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Uruguay prohibirá el uso de amalgamas dentales durante los procedimientos odontológicos, lo cual se oficializará próximamente por el Ministerio de Salud Publica (MSP), trascendió hoy.
La titular del MSP Cristina Lustemberg así lo adelantó y explicó que la decisión está motivada por los riesgos que presenta el mercurio, contenido en las amalgamas, para la salud humana y para el medio ambiente.
Lustemberg intervino en un taller regional sobre la reducción progresiva del uso de las amalgamas dentales a cargo de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Según la ministra, la decisión abarca al ámbito público y privado, y el MSP espera poder firmar la ordenanza la semana que viene para que la determinación quede firme.
Las amalgamas dentales, cuya eliminación es un objetivo de varios países en el mundo, se usan para restaurar dientes dañados por caries. Son una mezcla de metales que se colocan en la pieza dental para rellenar cavidades y devolver forma y función.
05 marzo 2026 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
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Investigaciones realizadas por científicos chinos mostraron que los microplásticos y nanoplásticos podrían estar alterando algunos de los procesos cerebrales asociados con la enfermedad de Parkinson.
Aunque se conoce que este mal está asociado con una amplia gama de factores de riesgo, el aumento en el número de personas diagnosticadas en los últimos 25 años podría deberse, al menos en parte, al incremento de los contaminantes en el medio ambiente.
Un equipo de la Universidad Médica de Gannan y la Universidad Médica de Guangzhou, en China, consultó más de 100 estudios previos, incluyendo análisis con animales, experimentos de laboratorio y modelos computacionales, para construir un argumento convincente que vincula los plásticos con el Parkinson.
«Con la intensificación de la contaminación plástica global, las posibles amenazas que representan los microplásticos y nanoplásticos para la salud humana se han convertido en una preocupación importante», afirmaron los científicos en un artículo publicado en la revista Parkinson’s Disease.
Añadieron que estos elementos entran al organismo por ingestión, inhalación y contacto con la piel, acumulándose posteriormente en múltiples órganos, en particular el cerebro.
Los microplásticos se definen como fragmentos menores de cinco milímetros, mientras que los nanoplásticos son menores de un micrómetro (una milésima de milímetro).
Entran al medio ambiente de diversas maneras, incluyendo la disgregación de residuos plásticos y la liberación del agua utilizada para lavar ropa sintética.
El análisis precisó que ingerimos plásticos a través de alimentos y bebidas, los respiramos a través del aire e incluso los absorbemos a través de la piel.
Desde allí, fragmentos microscópicos de plástico llegan a nuestro cerebro cruzando la barrera hematoencefálica o penetrando en las células nerviosas que recubren nuestra cavidad nasal.
Para especular sobre las posibles acciones del plástico en el cerebro, los investigadores citaron estudios que muestran que los microplásticos y nanoplásticos fomentan la formación de grumos tóxicos de la proteína alfa-sinucleína, típicos de los cerebros con Parkinson.
También presentaron evidencia de que los fragmentos de plástico pueden provocar neuroinflamación, interrumpir la comunicación entre el cerebro y el intestino, y transportar metales dañinos al cerebro, un proceso conocido como ferroptosis.
Cada vez más, las investigaciones vinculan estos contaminantes con problemas de fertilidad, cardiovasculares, resistencia a los antimicrobianos y otros.
05 marzo 2026 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
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Compuestos que entran al organismo humano a través de los alimentos, el agua y otras fuentes pueden ser nocivos para el intestino, según un estudio publicado hoy en la revista Nature Microbiology.
Un equipo de científicos británicos analizó más de 1 000 sustancias químicas en bacterias intestinales y descubrieron 168 con efectos potencialmente dañinos.
Analizaron 1 076 contaminantes químicos en 22 especies de bacterias intestinales en el laboratorio.
Pesticidas, herbicidas e insecticidas utilizados en la agricultura fueron identificados entre los compuestos tóxicos para las bacterias intestinales, además de productos industriales empleados en plásticos.
Se trata de cantidad de productos químicos habituales que pueden resultar tóxicos para las bacterias intestinales y por consiguiente afectar la salud humana.
Estos pueden impedir el crecimiento de bacterias intestinales sanas, causando un desequilibrio del microbioma intestinal.
De acuerdo con el estudio, los resultados sugieren que la actividad antibacteriana de los contaminantes químicos debería considerarse en futuras investigaciones sobre el microbioma y la aparición de resistencia a los antimicrobianos, así como en evaluaciones toxicológicas.
26 noviembre 2025 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de | Noticia
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Un trabajo liderado por investigadores el Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA-CSIC) en colaboración con el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), centro impulsado por la Fundación La Caixa, ha evaluado los contaminantes químicos acumulados en la sangre y la placenta de mujeres embarazadas. Read more
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Un estudio dirigido por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), centro impulsado por la Fundación Bancaria”la Caixa”, y el Imperial College London revela asociaciones reproducibles entre la exposición a múltiples contaminantes químicos y cambios en procesos metabólicos durante el embarazo. Read more
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Un trabajo liderado por investigadores, el Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA-CSIC) en colaboración con el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), centro impulsado por la Fundación La Caixa, ha evaluado los contaminantes químicos acumulados en la sangre y la placenta de mujeres embarazadas. Read more
