patologias-oculares-canal-salud-imq-1

Es un hecho generalmente aceptado que perdemos fuerza muscular y nos volvemos más lentos a medida que envejecemos, lo que dificulta la realización de tareas sencillas como levantarse, caminar o sentarse.

Pero una nueva investigación de la Universidad Edith Cowan (ECU) indica que esto también podría ser una señal de otro siniestro problema de salud del envejecimiento: la demencia tardía.

Para investigar la relación entre la función muscular y la demencia, los equipos de investigación del Instituto de Investigación en Nutrición e Innovación Sanitaria y del Centro de Salud de Precisión de la ECU utilizaron datos del Estudio Longitudinal de Perth sobre el Envejecimiento de la Mujer para examinar a más de 1.000 mujeres con una edad media de 75 años.

En colaboración con la Universidad de Australia Occidental, el equipo midió la fuerza de agarre de las mujeres y el tiempo que tardaban en levantarse de una silla, caminar tres metros, darse la vuelta y volver a sentarse, lo que se conoce como prueba de levantarse y caminar cronometrada (TUG, por sus siglas en inglés).

Estas pruebas se repitieron al cabo de cinco años para controlar cualquier pérdida de rendimiento.

En los 15 años siguientes, casi el 17% de las mujeres que participaron en el estudio sufrieron un episodio de demencia, clasificado como hospitalización o muerte relacionada con la demencia.

El equipo descubrió que una menor fuerza de prensión y un TUG más lento eran factores de riesgo significativos de padecer demencia, independientemente del riesgo genético y de factores del estilo de vida como el tabaquismo, el consumo de alcohol y los niveles de actividad física.

Relación establecida

Las mujeres con menor fuerza de agarre tenían más del doble de probabilidades de padecer demencia tardía que las más fuertes.

Surgió una relación similar entre el rendimiento en el TUG y la demencia, siendo las más lentas en su prueba TUG más del doble de propensas a experimentar demencia que las más rápidas.

Cuando los investigadores analizaron los cambios en la fuerza de agarre y los resultados de la prueba TUG al cabo de cinco años, una disminución del rendimiento también se relacionó con un mayor riesgo de demencia.

Aquellos que habían experimentado el mayor descenso en la fuerza de agarre y la velocidad TUG tenían aproximadamente 2 y 2,5 veces más probabilidades, respectivamente, de haber sufrido un episodio de demencia, en comparación con los del grupo que registró el menor descenso en el rendimiento.

Las mujeres con el mayor descenso en el rendimiento TUG tenían cuatro veces más probabilidades de sufrir una muerte relacionada con la demencia que las más rápidas.

Una alerta temprana

El Dr. Marc Sim, investigador principal, afirma que la fuerza de prensión, que puede medirse fácilmente con un dispositivo manual conocido como dinamómetro, puede ser un indicador de la salud cerebral debido a la naturaleza superpuesta del deterioro cognitivo y motor.

«Posiblemente debido a una serie de similitudes subyacentes, la fuerza de prensión también puede ser una medida sustitutiva de la enfermedad cardiovascular, la inflamación y la fragilidad, que son factores de riesgo conocidos de demencia», dijo el Dr. Sim.

Según el Dr. Sim, los resultados del estudio podrían ayudar a los profesionales sanitarios a identificar antes el riesgo de demencia en los pacientes.

«Tanto las pruebas de fuerza de agarre como las de TUG no se realizan habitualmente en la práctica clínica, pero ambas son herramientas de cribado baratas y sencillas», dijo.

Incorporar las pruebas de función muscular al cribado de la demencia podría ser útil para identificar a los individuos de alto riesgo, que podrían beneficiarse de programas de prevención primaria dirigidos a evitar la aparición de la enfermedad, como una dieta sana y un estilo de vida físicamente activo».

