feb
24
El 85 % de los 1 933 médicos que acudieron al Programa de Atención Integral al Médico Enfermo (Paime) entre 2023 y 2024 presentaban trastorno mental y el 15,1 % patologías adictivas, de las que el 25,8 % era por abuso de alcohol, el 42,3 % por consumo de drogas y el 31,7 % por patología dual -dependencia del alcohol y drogas-.
Son los datos hechos públicos este jueves por la Fundación para la Protección Social de la Organización Médica Colegial (Fpsomc) en el marco del XI Congreso y II Encuentro Internacional del Paime que se celebra en Alicante, que revelan que la cifra de facultativos atendidos ha aumentado un 13 % respecto al informe 2021-2022 y supone la mayor de la serie histórica desde 2011, cuando comenzaron a realizar los estudios bienales.
Baja la adicción al alcohol, pero sube a las drogas
Las consultas por trastornos mentales se han mantenido, las de adicción al alcohol han bajado (de un 5,6 % a un 3,9 %), mientras que las realizadas por adicciones a drogas, como cocaína, cannabis y benzodiazepinas, han aumentado más del doble (del 3 % al 6,4 %). Las demandas por patología dual han disminuido del 6,5 % al 4,8 %.
Desde la puesta en marcha del Paime en 1998 se han atendido a 10 000 médicos, según ha detallado la vicepresidenta primera de la OMC y coordinadora nacional del programa, Isabel Moya, que ha destacado la «robustez y eficacia» de un recurso sanitario único en España, concebido «para garantizar la buena praxis médica y la seguridad del paciente».
Cataluña, Madrid, Andalucía y País Vasco concentran el 67 % de los casos nuevos atendidos en este periodo, y han incrementado «significativamente» en Andalucía (un 5 % más que en el anterior período), en Madrid (4,8 %) y en la Comunidad Valenciana (2,3 %), mientras que en Cataluña ha habido un descenso del 9 % y en el País Vasco del 1,7 %.
Aumentan los casos complicados con riesgo
De los 1 933 casos, 111 han requerido ingreso hospitalario y el 21 % (en 2023) y un 20,6 % (en 2024) han sido calificados de casos complicados (un 5 % más que en el estudio previo), de los cuáles un 50,6 % acarreaba riesgo para la praxis, un 39,4 % conflictos en el entorno laboral y un 10 % han cambiado de centro de trabajo.
«Los casos complicados son aquellos que no les es suficiente con una intervención estándar y requieren una gestión intensiva, prolongada y coordinada. Aumentan el riesgo para el médico, para el ejercicio profesional y para terceros», ha advertido Moya.
En este sentido, ha destacado el incremento de un 20 % de los contratos terapéuticos, que se aplican cuando «el médico es muy problemático, tiene baja adherencia al tratamiento o existe una discordancia» y requiere un seguimiento más estrecho para garantizar su recuperación y la seguridad en la práctica clínica.
En los dos últimos años analizados se han formalizado 405 nuevos contratos y actualmente 533 profesionales mantienen un contrato terapéutico activo, la cifra más alta desde la puesta en marcha del programa en 1998.
Moya ha remarcado también que de los facultativos que precisaron ingreso hospitalario, el 71,6 % recibió el alta y se reincorporó a su puesto de trabajo «sin ningún peligro ni para él ni para los ciudadanos». El 28,4 % fue una alta administrativa con diversas opciones (jubilación, inhabilitación, cambio de domicilio…).
La mayoría de médicos llega al Paime por iniciativa propia
Del total de médicos atendidos, el 68 % estaba trabajando al inicio del programa, el 28,6 % se encontraba de baja laboral, el 2 % estaba en paro y el 0,6 % tenía inhabilitación profesional temporal.
Los datos revelan que la gran mayoría de los profesionales llegan al programa de forma voluntaria: un 67 % espontáneamente y casi un 32 % de forma voluntaria pero inducida, bien por otros colegas (29 %) bien por los propios psiquiatras (21 %).
Por edad, el mayor número de casos se encuentra en la franja de 31 a 40 (26,6 %), aunque preocupa el aumento entre los más jóvenes, menores de 30 años, que ya suponen el 17,3 %.
Y por sexo, es mayor el porcentaje de médicas afectadas por problemas de salud mental y/o adicciones. El 67 % de ellas pide ayuda en el programa Paime, frente al 33 % de profesionales varones, tendencia ascendente en los últimos años.
