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Un estudio muestra hoy una nueva vía para reducir el consumo de fármacos en personas con el VIH en caso de resistencias o intolerancias a las pastillas convencionales. Según la Agenciasinc.es, este medicamento contiene doravirina e islatravir y puede ser tan eficaz como la triple terapia utilizada al inicio del tratamiento.
El islatravir es un compuesto muy potente y con una actividad prolongada en el tiempo, lo que podría facilitar pautas más espaciadas.
“La combinación de ambos medicamentos– doravirina e islatravir– demostró una efectividad comparable a la triple terapia en perfiles clínicos diversos”, subraya la fuente.
Esta investigación liderada por el Hospital Universitario de Bonn, Alemania incluyó a 756 personas seropositivas que iniciaban su primer tratamiento tras el diagnóstico.
La mitad de ellas recibió la combinación de estos dos fármacos mientras que al resto se le administró una triple terapia estandarizada, basada en bictegravir, emtricitabina y tenofovir alafenamida.
Después de un año, los expertos vieron que la carga viral del 90 por ciento de los participantes de ambos grupos era indetectable y observaron una recuperación de las células CD4 del sistema inmunitario.
Los resultados –aclara la fuente- fueron consistentes independientemente de la carga del virus o del estado inmunológico.
02 marzo 2026 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
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El equipo de Mariano Barbacid, del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), ha eliminado en ratones el cáncer de páncreas más común, el adenocarcinoma ductal, y lo ha hecho, con una terapia combinada de tres fármacos que evita la aparición de resistencias y que no tiene efectos secundarios importantes.
La terapia, la primera lograr la curación completa en modelos experimentales, ha sido diseñada por las científicas del CNIO Vasiliki Liaki y Sara Barrambana -primeras autoras del estudio- y por Carmen Guerra, coautora principal del estudio que se ha publicado en la revista PNAS.
Presentación de los resultados del estudio
El director del Grupo de Oncología Experimental del CNIO y presidente de honor científico de la Fundación CRIS Contra el Cáncer, ha presentado los resultados del estudio en una rueda de prensa junto la investigadora Carmen Guerra, a la presidenta de la Fundación, Lola Manterola, y a la soprano y paciente de cáncer de páncreas, Cristina Domínguez.
El adenocarcinoma ductal de páncreas -el tipo más habitual de cáncer de páncreas y el de peor pronóstico- suele diagnosticarse demasiado tarde, por lo que apenas un 5 % de los pacientes sobrevive más allá de los 5 años.
Cada año se diagnostican en España más de 10 300 nuevos casos de este cáncer que carece de terapias específicas.
«Desde 1981, cuando todavía no se conocían las bases moleculares del cáncer se ha avanzado mucho», ha explicado Barbacid.
«En el caso del páncreas, lo conocemos muy bien pero todavía no podemos hacer nada más allá de la quimioterapia actual, que desgraciadamente no sirve para muchos pacientes».
La mutación que inicia el cáncer de páncreas es el oncogén KRAS y aunque ya existen fármacos que bloquean la acción de KRAS, su eficacia es limitada porque al cabo de unos meses el tumor se vuelve resistente al tratamiento.
Atacar tres puntos claves de los mecanismos del tumor
Sin embargo, frente a las monoterapias que inhiben KRAS, la estrategia del grupo de Barbacid consiste en atacar tres puntos claves de los mecanismos del tumor: las proteínas KRAS, EGFR y STAT3, que actúan como motores de crecimiento del cáncer y que además causan las resistencia.
El equipo probó la triple terapia en 18 ratones a los que se les implantó las células cancerígenas de seis pacientes y 200 días después de finalizar el tratamiento, 16 continuaban vivos, libres de enfermedad y sin sufrir efectos secundarios adversos.
Un largo camino
Pero para llegar hasta ahí, el camino fue largo. En 2019, el equipo del CNIO logró suprimir el cáncer en ratones eliminando dos dianas EGFR y RAF1 pero «con varios peros», entre ellos, que «solo la mitad de los tumores respondieron, que eran relativamente pequeños para lo que puede aguantar un ratón y cuando los tumores superaban los 100 m3 ninguno respondió», ha recordado el investigador.
