feb
13
La pérdida y desperdicio de alimentos (PDA) eleva el riesgo de propagación de resistencia a antimicrobianos (RAM), señalan hoy expertos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
Un informe realizado por un equipo de especialistas de la FAO liderado por Junxia Song, jefa de la Subdivisión de Salud y Control de Enfermedades, alerta sobre este grave problema, que entraña un riesgo significativo para la sanidad humana, destaca una nota publicada por la oficina de prensa de ese organismo internacional.
La PDA, en particular el descarte en vertederos o basureros a cielo abierto, puede ser un reservorio e incluso un acelerador de la RAM, mientras que algunos procesos, como el compostaje, si se realizan correctamente, pueden reducir los genes de resistencia a los antimicrobianos, señala el análisis.
El desperdicio de alimentos es un buen sustrato para el crecimiento bacteriano y podría fomentar la supervivencia de microbios y genes resistentes a los antimicrobianos existentes, enfatizan los autores.
El documento titulado “Riesgo de propagación de la resistencia a los antimicrobianos a través de la pérdida y el desperdicio de alimentos”, llama la atención sobre la importancia del adecuado compostaje, término que se refiere a una práctica respetuosa con el medio ambiente que emplea la PDA para producir fertilizantes orgánicos.
Se trata de un proceso biológico controlado, principalmente aeróbico, que descompone residuos orgánicos mediante bacterias, hongos y otros organismos, transformándolos en un abono natural rico en nutrientes.
“Vincular la pérdida y el desperdicio de alimentos con la RAM es oportuno y estratégico”, afirmó Junxia, quien subrayó la necesidad de una acción coordinada para reducir la PDA y fortalecer los esfuerzos mundiales para contener la resistencia antimicrobiana, la cual se asocia con millones de muertes humanas cada año.
El sector agrícola contribuye de forma conocida a la RAM, ya que la producción animal representa casi tres cuartas partes de las ventas mundiales de antibióticos, y se han encontrado residuos de medicamentos y genes de resistencia en alimentos, en las etapas de venta al por menor y consumo.
Este problema se observa especialmente en productos cárnicos, pero también en alimentos vegetales como zanahorias, lechugas y tomates, precisa el documento.
Por esta razón, añade el texto, “la FAO lleva mucho tiempo participando activamente en el esfuerzo mundial por mitigar estos riesgos, incluyendo la reducción del uso de medicamentos a lo largo de la cadena alimentaria”.
Thanawat Tiensin, subdirector General y Veterinario Jefe de la FAO, declaró al respecto que “los alimentos son asunto de todos, y salvaguardar su inocuidad es una responsabilidad compartida”.
En tal sentido, “reducir la propagación de la RAM a través de la PDA exige una acción coordinada en todos los sectores”, agregó Tiensin.
12 febrero 2026 | Fuente: Prensa Latina | Tomado del sitio web | Noticia
nov
26
La resistencia a los antimicrobianos (AMR) causa cada año más de 35 000 muertes en la Unión Europea, Islandia, Liechtenstein y Noruega, reveló hoy el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades.
Según explica, la resistencia a los antimicrobianos (AMR) se produce cuando patógenos como bacterias o virus evolucionan hasta el punto de eludir los fármacos disponibles, lo que dificulta el tratamiento de las infecciones y hace más arriesgados muchos procedimientos de salud.
El Centro divulgó está información en el contexto del Día Europeo para el Uso Responsable de los Antibióticos, celebrado cada 18 de noviembre, y mencionó que la situación actual amenaza con “revertir años de progreso médico”.
Según el organismo, la combinación de varios factores ha creado una “tormenta perfecta” para la AMR, precisó Euronews.
La población europea envejecida es más vulnerable a las infecciones, los patógenos resistentes a los fármacos se propagan a través de las fronteras, médicos y pacientes abusan de los antibióticos y existen lagunas críticas en las medidas de prevención y control de infecciones.
18 noviembre 2025 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de | Noticia
nov
20
Las infecciones causadas por bacterias resistentes a los antibióticos aumentarán de forma sustancial en Europa en los próximos años, impulsadas sobre todo por el envejecimiento de la población, demuestra un estudio publicado hoy en PLOS Medicine.
