Imagen: Prensa Latina.A la presencia de vectores ya conocidos como el mosquito Aedes aegypti, que transmiten las enfermedades del dengue, zika, chikungunya y fiebre amarilla, en Colombia se suma hoy la detección del virus Oropouche (OROV).

De acuerdo con un reporte de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), además de en esta nación sudamericana, en lo que va del 2024 otros tres países de la región de las Américas notificaron casos de OROV: Bolivia, Brasil y Perú.

Esa misma entidad informó que el pasado 12 de marzo, Colombia reportó dos diagnósticos positivos para la enfermedad causada por el mentado virus, identificado en muestras de los departamentos de Amazonas (sur) y Meta (centro).

No obstante, hace pocos días, la Fundación IO refirió que del 1.° de enero al 4 de mayo se detectaron 38 casos confirmados de Oropouche en tres departamentos del país, el más afectado de ellos Amazonas, con 35.

En Meta y Caquetá reportaron un caso en cada uno, mientras que se identificó un portador de la infección procedente de Tabatinga, Brasil, según comunicó la organización científica sin ánimos de lucro.

Los casos fueron descubiertos mediante una estrategia retrospectiva de búsqueda por laboratorio implementada por el Instituto Nacional de Salud de Colombia a partir de la vigilancia de dengue, añadió la fuente.

En las Américas, los brotes por el virus Oropouche registrados en los últimos diez años han tenido lugar principalmente en la región amazónica, según informa la OPS.

Se transmite al ser humano sobre todo a través de la picadura del jején Culicoides paraensis, pero también puede ser transmitido por el mosquito Culex quinquefasciatus.

Posterior a un periodo de incubación de cinco a siete días los pacientes experimentan fiebre alta, cefalea con fotofobia, mialgias, artralgias y, en algunos casos, exantemas.

En ciertos aquejados, los síntomas pueden ser más severos e incluir vómitos y hemorragias, manifestándose en forma de petequias, epistaxis y sangrado gingival. Generalmente, la infección se resuelve en un lapso de dos a tres semanas.

Actualmente, detalla la OPS, no se disponen de vacunas ni medicamentos antivirales específicos para prevenir o tratar la infección por OROV.

El enfoque del tratamiento es paliativo, centrado en aliviar el dolor, rehidratar al paciente y controlar cualquier vómito que pueda presentarse.

12 mayo 2024|Fuente: Prensa Latina |Tomado de |Noticia

Imagen: Prensa Latina. Un conjunto de modelos ambientales e hidrológicos sugiere que las áreas en riesgo de transmisión de paludismo o malaria en África podrían disminuir más de lo esperado debido al cambio climático en el siglo XXI.

Los modelos combinados predicen que el área total de transmisión adecuada de paludismo comenzará a disminuir en África después de 2025 hasta el 2100, incluyendo en África Occidental y hasta el este, llegando a Sudán del Sur.

El enfoque del nuevo estudio publicado hoy en la revista Science captura características hidrológicas que generalmente se pasan por alto con los modelos predictivos estándar de transmisión de malaria, ofreciendo una visión más matizada que podría informar los esfuerzos de control de la enfermedad en un mundo en calentamiento.

La mayor parte de la carga de la malaria recae en las personas que viven en países de ingresos bajos y medianos en África, donde la infraestructura de salud está incompleta y los programas de control se han estancado en los últimos años.

Debido a que se transmite por mosquitos, la malaria también es una de las enfermedades más prominentes sensibles al clima.

Por ejemplo, los cambios en las precipitaciones podrían expandir o restringir el rango geográfico de los mosquitos y la disponibilidad de agua estancada que necesitan para reproducirse, especialmente en África, donde el clima ya está cambiando rápidamente.

Sin embargo, la mayoría de los intentos de predecir el impacto del cambio climático en el paludismo solo han representado el agua superficial utilizando la precipitación, ignorando otras características hidrológicas importantes como el flujo de los ríos, consideró el artículo.

En lugar de depender de un solo modelo, el doctor Mark Smith, profesor asociado de investigación del agua en la Escuela de Geografía de la Universidad de Leeds y autor principal del estudio y sus colaboradores, aplican un conjunto de modelos hidrológicos y climáticos globales para predecir la transmisión de paludismo en África a escala continental.