Respecto a la nacionalidad, el 83 % de los médicos son españoles y entre el 15 % de extranjeros, los que más acceden al programa son latinoamericanos, en concreto venezolanos (4,2 %) y colombianos (2,9 %).
Los médicos de familia y sobre todo en ciudades
El médico que más frecuentemente acude a este programa es el médico de familia (teniendo en cuenta que es una de las especialidades mayoritarias), aunque también hay una alta incidencia en pediatría, psiquiatría, anestesiología y reanimación y medicina interna.
En cuanto al desempeño laboral, la mayoría de los médicos que pidieron ayuda trabajan en el ámbito urbano (88 %) y en el sistema público de salud (83 %), mientras que el 10 % lo hace en la sanidad privada y el 7 % en ambos.
El coste anual del Paime es de más de 2,5 millones de euros, ha añadido Moya, que ha afirmado que «invertir en salud mental del médico es ahorrar costes al sistema y proteger al paciente».
19 febrero 2026 | Fuente: EFE | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
ene
6
Cuestionamientos sobre qué es beber con moderación y cuánto es demasiado alcohol siguen siendo eje de investigaciones, las cuales apuntan a que no existe realmente un nivel «seguro» de consumo, según análisis publicado en National Geographic.
Beber alcohol está relacionado con más de 200 afecciones de salud, puede acelerar el envejecimiento y además desarrollar problemas de salud crónicos a medida que aumenta el consumo, de acuerdo con planteamientos científicos citados en este artículo.
Para algunas personas que tienen una mutación en un gen que procesa el acetaldehído, el riesgo de desarrollar problemas de salud relacionados con el alcohol es aún mayor, ya que su cuerpo tarda más tiempo en procesarlo, señala Iona Millwood, epidemióloga de la Universidad de Oxford.
De acuerdo con el análisis, en el momento en que el alcohol entra en el torrente sanguíneo, el hígado comienza a descomponerlo, y al hacerlo, produce acetaldehído, un compuesto altamente reactivo y conocido carcinógeno responsable de gran parte del daño que causa la bebida.
Al respecto Patricia Molina, investigadora de fisiología del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad Estatal de Luisiana, apunta que, a pesar de que nos gustaría que fuera así, ningún estudio ha demostrado nunca que el alcohol tenga un efecto protector o beneficioso.
Según este artículo, los estudios actuales demuestran que los riesgos para la salud aumentan considerablemente incluso con unas pocas bebidas a la semana, y reducir el consumo, aunque sea un poco, puede marcar una diferencia notable.
Además, aunque ninguna cantidad de alcohol está totalmente libre de riesgos, hay niveles de consumo que causan menos daño, y reducirlo, aunque sea ligeramente, puede suponer una diferencia apreciable, refiere el análisis.
Por otra parte, según Mayo Clinic las investigaciones sobre el alcohol sugieren una seria conclusión: beber cualquier cantidad de alcohol es un riesgo para la salud.
Aunque el riesgo es bajo en los casos de consumo moderado, aumenta a medida que crece la cantidad que se bebe.
Muchas personas beben alcohol como preferencia personal, durante actividades sociales o como parte de prácticas culturales o religiosas, y aquellas que eligen no beber lo hacen por las mismas razones.
Conocer tu riesgo personal en base a tus hábitos puede ayudarte a tomar la mejor decisión para ti, plantea Mayo Clinic.
En cuanto a beber con responsabilidad, el portal Medlineplus señala que, si usted bebe alcohol, es mejor hacerlo con moderación, lo cual significa que beber no es intoxicarse (o embriagarse).
También que usted no consuma más de un trago al día si es una mujer y no más de dos si es un hombre, definiedo un trago como 12 onzas (oz) o 350 (mL) de cerveza, 5 oz (150 mL) de vino o 1.5 oz (45 mL) de licor fuerte.
Existen algunas maneras de beber responsablemente, siempre y cuando la persona no tenga problemas con la bebida, tenga la edad legal para tomar alcohol y no esté embarazada o tomando medicamentos, entre otras limitaciones, precisa la fuente.
05 enero 2026 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de | Noticia
oct
9
La Policía Federal (PF) de Brasil abrió una investigación sobre metanol en bebidas, apuntando a una presunta distribución fuera de la ciudad de Sao Paulo, donde hasta hoy se reportan tres muertes por contaminación. También por las bebidas adulteradas con metanol se confirmaron en esa urbe seis casos de intoxicación.
Según el ministro de Justicia y Seguridad Pública, Ricardo Lewandowski, existen indicios de que el suministro ilegal de metanol se extiende más allá de Sao Paulo, lo cual obliga a la PF a investigar el caso.
