nov
30
El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, recibió hoy el Premio a la Trayectoria en Salud Pública por garantizar el acceso a la atención médica, se conoció hoy.
Ghebreyesus recibió el reconocimiento durante la tercera Conferencia Internacional Anual de Salud Pública en África, un evento organizado por los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades (Africa CDC) y el Ministerio de Salud zambiano.
Según reveló Africa CDC en su cuenta de la red social X, este premio es testimonio también del compromiso del máximo representante de la OMS por promover la equidad y abordar las amenazas emergentes para la salud que dejaron un impacto imborrable en las vidas de millones de personas en todo el mundo.
‘Estamos orgullosos del papel fundamental que desempeñó en el establecimiento del CDC de África. ¡Felicidades!’, concluyó la publicación. Reflexionar sobre lecciones aprendidas en salud y ciencia, así como la definición del camino a seguir para sistemas sanitarios más resilientes ocupan el cónclave que reúne a líderes de todo el continente del 27 al 30 de noviembre bajo el lema ‘Rompiendo barreras: Reposicionando a África en la arquitectura sanitaria global’.
Preparación para una pandemia y mecanismos de financiación resilientes para África, promover la producción local de vacunas, diagnósticos y terapias, sistemas de salud fortalecidos y equitativos, acceso a atención médica adecuada para niñas y mujeres son algunos de los temas a debatir.
Asimismo, las emergencias sanitarias, bioseqguridad, cambio climático y mecanismos de respuesta multisectorial, innovación digital, salud mental, lucha contra las enfermedades infecciosas, las tropicales desatendidas y la resistencia a los antimicrobianos en el continente.
30 noviembre |Fuente: Prensa Latina| Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2019. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.
nov
29
Por primera vez, las autoridades de salud pública identifican un caso de transmisión local de dengue en París, en la región conocida como Isla de Francia. El paciente diagnosticado no había realizado viajes internacionales en los 15 días anteriores al inicio de los síntomas.
El episodio tuvo lugar en Limeil-Brévannes, a 15 kilómetros de la capital francesa, y desencadenó una operación para contener al arbovirus.
Aunque ya hubo récords de contagio en otras zonas de Francia, los casos se concentraron principalmente en el sur, donde las temperaturas suelen ser más altas. Las autoridades sanitarias nunca habían identificado casos de transmisión local en el norte del país.
Influencia del calentamiento global
En los últimos años, la Organización Mundial de la Salud (OMS) viene advirtiendo sobre los riesgos de que los arbovirus se propaguen a regiones tradicionalmente frías como consecuencia del cambio climático.
«El cambio climático jugó un papel fundamental al facilitar la propagación de los mosquitos vectores», destacó Raman Velayudhan, Ph. D., responsable en la OMS de coordinar el control del dengue y otros arbovirus, en una conferencia sobre la situación celebrada en abril.
La entidad expresó preocupación por la propagación de mosquitos en Europa, donde 24 países ya tienen establecido el vector del dengue.
Lucha contra los vectores
Conocido popularmente como mosquito tigre, Aedes albopictus es el responsable de la transmisión del dengue en Europa, y es pariente del Aedes aegypti, presente en Brasil. El mosquito también se adapta fácilmente al entorno urbano y pone sus huevos incluso en pequeñas bolsas de agua estancada. Además del dengue, el Aedes albopictus puede transmitir otros arbovirus, como el zika y el chikungunya.
Las estrategias adoptadas contra el dengue, familiares para los latinoamericanos, resultaron nuevas para los parisinos, entre ellas se encontraba la fumigación, que libera una «nube» de sustancias tóxicas para exterminar a los insectos adultos.
El tratamiento insecticida se concentró «en un radio de 150 metros alrededor de la casa del paciente [infectado localmente]», destacó en un comunicado la Agencia Regional de Salud responsable de la zona. La entidad también señaló que ha reforzado las acciones de concientización de la población sobre los síntomas de la enfermedad y las formas de prevenir el contagio.
Incluso antes de que se confirmara el caso, las autoridades sanitarias francesas ya estaban en alerta por la propagación de la enfermedad en el país.