«Los resultados más interesantes fueron que el deterioro de estas medidas se asoció con un riesgo sustancialmente mayor, lo que sugiere que si podemos detener este deterioro, podríamos ser capaces de prevenir las demencias tardías. Sin embargo, es necesario seguir investigando en este campo».

El Director del Centro de Salud de Precisión, el profesor Simon Laws, afirmó que se han producido avances alentadores en la identificación de los primeros signos de alerta de la demencia.

«Estamos empezando a ver una serie de evaluaciones de cribado sencillas pero indicativas que podrían combinarse con otras medidas biológicas y clínicas para proporcionar un perfil de riesgo holístico a las personas que acuden a su médico de cabecera con, por ejemplo, problemas de memoria», afirmó.

El artículo «El deterioro de la función muscular, incluido su declive, está relacionado con un mayor riesgo de demencia a largo plazo en mujeres mayores» se publicó en la revista Journal of Cachexia, Sarcopenia and Muscle.

 

Mayo 01/2023 (EurekaAlert!) – Tomado de News Releases  Copyright 2023 by the American Association for the Advancement of Science (AAAS) 

 

El aumento de las infecciones de transmisión sexual (ITS) en los últimos años ya tiene una consecuencia clara: su extensión a grupos vulnerables, en este caso a los recién nacidos. La tremenda escalada que están viviendo se ha convertido en un fenómeno que alcanza similares dimensiones en toda Europa y EEUU.

«El crecimiento de las cifras de sífilis congénita [en EEUU] refleja la realidad de la epidemia de sífilis del país y la tendencia creciente de las infecciones entre las mujeres y sus parejas sexuales», apuntaba Robert McDonald, de la División de Prevención de ITS, de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) en Atlanta, EEUU en un artículo que publicaba hace un año The Lancet Microbe. «De 2015 a 2019, las tasas de sífilis primaria y secundaria aumentaron más del 170% en mujeres en edad reproductiva». Sin embargo, dos décadas antes este escenario era completamente diferente, ya que EEUU se preparaba para erradicar de forma definitiva la sífilis.

Al otro lado del Atlántico, el escenario es similar. En 2019, se notificaron 72 casos confirmados de sífilis congénita en 13 países de la UE, según los últimos registros del Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC). Este es el segundo año consecutivo en una década en que aumenta el número de casos notificados (66 en 2018).

En España, las ITS han aumentado 158,93% en las mujeres y 113,83% en los hombres entre los años 2016 y 2019, según los datos más actualizados del Instituto de Salud Carlos III. En 2021 se notificaron 6.613 casos de sífilis y su tasa de incidencia por 100.000 habitantes se ha duplicado en los últimos 10 años, hasta los 13,97.

En Europa, la tendencia es similar y, en EEUU, los CDC en su último informe advierten de que los casos de sífilis se dispararon en 2021, especialmente entre las mujeres y un preocupante aumento de los casos de sífilis congénita en bebés, que puede ser mortal.

Según los últimos datos que registra el informe de febrero de Renave, que realiza el Instituto Carlos III, en el año 2021 se notificaron cinco casos confirmados de sífilis congénita precoz (menor de dos años de edad). Los casos correspondieron a tres niños y dos niñas, todos ellos se diagnosticaron antes del primer mes de vida, excepto una de las niñas que se diagnosticó con 10 meses. La tasa de incidencia de casos confirmados en 2021 es de 1,48, la quinta más alta desde el año 2000.

La sífilis congénita llega al recién nacido a través de la transmisión de la bacteria Treponema pallidum desde la madre al hijo. La probabilidad de transmisión vertical está directamente relacionada con el estadio de la sífilis materna durante el embarazo y/o el trimestre de la gestación en el que la madre adquirió la infección.

«Una infección durante la gestación supone un riesgo para para el feto si hay transmisión. Hemos visto un incremento en los casos en los últimos diez años, si se tiene en cuenta que hasta hace unos años era considerada excepcional, porque se había producido un descenso progresivo». Pero ahora «estamos evidenciando un incremento en España», manifiesta Aguilera.