Los autores, de London School of Hygiene & Tropical Medicine (Reino Unido), explicaron que la resistencia a los antimicrobianos es una de las principales amenazas para la salud pública global. Para diseñar políticas eficaces e implementar estrategias de prevención, resulta esencial anticipar cómo evolucionará esta carga en las próximas décadas, subrayan.
El equipo de investigadores, para llegar a estas conclusiones analizaron más de 12 millones de pruebas rutinarias de sangre realizadas en 29 países europeos entre 2010 y 2019 para determinar la susceptibilidad bacteriana.
A partir de estos datos, generaron modelos que predicen la evolución de las infecciones resistentes hasta el año 2050, teniendo en cuenta las proyecciones demográficas.
Los resultados muestran que las tasas de infecciones del torrente sanguíneo aumentarán, con variaciones significativas entre países y combinaciones de bacterias y antibióticos. El incremento será más pronunciado entre los hombres y en personas mayores de 74 años, mientras que podría estabilizarse o disminuir entre los grupos más jóvenes, resaltan.
Según los autores, los modelos que no incorporan edad y sexo podrían subestimar en gran medida la carga futura de la resistencia antimicrobiana. Incluso bajo escenarios optimistas con fuertes intervenciones sanitarias, solo dos tercios de las combinaciones estudiadas alcanzarían una reducción del 10 por ciento en las infecciones resistentes para 2030, objetivo marcado por Naciones Unidas.
La carga futura de las infecciones resistentes no será uniforme: variará entre países, grupos de edad y entre hombres y mujeres. Vemos los mayores incrementos en los grupos de mayor edad, especialmente en mayores de 65 años, lo que indica que evitar un aumento adicional ya sería un logro considerable de salud pública, precisan los autores.
Destacan que estos hallazgos ayudarán a diseñar intervenciones centradas en las poblaciones más vulnerables, reduciendo la mortalidad y la morbilidad asociadas a las infecciones resistentes en Europa.
13 noviembre 2025 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de | Noticia
sep
1
Los analgésicos comunes de venta libre podrían estar alimentando silenciosamente la resistencia a los antibióticos, advierte un estudio reciente.
El ibuprofeno y el acetaminofén parecen mejorar las mutaciones en E. coli, haciendo que las bacterias comunes sean más resistentes al antibiótico de amplio espectro ciprofloxacina, informaron los investigadores en la revista Antimicrobials and Resistance.
Además, los dos medicamentos amplifican este efecto cuando se usan juntos, encontraron los investigadores.
«La resistencia a los antibióticos ya no se trata solo de antibióticos», dijo la investigadora principal, Henrietta Venter, profesora asociada de la Universidad de Australia del Sur.
«Este estudio es un claro recordatorio de que debemos considerar cuidadosamente los riesgos de usar múltiples medicamentos, sobre todo en los cuidados de la tercera edad, donde a los residentes con frecuencia se les receta una combinación de tratamientos a largo plazo», dijo en un comunicado de prensa.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado que la resistencia a los antibióticos es una amenaza para la salud pública, dijeron los investigadores en notas de respaldo.
En los Estados Unidos, cada año ocurren más de 2.8 millones de infecciones resistentes a los antimicrobianos, y más de 35,000 personas mueren como resultado, dicen los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.
«Los antibióticos han sido vitales durante mucho tiempo en el tratamiento de enfermedades infecciosas, pero su uso excesivo y mal uso generalizado han impulsado un aumento global en las bacterias resistentes a los antibióticos», dijo Venter.
«Esto es especialmente frecuente en los centros residenciales de atención a la tercera edad, donde es más probable que a las personas mayores se les receten múltiples medicamentos, no solo antibióticos, sino también medicamentos para el dolor, el sueño o la presión arterial, lo que lo convierte en un caldo de cultivo ideal para que las bacterias intestinales se vuelvan resistentes a los antibióticos», dijo.
Para el nuevo estudio, los investigadores realizaron experimentos de laboratorio con nueve medicamentos que se usan comúnmente en los hogares de ancianos, incluidos el ibuprofeno (Advil) y el acetaminofén (Tylenol).
Las cepas de E. coli se expusieron a los medicamentos y a la ciprofloxacina, para ver si los medicamentos no antibióticos influían en la capacidad de las bacterias para resistir el antibiótico.
