higiene bucalEl cepillado de los dientes y la limpieza de toda la cavidad bucal es imprescindible desde los primeros meses de vida, porque es la clave para lograr que desde el primer diente todo marche bien para lograr una dentadura sana

La literatura médica define que la salud bucodental es la ausencia de dolor orofacial, infecciones, ulceraciones, pérdida dentaria, así como de otras enfermedades y alteraciones que limitan la capacidad de morder, masticar, reír, hablar y bienestar psicosocial.

Esa definición ayuda a comprender que los padecimientos de los dientes y la boca perjudican un área del cuerpo humano, pero sus consecuencias lo afectan de manera global, al vincularlas con dolencias cardiovasculares, diabéticas y resultados obstétricos adversos.

Son las dolencias crónicas más comunes, constituyen un importante problema de salud pública por su alta prevalencia, impacto negativo en la salud bucal y sistémica en los individuos y la sociedad, además del alto costo de su tratamiento.

Conversar con el doctor Julio Valcarcel Llerandi sobre este tema y su incidencia en la población cubana, la prevención y el tratamiento es recorrer el camino del porqué de su aparición, las condiciones que la propician y cómo evitarlas para no padecer males mayores.

Especialista de segundo grado en Cirugía Maxilofacial, Valcarcel es un maestro en el más amplio sentido de la palabra, por eso esta entrevista exclusiva para Prensa Latina fue una clase magistral sobre aspectos poco conocidos por las personas, independientemente del nivel de instrucción y educacional.

“Cuando se habla de las enfermedades más frecuentes que más afectan la cavidad bucal están por orden de frecuencia la carie dental, las enfermedades periodontales o periodontopatías de las encías, las maloclusiones y el cáncer bucal”, explicó.

Al ampliar sobre la carie señaló que es una afectación del diente, una lesión crónica de origen bacteriano, muy frecuente que afecta la cavidad bucal y es la causa principal de pérdida dentaria en el mundo.

Su prevalencia en la población cubana es alta, afecta a más del 90 por ciento de los cubanos y se clasifica como una enfermedad transmisible e irreversible. Read more

Utrastornos alimentariosn nuevo estudio del Reino Unido ha revelado una asociación significativa entre los trastornos alimentarios y la multimorbilidad física, arrojando nueva luz sobre los riesgos para la salud a los que se enfrentan las personas con estas afecciones.

 La investigación, dirigida por la Universidad Anglia Ruskin (ARU) en colaboración con el Centro de Investigación Biomédica de la Universidad de Cambridge, explora la compleja relación entre los trastornos alimentarios, la salud física y otros problemas que pueden influir en ella.

Los investigadores analizaron los datos de 7.403 adultos del Reino Unido. A los encuestados se les preguntó sobre 20 afecciones físicas, incluyendo cáncer, diabetes, problemas oculares, migrañas, problemas digestivos y problemas cardíacos. Los factores influyentes, o mediadores, considerados incluyeron la dependencia del alcohol, el insomnio, el tabaquismo, el estrés percibido, la obesidad y el bajo peso.

El estudio encontró que las personas con posibles trastornos alimentarios constituían el 6,4% de los encuestados, y los individuos dentro de esta cohorte tenían 2,11 veces más probabilidades de reportar multimorbilidad física, definida como tener dos o más condiciones de salud física al mismo tiempo.

Un trastorno alimentario se define como una relación patológica con la comida que provoca alteraciones significativas en la vida cotidiana de una persona. Se estima que hasta 3,4 millones de personas en el Reino Unido tienen un trastorno alimentario.

La ansiedad emergió como el principal factor influyente en la relación entre el trastorno alimentario y la multimorbilidad física. También se identificó que el insomnio, el estrés percibido y la depresión eran importantes.

Investigaciones anteriores han demostrado que la multimorbilidad se asocia con una carga significativa en los servicios de atención médica, incluidos los costos de transición de la atención y la atención primaria, la atención dental y las hospitalizaciones. La multimorbilidad afecta a alrededor del 42,4% de la población mundial.

