feb
20
Un estudio realizado por dirigido conjuntamente por investigadores de las Universidades de Glasgow, Oxford y KU Leuven, en Reino Unido, revela que tener gota está relacionado con hasta un 58 por ciento más de riesgo de padecer alguna enfermedad cardiovascular; además observan que estos riegos son aún mayores en mujeres y menores de 45 años. La nueva investigación, que analizó los registros médicos de más de 860.000 personas, ha sido publicada en ‘Lancet Rheumatology’.
Estudios anteriores han relacionado la gota con el riesgo de enfermedad cardiovascular, pero esta es la primera vez que los investigadores analizan una amplia gama de enfermedades afectadas en un estudio a tan gran escala.
La gota, una afección extremadamente dolorosa que provoca hinchazón y enrojecimiento de las articulaciones, es uno de los tipos de artritis inflamatoria más comunes en el mundo. Es más común en hombres y personas mayores, pero también puede afectar a mujeres y personas más jóvenes, y es causada por una acumulación de ácido úrico en el cuerpo que conduce a la formación de pequeños cristales alrededor de las articulaciones.
Los resultados muestran que las personas con gota tenían un riesgo general mayor de enfermedad cardiovascular que aquellas sin la afección. En particular, las mujeres con gota tenían un riesgo relativo 88 por ciento mayor de enfermedad cardiovascular en comparación con las mujeres sin gota. Para los hombres con gota, el riesgo de enfermedad cardiovascular era un 49 por ciento mayor en comparación con aquellos sin gota.
Aunque el riesgo absoluto de enfermedad cardiovascular aumenta con la edad, este estudio muestra que la gota parece amplificar este riesgo en mayor medida en personas más jóvenes (<45 años) que en personas mayores, de modo que una persona joven con gota tiene más del doble de riesgo de enfermedad cardiovascular que una persona de edad similar sin gota. Este mayor riesgo se observó en las 12 enfermedades cardiovasculares estudiadas en la investigación, incluida la insuficiencia cardíaca, la cardiopatía isquémica, las arritmias, las enfermedades valvulares y el tromboembolismo venoso. Además, los pacientes con gota tenían un indice de masa corporal (IMC) más alto que los controles comparables y una prevalencia notablemente mayor de otras afecciones de salud, incluidas la enfermedad renal crónica y la presión arterial alta.
Los investigadores dicen que estos nuevos hallazgos sugieren que identificar e implementar estrategias para reducir el riesgo cardiovascular en personas con gota debería ser ahora una prioridad, tanto para futuras investigaciones como para la práctica clínica. ‘Los resultados actuales complementan un gran conjunto de evidencia de importantes beneficios cardiovasculares riesgos asociados con la gota, así como con otras afecciones inflamatorias inmunomediadas’, señala la autora principal del artículo, la doctora Nathalie Conrad, con base en la KU Leuven en Bélgica, e investigadora honoraria de la Universidad de Glasgow y la Universidad de Oxford. Hasta la fecha, afirma, ‘estas afecciones se consideran con menos frecuencia en las guías de prevención de enfermedades cardiovasculares y en las puntuaciones de riesgo, y tampoco existen medidas de prevención específicas para estos pacientes.
Estos datos sugieren que esto podría necesitar cambiar, y la comunidad clínica podría necesitar considerar la detección y prevención de enfermedades cardiovasculares como una parte integral del tratamiento de la gota’. Por su parte, la primera autora del artículo, la doctora Lyn D Ferguson, consultora y profesora clínica honoraria de la Universidad de Glasgow, afirma que ‘este trabajo destaca la importancia de detectar y controlar una variedad de enfermedades cardiovasculares en personas con gota. La gota podría considerarse una afección metabólica y su tratamiento debería incluir abordar el corazón y el peso corporal además de las articulaciones’. ‘Los datos de alta calidad utilizados cuidadosamente nos están ayudando a determinar factores de riesgo comunes, como la obesidad, para muchas afecciones, así como riesgos de enfermedades futuras. Es necesario investigar en el futuro si la pérdida de peso intencional ayuda a prevenir o revertir la gota’, añade el coautor principal, el profesor Naveed Sattar, de la Universidad de Glasgow.
