jul
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Europa se enfrenta a una crisis de médicos sin precedentes, según un informe de la asociación European Junior Doctors (EJD), que constata que la solución no pasa por obligar a los médicos jóvenes a trabajar en zonas de difícil cobertura, ya que ello genera malestar, desgaste profesional e insatisfacción laboral.
Esta es una de las conclusiones del informe «De la obligación a la motivación» publicado por la asociación EJD, y presentado este jueves por la Organización Médica Colegial (OMC), donde se critica el creciente uso de la obligatoriedad en algunos países, para hacer frente a la escasez de personal en los conocidos como «desiertos médicos» con sanciones, incluso, en caso de incumplimiento.
En rueda de prensa, la vicepresidenta primera de la OMC, Isabel Moya, ha señalado que la tasa de médicos en España está por encima de la media europea, sin embargo hay problemas para incorporar a estos profesionales al mercado laboral «por una deficiente planificación de las necesidades, un clima laboral inadecuado con inestabilidad y falta de incentivos, que ha llevado a una situación crítica y generado una alta movilidad de talento».
En España no existe esa obligatoriedad, que sí se da en países como Croacia, Letonia o Eslovenia, donde existen mandatos que obligan a los especialistas a trabajar en zonas de difícil cobertura tras la formación sanitaria especializada. El incumplimiento puede dar lugar a que los médicos jóvenes tengan que pagar una multa.
En España, según el representante de la vocalía nacional de médicos jóvenes de la OMC, Domingo Sánchez, se están buscando soluciones para solventar el problema de los «desiertos médicos», que son aquellos donde la población tiene una incapacidad continuada y permanente para acceder a la atención sanitaria.
Este representante de los médicos jóvenes de la OMC ha admitido que hoy en España «una persona, según su código postal, puede tener problemas para la atención sanitaria».
Para atajar esto, algunas regiones han introducido una serie de incentivos para hacer atractivas estas zonas como contratos laborales mejorados, salarios competitivos, horarios flexibles y oportunidades de formación especializada en medicina rural.
El informe explora los pros y contras de las medidas basadas en la obligatoriedad e imposición y aboga por un cambio de las estrategias con enfoques centrados en la motivación que respeten la autonomía y las aspiraciones profesionales.
El documento demanda que se eviten medidas punitivas contra los médicos jóvenes que decidan no cumplir estos mandatos.
Y es que, según el informe, obligar a los médicos jóvenes a trabajar bajo pena de sanción socava su autonomía, limita su capacidad para tomar decisiones sobre su trayectoria profesional y su vida personal, «lo que repercute negativamente en su rendimiento y en la atención que brindan a los pacientes».
El informe subraya que recurrir a estrategias de retención profesional forzosa con objetivo cortoplacista para solventar la escasez profesional «puede agravar dicha escasez al promover el burnout o desgaste profesional».
A fin de mejorar la retención, el informe propone una serie de «buenas prácticas» como organizar prácticas clínicas estructuradas para estudiantes de medicina que incentiven el trabajo en zonas de difícil cobertura.
Algunas facultades de medicina en Europa, como las de Irlanda, Noruega o Reino Unido, han desarrollado programas especializados, cuidadosamente estructurados para que los estudiantes reciban una educación de alta calidad con impacto positivo en áreas con necesidades críticas de atención médica.
Además, plantean mejores salarios, contratos y complementos económicos, algo que ya se hace, por ejemplo, en República Checa y Finlandia y rotaciones rurales supervisadas y centradas en la formación (Hungría, Portugal o Reino Unido).
19 julio 2024|Fuente: EFE |Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2024. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.|Noticia
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17
La microbiota intestinal produce enzimas que inactivan las hormonas responsables del control de glucosa en sangre, según ha revelado un estudio liderado por el Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos (IATA), del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en España.