El autor principal, Lee Smith, profesor de Salud Pública en la Universidad Anglia Ruskin (ARU), dijo: «Creemos que este es el primer estudio que investiga la asociación entre los síntomas de los trastornos alimentarios, o un posible trastorno alimentario, y la multimorbilidad física, y también el primero en cuantificar cómo esta asociación puede explicarse por una variedad de factores influyentes.

«Esta investigación subraya la compleja interacción entre la salud mental y la física. Es esencial reconocer que los trastornos alimentarios pueden tener consecuencias de gran alcance, afectando no solo al bienestar emocional sino también a la salud física. Comprender el papel de los posibles mediadores en esta relación es crucial para desarrollar intervenciones efectivas».

Los hallazgos tienen implicaciones significativas para la salud pública, destacando la necesidad de una mayor investigación sobre la causalidad y los mecanismos subyacentes del vínculo entre los trastornos alimentarios y la multimorbilidad física. A largo plazo, esta investigación podría guiar el desarrollo de estrategias para reducir la multimorbilidad en personas con trastornos alimentarios abordando los factores que influyen».

Referencia

Smith L, López Sánchez GF, Fernandez Egea E, Ford T, Parris C, Underwood BR, et al. Eating disorders and physical multimorbidity in the English general population. Eat Weight Disord[Internet]. 2023[citado 24 oct 2023]. 28(1). doi: 10.1007/s40519-023-01600-0.

26 octubre 2023 | Fuente: EurekAlert| Tomado de Comunicado de Prensa

octubre 26, 2023 | gleidishurtado | Filed under: Bienestar, salud y calidad de vida, Temas la Salud y Medicina | Etiquetas: , |

trastornos alimenticios1Se ha revelado una asociación significativa entre los  y la multimorbilidad física, arrojando nueva luz sobre los riesgos para la salud que enfrentan las personas con estas afecciones.

Un nuevo estudio del Reino Unido ha revelado una asociación significativa entre los trastornos alimentarios y la multimorbilidad física, arrojando nueva luz sobre los riesgos para la salud que enfrentan las personas con estas afecciones, hasta el punto que observa que tienen el doble de probabilidades de sufrir múltiples problemas de salud.

La investigación, dirigida por la Universidad Anglia Ruskin (ARU) en colaboración con el Centro de Investigación Biomédica de la Universidad de Cambridge, explora la compleja relación entre los trastornos alimentarios, la salud física y otras cuestiones que pueden influir en ella.

Los investigadores analizaron datos de 7 403 adultos del Reino Unido. Se preguntó a los encuestados sobre 20 afecciones físicas, incluidos cáncer, diabetes, problemas oculares, migrañas, problemas digestivos y problemas cardíacos. Los factores influyentes o mediadores considerados incluyeron la dependencia del alcohol, el insomnio, el tabaquismo, el estrés percibido, la obesidad y el bajo peso.

El estudio encontró que las personas con posibles trastornos alimentarios constituían el 6,4 % de los encuestados, y los individuos dentro de esta cohorte tenían 2,11 veces más probabilidades de informar multimorbilidad física, definida como tener dos o más condiciones de salud física simultáneamente.

El trastorno alimentario se define como una relación patológica con la comida que conlleva alteraciones importantes en el día a día de una persona. Se estima que hasta 3,4 millones de personas en el Reino Unido padecen un trastorno alimentario. La ansiedad surgió como el principal factor influyente en la relación entre el trastorno alimentario y la multimorbilidad física. También se identificaron como importantes el insomnio, el estrés percibido y la depresión.

Investigaciones anteriores han demostrado que la multimorbilidad se asocia con una carga significativa para los servicios de atención médica, incluidos los costos de transición de la atención y la atención primaria, la atención dental y las hospitalizaciones. La multimorbilidad afecta a alrededor del 42,4 por ciento de la población mundial.

«Creemos que este es el primer estudio que investiga la asociación entre los síntomas del trastorno alimentario, o posible trastorno alimentario, y la multimorbilidad física, y también el primero en cuantificar cómo esta asociación puede explicarse por una variedad de factores que influyen», ha señalado el autor principal del estudio, el doctor Lee Smith, profesor de Salud Pública de la Universidad Anglia Ruskin (ARU).

