El planeta se preparaba para superar el umbral de 300 000 decesos por el coronavirus, en medio de tensiones en la carrera para lograr una vacuna y los renovados ataques del presidente estadounidense Donald Trump contra China.

coronavirusEn pleno año electoral, Trump aseguró en una entrevista televisiva que no descarta romper toda relación con China, a la que acusa de haber ocultado detalles clave del brote de coronavirus en diciembre, que podrían a su juicio haber evitado la muerte de centenares de miles de personas.

Ahora mismo no quiero hablar con él, declaró Trump en alusión al presidente Xi Jinping. Hay muchas cosas que podríamos hacer. Podríamos cortar toda relación con Pekín, añadió.

Estados Unidos, el país más afectado del mundo con más de 84 000 muertes, había acusado previamente a China de intentar espiar a sus investigadores dedicados a la lucha contra el nuevo coronavirus.

El mundo ha emprendido con mucha aprensión y nervios la senda del desconfinamiento, y los países más afectados temen ante todo una segunda oleada de infecciones.

Todos los países sueñan con una vacuna que ponga fin a la pandemia

El gigante farmacéutico francés Sanofi suscitó indignación en cuando anunció que, si hallaba la vacuna, la distribuiría primero en Estados Unidos, cuyo gobierno se adelantó y se asoció en las investigaciones, costosas y llenas de riesgos.

Los esfuerzos realizados en los últimos meses muestran la necesidad de que esta vacuna sea un bien público mundial, ajena a las leyes del mercado, protestó el presidente francés, Emmanuel Macron.

‘El virus es un virus mundial’, añadió la Comisión Europea.

El objetivo es que esta vacuna esté disponible a la vez en Estados Unidos, en Francia y en Europa de la misma manera, declaró el director de Sanofi en Francia, Olivier Bogillot. Pero, en los hechos, esto será posible si los europeos trabajan igual de rápido que los estadounidenses, añadió Bogillot.

Actualmente, existen más de 100 proyectos y se están llevando a cabo una decena de ensayos clínicos.

La ansiedad crispa a los gobiernos occidentales, cuyas economías están paralizadas por los efectos de la pandemia.

La existencia de una vacuna en el plazo de un año es una previsión ‘optimista’, estimó la Agencia Europea de Medicamentos (EMA).

El coronavirus es un desafío que no conoce fronteras, y la humanidad quizás tendrá que aprender a convivir con ella, recordó la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Este virus puede volverse endémico en nuestras comunidades, puede que nunca desaparezca, declaró Michael Ryan, director de emergencias sanitarias de la institución.

El nerviosismo también volvió a China: en Wuhan, donde brotó la COVID-19, las autoridades ordenaron nuevas pruebas de detección masivas ante la aparición de nuevos casos.

Es algo bueno. Es una manera de ser responsable hacia los demás y hacia uno mismo, explicó a la AFP un hombre, de 40 años, tras completar el proceso por segunda vez en diez días.

A pesar de las dudas, y mientras los científicos trabajan a contrarreloj, los gobiernos reconocen que están obligados a reactivar sus economías.

Japón anunció que levantaba el estado de emergencia en la mayoría de regiones del archipiélago, aunque se mantenía en las aglomeraciones de Tokio y Osaka.

En Europa, donde la pandemia se está cebando con más de 161 000 muertos, la mayoría de los países iniciaron una desescalada del confinamiento.

El campeonato de fútbol en Alemania se reanudará a puerta cerrada este fin de semana, y podría ser que los británicos, españoles e italianos hiciera lo mismo próximamente.

En Estados Unidos, las playas de Los Ángeles, cerradas durante seis semanas, han reabierto sin que la gente pueda poner su toalla o jugar un partido de voleibol.

En otros lugares, en cambio, donde la COVID-19 va ganando terreno, especialmente en América Latina, se multiplican las medidas para luchar contra el virus.

