mar
26
Un experimento tan insólito como arriesgado puso a prueba los límites del cuerpo humano: un estudiante se ofreció como voluntario para enfrentarse a 100 mosquitos hambrientos dentro de una cámara cerrada. La escena, tan incómoda como reveladora, buscaba descifrar el comportamiento de un insecto que, pese a su aparente simpleza, sigue desconcertando a la ciencia.
Chris Zuo, estudiante de pregrado, fue el protagonista de la prueba inicial y permaneció cuatro minutos en la habitación, cubierto apenas por un traje de malla que, en teoría, lo protegería. Sin embargo, el resultado fue contundente: una serie de picaduras registradas que dejaron en evidencia que la vestimenta no era suficiente frente al ataque.
Este experimento marcó el inicio de un proceso de tres años, en el que un equipo de investigadores, encabezado por un profesor de Georgia Tech con más de dos décadas de experiencia en el estudio del movimiento animal, buscó comprender cómo los mosquitos toman decisiones al interactuar con los humanos.
La investigación siguió todos los protocolos éticos, garantizando la seguridad del voluntario y asegurando que los insectos utilizados estuvieran libres de enfermedades y fueran nativos del estado de Georgia. La sesión inicial fue la única en la que un participante humano sufrió picaduras directas.
Motivos y relevancia del estudio sobre mosquitos
Los mosquitos son responsables de la transmisión de enfermedades como la malaria y el dengue, ocasionando más de 700 000 muertes cada año, una cifra que supera a las de víctimas de conflictos armados, indica un estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La humanidad invierte anualmente 22 000 millones de dólares en insecticidas, larvicidas y mosquiteros tratados, en un intento constante por controlar a un insecto que pesa 10 veces menos que un grano de arroz y posee únicamente 200 000 neuronas. A pesar de estos esfuerzos, estos bichos se adaptan rápidamente a los entornos urbanos y propagan enfermedades con mayor eficiencia, en parte por el cambio climático.
Comprender cómo detectan y eligen a sus víctimas se ha vuelto crucial, ya que logran localizar a los humanos a pesar de su limitada visión y simpleza aparente. El ensayo científico buscó, mediante la observación directa y el seguimiento de los vuelos de los mosquitos, modelar sus decisiones y reacciones ante la presencia humana, con la esperanza de aportar herramientas más eficaces para su control y, en última instancia, reducir el impacto global de las enfermedades que transmiten.
Uno de los desafíos clave fue recopilar datos precisos sobre las trayectorias de vuelo de cada ejemplar. Inicialmente, se consideró replicar antiguos “estudios de picaduras” donde los voluntarios se desnudaban para eliminar variables como el color de la ropa, pero se prefirió una aproximación menos riesgosa.
Chris, ya protegido con ropa de manga larga lavada con detergente sin perfume, guantes y mascarilla, posó inmóvil mientras los mosquitos lo rodeaban, permitiendo la observación sin más picaduras.
Para registrar el comportamiento de los insectos, el equipo utilizó el Photonic Sentry, una cámara especializada recomendada por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos. Este dispositivo es capaz de rastrear cientos de insectos voladores simultáneamente, grabando a razón de 100 fotogramas por segundo y una resolución de 5 mm en espacios similares a un estudio grande.
En cuestión de horas, Chris y un colega de posgrado, Soohwan Kim, lograron recolectar más datos de vuelo de los insectos que los que se habían documentado previamente a nivel mundial.
El resultado del estudio de mosquitos
El análisis de los datos recogidos permitió a los investigadores obtener resultados valiosos. Tras la prueba, los expertos analizaron millones de puntos de velocidad y posición, empleando principios de inferencia bayesiana para respaldar las hipótesis matemáticas con observaciones reales.
Gracias a la enorme cantidad de trayectorias registradas, los científicos lograron identificar cómo reacciona un mosquito ante distintos tipos de señales.
Uno de los resultados más relevantes fue que los insectos modifican su vuelo según el estímulo presente. Ante un objeto visual oscuro, tienden a sobrevolar la zona sin detenerse; la presencia de dióxido de carbono, en cambio, provoca que reduzcan su velocidad y se concentren cerca de la fuente.
Cuando se combina una señal visual con las moléculas, adoptan patrones de vuelo orbital a alta velocidad alrededor del objetivo. Este comportamiento, inédito en estudios previos, se observó repetidamente tanto con maniquíes de poliestireno como en humanos, vestido de blanco y con sombrero negro, en la cámara experimental.
El modelo predictivo desarrollado por el equipo fue capaz de anticipar con precisión la distribución de los mosquitos alrededor de un humano, identificando “zonas de peligro” donde la probabilidad de ser rodeado por los insectos era significativamente mayor. Esto representa un avance sustancial respecto a los métodos de ensayo y error utilizados comúnmente para diseñar trampas o medidas de protección.
