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Según un nuevo estudio publicado en ‘The Lancet’, más de 1.000 millones de personas (niños, adolescentes y adultos) en el mundo viven con obesidad, es decir, una de cada ocho personas; además, el 43 por ciento de los adultos tiene sobrepeso, según datos de 2022. Estas tendencias, junto con la disminución de la prevalencia de personas con peso por debajo de lo normal desde 1990, hacen que la obesidad sea la forma de malnutrición más común en la mayoría de los países. Read more
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Las tasas de mortalidad por cáncer de intestino entre los adultos de 25 a 49 años en la Unión Europea (UE) y el Reino Unido crecerán este año, pese a que la tasa de mortalidad por este tipo de cáncer está disminuyendo en toda Europa.
Esta es la principal conclusión de una investigación publicada este lunes en la revista oncológica Annals of Oncology que advierte que el sobrepeso y la obesidad están contribuyendo a elevar la mortalidad por este tipo de cáncer.
El estudio, dirigido por Carlo La Vecchia, profesor de Estadística Médica y Epidemiología en la Universidad de Milán (Italia), predice que el mayor aumento en mortalidad por cáncer de intestino entre los 25 y 49 años se producirá en el Reino Unido, concretamente, un 26% más en los hombres y casi un 39% en las mujeres en 2024, en comparación con 2018. También se observarán aumentos en Italia (un 1,5% más en hombres y un 2,6% en mujeres), entre los hombres españoles y polacos (un 5,5% y un 5,9% más, respectivamente) y las mujeres alemanas (un 7,2% más).
Entre los factores clave que contribuyen al aumento de las tasas de cáncer de intestino se encuentran el sobrepeso, la obesidad y los problemas de salud relacionados, como los niveles elevados de azúcar en sangre y la diabetes’, explica La Vecchia.
El estudio también señala otras razones como el aumento del consumo de alcohol en Europa central y septentrional y en el Reino Unido, y la reducción de la actividad física. Por estas razones, La Vecchia cree que los gobiernos deberían reforzar las políticas para fomentar el aumento de la actividad física, reducir el consumo de alcohol y combatir la obesidad y el sobrepeso, además de ampliar el cribado del cáncer de intestino a partir de los 45 años, como en Estados Unidos.
Tasas de mortalidad en la UE El estudio analizó las tasas de mortalidad por cáncer en los 27 Estados miembros de la UE y el Reino Unido, y los casos de una docena de tipos de cáncer y leucemias en hombres y mujeres. Para ello, recopilaron datos sobre muertes de la Organización Mundial de la Salud y Eurostat desde 1970 hasta 2018. El estudio avanza que en los países de la UE-27 se producirá un descenso del 6,5% en las tasas de mortalidad estandarizadas por edad para todos los cánceres, pasando de 132 casos por cada 100.000 hombres en 2018 a 123 por cada 100.000 en 2024, y un descenso de 82,5 a 79 por cada 100.000 mujeres.
29 enero 2024| Fuente: EFE| Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2019. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A
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Sin embargo, más de un tercio de los ex semaglutida recuperaron los kilos perdidos. Una clase popular de medicamentos para bajar de peso puede ofrecer un éxito más duradero de lo que se supone, según sugieren nuevos datos de Epic Research. Los registros encontraron que una ligera mayoría de las personas que tomaron medicamentos GLP-1 como semaglutida mantuvieron o mejoraron su pérdida de peso en el año. después de dejar de usar el medicamento. Sin embargo, más de un tercio de los antiguos usuarios recuperaron sustancialmente gran parte o todo su peso original.
La semaglutida imita la hormona natural GLP-1, que ayuda a regular el hambre y el metabolismo, en particular la producción de insulina. Es el ingrediente activo en el tipo 2 El medicamento para la diabetes Ozempic y el medicamento para la obesidad de dosis más alta Wegovy (desde la aprobación de la FDA de Wegovy en 2021, Ozempic a menudo se ha recetado sin autorización para pérdida de peso). En ensayos clínicos a gran escala, aleatorizados y controlados de Wegovy, las personas han perdido un promedio del 15% de su peso; por encima de la pérdida de peso típica observada con dieta y ejercicio solos o con medicamentos para bajar de peso más antiguos.
