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La Organización Mundial de la Salud (OMS) señaló que el cólera mata a más personas por segundo año consecutivo, aunque hay prevención y tratamiento disponibles, de acuerdo con el último informe disponible hoy en su web oficial.
En sus estadísticas mundiales sobre el cólera para 2024, se muestra un aumento tanto en el número de personas que enfermaron como en el de las fallecidas por este padecimiento provocado por la bacteria Vibrio cholerae, y que se propaga rápidamente a través del agua contaminada con heces.
Notificaron casos 60 países el año anterior, registrando un aumento respecto de los 45 de 2023.
Un total de 12 países reportaron más de 10 000 casos cada uno, siete de los cuales experimentaron brotes importantes por primera vez en el año.
La carga de la enfermedad siguió concentrada en África, Oriente Medio y Asia, que en conjunto representaron el 98% de todos los casos reportados.
En comparación con 2023, durante el periodo los casos de cólera contabilizados aumentaron un cinco por ciento y las muertes un 50%, con más de
6000 personas fallecidas como consecuencia de una enfermedad que cuenta con prevención y tratamiento, según enfatizó el organismo sanitario.
El reporte de OMS alerta que, si bien estas cifras son alarmantes, subestiman la verdadera carga del cólera.
Afirma que los conflictos, el cambio climático, el desplazamiento de población y las deficiencias a largo plazo en la infraestructura de agua, saneamiento e higiene siguen alimentando el aumento de esta infección diarreica aguda.
El informe plantea que, para combatir el cólera, los gobiernos, donantes y comunidades deben garantizar que las personas tengan acceso a agua potable e instalaciones de higiene.
También información precisa sobre cómo protegerse y acceso rápido al tratamiento y la vacunación (cuya producción requiere más inversión) cuando se produzcan brotes, además de la vigilancia y diagnóstico rigurosos.
15 septiembre 2025 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2025. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
sep
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Los tumores se situaron por segundo año consecutivo como primera causa de muerte en 2024 en España, con un 26,6% del total de defunciones, seguidos de las enfermedades del sistema circulatorio, que causaron el 26,1% de las muertes, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) publicados este lunes.
Respecto al año anterior, los fallecimientos por tumores se mantuvieron, mientras que los de enfermedades del sistema circulatorio bajaron un 2,4%. Este descenso implicó que la tasa de muerte por tumores (236,4 por 100 000 habitantes) fuera superior a la de las enfermedades del sistema circulatorio (231,8 por cada 100 000).
En 2024 se produjeron en España 433 357 defunciones: 218 746 de los fallecidos fueron hombres y 214 801 fueron mujeres. El 95,8% de las muertes sucedieron por causas naturales y el 4,2% por causas externas.
Tumores en bronquios y pulmones, los más frecuentes
A nivel más detallado, entre los tumores, el cáncer de bronquios y pulmón fue la causa más frecuente (con 23 239 defunciones, un 1,9% más que en 2023), seguido del cáncer de colon (10 434 fallecidos, un 4,6% menos).
Por su parte, entre las muertes por enfermedades del sistema circulatorio, las enfermedades isquémicas del corazón fueron la causa más frecuente el año pasado, con 26 851 personas fallecidas, un 3,2% menos que en 2023. Por detrás se situaron las enfermedades cerebrovasculares, con 22 786 defunciones (un 2,7% menos).
En las enfermedades más frecuentes, los mayores aumentos de muertes se dieron en la insuficiencia renal (un 10,3 % más) y en la neumonía (7,7%). Por el contrario, las que más descendieron fueron el cáncer de colon y la diabetes mellitus.
Por primera vez desde su aparición en 2020, la covid-19 no figuró en 2024 entre las 15 principales causas de defunción en España, pese a que en el periodo comprendido entre 2020 y 2022 fue la causa más frecuente.
Las mujeres mueren más de demencia
Por sexo, entre las mujeres las causas más frecuentes de muerte fueron la demencia (14 769 fallecidas), las enfermedades cerebrovasculares (12 655) y la insuficiencia cardíaca (11 060).
A los hombres les afectaron más las enfermedades isquémicas del corazón, que causaron 16 892 fallecidos, el cáncer de bronquios y pulmón (16 560 decesos) y las enfermedades cerebrovasculares (10 131).