El contagio suele producirse durante los viajes
La propagación de Aedes albopictus, junto con el aumento mundial de los casos de dengue, incluso en muchos destinos turísticos tradicionales de Francia, es una combinación potencialmente peligrosa.
Por ello, desde septiembre se venían emprendiendo acciones específicas con insecticidas, centrándose siempre en las proximidades de las viviendas de las personas infectadas.
Según la agencia de salud pública francesa, el país registró, entre el 1 de mayo y el 27 de octubre de 2023, 1.414 casos de dengue, y la mayoría de las infecciones se produjeron fuera del país.
La mayoría de las personas se infectaron en Martinica (550) y Guadalupe (369), dos territorios franceses en el Caribe; otra buena parte de las infecciones se produjeron en Tailandia (83). El sondeo señaló también a más de una decena de naciones como origen de los contagios, incluidos 11 casos de contagio ocurridos en Brasil.
Las infecciones locales en Francia hasta ahora se han concentrado en el sur del país. En 2023 ya se han confirmado más de 30 casos autóctonos.
Las cifras de dengue en Francia son todavía inferiores a las de 2022, cuando hubo 60 casos, pero ya muestran un crecimiento en comparación con la serie histórica. Entre 2010 y 2021, solo hubo 48 contagios locales.
Ver más información:
Santé Publique France. Lutte anti-vectorielle : l’ARS confirme un 1er cas autochtone de dengue en Île-de-France et engage deux actions de démoustication à Limeil-Brévannes (94). https://www.iledefrance.ars.sante.fr/lutte-anti-vectorielle-lars-confirme-un-1er-cas-autochtone-de-dengue-en-ile-de-france-et-engage
28 noviembre 2023 | Fuente: Medscape| Tomado de | Noticias y Perspectivas
nov
29
La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la comunidad sanitaria internacional ratificaron hoy la necesidad de que el impacto del cambio climático en la salud ocupe un lugar central en las negociaciones de la COP28. En vísperas del inicio de la Conferencia sobre el Cambio Climático de la ONU (COP28), que se desarrollará del 30 de noviembre al 12 de diciembre en Dubai, Emiratos Árabes Unidos, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, afirmó que dar prioridad a este tema no es solo una elección, es la base de las sociedades resilientes.
Precisó que los fenómenos meteorológicos extremos de los últimos meses en todo el planeta ofrecen una visión aterradora de lo que tendrá lugar en un mundo que se calienta rápidamente. Según el informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, unos tres mil 500 millones de personas (casi la mitad de la humanidad) viven en zonas muy vulnerables al cambio climático. Además, las muertes relacionadas con el calor entre los mayores de 65 años aumentaron un 70 por ciento a nivel global en dos décadas, según las cifras de la OMS.
La comunidad sanitaria considera que el cambio climático ya afecta a la salud, contribuyendo a la propagación de enfermedades infecciosas y transmitidas por vectores, por lo que es urgente que los negociadores comprendan que es una amenaza directa a la vida mundial que no se puede ignorar o restarle importancia. También insiste en la trascendencia de reducir y detener las emisiones de gases de efecto invernadero, ya que siete millones de muertes prematuras al año se atribuyen a la contaminación atmosférica. ‘Son necesarias medidas apremiantes de mitigación, incluida la transición a fuentes de energías limpias, para proteger la salud humana y crear resultados sostenibles’, concluyó el llamado. Los expertos plantean que la COP28 es una oportunidad crucial para tomar el rumbo correcto y acelerar la acción para afrontar la crisis climática, teniendo en cuenta los récords de las temperaturas a nivel mundial y los fenómenos temporales extremos que afectan a la población del planeta.
En la cita, el mundo hará un balance del progreso establecido por el Acuerdo de París (tratado climático histórico firmado en 2015) y trazará el plan de acción para reducir las emisiones de forma drástica y proteger
vidas y sustentos.
29 noviembre 2023 (Prensa Latina) – Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2019. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.
nov
28
La Organización Mundial de la Salud (OMS) pidió en la cumbre anual para la lucha contra el cambio climático (COP28), que se celebra en Dubái, que la salud de la humanidad, en riesgo por el calentamiento global, esté en el centro de los debates que tendrán lugar hasta el 12 de diciembre.”