La investigación, publicada en Genome Biology, presenta un hallazgo clave para mejorar el tratamiento frente a la diabetes tipo 2, ya que abre la puerta a desarrollar fármacos frente a enzimas de origen bacteriano y mejorar los tratamientos, según ha informado este martes el CSIC.
La microbiota intestinal, el conjunto de microorganismos que habita el intestino, controla varios aspectos relacionados con el metabolismo humano y el comportamiento alimentario, y también tiene estrecha vinculación con el desarrollo de afecciones metabólicas como la diabetes o la obesidad.
Según este estudio, algunas bacterias intestinales producen unas sustancias con una función idéntica a la enzima humana DPP-4, responsable de la degradación de las incretinas, las hormonas que controlan la glucosa en sangre ya que son las causantes de la secreción de insulina por parte del páncreas cuando se ingiere comida.
Las dos incretinas principales son el polipéptido inhibidor gástrico (GIP) y el péptido similar al glucagón tipo 1 (GLP-1), hormonas con las que la DPP-4 interacciona directamente. La investigación del IATA-CSIC evidencia que las enzimas producidas por las bacterias, con un comportamiento idéntico a la DPP-4, también interactúan con estas hormonas.
«Hasta ahora sabíamos que la actividad de la dipeptidil peptidasa-4 o DPP-4 producida por las células humanas empeoraba la respuesta a la glucosa, porque rompe e inactiva las incretinas, responsables de que se libere la insulina tras la ingesta de comida. Ahora hemos detectado que algunas bacterias intestinales producen un homólogo del DPP-4. Se trata de un mecanismo a través del cual la microbiota puede empeorar nuestra salud metabólica», explica Marta Olivares, investigadora del CSIC en el IATA y una de las autoras del estudio.
La investigación farmacéutica para el tratamiento de la diabetes tipo 2 ha puesto el foco en la interacción entre DPP-4 y las incretinas, intentando aumentar la vida útil de estas inhibiendo a la actividad de la enzima DPP-4.
«Estos fármacos se han diseñado para actuar sobre la DPP-4 humana, pero no sabíamos que algunas bacterias intestinales producen enzimas que actúan de manera idéntica», afirma Alfonso Benítez, científico del CSIC en el IATA y autor del estudio.
Los resultados del trabajo muestran que, si bien algunos fármacos son efectivos para impedir la acción de las enzimas homólogas a DPP-4 de las bacterias del género Parabacteroides merdae, otros medicamentos no tienen ningún efecto sobre su comportamiento. Es decir, los inhibidores utilizados habitualmente las terapias antidiabéticas varían en su capacidad de acción frente a las enzimas bacterianas.
El equipo de investigación destaca la importancia de desarrollar tratamientos que actúen frente a las enzimas de origen bacteriano. «Nuestro hallazgo muestra la necesidad de incorporar este factor para conseguir unas terapias más efectivas frente a la diabetes tipo 2″, afirma Benítez.
Los autores señalan que su estudio «aporta evidencias científicas sobre el posible papel causal de la microbiota en el desarrollo de la diabetes tipo 2, y destaca la necesidad de abordar no sólo los factores dietéticos, sino también la composición y la funcionalidad de las bacterias intestinales en dicha enfermedad».
16 julio 2024|Fuente: EFE |Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2024. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.|Noticia
jul
12
Investigadores del Sistema Sanitario Público de Andalucía han constatado que un fármaco antipsicótico, el aripiprazol, podría reducir la mortalidad asociada a la covid.
Científicos de distintas instituciones vinculadas a la sanidad pública como la Plataforma de Medicina Computacional de la Fundación Progreso y Salud o el Instituto de Biomedicina de Sevilla han estudiado la incidencia de fármacos antipsicóticos en casi 16 000 pacientes con covid-19, ha informado este miércoles la Consejería de Salud.
El objetivo era saber si los antipsicóticos podrían tener alguna incidencia, tanto positiva como negativa, en los cuadros clínicos mortales que provoca esta enfermedad, ha explicado Joaquín Dopazo, director de la Plataforma de Medicina Computacional.