20 febrero 2024 | Fuente: Europa Press| Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2019. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A
feb
20
Un nuevo estudio en ‘Nature Medicine’ advierte sobre cómo ingerir altas dosis de niacina o vitamina B3 puede promover la enfermedad cardiovascular.
El exceso de productos de descomposición de la niacina o vitamina B3 puede relacionarse con más riesgo de mortalidad por enfermedad cardiovascular, en concreto por infarto de miocardio y por accidente cerebrovascular.
Los autores de este trabajo, dirigidos por Stanley Hazen, jefe de Ciencias Cardiovasculares y Metabólicas en la Clínica Cleveland, en Estados Unidos, han identificado un mecanismo molecular por el que demasiada vitamina B3 puede ser perjudicial.
El niacina es un micronutriente esencial presente de forma natural en múltiples alimentos, como los huevos, las carnes magras y las legumbres; el organismo también puede producirlo mediante el triptófano, un aminoácido que se libera al digerir proteínas. Y, además, son habituales las harinas y cereales enriquecidas con niacina. El consumo de esta vitamina se encuentra, por tanto, suficientemente cubierto en la alimentación occidental.
En investigaciones previas se ha demostrado que la niacina puede reducir los niveles de colesterol unido a lipoproteínas de baja densidad (c-LDL) y aumentar el de lipoproteínas de alta densidad (HDL), así como disminuir el de los triglicéridos. Sin embargo, en otros trabajos, como un metanálisis publicado en The Journal of the American College of Cardiology, no se ha constatado que ese efecto suponga menos riesgo de enfermedad cardiovascular.
Paradoja de la niacina
“Por lo tanto, se ha reconocido que la niacina tiene un efecto más complejo sobre los eventos de enfermedades cardiovasculares o ECV (la llamada «paradoja de la niacina», por la que reduce el colesterol LDL, pero no el riesgo de eventos de ECV), presumiblemente a través de mecanismos independientes del colesterol. MSu investigación proporciona una explicación a esa paradoja, al mostrar que un producto de degradación de la niacina puede promover la inflamación en los vasos sanguíneos.
Muestras de plasma
Para ello analizaron muestras de plasma de 4.325 personas en tres cohortes de pacientes que incluyen hombres y mujeres de Estados Unidos y Europa. El grupo de Hazen encontró que dos productos de descomposición de la niacina -los metabolitos N1-metil-2-piridona-5- carboxamida (2PY) y N1-metil-4-piridona-3-carboxamida (4PY)- se asocian con un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular.
Esa observación se corroboró con posteriores análisis genéticos y en modelos experimentales, donde los autores demostraron que el mayor riesgo puede estar mediado por la capacidad de uno de estos productos de degradación (4PY) para aumentar la abundancia de la proteína proinflamatoria VCAM-1 en las células endoteliales que recubren los vasos sanguíneos.
La niacina se usa para enriquecer alimentos básicos como la harina, los cereales y la avena, con el objeto de prevenir enfermedades relacionadas con la deficiencia nutricional, recuerda Hazen. Sin embargo, uno de cada cuatro sujetos en las cohortes de pacientes de los investigadores parece estar consumiendo demasiado y tenía niveles altos de 4PY, lo que parece contribuir al desarrollo de enfermedades cardiovasculares.
En el estudio, los científicos recurren al símil de un cubo donde confluyen varios grifos de agua hasta que se desborda, para transmitir lo que ocurre con el excedente de la vitamina y la producción de metabolitos en el organismo.
Inflamación vascular
Los niveles elevados de 4PY en sangre se asociaron estrechamente con el desarrollo de infartos cardíacos, accidentes cerebrovasculares y otros eventos cardiovasculares adversos en estudios clínicos a gran escala. Los investigadores también demostraron en estudios preclínicos que 4PY desencadena directamente la inflamación vascular que daña los vasos sanguíneos y puede provocar aterosclerosis con el tiempo.
