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20
En España viven casi 16 000 personas con más de cien años, cuando hace dos décadas no llegaban a 2 000. La Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) busca investigadores para descubrir el secreto del ‘gero boom’ y dar con el elixir del envejecimiento saludable.
En 2011, la SEMG, junto al Servicio de Medicina Preventiva del Hospital Carlos III de Madrid y las Cátedras de Bioquímica (Escuela Universitaria de Óptica) y Genética (Facultad de Veterinaria) de la Universidad Complutense de Madrid fueron pioneros promoviendo el Registro Nacional de Centenarios de España (Renace) para realizar una investigación epidemiológica y biológica sobre la longevidad extrema y sus determinantes.
Ahora buscan investigadores con los que reactivar aquel proyecto para estudiar los biomarcadores asociados al envejecimiento activo, puesto que los centenarios de 2025 no son exactamente los mismos que los de 2000, ha destacado Pilar Rodríguez Ledo, presidenta de la SEMG, en la última jornada de su 31º Congreso Nacional.
No todo es sanitario
El estudio piloto, cuyos resultados se publicaron en 2018 en la Revista Medicina General y de Familia, se realizó con 73 personas cuya mediana de edad eran 102 años y en su inmensa mayoría (58, el 79,5 %), mujeres.
Su estado de salud general, funcional y cognitivo era en promedio bueno, dentro de la fragilidad y complejidad pluripatológica de este grupo etario.
Las enfermedades crónicas más frecuentes que presentaban eran la artrosis (68,1 %) y la hipertensión arterial (46,5 %). Por el contrario, las que estaban por debajo de la media fueron el cáncer, la diabetes y la obesidad.
Entre los fármacos que más consumían estaban los inhibidores de la bomba de protones (47,9%) y el paracetamol (45,2%).
Casi dos tercios (62,7 %) autovaloraba su salud como buena. Un 30% había sido ingresado en el último año y el 63% había sido intervenido quirúrgicamente a lo largo de su vida.
Entre los participantes de esa primera fase, apenas había fumadores, no existía la obesidad, la diabetes ni el cáncer.
«Pero no todo es sanitario. Hay otros factores como el tipo de vida y las redes de apoyo», ha subrayado la doctora. En las zonas azules, mundialmente conocidas por su longevidad, los centenarios tienen en común el mantenimiento de una vida activa, una dieta saludable, un buen control del estrés y una sólida red social y de apoyo.
Para ver en qué y cómo han cambiado nuestros centenarios, que se han multiplicado por más de 7 en los últimos 25 años (de 1 998 en el 2000 a 15 911 en 2024, según el INE), la sociedad científica ha aprovechado su 31 Congreso para avanzar en el reclutamiento de investigadores con los que reactivar el Renace, que esperan arranque en septiembre.
Con ella esperan profundizar más en los parámetros biológicos y no tanto sociales que pueden influir en su longevidad en buen estado de salud.
«Vivir en paz conmigo mismo»
Juan se levanta cada día a las 7:15 de la mañana con ayuda de cinco alarmas que conecta a unos altavoces para escucharlas bien. Se viste, se asea y se prepara el desayuno él solo. A las 9:00 ya está listo para coger la guagua que le lleva al centro de día.
A sus 98 años, no tiene ni colesterol ni azúcar; sí que le fallan los ojos, en uno de los cuales ha perdido toda la visión y en el otro sólo le queda el 20 %, así que ya no puede pintar al óleo como tanto le gustaba hacer de joven.
Trabajó de contable hasta en tres empresas al mismo tiempo. Es cierto que fumó hasta los 64, y consiguió dejarlo de un día para otro porque notaba que el tabaco «le tenía cogido».
Hoy, sus «aspiraciones de seguir viviendo no son muchas porque uno termina aburriéndose y no hace más que dormir».
Aunque no se atreve a dar consejos a nadie, cree que su secreto ha sido el de «vivir una vida tranquila, comer sano y hacer lo que a uno le guste. Eso es lo principal».
«Soy feliz, a mi manera. No tengo problemas de conciencia. Mi secreto ha sido vivir en paz con Dios y conmigo mismo, no tener problemas de conciencia, ser libre y y vivir la vida como viene», concluye.
14 junio 2025 | Fuente: EFE | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2025. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
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Un nuevo estudio publicado en European Journal of Nutrition sugiere que el consumo habitual de café de cuatro a seis tazas o más al día se asocia con un menor riesgo de fragilidad. Los investigadores realizaron un análisis detallado durante un período de seguimiento de siete años, en los que encuestaron a 1 161 adultos mayores de 55 años a través del Estudio Longitudinal del Envejecimiento de Ámsterdam.
En la pesquisa el estado de fragilidad se evaluó mediante el fenotipo de cinco componentes de Fried, que se define por la presencia de tres o más de los siguientes síntomas: pérdida de peso, debilidad, agotamiento, marcha lenta y baja actividad física.
Los resultados indican que un mayor consumo habitual de café se asocia con una menor probabilidad general de fragilidad.
Tales hallazgos pueden considerarse junto con la opinión científica de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria de que hasta 400 miligramos de cafeína (tres a cinco tazas de café) al día es una cantidad moderada y segura.