Fallecimientos por causas externas
En el año 2024 se produjeron 18 304 fallecimientos por causas externas, 271 más que en el año anterior (1,5 %). Por sexo, fallecieron 11 531 hombres (un 0,6 % más que en 2023) y 6 773 mujeres (un 3,1 % más).
La primera causa, por segundo año consecutivo, fueron las caídas accidentales, con 4 407 fallecidos (un 6% más que en 2023), mientras que la segunda fueron los suicidios, con 3 846, una cifra que desciende un 6,6 % con respecto al año anterior.
El suicidio, de hecho, fue la causa de muerte más frecuente entre los hombres, causando 2 834 fallecidos. En las mujeres lo fueron las caídas accidentales, con 2 038 fallecidas, seguidas por el ahogamiento, la sumersión y la sofocación, con 1 736.
Datos por regiones
Atendiendo a las principales causas de muerte, los mayores aumentos de defunciones por tumores se registraron en la ciudad autónoma de Ceuta (con un incremento del 10,2%), Navarra (7,4%) y Asturias (6,6%). Por el contrario, los mayores descensos se dieron en La Rioja (con una bajada del 2,4%), Galicia (2,3%) y Aragón (1,8%).
Por enfermedades del sistema circulatorio, el aumento de decesos más elevado se registró en Baleares (9,2%), Galicia (1,9%) y País Vasco (0,8%). Los mayores descensos ocurrieron en las ciudades autónomas de Melilla (14,9%) y Ceuta (9,4%), y en Canarias (8,5%).
La Rioja presentó el mayor aumento de defunciones por enfermedades respiratorias, creciendo éstas un 44,2%, seguida de Castilla y León (14,1%) y el País Vasco (13,5%).
23 junio 2025 | Fuente: EFE | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2025. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
sep
17
La investigación, que se ha publicado en la revista Nature Genetics, liderada por Geoff Macintyre, jefe del Grupo de Oncología Computacional del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), en colaboración con la Universidad de Cambridge y la empresa ‘spin off’ Tailor Bio, ha desarrollado un método que predice en qué pacientes no serán eficaces los tratamientos estándar con quimioterapias de uso frecuente, basados en los compuestos con platino, taxanos y antraciclinas.
«Hemos hallado la manera de hacer medicina de precisión con quimioterapias estándar», afirma Macintyre, quien ha realizado el trabajo con los investigadores Joe Sneath Thompson y Bárbara Hernando, del CNIO, y Laura Madrid, de Tailor Bio como primeros autores.
La quimioterapia busca acabar con las células tumorales mediante fármacos, y es desde hace décadas un tratamiento habitual contra el cáncer. Sin embargo, no siempre da buen resultado. «Las quimioterapias son buenas para algunos pacientes, pero no son efectivas en todos los casos. Entre un 20% y un 50% de los enfermos de cáncer no responden a estos fármacos», afirma Macintyre, quien recuerda que «estos pacientes sufrirán efectos secundarios causados por la quimioterapia, sin ningún beneficio clínico».
«Es importante destacar que nuestro estudio introduce biomarcadores que permiten la estratificación de pacientes cuando se emplean múltiples quimioterapias no desarrolladas originalmente como terapias dirigidas», escriben los investigadores.
«Hemos desarrollado un test genómico que permite que tres quimioterapias estándar se usen de forma dirigida, es decir, en pacientes que sabemos que pueden responder a ellas», explica Thompson. «Este test puede aplicarse a diferentes tipos de cáncer; nuestros resultados pueden beneficiar a unos cientos de miles de pacientes al año», añade.
ENSAYO PARA LLEVAR ESTA TECNOLOGÍA A LA CLÍNICA
Una vez desarrollados los biomarcadores, el equipo del CNIO puso a prueba sus biomarcadores de manera innovadora: con un ensayo emulado, es decir, con datos ya existentes. Los autores recurrieron a gran cantidad de datos procedentes de pacientes con cáncer que ya habían sido tratados con las quimioterapias analizadas en el estudio.
En concreto, el grupo trabajó con datos de 840 pacientes con diferentes tipos de cáncer. «Hemos utilizado datos de pacientes con cáncer de mama, próstata, ovario y sarcoma», indica Hernando. Así han logrado demostrar la eficacia de los biomarcadores de resistencia que proponen ante alguno de los tres tipos de quimioterapia evaluados -basadas en los compuestos platino, taxanos y antraciclinas-.