«La conclusión principal no es que debamos eliminar por completo nuestra ingesta de niacina”, destaca Hazen, quien es partidario de controlar el enriquecimiento de ciertos alimentos, así como de consultar con el médico antes de lanzarse al consumo de suplementos de venta libre, y de centrarse mejor en una dieta rica en frutas y verduras.
Ver artículo completo: Ferrell M, Wsng Z, Anderson JT, Li XS, Witkowski M, DiDonato JA, et al. A terminal metabolite of niacin promotes vascular inflammation and contributes to cardiovascular disease risk. Nature Medicine [Internet]. 2024[citado 20 feb 2024]; 30. https://doi.org/10.1038/s41591-023-02793-8
Debe registrarse en la revista. https://www.nature.com/
19 febrero 2024| Fuente: Diario Médico | Tomado de | Oncología
feb
15
Casi 6 de cada 10 casos de cáncer de hígado (55%) están relacionados con el consumo de alcohol, incluso con la costumbre de beber de forma intermitente o eventual, de forma que los hepatólogos lo tienen claro respecto a las bebidas espirituosas: no son saludables de ninguna forma y los excesos de fin de semana son tan perjudiciales como beber a diario.
Más de un millar de expertos se reúnen esta semana en Madrid en el 49 Congreso de la Sociedad Española para el Estudio del Hígado (AEEH) para dar a conocer un estudio sobre la evolución de la etiología del cáncer de hígado a lo largo de los últimos quince años en España y que coloca al alcohol como la primera causa de enfermedad hepática.
El cáncer hepático puede alcanzar a un 29,9 % de personas sanas que beben y sube la prevalencia al 54,9 % si se consume alcohol con patologías previas, entre las que figuran el hígado graso, una afección que padece un tercio de la población española y que está causada, entre otras, por obesidad o diabetes.
Por lo tanto, el mensaje de los hepatólogos contra el alcohol es rotundo, al igual que el consenso médico que hay contra el tabaco. Pero, ¿qué consumo de alcohol semanal se podría considerar insano? Sobre ello no hay consenso, apuntan los expertos, que recomiendan beber lo menos posible y recuerdan que el alcohol, incluso de forma intermitente o eventual, siempre incrementa el riesgo de padecer algún tipo de cáncer, no solo hepático.
En una entrevista concedida a EFE, el presidente de la AEEH, Manuel Romero, ha sostenido que ‘el alcohol es un agente que produce cáncer en el hígado, cuando se consume eventualmente o en grandes cantidades’, argumenta que ‘cada día hay más evidencia para saber que no es saludable’ y destierra el mito de las dos copas de vino al día como hábito beneficioso que siempre ha preconizado la dieta mediterránea. Más del 9 % de la población bebe a diario En línea con las conclusiones que debatirán los expertos esta semana en Madrid (el III Registro de Carcinoma Hepatocelular con datos de 767 pacientes de 52 hospitales), Romero recuerda que un tercio de la población española, es decir el 30 %, padece hígado graso (asociado o no a alcohol), una patología propiciada por la obesidad, sedentarismo o abuso de alimentos ultraprocesados. Hace hincapié en que más 9 % de la población, es decir 1 de cada 10 personas según las últimas encuestas de hábitos, admite que consume alcohol diariamente, una cifra que considera que podría ser mayor.
Los datos del último registro de los hepatólogos señalan que han aumentado en diez puntos desde 2008 los casos de cáncer por hígado graso (al pasar del 1,9 a 11,8 %) en un contexto en el que han subido ‘de forma alarmante’ las personas afectadas por esta acumulación de grasa, una patología que se suele detectar sorpresivamente en pruebas rutinarias.
