dic
19
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) alertó sobre la persistencia hoy de un brote de cólera sin precedentes en República Democrática del Congo (RDC), considerado el peor en 25 años.
Desde enero de 2025, más de 64 000 personas fueron afectadas por esta enfermedad, con casi 1 900 muertes registradas, donde los niños representan una proporción significativa de los enfermos y fallecidos, con 14 000 y 340, respectivamente.
Según Unicef, uno de cada cuatro niños congoleños ha sido alcanzado por el cólera, y señalaron como ejemplo de la gravedad de la crisis que en una sola vivienda comunitaria de Kinshasa murieron 15 menores.
La falta de agua potable e infraestructuras sanitarias sigue siendo la principal causa de la epidemia, apuntó el reporte del organismo, que menciona otros factores que complejizan el panorama como los conflictos, los desplazamientos, las fuertes lluvias y la urbanización no planificada.
También acusaron falta de información y demoras en el acceso a la atención médica, lo que provoca el incremento de las tasas de mortalidad.
Unicef significó que, a pesar del Plan Multisectorial para la Eliminación del Cólera y la iniciativa Río Congo Libre de Cólera, los recursos para detener la epidemia son insuficientes.
Agregaron que la agencia de la ONU apoya intervenciones de emergencia, mejoras en la higiene pública y acciones específicas en los focos de infección, pero para 2026 su financiamiento es insuficiente, de ahí el llamado al Gobierno y a los socios internacionales a aumentar urgentemente su respaldo para evitar más pérdidas de vidas.
09 diciembre 2025 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de | Noticia
may
6
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) alertó hoy que los brotes de sarampión están en aumento, pues en el año 2024, se registraron más de 359 521 casos en el mundo, pero evitarlos está en la vacunación. El sarampión es una enfermedad vírica muy contagiosa, con consecuencias que pueden ser mortales para los niños y niñas pequeños, subrayó.
Señaló que hay demasiados lugares, donde el sarampión se está propagando por las bajas coberturas de inmunización.
En los últimos cinco años aparecieron brotes de sarampión en más de 100 países, donde viven aproximadamente el 75 % de todos los niños y niñas del mundo, agregó.
«Pero la buena noticia es que podemos frenar la propagación del sarampión y erradicar la enfermedad en todo el mundo», enfatizó por medio de su perfil en la red X.
Recalcó que las vacunas contra el sarampión son seguras y eficaces y constituyen la mejor forma de evitar que los niños y niñas padezcan la enfermedad y la contagien a otras personas. Dos dosis de una vacuna contra el sarampión ofrecen 99 % ciento de protección frente a la enfermedad de por vida, precisó.
Recordó que desde 1974, las vacunas contra esa enfermedad salvaron unos 94 millones de vidas y han protegido a más personas que cualquier otra de las vacunas del Programa Esencial de Inmunización.
Pese a que hoy en día la mayoría de los países ya han incluido las vacunas contra el sarampión en sus calendarios de vacunación, aún hay demasiados niños y niñas que no han sido inmunizados, manifestó.
«En su mayoría, las causas de que los niños y niñas no se vacunen tienen que ver con la desigualdad, la pobreza y la escasez de servicios en las comunidades», remarcó.
29 abril 2025 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2025. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
ago
21
Al menos 500 millones de niños viven hoy en regiones de calor extremo, lo que altera su salud, bienestar y actividades cotidianas, afirmó un análisis del Fondo de la ONU para la Infancia, Unicef.
«Los niños no son adultos pequeños. Sus cuerpos son mucho más vulnerables al calor extremo», dijo la responsable de esa agencia, Catherine Russell, quien aseguró que esa cifra representa a uno de cada cinco de los menores residentes en zonas donde cada año se registra al menos el doble de días de calor extremo que hace tan solo seis décadas.
La alta funcionaria señaló que los días más calurosos del verano parecen ahora normales, pero aludió a la comparación que hizo Unicef del promedio de temperaturas de la década de 1960 y el del periodo de 2020-2024, que evidencia la rapidez y la intensidad con las que los días extremadamente calurosos aumentan en todo el mundo.
Russell explicó que el estrés térmico causado por la exposición al calor extremo supone una amenaza muy grave para la salud y el bienestar de los niños y las mujeres embarazadas, sobre todo si no hay medidas de refrigeración disponibles.
Tal fenómeno puede desatar complicaciones en el embarazo, como enfermedades crónicas gestacionales, y con resultados adversos en el parto, como mortalidad infantil, bajo peso al nacer y partos prematuros.
