Imagen: Archivo.Más de la mitad de los estudiantes de secundaria y preparatoria en Canadá experimentan un nivel significativo de angustia psicológica, una cifra que se ha duplicado en la última década, muestra hoy una nueva investigación.

La encuesta realizada a estudiantes de los grados séptimo a doce destaca una disminución «preocupante» en la salud mental de los jóvenes, señala el Centro para la Adicción y la Salud Mental de Toronto.

Los datos recopilados en 235 escuelas de Ontario entre noviembre de 2022 y junio de 2023 también muestran que el 19 % de los encuestados se autolesionó y el 18 % tuvo pensamientos serios de suicidio durante el año anterior.

«La imagen es que los estudiantes están teniendo dificultades», dijo en una entrevista Hayley Hamilton, líder de la encuesta y codirectora del instituto de investigación de políticas de salud mental.

«Muchos luchan con problemas de salud mental y califican su capacidad para afrontar estos desafíos como regular o pobre», explicó.

La pesquisa, que se realiza cada dos años desde 1977 para evaluar la salud y el uso de drogas de los estudiantes, muestra que un tercio alegó necesitar apoyo de salud mental de un profesional, pero nunca buscaron ayuda.

Algunos dijeron que pensaban que podían solucionar el problema ellos mismos, mientras que a otros les preocupaba lo que pensarían los demás o simplemente estaban «demasiado ocupados».

«Sabemos que la salud mental de los jóvenes es peor ahora que nunca. Pero creo que, al ver las cifras, es bastante discordante», subrayó Alexia Polillo, científica que investiga el uso de las redes sociales.

Si bien la gran mayoría de los entrevistados apuntó que usan las redes sociales a diario y el 78 % informó pasar tres horas o más por día frente a una pantalla, Polillo manifestó que no hay datos suficientes para concluir que el tiempo pasado en línea haya causado mayores niveles de angustia.

La encuesta también encontró que alrededor del 18 % indicó estar muy o extremadamente preocupados por el cambio climático, mientras que el 45 % dijo que el tema sobre el futuro los deprime.

Asimismo, la indagación mostró algunos avances positivos, destacando una «disminución significativa» en el consumo de drogas entre los jóvenes durante varias décadas y una disminución constante en el consumo de alcohol en los últimos 25 años.

21 agosto 2024|Fuente: Prensa Latina |Tomado de |Noticia

agosto 23, 2024 | Carlos Alberto Santamaría González | Filed under: Cambio climático, Medicina familiar y comunitaria, Pediatría, Psicología, Psiquiatría | Etiquetas: , , |

Imagen: Archivo.Los anticonceptivos hormonales pueden influir en la salud mental, tanto de forma positiva o negativa, de hasta un 10 % de las mujeres que los consumen, puntualiza una publicación difundida hoy en The Conversation.

De acuerdo con el estudio, estos medicamentos influyen en algo más que los ovarios y el útero y al cambiar los niveles de estrógeno y progesterona, pueden modular el estado de ánimo, para bien o para mal.

«El estrógeno y la progesterona también regulan la respuesta al estrés: la reacción de «lucha o huida» del cuerpo ante desafíos físicos o psicológicos», señaló Natalie Tronson, autora de la indagación.

La investigación indica que la principal hormona implicada en la respuesta al estrés (el cortisol en humanos y la corticosterona en roedores, abreviadas como CORT) es metabólica, lo que significa que el aumento de los niveles sanguíneos de dichos productos granulares durante condiciones estresantes provoca una mayor movilización de energía de las reservas de grasa.

«Entonces, cuando se exponen a un factor estresante leve, las mujeres que usan anticonceptivos hormonales muestran un aumento menor en CORT que las personas que no los utilizan», explica el texto.

Los investigadores observaron el mismo efecto en ratas y ratones: cuando se trataron diariamente con una combinación de hormonas que imitan la píldora, las ratas y ratones hembra también mostraron una supresión de la respuesta al estrés.

