envejecmiento saludableUn nuevo estudio sugiere que la esperanza de vida de los hombres está cada vez más próxima a la de las mujeres. Entre las causas, un descenso del tabaquismo y de las muertes relacionadas con el alcohol.

Históricamente, las mujeres han vivido más que los hombres, pero los cambios en los estilos de vida pueden estar ayudando a los hombres a alcanzarlas. Ahora, un estudio publicado este miércoles (17.01.2024) en la revista Plos ONE, desgrana los países con mayor y menor longevidad, así como el aumento de la esperanza de vida tanto para mujeres y hombres.

«Este estudio concuerda con las tendencias epidemiológicas que sugieren un aumento de la esperanza de vida en el mundo y una reducción de las diferencias entre hombres y mujeres a lo largo del tiempo», afirma Brandon Yan, de la Universidad de California en San Francisco, en declaraciones recogidas por el portal NewScientist.

El estudio analizó los datos de mortalidad de 194 países desde 1990 hasta 2020. Los investigadores constataron que, en líneas generales, la longevidad aumenta en prácticamente todos los países del mundo mientras la brecha que existe entre la esperanza de vida de los hombres y las mujeres (siempre mayor) se va estrechando, aunque las diferencias entre países y continentes continúa siendo abismal.

La longevidad, tendencia al alza

Así, entre los países con una mayor longevidad (Europa, Japón o Norteamérica), la esperanza de vida supera ya los 80 años, mientras que en los lugares donde esa esperanza es más exigua (Guinea-Bisáu, la República Centroafricana o Uganda) apenas alcanza los 60 años, aunque también estos han registrado mejorías en sus indicadores durante las últimas décadas y continuarán haciéndolo durante los próximos diez años, confían los investigadores.

El estudio fue realizado por un equipo internacional de economistas y demógrafos en el que han participado investigadores de España y Reino Unido, concretamente de la Universidad de Alcalá de Henares (Madrid), de la Universidad de Barcelona, de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres o de la Universidad de Oxford.

Los investigadores también hicieron una prospección para 2030, corroborado ese aumento de la longevidad en todo el mundo, a pesar de algunos fenómenos concretos, como la crisis del sida en el África subsahariana o las sucesivas epidemias y pandemias. En este sentido, han advertido de tomar con cautela los resultados, pues acontecimientos inesperados podrían cambiar drásticamente las proyecciones.

Un grupo de hombres de avanzada edad en Millesimo, Italia.Un grupo de hombres de avanzada edad en Millesimo, Italia.

Cinco grandes grupos de países

El estudió clasificó 194 países en cinco grandes grupos en función de esa longevidad; a la cabeza se sitúan los países desarrollados, entre ellos Europa, Norteamérica, Japón, Australia o Nueva Zelanda.

En el segundo grupo están los países en vías de desarrollo, como Rusia, China, algunos de los países más ricos de América Latina y el norte de África.

En un tercero han incluido a la mayoría de los países latinoamericanos, Siria o los países del sudeste asiático.

En el cuarto conjunto han incorporado a la mayoría de los países africanos. Y al final un grupo de países donde la esperanza de vida es muy corta en comparación con el primer grupo, entre los cuales está Ruanda, Guinea-Bisáu, la República Centroafricana, Uganda o Lesoto.

Hombres y mujeres, más cerca

En declaraciones a la agencia Efe, el investigador principal del estudio, David Atance, economista y profesor en la Universidad de Alcalá de Henares (España), ha subrayado que todos los indicadores mejoran en todos los grupos, aunque entre el 2000 y 2020 se ha observado un estrechamiento de la brecha entre hombres y mujeres.

Principalmente, porque ambos se han beneficiado de los avances sanitarios y de una mayor concienciación sobre enfermedades como el sida, dice Atance. También han disminuido las muertes relacionadas con el tabaquismo y el alcohol, que afectan desproporcionadamente más a los hombres, lo que puede haber contribuido a reducir la diferencia de esperanza de vida entre hombres y mujeres, añade.

Los datos muestran una evidencia

En el primer grupo (los países más desarrollados), la longevidad se situaba en el año 1990 en 72 años para los hombres y 77 para las mujeres; en el año 2010 se avanzó hasta 78 años para los hombres y 83 las mujeres; y la prospección que hacen los investigadores es que en 2030 esa esperanza de vida se sitúe en 83 y 86 años, respectivamente. Y dos países (España y Japón) se sitúan siempre por encima de la media en este grupo.

