gusano barrenador del ganadoLos ministerios de Agricultura y de Salud de Guatemala intensifican hoy las acciones por aumento del brote de gusano barrenador del ganado y la subida a 80 de miasis cutánea en humanos.

De acuerdo con el último reporte, el 70 por ciento de los contagios corresponde a hombres (56 casos), el 30 afecta a mujeres (24), mientras del grupo de 35 a 64 comprende el 46 por ciento y los adultos mayores de 65 a más de 80, el 36 por ciento.

La cartera sanitaria precisó que la afectación llegó a 18 de los 22 departamentos del país, con los mayores números en Chiquimula (13), esta capital (12), Suchitepéquez (11), Jutiapa (10), Santa Rosa (siete) y Sacatepéquez (cinco).

Quiché, Jalapa y Retalhuleu, cuatro cada uno, Alta Verapaz, dos, Izabal, Quetzaltenango, Escuintla, Totonicapán, San Marcos, Chimaltenango, Sololá y Baja Verapaz, con uno per cápita.

Los únicos departamentos sin infectados hasta ahora son Huehuetenango, Petén, El Progreso y Zacapa.

Días atrás el ministerio de Agricultura informó, por su parte, sobre mil 946 casos acumulados de gusano barrenador en el ganado, de los cuales 52 eran nuevos.

Los identificados se distribuyeron en El Progreso, Guatemala, Izabal, Petén, Quetzaltenango, Quiché, Suchitepéquez y Totonicapán.

Este territorio centroamericano decretó una alerta nacional a causa del brote de esta plaga después de 20 años sin registro y con el retorno de la parasitosis a la región.

Desde el primer caso hace poco más de nueve meses los reportes crecieron, no obstante, a inspección y control en distintos puntos, capacitación de personas para la detección y liberación de moscas estériles en zonas infestadas.

Datos oficiales dan cuenta de que en Guatemala la masa ganadera la conforman millón 700 mil cabezas, divida entre vacuno y lechera.

30 agosto 2025 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2025. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia

septiembre 3, 2025 | Carlos Alberto Santamaría González | Filed under: Dermatología y venerología, Enfermedades transmisibles, Higiene y epidemiología, Infectología, Zoonosis | Etiquetas: , , |

analgesicosLos analgésicos comunes de venta libre podrían estar alimentando silenciosamente la resistencia a los antibióticos, advierte un estudio reciente.

El ibuprofeno y el acetaminofén parecen mejorar las mutaciones en E. coli, haciendo que las bacterias comunes sean más resistentes al antibiótico de amplio espectro ciprofloxacina, informaron los investigadores en la revista Antimicrobials and Resistance.

Además, los dos medicamentos amplifican este efecto cuando se usan juntos, encontraron los investigadores.

«La resistencia a los antibióticos ya no se trata solo de antibióticos», dijo la investigadora principal, Henrietta Venter, profesora asociada de la Universidad de Australia del Sur.

«Este estudio es un claro recordatorio de que debemos considerar cuidadosamente los riesgos de usar múltiples medicamentos, sobre todo en los cuidados de la tercera edad, donde a los residentes con frecuencia se les receta una combinación de tratamientos a largo plazo», dijo en un comunicado de prensa.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado que la resistencia a los antibióticos es una amenaza para la salud pública, dijeron los investigadores en notas de respaldo.

En los Estados Unidos, cada año ocurren más de 2.8 millones de infecciones resistentes a los antimicrobianos, y más de 35,000 personas mueren como resultado, dicen los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

«Los antibióticos han sido vitales durante mucho tiempo en el tratamiento de enfermedades infecciosas, pero su uso excesivo y mal uso generalizado han impulsado un aumento global en las bacterias resistentes a los antibióticos», dijo Venter.

«Esto es especialmente frecuente en los centros residenciales de atención a la tercera edad, donde es más probable que a las personas mayores se les receten múltiples medicamentos, no solo antibióticos, sino también medicamentos para el dolor, el sueño o la presión arterial, lo que lo convierte en un caldo de cultivo ideal para que las bacterias intestinales se vuelvan resistentes a los antibióticos», dijo.

