dic
30
Una densa niebla cubre hoy varias zonas del norte de la India, la cual empeora la contaminación ambiental, afecta el tráfico vial y provoca interrupciones en el servicio aéreo y ferroviario.
El Departamento Meteorológico de la India emitió una alerta naranja por las condiciones meteorológicas debido a la drástica reducción de la visibilidad en toda la capital, lo que ha perturbado la vida cotidiana y agravado las ya de por sí precarias condiciones de la calidad del aire.
Alrededor de 18 trenes con destino a Delhi circulan con más de tres horas de retraso y 64 vuelos fueron cancelados, informaron autoridades.
Según informaciones, 19 estaciones de monitoreo en Delhi reportaron una calidad del aire en la categoría de Grave, con registros por encima de los 400 en polución.
Este fin de semana, las mediciones mostraron que las emisiones del transporte seguían siendo el principal contribuyente a la concentración de PM2.5 con un 16,22 %, seguido del sector industrial con un 8,4 %.
Las emisiones residenciales representaron alrededor del 4 %, mientras que la quema de residuos, la actividad de construcción y el polvo de las carreteras contribuyeron en conjunto con aproximadamente un 5 %.
El miércoles último, el Subcomité del Plan de Acción de Respuesta Gradual (GRAP) de la Comisión para la Gestión de la Calidad del Aire en la región de la capital nacional y territorios adyacentes revocó todas las medidas de la fase IV del GRAP tras lo que consideró una mejora significativa en la calidad del aire.
La Comisión había activado esa etapa el 13 de diciembre, cuando el Índice de Calidad del Aire (ICA) promedio de Delhi superó los 450 puntos ese mismo día. Aún se mantienen vigentes un conjunto de medidas como el cierre de obras de construcción y demolición, entre otros proyectos, por incumplimiento de diversas normativas, reglas y directrices.
29 diciembre 2025 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de | Noticia
sep
9
Una capa de niebla opacaba al sol el miércoles en Cuenca —una de las ciudades coloniales y patrimoniales más importantes del sur de los Andes ecuatorianos— provocada principalmente por decenas de incendios forestales y por un severo verano que afecta buena parte del país. La situación se replicó en la tarde en la capital del país, Quito, afectada por varios incendios simultáneos.
Las autoridades en ambas ciudades advirtieron de la mala calidad del aire, considerada, «poco saludable», debido a los incendios cercanos, y han recomendado medidas para la población, como no salir a la calle y usar tapabocas, además de la suspensión de clases presenciales para el jueves 5 de septiembre, en 22 instituciones educativas en Quito, en donde la tarde del miércoles, al menos tres incendios forestales se produjeron en laderas del nororiente de la ciudad.
En las calles del norte de la capital, las personas portaban tapabocas en busca de disminuir la aspiración del fuerte olor a humo. En las zonas altas se evidenciaba la densa neblina por la caída leve de partículas.
El ambiente de la capital se llenó de humo y de un olor penetrante que se sentía en las calles desde las que se veía una peculiar tonalidad del sol. El alcalde de Quito, Pabel Muñoz, dijo en la noche a la radio FM Mundo que los incendios se mantenían activos y eran combatidos por tierra por unos 128 bomberos.
La secretaría de Ambiente de la ciudad informó en un comunicado que la calidad del aire está comprometida por el humo y contaminantes y «se espera un aumento en las concentraciones de partículas dañinas», representando un riesgo para la salud, por lo que se solicitó «evitar actividades al aire libre». En tanto, la secretaría de Gestión de Riesgos informó en un comunicado que 25 familias fueron evacuadas en Quito.
Más temprano, a 300 kilómetros al sur de la capital, en la ciudad de Cuenca, Omar Delgado, director del instituto de investigación de la Universidad del Azuay, dijo a la AP que las malas condiciones del aire en esa ciudad, cuyo cielo también se veía oscuro, se debe a las partículas finas que están suspendidas en la atmósfera provocadas por los incendios y atraídas por las corrientes del aire que llegan a Cuenca.
Las condiciones de sequía en esa región austral, intensifican el fenómeno, agregó Delgado.