‘Los líderes mundiales deben lograr avances en Dubái, y debemos cambiar el debate demostrando los beneficios que la acción climática puede tener en nuestra salud y bienestar’, señaló en rueda de prensa el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.
La OMS recuerda a pocos días del comienzo de la gran cita en Emiratos Árabes que las muertes relacionadas con olas de calor en personas mayores de 65 años han aumentado un 70 % en las últimas dos décadas, o que los principales informes alertan que 3.500 millones de personas viven en áreas altamente vulnerables al cambio climático.
Mientras, el Banco Mundial indica que sin una acción efectiva para frenar el cambio climático éste provocará unos 216 millones de desplazados por el calentamiento global antes de mitad de siglo.
A modo de prólogo de este fenómeno, la OMS recuerda que el pasado año en Pakistán las peores inundaciones en décadas en ese país forzaron a 8 millones de personas a abandonar sus hogares.
El cambio climático está aumentando la expansión de enfermedades infecciosas y de aquellas transmitidas por animales, tales como el dengue o el cólera, poniendo en riesgo a millones de personas, advierte también la OMS.
Otra cifra preocupante que muestra la organización en la semana de inicio de los debates de Dubái es la de que la contaminación atmosférica, asociada al cambio climático entre otros factores, causa siete millones de muertes prematuras anuales. ‘Sólo un esfuerzo dramático y dedicado para limitar el calentamiento global a 1,5 grados (con respecto a los niveles preindustriales) puede evitar un futuro mucho peor a la situación que ya estamos viendo’, concluye la organización con sede en Ginebra.
28 noviembre 2023 (EFE) – Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2019. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.
nov
25
Antes de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP-28), la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado su ‘Revisión de la salud en 2023 en las contribuciones determinadas a nivel nacional y las estrategias a largo plazo’, donde advierte de que ‘la salud debe estar al frente y al centro de los planes nacionales para luchar contra el cambio climático’.
En este documento, donde se describen las acciones necesarias para garantizar que la salud de las personas tenga plena ‘prioridad’, se recuerda que el cambio climático ya está dañando la salud y el bienestar humanos.
Desde enfermedades causadas por fenómenos climáticos extremos hasta el aumento de la incidencia y propagación de enfermedades transmitidas por vectores; y el aumento de las enfermedades cardiovasculares y respiratorias causadas por el calor extremo y la contaminación del aire, respectivamente, los impactos del clima en la salud humana son ineludibles.
‘La salud de los seres humanos y nuestro planeta están indisolublemente ligadas y, tras años de promesas, se necesita urgentemente una acción rápida para proteger a ambos.
Solo las políticas climáticas impulsadas por resultados de salud darán como resultado las acciones necesarias para salvar vidas, prevenir enfermedades y construir sociedades más sanas y justas’, afirma el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS.
La OMS señala que se han logrado avances significativos en la integración de la salud en las contribuciones determinadas a nivel nacional (NDC) y las estrategias de desarrollo y bajas emisiones a largo plazo (LT-LEDS), los principales instrumentos políticos para reducir las emisiones y desarrollar la resiliencia climática según lo establecido en el Acuerdo de París (Francia).
El 91 por ciento de las NDC disponibles ahora incluyen consideraciones de salud, en comparación con el 70% de las que informaron en 2019. En comparación con rondas anteriores de planes climáticos nacionales, se están desarrollando cada vez más objetivos y políticas climáticas inclusivas y que promueven la salud para la mitigación, la adaptación, medios de implementación, Pérdidas y Daños, y estrategias de desarrollo sostenible a largo plazo.
‘Los países han logrado avances significativos en el reconocimiento de la amenaza del cambio climático a la salud humana y planetaria en sus planes nacionales para abordar el cambio climático, pero necesitamos que estos compromisos se amplíen, se aceleren y se financien adecuadamente para garantizar una respuesta equitativa que proteja la salud y medios de vida de las generaciones actuales y futuras’, afirmó la doctora María Neira, Directora del Departamento de Medio Ambiente, Cambio Climático y Salud de la OMS.
