tennitus1El zumbido que uno de cada diez adultos experimenta en sus oídos puede producirse como resultado de una plasticidad desadaptativa del cerebro, según se ha podido averiguar recientemente.

Personas que padecen tinnitus, expresado como un zumbido en los oídos, en más de uno de cada diez adultos en todo el mundo, podrían estar experimentando un daño del nervio auditivo que no suele detectarse a través de las pruebas de audición convencionales. A esa conclusión llega un estudio realizado por investigadores del Hospital Mass Eye and Ear, de Boston (EEUU).

«Más allá de la molestia de tener zumbidos persistentes u otros sonidos en los oídos, los síntomas del tinnitus son debilitantes en muchos pacientes, causando falta de sueño, aislamiento social, ansiedad y depresión y afectando negativamente el desempeño laboral y reduciendo, en definitiva, su calidad de vida», según el prof. Stéphane F. Maison, investigador principal de Mass Eye and Ear.

Este estudio, publicado en ´Scientific Reports´, proporciona una mejor comprensión de los orígenes del tinnitus. «No podremos curar este trastorno hasta que no comprendamos completamente los mecanismos subyacentes a su génesis. De ahí que el trabajo es un primer paso hacia nuestro objetivo final de silenciar el tinnitus», agregó el prof. Maison.

Muchas personas con pérdida auditiva informan un zumbido o, incluso, en casos extremos de un rugido en sus oídos. Síntomas, que como explican estos investigadores, surgen como resultado de una plasticidad desadaptativa del cerebro. En concreto, el cerebro intenta compensar la pérdida de audición aumentando su actividad, lo que resulta en la percepción de un sonido fantasma, el tinnitus. Sin embargo, hasta hace poco esta idea era discutida ya que algunos pacientes con tinnitus mostraban resultados normales en sus pruebas de audición.

Cambio de paradigma

Sin embargo, el descubrimiento de la sinaptopatía coclear en 2009 por parte de los investigadores de Mass Eye and Ear revivió esta hipótesis, ya que se evidenció que los pacientes con una prueba de audición normal pueden tener una pérdida significativa del nervio auditivo.

A partir de este cambio de paradigma en la forma en que los investigadores y médicos piensan sobre la pérdida auditiva, Maison y su equipo intentaron determinar si ese daño oculto podría estar asociado con los síntomas de tinnitus experimentados por una cohorte de participantes con audición normal. Al medir la respuesta de su nervio auditivo y del tronco encefálico, los investigadores encontraron que el tinnitus crónico no sólo se asociaba con una pérdida del nervio auditivo, sino que los participantes mostraban hiperactividad en el tronco encefálico. En este sentido, «nuestro trabajo concilia la idea de que el tinnitus puede ser provocado por una pérdida del nervio auditivo, incluso en personas con audición normal», argumentó el prof. Maison.

Con perspectivas futuras, los investigadores pretenden aprovechar trabajos recientes orientados a la regeneración del nervio auditivo mediante el uso de tratamientos a partir de neurotrofinas. «La idea de que algún día los investigadores puedan devolver el sonido perdido al cerebro y, tal vez, reducir su hiperactividad junto con el reentrenamiento, de cara a una cura real», concluyó dicho investigador.

Ver más información:  Vasilkov V, Caswell-Midwinter B, Zhao Y, Gruttola V, Jung dh, Liberman C, et al. Evidence of cochlear neural degeneration in normal-hearing subjects with tinnitus. Sci Rep [Internet]. 2023[citado 2 dic 2023]; 13, 19870.  https://doi.org/10.1038/s41598-023-46741-5

4 diciembre 2023 |Fuente: IMMedico|Tomado de noticia

déficit de sueñoLos hallazgos destacan la falta de sueño como un factor de riesgo modificable para la diabetes tipo 2.

La insuficiencia crónica del sueño en mujeres afecta la sensibilidad a la insulina independientemente de los cambios en la adiposidad: resultados de un ensayo aleatorizado

La falta de sueño se asocia con la diabetes tipo 2, aunque se desconoce el impacto causal de la falta crónica de sueño en el metabolismo de la glucosa en las mujeres. Investigamos si la restricción leve y prolongada del sueño (SR), parecida al sueño breve en el mundo real, afecta el metabolismo de la glucosa en las mujeres.