Estos y otros medicamentos similares (como la tirzepatida de Eli Lilly) han marcado el comienzo de una nueva era de tratamiento de la obesidad. Otras investigaciones han comenzado a demostrar que estos medicamentos pueden proporcionar beneficios para la salud más allá de la pérdida de peso, como reducir la probabilidad de sufrir ataques cardíacos. en grupos de alto riesgo y reducir los antojos poco saludables de alcohol. Pero ha habido preguntas persistentes sobre su impacto a largo plazo en el peso y la salud general de las personas. Los datos de ensayos clínicos han encontróPor ejemplo, las personas en promedio recuperarán gran parte del peso perdido una vez que dejen de tomar los medicamentos.
Epic Systems produce software utilizado por los sistemas de atención médica para crear y mantener registros médicos electrónicos. Una de sus ramas, la organización de análisis de salud Epic Research ha estado estudiando los resultados en el mundo real de los medicamentos GLP-1 mediante la observación de registros médicos. Estos registros se obtienen de Cosmos, una base de datos que representa más de 200 millones de registros de pacientes recopilados de los sistemas de atención médica que utilizan Epic en los EE. UU. y el Líbano. Un estudio del organización en el abril pasado , por ejemplo, encontró que las personas que tomaron la dosis más alta aprobada de semaglutida perdieron entre el 8 % y el 11 % de su peso inicial en 60 semanas, un poco por debajo de la pérdida de peso promedio observada en los ensayos clínicos.
En su estudio reciente, investigadores de Epic analizaron lo que les sucedió a alrededor de 20 000 pacientes a quienes se les recetó semaglutida y perdieron al menos el 5% de su peso mientras tomaban y luego dejó de tomar el medicamento durante el año siguiente.
Descubrieron que alrededor del 18% de estos pacientes habían recuperado todo el peso perdido o incluso lo habían superado en el plazo de un año. El 26% de los pacientes recuperó el 25% o más de su peso perdido. Pero alrededor del 56% de los pacientes mantuvo su pérdida de peso (20% total) o continuó perdiendo más peso, con un 19% duplicando la cantidad de peso perdido al final del año. Los investigadores también estudiaron Se revelan los resultados de las personas que dejaron de tomar liraglutida, un fármaco GLP-1 más antiguo y menos efectivo, y encontraron un patrón similar de cambios de peso. durante 12 meses.
Estos hallazgos no han sido examinados mediante el proceso tradicional de revisión por pares, por lo que deben considerarse con más cautela. Pero los autores del artículo dicen que se dividieron en dos grupos que realizaron sus propios análisis separados y encontraron resultados similares. Y los hallazgos no necesariamente entran en conflicto con datos más antiguos.
Incluso los ensayos clínicos originales de estos medicamentos no demostraron que todas las personas recuperan su peso después de suspender el tratamiento, solo que una cantidad notable La recuperación de peso ocurre en promedio (en un ensayo de semaglutida (por ejemplo, los participantes en promedio recuperaron dos tercios de su pérdida de peso anterior un año después). Entonces, dentro de esta población de estudio, Eran casi con certeza subgrupos de personas que no recuperaron mucho o nada de su peso.
Será necesario realizar más investigaciones para validar las tendencias observadas aquí. Pero los hallazgos sugieren que al menos algunas personas pueden dejar de tomar GLP-1 con éxito Sin perder los beneficios de salud que brindan. También podría significar que hay formas de mejorar las probabilidades de una pérdida de peso sostenida una vez termina la terapia, por ejemplo mediante asesoramiento sobre dieta y ejercicio. Muchas personas requieren medicación a largo plazo para controlar sus dolencias crónicas, por lo que hay Tampoco hay nada inherentemente malo en seguir tomando estos medicamentos. Pero los altos costos y la cobertura limitada del seguro de GLP-1 lo han hecho difícil. para algunas personas continuar pagándolos.