Según el monitoreo de ese instituto, el nivel de partículas finas o material particulado (PM) suspendidas en el aire en Cuenca era de 109 PM, lo que implica que es «poco saludable».
Los parámetros de medición, según Delgado, se alinean a los establecidos por la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, que señalan que la calidad del aire de hasta 50 partículas de hasta 2,5 micrómetros (50 PM) es buena, y hasta 100 PM es considerada moderada. Los niveles superiores a 100 son poco saludables y perjudiciales capaces de llegar al torrente sanguíneo, según la Organización Mundial de la Salud. En Quito aún no se ha hecho público en qué rango está la calidad de su aire tras los incendios.
En el rango en el que está Cuenca, los grupos vulnerables como niños, personas de la tercera edad o con enfermedades respiratorias, están obligados a «limitar su exposición al aire libre», recomendó Delgado.
Rodrigo Matute, jubilado de 64 años, vive en el sur de esa ciudad, y aseguró a la AP que se ve muy claro «la bruma, tenemos sol, pero está opacado». Relató que la única información que han recibido es que se trata de los efectos de los incendios forestales, un fenómeno que, dijo, no recuerda que haya sucedido antes.
El miércoles en Ecuador se registraron al menos 17 incendios forestales activos de diversa magnitud en siete provincias, seis de los cuales están controlados, pero no liquidados, según el reporte de la Secretaría de Gestión de Riesgos.
Entre estos últimos se encuentra uno en la comunidad rural de Quilanga, en la provincia de Loja, aledaña a la de Azuay, cuya capital es Cuenca, que fue considerado por las autoridades como el mayor en la última década y que consumió cerca de 5 000 hectáreas de bosque y cultivos, de acuerdo con la evaluación oficial.
Para neutralizar este último flagelo llegó ayuda de aeronaves de Perú con capacidad transportar agua y dejarla caer sobre las llamas, que aún trabajan en el sector afectado.
04 septiembre 2024|Fuente: AP |Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2024. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.| Noticia
ago
22
«Nos cuesta respirar», se queja Tayane Moraes, residente de Porto Velho, una ciudad de la Amazonia brasileña sumergida desde hace días en una nube de humo por los incendios récord que golpean la mayor selva tropical del planeta.
«Ese humo está arruinando nuestra nariz», dice a la AFP esta pedagoga de 30 años que, para sobrellevarlo, cuenta que bebe mucha agua y pone el humidificador en su casa.
Capital del estado de Rondonia (noroeste), cerca de la frontera con Bolivia, Porto Velho, de 460 000 habitantes, registró el martes la peor calidad del aire de todas las grandes ciudades brasileñas, según los datos del organismo de monitorización independiente IQAir.
El índice de partículas finas (PM2,5) marcaba 56,5 microgramos por metro cúbico, 11 veces más del límite recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El 14 de agosto, ese índice alcanzó un pico de 246,4 microgramos por metro cúbico, el nivel «peligroso», el máximo definido por IQAir, con sede en Suiza.
El humo de los incendios forestales tiñó el cielo de Porto Velho de gris oscuro y la ciudad luce una espesa niebla.
Por momentos resulta difícil distinguir a lo lejos edificios que en condiciones normales son perfectamente visibles, constató un equipo de AFP.
Imposible escapar del humo, incluso dentro de las viviendas.
«Es horrible, me levanté a medianoche, los ojos me ardían, el humo estaba dentro de casa», relata Carlos Fernandes, un jubilado de 62 años.
Este hombre asegura que Porto Velho vive este año su «peor episodio de humo», que atribuye a los incendios «en las zonas rurales», donde los ganaderos realizan quemas para limpiar los pastizales.
El gobierno del estado de Rondonia lanzó una campaña para concientizar a la población e instarla a que denuncie las quemas ilegales.
Sequía e incendios
De acuerdo con los datos satelitales del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE), el estado de Rondonia registró su peor mes de julio en cuanto a incendios forestales en 19 años, con 1 618 focos identificados.
Y la situación continúa empeorando, con 2 114 focos ya registrados del 1° al 19 de agosto.