En el lado opuesto de la tabla, el de los países con una longevidad más corta, la esperanza de vida en el año 1990 era de 44 años para los hombres y 50 para las mujeres; en el 2010 avanzaron hasta 57 y 61, respectivamente. Los investigadores han calculado que en el año 2030 los hombres vivirán en esos países una media de 61 años y las mujeres 62.

Atance ha explicado que el proceso que siguen todos los países para mejorar sus cifras es casi siempre el mismo: primero se reduce la mortalidad infantil; después se mejora la calidad de vida en la edad adulta gracias sobre todo a los avances médicos, y finalmente se introducen medidas que mejoran y alargan el envejecimiento.

Y aunque la brecha entre hombres y mujeres en cuanto a esperanza de vida se va reduciendo, Atance ha observado que ese indicador «nunca llegará a igualarse, porque la ciencia ha demostrado ya las diferencias físicas y fisiológicas entre ellos y algunas de esas diferencias hacen que el hombre sea más propenso a padecer algunas enfermedades», subraya.

No obstante, los investigadores reconocen que el covid-19 puede haber afectado a la esperanza de vida de los seres humanos en general y de los hombres en particular.

Referencia: Atance D, Mercè Claramunt M, Varea X, Aburto JM. Convergence and divergence in mortality: A global study from 1990 to 2030. PLOS ONE[Internet].2024[citado 17 enero 2024]. doi.org/10.1371/journal.pone.0295842

17 enero 2024| Fuente: DW.com| tomado de Ciencia

enero 18, 2024 | gleidishurtado | Filed under: Temas la Salud y Medicina | Etiquetas: , , , , , , , , , |

Test de gripeEl número de test de gripe en Europa en las últimas semanas de 2023 se ha duplicado con respecto al mismo periodo en 2022, pero el número de detecciones de gripe se ha reducido a la mitad, según el último informe de gripe de diciembre de 2023 publicado por el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés).

En diciembre de 2023 se han realizado 709.994 test de gripe en la región europea y, de ellos, 17.313 han sido positivos en gripe. Además, el 95 por ciento de los casos detectados pertenecen a la gripe A, frente al cinco por ciento de gripe B. En el mismo periodo de 2022 se hicieron 551.767 test de gripe y se detectaron 26.286 casos de gripe, el 93 por ciento de gripe A y el siete por ciento de gripe B.

Asimismo, el informe revela que, a nivel mundial, las detecciones de gripe han aumentado desde el último informe de octubre, acercándose al umbral epidémico del 10 por ciento.

Las proporciones relativas de los subtipos de gripe A/H1N1, A/H3N2 y B/Victoria varían según la región geográfica con circulación predominante de A/H1N1 y A/H3N2 en general y algunas detecciones de B/Victoria. En ambos periodos, la proporción de gripe A de subtipo desconocido fue de alrededor del 60 por ciento del total de gripe A detectada. Las frecuencias relativas de los subtipos conocidos de gripe A son similares entre ambos periodos con frecuencias casi similares de virus A/H3N2 (52%) y A/H1N1 (48%) en el periodo actual, en comparación con una proporción de 55%/45% para el mismo periodo en 2022.

Por otro lado, en comparación con el último informe de gripe del ECDC publicado en octubre de 2023, el número de test de gripe y de casos detectados ha crecido notablemente pasando de 271.256 test en octubre de 2023 a 709.994 en diciembre y de 1.900 casos detectados en octubre a 17.313 en diciembre. Ante esta situación, el pasado 15 de diciembre el ECDC ya instó a los Estados miembros de la Unión Europea (UE) y el Espacio Económico Europeo (EEE) a reforzar las campañas de vacunación y a prepararse para la posible necesidad de aumentar la capacidad de los servicios de urgencias y las UCI, así como a considerar una serie de medidas de salud pública para reducir el impacto de los patógenos respiratorios que circulan este invierno.

11 enero 2024|Fuente: Europa Press| Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2019. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.

enero 11, 2024 | gleidishurtado | Filed under: Enfermedades respiratorias | Etiquetas: , |

roy cirujanoRoy Calne, un pionero en los trasplantes de órganos que dirigió la primera operación de trasplante de hígado en Europa en 1968, murió a la edad de 93 años. La familia de Calne señaló que murió la tarde del sábado en Cambridge, Inglaterra, donde fue profesor emérito de cirugía en la Universidad Cambridge.