“Ordenamos al doctor Andrei Rodrigues, director general de la Policía Federal, que abra una investigación policial para verificar el origen de esta droga y la posible red de distribución, que, según todos los indicios, trasciende las fronteras de un solo estado. Todo indica que existe distribución más allá del estado de Sao Paulo”, declaró el ministro ante la prensa.
Asimismo, la PF pretende investigar si existe una conexión entre los casos y las irregularidades investigadas en otras operaciones que involucran, por ejemplo, la importación de metanol y la participación del crimen organizado.
Una de las sospechas es la entrada del producto a través del puerto de Paranaguá, en el sureño estado de Paraná.
En otro aparte con la prensa, el ministro de Salud, Alexandre Padilha, señaló que los 10 casos registrados en Sao Paulo durante septiembre corresponden a la mitad del promedio nacional de todo el año, lo cual está llamando la atención de las autoridades. Normalmente, la mayoría de los reportes se registran en Sao Paulo y Paraná.
De acuerdo con Padilha, la cartera emitirá este martes una nota técnica con directrices para estados y municipios. Tal texto debe incluir información como la definición de un caso sospechoso de intoxicación por metanol y la respuesta clínica que deben dar los profesionales en estos casos, además de la administración de antídotos.
El ministerio debe, además, exigir la notificación inmediata de casos sospechosos de contaminación por metanol en bebidas. En esta situación, no será necesario esperar el diagnóstico.
De igual manera, Padilha destacó que los síntomas de intoxicación por metanol incluyen calambres, dolor y visión borrosa. Estos signos no son necesariamente inmediatos y pueden manifestarse en 24 o incluso 38 horas, según el caso.
Ante la gravedad de los hechos, el gobierno paulsita orientó a bares, restaurantes y distribuidores a verificar estrictamente la procedencia de lo que comercializan. Pidió a los consumidores que adquieran solo productos certificados y en envases con rótulo y sello de seguridad.
Las investigaciones avanzan en dos frentes: confirmar la causa de las pérdidas humanas y rastrear la ruta del metanol ilegal.
30 septiembre 2025 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2025. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
jul
31
Investigadores del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) han confirmado que el consumo moderado de alcohol no aporta ningún beneficio a la salud y que quienes ingieren bajas cantidades de esta sustancia no tienen un menor riesgo de fallecer que los que lo hacen de manera ocasional.
Liderado por el Centro Nacional de Epidemiología del ISCIII y recién publicado en la revista Addictive Behaviors, el estudio muestra, no obstante, que el riesgo de mortalidad es mayor en los abstemios y exbebedores que en los consumidores infrecuentes que toman alcohol de forma ocasional.
«En comparación con los bebedores ocasionales poco frecuentes, los bebedores de cantidades bajas tenían un riesgo de mortalidad comparable. Sin embargo, los riesgos de mortalidad son significativamente mayores entre los que nunca han bebido, los exbebedores y los consumidores habituales de más de 20 g/día de alcohol», destacan los investigadores, liderados por Iñaki Galán.
Más en concreto, los resultados del estudio arrojan que, mientras el consumo por debajo de 20 g/día «no parece aumentar el riesgo de mortalidad, ni disminuirlo», a partir de esa cantidad el riesgo crece a medida que se incrementa el consumo de alcohol.
Del mismo modo, los riesgos se incrementan también en los episodios de consumo excesivo de alcohol (HED, por sus siglas en inglés), especialmente en aquellos que hacen este tipo de consumo más frecuente.
Para llegar a esta conclusión, ha utilizado datos de casi 44 000 personas mayores de 15 años incluidas en la Encuesta Nacional de Salud de 2011 y la Encuesta Europea de Salud de 2014, que fueron posteriormente cruzados con el registro de mortalidad hasta diciembre de 2021.
Así, la nueva investigación del ISCIII echa por tierra los resultados de otros estudios que apuntan a que un consumo moderado de alcohol puede ser beneficioso para la salud, que toman como referencia personas abstemias, una categoría que «no es buena» ya que, por distintas razones, «tienen un peor estado de salud y un mayor riesgo de mortalidad».
Con ello, se «está difundiendo un mensaje de salud pública muy equivocado», advierte el investigador principal, que zanja: «No existe un umbral de seguridad que garantice la ausencia de riesgo en el consumo de alcohol, por lo que el mensaje que debe recomendarse es el de ‘alcohol, cuanto menos, mejor».