Incorporaron métricas hidrológicas como el escurrimiento superficial y la evaporación, prestando especial atención a áreas densamente pobladas cerca de redes fluviales a gran escala como el Nilo.

En comparación con los modelos basados en precipitaciones, el método del conjunto predijo que estos cambios en el área serán más generalizados y más sensibles a los diferentes escenarios futuros de emisiones de gases de efecto invernadero.

«Conforme nuevas fuentes de datos estén cada vez más disponibles, nos beneficiaremos de su incorporación explícita en las proyecciones de procesos hidrológicos para explicar el riesgo de transmisión de paludismo físicamente realista a escalas que puedan informar estrategias operativas nacionales de control del paludismo», concluyó Smith.

La malaria es una enfermedad transmitida por vectores sensible al clima que causó 608 000 muertes entre 249 millones de casos en 2022, el 95 % de ellos reportado en África.

10 mayo 2024|Fuente: Prensa Latina |Tomado de |Noticia

Imagen: Archivo.Científicos italianos han localizado en el sur del país, 50 años después de la última alerta, el mosquito Anopheles sacharovi, asociado junto con otra especie con la transmisión de la malaria antes de que fuera erradicada de Italia en 1970, informó este martes el Instituto Superior de Sanidad (ISS), que rechazó un posible retorno de la enfermedad.

El mosquito fue descubierto en la costa salentina, entre las ciudades de Lecce y Otranto, en la región de Apulia, fruto de una investigación conjunta entre el ISS, el Instituto Zooprofiláctico Experimental del Apulia y Basilicata y la Sociedad Sanitaria Nacional de Lecce publicada en la revista Parasites and Vectors, explicó el organismo.

El hallazgo «no debe alertar sobre un posible retorno de la malaria a Italia, ya que las condiciones socioeconómicas e higiénico-sanitarias del país son ciertamente muy diferentes de las del pasado», aseguró el ISS.

«Además, una circular ministerial específica da indicaciones claras para la vigilancia constante de los casos humanos de malaria importada y establece las intervenciones que deben llevarse a cabo en el territorio en presencia de presuntos casos autóctonos», añadió.

El ISS reconoció que tras «la campaña de lucha contra la malaria de la posguerra, este mosquito ya se consideraba desaparecido», por lo que «la vigilancia entomológica es extremadamente importante y necesaria para prevenir el riesgo de reintroducción de esta enfermedad en nuestro país».

La investigación se inició en 2018 en algunas zonas de Apulia y Basilicata históricamente endémicas de malaria y a finales de 2022 «el hallazgo en una zona rural de un solo ejemplar adulto, identificado molecularmente como Anopheles sacharovi, dio lugar al año siguiente a una investigación entomológica para confirmar su presencia y buscar focos larvarios».

«Las larvas de esta especie se han encontrado en áreas naturales y protegidas, con escaso o nulo impacto antrópico, lo que hace suponer una presencia residual también en décadas pasadas y una posible repoblación lenta, favorecida por la menor presión de las actividades humanas y la ausencia de tratamientos con pesticidas para uso agrícola, además de factores climáticos favorables», explicó el ISS.

El hallazgo de este mosquito confirma «la necesidad de mantener la atención y reforzar todas las medidas preventivas, además de la vigilancia entomológica para el control del anofelismo residual, como ya se está haciendo para otras enfermedades transmitidas por mosquitos, como el dengue o el Nilo Occidental, con el Plan Nacional de Vigilancia de Arbovirosis», concluyó el organismo.

30 abril 2024|Fuente: EFE |Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2023. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.|Noticia

Imagen: Aedes albopictus (OPS).Una investigación, publicada en la revista científica Insects, ha desvelado que la bacteria Wolbachia podría jugar un papel clave para frenar la expansión del mosquito tigre en España (Aedes albopictus), vector de enfermedades como el dengue, el Zika o el Chikungunya.