Metodología

Se reclutó a mujeres (de 20 a 75 años de edad) sin enfermedades cardiometabólicas y con un tiempo total de sueño (TST) habitual confirmado por actigrafía de 7 a 9 h/noche para participar en este estudio cruzado, aleatorizado, con dos fases de 6 semanas: mantenimiento de una adecuada sueño (AS) y 1,5 h/noche SR.

Los resultados incluyeron niveles plasmáticos de glucosa e insulina, valores HOMA de resistencia a la insulina (HOMA-IR) basados en muestras de sangre en ayunas, así como el área total bajo la curva de glucosa e insulina, el índice de Matsuda y el índice de disposición de una prueba de tolerancia oral a la glucosa.

Resultados

Nuestra muestra incluyó 38 mujeres (n = 11 mujeres posmenopáusicas). Los valores se informan con ±SEM. Los modelos lineales ajustados a los valores de resultado iniciales demostraron que el tiempo total de sueño (TST) se redujo en 1,34 ± 0,04 h/noche con SR versus AS (P <0,0001).

Los valores de insulina en ayunas (β = 6,8 ± 2,8 pmol/L; P = 0,016) y HOMA-IR (β = 0,30 ± 0,12; P = 0,016) aumentaron con restricción leve y prolongada del sueño (SR) versus AS, con efectos sobre HOMA-IR más pronunciados en mujeres posmenopáusicas en comparación con mujeres premenopáusicas (β = 0,45 ± 0,25 vs. β = 0,27 ± 0,13, respectivamente; P para interacción = 0,042).

El cambio en la adiposidad no medió los efectos de la restricción leve y prolongada del sueño (SR) sobre el metabolismo de la glucosa ni los resultados del cambio en la muestra completa cuando se incluyó como covariable.

Conclusiones

Reducir la duración del sueño a 6,2 h/noche, lo que refleja la duración media del sueño de los adultos estadounidenses con sueño breve, durante 6 semanas perjudica la sensibilidad a la insulina, independientemente de la adiposidad.

Los hallazgos destacan que el sueño insuficiente es un factor de riesgo modificable de resistencia a la insulina en las mujeres que debe ser objeto de esfuerzos de prevención de la diabetes.

Ver más información:  Zuraikat FM, Laferrère B, Cheng B, Scaccia SE, Cui Z, Aggarwal B, et al. Chronic Insufficient Sleep in Women Impairs Insulin Sensitivity Independent of Adiposity Changes: Results of a Randomized Trial. Diabetes Care[Internet]. 2023[citado 29 nov 2023]; dc231156. https://doi.org/10.2337/dc23-1156

30 noviembre 2023|Fuente: IntraMed | Tomado de Noticias médicas 

(debe de estar registrado en IntraMed)

estimulacion sonora1Una nueva investigación, realizada por investigadores de la Universidad de Servicios Uniformados y el Centro Médico Militar Nacional Walter Reed (EE.UU.), indica que la estimulación acústica del cerebro puede aliviar los síntomas persistentes en individuos que sufrieron lesiones cerebrales traumáticas leves en el pasado, según publican sus autores en Annals of Clinical and Translational Neurology. En el estudio participaron 106 militares de Estados Unidos, veteranos o sus cónyuges con síntomas persistentes tras una lesión cerebral traumática leve sufrida hace entre 3 meses y 10 años. Los participantes fueron aleatorizados 1:1 para recibir 10 sesiones de tonos de ingeniería vinculados a ondas cerebrales (intervención), o tonos de ingeniería aleatorios no vinculados a ondas cerebrales (control simulado).

Todos los participantes descansaron cómodamente en una silla de gravedad cero en la oscuridad con los ojos cerrados y escucharon los tonos generados por ordenador a través de auriculares. El resultado primario fue el cambio en las puntuaciones de los síntomas, con resultados secundarios de variabilidad de la frecuencia cardiaca y medidas autodeclaradas de sueño, estado de ánimo y ansiedad. Entre todos los participantes del estudio, las puntuaciones de los síntomas mejoraron clínica y estadísticamente en comparación con los valores iniciales, y los beneficios se mantuvieron en gran medida a los 3 y 6 meses; sin embargo, no hubo diferencias significativas entre los grupos de intervención y control. Se observaron patrones similares en los resultados secundarios.