El cáncer de hígado, el que más años de vida resta Los hepatólogos denuncian el fracaso de las políticas públicas para combatir el consumo de alcohol en la sociedad y lamentan que no se haya logrado revertir su peso y aceptación social, aunque sea la causa principal de hepatocarcinoma.
Esto significa, en cifras desglosadas al principio, que casi 6 de cada 10 cánceres de hígado en España se deben al alcohol, concurriendo, además, dos circunstancias paradójicas para los hepatólogos: el cáncer de hígado es el que más años de vida resta a la población, pero la percepción sobre sus riesgos sigue sin modificarse en nuestro país.
Recuerdan que los jóvenes inician su consumo a edades cada vez más tempranas y con patrones asociados a un mayor riesgo (ingesta de grandes cantidades de alcohol en pocas horas).
Desmontando mitos El presidente de los hepatólogos quiere desmontar mitos extendidos entre los jóvenes sobre que el hígado es un órgano que se regenera con facilidad: ‘Es una leyenda urbana’, zanja Romero. Explica que el hígado, tras una intervención quirúrgica, puede volver crecer en volumen a las seis semanas, pero la cirrosis y otras afecciones provocadas por el alcohol derivan en una pérdida de células funcionantes y en que el órgano se vuelva fibrótico con el tiempo y pierda, por tanto, toda capacidad regenerativa.
‘El hígado tiene un punto de no retorno’, avisa este experto, pero aclara que la cirrosis y otras afecciones como el hígado graso pueden revertirse hasta cierto grado porque es ‘un órgano agradecido’. Los hepatólogos, sin dudarlo, recomiendan la dieta mediterránea (pero sin alcohol) como hábito contra las enfermedades metabólicas, junto con la práctica habitual de ejercicio físico o, en su defecto, caminar más de 40 mil pasos. Esto último, apunta Romero, ha demostrado beneficios sobre el hígado.
14 de febrero 2024| Fuente: EFE| Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2019. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A
feb
15
Un aumento drástico de las infecciones en el Reino Unido y Europa se produce tras una caída en la adopción de vacunas.
Los servicios de salud del Reino Unido están luchando contra un brote de sarampión, lo que genera alarma en una nación que había eliminado la enfermedad en 2017.
El 19 de enero, la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido (UKHSA), la autoridad de salud pública, declaró un incidente nacional por el aumento de casos de sarampión. La agencia ha registrado más de 300 casos en Inglaterra desde el 1 de octubre de 2023 (ver ‘Oleada de sarampión’).
Una disminución en la aceptación de la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR), que se administra en dos dosis, durante la pandemia de COVID-19 ha estimulado la propagación de la enfermedad en Inglaterra y el resto de Europa, mientras que se han producido pequeños brotes en un puñado de estados de EE.UU.
El sarampión es causado por un virus y es altamente contagioso. Se transmite al toser y estornudar. Los síntomas incluyen fiebre, secreción nasal y sarpullido con manchas de color marrón rojizo que pica. «Se considera una de las infecciones respiratorias más infecciosas que existen», dice la investigadora de salud poblacional Helen Bedford del University College de Londres. Entre los que corren mayor riesgo se encuentran los bebés, los niños pequeños, las personas embarazadas y las personas con un sistema inmunológico debilitado.
¿Por qué están aumentando los casos de sarampión en el Reino Unido?
La baja aceptación de la vacuna contra el sarampión es un factor clave de los casos de sarampión en el Reino Unido, dicen los investigadores. Alrededor del 85% de los niños en Inglaterra han recibido dos dosis de la vacuna MMR a los cinco años, según datos del Servicio Nacional de Salud (NHS). Esto está por debajo de la tasa de vacunación de al menos el 95% necesaria para lograr la «inmunidad colectiva», que reduce sustancialmente la propagación de enfermedades, como recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS; ver «Se necesitan inyecciones»).
«Es preocupante, pero no tan sorprendente, ver otro brote de sarampión en el Reino Unido», dijo el pediatra Ronny Cheung del Hospital Infantil Evelina de Londres en una declaración al Science Media Centre del Reino Unido. «El hecho es que la cobertura de vacunación para niños menores de 5 años es ahora la más baja de los últimos 10 años», afirmó.