Los investigadores explican que el efecto del café en la reducción de la fragilidad se puede atribuir en parte a la función de sus antioxidantes, que pueden ayudar a reducir la inflamación, la sarcopenia (pérdida muscular) y prevenir el daño muscular.
El café también puede ayudar a mejorar la regulación de la sensibilidad a la insulina y la absorción de glucosa en personas mayores.
Nuestros hallazgos destacan la posible asociación beneficiosa entre el consumo diario de café y la reducción del riesgo de fragilidad en la vejez en la población de mayor edad, dijo la autora principal del estudio, Margreet R. Olthof, profesora asociada del Instituto de Investigación de Salud Pública de Ámsterdam.
29 abril 2025 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2025. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
abr
18
Sin políticas inclusivas para la tercera edad, diversas ciudades en el mundo encararán mayores problemas socioeconómicos, reconoció hoy la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
Los efectos previsibles irán desde peores resultados en materia de salud hasta la pérdida de mano de obra, el aumento del gasto público y la fuga de cerebros, indicó el organismo en el informe «Ciudades para todas las edades», que evalúa la situación específica de los países miembros.
Compuesta por 38 Estados, la agrupación reúne a potencias desarrolladas como Alemania, Austria, Bélgica, Canadá, Dinamarca, España, Estados Unidos, Francia, Italia, Luxemburgo, Noruega, Países Bajos, Portugal, Reino Unido, Suecia y Suiza.
En comparación con las zonas rurales, las ciudades suelen tener poblaciones más jóvenes, pero también están envejeciendo rápidamente: entre el año 2000 y 2022, el número de personas de 65 años o más por cada 100 individuos en edad laboral (20-64 años) aumentó en las aglomeraciones urbanas de los 35 países de la OCDE con datos disponibles, advirtió la fuente.
Para el conjunto de 29 Estados del bloque, se proyecta que la proporción aumente del 20,9 % en 2020 al 27,9 para 2040 como promedio, mientras tanto, muchas grandes ciudades siguen creciendo y atrayendo a los jóvenes, detalló la entidad, cuya sede radica en París, Francia.
Según remarcó, las ciudades que no logren abordar las necesidades de los habitantes de todas las edades en la planificación y las políticas urbanas, probablemente se enfrentarán a importantes costos sociales y económicos.
Estos incluirán mala salud, soledad, aislamiento y pobreza, menores oportunidades educativas y sociales para los niños e inferiores atractivos en el caso de los jóvenes, con repercusiones sobre el mercado laboral y la productividad, ejemplificó.
14 abril 2025 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2025. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
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17
Un estudio desarrollado por investigadores del Colegio Universitario de Londres mostró que la contaminación atmosférica podría estar dañando el cerebro de las personas mayores, aumentando su riesgo de demencia y deterioro cognitivo.
La exposición al dióxido de nitrógeno y a la contaminación por partículas finas está relacionada con puntuaciones más bajas en las habilidades clave de pensamiento y memoria, en particular en las habilidades lingüísticas, según un artículo publicado en The Journals of Gerontology.
El investigador principal, Giorgio Di Gessa, profesor de Ciencia de Datos del colegio, señaló que «nuestro estudio muestra que la contaminación atmosférica no solo es dañina para los pulmones y el corazón, sino también para la salud del cerebro, sobre todo cuando las personas se exponen a niveles altos durante periodos prolongados».
Detalló que los vínculos más consistentes encontrados fueron con la capacidad del lenguaje, lo que podría indicar que ciertos contaminantes tienen un efecto específico en procesos cognitivos particulares.
El equipo examinó la exposición de las personas a la contaminación del aire durante un período de ocho a 10 años, y la comparó con su rendimiento en las pruebas de memoria, pensamiento y habilidades lingüísticas.
De acuerdo con la pesquisa, las personas que viven en áreas con los niveles más altos de contaminación por óxido de nitrógeno y partículas obtuvieron peores resultados en las pruebas cerebrales en comparación con las que residen en lugares con niveles promedio de contaminación.
El óxido de nitrógeno ingresa principalmente a la atmósfera a través de la combustión de combustibles fósiles, mientras que la contaminación por partículas se crea principalmente por cualquier tipo de combustión que libere cenizas u hollín, comunicaron los expertos.
Añadieron que las habilidades lingüísticas fueron las que más sufrieron por la exposición a la contaminación del aire, y las personas de las áreas más contaminadas puntuaron en el tercio más bajo de las pruebas cerebrales realizadas.
Los resultados mostraron una relación dosis-respuesta entre la contaminación del aire y las habilidades lingüísticas: cuanto peor estaba el aire, peor era el rendimiento de las personas en las pruebas de idiomas.
Una posible explicación para este vínculo podría ser que los contaminantes del aire perjudican el lóbulo temporal del cerebro, la parte del cerebro esencial para el lenguaje y la fluidez, dijeron los investigadores.
Sin embargo, también hallaron asociaciones entre la contaminación del aire y puntuaciones más bajas en las habilidades de planificación y memoria.