Los resultados indican que, aunque la estimulación acústica se asocia a una notable mejoría de los síntomas postconmocionales, la escucha de la estimulación acústica basada en la actividad eléctrica cerebral, tal como se administró en este estudio, puede no mejorar los síntomas, la función cerebral o la variabilidad de la frecuencia cardiaca más que la estimulación acústica generada aleatoriamente y diseñada por ordenador.

Ver más información: Cole WR, Tegeler CL, Choi YS, Harris TE, Rachels N, Bellini PG, et al. Randomized, controlled clinical trial of acoustic stimulation to reduce postconcussive symptoms. Ann Clin Transl Neurol[Internet].2023[ctado 26 nov 2023]; https://doi.org/10.1002/acn3.51937

27 noviembre 2023 |Fuente: Neurología| Tomado de | Noticia

sindrome fatigaEntre 17 y 24 millones de personas sufren en todo el mundo una enfermedad difícil de diagnosticar, pero profundamente invalidante: el síndrome de fatiga crónica. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, la también llamada encefalomielitis miálgica engloba multitud de síntomas que confluyen en una sensación de fatiga crónica y profunda, incapacitante y difícil de explicar, que incluye problemas para dormir o malestar tras llevar a cabo un esfuerzo. Algunos pacientes llegan a presentar serios problemas para llevar a cabo sus actividades habituales o para concentrarse, e incluso se ven confinados en la cama.

«La dificultad del diagnóstico ante síntomas tan transversales, que pueden empeorar con el tiempo, estriba en que no existen pruebas diagnósticas ni biomarcadores que definan al paciente afecto», explica Marcos Lacasa, investigador que actualmente desarrolla su tesis doctoral en la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) dentro del programa de doctorado de Bioinformática.

«El diagnóstico depende del historial y del facultativo. Hacerlo con premura puede tener una gran influencia en la evolución de la enfermedad».

En su último artículo, cofirmado con sus directores de tesis, Jordi Casas, del grupo de investigación relacionado Applied Data Science Lab de la UOC, y José Alegre, del Vall d’Hebron Institut de Recerca, así como Ferran Prados, también investigador del Applied Data Science Lab, Lacasa analiza cómo el aprendizaje automático, un tipo de inteligencia artificial (IA), puede mejorar el entendimiento y el diagnóstico de la enfermedad. El artículo científico se ha publicado en abierto en la revista Scientific Reports, de la editorial Nature.

IA y pacientes sintéticos

Ante la ausencia de biomarcadores claros, a día de hoy no existen pruebas que permitan diagnosticar si alguien sufre o no síndrome de fatiga crónica. Si bien se ha investigado mucho en este sentido (el mismo grupo de investigadores propone en otro artículo recién publicado tomar como referencia los niveles de consumo de oxígeno de los pacientes), los diagnósticos se hacen fundamentalmente a partir de cuestionarios que permiten evaluar la percepción que la persona tiene de su fatiga. Estos cuestionarios, como el Short Form Health Survey (SF-36), están bien definidos y estandarizados. Aun así, sigue siendo complicado acertar con un diagnóstico temprano.

«Lo que hemos demostrado es que, mediante las respuestas de un cuestionario, se puede simular el estado de un paciente en diferentes ámbitos. En otras palabras, se podría poner al alcance de facultativos no especializados una aplicación basada en aprendizaje automático que, mediante unas cuarenta preguntas, podría predecir incluso las respuestas del paciente en un test de esfuerzo», explica Lacasa. «Esto serviría de alerta ante síntomas que pudieran asociarse a la encefalomielitis miálgica y facilitaría el envío del paciente a la unidad especializada más cercana. En definitiva, facilitaría un diagnóstico precoz».

El principal desafío de este enfoque es contar con la suficiente cantidad de datos de calidad con los que se pueda entrenar el algoritmo de inteligencia artificial para que después sea capaz de predecir respuestas. «La aplicación puede generar respuestas creadas por IA. No haría falta que un paciente respondiera a seis cuestionarios distintos para conocer su estado global. Con rellenar uno solo, la inteligencia artificial rellenaria el resto», añade Lacasa.