Para llevar este conocimiento a la clínica, la tecnología desarrollada por los investigadores del CNIO debe ser ahora validada en un entorno hospitalario. El grupo ya ha recibido para ello financiación del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública.
Este proyecto, en colaboración con la empresa ‘spin off’ Tailor Bio y el Hospital Universitario 12 de Octubre (H12O), evaluará la integración de la tecnología en el sistema sanitario analizando muestras ya disponibles de pacientes. Esto demostrará que la tecnología está lista para utilizarse en ensayos clínicos en 2026.
«Llevar un biomarcador de la fase de descubrimiento a la clínica no suele ser sencillo. Pero con persistencia y colaboración es posible convertir un proyecto de investigación en una tecnología realmente prometedora desde el punto de vista clínico», dice Macintyre.
RECONOCER CADA TUMOR POR LAS ALTERACIONES EN LOS CROMOSOMAS
El método desarrollado por el equipo del CNIO se basa en el hecho de que muchos tumores acumulan alteraciones o cambios en el número de cromosomas de sus células. Una consecuencia, explica Laura Madrid, es que «las células cancerosas no tienen la cantidad de material genético adecuado».
«Llevar un biomarcador de la fase de descubrimiento a la clínica no suele ser sencillo. Pero con persistencia y colaboración es posible convertir un proyecto de investigación en una tecnología realmente prometedora desde el punto de vista clínico», dice Macintyre.
El uso preciso de la quimioterapia beneficia no solo a los pacientes, sino al sistema en su conjunto: al reducirse el gasto en terapias ineficaces, y en tratar complicaciones relacionadas con los efectos secundarios de la terapia, disminuye el gasto sanitario.
23 junio 2025 | Fuente: Europa Press | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2025. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
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17
La adicción digital va hoy de la mano con problemas serios de salud mental, según plantea un estudio publicado en la revista JAMA y enfocado en los adolescentes.
Las investigaciones constataron que para muchos de ellos el hábito de mirar pantallas de celulares y otros dispositivos a toda hora se ha convertido en un riesgo silencioso que afecta relaciones, estudios, sueño y autoestima.
Se analizaron datos de más de 4 000 niños de un estudio longitudinal en curso que los siguió durante años, comenzando cuando tenían entre nueve y 10 años, y descubrió que a los 14 años, aproximadamente un tercio de estos se habían vuelto cada vez más adictos a las redes sociales.
Señalan que el rango etario entre los 11 y 14 años es especialmente crítico, pues a esta altura la personalidad aún se forma y la validación externa cobra más peso. Entonces esta situación de permanente contacto con los dispositivos y redes sociales deviene terreno fértil para comparaciones tóxicas, ciberacoso y, en casos extremos, trastornos de conducta alimentaria, según advierten los especialistas.
Se trata de riesgos que acechan principalmente a los jóvenes, en tanto la adolescencia es la etapa más vulnerable.
En el caso de los teléfonos móviles, aproximadamente la mitad de los niños analizados informaron de un alto nivel de uso adictivo desde el inicio del estudio, que se mantuvo alto durante la adolescencia temprana, y una cuarta parte desarrolló un uso adictivo creciente a medida que ganaban edad.
Incluso el estudio reciente publicado en JAMA avisa sobre el vínculo entre un consumo adictivo de redes, móviles y videojuegos con la aparición de ideas suicidas y síntomas depresivos.
También alerta que aproximadamente una cuarta parte de los niños analizados se había vuelto cada vez más adicto a su teléfono móvil y más del 40% mostraba signos de adicción a los videojuegos, sobre todo los varones.
Los autores descubrieron que quienes tenían mayor riesgo de conductas suicidas eran aquellos que declararon durante la pesquisa que su uso de la tecnología se había vuelto «adictivo», y les costaba dejarla o sentían la necesidad de usarla cada vez más.
Algunos mostraron conductas adictivas incluso si pasaban poco tiempo frente a la pantalla, señalaron los Investigadores.
El doctor Yunyu Xiao, profesor adjunto de ciencias de la salud poblacional en Weill Cornell Medicine y primer autor del estudio, precisó que para los padres y educadores, el debate sobre los teléfonos móviles y las redes sociales se ha centrado en limitar o prohibir su uso, «pero nuestros resultados indican que intervienen factores más complejos».