Las mujeres de entre 25 y 34 años registran los índices más altos de sífilis. Esta cuestión se avala por razones biológicas y conductuales. Por un lado, se encuentra relacionado por el momento de experimentación en el que se encuentran las jóvenes con más parejas sexuales que las mujeres de más avanzada edad, explican desde Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (Sego). Por otro lado, la biológica, la flora vaginal de la mujer se encuentra cambiante a esas edades, además, la zona de la metaplasia en el cuello uterino en las mujeres jóvenes es más grande siendo un lugar perfecto para que las bacterias y los virus se acantonen.

La bacteria puede permanecer latente en la mujer y dar la cara en el momento de los análisis rutinarios de la gestante. «A veces, puede pasar desapercibida durante el embarazo y dar la cara en el bebé recién nacido», detalla Aguilera. Esto ocurre porque la infección pasa por varias fases, en una de ellas quedan latente y sin tratamiento ni medidas profilácticas puede desembocar en complicaciones graves y nuevos contagios.

Existe una sífilis primaria que se caracteriza por la aparición de una úlcera en el lugar de la infección (chancro sifilítico) a las dos o tres semanas tras la exposición. Tras esto suele desarrollarse una erupción que suele afectar al tronco y a las palmas de las manos y plantas de los pies, conocida como sífilis secundaria).

Después de la exposición de síntomas se llega a la fase silenciosa, en la que se produce un periodo caracterizado por ausencia de signos de enfermedad, denominada sífilis latente. Aquí, puede coincidir con el momento de la gestación. Sin tratamiento la enfermedad avanza y muchos años después de la adquisición puede aparecer afectación de múltiples órganos, incluyendo daños severos vasculares y en el sistema nervioso, lo que se conoce como sífilis terciaria.

Síntomas de la sífilis congénita en el bebé

Hay dos escenarios por los que se llega al diagnóstico en el bebé. «El más frecuente es una detección durante el embarazo de sífilis en diferentes estadios, de tal forma que establecemos el riesgo de transmisión», explica el también médico adjunto de pediatría de infecciosas del Hospital Universitario Gregorio Marañón (Madrid). «También puede ser por una serie de signos que presente el bebé en las primeras semanas de vida», añade.

El cuadro clínico en el recién nacido es variable y pueden no presentarse síntomas al nacer o manifestarse como rinitis, lesiones mucocutáneas, alteraciones óseas, hepatoesplenomegalia acompañada de ictericia y anemia en los dos primeros años de vida. A partir de esa edad puede existir afectación ocular, sordera y afectación ósea entre otras manifestaciones. Puede convertirse en causa de aborto, muerte neonatal o muerte del lactante debida a parto prematuro o a enfermedad sistémica.

Aguilera subraya la importancia de la detección a tiempo «porque la afectación puede ser grave, pudiendo afectar a nivel neurológico, hematológico… Se puede poner en peligro la vida del feto incluso antes de nacer».

«Hay que vigilar la evolución hasta el momento del parto y establecer el riesgo de transmisión de la infección y se comprueba en el momento del parto», explica Aguilera. Sea en la gestante o en el bebé, el abordaje terapéutico es a través de penicilina «a diferentes dosis y duración».

Abril 23/2023 (Diario Médico) – Tomado de Microbiología y Enfermedades Infecciosas – Aumento de las ITS https://www.diariomedico.com/medicina/enfermedades-infecciosas/preocupacion-entre-los-expertos-por-el-incremento-de-casos-de-sifilis-congenita.html Copyright Junio 2018 Unidad Editorial Revistas, S.L.U.

Una investigación sobre la incidencia de las experiencias cercanas a la muerte (ECM) en pacientes ingresados en unidades de cuidados intensivos (UCI) durante al menos 7 días revela que el 15% declaró haber experimentado una ECM. La aparición de estas experiencias parece verse favorecida por la propensión a los síntomas disociativos y por las creencias y prácticas espirituales de los pacientes.