Para el nuevo estudio, los investigadores realizaron experimentos de laboratorio con nueve medicamentos que se usan comúnmente en los hogares de ancianos, incluidos el ibuprofeno (Advil) y el acetaminofén (Tylenol).

Las cepas de E. coli se expusieron a los medicamentos y a la ciprofloxacina, para ver si los medicamentos no antibióticos influían en la capacidad de las bacterias para resistir el antibiótico.

La E. coli provoca infecciones intestinales y del tracto urinario, anotaron los investigadores. Las infecciones pueden causar diarrea acuosa que a veces es sanguinolenta, náuseas, vómitos, dolor de estómago y calambres.

«Cuando las bacterias se expusieron a la ciprofloxacina junto con el ibuprofeno y el paracetamol, desarrollaron más mutaciones genéticas que con el antibiótico solo, lo que las ayudó a crecer más rápido y volverse altamente resistentes», dijo Venter.

«Es preocupante que las bacterias no solo fueran resistentes al antibiótico ciprofloxacina, sino que también se observó una mayor resistencia a muchos otros antibióticos de diferentes clases», agregó.

Los investigadores también creen que han descubierto los mecanismos genéticos detrás de la resistencia a los antibióticos.

«Tanto el ibuprofeno como el acetaminofén parecen activar la capacidad de la E. coli para expulsar los antibióticos, lo que hace que los medicamentos sean menos efectivos», dijo Venter.

De hecho, al mejorar la capacidad de las bacterias para resistir los antibióticos, los analgésicos en realidad le brindan más tiempo para mutar en formas aún más resistentes, dijeron los investigadores en su artículo.

Se necesita más investigación para confirmar estas interacciones farmacológicas, y para obtener más conciencia sobre cómo los medicamentos comunes podrían estar contribuyendo a la resistencia a los antibióticos, dijeron los investigadores.

«Esto no significa que debamos dejar de usar estos medicamentos, pero sí debemos ser más conscientes de cómo interactúan con los antibióticos, y eso incluye mirar más allá de las combinaciones de dos medicamentos», dijo Venter.

29 agosto 2025 | Fuente: HealthDay News | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2025. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia

malaria-parasitoLa Organización Mundial de la Salud (OMS) certificó a Suriname como libre de malaria y convertirse así en el primer país de la región amazónica en erradicar esta enfermedad tras casi 70 años de esfuerzos.

«Esta certificación es el reflejo de años de esfuerzo sostenido, especialmente para llegar a zonas remotas. Significa que las generaciones futuras pueden crecer libres de esta enfermedad potencialmente mortal», afirmó el doctor Jarbas Barbosa, director de la Organización Panamericana de la Salud.

Por su parte, el doctor Amar Ramadhin, ministro de Salud de Suriname, destacó que «estar libre de malaria significa que nuestra población ya no corre el riesgo de contraer esta enfermedad. Además, la eliminación de la malaria tendrá efectos positivos en nuestro sector de la salud, impulsará la economía y mejorará el turismo», dijo.

Suriname logró eliminar este mal garantizando el acceso universal al diagnóstico y al tratamiento, independientemente de la condición de la población, con el despliegue de una amplia red de trabajadores de la salud comunitarios e implementando pruebas de detección en todo el país, incluido en los pasos fronterizos.

El último caso de paludismo de transmisión local por Plasmodium falciparum se registró en 2018, y el último caso de paludismo por Plasmodium vivax se remonta a 2021.

La OMS otorga a un país la certificación de que se ha eliminado la malaria cuando este demuestra, más allá de toda duda razonable, que se ha interrumpido la cadena de transmisión autóctona en todo el territorio durante al menos los últimos tres años.

Con el anuncio de este lunes, la OMS ha certificado en total como libres de malaria a 46 países y un territorio, incluidos 12 países de la región de las Américas.

También llamada paludismo, se trata de una enfermedad febril aguda causada por el parásito Plasmodium, que se transmite por la picadura de un mosquito Anopheles hembra infectado.

