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Madrid, 15 Nov. 2023 (Europa Press) – La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido de que el cambio climático está acelerando la propagación de la bacteria acuática ‘Vibrio’, sobre todo en Europa, que puede causar enfermedades y la muerte de personas debido a enfermedades diarreicas, infecciones graves de heridas y sepsis. Así se recoge en el Informe 2023 de ‘The Lancet Countdown on Health and Climate Change’, en el que ha participado el propio organismo sanitario de las Naciones Unidas. Según este documento, a nivel mundial, los mares más cálidos han aumentado en 329 km cada año desde 1982 la superficie del litoral mundial apta para la propagación de esta bacteria, siendo la amenaza ‘especialmente grave en Europa, donde las aguas costeras aptas para el ‘Vibrio’ han aumentado 142 km cada año’. A nivel global, esta bacteria podría afectar una cifra récord de 1.400 millones de personas. Estos riesgos crecientes del cambio climático también están empeorando las desigualdades sanitarias mundiales. Los sistemas sanitarios están cada vez más sobrecargados, y el 27 por ciento de las ciudades encuestadas declararon estar preocupadas por la posibilidad de que sus sistemas sanitarios se vean desbordados por los efectos del cambio climático. Por ello, la OMS ha instado a los gobiernos a tomar medidas que permitan ‘una eliminación justa, equitativa y rápida’ de los combustibles fósiles y una transición hacia fuentes de energía limpias y renovables. Esta transición no solo mitigará el cambio climático, sino que también mejorará la calidad del aire para el 99 por ciento de la población mundial, reduciendo los efectos perjudiciales de la contaminación atmosférica.
Precisamente, para la doctora María Neira, directora de Medio Ambiente, Cambio Climático y Salud de la OMS, el camino hacia un futuro sostenible comienza con la adopción de este tipo de medidas, que ha calificado de ‘audaces y urgentes’. ‘La próxima COP28 será un momento decisivo para abordar la salud, con la posibilidad de lograr resultados ambiciosos que garanticen un mundo más sano y resiliente’, ha avanzado. Para hacer frente a todo ello, el documento defiende un enfoque holístico centrado en la salud.
‘La OMS apoya firmemente el llamamiento a la acción esbozado en el ‘Informe Countdown de The Lancet’. Es imperativo que reforcemos la resiliencia climática al tiempo que defendemos vías sostenibles y bajas en carbono. Para transformar las crisis actuales, debemos invertir en sistemas de salud, alimentación, agua y saneamiento sostenibles y resilientes al clima, accesibles para todos’, concluyen.
Referencia
Romanello M, McGushin A, Di Napoli C, Drummond P, Hghes N, Jamart L, et al. El informe de 2021 de Lancet Countdown sobre salud y cambio climático: código rojo para un futuro saludable.
15 noviembre 2023 (Europa Press) – Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2019. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.
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La mortalidad de personas hospitalizadas por enfermedades respiratorias es más alta en verano que en invierno, fruto del calentamiento global provocado por el cambio climático, lo que hace necesario adaptar los centros sanitarios a las nuevas condiciones climáticas estivales. Así lo refleja un estudio liderado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), un centro impulsado por la Fundación la Caixa, cuyos resultados se han publicado en la revista ‘The Lancet Regional Health’.
Según ha informado ISGlobal este martes en un comunicado, el equipo investigador ha analizado la asociación entre la temperatura ambiente y la mortalidad hospitalaria por enfermedades respiratorias en las provincias de Madrid y Barcelona entre 2006 y 2019.
Los resultados muestran que en ambas provincias de la muestra hubo más ingresos hospitalarios por enfermedades respiratorias en invierno que en verano, pero que, en proporción, el pico de mortalidad se dio en los meses estivales, relacionado por las altas temperaturas. En términos de carga atribuible, el estudio ha determinado que las temperaturas del verano fueron responsables de un 16 % y un 22,1 % del total de las muertes de hospitalizados por enfermedades respiratorias en Madrid y Barcelona, respectivamente.
