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Las nuevas técnicas desarrolladas por científicos buscan responder a uno de los grandes enigmas de la mente humana: cómo surgen la conciencia y las experiencias subjetivas a partir de los procesos cerebrales. El esfuerzo de mapear la estructura de las vivencias internas abre un enfoque experimental inédito para abordar el llamado “problema difícil de la conciencia”, en el centro del debate neurocientífico y filosófico actual, según New Scientist.
Investigadores de distintos países están logrando avances en la medición experimental de la conciencia humana. Utilizan métodos cuantitativos y comparativos para analizar cómo experiencias internas, como colores o emociones, se relacionan entre sí y con la actividad cerebral específica.
Se han descubierto patrones compartidos entre individuos de diferentes edades y culturas, lo que permite poner a prueba hipótesis sobre la generación de la vivencia consciente y proponer explicaciones empíricas para estos procesos.
El “problema difícil de la conciencia” plantea la desconcertante distancia entre la actividad física del cerebro y la riqueza de las experiencias subjetivas. Aunque existen instrumentos capaces de identificar si una persona está consciente, determinar exactamente por qué y cómo ciertas sensaciones —como el color rojo o el dolor— emergen de funciones neurobiológicas sigue siendo un reto para la ciencia y la filosofía, según explica New Scientist.
En las últimas décadas, ha cobrado fuerza el enfoque estructuralista, que prioriza las relaciones entre experiencias frente a cada sensación aislada. El filósofo David Chalmers, quien acuñó el término “problema difícil de la conciencia”, sostiene que estas relaciones podrían ser la clave científica.
Por su parte, Holger Lyre, de la Universidad de Magdeburgo, subraya que “cada experiencia depende de todas las demás”, como se observa al comparar los significados de los colores en distintos contextos perceptivos.
Avances en la medición estructural de la conciencia
En laboratorios de Australia, Japón, Alemania y Estados Unidos, investigadores recopilan miles de valoraciones sobre colores, formas, sonidos y emociones. El equipo dirigido por el psicólogo Nao Tsuchiya, al frente del Qualia Structure Project, desarrolla esquemas de clasificación geométrica para categorizar las posibles relaciones entre las experiencias subjetivas.
“Nuestro objetivo es categorizar todas las posibles relaciones entre experiencias subjetivas”, detalló Tsuchiya a New Scientist.
Las evaluaciones han revelado una notable coherencia. La vivencia sensorial primaria muestra patrones semejantes en diferentes culturas y edades, pese a las variaciones idiomáticas y culturales en los nombres de los colores. Según Tsuchiya, esto sugiere que el lenguaje y el entorno modifican poco la percepción inmediata.
El equipo ha transformado viejos dilemas filosóficos —como la pregunta “¿mi rojo es igual que tu rojo?”— en experimentos empíricos. Los resultados muestran que, dentro de cada grupo de visión normal o atípica, los juicios son consistentes. Entre grupos, en cambio, pueden diferir de manera significativa.
Tsuchiya destaca la existencia de “formas intermedias” de experiencia visual, como ciertos participantes con autopercepción singular, que actúan de puente entre distintas maneras de percibir los colores. “Lo que para un grupo es rojo, para otro puede ser verde”, explica el investigador.
Las pruebas se han extendido a las emociones, comparando la reacción ante videos diseñados para evocar sentimientos concretos, incluso personas con alexitimia —dificultad para expresar emociones— logran distinguir matices, aunque no puedan verbalizarlos.
Además, la neurociencia vincula estas estructuras con zonas cerebrales específicas. El científico Brian Wandell, de la Universidad de Stanford, demostró que la actividad en el córtex visual refleja el patrón de similitud entre estímulos observado en los estudios.
Así, la combinación de análisis conductual y resonancia magnética funcional permite a los expertos asociar la actividad neural con el “mapa” de la experiencia consciente.
Desafíos y perspectivas filosóficas en el estudio de la conciencia
No todos los expertos coinciden en el alcance del enfoque estructuralista. La neurocientífica Lucia Melloni, de la Universidad Ruhr de Bochum, advierte sobre posibles sesgos: “Quizá estemos evaluando solo la memoria, no la experiencia directa”, afirma en diálogo con New Scientist.
Melloni y su equipo llevan a cabo experimentos utilizando protocolos con ocultamiento visual para comparar la valoración de estímulos que los participantes no son plenamente conscientes de haber percibido.
Los resultados muestran diferencias claras: la estructura de los colores detectados conscientemente es coherente, pero la de los percibidos inconscientemente resulta caótica. Según Zefan Zheng, del mismo equipo, esto indicaría que únicamente la percepción consciente genera “mapas” significativos, un argumento que refuerza la utilidad del método estructuralista para distinguir estados de conciencia.