Referencia: Wilding JPH, Batterham RL, Davies M, Van Gaal LF, Kandler K, Konakli K, et al.Weight regain and cardiometabolic effects after withdrawal of semaglutide: The STEP 1 trial extension. Diabetes Obes Metab[Internet]. 2022[citado 28 ene 2024];24(8):1553-1564. doi: 10.1111/dom.14725. Epub 2022 May 19. PMID: 35441470; PMCID: PMC9542252.
26 enero 2024| Fuente: Gizmodo| Tomado de | Ciencia
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Un IMC alto en adolescentes aumenta el riesgo de enfermedad renal crónica temprana, según un estudio JAMA realizado por investigadores de la Universidad Hebrea. Read more
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Las nuevas incretinas orales en desarrollo pueden ser la palanca que facilite el acceso al tratamiento farmacológico de la obesidad a los pacientes que lo necesitan.
Tras la alta eficacia que están demostrando los medicamentos para la obesidad basados en las incretinas, el siguiente gran hito puede ser el desarrollo de compuestos que exploran esta vía de las hormonas del aparato digestivo, pero son de administración oral. Este tipo de fármacos permitirían pasar del pinchazo subcutáneo semanal a la pastilla diaria.
La consultora Evaluate revela que hay una docena de medicamentos antiobesidad orales incretinomiméticos en desarrollo clínico para diabetes y/o obesidad, de compañías como Novo Nordisk, Lilly, Pfizer, AstraZeneca y Roche (tras la compra de Carmot), entre otras más pequeñas y apenas conocidas.
La mayoría de estos compuestos están en fase I y II y actúan como agonistas del GLP-1. Solo tres tienen un mecanismo de acción dual: dos son agonistas del GLP-1 y GIP (un candidato de Novo Nordisk y otro de Viking Therapeutics), y hay un tercer agonista dual de Novo Nordisk, del GLP-1 y amilina (la amicretina).
El péptido similar al glucagón-1, o GLP-1, es la hormona intestinal más explorada en el desarrollo de este tipo de medicamentos. Los análogos del GLP-1 llevan quince años comercializados en España para diabetes tipo 2, y han pasado en este tiempo de la administración dos veces al día, a la diaria y, sobre todo ahora, semanal. Junto con sus beneficios en el control glucémico y la pérdida de peso, también han demostrado beneficios cardiovasculares.
El primer agonista dual del GLP-1 y GIP, la tirzepatida, de Lilly, autorizado en diabetes tipo 2 y obesidad, se espera que llegue a España en 2024, anuncia Albert Lecube, vicepresidente de la Sociedad Española de Obesidad (Seedo) y jefe de Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Arnau de Vilanova (Lleida).
«La llegada de análogos del GLP-1 orales facilita la democratización del tratamiento a todos los pacientes que pueden beneficiarse de él. Sin duda, la administración por vía subcutánea ha frenado su prescripción, que habitualmente se ha limitado a los especialistas de Endocrinología y Nutrición», reflexiona el experto.
«La terapia oral ayuda a llegar al paciente de manera más temprana y sencilla», coincide Cristóbal Morales, endocrinólogo e investigador de los hospitales Virgen de la Macarena y Vithas Sevilla. «Para los clínicos tiene una gran importancia, porque permite que el paciente pueda elegir la terapia que mejor le convenga a su estilo de vida».
PRIMER GLP-1 ORAL
Novo Nordisk tiene la primera y única incretina oral comercializada. El antidiabético Rybelsus contiene el mismo principio activo (la semaglutida) que los medicamentos inyectables Ozempic, para diabetes, y Wegovy, para obesidad.
La semaglutida oral, disponible en España para diabetes tipo 2 desde enero de 2022, está ultimando su desarrollo clínico en obesidad, pero ya tiene resultados en fase III a 68 semanas que muestran que la dosis de 50 mg es capaz de reducir un 15,1% el peso corporal. Morales califica estos resultados de pérdida de peso de «muy importantes».