Los síntomas, que incluyen fiebre, dolor de cabeza y escalofríos, pueden ser leves, pero si no se trata, puede evolucionar a formas graves e incluso causar la muerte.

30 junio 2025 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2025. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia

Imagen: Archivo.La historia clínica medioambiental del paciente será «una herramienta básica» para el médico del futuro, fundamental para orientar la causa de las enfermedades, sostiene su principal impulsor en España, el pediatra Juan Antonio Ortega.

Unos 400 profesionales participan actualmente en un curso sobre medicina medioambiental que ofrece la Asociación Española de Pediatría y que coordina Ortega, pionero en una materia en la que trabaja desde hace veinte años, cuando hablar sobre la incidencia del medio en las enfermedades era «motivo de incredulidad», cuando no «de burla».

Pese a que «los futuros líderes de la medicina ambiental están ahora mismo acabando sexto de primaria», Ortega está seguro de que esta rama «va a revolucionar la medicina».

El especialista, que coordina la Unidad de Salud Medioambiental Pediátrica del Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca (Murcia), compara la situación con la de los genetistas hace 40 años. «A ver quién pone ahora un hospital sin unos servicios de genética clínica. En medicina ambiental pasará lo mismo», anticipa.

«Haces a un paciente unas pruebas genéticas y le parece fantástico. Pero le hablas de un cribado de salud ambiental y te pregunta para qué. Y el fondo es lo mismo, intentar comprender las causas de las enfermedades», señala.

«Seamos realistas: ¿quién le pregunta a los enfermos dónde trabajan y qué exposiciones tienen? Creo que la inmensa mayoría de los enfermos crónicos lo son por enfermedades ambientalmente relacionadas y todos tienen el derecho a una cuidadosa historia clínica ambiental que les permita resolver sus dudas y planificar mejor su futuro», dice a EFE el pediatra, que confía en que la generalización de esa historia sea «la mejor herencia» de su paso por la medicina.

Ortega apunta que, ante un paciente con riesgo cardiovascular, un médico pide una analítica para medir el colesterol, los triglicéridos o la creatinina, «pero todavía no pide los niveles de plomo, cuando se sabe que algunos metales pesados aportan tanto o más riesgo cardiovascular que el colesterol».

«No es difícil hacerlo, pero todavía no forma parte del acervo del médico», señala.

Anemia, párkinson: casos concretos

El doctor cita varios casos, expuestos durante el curso, de enfermedades causadas o agravadas por factores ambientales (cáncer, enfermedades endocrinas, trastornos del neurodesarrollo). Y refiere ejemplos concretos, como el de un pequeño que sufrió anemia aplásica y requirió un trasplante después de que el interior de su vivienda se decorase con pintura para fachadas; o el de niños inmunodeprimidos que reducen sus infecciones.

El doctor cita varios casos, expuestos durante el curso, de enfermedades causadas o agravadas por factores ambientales (cáncer, enfermedades endocrinas, trastornos del neurodesarrollo). Y refiere ejemplos concretos, como el de un pequeño que sufrió anemia aplásica y requirió un trasplante después de que el interior de su vivienda se decorase con pintura para fachadas; o el de niños inmunodeprimidos que reducen sus infecciones respiratorias gracias a la instalación de un filtro HEPA (recogedor de partículas) en su casa.

También habla de una persona de 26 años con párkinson, que llevaba desde la adolescencia expuesta a pesticidas por su trabajo en un invernadero: «No encontraron nada genético y le mandaron a nuestra consulta. Hicimos una evaluación de riesgos, un detalle de los pesticidas a los que estuvo expuesto, lo sacamos de la exposición y mejoró».

Asesor del Hospital San Juan de Dios de Barcelona, profesor en la Facultad de Medicina de Murcia, Ortega ha conseguido que en su programa de estudios se incluya la asignatura de medicina medioambiental pediátrica y prevé que pronto se impartirá en todas las facultades.

Pero en algunos aspectos habla de un necesario retorno a prácticas del pasado.

