Hay que añadir otro problema de salud posible a los efectos negativos de la contaminación atmosférica: un nuevo estudio sugiere que el riesgo de que el apéndice se inflame aumenta en los días con mucho “smog”.
Los datos de doce ciudades canadienses hallaron que “la exposición a corto plazo al ozono ambiental se asoció con un mayor número de visitas al hospital por apendicitis”, según un equipo liderado por el Dr. Gil Kaplan, de la Universidad de Calgary.

El riesgo de un apéndice perforado aumentó en hasta un 22 % por cada aumento de 16 partes por mil millones del ozono en el aire en el periodo de tres a siete días antes del incidente de apendicitis, reportaron los investigadores en la edición en línea del 11 de julio de la revista Environmental Health Perspectives.

El estudio “resalta una asociación que no se había reconocido antes entre los contaminantes atmosféricos, como el ozono, que se emiten durante la utilización de los combustibles fósiles, un aumento en el riesgo de apendicitis perforada”, comentó el Dr. Robert Glatter, médico de la sala de emergencias del Hospital Lenox Hill, en la ciudad de Nueva York.

Glatter no participó en el estudio. En el estudio, los investigadores notaron que la apendicitis (una inflamación en el minúsculo órgano vestigial conocido como apéndice) afecta a alrededor de una de cada 15 personas. Una peritonitis puede resultar letal si no se trata, y es una causa común de la cirugía de emergencia.

“La perforación ocurre en entre el 16 y el 40 % de los casos de apendicitis aguda, y se asocia con una mayor tasa de complicaciones, que incluyen infecciones de la herida, abscesos intraabdominales, además de obstrucciones del intestino delgado”, señaló Glatter.

El equipo de Kaplan dijo que los desencadenantes exactos de la apendicitis aún se ignoran, pero que la contaminación atmosférica podría ser uno de ellos. “Una reducción en la incidencia de la apendicitis en los países desarrollados hacia finales del siglo XX coincidió con la promulgación de leyes que llevaron a reducciones en las concentraciones de varios contaminantes atmosféricos del aire libre”, apuntó.

Los estudios con animales también han sugerido que la contaminación atmosférica podría provocar cambios en los intestinos que podrían aumentar el riesgo de apendicitis. En el estudio, los investigadores rastrearon las tasas de la atención de emergencia por la apendicitis de casi 36 000 pacientes tratados en doce ciudades canadienses entre 2004 y 2008.

Los aumentos a corto plazo en el ozono, un componente del “smog”, coincidieron con aumentos en la atención de emergencia por apéndices perforados, pero no por apendicitis sin perforaciones, señalaron los autores. Alrededor de un tercio (el 31 %) de los casos de apendicitis en el estudio tuvieron que ver con un apéndice perforado.

El riesgo de apéndice perforado aumentó junto con el número de días consecutivos con “smog”, añadieron los investigadores.
Las fluctuaciones en la temperatura y en la humedad no parecieron tener un impacto sobre los casos de apendicitis. Los autores enfatizan que el estudio no puede probar que la contaminación ayude a provocar el apéndice perforado, y que quizá otros factores tengan algo que ver. Pero otro experto dijo que cualquier información sobre cómo se puede predecir, prevenir o tratar la apendicitis es importante.

“En los pacientes muy jóvenes y en los mayores, la apendicitis perforada puede ser una afección muy grave, incluso letal, en esas poblaciones vulnerables, con frecuencia debido a un retraso en el diagnóstico”, señaló el Dr. Edward Chin, profesor asociado de cirugía de la Escuela de Medicina Icahn de Mount Sinai, en la ciudad de Nueva York.

“Si la investigación apunta a formas de prevenirlo, sería sorprendente”. Y Glatter considera que el estudio podría tener incluso un mensaje ambiental. “Los hallazgos de este estudio proveen potencialmente más motivación para “optar por el verde” y reducir las emisiones de los combustibles fósiles, específicamente, como forma de reducir el riesgo de desarrollar apendicitis perforada en las personas en riesgo”, planteó.
julio 30/2013 (Diario Salud.net)

Ambient Ozone Concentrations and the Risk of Perforated and Nonperforated Appendicitis: A Multicity Case-Crossover Study

julio 31, 2013 | Lic. Heidy Ramírez Vázquez | Filed under: Cirugía, Enfermedades del Sist. Digestivo, Gastroenterología | Etiquetas: , , , |

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