Además, favorece la malnutrición infantil y la proliferación de enfermedades no transmisibles relacionadas con el calor, y aumenta la vulnerabilidad de los pequeños a infecciones que se propagan a altas temperaturas, como el paludismo y el dengue. También tiene un impacto negativo en el desarrollo neurológico, la salud mental y el bienestar en general.
El estudio reveló que el calor extremo tiene otros efectos preocupantes cuando dura un tiempo prolongado y advirtió que los menores están expuestos a olas de calor más graves, largas y frecuentes, ya que en 100 países, más de la mitad de los pequeños soportan hoy el doble de olas de calor que hace 60 años.
Agregó que el calor extremo es especialmente peligroso para los bebés debido a que tienen un ritmo cardíaco más rápido, por lo que el aumento de las temperaturas es aún más alarmante para la infancia, enfatizó Russell.
Las vulnerabilidades y desigualdades que sufren los niños debido a su situación socioeconómica, género, ubicación, estado de salud y el contexto de su país exacerban los efectos negativos del calor, subrayó.
Según datos del análisis, infantes de 16 países sufren ahora más de un mes adicional de días extremadamente calurosos que lo que ocurría hace seis décadas.
En América Latina y el Caribe casi 48 millones de niños viven en zonas donde se registra el doble de días de calor extremo, mientras a escala mundial, los de África Occidental y Central son los más expuestos a temperaturas extremadamente calurosas y los que sufren los aumentos más considerables a lo largo del tiempo.
Unicef llamó a los gobiernos y el sector privado a adoptar medidas urgentes y audaces para proteger el derecho de todos los niños a disfrutar de un medio ambiente limpio, saludable y sostenible.
19 agosto 2024|Fuente: Prensa Latina |Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2024. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.|Noticia
ago
19
La Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió hoy una invitación a los fabricantes de vacunas contra la mpox (viruela símica o del mono) para que presenten su interés de incluirla en la lista de uso de emergencia (EUL).
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, anunció que este miércoles se decidió dejar sin efecto la suspensión del empleo de esos inmunógenos para el tratamiento de la mpox , dadas las preocupantes tendencias en la propagación de la enfermedad.
El procedimiento EUL es un proceso de autorización de uso de emergencia, desarrollado específicamente para acelerar la disponibilidad de productos médicos no autorizados, como las vacunas, que se necesitan en situaciones de emergencia de salud pública.
Se trata de una recomendación con límite de tiempo, basada en un enfoque de riesgo-beneficio.
La OMS solicita a los fabricantes que presenten datos para garantizar que las vacunas sean seguras, eficaces, de calidad garantizada y adecuadas para las poblaciones destinatarias.
En la República Democrática del Congo (RDC) hay un brote grave y creciente que ahora se ha extendido a otros países. Por primera vez se ha detectado fuera de esa nación africana una nueva cepa viral, que apareció por primera vez en septiembre de 2023.
La concesión de una autorización de uso de vacunas acelerará el acceso a esos inmunógenos, en particular para aquellos países de bajos ingresos que aún no han emitido su propia aprobación regulatoria nacional.
Dicha autorización de uso de vacunas también permite a los socios, como la fundación GAVI y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), adquirir vacunas para su distribución.
Actualmente hay dos vacunas en uso contra la enfermedad, ambas recomendadas para su uso por el Grupo de Expertos en Asesoramiento Estratégico sobre Inmunización de la OMS.
Las autoridades de Suecia confirmaron este jueves un caso de mpox de una nueva cepa más grave, el primer positivo fuera del continente africano.
Este miércoles la OMS declaró la mpox como una emergencia de salud pública de importancia internacional, luego del repunte de casos en esa región.
15 agosto 2024|Fuente: Prensa Latina |Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2024. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.|Noticia
ago
15
Un menor de cada cinco sufre al menos dos veces más de días de calor extremo que hace 60 años, alertó este martes Unicef, que pide proteger a la infancia de temperaturas potencialmente mortales para los más vulnerables.
Debido al cambio climático provocado por las actividades humanas, 2023 fue el año más caluroso desde que hay registros y 2024 podría registrar un nuevo récord.
En este contexto, Unicef ha estudiado el impacto del calentamiento, del calor extremo, y, en particular, del número de días que superan los 35º C al año, comparándolos con el promedio de los años 1960 y del periodo 2020-2024.
El resultado es que «un niño de cada cinco sufre ahora dos veces más días de calor extremo que sus abuelos hace 50 o 60 años, y esta tendencia empeora», explica a la AFP Lily Caprani, funcionaria de la agencia de la ONU.
Esto supone unos 466 millones de menores de todos los continentes, aunque algunas regiones están más afectadas que otras.