Por otro lado, aclara Tronson, es importante señalar que ni el aumento ni la disminución de las respuestas al estrés están directamente relacionados con el riesgo o la resiliencia contra la depresión, sin embargo, esa condición mental está estrechamente relacionada con el estado de ánimo y el estrés crónico aumenta sustancialmente el riesgo de depresión.

«Al modificar las respuestas al estrés, los anticonceptivos hormonales cambian el riesgo de depresión después del estrés, lo que genera «protección» contra la depresión para muchas personas y «mayor riesgo» para una minoría de personas», puntualiza el estudio.

Por otro lado, advierte la pesquisa que aún no ha sido posible identificar qué mujeres experimentará un mayor riesgo con estas hormonas anticonceptivas, pues en ello influyen factores genéticos.

«La exposición previa al estrés aumentan el riesgo de depresión, y factores similares contribuyen a los cambios de humor relacionados con la anticoncepción hormonal», concluye el texto.

En este sentido, el estudio demostró que nueve de cada 10 personas que usan anticonceptivos hormonales no experimentarán disminución del estado de ánimo ni síntomas de depresión, y muchas notarán una mejora.

16 julio 2024|Fuente: Prensa Latina |Tomado de |Noticia

julio 17, 2024 | Carlos Alberto Santamaría González | Filed under: Medicina familiar y comunitaria, Obstetricia y ginecología, Psicología, Psiquiatría | Etiquetas: |

Imagen: Archivo.Los problemas de salud mental en Tailandia están aumentando, mientras que el número de personas que buscan tratamiento creció de 1,3 millones en 2015 a 2,9 millones en 2023, según el Consejo Nacional de Desarrollo Económico y Social (NESDC).

Según datos del Departamento de Salud Mental del Ministerio de Salud, recopilados entre el 1 de octubre de 2023 y el 22 de abril de 2024, el NESDC observa una tendencia preocupante.

Aproximadamente el 15,48 % de la población de Tailandia informó haber experimentado estrés, el 17,20 % presenta signos de depresión y el 10,63 % tenía riesgo de ideación suicida. Estas cifras indican un deterioro de la situación en los últimos años.

Las presiones económicas y sociales contribuyen a los trastornos depresivos y de ansiedad entre los tailandeses. En el año fiscal 2023, la proporción de personas con dichos trastornos fue notablemente alta, superando el número de personas con enfermedades mentales causadas por el abuso de drogas.

La tasa de suicidio en el mismo año, 7,94 por 100 000 habitantes, se acercó a niveles vistos por última vez durante la crisis financiera de Tom Yum Kung, cuando alcanzó 8,59 por 100 000 habitantes.

Los factores ambientales también juegan un papel importante en la salud mental. Tailandia enfrenta problemas como la contaminación del aire PM2,5, que se encuentra entre las más altas del mundo, y debe permanecer alerta para abordar estas preocupaciones ambientales.

11 junio 2024|Fuente: VNA |Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2023. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.|Noticia

junio 12, 2024 | Carlos Alberto Santamaría González | Filed under: Psicología, Psiquiatría | Etiquetas: , , |

Imagen: Archivo.Un nuevo estudio publicado en la revista World Psyquiatry señala que las altas temperaturas que vive hoy el planeta y la exposición a sustancias contaminantes aumentan la incidencia de demencia o deterioro cognitivo y el riesgo de suicidio.

Según la investigación, el calentamiento global incrementó en un cinco por ciento las muertes por suicidio y la exposición a largo plazo a algunos contaminantes y disolventes, presentes en pinturas o barnices, está vinculada también con una mayor incidencia de demencia y deterioro cognitivo.

«El cambio climático desata fenómenos extremos cada vez más frecuentes, como olas de calor o grandes tormentas puede generar también efectos traumáticos en la población expuesta o quebrar los pilares clave para una buena salud mental, como la estabilidad económica o la seguridad alimentaria», apunta el informe.

Para llegar a sus conclusiones, los expertos analizaron 285 estudios realizados en todo el planeta y aunque no encontraron ninguna causa-efecto directa, sí hallaron asociaciones contundentes.