La pandemia de COVID-19 empeoró la situación, afirma Bedford. Al principio, el número de casos de sarampión disminuyó debido a las medidas de distanciamiento social. Pero la aceptación de la vacuna también disminuyó, lo que contribuyó al último aumento, afirma.
Además, los mensajes antivacunas durante la pandemia hicieron que algunas personas cuestionaran la seguridad de las vacunas, lo que podría haber retrasado su aceptación, dice Bedford. «La gente tiene más preguntas que, lamentablemente, debido a los recortes en la financiación de la salud pública, no siempre se abordan adecuadamente», afirma.
¿Qué está pasando en otros lugares?
Desde el 1 de diciembre, ha habido 23 casos confirmados de sarampión en Estados Unidos, en Georgia, Missouri, Nueva Jersey y Pensilvania. Muchos de los casos estaban relacionados con viajeros internacionales que regresaban al país y reflejan un aumento en el número de casos de sarampión a nivel mundial, según un boletín enviado por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos el 25 de enero. El año pasado se reportaron 58 casos en Estados Unidos, frente a 121 en 2022. Esto es mucho menos que las más de 1200 infecciones en Estados Unidos en 2019.
Pero Europa se enfrenta a una situación más alarmante. Los casos de sarampión se multiplicaron por 45 en la región europea de la OMS entre 2022 y 2023. En 2023, los 40 estados miembros de la región informaron unos 42.200 casos de sarampión, frente a menos de 1.000 en 2022.
El aumento de casos también es resultado de la disminución de las tasas nacionales de vacunación, que cayeron del 92%, en promedio, en 2019 al 91% en 2022, según la OMS.
A nivel mundial, el número de casos de sarampión aumentó un 18 % entre 2021 y 2022, y las muertes por sarampión aumentaron un 43 %, según un informe de la OMS publicado en noviembre pasado.
Ver artículo completo: Wong C. Measles outbreaks cause alarm: what the data say. Nature[Internet]. 2024[citado 14 feb 2024]. https://www.nature.com/articles/d41586-024-00265-8
14 febrero 2024 | Fuente: IntraMed | Tomado de | Noticias Médicas
feb
13
El COVID-19 persistente, también conocido como COVID de larga duración, es un tema de gran interés en la comunidad científica y médica.
Un estudio publicado en la revista Science mostró diferencias significativas en las proteínas de la sangre en más de 110 personas que habían tenido covid, las cuales 40 presentaban síntomas seis meses después del contagio. El covid persistente es el nombre que se da a una gran variedad de síntomas presentes generalmente en los tres meses después de la infección y que continúan al menos dos meses después del contagio del virus SARS-CoV-2.
Los síntomas más frecuentes del COVID son el cansancio, la dificultad para respirar, el dolor muscular Y problemas para concentrarse, también conocidos como “neblina mental».
Aunque el número de personas afectadas por este fenómeno sigue siendo difícil de evaluar, representarían de 10 a 20% de las personas que contrajeron el covid, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Varios trabajos científicos recientes han avanzado en los mecanismos, el diagnóstico y el tratamiento de esta afección. Según el suizo Onur Boyman, principal autor del estudio, una parte del sistema inmunitario del organismo, el sistema del complemento, que lucha normalmente contra las infecciones matando a las células infectadas, sigue al parecer activa y continúa atacando partes sanas, lo que provoca lesiones en los tejidos.
Otro estudio reciente en los enfermos de covid largo, publicado en Nature, detectó anomalías en los tejidos musculares y una disfuncionalidad de las mitocondrias, la fuente de energía de las células, lo que podría explicar el cansancio extremo.
Un estudio publicado en el British Medical Journal hace hincapié en la importancia del apoyo a los enfermos y señala que la reeducación en grupo mejora la calidad de vida de los pacientes que sufren el síndrome poscovid, varios estudios recientes han confirmado la protección de las vacunas contra el SARS-CoV-2 frente al riesgo del covid persistente, en adultos y niños.
