rurales”, en septiembre, en el Valle de Ambroz (Extremadura); “Territorios naturales y alimentarios al servicio de la salud”, en noviembre, en la Huerta de Valencia; “La vivienda que habitamos: desde la prevención de la salud hasta el concepto de ‘hospital líquido”, en enero de 2027, en Donosti; “Nuevos formatos arquitectónicos sostenibles para los cuidados de larga estancia”, en marzo del próximo año, en Castilla y León, y “Arquitectura que sana: el hospital resiliente”, en mayo, en Castilla-La Mancha.
Por su parte, el gerente de AMESAP, Antonio Franco, ha resaltado: “La práctica clínica nos recuerda cada día que muchas de las causas que condicionan la salud están fuera de la consulta. Por eso, Habitar Salud tiene tanto valor: porque une el conocimiento asistencial y la mirada médica con la arquitectura y el entorno construido para impulsar soluciones más humanas, más preventivas y con mayor impacto real en la vida de las personas.”
La primera sesión del ciclo ha finalizado con un conversatorio entre la coordinadora de Relaciones Institucionales en Salud de la Unión Internacional de Arquitectos (UIA), Carla Lima Vieira, y el investigador en biomedicina y sostenibilidad y catedrático de Farmacia y Tecnología Farmacéutica de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), Gorka Orive Arroyo.
Lima Vieira ha explicado: “La salud de nuestras comunidades no depende únicamente de los sistemas sanitarios: se construye, ante todo, en las condiciones en las que vivimos. Está profundamente influida por la calidad de la vivienda, por cómo organizamos la movilidad, las infraestruturas, por el acceso a espacios públicos, por el aire que respiramos y por los entornos cotidianos donde las personas viven, se mueven y se relacionan. Si dos tercios de la población mundial vivirán en ciudades en 2050, planificar barrios saludables, accesibles y equitativos no es solo una cuestión urbana, ni únicamente una tarea de los profesionales de la arquitectura. Es una de las políticas de salud pública importantes de nuestro tiempo”.
Por su parte, desde su especialidad como farmacéutico e investigador, Gorka Orive Arroyo ha remarcado que ya no hay tabiques entre la salud humana, animal y medioambiental. “Es global”. Ha insistido en que en ella influyen nuestros estilos de vida, el código postal donde vivimos o los efectos del cambio climático. En este sentido, se ha mostrado especialmente preocupado por la contaminación atmosférica. “El aire que respiramos está ligado a muchas enfermedades, respiratorias, pero también de cáncer en personas ya predispuestas”, ha dicho, y ha advertido de enfermedades emergentes derivadas del aumento de las temperaturas, así como de otros problemas de salud relacionados con el sedentarismo, el aislamiento, la soledad, los problemas de salud mental o el estrés, “que también influye en la epigenética”. No ha olvidado, además, la realidad demográfica del país: “La población cada vez vive más años y esto apareja un mayor riesgo de enfermedades crónicas, como el alzhéimer”. Por todo ello, ha subrayado la importancia de adoptar medidas preventivas, adaptando nuestros territorios urbanos y las viviendas.
Una alianza en torno a la salud
Para materializar estos objetivos, el ciclo se nutre de la colaboración de una veintena de agentes imprescindibles en cada uno de los sectores profesionales y del ámbito institucional. Dentro de este último, participan los ministerios de Sanidad y de Vivienda y Agenda Urbana, que se relacionan con el Ministerio de Cultura, el Ministerio de Asuntos Sociales, el Ministerio de Transportes, el Ministerio de Transición Ecológica y el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, y por otro, con el sector profesional de la Arquitectura y el de la sanidad.
El sector profesional de la arquitectura implicará al CSCAE, a la Unión Internacional de los arquitectos (UIA) y al Consejo de Arquitectos de Europa (ACE/CAE). Este grupo servirá de enlace con la Fundación Arquia, en la European Climate Foundation, en la Unión de Agrupaciones de Arquitectos Urbanistas (UAAU), en la Fundación ONCE, en el sector privado alcanzando a las empresas del sector de la construcción, y en el ámbito local, con la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP).
Por su parte, el sector profesional de la sanidad estará conformado por asociaciones de afectados por enfermedades y pacientes, el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI), la Plataforma One Health, la Plataforma de Mayores y Pensionistas, la Alianza Médica contra el Cambio Climático, y las empresas del sector sanitario representando al sector privado.
Puedes consultar en este enlace el programa del ciclo.
