jun
7
Un estudio basado en neuroimágenes de cientos de adolescentes indicó que los jóvenes diagnosticados hoy con adicción a Internet, poseen alteraciones en regiones del cerebro para controlar la atención y la memoria de trabajo.
La indagación, publicada en la revista PLOS Mental Health, analizó 12 estudios de neuroimagen de adolescentes de 10 a 19 años entre 2013 y 2022.
Además, los participantes diagnosticados clínicamente con adicción a Internet participaron en actividades regidas por la red de funciones ejecutivas del cerebro como comportamientos que requieren atención, planificación, toma de decisiones y control de impulsos.
Expertos señalaron que esas regiones del cerebro mostraron una alteración sustancial en su capacidad para trabajar juntas, en comparación con aquellos en sus pares sin adicción a Internet.
El profesor asociado de ciencias de la computación en la Facultad de Ciencias de la Computación Khoury de la Universidad Northeastern en Boston, Caglar Yildirim, explicó que los patrones de conectividad funcional en los cerebros de los participantes, de hecho, coinciden con los observados en personas con adicciones a sustancias.
«Los mecanismos subyacentes a la adicción a Internet se parecen más a un patrón emergente que a una imagen terminada. Todavía se está entendiendo mucha causalidad entre lo que sucede en el cerebro y lo que se muestra a través del comportamiento. A partir de ahora, la observación mediante biomarcadores, como la conectividad funcional, ayuda a cerrar esa brecha», indicó por su parte el autor principal del estudio Max Chang.
Explicó, además, que al igual que los trastornos por sustancias y el juego, la adicción a Internet reconfigura el cerebro, lo que hace que sea más difícil resistir los estímulos relacionados con estar conectado a la red.
«Sin embargo, a diferencia del juego o el consumo de sustancias, Internet es una parte importante de nuestras vidas. Equilibrar la utilidad y los peligros de Internet es un campo muy crucial en el futuro del desarrollo de los adolescentes», añadió.
La Asociación Estadounidense de Psiquiatría (APA, por sus siglas en inglés) incluyó a la adicción a las tecnologías como tema en su iniciativa presidencial para 2023 a 2024.
05 junio 2024|Fuente: Prensa Latina |Tomado de |Noticia
jun
5
Investigadores estadounidenses identificaron un trastorno del desarrollo neurológico causado por mutaciones en un solo gen, anomalía que afecta a decenas de miles de personas en todo el mundo, publica hoy una revista especializada.
El nuevo estudio vincula los cambios genéticos en un gen no codificante llamado RNU4-2 con trastornos del desarrollo neurológico, lo que mejorará los servicios de diagnóstico clínico, resalta el artículo difundido en Nature Medicine.
Conocer las huellas genéticas de los trastornos del desarrollo neurológico supone un gran paso para su abordaje terapéutico y preventivo, destacan los autores, de la Escuela de Medicina Icahn del Mont Sinai, en Nueva York, Estados Unidos.
Se trata de una serie de mutaciones raras del gen RNU4-2 que pueden ser un factor que contribuya a una mayor proporción de casos de discapacidad intelectual diagnosticados clínicamente que cualquier otro gen no relacionado con el sexo identificado hasta ahora.
Los científicos en su estudio realizaron un análisis de asociación genética que emplea datos de secuenciación del genoma completo de 77 539 participantes inscritos en el Proyecto 100 000 Genomas, una gran base de datos genética creada para ayudar a los investigadores a identificar mutaciones responsables de enfermedades con causas desconocidas.
El descubrimiento es significativo porque hallan que una de las causas genéticas más comunes de tales trastornos está en un solo gen, explican los investigadores.
Este desorden pasa a ocupar el segundo lugar después del síndrome de Rett entre los pacientes secuenciados por el Servicio de Medicina Genómica del Reino Unido. Destacan que estas mutaciones suelen ser espontáneas y no hereditarias, lo que da información importante sobre la naturaleza de la enfermedad, subrayan.
03 junio 2024|Fuente: Prensa Latina |Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2023. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.|Noticia
may
30
Las personas que consumen más alimentos ultraprocesados, como refrescos, papas fritas y galletas, pueden tener mayor riesgo de padecer problemas cognitivos y de sufrir un derrame cerebral, publicó la revista Neurology.
Investigadores del Hospital General de Massachusetts, Estados Unidos, observaron a 30 239 personas de 45 años o más que se identificaron como blancas o negras, a quienes se dio seguimiento por 11 años.
Del total de participantes, los especialistas examinaron a 14 175 personas por deterioro cognitivo y a 20 243 por accidente cerebrovascular, todos sin antecedentes de estas enfermedades.
Al finalizar el estudio, a 768 personas se les diagnosticó deterioro cognitivo y 1 108 sufrieron ictus.
En el grupo cognitivo, las personas que desarrollaron problemas consumieron el 25,8 por ciento de su dieta en alimentos ultraprocesados.
Después de ajustar por edad, sexo, presión arterial alta y otros factores que podrían afectar el riesgo de demencia, los investigadores encontraron que un aumento del 10 % en la cantidad de alimentos ultraprocesados consumidos se asociaba con un riesgo 16 % mayor de deterioro cognitivo.
También descubrieron que comer más alimentos sin procesar o mínimamente procesados estaba relacionado con un 12 % menos de riesgo de deterioro cognitivo.
En el grupo de accidente cerebrovascular, las personas que sufrieron uno durante el estudio consumieron el 25,4 % de su dieta en alimentos ultraprocesados.
Así los expertos encontraron que una mayor ingesta de alimentos ultraprocesados se relacionó con un aumento del 8 % en el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular, mientras que una mayor ingesta de alimentos no procesados, o mínimamente procesados, se relacionó con una disminución del 9 % del riesgo de sufrir ictus.