La influencia del calor en los hospitales -alerta el informe- fue inmediata, ya que la mayor parte de su impacto tuvo lugar en los tres primeros días desde la exposición de los pacientes a altas temperaturas. Los efectos del calor fueron especialmente altos en el caso de la bronquitis aguda y la bronquiolitis, la neumonía y la insuficiencia respiratoria.
Por el contrario, ni la humedad relativa ni los contaminantes atmosféricos desempeñaron un papel estadísticamente significativo en la asociación del calor con la mortalidad de los pacientes ingresados por enfermedades respiratorias. Asimismo, el estudio refleja que el calor afectó más a las mujeres que a los hombres. ‘Las mujeres tienen un umbral de temperatura más alto por encima del cual se activan los mecanismos de sudoración, y una menor producción de sudor que los hombres, lo que se traduce en una menor pérdida de calor por evaporación y, por tanto, una mayor susceptibilidad a los efectos del calor’, ha explicado el investigador de ISGlobal, Joan Ballester.
Para calcular la asociación entre la temperatura ambiente y la mortalidad hospitalaria, el equipo ha usado datos de hospitalizaciones diarias, de la meteorología y de contaminantes atmosféricos. ISGlobal ha destacado que las conclusiones del estudio tienen implicaciones para las políticas de adaptación sanitaria al cambio climático, ya que en un futuro cercano las temperaturas estivales serán cada vez más extremas. ‘A menos que se adopten medidas de adaptación eficaces en los centros hospitalarios, el calentamiento global podría agravar la carga de mortalidad de los pacientes hospitalizados por enfermedades respiratorias durante el período estival’, ha advertido el primer autor del estudio, Hicham Achebak.
Referencia
Achebak H, Garcia-Aymerich J, Rey G, Chen Z, Méndez-Turrubiates RF Ballester J. Ambient temperature and seasonal variation in inpatient mortality from respiratory diseases: a retrospective observational study. The Lancet Regional Health [Internet]. 2023[citado 9 nov 2023].DOI:https://doi.org/10.1016/j.lanepe.2023.100757.
10 noviembre 2023| Fuente: EFE |Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2019. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.
nov
10
El aumento de temperaturas producto del cambio climático y la acción humana aumentan la posibilidad de expansión de nuevos microorganismos patógenos potencialmente virulentos para las personas que hasta ahora se habían infravalorado, como los hongos, capaces de escalar a epidemias globales. Así ha advertido un estudio del Instituto de Investigación Biomédica (IRB Barcelona) y del Barcelona Supercomputing Centre (BSC), que ha identificado un hongo de la familia de las cándidas que puede ser mortal en personas inmunocomprometidas.
Según ha detallado el IRB Barcelona en un comunicado, los científicos han descubierto el hongo ‘Candida orthopsilosis’, un microorganismo híbrido que se originó en un ambiente marino a partir de hongos parentales, lo que le ha permitido tener propiedades como la capacidad de infectar el cuerpo humano con gran virulencia, convirtiéndola en amenaza para la salud global. Los investigadores han remarcado que, para prevenir futuras epidemias mortales, se deben estudiar las rutas evolutivas que han seguido los posibles patógenos, cómo han adquirido su virulencia y de qué forma han desarrollado la capacidad de infectar a humanos. El descubrimiento, publicado en la revista ‘Nature Communications’, abre la puerta a identificar las adaptaciones que permiten a determinados microorganismos ser más propensos a colonizar los humanos y generar enfermedades.
‘Llevamos años intentando responder a la pregunta de qué hace que algunas especies sean patógenas para los humanos y otros, como los que tenemos en el microbioma, no lo sean’, ha explicado coordinador de la investigación, el doctor Toni Gabaldón. ‘Los resultados muestran que la hibridación, un proceso hasta ahora poco estudiado, permite obtener de forma muy rápida cualidades que permiten infectar a los humanos y que, por tanto, los hongos podrían ser un atajo para conquistar una especie como la nuestra’, ha alertado Gabaldón. Los hongos, ha añadido, son patógenos oportunistas que suelen infectar personas con enfermedades como el cáncer y el VIH, personas mayores o neonatos, entre otros colectivos. En la actualidad, se estima que hay más de millón de especies de hongos, la mayoría de las cuales están adaptadas para vivir en climas templados, el medio acuático, árboles, plantas o diversos animales.