Sobre el Observatorio 2030 del CSCAE
El Observatorio 2030 del CSCAE es la mesa con carácter de permanencia que existe dentro del sector de la construcción y la edificación. Bajo el paraguas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030 de la ONU, pero con la mirada puesta también en el cumplimiento de los compromisos marcados por la UE para 2050, agrupa a Administraciones Públicas, instituciones, asociaciones empresariales, consejos profesionales, fundaciones y tercer sector, universidades, industria y empresas.
Hasta noviembre de 2023, el Observatorio 2030 del CSCAE coordinó y consensuó el compromiso de todos los agentes implicados en el diseño, la planificación y la gestión de nuestras ciudades, pueblos y territorios para alcanzar los ODS y, en enero de 2024, constituyó una Comisión de Visión y Estrategia que ha establecido sus principales líneas de trabajo para pasar a la acción. Estas líneas son impulsar la regeneración urbana, potenciar la creación de un parque de vivienda asequible, mejorar el empleo y la formación, abordando en paralelo la industrialización y la digitalización, y analizar el impacto reputacional de la edificación.
El Observatorio 2030 del CSCAE está patrocinado por Asemas, Cosentino, CREA Madrid Nuevo Norte, Ferrovial, hna, Iberdrola, Orona, Roca y Saint-Gobain.
18 marzo 2026 | Fuente: CSCAE | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
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La Fundación Salma ha presentado este viernes la primera guía jurídica sobre derechos en salud mental de Galicia, que hace accesible y sencillo el conocimiento sobre los derechos de las personas afectadas y cómo pueden traducirse estos en los apoyos necesarios para avanzar.
En un acto en A Coruña, la Fundación Salma ha publicado, con motivo del Día Internacional de la Justicia Social, un trabajo realizado por doce personas, de manera altruista, que incluyen profesionales de la abogacía, del ámbito económica, docentes de las tres universidades gallegas y un inspector de Hacienda.
Lo hace en respuesta a un presente en que casi una tercera parte de la población mundial está afectada por problemas de salud mental, en una situación que supera el ámbito sanitario, pues no se puede resolver solo desde la medicina y es muy difícil de resolver sin apoyo.
El desconocimiento de los derechos hace que no se puedan hacer valer y, además, estos derechos pueden llevar a lograr el apoyo necesario para avanzar, para lo que plantean una guía accesible.
La entidad espera tenerla también en gallego a lo largo del mes que viene y busca fondos para poder imprimirla -actualmente está en formato digital- y poder hacer que llegue a toda Galicia para servir de ayuda.
La presidenta de la Fundación Salma, Ana González, ha detallado que se buscó, con la guía, llegar a terrenos hasta ahora no abordadas en otros trabajos anteriores relacionados con la salud mental, para que así sirva como herramienta para enfrentar la situación de cada persona con el conocimiento necesario.
El documento persigue, además, hacer fácil el acceso a la información para personas que no tienen conocimientos especializados en derecho, que muchas veces se encuentran con barreras a la hora de entender los casos que viven sus familias o las personas de su entorno.
Advierte que la capacidad que tiene la administración para responder a las necesidades habitacionales de las personas con problemas de salud mental es prácticamente nula, pues lo habitual es ingresarlas en residencias de mayores, que no responden a su situación ni tampoco a la que viven las personas usuarias de esos centros; una problemática que también se reproduce en las cárceles, que «se están llenando de personas con problemas de salud mental», a pesar de lo que dice la ley.
Doce capítulos para una atención integral
La guía cuenta con los apartados ‘Dependencia en el ámbito de la salud mental’, ‘Atención sociosanitaria y continuidad de cuidados. Alternativas habitacionales’, ‘Salud mental en el trabajo’, ‘El consentimiento informado y sus excepciones. El internamiento no voluntario. Las contenciones’, ‘Personas con problemas de salud mental autoras y víctimas de delitos’, ‘Transparencia y accesibilidad a la información en el ámbito de la salud mental’ y ‘Salud mental infanto-juvenil. Derechos de las personas menores de edad’.
El resto de capítulos son: ‘Estándares sanitarios. Cumplimiento, desviación y corrección. Estudios epidemiológicos en salud mental’, ‘Financiación de la salud mental en los presupuestos autonómicos. Garantía de los derechos sociosanitarios reconocidos en las leyes’, ‘Perspectiva de género en el abordaje y tratamiento de las enfermedades mentales’, ‘Patología dual: adicciones y otros trastornos mentales y su integración en el Sergas’ y ‘Sostenibilidad económica de la discapacidad: El patrimonio protegido y los beneficios fiscales’.