Nacido en 1930, Calne fue capacitado como médico en el Hospital de Londres de Guy y desarrolló un interés en el trasplante de órganos en la década de 1950, en parte inspirado, según dijo después, por el trabajo de su padre como mecánico de autos. En aquella época le dijeron que el procedimiento sería imposible.

Es considerado uno de los padres de los trasplantes de órganos, junto con el científico estadounidense, doctor Thomas Starzl. Su trabajo en el procedimiento quirúrgico y tratamiento para prevenir el rechazo de órganos inicialmente se realizó en perros.

En 1960, los experimentos en perro de Calne demostraron por primera vez que un medicamento podría evitar el rechazo de órganos. Starzl intentó el primer trasplante de hígado humano en 1963. El paciente murió durante el procedimiento.

Los siguientes pacientes también murieron semanas después de sus trasplantes, pero las cirugías demostraron que los hígados trasplantados podían funcionar. ‘Al principio fue terrible. Tuvimos muchas complicaciones espantosas’, dijo Calne en 1999.

En mayo de 1968, Calne dirigió una operación de trasplante en una mujer de 46 años con cáncer de hígado en el Hospital de Addenbrooke en Cambridge. La paciente murió dos meses después de una infección debido a los medicamentos inmunosupresores que recibió para evitar el rechazo.

Calne se enfocó en encontrar mejores formas para evitar que los cuerpos de los pacientes rechazaran los órganos donados. Ayudó a desarrollar la innovadora medicina ciclosporina, que evita el rechazo, y fue el primer médico en administrarla a sus pacientes de trasplantes. Los medicamentos antirechazo cambiaron las posibilidades de sobrevivir de los pacientes, y los trasplantes de hígado han salvado miles de vidas desde que fueron aceptados ampliamente en la década de 1980.

Enero 9 2024 /Fuente: AP./ Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2019. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.

enero 9, 2024 | gleidishurtado | Filed under: Trasplante de órganos y tejidos | Etiquetas: |

cambio-climático-en-la-salud-Madrid, 15 Nov. 2023 (Europa Press) – La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido de que el cambio climático está acelerando la propagación de la bacteria acuática ‘Vibrio’, sobre todo en Europa, que puede causar enfermedades y la muerte de personas debido a enfermedades diarreicas, infecciones graves de heridas y sepsis. Así se recoge en el Informe 2023 de ‘The Lancet Countdown on Health and Climate Change’, en el que ha participado el propio organismo sanitario de las Naciones Unidas. Según este documento, a nivel mundial, los mares más cálidos han aumentado en 329 km cada año desde 1982 la superficie del litoral mundial apta para la propagación de esta bacteria, siendo la amenaza ‘especialmente grave en Europa, donde las aguas costeras aptas para el ‘Vibrio’ han aumentado 142 km cada año’. A nivel global, esta bacteria podría afectar una cifra récord de 1.400 millones de personas. Estos riesgos crecientes del cambio climático también están empeorando las desigualdades sanitarias mundiales. Los sistemas sanitarios están cada vez más sobrecargados, y el 27 por ciento de las ciudades encuestadas declararon estar preocupadas por la posibilidad de que sus sistemas sanitarios se vean desbordados por los efectos del cambio climático. Por ello, la OMS ha instado a los gobiernos a tomar medidas que permitan ‘una eliminación justa, equitativa y rápida’ de los combustibles fósiles y una transición hacia fuentes de energía limpias y renovables. Esta transición no solo mitigará el cambio climático, sino que también mejorará la calidad del aire para el 99 por ciento de la población mundial, reduciendo los efectos perjudiciales de la contaminación atmosférica.

Precisamente, para la doctora María Neira, directora de Medio Ambiente, Cambio Climático y Salud de la OMS, el camino hacia un futuro sostenible comienza con la adopción de este tipo de medidas, que ha calificado de ‘audaces y urgentes’. ‘La próxima COP28 será un momento decisivo para abordar la salud, con la posibilidad de lograr resultados ambiciosos que garanticen un mundo más sano y resiliente’, ha avanzado. Para hacer frente a todo ello, el documento defiende un enfoque holístico centrado en la salud.