«Esta investigación subraya la compleja interacción entre la salud física y mental. Es fundamental reconocer que los trastornos alimentarios pueden tener consecuencias de gran alcance, afectando no sólo el bienestar emocional sino también la salud física. Comprender el papel de los mediadores potenciales en esta relación es crucial para desarrollar intervenciones efectivas», ha añadido.

Los hallazgos, que han sido publicado en la revista ´Eating and Weight Disorder´, tienen implicaciones significativas para la salud pública, destacando la necesidad de seguir investigando la causalidad y los mecanismos subyacentes del vínculo entre los trastornos alimentarios y la multimorbilidad física. A largo plazo, esta investigación podría guiar el desarrollo de estrategias para reducir la multimorbilidad en personas con trastornos alimentarios abordando los factores que influyen.

Referencia

Smith L, López Sánchez GF, Koyanagi AI, Fernandez-Egea E,  et al. Eating disorders and physical multimorbidity in the English general population. Eat Weight Disord[Internet].2023[citado 24 oct 2023]; 72.. https://doi.org/10.1007/s40519-023-01600-0

25 octubre 2023 | Fuente:  IMMédico| Tomado de Atención Primaria Endocrinología y Nutrición

analisis. sangrejpgUn estudio en ‘The Lancet’ postula la biopsia líquida como una herramienta futura para la detección temprana, pero los expertos advierten de que hay que afinar su sensibilidad para evitar falsos positivos y sobrediagnósticos.

En el cáncer, el tiempo es oro: cuanto antes se detecte un tumor, más posibilidades hay de tratarlo y tener un pronóstico favorable. El problema es que la enfermedad no siempre da la cara y, a menudo, cuando asoma, en forma de síntomas u otras señales malignas, ya está avanzada. Los científicos han emprendido una carrera en busca de herramientas para adelantar el diagnóstico y la biopsia líquida, que detecta trazas biológicas del tumor en sangre u otros fluidos, se postula como una herramienta de detección temprana, incluso, en personas aparentemente sanas. Este tipo de test en sangre —para el paciente, es como una extracción para una analítica convencional— ya se emplea para monitorizar tumores metastásicos o afinar el pronóstico tras algunas operaciones oncológicas, pero un nuevo estudio publicado en la revista The Lancet añade más evidencia para un potencial uso de estas técnicas en la detección temprana de cáncer en personas asintomáticas. Los expertos advierten, eso sí, de que a esta herramienta todavía le falta recorrido para que sirva como cribado poblacional y habrá que afinar su eficacia para evitar falsos positivos y sobrediagnósticos.

El tumor acostumbra a desprender al organismo señales de su presencia. Aun cuando parece invisible a los sentidos, sin dar síntomas ni muestras de malignidad, ya puede liberar al torrente sanguíneo ADN tumoral, proteínas u otras moléculas que delatan su existencia.

A través de las biopsias líquidas de sangre, que consisten en extraer una muestra de sangre y analizarla en busca de estas trazas biológicas del tumor, los oncólogos pueden llegar a saber, con una técnica mínimamente invasiva, información valiosísima de la enfermedad: desde su mera presencia, hasta si está respondiendo a un tratamiento o está generando resistencias. “La biopsia líquida tiene muchas aplicaciones”, adelanta Ana Vivancos, jefa del laboratorio de Genómica del Cáncer del Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO). “En el escenario metastásico la usamos para monitorizar mutaciones, ver si el paciente responde a la terapia o te está progresando y cómo lo va a hacer: la dinámica del ADN tumoral en sangre te informa de lo que pasa a nivel clínico en el paciente.

También se está empezando a usar en el escenario quirúrgico: sabemos que si operas un cáncer de colon y al cabo de una o dos semanas le sacas una muestra de sangre y hay ADN tumoral, a ese paciente no lo has curado; y si lo tratas con quimioterapia tras la operación y después desaparece el ADN tumoral en sangre, lo has curado, pero si todavía hay, te va a recaer”, expone la investigadora. La tercera aplicación —“la más difícil”, asume Vivancos— es usarla para detectar cáncer en gente asintomática.

Detección Cáncer Mama

Una investigación abre la puerta a la detección precoz del cáncer de mama a través de la leche materna

La investigación publicada en The Lancet por científicos estadounidenses agrega evidencia sobre el potencial de la biopsia líquida en esa tercera línea de acción: la detección temprana en personas asintomáticas.