La concejala de Bienestar Social, Participación e Igualdad de A Coruña, Nereida Canosa, ha incidido durante la presentación en la importancia de la justicia social y de una atención integral, lo que se consigue con una guía que aborda «los derechos de las personas con problemas de salud mental de una forma clara y sencilla».
El inspector de Hacienda, Julio Ransés Pérez, ve un gran desconocimiento sobre las posibilidades fiscales para las personas en situación de discapacidad, por lo que espera que esta guía sea «un grano de arena» para contribuir en ese ámbito.
20 febrero 2026 | Fuente: EFE | Tomado de | Noticia
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24
El 85 % de los 1 933 médicos que acudieron al Programa de Atención Integral al Médico Enfermo (Paime) entre 2023 y 2024 presentaban trastorno mental y el 15,1 % patologías adictivas, de las que el 25,8 % era por abuso de alcohol, el 42,3 % por consumo de drogas y el 31,7 % por patología dual -dependencia del alcohol y drogas-.
Son los datos hechos públicos este jueves por la Fundación para la Protección Social de la Organización Médica Colegial (Fpsomc) en el marco del XI Congreso y II Encuentro Internacional del Paime que se celebra en Alicante, que revelan que la cifra de facultativos atendidos ha aumentado un 13 % respecto al informe 2021-2022 y supone la mayor de la serie histórica desde 2011, cuando comenzaron a realizar los estudios bienales.
Baja la adicción al alcohol, pero sube a las drogas
Las consultas por trastornos mentales se han mantenido, las de adicción al alcohol han bajado (de un 5,6 % a un 3,9 %), mientras que las realizadas por adicciones a drogas, como cocaína, cannabis y benzodiazepinas, han aumentado más del doble (del 3 % al 6,4 %). Las demandas por patología dual han disminuido del 6,5 % al 4,8 %.
Desde la puesta en marcha del Paime en 1998 se han atendido a 10 000 médicos, según ha detallado la vicepresidenta primera de la OMC y coordinadora nacional del programa, Isabel Moya, que ha destacado la «robustez y eficacia» de un recurso sanitario único en España, concebido «para garantizar la buena praxis médica y la seguridad del paciente».
Cataluña, Madrid, Andalucía y País Vasco concentran el 67 % de los casos nuevos atendidos en este periodo, y han incrementado «significativamente» en Andalucía (un 5 % más que en el anterior período), en Madrid (4,8 %) y en la Comunidad Valenciana (2,3 %), mientras que en Cataluña ha habido un descenso del 9 % y en el País Vasco del 1,7 %.
Aumentan los casos complicados con riesgo
De los 1 933 casos, 111 han requerido ingreso hospitalario y el 21 % (en 2023) y un 20,6 % (en 2024) han sido calificados de casos complicados (un 5 % más que en el estudio previo), de los cuáles un 50,6 % acarreaba riesgo para la praxis, un 39,4 % conflictos en el entorno laboral y un 10 % han cambiado de centro de trabajo.
«Los casos complicados son aquellos que no les es suficiente con una intervención estándar y requieren una gestión intensiva, prolongada y coordinada. Aumentan el riesgo para el médico, para el ejercicio profesional y para terceros», ha advertido Moya.
En este sentido, ha destacado el incremento de un 20 % de los contratos terapéuticos, que se aplican cuando «el médico es muy problemático, tiene baja adherencia al tratamiento o existe una discordancia» y requiere un seguimiento más estrecho para garantizar su recuperación y la seguridad en la práctica clínica.
En los dos últimos años analizados se han formalizado 405 nuevos contratos y actualmente 533 profesionales mantienen un contrato terapéutico activo, la cifra más alta desde la puesta en marcha del programa en 1998.
Moya ha remarcado también que de los facultativos que precisaron ingreso hospitalario, el 71,6 % recibió el alta y se reincorporó a su puesto de trabajo «sin ningún peligro ni para él ni para los ciudadanos». El 28,4 % fue una alta administrativa con diversas opciones (jubilación, inhabilitación, cambio de domicilio…).
La mayoría de médicos llega al Paime por iniciativa propia
Del total de médicos atendidos, el 68 % estaba trabajando al inicio del programa, el 28,6 % se encontraba de baja laboral, el 2 % estaba en paro y el 0,6 % tenía inhabilitación profesional temporal.
Los datos revelan que la gran mayoría de los profesionales llegan al programa de forma voluntaria: un 67 % espontáneamente y casi un 32 % de forma voluntaria pero inducida, bien por otros colegas (29 %) bien por los propios psiquiatras (21 %).