Como afirma Bruce Greyson, las ECM son «experiencias intensamente vívidas y a menudo transformadoras de la vida, que suelen ocurrir en condiciones fisiológicas extremas, como traumatismos que ponen en peligro la vida, paradas cardiacas o anestesia profunda». Hasta la fecha, pocos estudios prospectivos sobre las ECM se habían llevado a cabo únicamente en pacientes de la UCI con etiologías homogéneas, como supervivientes de paradas cardiacas o traumatismos.

En este contexto, investigadores de las universidades de Lieja (Bélgica) y Laval (Canadá) realizaron un estudio para evaluar la incidencia de las ECM entre los supervivientes de UCI, independientemente de la enfermedad crítica a la que hubieran sobrevivido. La investigación también abarcó los factores que pueden afectar a la frecuencia de las ECM y evaluó la calidad de vida de los pacientes un año después de la experiencia.

Los resultados fueron publicados en la revista Critical Care.

En el estudio participaron 126 adultos con más de 7 días de estancia en la UCI, los que fueron entrevistados luego de haber sido dados de alta. De esta muestra, 19 pacientes (15%) declararon haber experimentado una ECM según la escala de ECM creada por Greyson. Además, se evaluaron las experiencias disociativas, la espiritualidad, la religiosidad y las creencias personales de los participantes, así como decenas de parámetros médicos. Un año después, se contactó con ellos por teléfono para medir su calidad de vida, utilizando el cuestionario EuroQol de cinco dimensiones.

En el artículo, el equipo dirigido por Charlotte Martial y Anne-Françoise Rousseau revela que en el estudio realizado, además de una incidencia de ECM del 15%, los factores cognitivos y espirituales superaron a los parámetros médicos como predictores de la aparición de ECM.

Mientras que los análisis univariantes asociaron la ventilación mecánica, la sedación, la analgesia, el motivo del ingreso, la disfunción orgánica primaria y las propensiones disociativas y espirituales con la aparición de ECM, el análisis de regresión logística multivariante sólo indicó una mayor propensión a los síntomas disociativos y un mayor bienestar espiritual y personal como factores predictores de la aparición de ECM. Una evaluación realizada un año después demostró que la ECM no estaba significativamente asociada con la calidad de vida.

Aunque reconocen que se necesitan más estudios para confirmar estos hallazgos en cohortes más grandes o en supervivientes de una estancia más corta en la UCI, los autores concluyen que «el recuerdo de una ECM no es tan raro en la UCI». Dado que las ECM «suelen relatarse como transformadoras y pueden asociarse a emociones negativas, consideramos [que] es clínicamente significativo entrevistar a los pacientes sobre cualquier posible recuerdo al despertar», revelan.

Abril 20/2023 (MedicalXpress) – Tomado de Diseases, Conditions, Syndromes https://medicalxpress.com/news/2023-04-near-death-icu-survivors.html Copyright Medical Xpress 2011 – 2023 powered by Science X Network.

Traducción realizada con la versión gratuita del traductor www.DeepL.com/Translator

El hipotiroidismo congénito es el trastorno más frecuente que se analiza en los cribados actuales que se llevan a cabo en España, pero «la detección de la hipercolesterolemia familiar (HF) en el recién nacido (RN) sería, al menos, diez veces más prevalente que el de esta enfermedad endocrino-metabólica. De los 340.000 niños que nacen anualmente en España, entre 1.500 y 1.700 pueden tener HF, hecho al que se suma la posibilidad de realizar la cascada diagnóstica al resto de la familia», señala a DM Pedro Mata, presidente de la Fundación de Hipercolesterolemia Familiar (FHF), quien además ha adelantado que la puesta en marcha de un estudio piloto del cribado de la HF en el RN en un hospital del Sistema Nacional de Salud, más concretamente el Hospital Infanta Elena de Huelva, y al que próximamente se sumará el Reina Sofía de Córdoba, convertiría de nuevo a nuestro país «en el primero del mundo que impulsa e introduce un cribado de estas características para esta enfermedad. Se están empezando a producir aproximaciones en otros países europeos, pero sobre niños de mayor edad, no en recién nacidos».