Aun con estos avances, algunos filósofos mantienen reservas. Hedda Hassel Mørch insiste en que ciertas cualidades parecen escapar a toda explicación relacional. Kristjan Loorits sostiene que sentir algo como “inexplicable” puede ser parte de la psicología humana y una función cerebral para evitar el estancamiento en una búsqueda de explicaciones infinitas.
Las discusiones persisten sobre si la vivencia subjetiva podrá ser capturada por ecuaciones y relaciones matemáticas. Científicos como Giulio Tononi, creador de la Teoría de la Información Integrada, consideran que estos avances abren posibilidades inéditas para descifrar, al menos parcialmente, el origen de aquello que llamamos conciencia.
Los nuevos experimentos han acercado la ciencia a respuestas antes inalcanzables, aunque aún falta saber si, fuera de las relaciones estructurales, existe algo irreductible en la experiencia interna.
El análisis de cómo se trenzan sensaciones y emociones sugiere que cualquier transformación en la percepción modifica, en cierta medida, la forma en la que las personas interpretan el mundo.
La propuesta estructural apunta a que, por la manera en que se entrelazan nuestras vivencias, todos compartimos una sensibilidad interconectada propia de la condición humana.
28 marzo 2026 | Fuente: Infobae | Tomado del sitio web | Noticia
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Un equipo internacional liderado por el Instituto ITACA de la Universitat Politécnica de Valencia desarrolló uno de los atlas del cerebro humano más completos y detallados del mundo, publicó la revista Scientific Reports.
Llamado HoliAtlas, será especialmente útil para el estudio y diagnóstico temprano de enfermedades neurológicas y neurodegenerativas, como Alzheimer o Parkinson.
El nuevo mapa está basado en imágenes de resonancia magnética multimodales de ultra-alta resolución y supera ampliamente el nivel de detalle de los atlas existentes basados en imágenes de resonancia magnética.
«HoliAtlas ofrece una representación completa y multinivel del cerebro, desde estructuras globales hasta subestructuras muy específicas, de forma holística”, explicó José Vicente Manjón, responsable del grupo.
Su resolución y su integración multimodal facilitan la identificación de estructuras profundas y permiten desarrollar métodos de segmentación automática más precisos, mejorar el análisis morfológico y detectar cambios anatómicos muy sutiles, detalló.
Resaltó que este atlas podrá ser de gran ayuda para estudiar patologías como el Alzheimer o el Parkinson y facilitar un diagnóstico más preciso.
Disponer de atlas cerebrales cada vez más precisos es clave para comprender la arquitectura del cerebro humano, integrar datos de distintos estudios y avanzar hacia diagnósticos y tratamientos más personalizados, aseveró el científico.
25 marzo 2026 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
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Investigadores españoles han descubierto un mecanismo por el que las células tumorales consiguen alterar el cerebro para lograr establecerse y diseminar el cáncer haciendo así metástasis, y han comprobado además que un fármaco que ya se está utilizando para otras indicaciones como el asma podría ser útil para frenar ese proceso.
Lo ha logrado un equipo de investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) español dirigido por el científico Manuel Valiente y con Laura Álvaro-Espinosa como primera autora del trabajo, que hoy se ha publicado en la revista Cancer Research, ha informado hoy el CNIO en una nota de prensa, en la que subrayan que los investigadores aspiran a iniciar a medio plazo un ensayo clínico para probar los resultados.
Normalmente, cuando las células cancerígenas llegan al cerebro no tienen casi herramientas para sobrevivir y la mayoría son eliminadas, pero algunas sí consiguen alterar el cerebro y «secuestrar» a las células que deberían encargarse de defenderlo (los llamados macrófagos y microglía), y en lugar de combatir el tumor esas defensas son reprogramadas y trabajan a favor del cáncer.
Las células del tumor producen una proteína (llamada MIF) que funciona como una llave maestra; esa llave se introduce en una «cerradura» (una estructura molecular llamada CD74) que está en la superficie de las células defensivas, provocando que cambien su comportamiento y se vuelvan aliadas del tumor.
El 30 % de los cánceres acaba en metástasis
Pero los investigadores han descubierto que existe ya un fármaco (ibudilast) que está aprobado y siendo utilizado en otros países para tratar el asma, que es capaz de bloquear la unión entre la llave y la cerradura, y al administrarlo en modelos animales los investigadores han descubierto que logró frenar la metástasis cerebral.
El CNIO ha valorado la importancia del descubrimiento, ya que aproximadamente un 30 % de los pacientes de cáncer (especialmente los de mama, pulmón, piel, colon y recto) acaban desarrollando metástasis en el cerebro, y actualmente es una necesidad médica no cubierta porque no hay tratamientos específicos, más allá de la radioterapia y la cirugía.