Los investigadores señalan al cambio climático, la globalización, los cambios en las condiciones de los ecosistemas y la acción de los humanos como factores que incrementan las posibilidades de expansión de los hongos patógenos. Desde la década de 1980, el número de enfermedades infecciosas emergentes ha aumentado un 7 % por año, y cada vez se empiezan a identificar los hongos como amenaza importante para la salud global, destaca el estudio. Por ejemplo, en el caso del ‘Candida auris’, de la misma familia del hongo descubierto por los investigadores, ya ha originado centenares de brotes en todo el mundo, con una mortalidad de entre un 30 % y un 60 %.
Referencia
del Olmo V, Mixão V, Fotedar R, Saus E, Al Malki A, Ksiezopolska E, et al. Origin of fungal hybrids with pathogenic potential from warm seawater environments. Nat Commun[Internet]. 2023[citado 9 nov 2023]; 6919. https://doi.org/10.1038/s41467-023-42679-4
10 noviembre 2023| Fuente: EFE| Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2019. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.
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Investigadores del Barcelona Supercomputing Center, junto a grupos del CSIC y la UCM, han añadido una nueva función a una proteína gracias a métodos computacionales.
Cada año se producen cerca de 400 millones de toneladas de plásticos en el mundo, una cifra que aumenta alrededor de un 4% anualmente. Las emisiones que resultan de su fabricación son uno de los elementos que contribuyen al cambio climático, y su presencia ubicua en los ecosistemas conlleva graves problemas ecológicos.
Uno de los más empleados es el PET (tereftalato de polietileno), presente en muchos envases y en botellas de bebida. Con el tiempo, este material se va desgastando formando partículas cada vez más pequeñas —los llamados microplásticos—, lo que agrava los problemas medioambientales. El PET supone ya más del 10% de la producción global de plásticos y su reciclaje es escaso y poco eficiente. Ahora, científicos del Barcelona Supercomputing Center – Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS), junto con grupos de investigación del Instituto de Catálisis y Petroleoquímica del CSIC (ICP-CSIC) y de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), han desarrollado unas proteínas artificiales capaces de degradar microplásticos y nanoplásticos de PET y reducirlos a sus componentes esenciales, lo que permitiría su descomposición o su reciclaje. Para ello han usado una proteína de defensa de la anémona de fresa (Actinia fragacea), a la que le han añadido la nueva función tras un diseño mediante métodos computacionales. Los resultados se publican en la revista Nature Catalysis.
Expandiendo la naturaleza
“Lo que hacemos es algo así como añadirle brazos a una persona”, explica Víctor Guallar, profesor ICREA en el BSC y uno de los responsables del trabajo. Esos brazos consisten en apenas tres aminoácidos que funcionan como tijeras capaces de cortar pequeñas partículas de PET. En este caso se han añadido a una proteína de la anémona Actinia fragacea, que carece en principio de esta función y que en la naturaleza “funciona como un taladro celular, abriendo poros y actuando como mecanismo de defensa”, explica el investigador.
El aprendizaje automático y los superordenadores como el MareNostrum 4 del BSC usados en esta ingeniería de proteínas permiten “predecir dónde se van a unir las partículas y dónde debemos colocar los nuevos aminoácidos para que puedan ejercer su acción”, resume Guallar. La geometría resultante es bastante similar a la de la enzima PETasa de la bacteria Idionella sakaiensis, capaz de degradar este tipo de plástico y descubierta en 2016 en una planta de reciclaje de envases en Japón.