No obstante, el equipo de científicos admite la necesidad de profundizar en determinados datos, ya que el estudio cuenta con varias limitaciones, la primera, que la información se basa en datos que declaran los propios participantes, lo que puede dar lugar a una subestimación de los niveles de consumo altos y a una sobreestimación para los niveles moderados.
También carece de «potencia estadística suficiente» para hacer un análisis de subgrupos más detallados o investigar la asociación por causas específicas de mortalidad; además, el cuestionario no incluía otros patrones de consumo como el consumo de alcohol con las comidas.
No obstante, subraya como punto fuerte la representatividad de la muestra, la incorporación de los niveles de intensidad de los estilos de vida o comportamientos clave y un enfoque integral del estado de salud, con ajustes por salud percibida, limitación funcional y antecedentes de enfermedades crónicas.
30 julio 2024|Fuente: EFE |Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2024. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.|Noticia
jul
24
El síndrome del corazón en vacaciones es un tipo de arritmia relacionada con el consumo excesivo de alcohol en poco tiempo. Un estudio en ratones indica que puede estar relacionado con un pico de una proteína del estrés que hay en el corazón.
Un equipo de la Universidad Estatal de Ohio (EE.UU.) estudió ese síndrome y probó en ratones una molécula protectora del corazón para reducir el pico de la proteína del estrés y los ritmos cardíacos irregulares resultantes.
Los resultados del estudio son provisionales, pues aún no han sido revisados, pero se han presentado en las Sesiones Científicas de Ciencias Cardiovasculares Básicas 2024 de la Asociación Americana del Corazón, que se celebran en Chicago (EE.UU.).
El síndrome del corazón en vacaciones es una arritmia, de las que la fibrilación auricular (FibA) es la más común, relacionada con el consumo excesivo de alcohol (cinco copas en dos horas para los hombres y cuatro copas en dos horas para las mujeres, dice la investigación), en solo un día o en periodos largos de vacaciones, como el verano.
Este tipo de borracheras pueden llevar al hospital a personas que nunca han padecido cardiopatías porque su corazón está acelerado o late de forma anómala, explicó el primer autor del estudio Saugat Khanal.
Investigaciones previas en animales descubrieron que las arritmias relacionadas con el consumo excesivo de alcohol están provocadas por elevaciones de una proteína inducida por el estrés llamada JNK2.
Esto puede hacer que las células cardíacas gestionen mal el calcio con lo que el corazón late demasiado deprisa o de forma irregular.
El nuevo estudio sugiere que la molécula Alda-1, un agente protector cardíaco en fase de investigación, puede prevenir la activación de JNK2 que conduce a la fibrilación auricular.
En el estudio , más del 70 % de los ratones a los que se administró alcohol imitando el consumo excesivo desarrollaron fibrilación auricular, frente a ninguno de los que también recibieron Alda-1.
Tanto la actividad de la enzima JNK2 como la gestión del calcio se mantuvieron normales en las células cardíacas de los ratones tratados con Alda-1.
Los hallazgos sugieren que el desarrollo de nuevos fármacos, entre ellos Alda-1 y otros inhibidores específicos de JNK2, puede ser una estrategia anti-AFib eficaz para las personas con síndrome del corazón en vacaciones, afirmó Khanal.
El siguiente paso será estudios con animales más grandes para traducir estos hallazgos en aplicaciones clínicas, dijo el investigador.
Un segundo estudio analizó, también en ratones, por qué el alcohol puede afectar negativamente a la función cardíaca de las mujeres que toman terapia de sustitución de estrógenos.
En ratas que carecían de producción de estrógenos para simular la menopausia humana, la exposición al alcohol provocó cambios negativos en la función cardíaca de los animales que recibieron sustitución de estrógenos.
La hormona estrógeno contribuye a mantener los vasos sanguíneos abiertos y flexibles y, en general, se cree que ayuda a proteger a las mujeres de las enfermedades cardíacas.
En un estudio de ocho semanas, se extirparon a las ratas los ovarios para simular la menopausia, cuando los ovarios prácticamente no producen estrógenos.
Los investigadores compararon las ratas menopáusicas que recibieron una exposición regular al alcohol (suministrado como etanol al 5 % en una dieta líquida) con las que recibieron alcohol y sustitución de estrógenos.
El estudio descubrió que las ratas menopáusicas tratadas con reemplazo de estrógenos más alcohol tenían cambios tanto positivos (menor aumento de peso y masa grasa) como negativos (aumento de la presión arterial y la frecuencia cardíaca).