Se trata del estudio «Infección por Wolbachia mediante hibridación para potenciar una supresión de Aedes albopictus mediante técnicas de insectos incompatibles en el este de España», una investigación en la que han participado Rubén Bueno, entomólogo y director técnico en Rentokil Initial, junto con otros investigadores de la Universitat de València y la Agencia Nacional Italiana para la Biotecnología, Energía y Desarrollo Económico Sostenible.

Wolbachia es un género de bacterias del tipo gramnegativas que infecta a especies de artrópodos y que aparece de forma natural, siendo responsable de fenómenos que modifican la biología reproductora de los hospedadores.

Los cruces entre machos infectados por esta bacteria y hembras no infectadas por la cepa dan lugar a una incompatibilidad citoplasmática (IC), es decir, un estado de esterilidad de los huevos. Algo que, según los científicos, puede utilizarse como herramienta para el control de vectores.

Para llevar a cabo el estudio se introdujo una cepa de Wolbachia en una población de mosquito tigre asiático a través de un proceso de hibridación con la línea de laboratorio ARwP, ya probada como herramienta para el control del vector.

Como consecuencia, los huevos producidos entre machos de líneas híbridas y hembras silvestres no modificadas resultaron estériles en un 99,9 %, un resultado que da muestras de la viabilidad del programa para controlar el mosquito tigre en España a través de la Wolbachia.

Para los expertos, el uso de la bacteria Wolbachia marca un avance crucial en el control del mosquito tigre y da muestras de la importancia de abordar los nuevos desafíos en salud ambiental. Sin embargo, es vital coordinar la implementación de métodos eficaces en el control de plagas para proteger a las comunidades de enfermedades transmitidas por vectores.

AEDES ALBOPICTUS

Originario del sudeste asiático, se ha convertido en una de las especies de mosquitos que más preocupa en España debido a su capacidad para transmitir enfermedades como el dengue, el virus del Zika y el chikungunya. Además, destaca por su poder de propagación y adaptación, al ser un insecto capaz de prosperar especialmente en entornos urbanos, aumentando así el riesgo de brotes epidémicos.

El mosquito tigre se detectó por primera vez en España en 2004. Desde entonces, la especie ha logrado establecerse en 40 provincias españolas. Además, existe también el riesgo de contagio de enfermedades como el virus del Zika, el chikungunya o el dengue.

De hecho, en el caso del dengue, desde el año 2018 se han registrado en España un total de 16 casos de dengue autóctono, según cifras del Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC).

Según señalan los expertos, el desarrollo de vacunas y fármacos, así como las estrategias de prevención y control de poblaciones de mosquitos a gran escala, han tenido un éxito limitado.

Y es que, en los últimos años las compañías de control de plagas se están encontrando además con un nuevo problema: la resistencia a los insecticidas en los vectores de arbovirus (virus transmitidos por artrópodos), una cuestión crucial sobre la que ya se están dirigiendo las nuevas estrategias de control.

29 abril 2024|Fuente: Europa Press |Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2023. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.|Noticia

mayo 1, 2024 | Carlos Alberto Santamaría González | Filed under: arbovirosis, chikungunya, Dengue, Enfermedades transmisibles, Epidemiología, Medicina Tropical |

Imagen: ArchivoLos mosquitos son los principales vectores de virus como el dengue a nivel mundial. La prolongada guerra de los humanos contra estos insectos lleva más de un siglo. Esta lucha se torna aún más desafiante debido a la continua evolución de los mosquitos y al aumento de las temperaturas provocado por el cambio climático.

Hay más de 3500 especies de mosquitos en el mundo, y unas 100 pueden transmitir virus que afectan la salud humana. Entre estas especies, el Aedes aegypti destaca por su amplia distribución y alta adaptabilidad. Este mosquito es el principal vector de virus como el dengue, el Zika y el chikungunya. Originario de África, el Aedes aegypti se ha propagado por todo el mundo, siguiendo las actividades humanas, comenta el medio informativo chino Cgtn.com.

Durante su convivencia con los seres humanos, los mosquitos experimentaron un proceso evolutivo que les permitió adaptarse eficazmente a los entornos creados por el ser humano, dijo María Anice Mureb Sallum, profesora de Epidemiología de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Sao Paulo.