Los investigadores reclutaron a más de 6 600 participantes aparentemente sanos, con y sin factores de riesgo de cáncer, y los sometieron a uno de estos análisis de sangre de detección temprana de la enfermedad: en 92 casos se detectaron señales de cáncer y, de ellos, a 38 se les diagnosticó, efectivamente, un tumor, pero otros 57 fueron falsos positivos —esto es, no tenían, realmente, enfermedad—. En total, en el año de seguimiento que duró el estudio, se llegó a diagnosticar cáncer a 121 participantes: aparte de los 35 detectados con la biopsia líquida, otros 86, que dieron negativo en ese test (falsos negativos), fueron diagnosticados finalmente con otras técnicas.

El test empleado en este estudio mide los patrones de metilación, que son como unas firmas características dentro del ADN tumoral que, además de delatar la presencia de enfermedad, apuntan también su origen. “El ensayo detectó muchos tipos de cáncer para los cuales no existen pruebas de detección, incluidos algunos que se encuentran en etapas tempranas. Por ejemplo, se detectaron cánceres de las vías biliares, del intestino delgado, del páncreas y una neoplasia de células fusiformes en etapas tempranas susceptibles de resección quirúrgica. Es poco probable que estas neoplasias malignas letales hubiesen sido identificadas mediante exámenes físicos o exámenes de detección de rutina”, convienen los autores en el estudio. Casi la mitad de los positivos que detectó el test fueron tumores en etapas tempranas de la enfermedad, en estadios I y II —IV es el más grave—.

A pesar de los casos de falsos positivos y falsos negativos que reportó la investigación, los científicos concluyeron que este estudio demuestra “la viabilidad clínica” de estas pruebas, aunque admiten, eso sí, que se requerirán más estudios para investigar “la seguridad, utilidad y eficacia clínica [de estas pruebas] como estrategia de detección del cáncer”.

El hallazgo de los investigadores estadounidenses se suma, en cualquier caso, a la literatura científica precedente que ya apuntaba en esta línea. Un estudio de científicos de la Universidad Johns Hopkins publicado en la revista Science en 2018, por ejemplo, ya validaba el potencial de otro test (CancerSeek) para detectar ocho tipos de tumores. En 2020, otro estudio en la misma revista demostraba que era posible usar ese test para encontrar tumores en personas asintomáticas: tras seguir a 9.900 mujeres, encontraron cáncer en 26, permitiendo, en algunos casos, tratamientos con potencial curativo.

Mucho trabajo por hacer

“El estudio de The Lancet demuestra que tienen un test capaz de detectar cáncer en una buena proporción de casos, pero los datos nos dicen que hay mucho trabajo por hacer. Tienes 86 falsos negativos, gente que no detectan”, expone Vivancos, que no ha participado en la investigación. En la misma línea, Clara Montagut, jefa de sección de Oncología Digestiva del Hospital del Mar e investigadora del grupo de Terapia Molecular del Cáncer del Hospital del Mar Research Institute, asegura que el nuevo estudio, del que tampoco ha formado parte, “es un paso importante en la buena dirección, pero falta más investigación”: “Los resultados no son para tirar cohetes, pero son similares a los cribados de mama o colon. Con la ventaja de que aquí puede subir la adherencia porque mucha gente no se hace todas las pruebas, mamografías, colonoscopias… pero si solo es un análisis de sangre, sí”.

Los expertos consultados insisten en que la técnica tendrá que depurarse si quiere convertirse, a largo plazo, en un potencial cribado poblacional. “Es un paso adelante, pero no el definitivo”, apunta César Serrano, secretario de Junta Directiva de la Sociedad Española de Oncología Médica. El médico, oncólogo en Vall d’Hebron, apunta las limitaciones técnicas y biológicas que rodean a la biopsia líquida, como que no todos los tumores liberan ADN a la sangre. “Hay tumores donde hay mucho ADN tumoral circulante en sangre, como el pulmón, la mama y el colon. El de tiroides o los sarcomas, en cambio, liberan poco. Y en tumores del mismo tipo, hay algunos que liberan ADN y otros que no”, argumenta.