El cribado neonatal de la HF, puede llevarse a cabo con la medición de los niveles de colesterol total en una muestra de sangre obtenida del pinchazo en el talón del RN.

«Puede ser la mejor acción para el cribado de la HF y su coste de realización es sumamente barato», señala Mata, profesional e investigador español, que junto a otros especialistas que colaboran con la FHF, ha realizado importantes aportaciones -reconocidas por las más prestigiosas publicaciones científicas- al diagnóstico y tratamiento de la HF.

El trabajo, que cuenta con un seguimiento medio de más de 12 años, tiene como objetivo conocer la genética de las familias, detectando y tratando así a los miembros familiares afectados, haciendo a la vez un seguimiento para conocer mejor la historia natural de la enfermedad y la seguridad del tratamiento. «Es un estudio de orgullo nacional con repercusión internacional. Comenzó en el año 2004 y fue aumentando rápidamente a raíz de las jornadas de detección de la enfermedad que se hicieron en fin de semana», asevera Mata.

Además, gracias a este estudio por primera vez los pacientes con HF cuentan con un algoritmo de riesgo cardiovascular con el que se puede predecir, con una exactitud de hasta el 85%, el riesgo que tienen de desarrollar una enfermedad cardiovascular en los próximos 5 o 10 años.

Detección como parte del cribado de metabolopatías

La OMS señala que un modelo de detección y prevención de enfermedad es la HF. En este caso concreto, ¿si se conoce que el riesgo de desarrollar infarto de miocardio entre la tercera y cuarta década de la vida, por qué no detectarlo desde el nacimiento como parte del cribado de metabolopatías?, se pregunta Mata, quien contesta que la HF se expresa desde el nacimiento, tanto en niños como en niñas, quien lo tiene lo transmite a la mitad de su descendencia por herencia autosómica dominante.

«Así, cuanto antes se lleve a cabo la detección más rápidamente se pueden establecer las medidas, primero de hábitos de vida saludables y, a partir de los ocho o diez años, tratar con estatinas a las dosis establecidas y, casi siempre, antes a los niños que a la niñas porque hay más riesgo en el varón. Estaríamos, por tanto, ante una clarísima prevención primaria, ya que aún no se ha producido ningún evento cardíaco. La prevención secundaria es un ‘fallo’ de la medicina porque lo que hay que evitar es que se produzcan infartos».

España, a través de la Fundación Hipercolesterolemia Familia, es pionera en la investigación de la enfermedad y, además, tiene un importante papel en el ámbito internacional con el registro de pacientes del estudio SAFEHEART, en el que participan 32 hospitales del Sistema Nacional de Salud, de la mayoría de las comunidades, y en que, gracias a las 43 jornadas de detección que la organización ha llevado a cabo en diferentes fines de semana, ya se han aportado datos de 5.500 personas, pertenecientes a más de 1.000 familias con HF.

Abril 20/2023 (Diario Médico) – Tomado de Cardiología https://www.diariomedico.com/medicina/cardiologia/espana-primer-pais-con-un-proyecto-de-cribado-neonatal-de-la-hf.html Copyright Junio 2018 Unidad Editorial Revistas, S.L.U. 

abril 20, 2023 | Lic. Jessica Arias Ramos | Filed under: Endocrinopatías, ENFERMEDADES, Enfermedades metabólicas | Etiquetas: , , , |

Investigadores de la Universidad de São Paulo (USP), en Brasil, han demostrado por primera vez que la obesidad gestacional asociada a la infección por el virus del zika influye en la respuesta antiviral de la placenta, debilitando la capacidad del órgano para atacar al patógeno y proteger al feto.