«Hubo un tiempo en el que el médico visitaba el domicilio del enfermo y reconocía el entorno en el que vivía. Hoy tenemos mucha información de los domicilios y de los barrios, de los índices de contaminación, sin necesidad de desplazarnos, pero es probable que en el futuro volvamos a recuperar esa visita, quizá mediante la inteligencia artificial o un gemelo digital, quién sabe», dice.

Ortega considera que, una vez desentrañado el ADN humano, el reto es «reconocer el exposoma, el ambiente que rodea a las personas». Hay una dificultad adicional: el genoma no cambia, pero el exposoma varía en el espacio y en el tiempo.

Negacionismo reactivo

Este pediatra ambiental admite que la actual es «una época de negacionismo absoluto» respecto a la emergencia climática y sus consecuencias, pero no se muestra excesivamente preocupado porque lo considera «un negacionismo reactivo».

«Los jóvenes, incluso los votantes de ultraderecha, tienen una conciencia verde y ambiental que sus padres nunca tuvieron. Es un negacionismo pasajero. La propia naturaleza es convulsa y los cambios los haremos probablemente al borde del precipicio. El impacto que tiene el cambio climático en la salud de las personas es imparable y tenemos que trabajar por mitigarlo», argumenta.

Juan Antonio Ortega, convencido también de que en el futuro todos los hospitales tendrán un espacio natural incorporado a su cartera de servicios, cree que el desafío en la relación médico-paciente no es tanto humanizar la medicina como «naturalizarla» y «enraizarla».

30 junio 2025 | Fuente: EFE | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2025. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia

cucarachasCon la llegada del calor, y especialmente durante la primavera y el verano, las cucarachas vuelven a hacer acto de presencia en muchas viviendas. Aprovechan cualquier rendija, cañería o rincón húmedo para colarse en busca de comida y refugio. Son rápidas, resistentes y difíciles de detectar a plena luz del día, pero basta con ver una en la cocina o el baño para que salte la alarma. La reacción más habitual es inmediata: aplastarla con lo que tengamos a mano.

Sin embargo, aplastar una cucaracha no solo es poco efectivo, sino que puede aumentar el riesgo de contaminación en casa. Según un informe del Instituto de Biomedicina de Venezuela, estos insectos actúan como vectores de bacterias, virus, hongos y parásitos, y muchos de esos microorganismos pueden permanecer activos incluso después de la muerte del insecto, ya sea en su cuerpo, su tubo digestivo o sus excrementos. Es decir, al aplastarla, lo que hacemos muchas veces es liberar todo ese contenido en el entorno.

POR QUÉ LAS CUCARACHAS SON UN RIESGO SANITARIO

El documento, titulado “La cucaracha como vector de agentes patógenos”, recoge más de 50 referencias científicas y analiza el papel de estos insectos como transmisores de bacterias, virus, hongos, protozoos y helmintos. Se ha demostrado que al menos 40 especies de bacterias patógenas pueden sobrevivir en su intestino o en su superficie externa.

Entre ellas se encuentran:

  • Salmonella y Shigella, responsables de disentería, diarreas y fiebres tifoideas.
  • Escherichia coli, implicada en infecciones intestinales y urinarias.
  • Klebsiella pneumoniae y Pseudomonas aeruginosa, asociadas a neumonías e infecciones hospitalarias.

QUÉ PASA CUANDO APLASTAS UNA CUCARACHA

Aplastarla no significa eliminar el problema, sino liberar todo lo que lleva dentro. Su tubo digestivo, su exoesqueleto y sus excrementos pueden contener microorganismos que se esparcen al romperse su cuerpo.

El informe recoge que, incluso muertas, las cucarachas pueden seguir actuando como reservorio de bacterias durante días. Además, la superficie donde ha sido aplastada puede quedar contaminada si no se limpia y desinfecta de inmediato.

En algunos experimentos, las bacterias sobrevivieron en sus heces durante más de 140 días, y en otros casos se demostró que los insectos podían seguir transmitiendo Mycobacterium tuberculosis o Toxoplasma gondii hasta varias semanas después de haber sido contaminados.