Concretamente los resultados no demuestran que el uso de pantallas sea la causa de los problemas de salud mental, no obstante, los científicos destacan que el uso compulsivo, al parecer muy común, es un factor de riesgo importante al que los padres y los servicios de salud deben estar alertas.
23 junio 2025 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2025. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
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15
El análisis proteómico mediante inteligencia artificial se perfila como herramienta diagnóstica y de monitorización en la fase de pródromo de la enfermedad.
Un equipo internacional de investigadores ha identificado 17 proteínas circulantes que, junto a variables demográficas, distinguen a los pacientes con esclerosis lateral amiotrófica (ELA) de los individuos sanos. Mediante la aplicación de inteligencia artificial, los científicos han demostrado que estas proteínas pueden ser utilizadas con propósito diagnóstico, ofreciendo una fiabilidad del hasta el 96 %.
Ésta se mantuvo elevada incluso después de excluir la contribución del biomarcador NEFL, considerado clínicamente relevante en esta patología. El potencial de estas proteínas fue puesto de manifiesto en un análisis adicional, que identificó un subconjunto de 8 componentes que distinguen a los pacientes que presentan expansiones en la región C9orf72 de los que no presentan esta anomalía genómica.
Los niveles de otras 6 proteínas se encontraron elevados en pacientes sintomáticos C9orf72+, lo que indica que pueden ser utilizadas como biomarcadores de fenoconversión.
Así lo afirma Bryan Traynor, investigador de los Institutos Nacionales de la Salud de los EE.UU. y director del estudio, quien prosigue indicando que las proteínas identificadas están asociadas a procesos biológicos relativos al desarrollo y degeneración del músculo esquelético, al metabolismo energético y a la excitotoxicidad mediada por el neurotransmisor NMDA, corroborando observaciones previas.
Notablemente, las alteraciones en los biomarcadores circulantes seleccionados no mostraron ningún vínculo con las variaciones de los correspondientes genes, asegura el científico. Traynor concluye indicando que la implementación de estas proteínas en un modelo de Machine Learning ha posibilitado la generación de un índice cuyo progresivo aumento se asocia a mayor riesgo de aparición de los síntomas, en pacientes que todavía no los presentan.
Los resultados fueron publicados en la revista Nature Medicine.
12 septiembre 2025 | Fuente: IM Médico | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2025. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
sep
15
Autoridades de Panamá inauguraron hoy el Centro Regional de Innovación en Vacunas y Biofármacos, proyecto pionero en Centroamérica y el Caribe.
Según afirmó a la prensa el ministro de Salud (Minsa), Fernando Boyd, este nuevo laboratorio busca fortalecer la soberanía sanitaria, impulsar la investigación científica y preparar al país frente a futuras emergencias epidemiológicas.
Desde 2022, la Secretaría Nacional de Ciencia, Innovación y Tecnología (Senacyt) impulsó la creación de esta entidad con el objetivo de desarrollar plataformas tecnológicas que permitan producir vacunas y biofármacos de forma local, reduciendo la dependencia de importaciones y respondiendo rápidamente a patógenos con potencial epidémico.
El titular de Senacyt, Eduardo Ortega, precisó que la primera fase del centro requirió una inversión de 10 millones de dólares, destinados al diseño, construcción, laboratorios, equipos y mobiliario.
La segunda fase contempla una planta piloto de producción de vacunas con una inversión estimada de 50 millones de dólares, se conoció.
Ortega ponderó que la nueva institución, con sede en la Ciudad del Saber, de esta capital, refleja el compromiso de proteger la salud pública mediante la investigación, el diseño y el desarrollo acelerado de vacunas candidatas, con un foco en enfermedades emergentes y de alta relevancia sanitaria.
El centro cuenta con un observatorio “Una Sola Salud” para la vigilancia epidemiológica en campo, plataformas para kits de diagnóstico rápido y desarrollo de vacunas de proteínas recombinantes y un laboratorio de bioinformática, entre otras instalaciones.
Durante la ceremonia de inauguración, que contó con la presencia del ministro de la Presidencia, Juan Carlos Orillac, se firmó un memorando de entendimiento con la Fundación Oswaldo Cruz, de Brasil, con miras a que Panamá se convierta en un centro afiliado para cooperación científica, formación y producción regional de vacunas y antivenenos.
12 septiembre 2025 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2025. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