Por edad, el mayor número de casos se encuentra en la franja de 31 a 40 (26,6 %), aunque preocupa el aumento entre los más jóvenes, menores de 30 años, que ya suponen el 17,3 %.
Y por sexo, es mayor el porcentaje de médicas afectadas por problemas de salud mental y/o adicciones. El 67 % de ellas pide ayuda en el programa Paime, frente al 33 % de profesionales varones, tendencia ascendente en los últimos años.
Respecto a la nacionalidad, el 83 % de los médicos son españoles y entre el 15 % de extranjeros, los que más acceden al programa son latinoamericanos, en concreto venezolanos (4,2 %) y colombianos (2,9 %).
Los médicos de familia y sobre todo en ciudades
El médico que más frecuentemente acude a este programa es el médico de familia (teniendo en cuenta que es una de las especialidades mayoritarias), aunque también hay una alta incidencia en pediatría, psiquiatría, anestesiología y reanimación y medicina interna.
En cuanto al desempeño laboral, la mayoría de los médicos que pidieron ayuda trabajan en el ámbito urbano (88 %) y en el sistema público de salud (83 %), mientras que el 10 % lo hace en la sanidad privada y el 7 % en ambos.
El coste anual del Paime es de más de 2,5 millones de euros, ha añadido Moya, que ha afirmado que «invertir en salud mental del médico es ahorrar costes al sistema y proteger al paciente».
19 febrero 2026 | Fuente: EFE | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
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18
El papa León XIV lamentó hoy los enormes gastos en guerras, dirigidas contra la vida, mientras se necesitan cada vez más recursos para la salud. En una audiencia concedida este lunes a los participantes en la Asamblea Plenaria de la Academia Pontificia para la Vida, el sumo pontífice destacó la relevancia y significado del tema elegido para ese evento: “Salud para todos, sostenibilidad y equidad”, reporta en un comunicado la oficina de prensa de la Santa Sede.
“En un mundo desgarrado por conflictos, que absorben enormes recursos económicos, tecnológicos y organizativos para producir armas y otros dispositivos bélicos, es más importante que nunca dedicar tiempo, energía y experiencia a proteger la vida y la salud”, expresó León XIV en ese encuentro, efectuado en el Palacio Apostólico del Vaticano.
“Las guerras, que involucran estructuras civiles, incluidos los hospitales, constituyen el ataque más absurdo que el hombre mismo dirige contra la vida y la salud pública”, significó el líder de la Iglesia católica.
“Dado el alcance global del problema, reitero la necesidad de encontrar maneras eficaces de fortalecer las relaciones internacionales y multilaterales, para que puedan recuperar la fuerza necesaria para desempeñar ese papel de encuentro y mediación necesario para prevenir conflictos”, manifestó.
El Santo Padre reafirmó su demanda expresada el pasado 9 de enero, durante su discurso en la audiencia con los miembros del Cuerpo Diplomático acreditado ante la Santa Sede, de que “nadie caiga en la tentación de dominar al otro con la lógica de la fuerza, ya sea verbal, física o militar”.
Enfatizó además que “la salud, como afirmó el papa Francisco, no es un bien de consumo, sino un derecho universal, y por lo tanto, el acceso a la atención sanitaria no puede ser un privilegio”.
Luego de la pandemia de la covid-19, “quedó claro cómo la reciprocidad e interdependencia son la base de nuestra salud y de la vida misma”, aseveró, y consideró que “este horizonte también se aplica a la cooperación y coordinación que llevan a cabo las organizaciones supranacionales” comprometidas con su protección y promoción.
“Estudiar esta interdependencia requiere un diálogo entre diferentes disciplinas: medicina, política, ética, gestión y otras; como un mosaico, cuyo éxito depende tanto de la elección de las piezas como de su combinación” resaltó el Obispo de Roma.
“A pesar de las declaraciones y proclamaciones, en realidad, no todas las vidas son igualmente respetadas, y la salud no se protege ni se promueve para todos de la misma manera”, lamentó.
“De hecho, en lo que respecta a los sistemas de salud y la salud pública, se trata de comprender los fenómenos, por un lado, e identificar las acciones políticas, sociales y tecnológicas que afectan a la familia, el trabajo, el medio ambiente y la sociedad en su conjunto, por otro”, agregó el papa León XIV en su intervención.
16 febrero 2026 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
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16
Autoridades sanitarias de Ecuador descartaron hoy que el país atraviese una epidemia de tuberculosis pese a los 9 142 casos registrados en 2025 y las más de 600 muertes por la enfermedad en las cárceles.