CÓMO TRANSMITEN PATÓGENOS LAS CUCARACHAS

En condiciones normales, la transmisión de patógenos por una cucaracha puede ocurrir por:

  • Contacto con alimentos o utensilios
  • Deposición de excrementos
  • Regurgitación o secreciones
  • Simple contacto con sus patas, cargadas de bacterias adheridas

Por tanto, aplastarlas no elimina el riesgo: lo multiplica si no se maneja correctamente.

QUÉ HACER SI VES UNA CUCARACHA EN CASA

Evita el contacto directo. No las aplastes con la mano ni con objetos que luego uses en la cocina.

Utiliza trampas, cebos o insecticidas específicos. Existen opciones domésticas que permiten eliminar cucarachas de forma segura, sin necesidad de entrar en contacto con ellas.

Limpia inmediatamente cualquier superficie que haya estado en contacto con una cucaracha viva o muerta, usando desinfectantes adecuados.

No ignores una sola cucaracha. Puede ser el indicio de una plaga activa. Estos insectos son nocturnos y tienden a esconderse, por lo que ver uno durante el día ya es una señal de alarma.

CÓMO PREVENIR UNA INFESTACIÓN

Además de eliminar ejemplares visibles, es importante evitar que entren o que encuentren comida, agua y refugio en casa. Estas son algunas recomendaciones:

  • Limpieza extrema en cocina, baño y zonas de almacenamiento de alimentos.
  • Cerrar bien cubos de basura, no dejar comida expuesta y lavar platos antes de dormir.
  • Sellar grietas y rendijas, especialmente en cocinas, cañerías y lavaderos.
  • No acumular cajas de cartón, papel, bolsas o materiales orgánicos.
  • Evitar la humedad: repara fugas y ventila espacios cerrados.

30 junio 2025 | Fuente: Europa Press | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2025. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia

tuberculosis64Los casos de tuberculosis aumentaron 38 % en Argentina y las autoridades clínicas alertan a la población a esmerar los cuidados, refleja el Boletín Epidemiológico Nacional (BEN).

A la comunidad médica le preocupa que las tasas de inmunización con la vacuna BCG que previene de las formas más graves de esta enfermedad infecciosa siguen siendo bajas a pesar de los beneficios ampliamente demostrados, por lo que resulta fundamental volver a poner atención en la necesidad de vacunarse.

El último reporte del BEN revela que la tuberculosis cobra más relevancia que nunca, debido al alarmante aumento del 38% en comparación con los últimos cinco años. Hasta el cierre de abril, se registraron 3 488 nuevos casos de este contagioso mal en Argentina, una cifra que excede considerablemente la media de los cinco años previos que era de 2 530.

Este incremento subraya una tendencia creciente en la prevalencia de la enfermedad, que persiste a pesar de los esfuerzos de control y vigilancia por parte de las autoridades médicas, según el BEN.

La directora de la Obra Social del Personal de Entidades Deportivas y Civiles, Valeria El Haj –citada por el canal Crónica- señaló que las vacunas salvan entre dos y tres millones de vidas al año en todo el mundo, y representan uno de los mayores avances en materia de salud y desarrollo global.

Sin embargo, la desinformación o el acceso desigual hacen que aún muchas personas no estén correctamente inmunizadas, lamentó la doctora.

La tuberculosis es una enfermedad pulmonar causada por el bacilo de Koch y se transmite de persona a persona a través del aire, al toser, estornudar o incluso hablar. El contagio es más frecuente en contextos de convivencia prolongada como el hogar, la escuela, el trabajo o espacios institucionales.

La vacuna BCG cobra especial relevancia al ser su objetivo principal proteger a niñas y niños de las formas más graves de la enfermedad como la meningitis tuberculosa u osteomielitis, amplió Crónica.

29 junio 2025 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2025. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia

julio 15, 2025 | Carlos Alberto Santamaría González | Filed under: Enfermedades transmisibles, Higiene y epidemiología, Infecciones bacterianas, Infectología, Microbiología, Tuberculosis | Etiquetas: |

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