De hecho, una de las trabas tradicionales de la biopsia líquida en sangre es que se suele detectar mejor el ADN tumoral si la enfermedad está más avanzada. En estadios más tempranos puede ser más complejo, señala Vivancos: “Los pacientes que se están pasando por alto son los que están en estadios I y II porque tienen menos liberación de ADN a la sangre. Cuanto más metastásicos son, más ADN liberan y aparte del estadio, cuanta más malignidad, mayor es la liberación. Aunque el sarcoma, por ejemplo, libera poco y suele ser, en general, de buen pronóstico y el de páncreas, que es muy agresivo, libera poco. Aún no entendemos claramente cómo los tumores liberan ADN a la sangre”, admite la investigadora.

Los científicos consultados destacan, además, la necesidad de mejorar la técnica para evitar tanto los falsos positivos, como que se escapen casos. “Necesitamos que tenga mucha sensibilidad, que nos pille el cáncer; y que tenga especificidad, es decir, que no te diga que hay cáncer donde no lo hay”, sintetiza Montagut. La detección de un falso positivo implica someter a una persona realmente sana a pruebas médicas innecesarias y a una carga de estrés inútil. Vivancos insiste: “Todavía no estamos listos. La técnica ha avanzado, pero se les pasan muchos pacientes. Más que el falso positivo, que es un problema por el estrés que le generas, el problema son los falsos negativos”.

Una técnica prometedora

También hay que valorar, apuntan los expertos, el riesgo de sobrediagnóstico, que es la detección de lesiones que pueden no avanzar en un cáncer o desaparecer por sí solas. Y Serrano añade, además, que para convertirse en un cribado poblacional, además de tener validez clínica —que identifique el biomarcador en sangre—, hay que demostrar “la utilidad clínica, que tiene un impacto positivo en los pacientes porque mejora la supervivencia”.

Las posibilidades de la biopsia líquida, en cualquier caso, son inmensas, coinciden las voces consultadas. Tanto en sangre como en otros fluidos —Vivancos acaba de participar en una investigación que prueba sus posibilidades en leche materna y hay estudios también en líquido cefalorraquídeo para detectar tumores cerebrales—. La investigadora del VHIO es optimista, pero “realista”, dice: “Creo que llegara al screening [cribado] poblacional, pero hay que mejorar la técnica”. Por lo pronto, ya sirve para monitorizar la enfermedad en tiempo real y aspira a servir, a corto plazo, para orientar algún tratamiento. “Es muy prometedora, pero aún es prácticamente solo investigación”, aclara Serrano.

Referencia

Deb Schrag, Tomasz M Beer, Charles H McDonnell III, Lincoln Nadauld, Christina A Dilaveri, Robert Reid, et al. Blood-based tests for multicancer early detection (PATHFINDER): a prospective cohort study. The Lancet[Internet].  2023[citado 9 0ct 2023]; 402(10409): 1251-1260. DOI:https://doi.org/10.1016/S0140-6736(23)01700-2

10 octubre 2023 | Fuente: elpais| Tomado de Actualidad

vecinos1La importancia de nuestro entorno para la salud mental es de sobra conocido, familiares y amigos se convierten para mucha gente en una red de seguridad, pero los vecinos también cumplen una importante función, ayudándonos a socializar y a abrirnos al mundo, tal y como han revelado ciertos expertos.

Con el paso del tiempo, somos más conscientes de la importancia que tiene una planificación adecuada de las ciudades a la hora de mejorar la vida de los ciudadanos. Cada vez, sin ir más lejos, son más los municipios en España que dan la importancia que merecen a las zonas verdes, en busca de espacios menos agresivos para el ciudadano y que ayuden a compensar la contaminación a la que se enfrenta a diario.

Este es solo un ejemplo, uno de los más evidentes, de cómo una buena planificación urbanística puede mejorar la vida de los ciudadanos, porque todos los detalles son importantes. De algunas cosas nos damos cuenta y otras nos sorprende cuando las descubrimos, por ejemplo, un reciente estudio realizado en Dinamarca asegura que vivir sin vecinos puede ser malo para la salud mental.