Imágenes aéreas captadas por AFP muestran grandes extensiones de selva amazónica completamente calcinadas en el territorio del municipio de Cujubim, al este de Porto Velho.
Golpeada desde hace meses por una severa sequía, la Amazonia brasileña registró desde inicios del año hasta mediados de agosto un incremento de más del 110 % de focos de incendios con respecto al mismo periodo de 2023.
Las imágenes satelitales de la agencia estadounidense de observación oceánica y atmosférica (NOAA) muestran una suerte de corredor de humo que atraviesa Brasil de norte a sur, que pasa también por Bolivia y Paraguay.
Otras localidades de la región han sufrido el humo las últimas semanas, como Manaos, la mayor ciudad de la Amazonia, donde el organismo público de salud Fiocruz recomendó el uso de máscaras de protección para salir a la calle.
Riesgos para la salud
Según las autoridades de Rondonia, el humo que cubre su capital proviene también de incendios en Bolivia, al oeste, y del estado vecino de Amazonas, al norte.
«Como estamos en el centro del continente, este humo permanece aquí por mucho más tiempo», explica Cae Aires, responsable del Centro de Gestión y Operaciones de Protección de la Amazonia (Censipam) en Porto Velho, en un video publicado en la cuenta de Instagram del gobernador de Rondonia, Marcos Rocha.
En el mismo video, la infectóloga Antonieta Ferreira, del hospital infantil Cosme e Damiao de Porto Velho, da cuenta de un aumento de las crisis de asma, así como de casos de neumonía, sinusitis y conjuntivitis.
«Es complicado, sobre todo para quien tiene problemas respiratorios», suspira Beatriz Graça, una ama de casa, de 35 años. «Sería bueno que Dios enviara una buena lluvia».
21 agosto 2024|Fuente: AFP |Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2024. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.|Noticia
jul
30
París y su región sufrirán mañana martes un episodio de contaminación de ozono, debido a la ola de calor que llegará procedente del sur, que puede afectar al rendimiento de los deportistas olímpicos.
«La calidad del aire será mala en casi toda Isla de Francia», la región de la capital, indicó este lunes un boletín de AirParif, el observatorio regional de la calidad del aire.
La concentración «aumentará debido a la intensa luz solar propicia para la formación de ozono», añadió.
La entidad recuerda que «la calidad del aire tiene un impacto directo sobre el rendimiento de los atletas y sobre la salud de los espectadores y de los habitantes».
«Una mala calidad del aire puede causar problemas respiratorios, aumento de fatiga e incluso una disminución del rendimiento deportivo», añade.
«El ozono es un contaminante especialmente nocivo para el sistema respiratorio», señala AirParif en una nota explicativa, en la que detalla que «las concentraciones más elevadas se observan generalmente entre las 15:00 y las 19:00, durante las horas más cálidas y soleadas».
Las temperaturas aumentarán mañana en París y su región hasta alcanzar máximas de 34-35 °C, informó hoy la agencia estatal Meteo France.
Este incremento se debe a que la ola de calor que afecta hoy a la mitad sur de Francia subirá progresivamente hacia el norte del país.
Un total de 39 departamentos están hoy en alerta naranja y amarilla, con temperaturas que podrían alcanzar los 40 °C en la zona de Burdeos (suroeste).
29 julio 2024|Fuente: EFE |Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2024. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.|Noticia
jun
29
Un informe elaborado por la federación ecologista europea Transport & Environment (T&E) advierte de que las partículas ultrafinas (UFP, por sus siglas en inglés) emitidas por el tráfico aéreo pueden afectar con enfermedades graves, sólo en España, hasta a ocho millones de personas que viven cerca de los grandes aeropuertos.
Según el estudio, apoyado por eco-union, Ecodes y Ecologistas en Acción, miles de casos de hipertensión, diabetes y demencia, tanto en España como en Europa, pueden estar relacionados con estas partículas, que son aproximadamente mil veces más pequeñas que un cabello humano y tienen la capacidad de penetrar «profundamente» en el cuerpo hasta el punto de que han sido encontradas en análisis de sangre, cerebro y placenta.