Durante seis años más, el equipo buscó dianas adicionales y descubrió STAT3, implicado en múltiples procesos celulares como la proliferación, la supervivencia o la inflamación. El equipo del CNIO probó entonces una terapia triple dirigida contra STAT3, EGFR y RAF1 y logró que durante el tiempo del estudio los ratones estuvieran 300 días libres de tumor «aproximadamente la mitad de lo que vive un ratón», ha apuntado Barbacid.
Para ello, el equipo combinó daraxonrasib -un inhibidor de KRAS diseñado por la empresa estadounidense Revolution Medicines que aún no ha sido aprobado por la FDA americana-, afatinib, un fármaco aprobado para ciertos tipos de cáncer de pulmón y el degradador de proteínas SD36.
La hoja de ruta
A partir de ahora, ha explicado Barbacid, «nuestra hoja de ruta» será seguir investigando para mejorar la terapia y ampliarla a otros modelos de ratón con otras alteraciones genéticas, estudiar las metástasis derivadas de estos tumores para identificar con precisión los pacientes que podrían beneficiarse de la nueva estrategia terapéutica, y analizar «con detalle» su efecto en el microambiente tumoral.
Para ello, Barbacid ha hecho un llamamiento a los cirujanos y patólogos de los hospitales para que envíen al CNIO muestras de pacientes con las que poder realizar todas estas investigaciones porque «nos queda mucho por hacer».
27 enero 2026 | Fuente: EFE | Tomado de | Noticia
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La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirmó que el acceso al tratamiento de la lepra, considerada una de las enfermedades infecciosas más antiguas de la humanidad, es esencial para los esfuerzos globales por eliminarla.
En vísperas del Día Mundial de la Lepra (25 de enero), el organismo sanitario renovó su compromiso con un mundo libre de lepra y destacó la colaboración y los avances logrados en este sentido.
Se trata de una enfermedad infecciosa causada por la bacteria Mycobacterium leprae, que afecta predominantemente la piel y los nervios periféricos, la cual puede curarse con terapia multimedicamentosa.
Pero, si no se trata, puede causar discapacidades progresivas y permanentes, además de estigma y aislamiento social. Según los expertos, los esfuerzos para eliminar ese mal han logrado reducir el número de nuevos casos en muchas zonas.
De los 188 países, zonas o territorios que presentaron datos en 2024, 55 no notificaron caso alguno, sin embargo, ese mismo año se detectaron 172 717 infectados en todo el mundo.
En el empeño por eliminar esa enfermedad, la OMS destacó el apoyo de compañías farmacéuticas como la multinacional Novartis, que desde el año 2000 proporciona TMM y clofazimina de forma gratuita a todos los pacientes con lepra en todo el planeta.
La disponibilidad de la terapia multidisciplinaria gratuita ha permitido curar la enfermedad, prevenir discapacidades, mitigar el estigma y ha posibilitado a las personas afectadas seguir trabajando y llevar una vida normal.
Además, la clofazimina garantiza el tratamiento de las reacciones leprosas, que se caracterizan por episodios inflamatorios repentinos y graves que, si no se tratan, pueden causar discapacidad.
Este año el lema del Día Mundial de la Lepra es “La lepra es curable, el verdadero desafío es el estigma”.
22 enero 2026 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de | Noticia
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El peso perdido por las personas tratadas con los exitosos fármacos adelgazantes basados en la hormona GLP-1 vuelve en menos de dos años y con ello las afecciones cardíacas y metabólicas asociadas al sobrepeso, según ha constatado un metaanálisis recogido este miércoles en la revista The British Medical Journal.
El desarrollo de medicamentos para el control del peso, como los agonistas del receptor del péptido similar al glucagón tipo 1 (GLP-1), ha transformado, para bien, el tratamiento de la obesidad hasta el punto de que la Organización Mundial de la Salud los reconoce ya como esenciales para la humanidad y considera que deben ser universalmente accesibles.