La solución que se propone en el artículo es crear lo que los investigadores denominan pacientes sintéticos. Este enfoque permite que, con datos de un solo cuestionario general, se puedan rellenar otros especializados o que incluso se puedan reemplazar datos que faltan. «Podemos desarrollar estudios científicos con datos inventados, entre comillas, por la IA, pero que mantienen las características estadísticas propias como si se tratara de pacientes reales. La principal ventaja es que estos datos sintéticos se pueden compartir sin temor a violar ningún dato privado de ningún tipo», señala el investigador.

En busca del tratamiento del síndrome de fatiga crónica

El modelo propuesto por los investigadores de la UOC y del VHIR tiene ventajas, pero también limitaciones. «Un mal uso de los datos sintéticos invalidaría los análisis. Además, contar con datos reales de entrada, como los facilitados por el cuestionario SF-36, sigue siendo un requisito necesario», añade Marcos Lacasa. Las ventajas, claro, radican en contar con una herramienta capaz de ofrecer datos sintéticos de alta fidelidad para investigación y uso educativo, libres de restricciones legales, de privacidad, seguridad y propiedad intelectual.

De forma paralela a la mejora del diagnóstico mediante cuestionarios, existen otras líneas de investigación alrededor del síndrome de fatiga crónica. La búsqueda de marcadores biológicos que permitan la elaboración de pruebas diagnósticas efectivas sigue siendo prioritaria, así como el desarrollo de tratamientos. Actualmente, no existe una cura, y los síntomas se intentan mitigar con medidas de higiene del sueño, cambios en la dieta, ejercicio, terapia y fármacos que reduzcan los síntomas predominantes.

«Lo que se necesitaría es más presupuesto para poder hacer una secuenciación genética de los pacientes que sufren encefalomielitis miálgica. Así podríamos hacer un análisis genómico y detectar si existe alguna proteína causante de la enfermedad. Esto facilitaría en gran medida diseñar un fármaco efectivo que pudiera paliar los síntomas», concluye Marcos Lacasa.

Ver más información:

Lacasa M, Prados F, Y Alegre A, Casas Roma J. A synthetic data generation system for myalgic encephalomyelitis/chronic fatigue syndrome questionnaires. Sci Rep [Internet]. 2023[citado 24 nov 2023];13(14256).  https://doi.org/10.1038/s41598-023-40364-6

25 noviembre 2023|Fuente: EurekAlert| Tomado de Prensa

bebéLa ONG Save the Children ha alertado de que al menos 17,6 millones de niños y niñas nacerán con hambre en 2023, unos 33 por minuto, lo que supone un aumento del 22 por ciento con respecto a hace diez años, siendo África y Asia las regiones en las que se concentra el 95 por ciento de los nacimientos desnutridos. La inestabilidad económica, los conflictos y las repetidas crisis climáticas han contribuido a esta devastadora crisis del hambre, explica la ONG, en cuyo último estudio no se incluye el impacto que está teniendo la escalada de violencia en los territorios palestinos ocupados.

El estudio, publicado este lunes con motivo del Día Mundial de la Infancia, revela que para este año habrá una quinta parte más de recién nacidos que pasarán hambre comparado con 2013, según cifras recogidas por la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). ‘Más de 17 millones de recién nacidos entrarán este año en un mundo donde el hambre devorará su infancia.

Esto equivale a 33 niños y niñas por minuto, algo más que el número de alumnos de una clase en España’, ha alertado el director general de Save the Children España, Andrés Conde. ‘El hambre destruirá sus sueños, silenciará sus juegos, paralizará su educación y amenazará sus vidas. El futuro de estos niños y niñas ya está comprometido incluso antes de que respiren por primera vez’, ha lamentado.