Por ejemplo, en el caso del suicidio, indican que algunas evidencias sugieren que la exposición a altas temperaturas puede afectar directamente la función cerebral, con alteraciones en la oxigenación adecuada y la permeabilidad de la barrera hematoencefálica.

«Además, otros estudios ya señalaban alteraciones en los neurotransmisores debido a las temperaturas más altas que pueden empeorar directamente el estado de ánimo, haciendo a las personas más irritables y estresadas, y amplificando los síntomas de los trastornos mentales», explicaron los científicos.

Ello no quiere decir que la gente se suicida por el aumento de la temperatura, sino porque está muy mal.

«El aumento de temperatura está generando un malestar emocional y es como una gota que añades a un vaso que ya está lleno», detalló Eduard Vieta, el jefe del Servicio de Psiquiatría y Psicología del Hospital Clínic Barcelona y responsable del Grupo de Trastornos Bipolares y Depresivos del Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer de Barcelona.

La investigación también arrojó que contaminantes como el tolueno, la acetona, el xileno o el acetato de etilo presentes en las sustancias disolventes de pinturas y compuestos de limpieza pueden provocar desde irritación de la piel, dolores de cabeza y visión borrosa, hasta pérdida del conocimiento y la muerte.

Alerta, que la exposición a niveles altos de dióxido de azufre podría elevar el riesgo de recaída de pacientes con esquizofrenia.

La Organización Mundial de la Salud ya advirtió sobre esos efectos y reafirma que el cambio climático está haciendo tambalear los cimientos de la salud y «tiene el potencial de socavar décadas de progreso».

04 junio 2024|Fuente: Prensa Latina |Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2023. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.|Noticia

junio 7, 2024 | Carlos Alberto Santamaría González | Filed under: Cambio climático, Medio ambiente, Psicología, Psiquiatría, Tiempo, clima y salud | Etiquetas: , , , |

Imagen: Archivo.Un estudio sobre salud mental en las aulas, que se basa en un sondeo a 6 221 profesores, familias y enfermeras escolares, refleja que el 86,1 % de estas profesionales sanitarias tiene algún alumno(a) con diagnóstico relacionado con la salud mental.

«Diagnóstico de la salud mental en las aulas», presentado este martes por los sindicatos de docentes ANPE y de enfermería Satse, concluye que han aumentado los problemas de salud mental en los centros educativos y que las principales afecciones son el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), la ansiedad y los intentos autolíticos y/o autolesiones.

El estudio, realizado por el instituto IOInvestigación, analiza tanto los problemas de salud mental del alumnado como del personal docente en España.

En los centros escolares, el 93 % de los profesores asegura que hay un incremento de esta tipología de problemas; el 85,3 % de las enfermeras escolares dice que tiene algún alumno o alumna con diagnóstico relacionado con la salud mental, y el 50,79 % de las familias conoce a un estudiante con este problema.

En la presentación del estudio, la presidenta de Satse, Laura Villaseñor, y el presidente de ANPE, Francisco Venzalá, han coincidido en resaltar la necesidad de que todos los centros educativos cuenten, al menos, con una enfermera escolar.

La enfermera escolar desempeña un papel relevante en la prevención de los problemas de salud mental a través de la identificación de factores de riesgo: inicio de conductas lesivas, como el consumo de alcohol, tabaco o drogas, y situaciones como el acoso escolar y la baja autoestima. También realiza una labor de detección, y alerta tanto al equipo docente y de orientación como al equipo de salud.

En el caso de patología psiquiátrica, se encarga de la administración y el seguimiento del tratamiento farmacológico, registrando los efectos terapéuticos y adversos que tiene la medicación.

Las principales patologías de salud mental, según las enfermeras consultadas, son el TDAH (81 %); la ansiedad (66,4 %) y los intentos autolíticos y/o autolesiones (65,9%). Sobre este último problema, el 62,7 % afirma que ha habido algún caso de intento autolítico entre su alumnado.

