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La demencia avanza de manera silenciosa y transforma la vida de millones de familias en todo el mundo. Más allá de las cifras, el pronóstico inquieta: especialistas proyectan que los casos anuales podrían duplicarse para 2060, poniendo a prueba no solo al sistema de salud, sino también a la capacidad de adaptación de la sociedad.
En este escenario, emergen estrategias simples y cotidianas como la escritura a mano, que según nuevas investigaciones, podrían convertirse en una herramienta poderosa para proteger la memoria y la autonomía personal frente al avance de la enfermedad.
Proyecciones y diferencias de género
En Estados Unidos el número de nuevos diagnósticos podría pasar de 514 000 en 2020 a un millón en 2060, impulsado principalmente por el envejecimiento progresivo de la población. Goodhouse Keeping destaca que la incidencia resulta mayor en mujeres, con un 48 % de probabilidad a lo largo de la vida, frente al 35 % en hombres.
Si bien factores como la longevidad y la genética —en particular la presencia del gen APOE4— influyen en el riesgo de padecer demencia, los especialistas señalan que el estilo de vida y la adopción de hábitos preventivos pueden marcar una diferencia significativa.
La experta Heather Sandison, ND, indica que incorporar medidas positivas para la salud cerebral es posible en cualquier etapa de la vida, sobre todo después de convivir con la enfermedad en el entorno familiar.
Escritura manual y salud cerebral
Estudios recientes publicados en Frontiers in Psychology y The Journals of Gerontology, citados por Goodhouse Keeping, subrayan que la escritura manual activa áreas clave del cerebro, como la corteza visual y la corteza motora, y fortalece la motricidad fina y la coordinación ojo-mano.
La profesora Audrey van der Meer, de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología, explica: “Estas ondas cerebrales, precisamente en esas partes del cerebro, son beneficiosas para el aprendizaje y la memoria”, señaló al citado medio.
Mantener el hábito de escribir un diario puede reducir en más del 50% la probabilidad de desarrollar demencia por cualquier causa, mientras que emplear un lenguaje complejo al redactar puede disminuir en 25% el riesgo de Alzheimer.
Estas prácticas estimulan el cerebro, promueven la precisión y la atención y refuerzan la llamada “reserva cognitiva”, una protección natural frente al deterioro neurodegenerativo.
Las recomendaciones de prevención no se limitan a la escritura. Entre las medidas sugeridas por Goodhouse Keeping aparecen el ejercicio regular, el control del peso, un entorno social activo y una dieta rica en omega-3 y arándanos.
La doctora Jessica ZK Caldwell, de la Clínica Cleveland, advierte que, aunque existen medicamentos de inmunoterapia aprobados para fases iniciales del Alzheimer, estos tratamientos son costosos, requieren infusiones periódicas y no garantizan la recuperación de la memoria. “Estos nuevos tratamientos son innovadores, ya que pueden eliminar del cerebro algunas de las proteínas relacionadas con la enfermedad, pero no constituyen una cura”, afirmó la especialista al citado medio.
La clave de la prevención y la autonomía
De acuerdo con las expertas consultadas, casi la mitad de los casos de demencia podrían retrasarse o prevenirse mediante cambios en la conducta. Acciones diarias que favorecen la autonomía cognitiva y reducen la dependencia de la tecnología se consideran una apuesta efectiva para evitar la progresión de la enfermedad.
Anticiparse a la aparición de síntomas resulta fundamental. Para muchas familias, la planificación anticipada y el diálogo abierto sobre el posible curso de la enfermedad ofrecen herramientas para afrontar tanto los desafíos prácticos como emocionales que implica la demencia.
En quienes conviven con el riesgo o la experiencia directa de la enfermedad, la escritura a mano trasciende la prevención y se convierte en una forma de reconectar con la identidad y los recuerdos, dejando huellas tangibles para el futuro.
20 enero 2026 | Fuente: Infobae | Tomado de | Noticia
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Practicar y disfrutar de la danza, la música, las artes visuales y otras manifestaciones artísticas ralentiza el envejecimiento del cerebro, según confirma un nuevo estudio internacional publicado en Nature Communications.
La investigación incluyó más de 1 000 participantes y reveló que este efecto de ejercitar la creatividad, desde bailar hasta incursionar en un videojuego estratégico, ofrece este resultado sin importar la edad de la persona.
Los científicos comprobaron que todas las disciplinas creativas se asociaron a un envejecimiento cerebral más lento, y mientras más grande sea la experiencia, mejores son los resultados para un cerebro más joven y cuidado.