República Democrática del Congo y Afganistán

En África, más de 9,4 millones de niños y niñas nacieron con hambre, mientras que en Asia fueron 7,4millones. En total, ambos continentes albergan el 95 por ciento de los nacimientos de niños desnutridos. En República Democrática del Congo (RDC), por ejemplo, el número de menores que nacen con hambre es el más alto desde que existen registros. Save the Children advierte de que RDC tendrá en 2023el mayor número de bebés nacidos con desnutrición. Se estima que unos 6,6millones. Afganistán es el primero del continente con al menos un 25 por ciento de su población desnutrida. El pías se encuentra en ciernes de registrar el mayor número de bebés nacidos con hambre en Asia. Se calcula que para este año serán 440.000 los que nazcan en estas condiciones. De acuerdo con este estudio, los diez países con mayor número de bebés nacidos con hambre, con al menos el 25 por ciento de su población está desnutrida son: RDC, Uganda, Madagascar, Afganistán, Kenia, Somalia, Mozambique, Yemen, Chad y Zambia. GAZA El estudio no recoge, no obstante, las consecuencias que está teniendo para la población de Gaza y Cisjordania los ataques constantes de las fuerzas israelíes sobre estos territorios, en represalia por el asalto de Hamás el 7 de octubre. Antes de esta nueva escalada de violencia en los territorios palestinos, unos 2,3 millones de personas en Gaza ya tenían dificultades para comer. En base a las estadísticas que maneja Naciones Unidas, se espera que nazcan más de 66.000 bebés en Gaza este año, unos 15.000 entre el 7 de octubre y lo que resta de 2023. ‘Sin un alto el fuego, las vidas de los bebés penderán de un hilo desde que nazcan’, ha alertado la organización, que insiste en que ‘el hambre no es una causa perdida’, pero es necesario abordar cuanto antes las causas profundas. ‘Esta crisis de hambre es mundial y requiere una solución mundial’, enfatiza. Por todo ello, la ONG hace un llamamiento a todos los líderes mundiales que tienen previsto reunirse este lunes en Londres para a asistir a una cumbre sobre seguridad alimentaria para que aborden las causas profundas de este problema. ‘Sólo poniendo fin a los conflictos mundiales, abordando la crisis climática y la desigualdad global, y construyendo sistemas de salud, nutrición y protección social más resilientes y menos vulnerables a crisis como la COVID-19, los conflictos y la crisis climática, podremos garantizar que en los próximos años no vuelvan a sonar las mismas alarmas’, ha defendido la organización. Save the Children reclama a su vez una mayor inversión, colaboración y diálogo con las comunidades locales, así como su liderazgo, para reforzar la planificación y la puesta en marcha de respuestas que ayuden a contener este problema, así como a actuar con prontitud para evitar crisis previsibles.

22 noviembre 2023 (Europa Press) – Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2019. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.

obesidadLos médicos internistas han incidido en que considerar la obesidad como una enfermedad crónica facilitará un proceso asistencial alrededor y el abordaje de sus comorbilidades.

Es imprescindible en nuestro país catalogar y evaluar a la obesidad como una “enfermedad crónica” -en la UE lo es desde 2021- y considerar que todas las comorbilidades asociadas son una “consecuencia”, ha señalado a DM Juana Carretero, presidenta de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) y moderadora de la mesa redonda “La Obesidad en Medicina Interna en el siglo XXI. Construyendo el Decálogo de las comorbilidades asociadas a la obesidad en Medicina Interna. El experto eres tú”. La mesa se ha celebrado durante el 44º Congreso Nacional de la SEMI, que tiene lugar en el Palacio de Congresos de Valencia esta semana.

La prevalencia de la obesidad en la población adulta española es del 23%, pero se estima que para el año 2030 será del 30% y para 2035, del 37%. Y en niños y adolescentes, la prevalencia de la obesidad aumenta un 2,5% interanual, según diversas sociedades científicas y estamentos dedicados a su manejo.

A ello se suma que las personas con obesidad pueden desarrollar enfermedades metabólicas, como la diabetes y la enfermedad metabólica hepática, enfermedades cardiovasculares (cardiopatía isquémica, insuficiencia cardiaca con fracción de eyección deprimida, IC con fracción de eyección preservada, o ictus), apnea del sueño, la enfermedad renal crónica, hasta 32 tipos distintos de cáncer, infertilidad y esterilidad, y problemas articulares -artrosis- y tienen mayor riesgo de necesitar prótesis y su recambio para alguna de las articulaciones deterioradas.

A modo de ejemplo, ha explicado la presidenta de la SEMI, “uno de los principales ítems es la IC y, sobre todo en el caso de con fracción de eyección preservada, el principal problema es el exceso de grasa alrededor del corazón, que impide que se expanda y además infiltra en el miocardio”.