El equipo consideró sorprendente ver el impacto significativo que tuvieron los estrógenos en la disfunción cardíaca inducida por el alcohol, a pesar de sus conocidos efectos cardioprotectores.
22 julio 2024|Fuente: EFE |Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2024. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.|Noticia
nov
27
Una nueva investigación podría eventualmente ayudar a resolver un misterio relevante para los bebedores durante las fiestas. Los científicos de la Universidad de California Davis y de otros lugares creen que han descubierto por qué algunas personas desarrollan rápidamente dolores de cabeza después de beber vino tinto, pero no otras bebidas alcohólicas: demasiado de un flavonoide particular que se mezcla mal con el alcohol. El equipo ya está listo para realizar un pequeño ensayo clínico para probar más a fondo su teoría.
El alcohol puede desencadenar un dolor de cabeza específico. Para algunas personas, mientras que el consumo excesivo de alcohol en general también puede inducirlos. Pero los dolores de cabeza por vino tinto parecen ser propios. Un fenómeno distinto—uno que no tiene una explicación fácil. Algunos expertos teorizan que podría deberse a un exceso de histamina en las pieles de uva utilizadas para hacer vino tinto; otros especulan que las grandes cantidades de taninos o un tipo de conservante llamado sulfitos en el vino tinto son los culpables. Pero los autores detrás de este estudio actual, publicado el pasado lunes en Scientific Reports, hablan de un culpable diferente: el flavonoide quercetina.
Los flavonoides son nutrientes que se encuentran en muchos alimentos de origen vegetal, incluidos los chocolates y las uvas. Pueden tener posibles beneficios para la salud, como antioxidantes y antimicrobianos también ayudan a explicar el color del vino tinto. El equipo teorizó que los flavonoides también podrían causar dolores de cabeza por el vino tinto, sobre otra peculiaridad biológica relacionada con el alcohol.
Algunas personas, especialmente aquellas de ascendencia asiática, están predispuestas a tener la piel enrojecida y otros síntomas después de beber relativamente poco alcohol. Esto suele ser causado al tener una variante de ciertos genes que nos ayudan a metabolizar el alcohol. Uno de estos genes es responsable de la enzima ALDH2, que descompone el acetaldehído, un subproducto tóxico del alcohol. Sin esta enzima, o una versión menos funcional, el acetaldehído se acumula en el cuerpo y enferma a las personas.
El equipo planteó la hipótesis de que los flavonoides podrían causar un problema similar con ALDH2 y acetaldehído. En el laboratorio, encontraron que un subproducto de la quercetina, de hecho, fue capaz de inhibir la producción de ALDH2. Según la cantidad de quercetina que se encuentra en un vino tinto típico y cómo se descompone. En nuestra sangre, el equipo estima que un vaso estándar debería contener suficiente quercetina para inhibir la producción de ALDH2 en aproximadamente un 37 % de los estudiados.
“Postulamos que cuando las personas susceptibles consumen vino incluso con cantidades modestas de quercetina, desarrollan dolores de cabeza, particularmente si tienen una migraña preexistente. u otra condición primaria de dolor de cabeza”, dijo el coautor Morris Levin, profesor de neurología y director del Centro de Dolor de Cabeza en la UC San Francisco, en una declaración de UC Davis.
Estos hallazgos están lejos de ser una prueba definitiva de que la quercetina es la causa de los dolores de cabeza por el vino tinto. Y es probable que esta no sea la única prueba importante, señala el equipo. Algunas personas podrían tener una vulnerabilidad añadida a esta afección, posiblemente debido a cómo responden al acetaldehído o cómo descomponen la quercetina. Los investigadores también señalan que algunos vinos tintos contienen mucha más quercetina que otros, debido a diferencias en el proceso de elaboración del vino, como ser elaborado con uvas que pasan más tiempo bajo el sol.
El equipo ahora planea poner su teoría a prueba en el mundo real. Con una subvención de financiación de la Wine Spectator Scholarship Foundation, los investigadores llevarán a cabo un pequeño ensayo que comparará cómo responden las personas a los vinos tintos con alto y bajo contenido de quercetina.
Ver más información: Devi A, Levin M, Waterhouse AL. Inhibition of ALDH2 by quercetin glucuronide suggests a new hypothesis to explain red wine headaches. Sci Rep[Internet].2023[citado 26 nov 2023;]13(19503). https://doi.org/10.1038/s41598-023-46203-y
27 noviembre 2023 |Fuente: Gizmodo | Tomado de |Ciencia