La revisión demostró que una comprensión matemática del comportamiento de los mosquitos puede servir como base para mejorar los sistemas de control y captura, contribuyendo así a la reducción de enfermedades transmitidas por estos insectos.
El experimento permitió comprender con mayor precisión cómo los mosquitos detectan y eligen a sus víctimas, y sentó las bases para el desarrollo de modelos predictivos aplicables al diseño de nuevas estrategias de control. La integración de observaciones directas, tecnología avanzada y análisis matemático proporciona un enfoque sólido para enfrentar el desafío que representa este diminuto y letal insecto.
23 marzo 2026 | Fuente: Infobae | Tomado del sitio web | Noticia
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25
El brote de meningitis B iniciado en Canterbury (sureste de Inglaterra), que ha dejado por el momento dos muertos y al menos una veintena de contagios, ha generado un clima de alarma en la sociedad británica, que al intentar conseguir la vacuna está dejando sin existencias a las farmacias.
Se da por seguro que todo comenzó en la discoteca Chemistry de Canterbury, frecuentada por los alumnos de la cercana Universidad de Kent. De hecho, los dos muertos eran estudiantes de ese centro.
La Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido (UKHSA) confirmó que está investigando un brote «explosivo» de esta enfermedad meningocócica del grupo B en la región de Kent, con 15 casos de laboratorio confirmados y 12 bajo investigación, según los últimos datos conocidos.
Hasta la Organización Mundial de la Salud (OMS) se ha hecho eco desde Ginebra de este brote y ha subrayado la necesidad del tratamiento temprano.
Vacunación preventiva
Tras la muerte de los estudiantes, y con el objetivo de limitar la propagación, las autoridades sanitarias han administrado más de 2 500 dosis preventivas de antibióticos entre los alumnos de la Universidad de Kent, contactos cercanos y personas que hubieran asistido al citado club entre el 5 y el 7 de marzo.
La meningitis de este brote es una infección bacteriana grave que puede inflamar las membranas protectoras que rodean al cerebro y a la médula espinal y que, de no tratarse con rapidez, puede llegar a ser letal.
Alarma por el brote de meningitis en Reino Unido
Aunque el ministro británico de Sanidad, Wes Streeting, ha asegurado que este brote no se está considerando un «incidente nacional», el aumento exponencial de casos en apenas unos días ha sumido en la preocupación a muchos británicos, que tratan de hacerse a contrarreloj con una vacuna contra la meningitis B de manera privada en farmacias.
De acuerdo con una encuesta rápida de la Asociación Nacional de Farmacias británica (NPA), el 87 % de los establecimientos que respondieron informaron haber observado un aumento considerable en la solicitud de vacunas contra la meningitis «por parte de padres preocupados», que han superado con creces la oferta disponible.
El precio de la vacuna ronda las 110 libras (127,35 euros) por dosis, si bien para completar el ciclo se requieren entre dos y tres inyecciones, lo que elevaría el total a entre 220 y 330 libras (entre 254,71 y 382,07 euros).
Colas virtuales como en los conciertos
Los usuarios que han intentado reservar en línea una cita privada de vacunación en Boots, la cadena farmacéutica más grande del Reino Unido, se han encontrado desde el pasado fin de semana con una cola virtual por la «alta demanda», que muchos han llegado a comparar en las redes sociales con las de las tiqueteras para comprar entradas de conciertos.
Tanto Boots como Superdrug, la segunda mayor minorista farmacéutica en el país, advirtieron en sus páginas web de que existía una «escasez nacional» de la vacuna y habilitaron una lista de espera para los interesados en conseguir una de las dosis cuando estén de nuevo disponibles.
Pradip Patel, gerente de una farmacia en el céntrico barrio londinense de Holborn, cuenta a EFE que, desde que se conoció el brote en Kent este fin de semana, la demanda se ha disparado y recibe «entre 20 o 30 llamadas» diarias de gente preguntando por la disponibilidad de la vacuna de la meningitis B.
«No hay stock, ningún distribuidor tiene. Y como no hay existencias no podemos dársela a nadie, ni de manera privada, ni con receta», dice el farmacéutico.
A unas calles de distancia, la farmacia Boutalls, especializada en vacunas de viaje, ofrece habitualmente la dosis de la meningitis para aquellos que tienen pensado visitar países de «África y Oriente Medio», pero el brote en Canterbury ha agotado todas sus reservas.
Una enfermedad de difícil contagio
La meningitis B solo se propaga por contacto directo, como besos, o por compartir una bebida, recuerda a EFE uno de los responsables de Boutalls, Prav Cenagafuriam, que subraya que no es «tan fácilmente contagiable como el covid o la gripe» y normalmente los brotes quedan contenidos en una única área.