El documento afirma que la financiación climática sostenible es ‘esencial’ para la adaptación de la salud, la mitigación y el desarrollo resiliente al clima, ‘pero la salud sigue estando crónicamente insuficientemente financiada en los planes nacionales para abordar el cambio climático’. Asimismo, emprender acciones de adaptación y mitigación del cambio climático depende en gran medida de su capacidad financiera ‘y, con demasiada frecuencia, los países más vulnerables a los impactos de la crisis climática son aquellos que no tienen los recursos para financiar la acción climática’.
A pesar de esta dependencia del financiamiento climático multilateral, actualmente solo el 2 por ciento del financiamiento para la adaptación y el 0,5 por ciento del financiamiento climático total se asignan a proyectos que apuntan explícitamente a proteger o mejorar la salud humana. Para garantizar una respuesta equitativa y eficaz al cambio climático, la OMS pide mecanismos multilaterales de financiación climática para asignar más fondos a políticas e iniciativas que apuntan explícitamente a proteger o mejorar la salud humana.
25 noviembre 2023 (Europa Press) – Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2019. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.
nov
24
Son los microorganismos que menos miedo provocan, pero el cambio climático les está dando alas: aumentan las infecciones, los nuevos patógenos y la resistencia a los fármacos.
Japón. Año 2009.
En el oído de un paciente anciano se identifica un hongo nunca antes descrito en la práctica clínica. Podría ser una rareza, pero el patógeno comienza a extenderse y a encontrarse cada vez en más enfermos; por todo el mundo. Y no solo provoca infecciones auditivas. En personas vulnerables es capaz de llegar a la sangre y causar una infección sistémica, con tasas de mortalidad que superan el 50%. Algunas cepas, tal y como descubren alarmados los investigadores, son resistentes a todos los fármacos disponibles. No tenemos armas contra ellas…
Este podría ser el argumento de una de esas series distópicas que te dejan un nudo en la garganta antes de ir a dormir, pero es el relato de lo que ha pasado en los últimos años con Candida auris, un ‘superhongo’ que constituye un verdadero desafío para la salud global. No es el único que debería preocupar. Congéneres como Cryptococcus neoformans, Aspergillus fumigatus o Candida albicans también suponen una creciente amenaza microbiológica para la que no estamos bien preparados.
Lo recuerda Ana Alastruey, científica titular del Laboratorio de Micología del Centro Nacional de Microbiología del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) y una referencia internacional en la vigilancia de La española ha coordinado la elaboración de un informe bajo el paraguas de Organización Mundial de la Salud (OMS) que alerta de la emergencia de nuevos patógenos y del aumento de la incidencia y la gravedad de los casos. Para llamar la atención sobre el problema, el documento desgrana una lista de patógenos fúngicos prioritarios, que requieren con urgencia una inversión en investigación y estrategias para hacerles frente. Porque pese a que las infecciones fúngicas «suponen una amenaza creciente para la salud humana, siguen recibiendo muy poca atención y recursos a escala global», lamenta Alastruey.
Según explica esta experta, las infecciones por hongos están ganando terreno avivadas por una «tormenta perfecta» en la que el cambio climático cumple un papel fundamental.
«Las infecciones fúngicas más graves no se suelen dar en personas con sistemas inmunitarios competentes. Su temperatura óptima de crecimiento es inferior a la de nuestro organismo. A 37º C la mayoría de los hongos no crecen. Pero el aumento progresivo de las temperaturas parece que está ejerciendo una presión sobre los hongos, que se van adaptando a crecer a temperaturas más altas, lo que les permite dar el ‘salto’ a los humanos», explica Alastruey.
Lo sucedido con Candida auris es un ejemplo paradigmático. «Es un patógeno conocido desde hace poco tiempo que ya tiene una presencia global», apunta Raúl Rivas, catedrático de Microbiología y director del grupo de Interacciones Microbianas de la Universidad de Salamanca. «Esta levadura está vinculada a una alerta clínica alta porque puede resistir a los desinfectantes habituales y permanecer mucho tiempo en superficies, además de mostrar resistencias a los fármacos. Y por eso ha causado botes hospitalarios muy significativos. En España, de hecho, en 2016 tuvimos un brote importantísimo en Valencia».