‘La OMS apoya firmemente el llamamiento a la acción esbozado en el ‘Informe Countdown de The Lancet’. Es imperativo que reforcemos la resiliencia climática al tiempo que defendemos vías sostenibles y bajas en carbono. Para transformar las crisis actuales, debemos invertir en sistemas de salud, alimentación, agua y saneamiento sostenibles y resilientes al clima, accesibles para todos’, concluyen.

Referencia

Romanello M, McGushin A, Di Napoli C, Drummond P, Hghes N, Jamart L, et al.  El informe de 2021 de Lancet Countdown sobre salud y cambio climático: código rojo para un futuro saludable. 

15 noviembre 2023 (Europa Press) – Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2019. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.

demencia2Los problemas de salud mental plantean importantes retos en las próximas décadas. Concretamente, la demencia es ya una de las principales causas de discapacidad y dependencia en todo el mundo y, aunque no es un proceso natural del envejecimiento, suele afectar más a personas de edades más avanzadas. Según la OMS, en el mundo hay actualmente más de 55 millones de personas que sufren demencia, y entre un 60 %-70 % de los casos corresponden a la enfermedad de Alzheimer.

Y eso solo el principio: los expertos calculan que 153 millones de personas la padecerán para el año 2050. Teniendo en cuenta el gran impacto que tiene este problema en la persona afectada, así como en su entorno familiar y social, es comprensible la preocupación compartida a nivel internacional y la necesidad de implicar a toda la sociedad.

Entornos diseñados para personas con demencia

Ante este panorama, existen numerosas investigaciones y disciplinas que están abordando los retos de la demencia desde múltiples perspectivas. Una de ellas es cómo el diseño de los espacios y las ciudades puede tener en cuenta las necesidades específicas de las personas que la padecen.

A nivel internacional, existen equipos de investigación pioneros como el departamento Dementia Services Development Centre de la Universidad de Stirling, quienes han desarrollado una certificación específica para entornos construidos con elementos evaluables basados en la evidencia científica disponible y el conocimiento experto del equipo.

En España, el equipo de Matia Instituto trabaja en una herramienta de similares características adaptada al contexto nacional. Una novedosa propuesta de evaluación de entornos que emerge en el marco del proyecto “Como en Casa” (2022-2024), uno de los proyectos de innovación social que forman parte de la Estrategia Estatal de Desinstitucionalización y ha sido financiado por el Ministerio de Derechos Sociales español y Agenda 2030 en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno de España y los fondos Next Generation EU de la Unión Europea.

Entornos que facilitan la rutina y la convivencia

Cuando hablamos de personas con demencia, principalmente nos referimos a personas con edades avanzadas. Por lo tanto, hay componentes similares a las necesidades específicas de los diseños adaptados a personas mayores que deben ser tenidos en cuenta. Pero, en concreto, podemos identificar también la necesidad de adaptar servicios de la ciudad, como el transporte, los comercios locales o la policía municipal, para generar una sociedad sensibilizada que facilite que las personas puedan permanecer el máximo tiempo posible en sus entornos de toda la vida manteniendo sus rutinas habituales.

Con motivo de mi tesis doctoral “La ciudad para personas con demencia: metodología para integrar el diseño y la calidad de vida en las ciudades europeas” analicé una decena de casos de estudio a nivel europeo, comparando las principales innovaciones en cuestión de diseño e integración en el entorno urbano, a partir de una revisión de buenas prácticas internacionales. Y de paso identificamos una serie de recomendaciones también aplicables en interiores o espacios específicos, como son parques o jardines o equipamientos públicos, que igualmente pueden ser de gran interés para progresivamente adaptar los entornos para que sean más accesibles y amables.

Dementia-village’ y nuevas tipologías alternativas a las residencias que conocemos

Entre los centros residenciales más innovadores cabe destacar las dementia-villages. Quizá la más conocida es De Hogeweyk (2009), en Weesp, un municipio en las afueras de Ámsterdam. Sin embargo este modelo se ha ido extendiendo a otros países como Village Landais Henri Emmanuelli en Dax, Francia (2021), o Harmonia Village en Dover, Reino Unido (2020).

Fruto del estudio de estas y otras experiencias internacionales, la Fundación Matia recientemente ha inaugurado dos edificios residenciales innovadores de alojamientos para personas mayores y personas en situación de gran dependencia: las viviendas con apoyos en Lugaritz en Donostia-San Sebastián, y Egurtzegi, viviendas en Unidades de Convivencia en Usurbil.

