dic
15
El Informe Mundial sobre la Malaria alerta que en 2024 se registraron 282 millones de casos de malaria y 610 000 muertes por esta causa, cerca de nueve millones de casos más que el año anterior.
Se estima que el 95% de estos fallecimientos ocurrieron en la Región Africana de la Organización Mundial de la Salud (OMS), y la mayoría se produjeron entre niños menores de cinco años.
No obstante, un uso más amplio de nuevas herramientas, incluidas las redes de doble ingrediente y las vacunas, ayudó a prevenir aproximadamente 170 millones de casos y un millón de muertes en 2024, según el reporte global de la OMS.
La quimioprevención de la malaria estacional se ha ampliado y se implementa en 20 países, llegando a 54 millones de niños en 2024, lo cual representa un aumento respecto a los aproximadamente 0,2 millones de 2012.
Hasta la fecha, la OMS ha certificado a 47 países y un territorio libres de malaria.
Cabo Verde y Egipto obtuvieron la certificación en 2024, y Georgia, Surinam y Timor-Leste se unieron a ellos en 2025.
El documento muestra que la resistencia a los medicamentos antipalúdicos está creciendo y obstaculiza el logro de la eliminación de la malaria.
“Las nuevas herramientas para la prevención de la malaria nos brindan nuevas esperanzas, pero aún enfrentamos desafíos importantes”, declaró el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS.
El aumento del número de casos y muertes, la creciente amenaza de la farmacorresistencia y el impacto de los recortes de financiación amenazan con revertir el progreso logrado en las últimas dos décadas, advirtió.
La reducción de las muertes por malaria —una meta clave de la Estrategia Técnica Mundial contra la Malaria 2016-2030— sigue lejos de alcanzarse.
En 2024, se registraron 610 000 muertes, lo cual equivale a 13,8 muertes por malaria por cada 100 000 habitantes, más del triple del objetivo mundial de 4,5 muertes por cada 100 000 habitantes.
El informe de este año subraya una gama cada vez mayor de riesgos para los esfuerzos de eliminación de la malaria, además de la amenaza de la resistencia a los medicamentos antipalúdicos y las amenazas biológicas, los fenómenos meteorológicos extremos también contribuyen al aumento de los brotes de malaria.
Los cambios de temperatura y las precipitaciones están alterando los hábitats de los mosquitos y, por consiguiente, los patrones de transmisión.
Igualmente, los conflictos y la inestabilidad en las regiones afectadas provocan interrupciones de los servicios de salud, limitando el acceso a la atención y retrasando el diagnóstico y el tratamiento oportunos.
El desafío se agrava por el estancamiento de la financiación mundial en la última década, pues en 2024 se invirtieron 3 900 millones de dólares en la respuesta a la malaria, menos de la mitad del objetivo de financiación de 9 300 millones de dólares para 2025.
05 diciembre 2025 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de | Noticia
nov
28
Cabo Verde, Mauricio y Seychelles eliminaron el sarampión y la rubéola, convirtiéndose en los primeros países subsaharianos en alcanzar este hito, informó la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Las tres naciones fueron verificadas por la Comisión Regional Africana de Verificación para la Eliminación del Sarampión y la Rubéola, establecida por la OMS.
Cabo Verde, Mauricio y Seychelles se suman a otros 94 y 133 países a nivel mundial que han sido verificados por haber eliminado el sarampión y la rubéola, respectivamente.
Estos son virus altamente contagiosos que se transmiten por el aire, en tanto pueden prevenirse mediante la vacunación.
El sarampión puede causar complicaciones graves e incluso la muerte, especialmente entre los niños pequeños, y la rubéola puede provocar defectos congénitos irreversibles si la infección ocurre durante el embarazo.
Tras revisar datos programáticos y de vigilancia exhaustivos, la comisión confirmó que los tres pequeños Estados insulares en desarrollo interrumpieron la transmisión endémica de ambos virus durante más de 36 meses, manteniendo al mismo tiempo sistemas de vigilancia epidemiológica de alta calidad capaces de detectar y contener rápidamente cualquier caso importado.
Desde 2001, los países de la región africana han implementado estrategias de control del sarampión que incluyen la administración de dos dosis primarias de la vacuna, la realización de campañas periódicas de vacunación masiva, una vigilancia epidemiológica intensiva y una mejor respuesta ante brotes, así como la atención clínica para los casos de sarampión.
Se estima que entre 2000 y 2023 estos esfuerzos previnieron casi 21 millones de muertes, lo que representa una reducción del 79% en las muertes anuales estimadas durante este período.
19 noviembre 2025 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de | Noticia
