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Un estudio español comprueba que el consumo regular de cantidades mínimas de alcohol no empeora la capacidad funcional de los ancianos. No obstante, los autores dejan claro que los resultados deben interpretarse con prudencia y en ningún caso utilizarse para promover la ingesta entre las personas mayores, ya que son más vulnerables a esta sustancia. Read more
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La llamada «ranita del zarzal» (Hypsiboas pulchellus) es un anfibio mediano, de aproximadamente 37 y 50 mm, de color verde agrisado o amarronado. Este animal es objeto de estudio para los científicos, quienes descubrieron que el coctel químico que secreta en su piel tiene capacidad de inhibir la enzima acetilcolinesterasa, que degrada al neurotransmisor acetilcolina. Read more
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Un estudio internacional abre una nueva gama de aplicaciones neuroprotectoras de los cannabinoides, evitando los efectos secundarios psicoactivos. El trabajo revela que el compuesto Δ9-THCA –el principal fitocannabinoide no psicoactivo biosintetizado por la planta Cannabis sativa L.– puede proteger potencialmente las células del cerebro de enfermedades degenerativas, como el huntington, y podría ser una opción de tratamiento viable para pacientes con esclerosis múltiple, alzhéimer y de párkinson. Read more
sep
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En los cerebros de los pacientes con enfermedad de Alzheimer, muchos de los genes necesarios para formar nuevos recuerdos están apagados debido a un bloqueo genético, lo que contribuye al declive cognitivo que se aprecia en ellos. Read more
sep
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Se ha conseguido identificar un mecanismo biológico básico que mata las neuronas en las personas aquejadas de esclerosis lateral amiotrófica, una dolencia conocida también como enfermedad de Lou Gehrig. El mecanismo interviene asimismo en una enfermedad genética relacionada con esa y denominada demencia frontotemporal, detectada en algunos pacientes de esclerosis lateral amiotrófica. Read more
sep
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Los resultados de un pequeño estudio sugieren que las personas con un mayor riesgo de sufrir enfermedad de Alzheimer (EA) y que tenían una peor calidad de sueño, más problemas para dormir y somnolencia diurna, presentaban más marcadores de EA en el líquido cefalorraquídeo en comparación con las que no mostraban problemas de sueño. Los marcadores que encontraron los investigadores incluyeron señales de las proteínas β-amiloide 42 y tau, y daño e inflamación en las células cerebrales, todos asociados con el potencial de padecer EA. Read more