Los resultados indican que la nueva proteína es capaz de degradar micro y nanoplásticos de PET con “una eficacia entre 5 y 10 veces superior a la de las PETasas actualmente en el mercado y a temperatura ambiente”, explica Guallar. Otras aproximaciones precisan actuar a temperaturas superiores a 70 °C para hacer el plástico más moldeable, lo que conlleva altas emisiones de CO2 y limita su aplicabilidad. Además, la estructura de la proteína en forma de poros se escogió porque permite el paso de agua por su interior y porque puede ser anclada a membranas similares a las que se usan en plantas de desalinización. Esto facilitaría su uso en forma de filtros, que “podrían ser usados en depuradoras para degradar esas partículas que no vemos, pero que son muy difíciles de eliminar y que ingerimos”, destaca Manuel Ferrer, Profesor de Investigación en el ICP-CSIC y responsable también del estudio.
Un diseño que permite la depuración y/o el reciclado
Otra ventaja de la nueva proteína es que se diseñaron dos variantes, según los lugares de colocación de los nuevos aminoácidos. El resultado es que cada una de ellas da lugar a diferentes productos. “Una variante descompone las partículas de PET de forma más exhaustiva, por lo que podría usarse para su degradación en plantas depuradoras. La otra da lugar a los componentes iniciales que se necesitan para el reciclaje. De esta forma podemos depurar o reciclar, según las necesidades”, explica Laura Fernández López, que realiza su tesis doctoral en el Instituto de Catálisis y Petroleoquímica del CSIC (ICP-CSIC).
El diseño actual ya podría tener aplicaciones, según los investigadores, pero “la flexibilidad de la proteína, al igual que la de una herramienta multiusos, permitiría añadir y probar nuevos elementos y combinaciones”, explica la doctora Sara García Linares, de la Universidad Complutense de Madrid, que también ha participado en la investigación. “Lo que buscamos es aunar el potencial de las proteínas que nos da la naturaleza y el aprendizaje automático con superordenadores para producir nuevos diseños que nos permitan alcanzar un entorno saludable de cero plásticos”, resume Ferrer.
“Los métodos computacionales y la biotecnología nos pueden permitir encontrar soluciones a muchos de los problemas ecológicos que nos afectan”, concluye Guallar.
Referencia
Robles-Martín A, Amigot-Sánchez R, Fernandez-Lopez L, Gonzalez Alfonso JL, Roda S, Alcolea Rodriguez V, et al. Sub-micro- and nano-sized polyethylene terephthalate deconstruction with engineered protein nanopores. Nat Catal[Internet]. 2023[citado 29 oct 2023]. https://doi.org/10.1038/s41929-023-01048-6
30 octubre 2023 | Fuente: EurekaAlert| Tomado de Prensa
oct
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Madrid, 23 Oct. 2023 (Europa Press) – El profesor de investigación en el Museo Nacional de Ciencias Naturales del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Fernando Valladares, ha advertido de que el cambio climático ‘amplifica la mitad de las enfermedades patogénicas’ tales como los resfriados, la gripe, el Covid-19, el ébola, etc, lo que supone un gran impacto en la salud humana. ‘Las muertes indirectas por cambio climático ascienden a decenas de millones de personas cada año y la contaminación atmosférica mata a nueve millones de personas al año. El cambio climático no es un problema de una región o de un momento coyuntural del año, sino que ya es algo crónico, acelerado y muy global. Es muy difícil estimar cuánta gente muere de cambio climático porque el cambio climático afecta a todo’, ha asegurado Valladares durante su intervención en el I Foro Alianza Médica Contra el Cambio Climático, organizado por el Consejo General de Médicos (CGCOM). Además, ha apuntado que, en diez años, el cambio climático habrá producido ‘tantas muertes como se produjeron en la Segunda Guerra Mundial’.