Los autores concluyeron que los resultados confirman que un mayor consumo de alimentos ultraprocesados se asociaba con un riesgo más elevado de accidente cerebrovascular y deterioro cognitivo, y que la asociación entre estos alimentos y el accidente cerebrovascular fue mayor entre los participantes de raza negra.
28 mayo 2024|Fuente: Prensa Latina |Tomado de |Noticia
may
25
Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Aarhus, Dinamarca, concluyó que el ejercicio físico debería ser un factor importante en el tratamiento de los pacientes con Parkinson. Esto aparece en un comentario de hoy en la revista Neurología que se refiere a un artículo de investigación publicado en febrero de este año en Journal of Neurology, Neurosurgery & Psychiatry.
Basándose en las pruebas actuales, los expertos proponen un cambio de paradigma: el ejercicio debería prescribirse como medicina para las personas con Parkinson en fase inicial junto con el tratamiento médico convencional.
Para ello parten de la base de que el ejercicio puede ayudar a prevenir el desarrollo de la enfermedad, retrasar potencialmente su progresión y ser un tratamiento eficaz para varios de los síntomas más pronunciados.
El estudio recordó que la enfermedad de Parkinson es un trastorno neurológico incurable y progresivo que conlleva consecuencias deletéreas motoras y no motoras.
En este contexto, señaló que actualmente ningún agente farmacológico puede prevenir su evolución o progresión, mientras que los tratamientos sintomáticos farmacológicos tienen efectos limitados en ciertos dominios y causan efectos secundarios.
Por lo tanto, destacó que es fundamental identificar intervenciones que prevengan, ralenticen, detengan o mitiguen la enfermedad.
En ese sentido, los autores apuntaron que el ejercicio es seguro y representa una piedra angular en la rehabilitación de la enfermedad de Parkinson, y que puede tener beneficios aún más fundamentales que podrían cambiar la práctica clínica.
En esta línea, los investigadores afirmaron que la base de conocimientos existente apoya el ejercicio como un factor protector del estilo de vida que previene la enfermedad, supone una terapia potencial modificadora del padecimiento, y se muestra como un tratamiento sintomático eficaz.
24 mayo 2024|Fuente: Prensa Latina |Tomado de |Noticia
may
24
Investigadores de la University College de Londres mostraron que es probable que el cambio climático y los fenómenos meteorológicos adversos afecten negativamente la salud de las personas con enfermedades cerebrales, publicó The Lancet Neurology.
El estudio enfatizó la urgente necesidad de comprender el impacto del cambio climático en las personas con afecciones neurológicas para preservar su salud y evitar que empeoren las desigualdades.
Luego de revisar 332 artículos publicados en todo el mundo entre 1968 y 2023, los expertos concluyeron que esperan que la escala de los efectos potenciales del cambio climático en las enfermedades neurológicas sea sustancial.
Consideraron 19 afecciones diferentes del sistema nervioso, elegidas sobre la base del estudio Global Burden of Disease 2016 incluidos accidentes cerebrovasculares, migrañas, Alzheimer, meningitis, epilepsia y esclerosis múltiple.
También analizaron el impacto del cambio climático en varios trastornos psiquiátricos graves como la ansiedad, la depresión y la esquizofrenia, considerando que existe evidencia clara de un impacto del clima en algunas afecciones cerebrales, especialmente los accidentes cerebrovasculares y las infecciones del sistema nervioso.
En este contexto, descubrieron que había un aumento en las admisiones, la discapacidad o la mortalidad como resultado de un accidente cerebrovascular en temperaturas ambiente más altas o en olas de calor.
Arribaron a la conclusión de que todo el concepto de ansiedad climática es una influencia adicional, potencialmente importante.
En esa línea añadieron que muchas afecciones cerebrales están asociadas con un mayor riesgo de trastornos psiquiátricos, incluida la ansiedad, multimorbilidades que pueden complicar aún más el impacto del cambio climático y las adaptaciones necesarias para preservar la salud.
22 mayo 2024|Fuente: Prensa Latina |Tomado de |Noticia
may
7
Un simple análisis de sangre podría permitir a los médicos determinar si una persona puede tener un mayor riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular o deterioro cognitivo, trascendió hoy.
Publicado en la revista Stroke y a cargo de expertos de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) en Estados Unidos, la indagación refiere que medir las concentraciones de una red de moléculas inflamatorias en la sangre podría permitir a los médicos calcular una puntuación de riesgo de susceptibilidad a la enfermedad de los pequeños vasos cerebrales.
«Al calcular las concentraciones de esta red de moléculas inflamatorias en la sangre de pacientes que no han tenido un evento cerebrovascular, los doctores pueden evaluar cuantitativamente el riesgo de una persona de sufrir enfermedad cerebral de vasos pequeños y futuro accidente cerebrovascular», detallaron los científicos.
Las conclusiones fueron posibles gracias a que los estudiosos se centraron en una red biológicamente conectada de moléculas inflamatorias conocida como red de interleucina-18 o IL-18, que incluye proteínas y moléculas de señalización utilizadas para combatir diversas infecciones.
Sin embargo, advirtieron, «la concentración de estas moléculas individuales puede fluctuar en respuesta a otras dolencias como la gripe o trastornos autoinmunes, lo que las convierte en predictores poco fiables del riesgo de accidente cerebrovascular a nivel individual».
Dijeron también que su investigación no puede determinar aún si es posible modificar o reducir la puntuación de riesgo de una persona o prevenir un derrame cerebral incluso antes de que ocurra.
06 mayo 2024|Fuente: Prensa Latina |Tomado de |Noticia