La E. coli provoca infecciones intestinales y del tracto urinario, anotaron los investigadores. Las infecciones pueden causar diarrea acuosa que a veces es sanguinolenta, náuseas, vómitos, dolor de estómago y calambres.
«Cuando las bacterias se expusieron a la ciprofloxacina junto con el ibuprofeno y el paracetamol, desarrollaron más mutaciones genéticas que con el antibiótico solo, lo que las ayudó a crecer más rápido y volverse altamente resistentes», dijo Venter.
«Es preocupante que las bacterias no solo fueran resistentes al antibiótico ciprofloxacina, sino que también se observó una mayor resistencia a muchos otros antibióticos de diferentes clases», agregó.
Los investigadores también creen que han descubierto los mecanismos genéticos detrás de la resistencia a los antibióticos.
«Tanto el ibuprofeno como el acetaminofén parecen activar la capacidad de la E. coli para expulsar los antibióticos, lo que hace que los medicamentos sean menos efectivos», dijo Venter.
De hecho, al mejorar la capacidad de las bacterias para resistir los antibióticos, los analgésicos en realidad le brindan más tiempo para mutar en formas aún más resistentes, dijeron los investigadores en su artículo.
Se necesita más investigación para confirmar estas interacciones farmacológicas, y para obtener más conciencia sobre cómo los medicamentos comunes podrían estar contribuyendo a la resistencia a los antibióticos, dijeron los investigadores.
«Esto no significa que debamos dejar de usar estos medicamentos, pero sí debemos ser más conscientes de cómo interactúan con los antibióticos, y eso incluye mirar más allá de las combinaciones de dos medicamentos», dijo Venter.
29 agosto 2025 | Fuente: HealthDay News | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2025. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
may
5
La resistencia a los antimicrobianos es una de las mayores amenazas de salud pública mundial; en 2021 causó 1,4 millones de muertes -especialmente en los países de ingresos medios y bajos- y se espera que en 2050 sean dos millones.
Un nuevo estudio liderado por científicos de la Universidad Sun Yat-sen de Guangzhou (China) y publicado en Nature Medicine vaticina que, si las cosas no cambian, la carga mundial de estas resistencias crecerá un 2,4 % antes de mitad de siglo.
La resistencia a los antimicrobianos surge cuando las bacterias, virus, hongos y parásitos mutan y se hacen inmunes a los medicamentos, eso dificulta el tratamiento de las infecciones, aumenta el riesgo de propagación de enfermedades y favorece la aparición de formas de enfermedad más graves.
Por todo ello, sin antimicrobianos eficaces, la salud global queda comprometida en situaciones tan esenciales como las cirugías o los tratamientos de quimioterapia contra el cáncer, por ejemplo.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), abordar este problema global requiere medidas multisectoriales urgentes, como reducir el uso indebido de los antibióticos, o medidas de control contra las infecciones como fomentar el acceso a agua limpia y saneamiento.
Pero el cambio climático y el incumplimiento de las estrategias de desarrollo sostenible están acelerando este problema de salud global.
AUMENTAR LAS ESTRATEGIAS
Los líderes mundiales de la 79ª Asamblea General de las Naciones Unidas emitieron una declaración comprometiéndose a reducir los 4,95 millones de muertes humanas relacionadas con la resistencia bacteriana en el mundo en un 10 % para 2030.
Sin embargo, gran parte de la estrategia se ha centrado en corregir el uso excesivo de antibióticos, dejando de lado otras cuestiones relacionadas con el cambio climático y las condiciones socioeconómicas.
El equipo, liderado por Lianping Yang, de la Universidad Sun Yat-sen, quiso evaluar el impacto de los factores socioeconómicos y ambientales de la resistencia bacteriana y, para ello, analizaron 4 502 registros que abarcaban 32 millones de aislados de seis patógenos bacterianos claves resistentes a los antimicrobianos, obtenidos de 101 países entre 1999 y 2022.
Utilizando modelos de previsión, los autores investigaron cómo influirían los factores socioeconómicos y medioambientales y las políticas en las tendencias mundiales de la resistencia a los antimicrobianos.