El documento analiza un total de 32 aeropuertos europeos, entre los que se encuentran cuatro españoles, los más transitados del país: el de Barajas-Adolfo Suárez en Madrid, el del Prat en Barcelona, el de Costa del Sol en Málaga y el de Palma de Mallorca en Baleares.
Según este trabajo, en toda Europa son 52 millones de personas las «especialmente expuestas» a las UFP y, en el caso de España, hay 3,8 millones en Madrid; 2,7 en Barcelona; 896 000, en Málaga y 557 000 en Palma.
Hipertensión, diabetes y demencia
El cálculo de los ecologistas para todo el territorio europeo relaciona estas partículas con 280 000 casos de hipertensión arterial (52 205 en España), 330 000 de diabetes (64 918) y 18 000 de demencia (5 339).
Las UFP son emitidas a gran altitud, pero también durante el despegue y el aterrizaje de los aviones, por lo que las personas que viven en un radio de cinco kilómetros de un aeropuerto están respirando un aire que contiene de media entre 3 000 y 10 000 partículas ultrafinas por centímetro cúbico, añade el texto.
T&E recuerda que aunque la Organización Mundial de la Salud advirtió hace más de 15 años de que este era un «contaminante de preocupación emergente», no existe en la actualidad ninguna normativa sobre niveles seguros de las UFP en el aire. Entre las medidas para limitar el riesgo, figura el uso de combustible de «mejor calidad», que puede reducir estas partículas hasta en un 70 %, ya que la cantidad de UFP emitidas depende «en gran medida» de su composición.
27 junio 2024|Fuente: EFE |Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2024. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.|Noticia
jun
25
Investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) han creado una «nariz artificial» que detecta niveles «críticos» de dióxido de carbono, a través de un dispositivo que se ha implementado en un perro robótico y que, gracias a tres sensores de identificación, será capaz de detectar e identificar tres tipos de gases en tiempo real.
Los autores defienden la importancia del trabajo, recordando que la inhalación continuada de dióxido de carbono reduce la capacidad para transportar oxígeno de la sangre y hace que las células no puedan utilizar el oxígeno que les llega, dando lugar a una privación de oxígeno que afecta principalmente al cerebro y al corazón y ocasiona intoxicaciones graves, o incluso la muerte.
Por ello, explica la UPM en una nota, es «tan importante» contar con un sistema «precoz» de detección de la presencia de este gas en el aire, que ayude a las personas en riesgo, o incluso a los servicios de emergencia, a percibir la presencia de este gas antes de que produzca efectos perjudiciales en la salud.
Partiendo de esa premisa, un equipo de investigadores del Centro de Automática y Robótica de la UPM ha desarrollado una nariz artificial capaz de detectar diferentes gases, entre ellos el dióxido de carbono, cuando llegan a niveles críticos.
Captura en tiempo real
Este dispositivo se basa en el análisis de dinámica de fluidos computacional y utiliza una nariz artificial modular, inspirada en el proceso de inhalación y exhalación, equipada con un sistema de captura de aire estratégicamente que trabaja en tiempo real.
Esto se logra a través de un sistema distribuido de absorción de aire y canalizando el aire de manera concentrada hacia un sensor interno para su análisis.
Añaden los investigadores que el sistema implementado ha tenido una fase de diseño previa que analiza el comportamiento de las partículas a su alrededor a través de un análisis de dinámica de fluidos computacional para mejorar y «maximizar la calidad de las muestras adquiridas de un área determinada», consiguiendo datos que se han utilizado para crear mapas de concentración del dióxido de carbono en el entorno.
Finalmente, la nariz se ha integrado en el sistema operativo de un robot cuadrúpedo para maximizar la cobertura ambiental, aprovechando sus capacidades de locomoción en terrenos no estructurados.
Los resultados obtenidos por el dispositivo, que han sido recientemente publicados en la revista Machine, «son alentadores» porque el sistema de aspiración ha mostrado «una mejora sustancial» en la concentración de medición, produciendo lecturas más confiables al aumentar las partes por millón de dióxido de carbono en un promedio del 61 %, en lugar de realizar mediciones únicamente con el sensor expuesto al entorno.
24 junio 2024|Fuente: EFE |Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2024. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.|Noticia