Para comprobar si sus beneficios se mantienen en caso de interrumpir el tratamiento, un equipo internacional de investigadores ha analizado 37 estudios publicados hasta febrero de 2025, con un total de 9 341 participantes. La duración media del tratamiento con fármacos para la pérdida de peso fue de 39 semanas (unos 3,2 años).
Un seguimiento medio posterior de unos 3 años, de media, constató que, tras dejar los fármacos, los pacientes recuperaron el peso a un ritmo aproximado de 0,4 kilos al mes y la mayoría habían vuelto a su peso anterior en 1,7 años.
Riesgos cardiometabólicos regresan tras la interrupción
De esos 37 estudios se extrae que todos los marcadores de riesgo cardiometabólico que habían mejorado con la pérdida de peso, como el colesterol alto, la hipertensión arterial o la diabetes, volvieran a los niveles previos al tratamiento en un plazo de 1,4 años tras interrumpir los fármacos.
Los investigadores también han visto que la tasa de recuperación de peso tras dejar de tomar medicamentos para adelgazar es casi cuatro veces más rápida que el cambio de peso que se produce tras modificar la dieta o el nivel de actividad física.
«Esta evidencia indica que, a pesar de su éxito en la pérdida de peso inicial, el tratamiento puntual con estos medicamentos por sí solo no es suficiente para controlar el peso a largo plazo», concluyen los investigadores.
¿Terapia a largo plazo?
Expertos como John Wilding, catedrático de Medicina Cardiovascular y Metabólica de la Universidad de Liverpool (Reino Unido), recuerdan que la obesidad es una enfermedad crónica que suele recaer cuando se suspende el tratamiento.
«No esperamos que las intervenciones para otras enfermedades crónicas como la diabetes o la hipertensión sigan funcionando cuando se interrumpe el tratamiento y no existe ninguna razón científica para esperar que la obesidad sea diferente. Por lo tanto, deberíamos considerar estos tratamientos como terapias a largo plazo y no como una solución rápida», apunta Wilding en una reacción a este estudio.
«Los hallazgos refuerzan que el manejo de la obesidad suele requerir planificación a largo plazo. Si las personas suspenden la medicación, muchas probablemente necesitarán apoyo nutricional y conductual continuo. Es necesario seguir investigando estrategias eficaces y escalables para el mantenimiento de la pérdida de peso a largo plazo junto con la farmacoterapia”, señala la investigadora de la Universidad de Cambridge Marie Spreckley, en una reacción para Science Media Centre.
08 enero 2026 | Fuente: EFE | Tomado de | Noticia
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GSK (GSK.L) (Glaxo Smith Kline) utilizará los prometedores resultados de dos estudios de su terapia experimental contra la hepatitis B crónica para respaldar las solicitudes regulatorias previstas, según anunció el miércoles, lo que aumenta la esperanza de una cura funcional para más de 250 millones de personas afectadas por esta enfermedad.
La farmacéutica británica no reveló qué proporción de pacientes mostró una reducción sostenida de los niveles de ADN y antígenos de superficie del virus durante seis meses o más (el punto de referencia para la curación funcional) tras el tratamiento con el fármaco, bepirovirsen.
Los analistas han indicado que una tasa del 15 % al 20 % de pacientes que mantienen niveles reducidos de ambos biomarcadores, de modo que no se detectan mediante una prueba, se consideraría significativa para quienes padecen hepatitis B crónica.
A pesar de la disponibilidad de vacunas seguras y eficaces, incluidas las de GSK, y de los importantes avances en los tratamientos, la enfermedad sigue siendo prevalente y subdiagnosticada, según la Organización Mundial de la Salud.
GSK planea presentar los datos completos en un próximo congreso científico.
Analistas optimistas, pero los inversores necesitarán datos completos
«Si bien los detalles del comunicado de prensa de hoy son limitados, la consistencia de los datos de la fase tres es alentadora y debería abrir el camino a un gran éxito», declaró Michael Leuchten, analista de Jefferies.