Sus conclusiones apuntan a que, en el peor de los escenarios de adaptación al cambio climático, en el que las temperaturas mundiales aumentarían entre 4 y 5 °C a finales de siglo, la resistencia a los antimicrobianos podría aumentar un 2,4 % de aquí a 2050, en comparación con el escenario de bajas emisiones.
La cifra oscila entre el 0,9 % en los países de renta alta y el 4,1 % y el 3,3 % en los de renta media-baja y baja, respectivamente.
Los científicos también descubrieron que los esfuerzos de desarrollo sostenible, como la reducción de los gastos sanitarios directos, la ampliación de la cobertura de inmunización, el aumento de las inversiones sanitarias y la garantía del acceso universal a los servicios de agua, saneamiento e higiene, podrían reducir la prevalencia futura de la resistencia a los antimicrobianos en un 5,1 %.
Esto superaría el efecto de la reducción del consumo de antimicrobianos, que, según las proyecciones, disminuiría la prevalencia de las resistencias en un 2,1 %.
A la vista de estos datos, los autores hacen un llamamiento a la acción urgente para abordar factores socioeconómicos y ambientales más amplios más allá de la simple reducción del uso de antibióticos para mitigar este grave problema.
29 abril 2025 | Fuente: EFE | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2025. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
sep
19
Un primer análisis global difundido este lunes por la revista The Lancet estima que a lo largo de los próximos 25 años -de aquí al año 2050- se habrán producido más de 39 millones de muertes derivadas de infecciones por resistencia a los antibióticos.
Se trata de un estudio en profundidad sobre los impactos en la sanidad global de la resistencia antimicrobiana (RAM) a lo largo del tiempo, que revela tendencias registradas entre 1990 hasta 2021 y estima el impacto potencial entre ahora y el año 2050 para 204 países y territorios.
El análisis revela que más de un millón de personas fallecieron de RAM a nivel global cada año entre 1990 y 2021 y que, durante ese periodo, las muertes por RAM entre niños menores de 5 años decayeron en un 50 % mientras que, en cambio, las producidas entre personas de más de 70 años aumentaron en más de un 80 %.
El estudio indica que predicciones futuras apuntan a que las muertes por este motivo aumentarán en las próximas décadas, incrementándose en casi un 70 % para 2050 frente a 2022, impactando más en personas mayores.
También se desprende de esto que un mejor acceso al cuidado sanitario y los antibióticos podrían salvar un total de 92 millones de vidas entre 2025 y 2050.
Estos hallazgos subrayan la necesidad de adoptar medidas decisivas como una mejor atención sanitaria, más prevención y medidas de control y nuevos antibióticos para proteger a las personas de la amenaza del RAM.
En concreto, el estudio estima que 1,91 millones de personas podrían potencialmente fallecer como resultado directo de la resistencia a los antimicrobianos en 2050, casi un 70 % más frente a 2022. Durante el mismo periodo, el número de muertes en las que las bacterias RAM desempeñan un papel aumentará en casi un 75 %, pasando de 4,71 millones a 8,22 millones al año.
Estas tendencias continuarán, conforme a los datos, en las próximas décadas poniendo de manifiesto la vital necesidad de efectuar intervenciones como prevención de infecciones, vacunas o minimizar el uso inadecuado de los antibióticos.
El autor del análisis, Mohsen Naghavi, líder del equipo de investigación de RAM en el Instituto de Métricas de Salud (IHME) de la Universidad de Washington (EE.UU.), afirma que «las medicinas antimicrobianas son unas de las piedras angulares de la sanidad moderna e incrementar la resistencia a ellas es una causa principal de preocupación».
«Estos hallazgos ponen de relieve que las RAM han sido una significativa amenaza a la sanidad global durante décadas y que esta amenaza está aumentando», destaca el experto.
El estudio también señala que observar cómo las tendencias en las muertes por RMA han cambiado a lo largo del tiempo y cómo variarán probablemente en el futuro es «vital para tomar decisiones informadas para ayudar a salvar vidas».
Las infecciones por resistencia a los antibióticos ocurren cuando las bacterias u otros patógenos cambian de manera que evolucionan hasta dejar de responder a estos fármacos.
17 septiembre 2024|Fuente: EFE |Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2024. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.|Noticia