Los científicos han observado además que este mismo mecanismo (la alteración de las células CD74) también está presente en enfermedades neurodegenerativas como el alzheimer o la esclerosis múltiple, por lo que este descubrimiento podría abrir las puertas para tratar también estas afecciones en el futuro.
Aunque la mayoría de las células tumorales son eliminadas al llegar al cerebro, unas pocas sí cuentan con las aptitudes necesarias para reformar el cerebro y adaptarlo a su gusto, ha señalado el CNIO en la nota que ha difundido hoy, y ha precisado que empiezan a cambiar el tejido, a activar vías moleculares que debían estar apagadas «y a crear un ambiente que sólo a ellas les resulta acogedor», lo que les permite proliferar sin control y reproducir el tumor.
El fármaco que han probado los investigadores, que está ya aprobado como tratamiento contra el asma en algunos países, penetra bien en el cerebro y es bien tolerado, y han comprobado sus resultados tanto en modelos animales como en muestras frescas de pacientes derivadas de tumores primarios diferentes.
El hallazgo, según el CNIO, es una prueba más del valor de dos grandes logros impulsados por este centro de investigación: la creación del primer banco mundial de muestras vivas de metástasis cerebral (RENACER); y la plataforma para ensayar fármacos que estas muestras han permitido desarrollar (METPlatform).
Ambos recursos, el repositorio y la plataforma, son herramientas de investigación innovadoras muy valoradas por la comunidad internacional de neuro-oncología, y han dado lugar ya a varios ensayos clínicos actualmente en marcha, ha informado el centro.
25 marzo 2026 | Fuente: EFE | Tomado del sitio web | Noticia
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El óxido nitroso, también llamado «gas de la risa», se ha popularizado como droga recreativa entre los jóvenes, pero su consumo no es inocuo y una exposición continuada puede provocar secuelas neurológicas, algunas irreversibles, avisan expertos del Instituto Guttmann.
Pérdida o alteración de la sensibilidad y del movimiento de las extremidades, así como alteraciones en la coordinación y el equilibrio, son algunas de las lesiones severas que expertos de este hospital de neurorehabilitación de Badalona (Barcelona) han observado en el último lustro en media docena de pacientes que consumían este producto de forma reiterada.
¿Qué es el óxido nitroso?
El óxido nitroso, que es incoloro, casi inodoro y tiene un ligero sabor dulce, se inhala mediante globos o cartuchos metálicos cilíndricos.
Por sus propiedades anestésicas y analgésicas, tiene un uso médico pautado, pero en los últimos años se ha popularizado entre los jóvenes como droga recreativa porque, al inhalarlo, provoca rápidamente una sensación de euforia, bienestar y risa.
«Cuando se usa como droga recreativa tiene un efecto de corta duración, lo que hace que haya que consumir varias veces para tener un efecto más largo, y esto altera la vitamina B12, que protege los nervios y la médula», ha explicado a EFE el subdirector médico del Instituto Guttmann, Cristian Figueroa.
Así, al interferir en el metabolismo de la vitamina B12, su uso continuado puede causar «lesiones neurológicas graves e irreversibles», hasta el punto de que un consumidor «puede acabar sin poder caminar, en silla de ruedas o con una discapacidad importante», ha advertido Figueroa.
Interferencia en la vitamina B12
La interferencia en la vitamina B12 puede provocar una pérdida de la mielina, la estructura de las neuronas que facilita la transmisión de los impulsos entre ellas, sobre todo en la médula espinal, pero también en nervios periféricos y el cerebro.
Además, el gas también puede causar alucinaciones, desorientación o reducir la sensibilidad al dolor, por lo que son habituales las quemaduras en la boca y vías respiratorias a causa de la baja temperatura del gas.
Figueroa ha considerado que su uso se está popularizando entre los jóvenes porque «es fácil de obtener, se puede comprar por una aplicación y llega a casa, y es barato; además, los jóvenes tienen la falsa percepción de que su consumo no provoca daños».
Seis casos en cinco años
Desde 2020, el Hospital de Neurorehabilitación del Instituto Guttmann ha atendido por este motivo a cinco hombres y una mujer -de entre 19 y 25 años- que estuvieron de uno a tres meses ingresados, todos con debilidad muscular en las cuatro extremidades o en las piernas.
Uno de los casos presentaba además una degeneración medular subaguda causada por el abuso de la sustancia, que pasó de ser esporádico a llegar a inhalar hasta 200 globos diarios, lo que Figueroa ha aclarado que se trata de un caso «extremo».
El trabajo de los especialistas de Guttmann, en estos casos, consiste esencialmente en la rehabilitación neurológica, para recuperar los déficits hasta donde se pueda y, en el caso de las lesiones irreversibles adaptar la vida la nueva discapacidad, ha explicado Figueroa.