El equipo investigativo es liderado por Agustín Ibáñez, del Latin American Brain Health Institute, analizó a 1 467 personas de distintos países mediante modelos computacionales capaces de estimar si un cerebro envejece más rápido o más lento que su edad real, reseñó el portal Gizmodo.
02 diciembre 2025 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de | Noticia
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Neurocientíficos de la Universidad de Cambridge identificaron cinco «épocas principales» de la estructura cerebral a lo largo de la vida humana, cuando el cerebro se reconfigura a medida que crecemos, maduramos y, finalmente, decaemos. Los expertos compararon los cerebros de 3 802 personas de entre cero y 90 años utilizando conjuntos de datos de resonancia magnética de difusión, que mapean las conexiones neuronales al rastrear cómo se mueven las moléculas de agua a través del tejido cerebral.
En un estudio publicado en Nature Communications, los científicos afirman haber detectado cinco amplias fases de la estructura cerebral en la vida humana promedio, divididas en cuatro «puntos de inflexión» cruciales entre el nacimiento y la muerte, cuando nuestro cerebro se reconfigura.
Detallaron que la «topología» cerebral infantil se extiende desde el nacimiento hasta un punto de inflexión a los nueve años, cuando pasa a la adolescencia, una etapa que dura hasta los 32 años, en promedio.
Al principio de la treintena, el cableado neuronal del cerebro cambia a la fase adulta; esta es la era más larga, con una duración de más de tres décadas.
Un tercer punto de inflexión, alrededor de los 66 años, marca el inicio de una fase de «envejecimiento temprano» de la arquitectura cerebral.
Finalmente, el cerebro de «envejecimiento tardío» se forma alrededor de los 83 años.
Estas etapas proporcionan un contexto importante sobre las áreas en las que nuestros cerebros podrían ser mejores o más vulnerables en las diferentes etapas de nuestra vida, apuntaron los especialistas.
Podría ayudarnos a comprender por qué algunos cerebros se desarrollan de manera diferente en momentos clave de la vida, ya sean dificultades de aprendizaje en la infancia o demencia en la vejez.
Muchas afecciones del neurodesarrollo, la salud mental y las neurológicas están relacionadas con la forma en que está conectado el cerebro; de hecho, las diferencias en el cableado cerebral predicen dificultades con la atención, el lenguaje, la memoria y una amplia gama de comportamientos diferentes.
Comprender que el recorrido estructural del cerebro no es una cuestión de progresión constante, sino más bien uno de varios puntos de inflexión importantes, nos ayudará a identificar cuándo y cómo su cableado es vulnerable a las alteraciones, afirmaron los expertos.
24 noviembre 2025 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de | Noticia
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Un análisis del Instituto Nacional de Estadísticas (Istat), publicado en el sitio digital del diario La Stampa, apunta que la actual cifra de personas con más de cien años residentes en este país representa un incremento del 130% respecto a las poco más de 10 000 que se contabilizaban en 2009.
De acuerdo con los últimos datos, 724 personas mayores han cumplido al menos 105 años, y se consideran en el grupo de semisupercentenarios, con un aumento de casi el 10% con respecto a las 654 del año anterior, y casi todas son mujeres, con 90,7 puntos porcentuales del total.
En cuanto a los supercentenarios, que superan los 110 años, 18 de los 19 existentes en el país son mujeres y la más longeva, residente en la sureña región de Campania, cumplirá 115 años el próximo 20 de noviembre.
La región del país con mayor tasa de longevidad es Molise, con 61 centenarios por cada 100 000 habitantes, seguida de Liguria, Friuli-Venecia Julia y Toscana con 59,4; 55,4 y 49,1 personas con más de cien años por tal cantidad de residentes.
Como dato significativo, el estudio del Istat muestra que existe un punto en el que la curva de mortalidad deja de ascender, pues a partir de los 115 años la probabilidad de muerte es del 48%, y se mantiene por debajo de los 60 puntos porcentuales hasta el 112 cumpleaños.
Solo a los 115 años alcanza su punto máximo, del 67%, por lo que los expertos hablan de una meseta de mortalidad, zona estable donde el riesgo ya no aumenta, y consideran que quienes entran en ese rango superan un filtro biológico selectivo, combinación de genética, entorno, suerte y resiliencia individual, que los protege.
Otro dato interesante es que el 91% de los supercentenarios aún viven con sus familias, en sus propios hogares o en el de un hijo, lo que les ayuda psicológicamente, al contar con el apoyo de una atención más personalizada y esmerada, con las mismas costumbres, como última línea de defensa para la supervivencia.