Se unen a ello los trastornos del espectro autista (64,7 %); del comportamiento (56,9 %); de la conducta alimentaria (47,4 %), la depresión (40,1 %); las conductas destructivas o desafiantes (34,1 %); las adicciones (17,2 %) y la psicosis (6 %).

Sobre las actuaciones emprendidas desde los propios centros, el 53,3 % de los docentes responde que en los documentos de organización y funcionamiento de su centro no se contemplan protocolos de prevención, detección y formación sobre la salud mental del alumnado.

Por su parte, el 43,8 % de las enfermeras afirma que no dispone de ningún protocolo con estrategias o herramientas de prevención, detección y derivación de posibles casos de trastorno de salud mental entre la población escolar asignada.

El 68,3 % de estas profesionales sanitarias añade que no tiene posibilidad de realizar ninguna intervención con las familias en materia de salud mental.

Según los encuestados, los factores que más influyen en que su salud mental esté afectada son el exceso de burocracia (80,2 %) y de alumnado (70,9 %); los problemas de convivencia en las aulas (70,8 %); la escasez de recursos (61,3 %); la falta de dignificación social (60,3 %); el exceso de responsabilidad (55,9 %) y de horas lectivas (33,8 %).

Asimismo, el 90,9 % indica que no se contemplan, por parte de la Administración educativa, recursos o programas de apoyo para la salud mental del profesorado en el lugar de trabajo.

Los responsables de ANPE y Satse han lamentado que, pese a la importancia de la enfermera escolar, su implantación es escasa y desigual, por lo que han abogado por su generalización el próximo curso.

04 junio 2024|Fuente: EFE |Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2023. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.|Noticia

junio 6, 2024 | Carlos Alberto Santamaría González | Filed under: Pediatría, Psicología, Psiquiatría | Etiquetas: , , |

enfermedad crdiovascular mujerLa investigadora Candelas Pérez del Villar Moro, investigadora del área de Enfermedades Cardiovasculares del Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBERCV), ha advertido de que solo el 37 por ciento de los pacientes que se incluyen en los ensayos clínicos de estas enfermedades son mujeres, ‘a pesar de que la prevalencia de estas enfermedades en ellas dobla esa proporción’.

La enfermedad vascular es la más mortífera en las mujeres y cada año mata a más de 60.000. La también cardióloga en el Hospital Universitario de Salamanca ha destacado que las estas ‘se creen protegidas’ de la enfermedad cardiovascular, pero la realidad no es esa. ‘Nos morimos más que los varones’, ha asegurado la cardióloga.

Así se ha pronunciado durante el encuentro ‘Mujeres: diferenciarnos en investigación para igualarnos en salud Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBER)’, en el que se ha reivindicado ‘una investigación biomédica con perspectiva de género que promueva la equidad en la salud de la mujer’.

La reunión se ha celebrado con motivo del día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. La investigadora de CIBERCV, una de las cuatro médicas que ha participado en el debate, apunta que ‘es vital trasladar las medidas de promoción de la salud a la sociedad y decírselas a las mujeres, que es lo que más impacto puede tener’.

El sentirse ‘falsamente protegidas’ en el área cardiovascular y el hecho de que las mujeres dediquen más tiempo a los cuidados de los demás, está provocando que acudan menos frecuentemente al médico, se realicen menos pruebas y que las mujeres participen menos en los estudios científicos.

En esta misma línea, Lucía Artazcoz, investigadora del área de Epidemiología y Salud Pública (CIBERESP) y de la Agencia Salut Pública Barcelona, ha destacado que ‘la sociedad tiene un marcado orden de género’.

‘Si no introducimos esta lectura en los estudios de salud, estamos dando resultados incorrectos, no solo para las mujeres, sino también para los hombres’, ha añadido.

Solo se tenía en cuenta a la mujer en el estudio de la salud sexual La experta en Salud Pública ha explicado cómo, desde su disciplina, se ha ido aprendiendo a incorporar la perspectiva de género desde 1999. Hasta esa fecha únicamente se abordaba desde la mejora de la salud sexual y reproductiva’, ha señalado.