Por el momento, los casos se concentran en la región de Kent, donde se ha iniciado un programa de vacunación selectivo entre los residentes en el campus universitario y se prevé contactar hasta 5 000 estudiantes para ofrecerles la inyección de manera prioritaria.
19 marzo 2026 | Fuente: EFE | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
mar
24
El óxido nitroso, también llamado «gas de la risa», se ha popularizado como droga recreativa entre los jóvenes, pero su consumo no es inocuo y una exposición continuada puede provocar secuelas neurológicas, algunas irreversibles, avisan expertos del Instituto Guttmann.
Pérdida o alteración de la sensibilidad y del movimiento de las extremidades, así como alteraciones en la coordinación y el equilibrio, son algunas de las lesiones severas que expertos de este hospital de neurorehabilitación de Badalona (Barcelona) han observado en el último lustro en media docena de pacientes que consumían este producto de forma reiterada.
¿Qué es el óxido nitroso?
El óxido nitroso, que es incoloro, casi inodoro y tiene un ligero sabor dulce, se inhala mediante globos o cartuchos metálicos cilíndricos.
Por sus propiedades anestésicas y analgésicas, tiene un uso médico pautado, pero en los últimos años se ha popularizado entre los jóvenes como droga recreativa porque, al inhalarlo, provoca rápidamente una sensación de euforia, bienestar y risa.
«Cuando se usa como droga recreativa tiene un efecto de corta duración, lo que hace que haya que consumir varias veces para tener un efecto más largo, y esto altera la vitamina B12, que protege los nervios y la médula», ha explicado a EFE el subdirector médico del Instituto Guttmann, Cristian Figueroa.
Así, al interferir en el metabolismo de la vitamina B12, su uso continuado puede causar «lesiones neurológicas graves e irreversibles», hasta el punto de que un consumidor «puede acabar sin poder caminar, en silla de ruedas o con una discapacidad importante», ha advertido Figueroa.
Interferencia en la vitamina B12
La interferencia en la vitamina B12 puede provocar una pérdida de la mielina, la estructura de las neuronas que facilita la transmisión de los impulsos entre ellas, sobre todo en la médula espinal, pero también en nervios periféricos y el cerebro.
Además, el gas también puede causar alucinaciones, desorientación o reducir la sensibilidad al dolor, por lo que son habituales las quemaduras en la boca y vías respiratorias a causa de la baja temperatura del gas.
Figueroa ha considerado que su uso se está popularizando entre los jóvenes porque «es fácil de obtener, se puede comprar por una aplicación y llega a casa, y es barato; además, los jóvenes tienen la falsa percepción de que su consumo no provoca daños».
Seis casos en cinco años
Desde 2020, el Hospital de Neurorehabilitación del Instituto Guttmann ha atendido por este motivo a cinco hombres y una mujer -de entre 19 y 25 años- que estuvieron de uno a tres meses ingresados, todos con debilidad muscular en las cuatro extremidades o en las piernas.
Uno de los casos presentaba además una degeneración medular subaguda causada por el abuso de la sustancia, que pasó de ser esporádico a llegar a inhalar hasta 200 globos diarios, lo que Figueroa ha aclarado que se trata de un caso «extremo».
El trabajo de los especialistas de Guttmann, en estos casos, consiste esencialmente en la rehabilitación neurológica, para recuperar los déficits hasta donde se pueda y, en el caso de las lesiones irreversibles adaptar la vida la nueva discapacidad, ha explicado Figueroa.
Como sucede habitualmente con las drogas, el perfil de los pacientes suele ser el de «personas sin rutinas ni hábitos, en ocasiones con situaciones familiares complicadas, que lo usan como vía de escape», indica por su parte el psicólogo de Guttmann, Joan Saurí.
Los expertos subrayan que, pese a que generalmente se requiere un uso continuado para que aparezcan efectos patológicos, en mayores de 40 años y en personas con niveles bajos de vitamina B12 el daño puede producirse mucho antes.
En el caso de los adolescentes y más jóvenes, Saurí señala «posibles riesgos a nivel cognitivo», ya que sus cerebros aún están en proceso de formación.
18 marzo 2026 | Fuente: EFE | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
mar
20
El Ministerio de Salud de Colombia emitió hoy una alerta acerca de las consecuencias derivadas de la ingesta excesiva del analgésico conocido como acetaminofén (paracetamol), tras la aparición en redes sociales de un reto que alienta su consumo por adolescentes.