Además, otro ejemplo es el impacto en la enfermedad renal crónica: “Dentro de pocos años la obesidad será la principal causa. La grasa se deposita por fuera del riñón y además hace que el órgano filtre más”. ¿Y qué se puede hacer? Carretero ha reiterado que desde Medicina Interna “estamos convencidos de que la obesidad es la causa de todas las comorbilidades asociadas”. Por ello, debe ser el primer punto del decálogo para estudiarla y abordarla de forma completa. Otro aspecto clave, ha reiterado Carretero, es “dibujar cuál es el perfil principal del paciente” y valorar si necesita perder o no peso, ya que “existen pacientes muy mayores y frágiles donde pérdida es contraproducente”.

Interacción con otros tratamientos

Otro aspecto a analizar y estudiar es ver cómo influye el exceso de adiposidad, que es la forma correcta de medir la obesidad, “sobre los tratamientos que ponemos los internistas habitualmente”. En palabras de Carretero, “estamos habituados a tratar con anticoagulantes a personas que tienen un tromboembolismo pulmonar. Es un miligramo de heparina por kg de peso, ¿pero ¿cuánto se administra a alguien con sobrepeso?”.

En esta línea, también se debe analizar cómo interacciona la obesidad con estos tratamientos. Sobre la financiación de los fármacos antiobesidad, la presidenta de la SEMI ha apuntado que no es sostenible que sea a todo, sino que “se debe priorizar para esos pacientes que tienen una enfermedad asociada a la obesidad». También ha hecho hincapié en el estudio de los estilos de vida y su influencia en la salud de estos pacientes, y si todos, sean mayores o jóvenes, deben recibir el mismo tratamiento. En este sentido, ha recordado que las personas mayores necesitan un abordaje diferente “sobre todo para no perder masa muscular”.

No hay “obesos sanos”

En esta línea, Carretero ha insistido en que no hay obesos “sanos”. Hasta ahora, se había postulado que la obesidad es un factor de riesgo para otras enfermedades y que existe el fenotipo obeso metabólicamente sano (FOMS), según el cual hay personas obesas sanas que no tienen más riesgo de desarrollar otras enfermedades. Ahora, se empieza a postular que este fenotipo no existe y que la grasa acumulada en el cuerpo siempre es disfuncional; está formada por moléculas muy grandes y, por tanto, el organismo está inflamado y enfermo.  “No podemos hablar del obeso metabólicamente sano. Debemos considerar la obesidad como una enfermedad crónica, recidivante y multifactorial. La obesidad no es un factor de riesgo para la diabetes y otras enfermedades cardiacas, sino que la obesidad en sí misma es una enfermedad metabólica, de la que derivan otras enfermedades metabólicas”, ha precisado Carretero.

Novedades terapéuticas

Las novedades terapéuticas más destacables para el manejo de la obesidad son los fármacos agonistas del receptor de GLP-1, tratamiento ya en uso, Está pendiente de aprobación para un perfil de paciente obeso la semaglutida a dosis de 2,4 mg. Otros fármacos en investigación son los agonistas del GLP-1 y agonistas del GIP (otra hormona intestinal), la tianeptina, de la que se ha visto en ensayos clínicos que a dosis altas produce pérdidas de peso superiores al 30%, pero también mucha pérdida de masa muscular.

Más adelante podrían añadirse fármacos combinados como los coagonistas del glucagón y GLP-1 o coagonistas del glucagón, GIP y GLP-1. Estos fármacos aumentan la masa muscular y a la par disminuyen la pérdida de peso excesiva. Asimismo, se han ampliado las indicaciones de la cirugía bariátrica de IFSO (guías americanas), que ahora también puede ofrecerse a pacientes con un IMC > 35, independientemente de que se tenga otra comorbilidad asociada, IMC > 30 si se tiene diabetes u otras comorbilidades asociadas (cuando antes era para pacientes con un IMC > 40), también por encima de los 65 años, y en niños y adolescentes.

17 noviembre 2023 | Fuente: Diario Médico| Tomado de Medicina Interna|44 Congreso Nacional de Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI)

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