Repositorio clínico
Para este estudio, los investigadores han recurrido a la Base de Población Sanitaria (BPS) del Sistema Sanitario Público de Andalucía, un extenso recurso de historia clínica electrónica puesto en marcha en 2001.
Con más de 15 millones de usuarios, esta base representa uno de los repositorios de datos clínicos más extensos del mundo y constituye un recurso «excepcional» para estudios de generación de evidencia del mundo real.
Este tipo de estudios se basan en explotar los denominados datos del mundo real, todos aquellos referidos a la salud de los pacientes y la prestación de servicios sanitarios que se recopilan de forma rutinaria y desde distintas fuentes de información, como las historias clínicas electrónicas, los registros de medicamentos o la información de salud procedente de dispositivos móviles, entre otras.
La Plataforma de Medicina Computacional de la Fundación Progreso y Salud cuenta con una infraestructura específica para estudios de investigación clínica con datos médicos de forma segura y ética, que recientemente ha recibido el premio Novartis-IESE a la excelencia operativa en gestión sanitaria.
Esta infraestructura dota a la sanidad pública andaluza de los medios adecuados para gestionar, interpretar y generar evidencia del mundo real a partir de sus datos del mundo real y se ha adelantado al Espacio Europeo de Datos Sanitarios dos años, ha destacado la Junta.
Esto supone un impulso transformador para que el sistema sanitario pase de ser un mero almacén de datos clínicos pasivo a un generador de conocimiento biomédico de rápida aplicación.
10 julio 2024|Fuente: EFE |Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2024. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.|Noticia
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El virus del Nilo Occidental ha reaparecido este verano en Andalucía con dos casos registrados en la localidad sevillana de Dos Hermanas, uno de ellos mortal, una mujer de 72 años con patologías previas graves.
Estas son algunas claves de la enfermedad.
El virus del Nilo es una enfermedad transmitida fundamentalmente por la picadura de mosquitos que transcurre en el 80 % de los casos sin síntomas, mientras que el otro 20 % de los afectados desarrolla una enfermedad viral grave, según la Organización Mundial de la Salud.
Leve en humanos, la fiebre del Nilo Occidental se caracteriza por síntomas parecidos a la gripe: fiebre, dolor de cabeza y en las articulaciones, vómitos, erupción cutánea e inflamación de los ganglios linfáticos; síntomas que duran entre 3 y 6 días, y luego desaparecen sin mayores consecuencias.
Sin embargo, aproximadamente una de cada 150 personas infectadas desarrolla la enfermedad en su expresión más grave, lo que da lugar a encefalitis o meningitis (inflamación del cerebro o los tejidos circundantes), que pueden llevar a daño cerebral y a la muerte.
Dolor de cabeza, fiebre elevada, rigidez de nuca, desorientación, coma, convulsiones, debilidad muscular y parálisis, son algunos de los síntomas de la afección grave.
Las personas con mayor riesgo de sufrir la versión agresiva de la enfermedad son los mayores de 50 años y quienes hayan padecido enfermedades severas.
El periodo de incubación del virus dura entre 3 y 14 días; y su máxima incidencia se registra a finales de agosto y principios de septiembre. Posteriormente, el riesgo disminuye a medida que el clima se vuelve más frío y los mosquitos comienzan a desaparecer.
Perteneciente al género de los flavivirus, el virus del Nilo Occidental tiene su principal reservorio en las aves, por lo que se disemina cuando un mosquito -generalmente del género culex- pica a un ave infectada y luego lo inocula a una persona.
Tanto el ser humano como el caballo son hospederos finales, es decir que se infectan pero no propagan la infección.
En casos excepcionales la enfermedad puede transmitirse por transfusiones y trasplantes, pero no por contacto directo.