El estudio contó con el apoyo de la FAPESP. Sus resultados se recogen en un artículo publicado en la revista Viruses. Según los autores, los resultados subrayan la importancia de una atención prenatal adecuada.

Normalmente asociamos la obesidad durante el embarazo a problemas como la diabetes gestacional o los recién nacidos de alto peso, pero hay que subrayar que las consecuencias pueden ir más allá. En este estudio demostramos que la respuesta inmunitaria de la placenta, o más bien la respuesta inmunitaria que se produce en la interfase materno-fetal, está muy comprometida en estos casos, afirma Maria Notomi Sato, profesora de la Facultad de Medicina de la USP y última autora del artículo.

En los casos de infección por zika en embarazadas obesas, explicó, tanto la transcripción de genes como la producción de proteínas implicadas en la respuesta inmunitaria están disminuidas. «Sobre todo, la vía del interferón está alterada. La proteína interferón ayuda a inhibir la replicación del virus y es una parte extremadamente importante de la respuesta a cualquier enfermedad viral», dijo.

Cabe señalar que el zika, al igual que el dengue y el SARS-CoV-2, es capaz de atravesar la barrera placentaria e infectar al bebé. El grupo analizó 30 muestras de placenta de embarazadas obesas y no obesas infectadas por el zika suministradas por la Fundación Oswaldo Cruz (FIOCRUZ), institución de investigación subordinada al Ministerio de Salud de Brasil, y 39 de mujeres sanas suministradas por Patrícia Rondó (investigadora de la Facultad de Salud Pública de la USP).

El análisis demostró que el zika puede alterar morfológicamente la placenta en gestantes obesas y agravar la insuficiencia de la vía placentaria del interferón tipo I. Como estrategia de evasión inmunitaria, el virus inhibe la activación de receptores intracelulares que detectan el ARN viral y desencadenan la producción de interferón de tipo I, como RIG-I, IRF-3 y MAVS.

Los interferones son una amplia clase de citoquinas provocadas para defender al organismo y son esenciales para movilizar la respuesta inmunitaria frente a los patógenos, activando genes que impiden su replicación.

Otro mecanismo de evasión utilizado por el zika es la degradación de la proteína STAT2, que media en la señalización del interferón. El estudio demostró que estas estrategias de evasión permitieron al virus persistir en la placenta, facilitando su replicación y transmisión al feto.

Otro mecanismo de evasión utilizado por el zika es la degradación de la proteína STAT2, que media en la señalización del interferón. El estudio demostró que estas estrategias de evasión permitían al virus persistir en la placenta, facilitando su replicación y transmisión al feto.

«El análisis de las muestras de placenta mostró que en las embarazadas obesas no infectadas no había alteraciones en la expresión transcripcional de los factores antivirales ni en la expresión de los tipos I y III de interferón. En las embarazadas obesas que contrajeron el zika, observamos una disminución de la expresión transcripcional de RIG-I e IFIH1 [el gen precursor de la proteína MDA-5]. Esta disminución dio lugar a una respuesta antiviral debilitada», dijo Anna Claudia Castelo Branco, primera autora del artículo y candidata a doctora en el Departamento de Inmunología del Instituto de Ciencias Biomédicas de la USP.

Microcefalia

El estudio no encontró una relación entre la obesidad gestacional y la microcefalia infantil. «No fue posible demostrar tal relación porque el estudio incluyó un pequeño número de muestras», dijo Castelo Branco. «Investigaciones anteriores habían descubierto que la infección por zika en el primer o segundo trimestre era más crítica para la aparición de microcefalia debido a cuestiones relacionadas con el desarrollo neuronal del feto. Teníamos un mayor número de muestras de embarazadas obesas que se infectaron en el tercer trimestre».

Factores de riesgo como el momento de la infección durante el embarazo y si se trataba de una infección primaria, una reinfección o una infección crónica, así como la rotura de membranas y el tipo de parto, pueden influir en la incidencia de la transmisión fetal, añadió.