‘Sin embargo, destinamos un seis por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) a defendernos de la violencia y las guerras y solo un dos por ciento al cambio climático, que mata 100 veces más’, ha afirmado. Asimismo, el profesor Valladares ha explicado que, de los 15 grandes procesos que tiene el sistema climático, hay nueve que ya han sido activados por el calentamiento global. Este es el caso del ‘permafrost’, es decir, la fundición de los bloques de hielo del Ártico que ‘liberan gases de efecto invernadero como el CO2 o el metano y generan más calor, que genera más fusión, más liberación, más calor, más fusión, y así sucesivamente.’. ‘Esto explica que en el Ártico la temperatura ya va por 3,4 grados de calentamiento respecto a la era preindustrial’, ha señalado. Con respecto al origen del cambio climático, Valladares ha asegurado que se debe a ‘convertir algo esencial para la humanidad como es la energía en un negocio’. ‘Los 75 gigajulios que nos dan felicidad y salud equivalen a la mitad de la energía que se gasta en España o la quinta parte de la energía que se gasta en Estados Unidos, es decir, a no ser que trabajes en el sector energético, es una grandísima noticia porque significa que necesitamos la mitad de la energía que se produce actualmente’, ha detallado. En definitiva, el profesor Valladares ha apuntado que el cambio climático es ‘mucho más que clima’. ‘Es causa y consecuencia de muchas cosas como de tensiones geopolíticas y de la disponibilidad de recursos clave como el agua, que es uno de los límites planetarios que se están acabando’, ya que se prevé que, para 2050, ‘haga falta un tercio más de agua’, ha concluido.
26 de octubre 2023| Fuente: Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2019. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.
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Las estadísticas completas sobre el cólera para 2022, publicadas por la OMS, arrojan luz sobre la escala y el alcance del actual recrudecimiento del cólera.
Si bien los datos sobre el cólera siguen siendo inadecuados, los casos notificados a la OMS en 2022 fueron más del doble que en 2021. Cuarenta y cuatro países notificaron casos, un aumento del 25 % con respecto a los 35 países que notificaron casos en 2021.
No sólo hubo más brotes, sino que los brotes fueron mayores. Siete países (Afganistán, Camerún, República Democrática del Congo, Malawi, Nigeria, Somalia y República Árabe Siria) han notificado cada uno más de 10 000 casos sospechosos y confirmados. Cuanto mayor es el brote, más difícil suele ser controlarlo.
El cólera es una infección intestinal aguda que se propaga a través de alimentos y agua contaminados con heces que contienen la bacteria Vibrio cholerae. Está estrechamente relacionado con la falta de agua potable y saneamiento adecuados, debido al subdesarrollo, la pobreza y los conflictos. El cambio climático también está desempeñando un papel en este aumento, ya que fenómenos climáticos extremos como inundaciones, sequías y ciclones desencadenan nuevos brotes y empeoran los existentes.
Los datos actuales para 2023 sugieren que este repunte global continúa. Actualmente, veinticuatro países informan sobre brotes activos, y algunos países se encuentran en medio de crisis agudas.
La creciente demanda de materiales contra el cólera ha sido un desafío para los esfuerzos de control de enfermedades a nivel mundial. Desde octubre de 2022, el Grupo de Coordinación Internacional (GCI), el organismo que gestiona los suministros de vacunas de emergencia, ha suspendido el régimen de vacunación estándar de dos dosis en las campañas de respuesta al brote de cólera y ha utilizado en su lugar un enfoque de dosis única.
La OMS está ayudando a los países a responder a los brotes de cólera con carácter de emergencia mediante el fortalecimiento de la vigilancia de la salud pública, la gestión de casos y las medidas de prevención; suministro de suministros médicos esenciales; coordinar despliegues sobre el terreno con socios; y apoyar la comunicación de riesgos y la participación comunitaria.
La OMS ha solicitado 160,4 millones de dólares para responder al cólera a través del plan estratégico mundial de preparación, disposición y respuesta. Se han liberado 16,6 millones de dólares del Fondo de Contingencia para Emergencias de la OMS para la respuesta al cólera en 2022 y 2023.
Referencia
22/09/2023
Fuente: (OMS) Tomado de Comunicado de Prensa © 2023 OMS