No existe una vacuna para las personas (sí la hay para la afección equina), por lo que la mejor forma de prevención es evitar las picaduras de los mosquitos, para lo que se recomienda protegerse, utilizar repelentes y eliminar recipientes con agua estancada para evitar que los mosquitos se reproduzcan.
El virus del Nilo Occidental se encuentra presente en África, partes de Europa, Oriente Medio, Asia occidental, América y Australia.
Se aisló por primera vez en 1937 en Uganda, concretamente en una mujer del distrito del Nilo Occidental (del que toma el nombre) y en 1953 se identificó en aves del delta del Nilo.
En la década de los 90 resurgió a consecuencia de la sequía en África, de donde pasó a Estados Unidos en 1999, año en que se detectaron los primeros casos en Nueva York.
Desde entonces el virus es endémico en EE.UU., donde cada año se registran casos.
Los peores brotes, hasta el momento, se produjeron en 2002, con 4 156 casos y 284 muertos, y 2003, año en que se registraron 9 862 casos y 264 muertes, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés) de Estados Unidos.
En Europa, Grecia registró 306 casos de infección en 2018, de los que fallecieron 41 personas, todos mayores de 63 años.
Ese mismo año, Rumanía contabilizó sus primeros tres casos, y en España fue entonces cuando ya se identificó, por primera vez, la presencia del mosquito de origen asiático Aedes japonicus, capaz de transmitir, entre otras enfermedades, el virus del Nilo Occidental.
Precisamente en España, la fiebre del Nilo se cobró en 2020 siete víctimas mortales (cuatro en Sevilla y tres en Cádiz), en el mayor brote registrado en Andalucía hasta esa fecha, en el que se notificaron 76 casos (40 confirmados y 36 probables).
10 julio 2024|Fuente: EFE |Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2024. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.|Noticia
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11
Investigadores de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) han desarrollado un estudio que arroja nueva luz sobre los mecanismos moleculares y celulares que se activan en el cerebro cuando se bloquea la señalización de la leptina, la llamada hormona de la saciedad, clave en el desarrollo de enfermedades metabólicas, inmunológicas y neurodegenerativas asociadas a la obesidad, lo que permite avanzar en nuevas terapias.
En el estudio, publicado en la revista científica Life Sciences (Elsevier) y que ha sido dado a conocer este miércoles en nota de prensa por la UCLM, los investigadores aplicaron en ratas adultas sanas un tratamiento farmacológico con un antagonista del receptor de la leptina -SLA- y llevaron a cabo un estudio proteómico cuantitativo y un análisis bioinformático para conocer qué ocurre en el hipotálamo cuando esta región del cerebro, clave en la regulación del metabolismo, recibe una señal deficiente de leptina.
Los resultados del estudio, realizado por las investigadoras de la UCLM Sara Artigas y Lorena Mazuecos, y liderado por Nilda Gallardo y Margarita Villar, muestran que el impacto de una señalización deficiente de leptina en el hipotálamo «promueve un comportamiento anómalo que conduce al desequilibrio metabólico y al aumento del peso corporal».
Concretamente, se produce una remodelación del conjunto de proteínas en el hipotálamo, acompañado de cambios moleculares en procesos biológicos clave como el metabolismo del ARNm, la síntesis proteica, la inflamación y la neurogénesis.
Datos clave para el diseño de nuevas teparapias
Estos datos, han asegurado las investigadoras, «son claves en el diseño de nuevas terapias dirigidas para el tratamiento de la obesidad y otras enfermedades, donde la interrupción de la señalización de leptina podría ser crucial en determinados tipos de cáncer y enfermedades inmunológicas».
La leptina es una hormona secretada por el tejido graso que controla el peso corporal. La ausencia de leptina en humanos es extremadamente rara, pero la resistencia a las acciones de esta hormona es muy común, y con gran frecuencia está presente en la obesidad y la diabetes.
Ambas son importantes problemas de salud pública a nivel mundial, con un gran coste económico asociado a su tratamiento.