Vivir sin vecinos, ¿un problema para la salud mental?

Son varios los estudios que han relacionado el lugar en el que vivimos con la salud mental, porque todo influye a la hora de cuidarnos. Se sabe que la gente que vive en zonas urbanas es más propensa a padecer depresión que quien vive en zonas rurales, pero no se ha estudiado demasiado cómo los diferentes entornos urbanos influyen en la salud mental de las personas que los habitan. Science Advances ha publicado un estudio realizado en Dinamarca en el que se aborda esto.

Este estudio ha llegado a la conclusión que las personas que viven en barrios residenciales, son más propensos a desarrollar depresión que quienes viven en centros urbanos o zonas rurales. Existe un riesgo menor en quienes viven en zonas cercanas a espacios abiertos, parques y zonas de ocio como comercios y escuelas, espacios que favorecen las relaciones y los encuentros.

La intención del estudio es resaltar la importancia de las relaciones a la hora de cuidar la salud mental, porque establece un sentido de comunidad, confianza y reciprocidad entre sus habitantes, tal y como refería Karen Chen, autora principal del estudio.

Mujer haciendo calistenia

Las zonas residenciales suponen modelos en los que el contacto con los vecinos es casi inexistente, son lugares muy individualistas. “Se trata de mejorar la transitabilidad, la capacidad para andar en bicicleta y el transporte público en áreas que originalmente estaban centradas en el automóvil”, explica Chen sobre los objetivos del estudio.

En el estudio se concretó que la combinación de edificios de alta densidad y pocos espacios abiertos reduce la exposición al sol y aumenta la temperatura interior, lo que puede llegar a favorecer el desarrollo de enfermedades como la depresión.

Las relaciones sociales benefician nuestra salud mental

Somos animales sociales, necesitamos comunicarnos y mantenernos en contacto con otros para sentirnos realizados y también para cuidar nuestra salud mental. Hablar, escuchar, compartir ideas… todo ello es importante y nos puede ayudar a sentirnos mejor, menos solos y también menos aislados.

Socializar mejora el estado de ánimo, reduce el estrés y aumenta la autoestima, porque nos ayuda a sentirnos valorados y respetados. También ayuda a construir nuevas amistades, conociendo a nuevas personas, y fortalece las relaciones que ya tenemos. Promueve el bienestar general, mejorando la salud física y, como venimos señalando, también la salud mental. Socializar es indispensable para mantener activo el cerebro.

La soledad, clave en el incremento de la tristeza

La falta de interacciones sociales dificulta la expresión y el procesamiento de las emociones, lo que puede afectar negativamente a la salud mental porque puede llevar a la acumulación de emociones negativas y aumentar la carga emocional. Las actividades compartidas pueden proporcionar distracciones que mitigan los síntomas de depresión, son actividades agradables que pueden mejorar el estado de ánimo. La soledad puede contribuir al desarrollo de la depresión.

Referencia

Tzu Hsin KC, Thisted Horsal H, Karl SL, Closter AM, Davies M, Barthel S, et al.  Higher depression risks in medium- than in high-density urban form across Denmark. Science Advances[Internet].2023[citado 9 oct 2023];  9(21).

10 octubre 2023 | Fuente: 20minutos| Tomado de Salud

octubre 10, 2023 | gleidishurtado | Filed under: Bienestar, salud y calidad de vida, ENFERMEDADES, Trastornos mentales | Etiquetas: , , |

radioterapia1La radioterapia podría incrementar en algunos casos el riesgo de complicaciones con la reconstrucción mamaria, incluido un mayor riesgo de infección.

Investigadores del Dana-Farber Brigham Cancer Center (EEUU) sostienen que un ciclo más corto de radioterapia después de la mastectomía y la cirugía de reconstrucción mamaria puede proporcionar la misma protección contra la recurrencia del cáncer de mama y los efectos secundarios físicos equivalentes.

Dichos investigadores han llevado a cabo el primer ensayo aleatorio que compara un ciclo de radioterapia de tres semanas con un ciclo de cinco semanas en pacientes con cáncer de mama que se han sometido a una mastectomía con reconstrucción inmediata.