Sin embargo, el hecho de que tan elevado por ciento de supercentenarios aún vivan en casas suele deberse también a la necesidad, pues en Italia aún existe carencia de instalaciones necesarias, alternativas, apoyo financiero y una visión pública del envejecimiento, agrega la fuente.
09 noviembre 2025 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de | Noticia
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La exposición repetida a olas de calor no solo aumenta la mortalidad a corto plazo, también acelera el envejecimiento biológico, concluye un estudio de 2008 a 2022 con casi 25 mil personas, publicado hoy en Nature Climate Change.
La investigación advierte que sus efectos pueden acumularse y acompañarnos toda la vida, y los más afectados son los trabajadores manuales y las personas que viven en zonas rurales.
Según cifras oficiales, en 35 países europeos, murieron más de 61 mil personas en 2022 y cerca de 47 mil en 2023 por causas relacionadas con el calor.
Asimismo, la mortalidad por altas temperaturas ha aumentado un 30 por ciento en dos décadas, según el informe «Cambio climático y salud» publicado por la Organización Mundial de la Salud en mayo de este año.
Hasta ahora, las investigaciones sobre sus consecuencias indicaban que el calor extremo afecta de manera negativa a la salud, sobre todo en personas mayores, pero estos estudios se habían centrado principalmente en exposiciones a corto plazo.
Un nuevo trabajo, liderado por la científica Cui Guo, de la Universidad de Hong Kong (China), analizó los datos de 24 922 adultos en Taiwán, recogidos entre 2008 y 2022, con una edad biológica promedio de 46,3 años, para estudiar cómo las olas de calor impactan en el envejecimiento.
Hallamos efectos adversos de las olas de calor sobre el envejecimiento biológico estadísticamente significativos y que pueden persistir durante décadas. Al mismo tiempo, observamos que los valores estimados disminuyeron gradualmente a lo largo del periodo de estudio, lo que probablemente refleja una adaptación a escala poblacional.
A partir de pruebas médicas —como función hepática, presión arterial, inflamación o colesterol— se calculó la edad biológica de cada persona y se comparó con su edad cronológica.
Los resultados muestran que quienes habían estado más expuestos a olas de calor presentaban un mayor grado de envejecimiento acelerado. La exposición acumulada al calor se asoció con un incremento de entre 0,023 y 0,031 años en la aceleración de la edad.
Aunque los participantes parecían adaptarse al calor a lo largo de los 15 años analizados, los efectos perjudiciales para la salud persistieron. “Las personas pueden adaptarse en cierta medida —posiblemente a través de mecanismos biológicos, conductuales o tecnológicos—, pero los riesgos subyacentes para la salud derivados de las olas de calor permanecen y no deben pasarse por alto”, explicó la investigadora.
Reconocemos que la aceleración estimada del envejecimiento asociada a las olas de calor es relativamente pequeña en individuos, pero esta estimación se basa principalmente en una exposición de dos años. A pesar de lo reducido de los valores, creemos que nuestros hallazgos tienen importantes implicaciones para la salud, añadió Guo.
29 agosto 2025 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2025. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
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Una resonancia magnética cerebral puede detallar el riesgo de pérdida de memoria y otras dificultades cognitivas, según un artículo publicado hoy en Nature Aging.
Ante la pregunta ¿a qué velocidad envejece tu cerebro?, las exploraciones convencionales revelan el ritmo, de acuerdo con el artículo basado en un estudio de más de 50 000 pesquisas cerebrales.
Las imágenes contienen pistas sobre el riesgo de demencia y diversas enfermedades relacionadas con la edad, y aquí influyen características fundamentales como el grosor de la corteza cerebral (la región que controla el lenguaje y el pensamiento) y el volumen de materia gris que contiene.
Estas y otras características pueden predecir la velocidad a la que la capacidad de pensar y recordar de una persona disminuirá con la edad, así como su riesgo de fragilidad, enfermedad y muerte, indica el artículo de Nature Aging.
Sobre esa línea Madhi Moqri, biólogo computacional que estudia el envejecimiento en la Facultad de Medicina de Harvard Massachusetts, Estados Unidos, dice que aunque es demasiado pronto para utilizar los nuevos resultados en evaluación de personas en la clínica, la prueba proporciona ventajas sobre los «relojes» de envejecimiento informados anteriormente.
Estos se basan generalmente en análisis de sangre que pretenden medir qué tan rápido envejece una persona, explica Moqri, quien no integra el estudio y es citado por Nature Aging.
El experto asevera que «las imágenes ofrecen información única y directa sobre el envejecimiento estructural del cerebro, aportando información que los biomarcadores moleculares o basados en la sangre por sí solos no pueden captar».
01 julio 2025 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2025. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