La directora de Medicamentos y Tecnologías en Salud de la cartera ministerial, Claudia Vargas, realizó la advertencia al tener en cuenta “los casos de intoxicación por ese fármaco que se han venido presentando en el país”, sin ofrecer cifras de cuantos serían hasta la fecha.
Según apuntó la funcionaria, los medicamentos de venta libre son seguros y eficaces si se usan de acuerdo a las instrucciones establecidas en la etiqueta, pero enfatizó que el empleo incorrecto de estos puede llevar a graves daños e incluso a la muerte, “como hemos visto en casos recientes”.
“El uso inadecuado de acetaminofén en dosis mayores a las recomendadas puede llevar a un daño hepático fulminante o dejar secuelas graves en el funcionamiento de este órgano. Por tanto, es clave siempre mantener un control riguroso en los hogares sobre el uso de los medicamentos por parte de los integrantes de la familia”, remarcó.
Vargas señaló que la primera opción de tratamiento para la intoxicación por ese medicamento es la N-Acetilcisteína inyectable, cuya oferta existe en el país.
También pidió a las instituciones asistenciales que atienden los referidos casos de emergencia contactar con los proveedores para poder disponer de él de manera oportuna.
“Desde el Ministerio de Salud hacemos un llamado a las personas responsables de establecimientos comerciales que venden medicamentos de venta libre estar atentos en caso de que una persona compre en exceso el medicamento y se pueda dar una alerta oportuna al ente territorial correspondiente”, solicitó la funcionaria.
El reto del acetaminofén (también conocido como el reto del paracetamol) es una tendencia que se viralizó en redes sociales fundamentalmente entre adolescentes y adultos jóvenes.
Consiste en ingerir grandes cantidades de este medicamento para ver quién resiste más o quién logra permanecer más tiempo hospitalizado debido a las complicaciones de salud que esto genera.
19 marzo 2026 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
mar
19
Un nuevo brote de peste porcina africana (PPA) fue detectado en el distrito moldavo de Cimislia, ubicado en el sur del país, informó hoy la Agencia Nacional de Seguridad Alimentaria de Moldavia (ANSA).
«En el período del 8 al 15 de marzo, se detectó un brote de peste porcina africana en la República de Moldavia que afectó a jabalíes salvajes en el distrito de Cimislia, la localidad de Codreni», señala el comunicado de la ANSA dado a conocer este miércoles a la prensa.
El organismo detalló que dos brotes de la enfermedad ya han sido eliminados con éxito, y otros tres se encuentran en fases avanzadas de eliminación.
Durante 2025, se registraron 51 brotes de PPA en Moldavia: 36 en cerdos domésticos y 15 en animales salvajes.
La PPA es una enfermedad vírica contagiosa de los cerdos que se considera especialmente peligrosa.
No supone ningún peligro para los seres humanos, pero provoca graves daños al sector agrícola, ya que no existe tratamiento ni vacunas contra ella, y su propagación en los animales puede detenerse solo imponiendo rigurosas medidas de cuarentena.
18 marzo 2026 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
mar
16
Las principales ciudades europeas enfrentan una plaga de «superratas» cuya población se dispara por el calentamiento global y se convierten en problema político para la Unión Europea (UE), publicó hoy el portal Euractiv.
Expertos advierten que la cifra de estos animales ya alcanza los siete millones en Roma, seis millones en París y casi dos millones en Bruselas, donde invaden sótanos, parques y zonas cercanas a restaurantes en busca de alimentos.
Se las encuentra cada vez más en sótanos y parques, correteando por los desagües, alrededor de los cubos de basura y buscando comida en los callejones traseros de los restaurantes, describe el medio especializado, reflejando la magnitud del fenómeno urbano.
La crisis roedora escaló a debates electorales, como en la reciente campaña por la alcaldía de París, y obliga a la UE a buscar «nuevos enfoques» ante el fracaso de los raticidas convencionales por la resistencia genética desarrollada por estos animales.
En las ciudades europeas proliferan poblaciones de ‘superratas’ genéticamente resistentes a los productos químicos más utilizados, alerta el medio, al explicar el fracaso de las estrategias actuales de control de plagas.
Cualquier reducción temporal de la población solo acelera su reproducción «para llenar el repentino excedente de alimentos y territorio», creando un círculo vicioso que expertos consideran difícil de romper sin métodos innovadores.
Organizaciones proteccionistas presionan por alternativas «más seguras y humanitarias», como anticonceptivos para controlar la natalidad de los roedores, aunque esos productos aún no están aprobados en territorio europeo.
El uso creciente de tóxicos más agresivos genera daños colaterales en el ecosistema, afectando a búhos, halcones, zorros e incluso mascotas domésticas, lo que añade urgencia al desarrollo de un nuevo reglamento comunitario contra la plaga.
12 marzo 2026 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