Muchas pacientes con cáncer de mama optan por una mastectomía para reducir las posibilidades de recurrencia del cáncer. Para una de cada tres de estas pacientes, se recomienda radioterapia posmastectomía para reducir aún más la posibilidad de recurrencia. Por otra parte, cada vez más pacientes optan por realizar una reconstrucción basada en implantes como parte de la mastectomía.

Sin embargo, la radioterapia aumenta el riesgo de complicaciones con la reconstrucción mamaria, incluido un mayor riesgo de infección, y riesgos cosméticos como la formación de tejido cicatricial alrededor de la mama que provoca dureza y asimetría.

La radioterapia hipofraccionada proporciona una dosis más alta de radiación en cada sesión y se completa en tres semanas, mientras que la radioterapia convencional administra una dosis más baja durante cinco semanas.

«Los resultados de nuestros ensayos sugieren que el hipofraccionamiento se puede utilizar de forma segura en este entorno sin comprometer la eficacia ni aumentar los efectos secundarios», según la autora principal, la Dra. Rinaa S. Punglia, oncóloga radioterápica del Dana-Farber Brigham Cancer Center. «Reducir el requisito de radioterapia a tres semanas supondría una mejora significativa en la calidad de vida de nuestros pacientes».

«Sabemos que la radiación puede causar cambios no deseados en los resultados cosméticos en pacientes que se someten a mastectomía y reconstrucción», según la primera autora, Dra. Julia S. Wong, oncóloga radioterápica del Dana-Farber Brigham Cancer Center. «Con este ensayo buscábamos una manera de mejorar la calidad de vida y los resultados cosméticos sin sacrificar la eficacia».

Para comparar los ciclos cortos y largos de radioterapia en el ámbito de la mastectomía, los investigadores reclutaron a 400 pacientes con cáncer de mama en estadio 0 a III que fueron tratadas con mastectomía y radiación inmediata basada en implantes y que requirieron radioterapia posquirúrgica. Siguieron a los pacientes durante una media de 40 meses para rastrear la recurrencia y los efectos secundarios relacionados con la radiación.

También evaluaron los resultados informados por los pacientes, incluido el bienestar físico, utilizando la herramienta de informes de pacientes FACT-B seis meses después del tratamiento de radiación. La herramienta pide a los pacientes que evalúen cómo se sienten física, emocional, social y funcionalmente y reporta una puntuación compuesta.

Los resultados oncológicos fueron muy similares entre los dos grupos, con números comparables de pacientes que experimentaron recurrencia después de una mediana de 40 meses de seguimiento. Los efectos secundarios relacionados con la radiación también fueron similares.

La mejora informada por los pacientes en la evaluación del bienestar físico, el criterio de valoración principal del estudio, también fue similar entre los dos grupos de tratamiento, lo que sugiere que el tratamiento más corto no condujo a una mejora mayor en la calidad de vida. Entre los pacientes menores de 45 años, hubo un beneficio pequeño pero estadísticamente significativo en el bienestar físico para aquellos que recibieron radioterapia de corta duración en el momento de los 6 meses.

Sin embargo, el ciclo más corto de radioterapia redujo la carga de tiempo y el coste de los tratamientos de los pacientes. «La diferencia entre tres semanas y cinco semanas presenta una mejora significativa en la calidad de vida de nuestros pacientes en términos de interrupción de su vida laboral, familiar, social y financiera», según Wong.

En estudios futuros, el equipo continuará explorando ciclos aún más cortos de radioterapia y nuevas formas de radioterapia en un esfuerzo continuo por reducir la carga del tratamiento sin comprometer la eficacia.

Referencia

Technology Networks.  Shorter Radiotherapy Courses May Benefit Some Breast Cancer Patients [Internet]. Dana-Farber Brigham Cancer Center [citado 3 oct 2023]. Disponible en:  https://www.technologynetworks.com/cancer-research/news/shorter-radiotherapy-courses-may-benefit-some-breast-cancer-patients-379400

 

4 octubre 2023 | Fuente: MMedico | Tomado de Oncología

 

octubre 4, 2023 | gleidishurtado | Filed under: Bienestar, salud y calidad de vida, Cáncer, Oncología | Etiquetas: , , , |

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