En diabetes tipo 2, «es un fármaco ideal», expone Lecube, «porque ayuda considerablemente a normalizar los niveles de glucemia al tiempo que permite un mejor control del peso, que es un factor fundamental para los pacientes».
Al ser un péptido, hay ciertas precauciones que hay que guardar en su administración: se debe tomar con el estómago vacío, con poca cantidad de agua, y hay que esperar al menos otros treinta minutos antes de comer, beber o tomar otros alimentos orales.
De esta manera se limita su degradación en el tubo digestivo o interferencias con su absorción, explica Andreea Ciudin, coordinadora de la Unidad de Tratamiento Integral de la Obesidad del Hospital Vall d’Hebron e investigadora principal del grupo de investigación en Diabetes y Metabolismo del Vall d’Hebron Instituto de Investigación (VHIR).
Si los pacientes entienden y respetan cómo se debe tomar la semaglutida oral, «la experiencia global y la tolerancia son buenas», comprende Ciudin. «Aunque», alerta, «como sucede con los inyectables, hay personas que no responden al tratamiento o tienen reacciones adversas, la mayoría del tracto gastrointestinal, como náuseas, vómitos, diarrea o estreñimiento, por lo general autolimitadas, pero cada persona es un mundo».
ORFORGLIPRON
La nueva generación de incretinas orales, al no ser péptidos, no precisan guardar precauciones especiales en su administración; pueden tomarse en cualquier momento del día sin necesidad de ayuno. Dentro de nuevo grupo de agonistas orales no peptídicos del GLP-1 el candidato más avanzado en el desarrollo clínico es orforglipron, de Lilly.
Esta molécula se investiga en tres ensayos de fase III en obesidad y cinco en diabetes, cuyos resultados se espera que se vayan publicando a lo largo de 2025. En fase II, este compuesto, dependiendo de la dosis, alcanzó una disminución media en el peso de entre el 8,6% y el 12,6% a las 26 semanas de tratamiento. «Son también resultados de pérdida de peso muy importantes, y ya hemos empezado en España los estudios de fase III», resalta Morales.
En diciembre se comunicaron resultados de fase I/II del candidato de Structure Therapeutics GSBR-1290. Los datos en pacientes obesos o con sobrepeso, considerados decepcionantes por los analistas en contraposición con el orforglipron, muestran pérdidas del peso corporal de entre 3,3 % y 3,5 % después de 12 semanas de tratamiento.
INYECTABLES ‘VS’ ORALES
Disponer de versiones orales de los incretinomiméticos presenta ventajas más allá de las obvias para aquellos pacientes que prefieren evitar las agujas. «Es mucho más fácil convencer a un paciente que opte por una administración oral frente a la inyectada, lo que sin duda tiene consecuencias en su adherencia», señala Lecube.
Por contra, para quienes el pinchazo no es una barrera, la administración de los inyectables «una vez a la semana, a cualquier hora», puede resultar «cómoda», apunta Ciudin.
A dosis equivalentes, la biodisponibilidad con el inyectable es mucho mayor que con los orales. «La potencia es mayor por la vía subcutánea, aunque este es un problema que podrá compensarse con la comercialización de dosis orales mayores», observa Lecube.
De la misma manera que el efecto se mantiene durante más tiempo con los inyectables, también los efectos adversos, agrega Ciudin. La pastilla diaria permite evitarlos de forma mucho más fácil (basta con no tomarse el tratamiento al día siguiente), que la inyección semanal.
Ver más información: Pratt E, Ma X, Liu R, Robins D, Haupt A, Coskun T, et al. Orforglipron (LY3502970), a novel, oral non-peptide glucagon-like peptide-1 receptor agonist: A Phase 1a, blinded, placebo-controlled, randomized, single- and multiple-ascending-dose study in healthy participants. Diabetes Obes Metab[Internet]. 2023[citado 3 ene 2024];25(9):2634-2641. doi: 10.1111/dom.15184. Epub 2023 Jun 21. PMID: 37344954.
4 ene 2024|Fuente: Diario Médico| Tomado de |Endocrinología
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Existe una masculinización del metabolismo intermedio en pacientes con síndrome de ovario poliquístico.