Como sucede habitualmente con las drogas, el perfil de los pacientes suele ser el de «personas sin rutinas ni hábitos, en ocasiones con situaciones familiares complicadas, que lo usan como vía de escape», indica por su parte el psicólogo de Guttmann, Joan Saurí.
Los expertos subrayan que, pese a que generalmente se requiere un uso continuado para que aparezcan efectos patológicos, en mayores de 40 años y en personas con niveles bajos de vitamina B12 el daño puede producirse mucho antes.
En el caso de los adolescentes y más jóvenes, Saurí señala «posibles riesgos a nivel cognitivo», ya que sus cerebros aún están en proceso de formación.
18 marzo 2026 | Fuente: EFE | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
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Acercar la neurociencia a la sociedad, promover la salud cerebral y destacar la importancia de la investigación y la prevención en todas las edades centrará las actividades de la Semana Global del Cerebro, que comenzó este lunes 16 de marzo.
Instituida en 1996 por las organizaciones Dana Alliance for Brain Initiatives y la European Dana Alliance for The Brain, en la Semana Mundial del Cerebro participan unas 160 organizaciones profesionales de todo el planeta.
El cerebro es un órgano complejo que centraliza la actividad del sistema nervioso, ubicado en la parte anterior y superior de la cavidad craneal. Forma parte del Sistema Nervioso Central.
Diversas investigaciones precisan que al menos, un 13 por ciento de las causas de enfermedades entre la población mundial están relacionadas con el cerebro. Éstas van desde problemas neurológicos hasta trastornos mentales.
El cerebro, también conocido como «materia gris», es uno de los órganos vitales de nuestro cuerpo y a su vez, uno de los más complejos, ya que controla nuestras actividades cognitivas y nuestras acciones y funciones corporales.
En total hay más de 600 enfermedades de origen neurológico que se originan en el sistema nervioso (cerebro, medula espinal y nervios) como el caso del ictus, que puede dejar secuelas importantes como son alteraciones sensoriales, motoras cognitivas, del estado emocional y la conducta.
Una de las enfermedades neurológicas más comunes es la migraña, que afecta a millones de personas, y puede generar discapacidades graves o moderadas, dependiendo de su intensidad. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha catalogado a la migraña como la sexta causa de incapacidad, afectando la funcionalidad de las personas.
Además, tener un accidente cerebrovascular, conocido como derrame cerebral, es el resultado de un coágulo de sangre alojado en el cerebro que bloquea el suministro sanguíneo local, afectando el tejido cerebral cercano.
Las enfermedades neurodegenerativas son causadas por la degeneración gradual de neuronas individuales, afectando el control del movimiento, la memoria y la cognición.
Entre ellas destacan el Alzheimer, Mal de Parkinson, la Esclerosis Múltiple, enfermedad de Hungtinton.
Provocados por anomalías en el cerebro son también los trastornos mentales, que comprenden patrones particulares del funcionamiento de la psique, vinculados con la función mental y somática. Entre los trastornos mentales podemos mencionar la depresión clínica, la esquizofrenia, el trastorno bipolar y el trastorno de estrés post-traumático.
De forma general, el cerebro consume un 20 por ciento de la energía y oxígeno que consume el organismo, y en una partícula casi microscópica se pueden localizar alrededor de 100 mil neuronas.
El órgano rector representa el dos por ciento del peso corporal y transporta la información a una velocidad de 268 millas por hora.
La funcionalidad del lado izquierdo del cerebro está asociada con el análisis, lógica, matemáticas, lenguaje y secuencia. Mientras que el lado derecho desarrolla la creatividad, la intuición, los sentimientos, la imaginación y las artes.
16 marzo 2026 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
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Practicar y disfrutar de la danza, la música, las artes visuales y otras manifestaciones artísticas ralentiza el envejecimiento del cerebro, según confirma un nuevo estudio internacional publicado en Nature Communications.
La investigación incluyó más de 1 000 participantes y reveló que este efecto de ejercitar la creatividad, desde bailar hasta incursionar en un videojuego estratégico, ofrece este resultado sin importar la edad de la persona.
Los científicos comprobaron que todas las disciplinas creativas se asociaron a un envejecimiento cerebral más lento, y mientras más grande sea la experiencia, mejores son los resultados para un cerebro más joven y cuidado.
El equipo investigativo es liderado por Agustín Ibáñez, del Latin American Brain Health Institute, analizó a 1 467 personas de distintos países mediante modelos computacionales capaces de estimar si un cerebro envejece más rápido o más lento que su edad real, reseñó el portal Gizmodo.
02 diciembre 2025 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de | Noticia