La obesidad es un estado de inflamación crónica que provoca múltiples enfermedades metabólicas, prosiguió:

Es como si todos los componentes de la obesidad -hiperplasia adipocitaria, acumulación de grasa, alteración de la microbiota intestinal- hicieran que el organismo estuviera constantemente inflamado. Sin embargo, la inflamación es de bajo grado, por lo que el sistema inmunitario está siempre alerta en una sucesión de falsas alarmas.

Se ha comprobado que la obesidad en general (no en el contexto del embarazo) se correlaciona con respuestas deficientes a infecciones y vacunas, y es un factor de riesgo de muchas enfermedades.

En el contexto del embarazo, pocos estudios han encontrado hasta ahora una relación entre la obesidad y un mayor riesgo de infecciones. Nuestro estudio es el primero que demuestra que la respuesta inmunitaria de la placenta está debilitada en las mujeres obesas infectadas por el zika. Castelo Branco.

 

Abril 19/2023 (EurekaAlert!) – Tomado de News Release: https://www.eurekalert.org/news-releases/986731 Copyright 2023 by the American Association for the Advancement of Science (AAAS).

Traducción realizada con la versión gratuita del traductor www.DeepL.com/Translator

abril 19, 2023 | Lic. Jessica Arias Ramos | Filed under: Embriología, ENFERMEDADES, Enfermedades transmisibles, Obstetricia y ginecología, Zika | Etiquetas: |

La aterosclerosis o enfermedad de las arterias coronarias está considerada un importante problema de salud pública y una de las principales causas de muerte en todo el mundo a nivel mundial, dado que puede desembocar en un ataque cardíaco o accidente cerebrovascular a medida que avanza la patología.

Relacionado con ello, un nuevo estudio de la Universidad del Este de Finlandia ha podido identificar hasta 12 tipos de células diferentes involucradas en la patogenia de la enfermedad de las arterias coronarias.

Los autores investigaron sobre la diversidad biológica de los estados celulares asociados con la aterosclerosis y analizaron su contribución al riesgo genético de enfermedad arterial mediante el uso de secuenciación de ARN unicelular y masivo (RNA-seq) de lesiones humanas y de ratón.

Estos expertos pudieron demostrar que los factores de riesgo genéticos en esta patología tienen su efecto, especialmente, a través de las células del músculo vascular liso, que cambian su fenotipo a medida que avanza la enfermedad.

Con base en los hallazgos, publicados en el ´American Journal of Human Genetics´, los investigadores idearon un sistema de puntaje de riesgo que podría ayudar a predecir el riesgo individual de patología arterial e identificar el curso de tratamiento más apropiado en el futuro.

Los tipos de células asociados con la enfermedad de las arterias coronarias se identificaron utilizando la última tecnología de células individuales.

Según el profesor Kaikkonen-Määttä, los hallazgos aumentan significativamente nuestra comprensión de la patogenia de la enfermedad de las arterias coronarias:

«La forma en que la enfermedad progresa en diferentes personas puede verse afectada, en parte, por diferentes factores de riesgo genéticos que están mediados por diferentes tipos y mecanismos de células. Esta comprensión puede ayudar a prevenir la enfermedad de manera más efectiva en el futuro, al mismo tiempo que permite el desarrollo de mejores tratamientos personalizados», concluyó.

Abril 19/2023 (IMmédico) – Tomado de Noticias Atención primaria. Copyright2023: Publimas Digital.

abril 19, 2023 | Lic. Jessica Arias Ramos | Filed under: ENFERMEDADES, Enfermedades osteomioarticulares, Salud Pública | Etiquetas: , , |

  • Noticias por fecha

    marzo 2026
    L M X J V S D
    « feb    
     1
    2345678
    9101112131415
    16171819202122
    23242526272829
    3031  
  • Noticias anteriores a enero de 2010

  • Suscripción AL Día

  • Categorias

    open all | close all
  • Palabras Clave