Añadió que los resultados de la fase final confirman la eficacia observada en un estudio anterior con bepirovirsen y destacó que no existían otras terapias que ofrecieran una cura funcional significativa. En un tono más cauteloso, los analistas de J.P. Morgan afirmaron que, si bien el cumplimiento del objetivo principal de los estudios fue un pequeño punto positivo para GSK, los inversores se centrarán en datos detallados para evaluar si el beneficio es suficiente para impulsar una adopción generalizada por parte de los pacientes.
GSK prevé que bepirovirsen podría generar más de 2 000 millones de libras (2 700 millones de dólares) en ventas anuales máximas, lo que acercaría a la farmacéutica a su objetivo de ingresos anuales de más de 40 000 millones de libras para 2031.
Los resultados del estudio representan una victoria temprana para el nuevo director ejecutivo, Luke Miels, quien sustituyó a Emma Walmsley a principios de año y ha reiterado su confianza en los objetivos de ingresos de la compañía. Los analistas prevén actualmente que los ingresos totales de GSK se sitúen en torno a los 35 000 millones de libras para 2031.
La hepatitis b crónica causó un millón de muertes en 2022
La hepatitis B crónica es una infección de larga duración que se produce cuando el organismo es incapaz de combatir el virus de la hepatitis B y este persiste en la sangre y el hígado. Causó más de un millón de muertes en 2022, según las últimas estimaciones de la OMS.
Los tratamientos estándar actuales solo logran que entre el 1 % y el 4 % de los pacientes erradiquen el virus de forma sostenida. Una clase de terapias ampliamente utilizadas, conocidas como análogos de nucleósidos/nucleótidos, suelen tomarse de por vida, ya que suprimen el virus, pero rara vez lo eliminan. También pueden causar complicaciones graves.
El bepirovirsen de GSK, licenciado a Ionis Pharmaceuticals (IONS.O), abre una nueva pestaña en 2019, bloquea la replicación del virus de la hepatitis B, reduce la producción de proteínas vinculadas a la infección y activa el sistema inmunitario.
07 enero 2026 | Fuente: Reuters | Tomado de | Noticia
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La mayor parte de los síntomas depresivos moderados a severos que afectan a los pacientes con diabetes mellitus tipo 1 (DM1) o DM 2 se relacionan, entre otras causas, con la falta de adherencia al tratamiento farmacológico.
Las consecuencias determinan la necesidad de efectuar exámenes colectivos que evalúen la eventual incidencia de la depresión y, a su vez, requiere del sistema de salud la formación de equipos multidisciplinarios que trabajen en tiempo real con el fin de evitar el doble impacto que ocasiona la interacción de diabetes y depresión.
El artículo de la Revista Uruguaya de Medicina Interna se propone conocer la frecuencia de síntomas depresivos en una población con DM1 y DM2 y su relación con factores sociodemográficos, tratamiento farmacológico, control metabólico y complicaciones crónicas.
El estudio se llevó a cabo en una población con DM1 y DM2 asistida en el Hospital Pasteur, Facultad de Medicina, Universidad de la República, Montevideo, Uruguay.
Antecedentes del vínculo
El artículo hace hincapié en definir a la DM como una «enfermedad crónica de tratamiento complejo, ya que sus pilares terapéuticos se basan en ejercicio, dieta y uso de fármacos… «Esto determina que el paciente dedique parte de su tiempo al cuidado de la enfermedad, para lograr un buen control metabólico. El uso de nuevas tecnologías (infusores de insulina, monitoreo continuo de glucosa) de gran valor en el tratamiento de la diabetes pueden someter al paciente a una situación de estrés cotidiano.»
El conocimiento actual incorporó que la relación entre diabetes y depresión es bidireccional, es decir el diagnóstico de diabetes aumenta el riesgo de depresión, aunque ésta represente un factor de riesgo para la diabetes en personas que no transitan la enfermedad.
Los pacientes con DM1 o DM2 asocian con frecuencia síntomas depresivos diversos, relacionados tanto al periodo de duelo que acompaña al diagnóstico, como en las etapas sucesivas vinculadas a cambios de estilo de vida, tratamiento farmacológico y aparición de complicaciones.