El síndrome de ovario poliquístico (SOP) es el trastorno endocrino-reproductivo más frecuente en mujeres premenopáusicas y se asocia a resistencia a la insulina, a la obesidad y a problemas de salud cardiometabólicos. Ahora, dos trabajos del Hospital Ramón y Cajal – IRYCIS y el área de Diabetes y Enfermedades Metabólicas Asociadas del CIBER (CIBERDEM) estudian la hipótesis de que el exceso de andrógenos en las mujeres está relacionado con cómo su cuerpo responde a los procesos metabólicos, tanto en ayunas como después de ingerir alimentos de diversa composición nutricional; y cómo esta respuesta puede estar influenciada por la obesidad.
El primer estudio del Hospital Ramón y Cajal- IRYCIS, ‘Serum metabolomics profiling by proton nuclear magnetic resonance spectroscopy reveals sexual dimorphism and masculinization of intermediate metabolism in women with polycystic ovary syndrome (PCOS)’, liderado por Héctor Escobar Morreale y Mª Ángeles Martínez-García, muestra que el perfil metabolómico en sangre es diferente en hombres y mujeres. Además, revela que existe una masculinización del metabolismo intermediario en mujeres con síndrome de ovario poliquístico.
En esta investigación participaron 53 adultos jóvenes. Mujeres con síndrome de ovario poliquístico, que se caracterizan por presentar una clínica y/o bioquímica de exceso androgénico y disfunción ovulatoria. Así como mujeres sin hiperandrogenismo y con ciclos menstruales regulares, y hombres sanos. La mitad de los sujetos de cada grupo presentaba obesidad. A partir del suero de muestras de sangre obtenidas en ayunas se identificaron 36 metabolitos de bajo peso molecular. Todo ello mediante espectroscopía de resonancia magnética nuclear de protones. Los resultados revelaron que el impacto negativo de la obesidad en el perfil metabolómico se limitó a las mujeres, con o sin el síndrome. Los hombres obesos no mostraron un deterioro adicional en comparación con los varones sin obesidad.
Respuesta diferente ante la ingesta de nutrientes
Por otra parte, el estudio ‘Serum metabolomics profiling by proton nuclear magnetic resonance spectrometry of the response to single oral macronutrient challenges in women with polycystic ovary syndrome (PCOS) compared with male and female controls’, llevado a cabo por el mismo equipo de investigadores, ha ahondado en las diferencias entre sexos en la respuesta postprandial tras la ingesta de diferentes macronutrientes (glucosa, proteínas y lípidos).
De acuerdo con los resultados del análisis del perfil metabolómico, las diferencias en los procesos metabólicos parecen estar impulsadas por los efectos de la insulina después de las comidas. Especialmente la obesidad, y en menor medida el síndrome de ovario poliquístico, ejercen un papel modulador, probablemente derivado de la resistencia a la insulina.
“Que nuestro cuerpo responda de manera diferente a las comidas dependiendo de si somos hombres o mujeres se debe principalmente a cómo la insulina actúa después de comer, especialmente si tenemos sobrepeso”, explica Manuel Luque Ramírez, investigador del Hospital Ramón y Cajal-IRYCIS y CIBERDEM. Además, concluye que “la obesidad puede afectar a nuestra capacidad de adaptarnos y procesar diferentes tipos de alimentos, pero también el sexo y las hormonas sexuales juegan un papel importante en cómo nuestro organismo regula el metabolismo tras su ingestión”.
Ver más información: Escobar-Morreale HF, Martínez-García MÁ, Insenser M, Cañellas N, Correig X, Luque Ramírez M. Serum metabolomics profiling by proton nuclear magnetic resonance spectroscopy reveals sexual dimorphism and masculinization of intermediate metabolism in women with polycystic ovary syndrome (PCOS). Biol Sex Differ[Internet].2023[citado 4 dic 2023]; 14(21). https://doi.org/10.1186/s13293-023-00507-w
6 diciembre 2023 | Fuentes: Gaceta Médica| Tomado de |Investigación