Un aspecto clave es la organización del edificio en unidades de convivencia de pequeña escala, articuladas en “apartamentos” o “viviendas” autónomas. Eso permite que las personas que viven en ellas y el personal que las cuida establezcan vínculos más profundos y estables. En el siguiente vídeo podemos recorrer una de ellas:

La distribución y la organización espacial deben garantizar en todo momento la seguridad, permitiendo que la persona deambule e interactúe con total libertad y minimizando los riesgos de que se pierda o salga del centro. Otro aspecto clave es que el diseño debe reducir los estímulos ambientales negativos, a la vez que fomenta los positivos.

Y todo con un diseño familiar y hogareño que -cumpliendo la normativa- tenga en cuenta que se trata de un alojamiento donde las personas viven, probablemente hasta el fin de sus días. Como en cualquier hogar, el cariño y mimo en la decoración y en los objetos personales son aspectos fundamentales para sentirse a gusto.

También es importante destacar los esfuerzos que se están haciendo en integrar estos alojamientos con el resto del tejido urbano para que sean itinerarios continuos en un entorno de proximidad familiar y reconocible por la persona.

El contacto con el exterior no solo se realiza a través de ventanales que permiten ver el exterior desde una silla o desde la cama: también se incorpora mobiliario urbano, distintas zonas estanciales y juegos que permiten hacer uso de estos espacios y disfrutarlos por toda la comunidad.

Merece la pena pararse a reflexionar sobre lo que consideramos calidad de vida y hasta qué punto el adecuado diseño de edificios puede repercutir en nuestro bienestar y permitirnos mantener al máximo nuestras rutinas deseadas y el contacto con nuestro entorno social y físico.

Referencia

Naciones Unidas. La demencia es un problema de salud sin respuesta en el 75% de los países. 

20/09/2023

Fuente: (The Conversation)   Tomada de Noticias ONU     Copyright © 2010–2023

ola de calorLos expertos han advertido durante mucho tiempo que las olas de calor golpearán con mayor frecuencia y temperaturas más altas a medida que el mundo se calienta, pero el futuro ha llegado más rápido de lo que los investigadores temían y estimaban, particularmente en Europa occidental, que es un punto crítico para las olas de calor.

Ha habido un aumento particularmente significativo de las temperaturas extremas en Europa desde la ola de calor mortal del verano de 2003, que causó un exceso de muertes estimado en 70 000, pero la tendencia al alza continúa sin cesar. De hecho, en junio de 2023, los indicadores climáticos clave, incluidas las temperaturas globales del aire y de la superficie del mar, batieron todos los récords anteriores. A medida que las temperaturas globales continúan aumentando, los científicos del clima reiteran la importancia de reducir las emisiones de carbono y aumentar la capacidad de las personas para adaptarse a las temperaturas extremas, que se cree que son un factor de riesgo importante para las enfermedades cardiovasculares y la mortalidad asociadas.

Calor extremo y mecanismos de respuesta en personas sanas

El estrés por calor puede provocar efectos graves en la salud debido a la exacerbación aguda de enfermedades ya existentes. La exposición al calor ejerce una presión adicional sobre el corazón y puede provocar un golpe de calor si el sistema cardiovascular no regula adecuadamente la temperatura corporal central. Los estudios de cambios fisiológicos en personas expuestas a temperaturas ambiente crecientes (a partir de una línea de base de 28 °C durante 1 hora) han mostrado un aumento de 35 % en el metabolismo en reposo de sujetos sanos durante el periodo de exposición a 40 °C, con un aumento adicional de 15 % en un ambiente a 50 °C.[6]

El estrés por calor en ambientes con una humedad relativa del 50 % aumenta la frecuencia cardiaca (64 %; p = 0,000), la ventilación por minuto (78 %; p = 0,000) y la tasa de sudoración desde el inicio (74 %; p = 0,0001). La carga de trabajo del miocardio (definida como el producto de la presión arterial por la frecuencia) fue aproximadamente 12 % mayor que la basal a 40 ºC y aproximadamente 26 % mayor a 50 ºC, independientemente de la humedad ambiental. La base fisiológica de este aumento es atribuible a la vasodilatación periférica mediada por el calor y la reducción de la presión arterial, con la consiguiente activación de los barorreceptores y la estimulación simpática de la frecuencia cardiaca. En condiciones normotérmicas de reposo, el sistema vascular cutáneo recibe de 5 % a 10 % del gasto cardiaco, mientras que en respuesta al estrés térmico aumenta hasta 6 a 8 l/min lo que representa de 50 % a 70 % del gasto cardiaco.