En África Occidental y Central, por ejemplo, 123 millones de menores (39 % del total en esta región) viven más de un tercio del año con temperaturas superiores a los 35°C, con picos de 212 días en Malí, 202 en Níger, 198 en Senegal y 195 en Sudán.
«Este calor es peligroso para todo el mundo, pero sobre todo para los más pequeños», dice Lily Caprani.
«Los cuerpos de los niños (…) son mucho más vulnerables al calor extremo (que el de los adultos), su corazón late más deprisa y respiran más rápido», sostiene.
Para un bebé que no transpira como un adulto para regular la temperatura, «puede ser literalmente mortal», explica Caprani, antes de alertar de los peligros para las mujeres embarazadas y sus bebés.
Estas temperaturas extremas pueden tener también un impacto en el desarrollo neurológico y la salud mental de los pequeños, y hacerlos más vulnerables a enfermedades como el paludismo, alerta Unicef.
Colegios sofocantes
Sin olvidar la dificultad de aprender en aulas sofocantes.
«En los primeros meses de 2024, al menos 80 millones de menores han perdido clases debido al cierre de escuelas por el calor extremo», detalla Caprani, que piensa que la cifra es mucho más elevada.
Los datos muestran que en 100 países, más de la mitad de los menores sufren dos veces más de canículas (al menos tres días de temperaturas altas) que hace 60 años, lo que representa, por ejemplo, 36 millones de menores en Estados Unidos.
Unicef pide que se actúe para limitar el impacto al enseñar a los padres a identificar las señales del golpe de calor, formando al personal de salud a intervenir rápidamente o invirtiendo en los sistemas de climatización de los colegios, una solución que no está al alcance de todo el mundo.
Pero sobre todo, para frenar el calentamiento en un planeta donde las temperaturas cada vez más elevadas, superiores a los 40 ºC, e incluso a los 50 ºC, son cada vez más frecuentes.
Los países firmantes del Acuerdo de París deben presentar para principios de 2025 nuevos objetivos para la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, y «podrían hacerlo con ambición al saber que los menores de hoy y las futuras generaciones tendrán que vivir en el mundo que van a dejar», dice en un comunicado la jefa de Unicef Catherine Russell.
Estos menores que heredarán este planeta dañado son los que menos responsabilidad tienen en el cambio climático que sufren.
Y sin embargo, «la mayor parte de las políticas climáticas ni siquiera mencionan a los niños», lamenta Caprani.
14 agosto 2024|Fuente: AFP |Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2024. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.|Noticia
jul
31
Las fuertes lluvias en medio de la temporada de monzones al sur de Asia amenazan gravemente a seis millones de niños de la región, sobre todo en Afganistán, Bangladesh, India y Pakistán, advierte hoy Unicef.
Un llamamiento del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) eleva la alerta por el impacto de estos fenómenos meteorológicos erráticos, agravados por el cambio climático, en las poblaciones más jóvenes del área.
La directora regional de la agencia para Asia Meridional, Sanjay Wijesekera, consideró preocupante los pronósticos de precipitaciones más intensas en las próximas semanas, que podrían poner en mayor peligro a los menores.
Las inundaciones representan una amenaza para los niños más allá de la muerte y las lesiones al contaminar también los suministros de agua potable, dijo la funcionaria.
A la par, aumentan el riesgo de enfermedades y brotes de diarrea que, si no se tratan, pueden provocar deshidratación y desnutrición entre la población infantil.
Los niños afectados por inundaciones frecuentes a lo largo del tiempo también tienen más probabilidades de tener bajo peso y retraso del crecimiento, alertó Wijesekera.
Junto a los efectos sobre la salud, las inundaciones dañan las instalaciones sanitarias, destruyen escuelas y carreteras e interrumpen la educación de los niños, poniéndolos en riesgo de abuso, explotación y trata.
Afganistán, Bangladesh, India y Pakistán se encuentran entre los países donde los menores corren un riesgo elevado de sufrir los impactos de la crisis climática, de acuerdo con el Índice de Riesgo Climático Infantil de la Unicef.
Las recientes lluvias torrenciales, inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra cobraron al menos 109 vidas en Nepal y 58 en Afganistán.
En medio de la alarma generada, el Fondo responde a la emergencia con la entrega de mosquiteros, lonas para refugios temporales, baldes, tazas y otros artículos esenciales.
La agencia de Naciones Unidas para la Infancia anunció además la reciente solicitud de 9,3 millones de dólares a la comunidad internacional para apoyar la preparación ante emergencias y fortalecer los programas de resiliencia climática para los niños de Asia del Sur.
30 julio 2024|Fuente: Prensa Latina |Tomado de |Noticia