Inicialmente, los Aedes aegypti depositaban sus huevos únicamente en entornos naturales. A medida que evolucionaron y se adaptaron gradualmente a los ambientes sociales humanos, ahora pueden sobrevivir y reproducirse en áreas artificiales de almacenamiento de agua, como floreros y neumáticos. El Aedes aegypti llegó a Brasil desde África a principios del siglo XX a través del transporte marítimo, desencadenando graves epidemias de fiebre amarilla.

En aquel entonces, Brasil y muchos países latinoamericanos llevaron a cabo operaciones de erradicación de mosquitos con éxito. Sin embargo, con el rápido desarrollo de la urbanización alrededor de la década de 1970, los mosquitos regresaron y se reprodujeron explosivamente. En la actualidad, la erradicación del Aedes aegypti se ha vuelto una tarea casi imposible.

El uso de productos químicos como insecticidas ha incrementado la selección de poblaciones de Aedes aegypti que son resistentes a diversas clases de insecticidas. La estrategia ya no consiste en eliminarlos por completo, sino en mantener su densidad poblacional baja para prevenir la transmisión de enfermedades, indicó Mureb Sallum.

Investigaciones científicas recientes han revelado que los mosquitos están experimentando una evolución térmica y están más adaptados para sobrevivir en ambientes de alta temperatura. Según datos de estudios recientes, entre el 30 y el 40 % de los casos de dengue en Brasil, Bolivia, Perú, Colombia y México podrían atribuirse al aumento de las temperaturas.

27 abril 2024|Fuente: Juventud Rebelde |Tomado de|Noticia

Imagen: Archivo.La cifra de casos de chikunguña notificada en 2023 en las Américas casi duplicó los reportes del año anterior, y constituyó el mayor registro de los últimos años, según un informe de la OPS/OMS.

Datos publicados por la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) muestran que entre las semanas epidemiológicas uno y 52 de 2023 fue notificado un total de 410 754 casos de chikunguña, incluidas 419 defunciones, en 17 de los países y territorios de la Región de las Américas.

Esta cifra es mayor a lo observado en el mismo periodo de 2022 (273 841, incluidas 87 defunciones) y es el mayor registro de casos de los últimos años, resaltó el documento.

En tanto, en 2024 y hasta la semana epidemiológica 14 (primera de abril) se registraron 186 274 casos —el 97 por ciento de ellos en Brasil—, y 60 defunciones causadas por esta enfermedad que es endémica en las Américas, excepto en Canadá, Chile, Estados Unidos y Uruguay.

Estos incrementos en el número de casos y defunciones por chikunguña por encima de lo notificado en los últimos años se suman a la circulación simultánea con otras arbovirosis, como dengue, zika y oropouche, impactando en la sobrecarga de los servicios asistenciales.

Las primeras tres enfermedades mencionadas pueden ser transmitidas por los mismos vectores, Aedes aegypti y Aedes albopictus, los cuales están presentes en casi todos los países y territorios de la región de las Américas.

Ante esta situación los organismos sanitarios instaron a los países a continuar fortaleciendo la vigilancia, triaje, diagnóstico y tratamiento oportuno y adecuado de los casos de chikunguña y otras arbovirosis.

Al mismo tiempo exhortaron a intensificar las acciones de prevención y control del vector, así como la preparación de los servicios de atención de salud para facilitar el acceso de los pacientes con estos padecimientos.

El chikunguña es una enfermedad infecciosa transmitida a los seres humanos por mosquitos infectados con el virus Chikungunya.

Los síntomas comienzan generalmente de cuatro a ocho días después de la picadura de mosquitos, siendo el más común la aparición repentina de fiebre, a menudo acompañada de dolor en las articulaciones.

Otros síntomas incluyen dolor muscular y de cabeza, náuseas, fatiga y erupción cutánea.

Las complicaciones graves son poco frecuentes, pero en las personas con comorbilidades, adultos mayores, y en los niños menores de un año, la enfermedad puede contribuir a la causa de la muerte.

24 abril 2024|Fuente: Prensa Latina |Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2023. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.|Noticia

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