Sin embargo, el covid de larga duración es difícil de delimitar porque es «multisistémico». Y se suele pensar «en enfermedades en función de los sistemas de órganos», explica Ziyad Al-Aly, epidemiólogo clínico de la Universidad de Washington en San Luis.
Entender los mecanismos del covid largo podría ayudar a comprender «por qué y cómo las infecciones agudas provocan enfermedades crónicas», según este investigador. También podría reforzar la lucha contra otras dolencias, como el síndrome de la fatiga crónica o los síntomas persistentes de después de la gripe.
Para más detalle, consulte el artículo completo: Cervia Hasler C, Bruningk S, Hoch T, Fan B, Muzio G, Thompson RC, et al. Persistent complement dysregulation with signs of thromboinflammation in active Long Covid. Science[Internet]. 2024[ citado 12 feb 2024]; 383(6680). DOI: 10.1126/science.adg7942
12 de febrero 2024| Fuente: Europa Press| Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2019. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A
feb
12
Los contaminantes atmosféricos dañan la salud humana, y una nueva investigación acaba de confirmar que también ponen en riesgo la llegada de los alimentos a la mesa, debido a que estos agentes están dificultando la polinización a nivel global. Un estudio, en la revista de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS, por sus siglas en inglés), basa sus conclusiones en una serie de minuciosos experimentos llevados a cabo desde 2017 por parte de investigadores de la Universidad del estado de Washington con las polillas halcón que polinizan las flores de onagra pálida, ‘Oenothera pallida’.
Los investigadores han demostrado que la alteración del aroma floral que producen dos de los contaminantes atmosféricos más comunes, el ozono troposférico (O₃) y el dióxido de nitrógeno (NO₂), disuade a los polinizadores de acercarse a las flores en busca de alimento. Origen de los contaminantes.
Ambos contaminantes provienen de los gases que se emiten en los procesos de combustión relacionados con el tráfico (sobre todo vehículos automóviles, y en especial de motores diésel) y con el transporte en general, así como en instalaciones industriales de alta temperatura y de generación eléctrica de origen fósil.
Su afectación negativa a la vegetación, además de a la salud humana, ha sido probada ya previamente en numerosos estudios: concentraciones no muy altas pero persistentes pueden actuar como un agente debilitador o que predispone a la vegetación a ciertas enfermedades, mientras que en acumulaciones importantes provoca la muerte prematura de las hojas.
Mediante observaciones de campo en el este del estado de Washington y experimentos de laboratorio, los autores de este estudio descubrieron que el NO₂ degrada rápidamente compuestos específicos del aroma floral, haciendo que las flores sean indetectables para los polinizadores nocturnos. El deterioro del aroma debido a estos contaminantes hace que la visita de los polinizadores se reduzca en más de un 70 %, lo que debilita el proceso de fructificación de la planta.
El más dañino Según los resultados, el dióxido de nitrógeno es aún más reactivo que el ozono troposférico a la hora de alterar los componentes del olor floral que hace que las polillas reconozcan la flor y acudan a ella a alimentarse. Es más, los científicos han visto cómo las altas concentraciones de NO₂ eliminan directamente la llegada de polinizadores a la flor.
Los modelos atmosféricos globales de oxidación del aroma floral debido a estos contaminantes que han desarrollado los científicos revelan que la mayoría de las zonas urbanas cuentan con unos niveles de O₃ y NO₂ lo suficientemente elevados como para reducir significativamente las distancias a las que los polinizadores pueden percibir las flores. ‘Estos resultados ilustran el impacto de los contaminantes antropogénicos, causados por la acción humana, en la capacidad olfativa de un animal e indican que tales contaminantes pueden ser reguladores críticos de la polinización global’, advierten los autores.
8 de febrero 2024| Fuente: EFE| Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2019. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A