El subsecretario de Vigilancia, Prevención y Control de la Salud, Andrés Carrazco, declaró este viernes en rueda de prensa que hubo 2 649 casos y 609 fallecidos en los centros penitenciarios, donde la transmisión puede multiplicarse debido al hacinamiento y espacios cerrados.
“Cuando nosotros tengamos evidencia de hablar de una epidemia, lo vamos a transparentar porque los datos que los medios de comunicación están presentando son los mismos que el Ministerio de Salud está posicionando”, dijo Carrazco.
El funcionario sostuvo que una declaratoria de epidemia debe basarse en análisis técnicos, como la revisión de canales endémicos y la incidencia por cada 100 000 habitantes, y no únicamente en el aumento de casos.
Según el Ministerio, Ecuador registra actualmente 52 casos por cada 100 000 habitantes y la meta es reducir la incidencia por debajo de 50 para descender a una categoría de mayor control de la enfermedad.
El funcionario señaló que en 2025 se realizaron 114 480 pruebas moleculares, cifra que duplica o triplica los registros de años anteriores, y atribuyó parte del incremento a la unificación de dos sistemas de información que antes generaban datos incompletos.
Indicó que las provincias de Guayas, El Oro, Los Ríos, Santa Elena y Napo concentran cerca de tres de cada cuatro contagios registrados en el país.
El Ministerio aseguró que destinó alrededor de cuatro millones de dólares a tratamientos, insumos y equipamiento, y que existe disponibilidad nacional de medicamentos antituberculosos de primera y segunda línea, así como 500 000 dosis de la vacuna BCG.
13 febrero 2026 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
feb
13
La pérdida y desperdicio de alimentos (PDA) eleva el riesgo de propagación de resistencia a antimicrobianos (RAM), señalan hoy expertos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
Un informe realizado por un equipo de especialistas de la FAO liderado por Junxia Song, jefa de la Subdivisión de Salud y Control de Enfermedades, alerta sobre este grave problema, que entraña un riesgo significativo para la sanidad humana, destaca una nota publicada por la oficina de prensa de ese organismo internacional.
La PDA, en particular el descarte en vertederos o basureros a cielo abierto, puede ser un reservorio e incluso un acelerador de la RAM, mientras que algunos procesos, como el compostaje, si se realizan correctamente, pueden reducir los genes de resistencia a los antimicrobianos, señala el análisis.
El desperdicio de alimentos es un buen sustrato para el crecimiento bacteriano y podría fomentar la supervivencia de microbios y genes resistentes a los antimicrobianos existentes, enfatizan los autores.
El documento titulado “Riesgo de propagación de la resistencia a los antimicrobianos a través de la pérdida y el desperdicio de alimentos”, llama la atención sobre la importancia del adecuado compostaje, término que se refiere a una práctica respetuosa con el medio ambiente que emplea la PDA para producir fertilizantes orgánicos.
Se trata de un proceso biológico controlado, principalmente aeróbico, que descompone residuos orgánicos mediante bacterias, hongos y otros organismos, transformándolos en un abono natural rico en nutrientes.
“Vincular la pérdida y el desperdicio de alimentos con la RAM es oportuno y estratégico”, afirmó Junxia, quien subrayó la necesidad de una acción coordinada para reducir la PDA y fortalecer los esfuerzos mundiales para contener la resistencia antimicrobiana, la cual se asocia con millones de muertes humanas cada año.
El sector agrícola contribuye de forma conocida a la RAM, ya que la producción animal representa casi tres cuartas partes de las ventas mundiales de antibióticos, y se han encontrado residuos de medicamentos y genes de resistencia en alimentos, en las etapas de venta al por menor y consumo.
Este problema se observa especialmente en productos cárnicos, pero también en alimentos vegetales como zanahorias, lechugas y tomates, precisa el documento.
Por esta razón, añade el texto, “la FAO lleva mucho tiempo participando activamente en el esfuerzo mundial por mitigar estos riesgos, incluyendo la reducción del uso de medicamentos a lo largo de la cadena alimentaria”.
Thanawat Tiensin, subdirector General y Veterinario Jefe de la FAO, declaró al respecto que “los alimentos son asunto de todos, y salvaguardar su inocuidad es una responsabilidad compartida”.
En tal sentido, “reducir la propagación de la RAM a través de la PDA exige una acción coordinada en todos los sectores”, agregó Tiensin.
12 febrero 2026 | Fuente: Prensa Latina | Tomado del sitio web | Noticia