Las autoridades chilenas decretaron recientemente una cuarentena obligatoria en todo Santiago tras un aumento en 60 % de nuevos casos de coronavirus en 24 horas, que suman más de 34 000 infectados desde marzo.

En Brasil, el país más golpeado por la pandemia ya hay más de 13 000 decesos y cerca de 190 000 contagios.

En África, la pandemia no ha hecho tantos estragos como se temía y ha dejado menos de 2 500 muertos. Pero hay cada vez más indicios de que esta cifra es muy inferior a la real.

El aumento significativo de muertes inexplicables en el norte de Nigeria, el país más poblado de África, aumenta los temores ante una gran propagación del coronavirus en esta región, una de las más pobres del mundo.

En el plano económico, Australia anunció que casi 600 000 personas se quedaron sin empleo en abril debido al confinamiento, la cifra más elevada desde hace más de cuatro décadas.

Por su parte Alemania anunció que este año dejará de ingresar en las arcas públicas unos 100 000 millones de euros a causa de la crisis, la peor en el mundo desde la Gran Depresión de los años 1930.

Millones de personas que han visto de un día para otro evaporarse sus ingresos, han tenido que recurrir a la ayuda alimentaria.

En Italia, el primer epicentro de la pandemia en Europa y que ya suma más de 30 000 fallecidos, el frenazo económico está dejando muchos nuevos pobres.

Indigna en Francia postura de gigante farmacéutico sobre vacuna

Diversos sectores de la sociedad francesa reaccionaron indignados ante el anuncio del gigante farmacéutico galo Sanofi de dar prioridad a estados unidos si encuentra una vacuna contra la COVID-19.

El gobierno, organizaciones y líderes políticos rechazaron o cuestionaron declaraciones del director general del grupo, Paul Hudson, quien aseguró la víspera que el país norteño tendría derecho a realizar los pedidos más grandes del agente inmunizante, porque ‘asumió el riesgo de invertir’ en el proyecto.

Para el Partido Comunista Francés, tal postura demuestra la urgencia de poner fin a la mercantilización de la salud y los medicamentos, que alimenta las ambiciones de los que tratan de sacar provecho de los tiempos de crisis sanitarias, económicas y sociales.

Exigimos la creación inmediata de un polo público que coloque los fármacos al servicio de la salud y de los seres humanos, señaló en un comunicado.

Los comunistas denunciaron que Sanofi ha recibido cientos de millones de euros de los contribuyentes franceses, sin que ello le impida año tras año suprimir miles de empleos ni destinar cuatro mil millones de euros al pago de dividendos a sus accionistas en plena crisis de la COVID-19.

No le corresponde a Sanofi decidir quién tiene derecho a la vacuna, subrayaron.

Por su parte, el primer secretario del Partido Socialista, Olivier Faure, y el exministro y figura de la derecha Xavier Bertrand, demandaron al gobierno no permitir algo así. La Presidencia de la República fijó postura esta tarde ante los múltiples reclamos y consideró que deberá hacerse todo lo posible para que una eventual vacuna sea accesible lo más rápido posible y distribuida de manera justa y equitativa. Esto significa que esté disponible en todos lados, para todos y desde el principio, subrayó el Palacio del Elíseo.

De acuerdo con la secretaria de Estado para la Economía, Agnès Pannier-Runacher, sería inaceptable que el pretexto monetario defina el acceso privilegiado a la vacuna para tal o cual país, mientras la ministra de Educación Superior, Investigación e Innovación, Frédérique Vidal, calificó la intención de Sanofi de incomprensible e indigna.

Esa vacuna debería ser un bien público mundial, sentenció Vidal.

mayo 16/2020 (Prensa Latina -AFP). Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2019. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.

mayo 17, 2020 | Dra. María Elena Reyes González | Filed under: Coronavirus, COVID-19, Enfermedades infecciosas, Farmacología, Medicina, Neumología, zoonosis | Etiquetas: , , , , , |

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