La amplia prevalencia de depresión en la población diabética (11 a 82 %) depende del método utilizado para el diagnóstico, así como al rango etario, etnia y contexto sociocultural de las poblaciones bajo estudio. La prevalencia es superior a la depresión de la población general que alcanza un 5 %, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La introducción del trabajo aclara que la cifra de depresión aumenta cuando se la considera asociada a servicios de salud; para el caso de Uruguay el artículo informa una prevalencia de 22 % en pacientes que consultan de manera ambulatoria un servicio de medicina interna.
A nivel somático se conoce que la depresión y el estrés crónico activan el eje hipotálamo -hipofisario-suprarrenal, estimulando al sistema nervioso simpático, aumentando la agregación plaquetaria y los fenómenos inflamatorios, con la generación de insulinorresistencia y la estimulación de un mal control metabólico.
Población y tipo de estudio
El estudio analítico, observacional y transversal analizó 50 pacientes con DM1 (35 %) y 92 con DM2 (65 %) atendidos por el Hospital Pasteur, entre marzo y octubre de 2020.
Los 142 individuos fueron atendidos al menos dos veces en el último año cumplieron los criterios de inclusión: pacientes con diagnóstico de DM1 y DM2, mayores de 15 años.
Quedaron excluidos del estudio las pacientes embarazadas, los no capacitados para responder el cuestionario administrado, pacientes con enfermedades crónicas como cáncer en fase terminal, insuficiencia renal crónica en hemodiálisis, amaurosis, amputación de miembros inferiores.
Resultados y aseveraciones de la literatura
La prevalencia de depresión global en pacientes diabéticos encontrada por los autores fue de 36.7 %, superior a la frecuencia de depresión en la población general.
Al analizar las poblaciones por tipo de diabetes, los síntomas de depresión alcanzaron al 30 % de los pacientes con DM1 y 40 % de DM2, lo que evidencia alta frecuencia de síntomas de depresión.
Estos datos se acercan a los arribados en un estudio multinacional de 9000 pacientes con síntomas de depresión de 30.7 % de DM1 y 33.1 % en DM2.
Los autores mencionan algunas invetigaciones que revelaron una frecuencia mayor de síntomas de depresión (57.8 % en Perú y 82 % en Venezuela).
Si bien distintos estudios comunicaron un predominio de síntomas leves de depresión, tanto en DM1 como en DM2 del trabajo que publica la revista uruguaya predominaron los grupos con síntomas de depresión moderada a severa (18 % y 27 % respectivamente).
Los autores atribuyen la diferencia a la probable vinculación con las características de la población que se asiste en el tercer nivel de atención del Hospital Pasteur, más compleja, con mayor comorbilidad, mayor duración de la diabetes, más complicaciones y mayor proporción de pacientes con múltiples dosis de insulina.
El subdiagnóstico de la patología se manifiesta en que solo el 21 % de los pacientes con síntomas de depresión tenían diagnóstico previo; esta misma situación fue advertida en distintos trabajos, pese a que los grupos de pacientes fueran seguidos por equipos especializados en diabetes.
Los síntomas de depresión fueron significativamente superiores en mujeres, similar a lo reportado por otros autores. El trabajo aquí descripto al no encontrar esa asociación considera que podría deberse al tamaño reducido de la muestra.
La investigación tampoco vinculó los síntomas de depresión con los niveles primarios o secuendarios de instrucción.
Respecto a la falta de asociación con el control metabólico los autores opinan que podría deberse a múltiples factores vinculados al huésped, la atención médica, al tratamiento y al apoyo permanente desde los centros de atención a diabéticos. En este sentido, citan una revisión sistemática y metaanálisis donde se informa que la depresión está débilmente relacionada con el estado glucémico.
El trabajo vínculó los síntomas de depresión y el tiempo de evolución de la enfermedad con aquellos pacientes con diagnósticos de más de 5 años; esto fue observado al analizar toda la población y en el subgrupo de DM2. Read more