Por ello, es esencial entender los mecanismos moleculares que subyacen a estas patologías y descifrar nuevas vías de investigación orientadas al desarrollo de estrategias terapéuticas innovadoras dirigidas a equilibrar el metabolismo energético para combatir el desarrollo de obesidad y sus patologías asociados.
10 julio 2024|Fuente: EFE |Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2024. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.|Noticia
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11
Cáncer de pulmón: tercera causa de muerte en España, enlazado al tabaco y detectado tras los 55 años
Las neoplasias de pulmón se han convertido en la tercera causa de muerte en España, tanto en hombres como mujeres, con un diagnóstico mayoritario en las franjas de 55 a 64 años (30,4 %) y de 65 a 74 (36,1 %) y con un perfil principal de exfumador o fumador activo, según cifras del Grupo Español de Cáncer de Pulmón (GECP).
El GECP ha creado el primer Observatorio Nacional en Cáncer de Pulmón con datos de 34 000 pacientes españoles de 90 hospitales, una plataforma de análisis, estudio, reflexión y divulgación sobre la realidad del tumor más mortal en España con el objetivo de avanzar en su supervivencia.
Segunda causa de muerte en hombres y aumenta la mortalidad femenina
De los datos del observatorio se desprende que el cáncer de pulmón causó en 2023 más de 22 700 fallecimientos, con un incremento del 4,2 % en la mortalidad femenina, y se ha convertido en la tercera causa de decesos en España.
En el caso de los hombres, es la segunda causa de fallecimiento por detrás de las enfermedades isquémicas de corazón, escalando así posiciones con respecto a ejercicios anteriores.
Solo el 13,3 % de diagnósticos se dan antes de los 55 años, de forma que el perfil mayoritario se encuentra por encima de esta franja de edad, con el agravante de que el 54,6 % de las detecciones se producen cuando el cáncer está en estadios avanzados, frente al 10,3 % en iniciales.
Cuáles son los principales síntomas del cáncer de pulmón
Los casos de neoplasias de pulmón se dan principalmente en exfumadores (46,5 %) y son mayores que los de fumadores en activo (40,5 %), mientras que en las personas que nunca han fumado la cota baja al 11,5 %.
Aunque el mayor número de diagnósticos se produce en hombres (20 368), la cantidad de mujeres con cáncer de pulmón va en aumento (7 564), según el GECP.
Registro nacional y unificado
El registro creado por el GEPC es la primera base de datos unificada sobre este tipo de tumor y que, a diferencia de otros, incluye información tan relevante como variables sociodemográficas, clínicas, moleculares, genéticas y de resultado al tratamiento de los pacientes.
Pretende ser un referente para los especialistas de cara a la próxima década.
El presidente del GECP, Mariano Provencio, ha explicado que en el abordaje de las neoplasias de pulmón son necesarios «datos de la vida real para tomar decisiones», ya que en España carecía de «un registro unificado de los casos de cáncer» que incluyera «información y variables relevantes».
Ha añadido Provencio, que también es jefe de Oncología del Hospital Puerta de Hierro de Madrid, que la iniciativa permitirá contar con «un enfoque multidisciplinar de los datos» que permitan «detectar a tiempo cualquier evolución».
Tumores con alta letalidad
Por su parte, Bartomeu Massuti, secretario del GECP y jefe de Oncología del Hospital Universitario Doctor Balmis de Alicante, ha apuntado que las neoplasias de pulmón se encuentran «por encima del resto de tumores en cuanto a letalidad».
Por ello, ha señalado que es necesaria más investigación e inversión para esta patología, así como ampliar el conocimiento del tumor para poder mejorar las estrategias de abordaje.
«Cada año se diagnostican en España aproximadamente 31 000 casos de cáncer de pulmón, que crece cada vez más en el sexo femenino, suponiendo ya 1 de cada 4 pacientes», ha zanjado Massuti.
09 julio 2024|Fuente: EFE |Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2024. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.|Noticia