11 abril 2025 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2024. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
dic
30
La degeneración macular asociada a la edad (DMAE) es la principal causa de pérdida de visión en personas mayores de 65 años, y se caracteriza por cambios anormales en la mácula que provocan una reducción de la visión y distorsión de los objetos. La DMAE seca representa el 90 % de todos los casos de DMAE, con un deterioro de la visión relativamente leve; sin embargo, aproximadamente el 30 % evoluciona hacia la pérdida grave de visión asociada a la DMAE húmeda en un plazo de 10 años.
Los únicos tratamientos aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) para la DMAE seca a partir de 2023 son dos fármacos inyectables, limitados por la preocupación que suscitan las complicaciones de las inyecciones intravítreas y su modesta eficacia para restaurar la visión.
Los colirios son el método de administración de fármacos preferido en el mercado oftálmico, pero el desarrollo de fórmulas dirigidas a la retina, situada en el segmento posterior del ojo, sigue siendo un reto importante.
Para abordar las limitaciones de los tratamientos basados en inyecciones, el equipo de investigación, que ha publicado su trabajo en la revista Advanced Science, se centró en la vía de señalización inflamatoria de los receptores tipo Toll (TLR), de los que se sabe que desempeñan un papel fundamental en la patogénesis de la DMAE.
Extrayendo secuencias peptídicas de decenas de miles de proteínas con estructuras similares a las proteínas de señalización TLR naturales, crearon una extensa biblioteca de más de 190 000 péptidos candidatos a fármacos. Utilizando tecnología avanzada para el cribado rápido de péptidos que se unen específicamente a las proteínas de señalización TLR, identificaron con éxito múltiples péptidos candidatos capaces de inhibir las interacciones entre estas proteínas.
Los investigadores validaron la eficacia terapéutica de los péptidos administrándolos como colirios a ratones con DMAE seca inducida. El grupo tratado mostró una protección de las células de la retina y una reducción significativa de la degeneración retiniana, comparable a la de los ratones normales. Esto demostró que los colirios basados en péptidos podrían sustituir eficazmente a las terapias inyectables existentes para la DMAE seca.
MAYOR COMODIDAD
Este nuevo agente terapéutico, administrado en forma de gotas oftálmicas, ofrece a los pacientes una mayor comodidad y adherencia al tratamiento, al tiempo que reduce las complicaciones y los costes asociados a los tratamientos invasivos repetitivos. Además, la naturaleza no invasiva y segura de la terapia proporciona una nueva opción de tratamiento que mejora tanto la eficacia como la satisfacción del paciente. Se espera que esta innovación revolucione la accesibilidad al tratamiento de la DMAE y otras afecciones oftálmicas relacionadas.
«El Centro de Desarrollo de Fármacos de Productos Naturales de Corea (KIST), creado en septiembre para centrarse en la investigación orientada a la misión, tiene como objetivo desarrollar fármacos globales dirigidos a enfermedades relacionadas con el envejecimiento, incluidos el cáncer y las afecciones oftalmológicas. Tenemos previsto seguir investigando en colaboración con empresas farmacéuticas nacionales e internacionales para avanzar en los ensayos clínicos mundiales de esta innovadora terapia para la DMAE seca», ha finalizado el doctor Moon-Hyeong Seo que dirige el equipo de investigación del KIST.
26 diciembre 2024|Fuente: Europa Press |Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2024. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.|Noticia
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19
El uso de antibióticos en adultos mayores no se vincula con un mayor riesgo de deterioro cognitivo o demencia, según un estudio publicado en Neurology, revista médica de la Academia Estadounidense de Neurología.
Los expertos precisaron que el deterioro cognitivo es cuando una persona tiene cambios sutiles en el pensamiento y la memoria, como olvidar eventos y perder objetos con mayor frecuencia.
En tanto, la demencia es cuando los problemas de pensamiento y memoria se vuelven más avanzados y afectan la capacidad de una persona para completar las tareas diarias.
El estudio involucró a 13 571 personas sanas mayores de 70 años, libres de deterioro cognitivo y demencia durante los primeros dos años de la investigación.
Durante este tiempo, los investigadores determinaron el uso de antibióticos de los participantes revisando los registros de prescripción, y señalaron que el 63 % consumió antibióticos al menos una vez durante ese periodo.
Los especialistas hicieron un seguimiento de los participantes durante un promedio de cinco años más, durante los cuales 461 personas desarrollaron demencia y 2 576 personas deterioro cognitivo.
Luego examinaron si el uso de antibióticos durante los dos primeros años se asociaba con cambios a lo largo del tiempo en las habilidades de pensamiento y memoria.
Después de ajustar factores como los antecedentes familiares de demencia, la función cognitiva al inicio del estudio y los medicamentos que se sabe afectan la cognición, los investigadores descubrieron que el uso de antibióticos no estaba asociado con un mayor riesgo de deterioro cognitivo o demencia en comparación con no usar estos medicamentos.
Tampoco encontraron asociaciones con el uso acumulativo de antibióticos, el empleo continuo y los tipos específicos de antibióticos.
18 diciembre 2024|Fuente: Prensa Latina |Tomado de |Noticia