Así, cuando la temperatura ambiente aumenta, el cuerpo humano activa dos mecanismos principales para regular la temperatura central: la sudoración y el aumento del flujo sanguíneo a la piel. El aumento de la demanda metabólica requiere del incremento en la frecuencia cardiaca, lo que obliga al corazón a trabajar más, pero esencialmente extrae sangre de él, y esto representa una tensión cardiaca que los expertos creen que es mayormente inofensiva para los adultos jóvenes sanos, pero potencialmente letal para las personas mayores o las personas con problemas cardiacos preexistentes.

Aumento de la temperatura y riesgo cardiovascular

Varios estudios epidemiológicos han mostrado hallazgos consistentes sobre los efectos de la exposición al calor en la mortalidad cardiovascular, mientras que los hallazgos sobre las asociaciones entre la exposición al calor y la morbilidad cardiovascular revelaron una gran variabilidad entre los estudios y las ubicaciones geográficas.

Una revisión sistemática y metanálisis buscó arrojar luz sobre esta área investigando los efectos en la salud de las enfermedades cardiovasculares por la exposición al calor ambiental en diferentes zonas climáticas. Un aumento de 1 °C en la temperatura se asoció con un aumento de 2,1 y de 0,5 % en la mortalidad y la morbilidad relacionadas con enfermedades cardiovasculares, respectivamente. Se encontró una asociación positiva constante en todos los diagnósticos de enfermedad cardiovascular considerados para la mortalidad, con los mayores efectos para el ictus (3,8 %) y la enfermedad coronaria (2,8 %).

Las temperaturas elevadas aumentaron el riesgo de morbilidad por arritmias y parada cardiaca (1,6 %), evidenciándose un aumento del riesgo de morbilidad por parada cardiaca extrahospitalaria (2,1 %).

Las olas de calor también se han asociado con desenlaces adversos para la salud cardiovascular, con un aumento del 11,7 % en el riesgo de mortalidad relacionada con enfermedades cardiovasculares y un mayor efecto a medida que aumenta la intensidad de la ola de calor.

Las condiciones climáticas regionales subyacentes desempeñan un papel importante y deben tenerse en cuenta al evaluar el riesgo de mortalidad y morbilidad por enfermedades cardiovasculares relacionadas con el calor. Las personas para las que la exposición al calor se asoció con un mayor riesgo de morbilidad y mortalidad fueron: mujeres, personas mayores de 65 años, personas que viven en climas tropicales y aquellos en países de bajos y medianos ingresos.

El calor extremo y los adultos mayores

Ante la situación de calentamiento global, las definiciones binarias que se utilizan a menudo para identificar a las comunidades de mayores «vulnerables», como las personas de más de 65 años, pueden llevar a subestimar los riesgos futuros del clima extremo. Dentro del gran grupo de adultos mayores, aquellos de edades más avanzadas no solo muestran una mayor vulnerabilidad a los impactos de los fenómenos meteorológicos extremos, sino que también crecerán en número rápidamente.

En los últimos años se ha demostrado que la proporción de muertes por enfermedades cardiovasculares atribuibles al calor extremo en España es 3 veces superior en personas mayores de 90 años que en las de 60 a 74 años, mientras que las de 75 a 89 años tienen el doble de muertes frente a la cohorte de edad más joven.

En el futuro, las tasas de crecimiento proyectadas para los mayores de 65 años pueden variar significativamente: se prevé que los países de ingresos altos experimenten un aumento de 70 % en la población mayor de 65 años para fines de siglo, mientras que los países de ingresos medios-altos, medios-bajos y bajos tendrán respectivamente un crecimiento de 2,5, 5 y 14 veces para el 2100.

Referencia: Rousi, E., Kornhuber, K., Beobide-Arsuaga, G. et al. Accelerated western European heatwave trends linked to more-persistent double jets over Eurasia. Nat Commun 13, 3851 (2022). https://doi.org/10.1038/s41467-022-31432-y      https://www.nature.com/articles/s41467-022-31432-y

Fuente: Medscape

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