Además de estimular la emergencia de nuevos patógenos, el calentamiento global también está generando que hongos que antes sólo se encontraban en determinadas áreas del planeta, puedan ampliar su radio de acción. «La mayoría de los hongos no dan problemas en personas sanas. Suelen afectar a personas que están inmunodeprimidas, por ejemplo, tras un trasplante, un tratamiento con quimioterapia o si padecen enfermedades como el sida. No obstante, sí hay patógenos que denominamos primarios, que pueden afectar a personas inmunocompetentes, como Histoplasma capsulatum, cuyo rango ecológico hasta hace unos años se situaba en zonas templadas de Sudamérica. Ahora, sin embargo, sabemos que se está diseminando a otras zonas. En Europa ya ha sido detectado», señala Alastruey, quien añade otro factor que preocupa a los expertos: la resistencia a los fármacos.
Muchos de los hongos que son capaces de causar enfermedad están logrando evadir la acción de los tratamientos disponibles. Y de esto también tiene la culpa la acción del hombre. «Así como hay ‘superbacterias’ resistentes a los antibióticos, también se están creando ‘superhongos’, contra los que no funcionan los tratamientos. Es un grave problema que, en gran parte, hemos provocado nosotros porque durante muchísimo tiempo hemos utilizado muy mal los compuestos antifúngicos. Se han usado de una manera desmedida, sobre todo en la agricultura y eso provoca que se seleccionen cepas resistentes a los tratamientos habituales, que se basan en compuestos muy similares a los que se emplean en los cultivos», apunta Jéssica Gil-Serna, profesora e investigadora en la facultad de Biología de la Universidad Complutense de Madrid, cuyo trabajo se centra en el estudio de hongos productores de micotoxinas.
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Los estudios en Europa de Aspergillus fumigatus, un hongo filamentoso que está en el ambiente y puede provocar enfermedad respiratoria, reacciones alérgicas, infección sistémica e incluso afectación del sistema nervioso, han encontrado una proporción de hasta un 20% de resistencias a los azoles, la principal línea de tratamiento. En Asia, señala el informe de la OMS, los niveles de resistencia pueden superar el 80%.
El dato es especialmente preocupante porque el arsenal antifúngico es limitado, coinciden en señalar los especialistas consultados. Solo existen tres familias farmacológicas disponibles para su uso en la clínica. Además, su empleo es complejo, porque en general llevan aparejados efectos secundarios de consideración y pueden provocar interacciones con otros fármacos. Y, por si esto fuera poco, en el horizonte no hay nuevas alternativas terapéuticas que vayan a llegar de forma inminente.
«La investigación de nuevos compuestos antifúngicos es complicada porque los hongos son eucariotas, sus células son parecidas a las nuestras. Su fisiología a nivel celular es tan similar a nuestras células que es difícil encontrar dianas exclusivas de los hongos», explica Toni Gabaldón, investigador ICREA del Instituto de Investigación Médica de Barcelona (IRB) que investiga qué hace que algunos hongos se conviertan en patógenos.
Recientemente su equipo ha identificado un hongo híbrido del género Candida, Candida orthopsilosis, que se originó en un entorno marino y cuya hibridación le ha permitido adquirir nuevas propiedades, como la habilidad de infectar a los humanos. «Con el aumento continuo de las temperaturas globales y el uso excesivo de fármacos antifúngicos en la agricultura y la clínica, la aparición de hongos en el medio ambiente capaces de superar la barrera térmica de los mamíferos, adquirir resistencia a los medicamentos fungicidas y convertirse en una potencial amenaza, irá en aumento», advierte el investigador, quien recuerda que el número de personas vulnerables es cada vez más elevado. «Gracias a los avances de la medicina hoy sobreviven los niños que nacen antes de tiempo, las personas que necesitan un trasplante, los que están en tratamiento para el cáncer, personas muy mayores… Toda esa población es muy susceptible a los hongos y hay que hacer algo para protegerles».
24 noviembre 2023|Fuente: Diario Médico | Tomado de Microbiología y Enfermedades Infecciosas