El tema se ha hecho más complejo, pero somos capaces de entender mejor la realidad, porque no es lo mismo una mujer pobre o inmigrada que una con nivel adquisitivo mayor. Hay que introducir más variables, además del género’, ha apuntado.

En el ámbito de la salud mental, también se disparan estas desigualdades. Así, Carmen Moreno, investigadora del área de Salud Mental (CIBERSAM) y médica del Hospital Gregorio Marañón, ha querido señalar el impacto de las diferencias por sexo en la prevalencia y presentación de trastornos mentales en las mujeres, la disparidad entre la cantidad de datos disponibles sobre psicofarmacología basados en hombres y la mayor frecuencia de tratamiento en mujeres.

‘Cuando nos ponemos a pensar en los determinantes en salud mental, siempre pensamos en las hormonas, pero no sabemos muy bien cuál es el papel de las hormonas en la evolución de los problemas neuropsiquiátricos. Falta mucho estudio en este sentido’, ha destacado la investigadora. Moreno ha explicado que, además de que muchas veces no se tiene en cuenta el sexo en los modelos preclínicos, excluyendo a las hembras en muchos casos, la descripción de algunas enfermedades está sesgada.

En los manuales, a veces se representan solo los comportamientos de chicos porque se han validado únicamente en poblaciones de chicos. Se debe avanzar en medicina personalizada a la hora de entender la enfermedad y su tratamiento. No solo entre hombres y mujeres, es que cada mujer también es muy diferente’ ha destacado la psiquiatra.

‘Si no incorporamos estos aspectos, si no lo estudiamos correctamente, entonces no lo estamos haciendo tan bien en consulta con nuestros y nuestras pacientes’ ha concluido Moreno.

Diabetes y Mujer

La investigadora del área CIBER de Diabetes y Enfermedades Metabólicas Asociadas (CIBERDEM), Lía Nattero, ha abordado la influencia del sexo en la respuesta al tratamiento y el desarrollo de complicaciones en la diabetes tipo 1. Nattero, que desarrolla su investigación en el Hospital Ramón y Cajal de Madrid, ha insistido igualmente en que las mujeres tienen un mayor riesgo de muerte y eventos vasculares en comparación con los hombres, y el control metabólico de la mujer con diabetes hace que su pronóstico sea peor.

La mujer con diabetes tipo 1 tiene un 37 por ciento más de morbimortalidad cardiovascular que el hombre, lo que contrasta con la infrarrepresentación que tienen las mujeres en los ensayos clínicos’, ha manifestado la especialista en Endocrinología y Nutrición.

En esta línea, ha defendido la necesidad de investigar más sobre cómo el ciclo menstrual afecta al control de la glucosa y cómo estas diferencias pueden ser aprovechadas para desarrollar tecnologías más efectivas en el manejo de la diabetes tipo 1.

La tecnología en diabetes es cada vez más importante, pero se debe tener en cuenta la ciclicidad de la mujer a la hora de mejorar los algoritmos de control’, ha apostillado.

La falta de incorporación de la perspectiva de género en la investigación científica contribuye a continuar con los estereotipos de género y a la ignorancia de las diferencias de género en los resultados de investigación’, ha explicado Elvira Casado, investigadora del CIBERFES (área de Fragilidad y Envejecimiento Saludable del CIBER) en el Instituto de Salud Carlos III (Investén-ISCIII), que ha moderado la sesión.

La investigadora ha expresado cómo esta falta de representación impacta en todos los momentos de los estudios científicos, comenzando por propio el diseño, en los que a menudo no se tienen en cuenta la perspectiva de género. Así, las investigadoras han defendido la importancia de incorporar la perspectiva de género en la investigación para promover la igualdad en salud. Para abordar esta problemática ‘es crucial promover la sensibilidad de género en todas las etapas del proceso de investigación, lo que implica incluir ambos sexos en los estudios, analizar los datos por género y considerar las diferencias de género en la interpretación de los resultados’.
9 de febrero 2024| Fuente: (Europa Press) – | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2019. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A

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